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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Gabriel Tokatlian]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/juan-gabriel-tokatlian/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juan Gabriel Tokatlian]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Juan Gabriel Tokatlian: "Milei es el mayor ejemplo de antidiplomacia; en política exterior no hay que romper todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/juan-gabriel-tokatlian-milei-mayor-ejemplo-antidiplomacia-politica-exterior-no-hay-romper_1_11619911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4da8c081-0c36-4fc9-96f4-50d5bf78bfb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Gabriel Tokatlian: &quot;Milei es el mayor ejemplo de antidiplomacia; en política exterior no hay que romper todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo y actual profesor plenario de la Universidad Di Tella acaba de publicar "Consejos no solicitados sobre política internacional", un libro que aporta claves esenciales para entender la coyuntura global. Una conversación sobre la mirada que el mundo tiene hoy del libertario, el ascenso de una Internacional Reaccionaria y la disputa entre Estados Unidos y China.</p></div><p class="article-text">
        Primero, el contexto: <strong>Juan Gabriel Tokatlian</strong> sentado ahora en la misma silla de la misma sala de la editorial Siglo XXI donde convers&oacute; incansablemente durante varios viernes con la periodista Hinde Pomeraniec sobre pol&iacute;tica internacional. Segundo, los antecedentes: es soci&oacute;logo, ex vicerrector de la Universidad Di Tella y actual profesor plenario en esa casa de altos estudios, a punto de cumplir 42 a&ntilde;os desde que dio su primera clase sobre pol&iacute;tica internacional en la Universidad de los Andes, en Bogot&aacute;, Colombia. Tercero, la profundizaci&oacute;n del tema: <strong>acaba de publicar </strong><em><strong>Consejos no solicitados sobre pol&iacute;tica internacional</strong></em>, un libro que as&iacute; como aporta claves esenciales para entender la coyuntura global, genera un abanico de disparadores para buscar entender m&aacute;s el mundo que nos rodea. Desde la mirada sobre <strong>Javier Milei</strong> en el exterior a los riesgos del quiebre de la tradici&oacute;n diplom&aacute;tica argentina que lleva adelante el Gobierno. Desde los alarmantes efectos del ascenso de una Internacional Reaccionaria al proceso de inestabilidad planetaria por la disputa entre Estados Unidos y China y la amenaza de un desencadenante b&eacute;lico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Contexto, antecedentes y profundizaci&oacute;n es la l&oacute;gica que gu&iacute;a el texto de Tokatlian en sus cap&iacute;tulos, que versan sobre EE.UU. y China, Rusia y Medio Oriente, el avance de la ultraderecha y el fracaso del progresismo, la importancia de la diplomacia y la problem&aacute;tica argentina sobre Malvinas. Una l&oacute;gica que permite &ndash;con su trama conversacional y accesible para el p&uacute;blico no especializado&ndash; construir una br&uacute;jula efectiva para saber d&oacute;nde estamos parados en la coyuntura actual, la misma que se permite Tokatlian en su l&uacute;cido an&aacute;lisis en esta entrevista de una hora y media con <strong>elDiarioAR</strong>. &ldquo;Necesitamos recuperar m&aacute;s la historia para que se entiendan los sucesos, las tensiones, los legados y el peso que tienen. No hay que pensar que esto es excepcional, &uacute;nico, sino que simplemente tiene sus singularidades. Porque hay otros acontecimientos hist&oacute;ricos de otros pa&iacute;ses donde alguna de estas cosas ya han sucedido&rdquo;, ense&ntilde;a el reconocido acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;As&iacute; como invita el t&iacute;tulo del libro, si tuviese que darle un consejo no solicitado al Gobierno sobre pol&iacute;tica exterior, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a la principal idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En pol&iacute;tica exterior no hay que romper todo. Este es un pa&iacute;s que en pol&iacute;tica exterior ha tenido anuncios de refundaci&oacute;n muy habituales. Y hay que reconocer que hay continuidades que le han dado a Argentina un lugar en el mundo, por lo que producir virajes dr&aacute;sticos puede dar un dividendo electoral o ya en la gesti&oacute;n, pero en el corto y