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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Nick Srnicek]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Nick Srnicek]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nick Srnicek: “La libertad es muy limitada si para sobrevivir tenés que trabajar 50 o 60 horas por semana”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/nick-srnicek-libertad-limitada-si-sobrevivir-tenes-trabajar-50-60-horas-semana_128_11621021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84b74ec6-2aef-4de4-a09f-addcab5b172a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nick Srnicek: “La libertad es muy limitada si para sobrevivir tenés que trabajar 50 o 60 horas por semana”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El académico canadiense visita Buenos Aires para debatir sobre el futuro del trabajo, la lucha por el tiempo libre y cómo las plataformas digitales prometen libertad pero esconden nuevas formas de explotación. En esta entrevista con elDiarioAR, profundiza sobre la “Generación Sándwich”, la crisis del cuidado y la paradoja de la libertad en tiempos libertarios.</p></div><p class="article-text">
        Alta expectativa, sala llena y un clima digno de la ciudad donde vive: todo listo para recibir al acad&eacute;mico canadiense <strong>Nick Srnicek</strong>, profesor de Econom&iacute;a Digital del King&rsquo;s College en Londres, quien en minutos hablar&aacute; de trabajo, tiempo libre y plataformas ante un auditorio de acad&eacute;micos, pol&iacute;ticos y referentes. Mientras tanto, afuera, en Plaza San Mart&iacute;n, cientos de personas lidian con la vuelta desde sus trabajos en una tarde lluviosa.
    </p><p class="article-text">
        La ocasi&oacute;n es el panel &ldquo;Capitalismo de plataformas y post trabajo&rdquo; en el centro de investigaci&oacute;n y dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas Fundar, en Retiro. Al lado de Srnicek est&aacute; Maia Volcovinsky, de la comisi&oacute;n directiva de la Uni&oacute;n de Empleados Judiciales de la Naci&oacute;n (UEJN). Del otro se sienta Dar&iacute;o Judzik, decano ejecutivo de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella y coautor del libro <em>Automatizados</em>. La moderaci&oacute;n corre a cargo de Juan Manuel Ottaviano, investigador sobre trabajo e ingresos en Fundar.
    </p><p class="article-text">
        Autor de <em>Capitalismo de plataformas</em> (2019) y <em>Despu&eacute;s del trabajo</em> (2024, escrito junto a Helen Hester), editados aqu&iacute; por Caja Negra, Srnicek estudia c&oacute;mo interact&uacute;a la econom&iacute;a pol&iacute;tica con la tecnolog&iacute;a. <strong>Se&ntilde;ala que hoy el futuro del trabajo no es la programaci&oacute;n, sino las tareas de cuidado, que tienen cada vez m&aacute;s demanda en el mercado laboral y tambi&eacute;n dentro de las familias</strong>. <strong>Y propone un nuevo paradigma, el postrabajo: maximizar el tiempo libre</strong>, un elemento clave en su concepci&oacute;n de libertad, muy distinta a la que corre por estas pampas en tiempos mile&iacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la expansi&oacute;n del tiempo libre, lo crucial es controlar nuestros propios tiempos. Eso incluye el control dentro del lugar de trabajo, sobre los ritmos laborales y sobre las tareas que se nos exigen hacer. En &uacute;ltima instancia, se trata de un conflicto de clases y de que las clases trabajadoras ganen poder&rdquo;, desarrolla Srnicek en un momento del panel.
    </p><p class="article-text">
        Una hora y media despu&eacute;s, el autor canadiense expande esas ideas a solas con <strong>elDiarioAR</strong> y habla sobre libertad en tiempos libertarios, la mentalidad detr&aacute;s del mundo cripto y la carga de la &ldquo;Generaci&oacute;n S&aacute;ndwich&rdquo;, que debe cuidar a hijos y padres simult&aacute;neamente. En un sistema que exige tanto y devuelve tan poco, &iquest;podemos recuperar la libertad de disponer de nuestro tiempo?
