<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Melina Furman]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/melina-furman/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Melina Furman]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1051581/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una despedida a Melina Furman, gurú generosa e involuntaria de la enseñanza en la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/despededida-melina-furman-guru-generosa-e-involuntaria-ensenanza-argentina_1_11636841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89938f2c-945d-43bf-826c-a784dcab0685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una despedida a Melina Furman, gurú generosa e involuntaria de la enseñanza en la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista, escritor e investigador Ernesto Semán evoca en este texto el gran aporte de Melina Furman a la enseñanza y la divulgación científica en nuestro país. La investigadora del Conicet falleció hoy a los 49 años tras una larga batalla contra el cáncer.</p></div><p class="article-text">
        En las d&eacute;cadas que vienen, estudiantes de distintos lugares del mundo tendr&aacute;n buenas clases de las que saldr&aacute;n con horizontes amplios, herramientas para enfrentar el mundo, ideas para pensarse en un mundo incierto. No todos llegar&aacute;n a saber lo mucho que tiene que ver en todo eso<strong> la influencia del trabajo de Melina Furman en sus profesores y maestros. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Convertida en una especie de<strong> gur&uacute; involuntaria, capaz de aplicar sus d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n en la ense&ntilde;anza de la ciencia a la resoluci&oacute;n de casi cualquier situaci&oacute;n que ocurriera en un aula</strong>, &eacute;ramos muchos los que le llev&aacute;bamos nuestras cuitas esperando la soluci&oacute;n m&aacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Recib&iacute;a la queja por un curso tan corto en el que &ldquo;encima se pierde una clase entera en presentaciones orales&rdquo;, para responder: &ldquo;Si empez&aacute;s diciendo &lsquo;se pierde&rsquo; seguro que no va a salir bien.&rdquo; La presentaci&oacute;n de un tema del programa podr&iacute;a tener una forma que los tiente a pensar el conjunto (terminar&iacute;a siendo imaginar el &iacute;ndice de un libro basado en los temas de la clase); pod&iacute;an armarlo entre dos estudiantes en lugar de individualmente; reemplazando la pasividad de los otros alumnos con la evaluaci&oacute;n entre pares. Lo importante, dec&iacute;a, es que puedan llegar a volcar una idea propia, no transformarlo en un espacio de frustraci&oacute;n. &ldquo;As&iacute; s&iacute;,&rdquo; aprobaba al final, para aclarar: &ldquo;Igual, la primera vez no te va a salir tan bien.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Melina Furman, quien falleci&oacute; el viernes &uacute;ltimo tras dos a&ntilde;os de lucha contra un c&aacute;ncer, ten&iacute;a 49 a&ntilde;os, hab&iacute;a estudiado biolog&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires </strong>y luego un doctorado en la Universidad de Columbia, en Nueva York, enfocado en la ense&ntilde;anza de la ciencia. Desde entonces y hasta su muerte, la ense&ntilde;anza se transform&oacute; en su pr&aacute;ctica, su objeto de estudio, el centro de su escritura, sus reflexiones y su creciente presencia p&uacute;blica. Aunque su investigaci&oacute;n y su foco era la ense&ntilde;anza de la ciencia,<strong> la profundidad de su reflexi&oacute;n y la capacidad para expresar sus ideas de formas accesibles la convirtieron en una referencia tambi&eacute;n para quienes nos dedicamos a la docencia en el &aacute;rea de las humanidades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo que desarroll&oacute; en los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os rescataba el gesto fundacional de la curiosidad en el proceso de creaci&oacute;n de conocimiento y el rol crucial de los educadores en guiar esa producci&oacute;n. <strong>Era evidente en programas de televisi&oacute;n de ciencia para chicos o en las charlas TED dirigidas a docentes. </strong>Ese mirada, incluyendo el enorme &eacute;xito de sus libros, influy&oacute; debates acad&eacute;micos y la pr&aacute;ctica misma de la ense&ntilde;anza tanto en Am&eacute;rica Latina como en Estados Unidos y Europa. Aulas de Estados Unidos, Espa&ntilde;a, Noruega o la Argentina cambiaron tras la lectura de sus textos. Como bien observ&oacute; Sebasti&aacute;n Campanario en La Naci&oacute;n del s&aacute;bado, docentes de Uruguay y Chile respondieron para un trabajo de pr&oacute;xima publicaci&oacute;n cu&aacute;l era su autor o autora de cabecera para mejorar su ense&ntilde;anza: Melina Furman fue por lejos el nombre m&aacute;s mencionado.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Pero tanto como su formaci&oacute;n e ideas, una de las virtudes radicales de Melina Furman fue pararse naturalmente como el contrapunto del arquetipo global de la sala de profesores, en la que docentes de todo tipo se quejan de los estudiantes, que no son lo que ellos imaginan que deber&iacute;an ser; de las condiciones de trabajo, que son muchas veces terribles; del tiempo robado a la investigaci&oacute;n, que perciben en competencia con la ense&ntilde;anza; del futuro, al que no logramos imaginar. En lugar de sumirse en esas frustraciones, o de negar su existencia, a ella le sirvieron para hacerse preguntas sobre la mejor forma de disolver esos obst&aacute;culos y, en el camino, repensar la idea misma de la ense&ntilde;anza. Un motor clave de esa b&uacute;squeda y de las respuestas creativas para los desaf&iacute;os que los docentes enfrentamos en el aula era tomarse en serio a los estudiantes y sus necesidades.