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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sahra Wagenknecht]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sahra Wagenknecht]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sahra Wagenknecht, la izquierda antinmigración que agita el tablero en las elecciones del este de Alemania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/sahra-wagenknecht-izquierda-antinmigracion-agita-tablero-elecciones-alemania_1_11619915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/772e8353-c642-4305-b333-0ea15e86ff7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grupo de simpatizantes con el BSW se hace un &#039;selfie&#039; con Sahra Wagenknecht, líder del partido, a pocos días de las elecciones regionales en los estados federados de Sajonia y Turingia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exdiputada del partido de izquierdas Die Linke y exlíder de la Plataforma Comunista entrará con fuerza en los parlamentos de los estados de Sajonia y Turingia en las elecciones del domingo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Sahra Wagenknecht</strong> habla como una pianista que toca las teclas sabiendo de antemano qu&eacute; m&uacute;sica complace m&aacute;s al p&uacute;blico que tiene delante. La l&iacute;der del joven partido<strong> BSW (B&uuml;ndnis Sarah Wagenknecht o Alianza Sahra Wagenknecht)</strong> ofrece un discurso en el centro de la ciudad sajona de Chemnitz, llamada<strong> Karl-Marx Stadt por la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana,</strong> la desparecida Alemania socialista.
    </p><p class="article-text">
        A pocos d&iacute;as de las elecciones regionales en los estados federados de Sajonia y Turingia, en las que la ultraderecha de <strong>Alternativa para Alemania (AfD</strong>) amenaza con dar un nuevo golpe sobre la mesa, <strong>Wagenknecht </strong>despliega ante cerca de mil personas una efectiva oratoria sobre los principales temas con los que quiere llevar a su formaci&oacute;n a entrar con fuerza en los dos parlamentos regionales del Este de Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        Cada frase, un <strong>eslogan</strong>: &ldquo;En Ucrania mueren cada d&iacute;a hombres j&oacute;venes a ambos lados del frente&rdquo;; &ldquo;no s&oacute;lo Putin comenz&oacute; una guerra ilegal, tambi&eacute;n los americanos atacaron ilegalmente siete pa&iacute;ses en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os&rdquo;; &ldquo;con las sanciones a Rusia no da&ntilde;amos a Putin, da&ntilde;amos nuestra econom&iacute;a&rdquo;; &ldquo;queremos diplomacia y no m&aacute;s env&iacute;o de armas&rdquo;; &ldquo;ah&iacute; est&aacute;n los pol&iacute;ticos que nos pretenden ense&ntilde;ar lo que debemos decir, lo que debemos pensar, lo que debemos comer&rdquo;; &ldquo;hace dos a&ntilde;os dije que tenemos el Gobierno m&aacute;s est&uacute;pido de Europa y desde entonces no se ha vuelto m&aacute;s inteligente&rdquo;; &ldquo;no puede ser que en nuestro pa&iacute;s haya que gente que muera a manos de personas que no deber&iacute;an estar aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El programa electoral de BSW cabe en cuatro folios y<strong> las encuestas le dan como tercera fuerza en ambos estados, muy por delante del Partido Socialdem&oacute;crata de Scholz. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Wagenknecht ha sabido leer <strong>el momento antielitista y populista que se respira en amplios sectores de la sociedad alemana.</strong> Con una guerra en pleno continente europeo, a menos de 1.000 kil&oacute;metros de la frontera de Alemania, una econom&iacute;a al borde de la recesi&oacute;n, una inflaci&oacute;n que afecta a una clase trabajadora en parte ya empobrecida antes del comienzo de la invasi&oacute;n rusa de Ucrania y unas perspectivas que no invitan especialmente al optimismo sobre el futuro, la exdiputada de los poscomunistas de Die Linke y exl&iacute;der de la Plataforma Comunista &ndash;un gremio marxista-leninista existente dentro de Die Linke&ndash; ha entendido que un mensaje sencillo, directo y en parte simplificador de los problemas que arrastra Alemania es la f&oacute;rmula perfecta para conseguir el &eacute;xito electoral, al menos a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        La gran baza es la misma figura de Wagenknecht que, con un aura de l&iacute;der mesi&aacute;nica, un fuerte tir&oacute;n en medios de comunicaci&oacute;n tradicionales y una constante y eficaz estrategia en redes sociales, da sentido y tambi&eacute;n el nombre a un partido fundado oficialmente el pasado enero y al que todas las encuestas aseguran presencia en el pr&oacute;ximo parlamento federal. 