mediano plazo pueden generar la sensaci&oacute;n de que Argentina ha abandonado posiciones hist&oacute;ricas. En la diplomacia, como en la guerra o el ajedrez, las negras juegan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&ldquo;Las negras juegan&rdquo; es una frase constante en el libro. &iquest;Qu&eacute; significa en diplomacia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los otros est&aacute;n viendo, est&aacute;n escuchando, est&aacute;n leyendo, est&aacute;n interpretando. En definitiva, est&aacute;n tratando de precisar hacia d&oacute;nde va Argentina. Toman nota y piensan &ldquo;qu&eacute; raro esta posici&oacute;n del pa&iacute;s si siempre hizo esto otro&rdquo;. Tenemos una largu&iacute;sima tradici&oacute;n en materia de derechos humanos, cuestiones de g&eacute;nero o en medio ambiente. Hemos sido un jugador fundamental en la no proliferaci&oacute;n de armas nucleares gracias a nuestro mecanismo de verificaci&oacute;n rec&iacute;proca con Brasil. Cuando hay posiciones tan discordantes con esa buena tradici&oacute;n, lo que hoy parece ser algo propio de una genialidad puede terminar a la larga siendo algo definitivamente torpe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Justamente en el libro hay un cap&iacute;tulo sobre la importancia de la diplomacia y su diferencia con la pol&iacute;tica exterior. Y se habla del d&eacute;ficit de la diplomacia de las mujeres, cuando tenemos una canciller que ha dado muestras de cierta inoperancia. &iquest;C&oacute;mo analiza la diplomacia y la pol&iacute;tica exterior libertaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La diplomacia es un medio prudencial y discreto que, digamos, lleva el disco duro de un pa&iacute;s. Pero el gobierno de Milei es el mayor ejemplo de antidiplomacia que uno puede encontrar. Entendiendo por antidiplomacia un t&eacute;rmino que ya fue acu&ntilde;ado en los a&ntilde;os 50 por un estudioso brit&aacute;nico que dec&iacute;a que las ideas ut&oacute;picas o dr&aacute;sticas de transformaci&oacute;n pueden terminar en distop&iacute;as terribles. La antidiplomacia se refleja en confundir la atenci&oacute;n personal con la salvaguarda de los intereses nacionales. Milei procura una reestructuraci&oacute;n plena de la pol&iacute;tica exterior argentina, que trasciende a las otras tres M que hemos tenido antes: los militares, Menem y Macri. Esta cuarta M es m&aacute;s ambiciosa. Y esa reestructuraci&oacute;n est&aacute; en el ADN de muchas de los anuncios, decisiones y votaciones del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El Gobierno se aline&oacute; con Estados Unidos y se puso en la vereda opuesta de, por ejemplo, China, su principal socio comercial.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es inusual en el mundo anunciar aversiones muy r&aacute;pidamente. Uno no dice &ldquo;No me gusta este&rdquo;, &ldquo;no quiero tener relaci&oacute;n con tal pa&iacute;s&rdquo;. Cuando uno marca aversiones, tiene que estar preparado para las retaliaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Otra vez, las negras juegan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Las negras juegan, efectivamente. Es muy ins&oacute;lito plantear una pol&iacute;tica anti-China, anti-Rusia, anti- Ir&aacute;n, anti-Palestina, anti-Venezuela. Porque delimitado el territorio en el cual uno quiere operar, tiene que estar dotado, preparado, atento diplom&aacute;ticamente y en materia de inteligencia y de defensa, porque las consecuencias pueden ser entre malas y peligrosas. Entonces, &iquest;tiene pol&iacute;tica exterior el Gobierno? Categ&oacute;ricamente, s&iacute;. Pero tiene un esquema claramente anti-diplom&aacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El último libro de Tokatlian fue producto de una serie de conversaciones con la periodista especializada en temas internacionales Hinde Pomeraniec.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo es visto Milei en el mundo? &iquest;Qu&eacute; rol ocupa en lo que usted llama en un cap&iacute;tulo particular la Internacional Reaccionaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es dif&iacute;cil encontrar en los &uacute;ltimos 20 o 30 a&ntilde;os un mandatario argentino, individualmente hablando, que haya concentrado tanta atenci&oacute;n internacional. Es elocuente y tiene que ver en un contexto en el cual hay un avance de una ultraderecha o una derecha radical, cada vez m&aacute;s visible y cada vez m&aacute;s con m&aacute;s posibilidades de control de gobiernos o competitivos en t&eacute;rminos electorales. &Eacute;l aparece como una figura tambi&eacute;n extrema en su extravagancia y en sus postulados, y esto genera una atenci&oacute;n notable. Y no es al azar porque hace gala de ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;En qu&eacute; medida impacta esa visi&oacute;n externa con la pol&iacute;tica interna?