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                    alt="El jueves, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, le entregó a Nick Srnicek la distinción
de Profesor Honorario."
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                El jueves, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, le entregó a Nick Srnicek la distinción
de Profesor Honorario.                            </span>
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        <strong>&ndash; En su trabajo usted habla de la &ldquo;Generaci&oacute;n S&aacute;ndwich&rdquo;, la gente que debe cuidar a sus hijos y tambi&eacute;n a sus padres. &iquest;Es posible para esa generaci&oacute;n tener realmente tiempo libre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mientras las cosas sigan as&iacute;, no es posible. El cuidado de personas mayores es un &aacute;rea muy subfinanciada en casi todos los pa&iacute;ses del mundo y depende mucho de la familia, que lo hace de modo no remunerado. Por mucho que ames a tus padres y a tus hijos, el trabajo de cuidado sigue siendo trabajo y es agotador, especialmente cuando es todo el tiempo. Adem&aacute;s, hoy la gente est&aacute; mucho m&aacute;s dispersa geogr&aacute;ficamente. Mis padres est&aacute;n al otro lado del oc&eacute;ano y no puedo cuidarlos. Eso significa que si no se provee cuidado a trav&eacute;s del Estado o del mercado de una manera asequible, nuestros mayores van a terminar sufriendo. Jap&oacute;n es una advertencia: es uno de los pa&iacute;ses con mayor envejecimiento, y depende tanto del cuidado familiar, que hay un mont&oacute;n de casos de abuso de adultos mayores, porque la gente est&aacute; cansada de cuidarlos. Ese es el futuro que puede esperarles a muchos pa&iacute;ses si no se ponen a pensar en c&oacute;mo cuidar a sus mayores de una manera m&aacute;s sustentable y concreta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Pese a los avances en la lucha contra la desigualdad de g&eacute;nero, las tareas de cuidado siguen estando a cargo de las mujeres en la mayor&iacute;a de los casos. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por el patriarcado. En los &uacute;ltimos 40 o 50 a&ntilde;os, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses las mujeres redujeron el tiempo que dedican al trabajo no remunerado en el hogar, y los hombres lo aumentaron un poco. Pero sigue siendo bastante desigual y las mujeres contin&uacute;an destinando m&aacute;s a&ntilde;os que los hombres a ese trabajo, incluso en los mejores casos. En parte se debe a la brecha salarial de g&eacute;nero. En promedio, las mujeres suelen ganar menos que los hombres, as&iacute; que si alguien tiene que quedarse en casa y hacer trabajo de cuidado no remunerado, tiene sentido que lo haga la persona que gana menos. Los economistas llevan a&ntilde;os intentando explicar la brecha salarial de g&eacute;nero. Principalmente, tiene que ver con cosas como la posibilidad de que la mujer quede embarazada y la preocupaci&oacute;n de los jefes de que falte para cuidar a los hijos. Esas desigualdades en el hogar, en el trabajo, en los ingresos y en el tiempo libre est&aacute;n entrelazadas, y en &uacute;ltima instancia, son inherentes al patriarcado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Seg&uacute;n menciona en sus libros, seguimos dedic&aacute;ndole pr&aacute;cticamente la misma cantidad de horas a las tareas dom&eacute;sticas que hace un siglo. &iquest;Por qu&eacute; sucede esto, si hay tanta tecnolog&iacute;a que puede ayudarnos en ese sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, las expectativas en torno al trabajo reproductivo aumentaron. A medida que se hizo m&aacute;s f&aacute;cil lavar ropa, se espera que en lugar de lavarla una vez al mes o a la semana se lo haga a diario. En lugar de limpiar la casa cada tanto, ahora se espera que se mantenga limpia todo el tiempo. Otra clave es que, a principios del siglo XX, ese trabajo en general se hac&iacute;a de forma colectiva. La ropa sol&iacute;a lavarse en grupo, pero esa tarea se individualiz&oacute; con la llegada del lavarropas y pas&oacute; a ser hecha por amas de casa. As&iacute; se redujo el n&uacute;mero de personas que hac&iacute;an esas tareas y se les asign&oacute; m&aacute;s trabajo. Por otro lado, mucha de esta tecnolog&iacute;a no fue necesariamente desarrollada para ser la m&aacute;s eficiente, sino para un hogar unifamiliar en lugar de una parte de un barrio, donde se podr&iacute;an aprovechar las econom&iacute;as de escala y las eficiencias que implican. Podr&iacute;amos imaginar un mundo alternativo donde en lugar de tener lavarropas y secarropas en casa, tuvi&eacute;ramos lavander&iacute;as colectivas. Pero no se desarrollaron esas tecnolog&iacute;as y ese camino se desestim&oacute;.