    </p><p class="article-text">
        Tras convertirse en una voz inc&oacute;moda durante a&ntilde;os dentro de su expartido, Wagenknecht ha sabido esperar el momento exacto para lanzar BSW con el tiempo necesario para entrar en las instituciones, pero sin la presi&oacute;n de ofrecer m&aacute;s detalles sobre su propuesta pol&iacute;tica. La principal arma de la Alianza Sahra Wagenknecht es la propia Sahra Wagenknecht.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las rep&uacute;blicas perdidas</strong></h2><p class="article-text">
        El discurso y la oferta pol&iacute;tica de BSW se parecen a una invitaci&oacute;n a volver al pasado: en el oeste, con las d&eacute;cadas doradas de los 70 y 80 de la Rep&uacute;blica Federal Occidental, su milagro econ&oacute;mico y su apuesta por la distensi&oacute;n con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica a trav&eacute;s del comercio; en el este, con la sensaci&oacute;n de seguridad que ofreci&oacute; el socialismo real de la RDA, una nostalgia de la rep&uacute;blica perdida bautizada como &ldquo;ostalgie&rdquo; en alem&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en Chemnitz Wagenknecht no defiende la divisi&oacute;n entre las dos Alemanias, s&iacute; desliza referencias a la historia de la RDA que tocan la fibra sentimental e identitaria de la poblaci&oacute;n germano-oriental: &ldquo;Los que vivieron la fase final de la RDA ya experimentaron como los de ah&iacute; arriba no consiguen nada, no tienen una visi&oacute;n ni un plan, se dieron cuenta de que algo ten&iacute;a que cambiar urgentemente&rdquo;. Wagenknecht traza un paralelismo hist&oacute;rico entre entonces y hoy: la era de cambio que se notaba en el aire a finales de los 80 en la RDA es similar a lo que se respira hoy en la Alemania reunificada, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Grita, de 62 a&ntilde;os, es una de las asistentes al acto electoral de Sahra Wagenknecht. El cartel con el que ha venido destaca sobre las cabezas del p&uacute;blico: &ldquo;Kriegstreiber NATO&rdquo; (&ldquo;OTAN, belicista&rdquo;). &ldquo;Mi infancia la pas&eacute; en la RDA, me socialic&eacute; en la RDA y, con todos los errores que se cometieron, opino que se deber&iacute;an haber revisado tras 1989 y que nunca deber&iacute;amos haber renunciado a la RDA&rdquo;, dice. &ldquo;Desde la actual perspectiva, s&eacute; que sin la RDA habr&iacute;amos tenido, con seguridad, de nuevo una guerra. Con su pol&iacute;tica exterior pacifista, la RDA lo evit&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre el p&uacute;blico destaca la presencia de gente mayor, especialmente de personas en edad de jubilaci&oacute;n. &ldquo;Tras 40 a&ntilde;os cotizados y despu&eacute;s de haber criado a tres ni&ntilde;os, adem&aacute;s de a mi nieta, me queda una pensi&oacute;n de 800 euros&rdquo;, comenta Conny, visiblemente emocionada por el discurso que acaba de escuchar de Sahra Wagenknecht. &ldquo;Dice cosas que yo tambi&eacute;n siento, sobre todo en lo relacionado con la migraci&oacute;n. No puede ser que tengamos criminales, que no deber&iacute;an estar aqu&iacute; y que no respetan nuestras reglas&rdquo;, explica esta jubilada que reconoce tener que seguir trabajando para llegar a fin de mes.
    </p><p class="article-text">
        Entre los asistentes tambi&eacute;n hay unos cuantos inmigrantes o alemanes de origen extranjero. Antonio es uno de ellos, un ingeniero mec&aacute;nico nicarag&uuml;ense que lleg&oacute; a la RDA antes de la ca&iacute;da del muro y que lleva m&aacute;s de tres d&eacute;cadas viviendo y trabajando en Alemania: &ldquo;El nivel de vida ha bajado bastante. Y la migraci&oacute;n y la criminalidad han aumentado. Espero que este partido haga cambios. Y si no, pues no lo volver&eacute; a elegir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de apostar por el BSW, Antonio vot&oacute; a Los Verdes y a socialdem&oacute;cratas del SPD. Algo que no se plantea &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;. Preguntado por la &ldquo;inmigraci&oacute;n descontrolada&rdquo; que denuncia su actual opci&oacute;n pol&iacute;tica, responde: &ldquo;En la RDA hab&iacute;a cubanos, argelinos, tambi&eacute;n hab&iacute;a inmigrantes, tal vez incluso m&aacute;s que hoy. Pero en el sistema anterior no hab&iacute;a ayudas sociales. Hoy hay ayudas sociales. Esa gente viene aqu&iacute;, recibe dinero y no se adapta a las normas del pa&iacute;s. Y el actual Gobierno no hace nada&rdquo;, denuncia el inmigrante nicarag&uuml;ense. Mientras, de fondo, la megafon&iacute;a del acto electoral invita a los asistentes a acercarse al escenario para hacerse un <em>selfie</em> con la l&iacute;der. 