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo vivo en el siglo XX; es decir, no tengo ni Twitter, ni Instagram ni nada, pero me llama mucho la atenci&oacute;n cuando algunos amigos me mandan cosas sobre cierto fervor acotado, pero fervor al fin, que tienen sus seguidores respecto a que ahora estamos en &ldquo;las ligas mayores&rdquo;. Esa expresi&oacute;n deviene en el hecho de que &eacute;l sabe que esta atenci&oacute;n internacional tiene un dividendo interno. Puede ser acotado, pero est&aacute; entre aquellos que son m&aacute;s fervorosos y activos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el macrismo el latiguillo era &ldquo;volvimos al mundo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, pero ahora esto es distinto: ahora es &ldquo;cambiaremos el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Una idea exagerada. &iquest;Al menos puede tener alg&uacute;n alcance local?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No siempre la atenci&oacute;n internacional es coincidente con la defensa del inter&eacute;s nacional. Son dos cosas muy distintas. &iquest;Se fortalece el inter&eacute;s nacional, mejora el bienestar colectivo, muestra un grado de autonom&iacute;a externa, refuerza la seguridad del pa&iacute;s? Dir&iacute;a que poco y nada. Entonces s&iacute; contrasto inter&eacute;s y atenci&oacute;n internacional con inter&eacute;s nacional. Ah&iacute; hay una enorme brecha. Y es evidente que Milei accede a eventos internacionales que poco tienen que ver con las necesidades concretas del pa&iacute;s, porque son en su mayor&iacute;a conferencias o reuniones pol&iacute;tico partidistas o ideol&oacute;gicas. Est&aacute; bien que las tenga, pero es inusual. Y en ning&uacute;n periplo que ha hecho ha logrado nada para el comercio argentino, un acuerdo, una firma de un compromiso, la certeza de una gran inversi&oacute;n o exportaciones. Ah&iacute; hay un tema entre lo estrictamente individual y lo que yo llamar&iacute;a la necesidad nacional en esta coyuntura en particular, porque es una paradoja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la paradoja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Milei vino para alimentar al sector privado, para darle robustez al sector privado, para insertar a la Argentina con los negocios, pero nada de esos periplos tiene nada que ver con eso. Y contrasta con el hecho de que a los eventos estrictamente pol&iacute;ticos y particularmente multilaterales tiene una tirria elocuente. No fue al principio de este a&ntilde;o a la cumbre de CELAC, no fue a la cumbre de Mercosur, y casi a exigencia de Italia fue la reuni&oacute;n del G7. Y de esos encuentros, m&aacute;s algunos bilaterales como el que tuvo con Olaf Scholz, el canciller alem&aacute;n, o con Giorgia Meloni, en Italia, pr&aacute;cticamente no tenemos referencia de prensa. Es como si la parte del di&aacute;logo pol&iacute;tico no fuera con &eacute;l. Milei quiere ir a un evento donde lo aplaudan. La atenci&oacute;n es que &eacute;l sea el centro de la atenci&oacute;n. Ahora, si se sienta con Scholz y le habla de la escuela austriaca de econom&iacute;a, supongo que Scholz se dar&iacute;a vuelta y dir&iacute;a &ldquo;qu&eacute; est&aacute; pasando ac&aacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Milei accede a eventos internacionales que poco tienen que ver con las necesidades concretas del país, porque son en su mayoría conferencias o reuniones político partidistas o ideológicas. Está bien que las tenga, pero es usual. Y en ningún periplo que ha hecho ha logrado nada para el comercio argentino, un acuerdo, una firma de un compromiso, la certeza de una gran inversión o exportaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Hay un antecedente de un presidente que haya viajado tanto sin ser recibido como jefe de Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No conozco antecedente de que en un primer semestre un presidente haya ido tanto a Estados Unidos. Menem, por ejemplo, visit&oacute; 22 veces Brasil, con