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                Nick Srnicek el viernes, durante la charla en Fundar.                            </span>
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        <strong>&ndash; Hablando de tecnolog&iacute;a, muchas aplicaciones est&aacute;n dise&ntilde;adas para ahorrarnos tiempo, pero tambi&eacute;n hay algunas que nos lo &ldquo;roban&rdquo;, que son tan adictivas que nos pasamos horas </strong><em><strong>scrolleando</strong></em><strong>. &iquest;Qu&eacute; piensa sobre el papel de las aplicaciones m&oacute;viles en la administraci&oacute;n de nuestro tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Una de las interpretaciones m&aacute;s interesantes que vi es que el <em>scrolling</em>, en muchos casos, es el objetivo principal de muchas de esas aplicaciones. Muchas veces s&oacute;lo quer&eacute;s matar el tiempo y, aunque no es lo ideal, es sintom&aacute;tico de un cansancio. La gente vuelve del trabajo y no quiere hacer nada, porque no tiene la energ&iacute;a o la plata. Tambi&eacute;n es un agotamiento de las alternativas disponibles. Los lugares tradicionales para la vida social son cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar en muchos casos, entonces el scrolling se convierte en una forma de pasar el tiempo. [El te&oacute;rico marxista Antonio] Gramsci dir&iacute;a que es un s&iacute;ntoma m&oacute;rbido de nuestro momento actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Veo una paradoja en la convivencia de la cultura del ajetreo [</strong><em><strong>hustle culture</strong></em><strong>, un modelo aspiracional que glorifica el trabajo excesivo] y la del </strong><em><strong>cryptobro</strong></em><strong>, que alienta a ganar dinero no a trav&eacute;s del trabajo asalariado sino de negociar criptomonedas. &iquest;C&oacute;mo cree que ambas tendencias interact&uacute;an?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que una de las claves de la <em>hustle culture </em>es que, en el sentido m&aacute;s tradicional de ideolog&iacute;a, trata de explicar la situaci&oacute;n de la gente dentro de una estructura particular y por qu&eacute; quiz&aacute;s a&uacute;n no tuvieron &eacute;xito en la vida. Les dice que no se dedicaron lo suficiente, que tienen que esforzarse m&aacute;s, levantarse m&aacute;s temprano, leer m&aacute;s libros de productividad. Hay una narrativa que trata de explicar ese fracaso y tambi&eacute;n les ofrece una oportunidad para salir de esa situaci&oacute;n y potencialmente tener &eacute;xito. Creo que eso tiene mucho que ver con el Bitcoin y las criptomonedas, donde hay una suerte de mentalidad de loter&iacute;a, tipo &ldquo;Un d&iacute;a de estos ese token que compr&eacute; se va a disparar y voy a tener un mill&oacute;n de d&oacute;lares de una&rdquo;. Eso parece ser una gran parte de la cultura cripto, y los estudios que vi sobre quienes participan en criptomonedas muestran que suelen tener problemas econ&oacute;micos. Es una desesperaci&oacute;n por salir de esa situaci&oacute;n jugando a la loter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Incluso en pa&iacute;ses con crisis econ&oacute;micas como el nuestro, &iquest;hay un futuro en el que se pueda tener m&aacute;s tiempo libre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. No con el gobierno actual, pero s&iacute;. Una de las razones por las que muchos pol&iacute;ticos no tocan este tema es porque es dif&iacute;cil, es caro, y los problemas no son evidentes desde el vamos, sino que aparecen dentro de los espacios dom&eacute;sticos, en las