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                Grupo de simpatizantes con el BSW se hace una &#039;selfie&#039; con Sahra Wagenknecht, líder del partido, a pocos días de las elecciones regionales en los estados federados de Sajonia y Turingia                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cuatro folios de programa</strong></h2><p class="article-text">
        El programa electoral est&aacute; dividido en cuatro grandes bloques que dan forma al discurso electoral de Wagenknecht en Chemnitz: sensatez econ&oacute;mica, justicia social, paz y libertad. El programa combina la apuesta por la redistribuci&oacute;n de la riqueza con una defensa de la econom&iacute;a social de mercado, modelo tradicional de los fundadores de la Rep&uacute;blica Federal de Alemania. Es decir, capitalismo con correcciones del Estado y apoyo a la mediana empresa familiar de implantaci&oacute;n regional.
    </p><p class="article-text">
        Su programa econ&oacute;mico est&aacute; en realidad m&aacute;s en l&iacute;nea con el discurso socialdem&oacute;crata del siglo pasado &ndash;e incluso con un partido conservador con sensibilidad social&ndash; que con un partido comunista o marxista-leninista, ideolog&iacute;a en las que est&aacute;n las ra&iacute;ces pol&iacute;ticas de Wagenknecht. Esa pol&iacute;tica econ&oacute;mica, que hace d&eacute;cadas podr&iacute;a haber venido de los socialdem&oacute;cratas del SPD o los democristianos de la CDU, est&aacute; hoy salpimentada con propuestas inaceptables para el considerado centro pol&iacute;tico de Alemania: negociaciones con Putin, fin de las sanciones contra Rusia, recuperaci&oacute;n del gas y petr&oacute;leo rusos que durante a&ntilde;os permitieron a la industria alemana producir de forma competitiva en una econom&iacute;a fuertemente dependiente de las exportaciones.
    </p><p class="article-text">
        Con el bloque &ldquo;paz&rdquo;, ocurre un poco lo mismo: BSW recupera conceptos del siglo pasado marcado por una Guerra Fr&iacute;a que la propia Sahra Wagenknecht vivi&oacute; en primera persona como joven ciudadana de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana (RDA). &ldquo;Nuestra pol&iacute;tica exterior est&aacute; en l&iacute;nea con la tradici&oacute;n del <strong>canciller Willy Brandt y del presidente sovi&eacute;tico Mijail Gorvachov,</strong> quienes se opusieron a la l&oacute;gica de la Guerra Fr&iacute;a con una pol&iacute;tica de la distensi&oacute;n, del equilibrio de intereses y de la cooperaci&oacute;n internacional. Rechazamos de manera fundamental la soluci&oacute;n de los conflictos con medios militares&rdquo;, reza un programa que lee la geopol&iacute;tica actual desde la &oacute;ptica del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        Wagenknecht sabe que el cansancio con la guerra en Ucrania y sus consecuencias crece entre la poblaci&oacute;n alemana, especialmente en el este del pa&iacute;s, cuya econom&iacute;a es m&aacute;s dependiente del comercio con Rusia y cuya poblaci&oacute;n mira con m&aacute;s simpat&iacute;a y empat&iacute;a hacia la poblaci&oacute;n y la cultura del gigante euroasi&aacute;tico por cuestiones culturales, hist&oacute;ricas y geogr&aacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo bloque, el de &ldquo;libertad&rdquo;, es una mezcla entre posiciones que podr&iacute;an estar representadas por un partido liberal-conservador como el FDP: un rechazo latente de la inmigraci&oacute;n, que BSW considera &ldquo;descontrolada&rdquo;, y un rechazo expl&iacute;cito de la &ldquo;cultura de la cancelaci&oacute;n&rdquo; y del &ldquo;estrechamiento&rdquo; de la libertad de opini&oacute;n, narrativa tambi&eacute;n cultivada por la ultraderecha de AfD.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Jerez Ríos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 03:01:05 +0000]]></pubDate>
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