reuniones bilaterales o multilaterales para arreglar problemas del Mercosur, para hablar del futuro de la regi&oacute;n, para cumbres que involucraron actores externos, para enmendar algunas disputas comerciales bilaterales, para visitas formales de Estado. Viajaba mucho pero con prop&oacute;sitos muy espec&iacute;ficos, tanto pol&iacute;ticos como comerciales. Y no hac&iacute;a gala de ello en t&eacute;rminos de un recurso personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En cuanto al rol de Milei en esta Internacional Reaccionaria, &iquest;tiene peso su bandera del anarcocapitalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;D&oacute;nde &eacute;l ha ido no son c&oacute;nclaves multitudinarios o masas movi&eacute;ndose. Son grupos muy bien organizados, ideol&oacute;gicamente homog&eacute;neos, con muchos recursos de distintos sectores, donde tiene influencia su visi&oacute;n del anarcocapitalismo. Todo el mundo est&aacute; atento a ver c&oacute;mo ser&aacute; este programa extremo que ninguno de los pa&iacute;ses donde est&aacute; la ultraderecha pretende llevar a cabo. No se le ocurre a Meloni hacer eso, ni creo que se le ocurra a Trump si es que triunfase en las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Es vital para el proyecto de Milei que Trump gane las elecciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong>Existe una relaci&oacute;n de afinidad obvia, pero es m&aacute;s un encantamiento de Milei con Trump que de Trump con Milei. Hoy las elecciones de Estados Unidos parecen m&aacute;s abiertas, pero imaginemos a los fines pr&aacute;cticos que ganase Trump, &iquest;cu&aacute;l es la situaci&oacute;n que va a heredar? Si los supuestos son correctos, Estados Unidos entr&oacute; en un periodo de una corta recesi&oacute;n, las tensiones con China siguen escalando, la guerra en Ucrania es un pantano, en Gaza la tragedia va a continuar y el tema migratorio va a ser su punto central. Dado todo lo que estoy diciendo, Argentina y Milei van a estar un poco en un plano distinto y distante de eso. Segundo, dado el fracaso del plan del FMI del 2018, que Estados Unidos empuj&oacute; para que sea aprobado, y si Argentina no resuelve los problemas graves que tiene de ac&aacute; al primer semestre del pr&oacute;ximo a&ntilde;o, &iquest;por qu&eacute; Trump volver&iacute;a a insistir en lanzar un salvavidas v&iacute;a el FMI, que ya est&aacute; suficientemente harto de Argentina? &iquest;Por qu&eacute; correr&iacute;a el riesgo de que se enfrente a una burocracia interna en el FMI y que le digan &ldquo;no, no puede ser otra vez&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Pero tiene Milei alg&uacute;n valor geopol&iacute;tico para EEUU? Hace poco el propio Trump lo mencion&oacute; en una conversaci&oacute;n con Elon Musk.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El &uacute;nico tema por el que la relaci&oacute;n puede ser m&aacute;s estrecha, pero por decisi&oacute;n de Argentina, no por pedido de Trump, es el sesgo anti-China. Estados Unidos encontr&oacute; un aliado ah&iacute;, sin buscarlo. Un presidente de los tres m&aacute;s grandes de Am&eacute;rica Latina que se volvi&oacute; totalmente antichino. Washington no le exige nada de eso. Ahora, hecha esa cu&ntilde;a, no dudo que con Trump buena parte de los intereses del Departamento de Estado y m&aacute;s el Comando Sur para Am&eacute;rica Latina est&eacute;n mirando hacia ac&aacute;. Si Argentina quiere comprar m&aacute;s aviones o si Argentina quiere este eventualmente aplicar a ser socio global de la OTAN, Washington podr&iacute;a empujar. Aunque para recibir ese estatus necesita el consenso de todos los miembros, lo cual lo veo dif&iacute;cil porque est&aacute; el Reino Unido.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Con Estados Unidos existe una relación de afinidad obvia, pero es más un encantamiento de Milei con Trump que de Trump con Milei&quot;, dice el profesor Juan Gabriel Tokatlian."
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                &quot;Con Estados Unidos existe una relación de afinidad obvia, pero es más un encantamiento de Milei con Trump que de Trump con Milei&quot;, dice el profesor Juan Gabriel Tokatlian.                            </span>