vidas privadas, sin una expresi&oacute;n p&uacute;blica necesariamente. La mayor expresi&oacute;n p&uacute;blica es el sistema de salud: cu&aacute;ntos mayores tienen que depender de &eacute;l, cu&aacute;nto tiempo vive la gente. A medida que tengamos una poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida, esos problemas van a hacerse m&aacute;s visibles y habr&aacute; gente pensando en c&oacute;mo organizar y movilizar a los afectados para hacer presi&oacute;n colectiva en busca de una respuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En su conferencia en la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas del jueves, usted menciona que esta visita a la Argentina es la primera vez que oye hablar de turismo social, iniciado aqu&iacute; en el primer peronismo. &iquest;Qu&eacute; aspecto de este concepto lo sorprendi&oacute; m&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me impact&oacute; que se orientara a las clases trabajadoras y se enfocara en algo que, desde una perspectiva neoliberal, parece un exceso: las vacaciones, que no est&aacute;n directamente relacionadas con las necesidades econ&oacute;micas de un pa&iacute;s. Ese tipo de pol&iacute;ticas apuntaban al disfrute del tiempo libre y son un gran ejemplo de c&oacute;mo el Estado puede apoyar la posibilidad de que todos, de manera universal, disfruten de su tiempo libre, sin que eso se reduzca a comprar bienes de consumo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas argentinas en relaci&oacute;n al tiempo libre le llamaron la atenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hoy vi una revista de 1949 [el material promocional de la Colonia La Tercera Edad, de la Fundaci&oacute;n Eva Per&oacute;n], que muestra una visi&oacute;n lujosa y una realidad pr&aacute;ctica de lo que el cuidado de los mayores puede ser para las clases trabajadoras. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n ese enfoque, porque el lujo p&uacute;blico, para mi coautora Helen [Hester] y para m&iacute;, va m&aacute;s all&aacute; de las necesidades b&aacute;sicas. Y eso es exactamente lo que reflejaba esa revista: instalaciones y ambientes de lujo que superaban lo necesario para el cuidado de los mayores. Es impresionante que se hiciera eso en los a&ntilde;os 40. Parece que ac&aacute; hay una rica herencia, no muy conocida en el mundo angloparlante, de reflexi&oacute;n sobre el trabajo de cuidado, el trabajo reproductivo y c&oacute;mo dar a la gente m&aacute;s tiempo libre y de mejor calidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo los espacios p&uacute;blicos pueden fomentar hoy un mejor uso del tiempo libre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay que ofrecer opciones y formas de aprovechar el tiempo libre que no se limiten a scrollear con el celular, comprar algo por Internet o gastar plata, sino que se basen en formas diferentes de vivir socialmente, actuar colectivamente y, por ejemplo, disfrutar del buen tiempo con la familia o los amigos, entre otras cosas. No s&eacute; c&oacute;mo es ac&aacute;, pero en el Reino Unido, donde vivo, hubo un cierre masivo de esos espacios p&uacute;blicos. Es un problema, realmente, porque entonces... &iquest;a d&oacute;nde vas? Hay que abrir espacios p&uacute;blicos y&nbsp; que haya actividades deportivas y de otro tipo coordinadas institucionalmente para que, por ejemplo, los adolescentes no est&eacute;n ah&iacute; s&oacute;lo dando vueltas sin nada que hacer. Son todas formas de fomentar un uso m&aacute;s placentero del tiempo libre, que no dependan s&oacute;lo de gastar plata.