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Empezar una clase explicando con claridad qu&eacute; queremos ver en las pr&oacute;ximas dos horas, pero no olvidarse de retomar al final que era aquello que hab&iacute;amos prometido&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Terminar la semana con cinco minutos en los que los estudiantes puedan sintetizar en un p&aacute;rrafo qu&eacute; les qued&oacute; de esas clases, qu&eacute; preguntas les surgen. S&iacute;, pero arrancar la semana siguiente con esas preocupaciones, sino les vas a confirmar que lo que dicen y quieren no tiene importancia&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        De toda su obra, que se extiende desde los textos hacia los escenarios y las pantallas, uno de sus producciones m&aacute;s trascendentes es (y ser&aacute;) <strong>&ldquo;Ense&ntilde;ar Distinto. Gu&iacute;a para innovar sin perderse en el camino&rdquo;,</strong> el libro que public&oacute; por Siglo XXI en el 2021. Las m&aacute;s de 300 p&aacute;ginas concentran la sabidur&iacute;a de d&eacute;cadas de trabajo aplicado, lecturas y reflexi&oacute;n de una forma profunda e innovadora, invitando a los lectores (en su mayor&iacute;a, pero no s&oacute;lo educadores) a pensar y repensar sobre cada decisi&oacute;n que tomamos alrededor del aula. La edici&oacute;n del libro refleja y hace brillar la creatividad del texto. Una lectura posible entre tantas, la m&iacute;a, es organizarlo alrededor de unas 26 preguntas que se hace la autora combinadas con ejercicios, reflexiones, ilustraciones, ideas pr&aacute;cticas para las clases, para las evaluaciones y para el propio proceso de aprendizaje de los docentes. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la preocupaci&oacute;n de Melina Furman era sobre todo la educaci&oacute;n en los niveles b&aacute;sicos, s<strong>u mirada sobre la creaci&oacute;n colectiva del conocimiento y sobre c&oacute;mo esa creaci&oacute;n no implicaba relegar el lugar del docente y de su experiencia sino al contrario, lo tornan en una herramienta &uacute;til para todos los niveles. </strong>Es dif&iacute;cil planificar una clase exactamente de la misma manera antes y despu&eacute;s de haberlo le&iacute;do.&nbsp;La autora pod&iacute;a afirmar con s&oacute;lidos argumentos que &ldquo;construir una cultura de pensamiento en el aula y en la escuela implica incluir de manera sostenida en nuestras clases instancias que fomenten la curiosidad, el mirarse hacia adentro, la colaboraci&oacute;n con otros&rdquo;. Pero la arenga se sosten&iacute;a en las p&aacute;ginas siguientes en el trabajo denodado del docente, en las formas efectivas de transmitir y de recibir informaci&oacute;n y experiencia en el aula, en la solidez de la formaci&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Que se sorprendan en el trabajo de campo, en la visita al museo. S&iacute;, muy lindo todo, pero si no tienen las herramientas no se van a sorprender: se van a distraer. No necesitan s&oacute;lo divertirse, no necesitan un payaso, a veces necesitan construir las herramientas para divertirse; para eso est&aacute; el profesor&rdquo;&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Terminar la semana con cinco minutos en los que los estudiantes puedan sintetizar en un p&aacute;rrafo qu&eacute; les qued&oacute; de esas clases, qu&eacute; preguntas les surgen. S&iacute;, pero arrancar la semana siguiente con esas preocupaciones, sino les vas a confirmar que lo que dicen y quieren no tiene importancia&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No hace falta ser un gran ser humano para contribuir al conocimiento, no es un mandato universal. Pero en su caso, la empat&iacute;a con la ense&ntilde;anza y con sus protagonistas era una extensi&oacute;n del cari&ntilde;o con el que construy&oacute; su mundo personal y profesional. Fue una persona generosa y afectuosa al extremo. <strong>Su capacidad de dar no estaba siempre en relaci&oacute;n con los merecimientos de quienes nos beneficiamos de su presencia, sino con una forma amorosa de entender al mundo y a las personas que lo ocupamos, a veces, por un momento tan breve.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su producci&oacute;n fue extens&iacute;sima, en un periodo muy breve. A&uacute;n si Melina Furman hubiera vivido cien a&ntilde;os, le habr&iacute;a quedado tanto por aportar. Vivi&oacute; mucho menos, pero sembr&oacute; generosamente, para que podamos disfrutar de sus palabras a&uacute;n despu&eacute;s de su partida.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM/ES</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Semán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/despededida-melina-furman-guru-generosa-e-involuntaria-ensenanza-argentina_1_11636841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Sep 2024 22:18:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/89938f2c-945d-43bf-826c-a784dcab0685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99247" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/89938f2c-945d-43bf-826c-a784dcab0685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99247" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una despedida a Melina Furman, gurú generosa e involuntaria de la enseñanza en la Argentina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/89938f2c-945d-43bf-826c-a784dcab0685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Divulgación científica,Melina Furman,CONICET]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