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        <strong>&ndash;Pensando en el otro actor global de peso, a partir del posicionamiento de Milei, &iquest;podr&iacute;a China jugar sus negras contra Argentina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No creo que vaya a haber una retaliaci&oacute;n de China en materia del swap. Pero Argentina ha reducido sus importaciones de China temporalmente, por lo menos en estos primeros siete meses, entiendo que casi el 40%. Bueno, China le comprar&aacute; a otros pa&iacute;ses. Pero China tambi&eacute;n es un pa&iacute;s que va a empujar menos una agenda en la cual se comprometi&oacute; siempre con Argentina, como el reclamo por la soberan&iacute;a de Malvinas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Usted habla de evitar una diplomacia dogm&aacute;tica, y ante el tema de Malvinas analiza las vicisitudes del pa&iacute;s en ese reclamo en un cap&iacute;tulo exclusivo. &iquest;La falta de creatividad pol&iacute;tica que all&iacute; analiza se profundiza con Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Argentina le dijo no al BRICS, tradicional soporte en el tema. Podemos sumar los 57 miembros de la Organizaci&oacute;n de Cooperaci&oacute;n Isl&aacute;mica, que se habr&aacute;n sentido muy ofuscados con la decisi&oacute;n de mudar la embajada a Jerusal&eacute;n. M&aacute;s todos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina a los cuales el Presidente ha insultado o maltratado, ten&eacute;s entre 70 y 80 votos en el mundo. En alg&uacute;n momento esas cosas aparecen. De hecho, aparecieron con un incidente que hubo entre el representante argentino en Naciones Unidas y la Canciller&iacute;a a ra&iacute;z de la reuni&oacute;n de este a&ntilde;o del Comit&eacute; de Descolonizaci&oacute;n, donde apenas se mencion&oacute; el tema de Malvinas, no con la fuerza hist&oacute;rica de otras veces. Y desde el a&ntilde;o 96 por primera vez el Mercosur no se pronunci&oacute; sobre Malvinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Es llamativo que Milei, siendo un referente de la ultraderecha, tenga un perfil tan antinacionalista? No es el caso de Trump o de Bolsonaro.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una visi&oacute;n algo peculiar del nacionalismo argentino en ese sentido. Milei cree que vinculado m&aacute;s a Estados Unidos, como lo mostr&oacute; cuando fue a visitar a Tierra del Fuego a la generala Laura Richardson, hay un camino para la recuperaci&oacute;n de las islas, dado que Malvinas toca una fibra interna muy profunda. Es una forma <em>sui generis </em>de defender algunas cosas, que no se refleja en el nacionalismo t&iacute;pico, aunque tiene una vicepresidenta que se autodesigna nacionalista tambi&eacute;n. Hay que ver c&oacute;mo termina de operar esa f&oacute;rmula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Por fuera de Milei, y yendo a una mirada m&aacute;s global de la actualidad, en el comienzo del libro afirma que vivimos un momento de transici&oacute;n, &ldquo;sin piloto&rdquo;, donde hay un gran viraje hacia un mundo post occidental, con dos formas distintas de capitalismo: EEUU y China. &iquest;Ese traspaso de poder es un proceso ya irreversible o est&aacute; por desencadenarse a&uacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Podemos pensar dos enfoques sobre esta disputa entre Estados Unidos y China, o m&aacute;s ampliamente entre Occidente y Oriente. Una es la tesis que hace eje en los ciclos y la transici&oacute;n de poder: hay un poder dominante que empieza a erosionarse y hay un poder ascendente que empieza a tener un auge. Cambia el poder relativo de los actores protagonistas: EEUU est&aacute; declinando y ahora parece ascender China. Otro enfoque toma la idea de Gramsci de que lo viejo no deja de perecer y lo nuevo no termina de aflorar. Ah&iacute; tambi&eacute;n hay un largo ciclo que se denomina interregno, entre lo que culmina y lo que se consolida. En ambas perspectivas, aunque vienen de escuelas distintas, hay una idea de un desenlace. Va a ocurrir, es inevitable. El punto que intento hacer en el libro es decir que las perspectivas ayudan, pero son insuficientes. Por lo tanto, hay que ver qu&eacute; tipo de orden impera. Yo uso la noci&oacute;n de un orden no hegem&oacute;nico, con lo que quiero decir en buena medida que EEUU, a pesar de su relativa declinaci&oacute;n, no est&aacute; en decadencia total. Y China, a pesar de su ascenso, no tiene una capacidad hegem&oacute;nica plena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; implica un orden no hegem&oacute;nico para el resto del planeta? En el libro aparece