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                “Por mucho que ames a tus padres y a tus hijos, el trabajo de cuidado sigue siendo trabajo y es agotador”, sostiene Nick Srnicek.                            </span>
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        <strong>&ndash; En sus libros usted analiza el concepto de libertad en relaci&oacute;n a la necesidad de reducir el trabajo no remunerado. Pero en nuestro pa&iacute;s y en otros con pol&iacute;ticos libertarios, la libertad hoy significa otra cosa. &iquest;C&oacute;mo puede recuperarse ese concepto desde sectores progresistas, para que la libertad vuelva a ser sin&oacute;nimo de tiempo libre o, al menos, de no estar atado a las necesidades del capitalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La izquierda podr&iacute;a ganar muy f&aacute;cilmente la batalla sobre el t&eacute;rmino, porque la idea que ofrece la derecha es una concepci&oacute;n m&iacute;nima de libertad, m&aacute;s aplicable a las grandes empresas que a las personas. El individuo no est&aacute; preocupado por la regulaci&oacute;n estatal, su concepci&oacute;n de libertad no es esa sino la del control sobre su propio tiempo. Cuando est&aacute;s en el trabajo, no ten&eacute;s ese control, porque te lo dicta un jefe, una aplicaci&oacute;n, y en &uacute;ltima instancia, el mercado, para que la empresa siga siendo rentable. Hay una raz&oacute;n por la que todos odian los lunes: porque cuando ten&eacute;s que volver al trabajo, perd&eacute;s tu libertad. La gente ve c&oacute;mo operan estas distintas capas de falta de libertad. Creo que la izquierda puede ganar la discusi&oacute;n diciendo &ldquo;Vamos a ofrecer una mejor visi&oacute;n de la libertad, y es esta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La supuesta libertad que plantea Milei termina afectando a los trabajadores m&aacute;s precarizados, como los que ofrecen sus servicios en aplicaciones, plataformas que prometen libertad pero tambi&eacute;n ejercen fuerte control. Parad&oacute;jicamente, muchos de ellos votaron a este presidente. &iquest;Por qu&eacute; se da esta aparente contradicci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que muchos de los que trabajan en apps lo hacen por la flexibilidad, que es una forma de libertad real, la de no tener que viajar al trabajo. El problema es que las apps son tan explotadoras que la poca libertad que ofrecen est&aacute; limitada por el hecho de que ten&eacute;s que trabajar muchas horas para poder llegar a fin de mes. As&iacute; que no me sorprende que haya este deseo de libertad que luego se exprese en un voto por Milei. La libertad es muy limitada si para sobrevivir ten&eacute;s que trabajar 50 o 60 horas por semana. Tu vida entera depende de entregar la mayor parte de ella al capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Srnicek fue convocado a Buenos Aires para una nutrida agenda de actividades, que comenz&oacute; el jueves en la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas de la UBA con su conferencia &ldquo;Los futuros del trabajo: Tecnolog&iacute;as, espacios urbanos y uso del tiempo&rdquo;. Fue en el marco de la primera edici&oacute;n del ciclo de clases magistrales &ldquo;Ciudades al l&iacute;mite: Desaf&iacute;os y oportunidades del presente para construir un futuro urbano sostenible&rdquo;. La visita del acad&eacute;mico fue coordinada entre el IDUF, la Legislatura porte&ntilde;a, la editorial Caja Negra y la Secretar&iacute;a de Vinculaci&oacute;n Estrat&eacute;gica de la Universidad de Buenos Aires.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/nick-srnicek-libertad-limitada-si-sobrevivir-tenes-trabajar-50-60-horas-semana_128_11621021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Sep 2024 03:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nick Srnicek: “La libertad es muy limitada si para sobrevivir tenés que trabajar 50 o 60 horas por semana”]]></media:title>
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