una clara postura de que no atravesamos una nueva Guerra Fr&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Un orden no hegem&oacute;nico es un orden en el cual los contrincantes tienen hegemon&iacute;as parciales pero no totalizantes. Y es un equ&iacute;voco pensar que esta relaci&oacute;n entre Estados Unidos y China es un espejo de la relaci&oacute;n entre Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Esta relaci&oacute;n es mucho m&aacute;s compleja e intensa, pero tambi&eacute;n hay una tendencia al desacople, particularmente de parte de Estados Unidos para no depender de China en ciertos bienes cr&iacute;ticos que tienen un uso dual y a tratar de empezar una competencia mayor en el campo tecnol&oacute;gico, buscando otros socios. Otro equ&iacute;voco es pensar que China es parte del sur global, como en su momento Cuba planteaba que el aliado natural de los no alineados era la URSS. Pueden los chinos utilizar ese lenguaje o en Am&eacute;rica Latina decirse que hay una amistad natural con China, pero China va a procurar sus intereses estrat&eacute;gicos. Opera con otra dimensi&oacute;n temporal y con otros prop&oacute;sitos mucho m&aacute;s ambiciosos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos muchas demostraciones de algo que está latente peligrosamente. Pareciera ser que en el mundo estamos fatigados con la paz</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Por eso habla de una disputa de &ldquo;dos nortes&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es que en realidad no tenemos un esquema este-oeste o norte-sur. Tenemos dos nortes, un norte liderado por Estados Unidos, muy cohesivo, y otro norte encabezado de manera muy difusa por ahora por China. Y tenemos que entender esa din&aacute;mica en un marco de orden no hegem&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Remarca que la disputa es entre sistemas pol&iacute;ticos diferentes, entre democracia liberal y autocracia o autoritarismo. &iquest;Esa ecuaci&oacute;n podr&iacute;a cambiar si, por ejemplo, vuelve Trump al poder? Es decir, con la derecha reaccionaria m&aacute;s envalentonada en el poder en la m&aacute;xima democracia liberal, &iquest;es descabellado pensar que podr&iacute;a convertirse en una autocracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una fenomenal regresi&oacute;n democr&aacute;tica en el mundo, que afecta b&aacute;sicamente a Occidente, no solo a Am&eacute;rica Latina, sino a Europa y Estados Unidos. &iquest;Eso significa que crecen las autocracias v&iacute;a el modelo chino? No, no significa eso. Lo que tenemos son cada vez m&aacute;s formas h&iacute;bridas, complejas, que tienen rasgos claramente autoritarios, pero que guardan alguna semblanza democr&aacute;tica, de la misma manera que tenemos democracias m&aacute;s deterioradas pero que tienen cada vez m&aacute;s rasgos autoritarios. Hay que prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a qu&eacute; est&aacute; pasando con estos modelos h&iacute;bridos, qu&eacute; va a significar esto para el conjunto de valores que est&aacute;n en juego y cu&aacute;les son los valores que ahora las sociedades demandan m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el libro se&ntilde;ala al miedo como un motor de las derechas reaccionarias, luego de mucho desencanto con la democracia y el progresismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una agenda incumplida de la democracia. Se ha desmantelado el Estado de bienestar en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses y hay cada vez m&aacute;s inequidad y desigualdad. En muchos casos se han resuelto problemas de pobreza grave, sin duda, pero las inequidades y brechas son crecientes. Hay un militarismo rampante. Hay l&iacute;deres de ultraderecha que est&aacute;n moviendo la migraci&oacute;n hacia una agenda totalmente regresiva. Y eso est&aacute; transformando las sociedades. De la misma manera, en Oriente los niveles de desigualdad son grandes y graves; en China, en India. El retorno a formas nacionalistas poco cosmopolitas en esa parte del mundo es elocuente tambi&eacute;n. El militarismo es creciente. Entonces tenemos muchas demostraciones de algo que est&aacute; latente peligrosamente. Pareciera ser que en el mundo estamos fatigados con la paz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Esa fatiga de la paz la plantea en conjunto a que est&aacute; &ldquo;normalizada&rdquo; la eventualidad de una gran guerra. &iquest;Lo que llama &ldquo;catarsis reaccionaria&rdquo; podr&iacute;a acelerar el escenario belicoso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Estamos en una encrucijada de debilidades, tensiones, contradicciones y no sabemos por d&oacute;nde salir. No hay una sensaci&oacute;n de mejoramiento. Y podr&iacute;a ser m&aacute;s belicoso el escenario. Es inquietante porque ya tenemos muchos puntos calientes en el mundo. Y la disposici&oacute;n a resolver alguno es baj&iacute;sima. Estamos en una era que yo llamo &ldquo;oscurismo&rdquo;. No es una era irracional, es una era en la cual se est&aacute; degradando la convivencia colectiva, primero a nivel interno y luego entre naciones y entre pueblos. Y eso es m&aacute;s perceptible en Occidente. Lo cual me hace una persona moderadamente pesimista (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En esta crisis de la democracia, &iquest;qu&eacute; rol tienen las tecnol&oacute;gicas y millonarios? En la tapa del libro aparecen todas figuras gubernamentales menos una: Elon Musk.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El papel de las tecnol&oacute;gicas en la Internacional Reaccionaria es muy importante y cada vez m&aacute;s. Y hay fundaciones de millonarios que apuestan a una agenda social contra el aborto, contra el derecho reproductivo y cuestiones de g&eacute;nero, contra el cambio clim&aacute;tico. Esos subgrupos alimentan con recursos, publicidad y difusi&oacute;n esa agenda. Y a las tecnol&oacute;gicas se sumar&iacute;a el mundo financiero: si sumamos las fortunas de las personas que est&aacute;n al frente de esas dos ramas superan, con creces 50, 60, 80, 90 pa&iacute;ses juntos. Tienen una capacidad de decisi&oacute;n y de incidencia enorme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo act&uacute;an los actores no estatales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una proliferaci&oacute;n de actores no estatales que tenemos que comprender mejor. Hay evidencia de un crecimiento del crimen organizado, en trata de personas, narcotr&aacute;fico, desechos qu&iacute;micos, armas ligeras. Son actores que tienen un poder&iacute;o notable y en algunos pa&iacute;ses con una capacidad de incidir en la vida pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica, entrelazados a su vez con actores estatales que permiten que haya altos niveles de corrupci&oacute;n que facilitan los contactos, o sistemas bancarios que reciben los recursos de estos sectores y los blanquean.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En el libro se plantea cierta responsabilidad tambi&eacute;n del progresismo. &iquest;Queda sin embargo cr&eacute;dito para detener el avance reaccionario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay una enorme insatisfacci&oacute;n en el mundo, desde los 90 en adelante con m&aacute;s claridad, con el progresismo. No alcanzaron a cambiar la correlaci&oacute;n de fuerzas y si hubo logros fueron parciales o temporales. En la segunda d&eacute;cada de este siglo tuvimos adem&aacute;s en Europa, como en Am&eacute;rica Latina o Estados Unidos, experiencias de centro derecha o de derecha cl&aacute;sica, que tampoco lograron equilibrar la econom&iacute;a, hacer crecer los pa&iacute;ses y, por sobre todo las cosas, resolver los problemas de malestar social. Luego hay un retorno de experiencias progresistas que no resolvieron pol&iacute;ticas p&uacute;blicas indispensables en educaci&oacute;n, en salud, en seguridad, en justicia, etc&eacute;tera. Entonces ahora lo que tenemos es una ola de ultraderecha. Ya no los conservadores del pasado. Ahora tenemos los ultras, los extremos, las derechas alternativas, reaccionarios. Mi impresi&oacute;n es que en esta ola los sectores no estatales se van a empoderar a&uacute;n m&aacute;s. Y siento que ah&iacute; hay algo que todav&iacute;a no estamos viendo. Paralelamente hay una sociedad civil internacional que est&aacute; pugnando por la defensa de los derechos humanos, por terminar con la guerra y poner limitaciones a los poderosos, pero todav&iacute;a no tiene un modelo alternativo y atractivo, particularmente para los j&oacute;venes. Los j&oacute;venes del futuro parecen hoy no tener futuro.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Sep 2024 03:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Entrevista,Política Internacional,Juan Gabriel Tokatlian]]></media:keywords>
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