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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Malas palabras]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/malas-palabras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Malas palabras]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El poder de las malas palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/malas-palabras_129_11692364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90461f21-a64b-48f7-9250-4ea34906b93a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102895.jpg" width="898" height="505" alt="El poder de las malas palabras."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las cosas más difíciles de asimilar de una nueva forma de hablar es la graduación de las malas palabras y cómo se pueden usar. El buen uso de las groserías puede ser una de las partes más sofisticadas del lenguaje. Entre las ventajas de usarlas, no habría que desconocer que pueden ayudar a reducir el estrés, aguantar mejor el dolor y generar vínculos de confianza con otros.</p></div><p class="article-text">
        Cuando llegu&eacute; a vivir a Argentina, una de las cosas que m&aacute;s me sorprendi&oacute; fue el uso del hijo de p&hellip; como algo cari&ntilde;oso. Y yo vengo de Chile, de la tierra donde <em>We&oacute;n</em> y todos sus derivados se usan por lo menos una vez por minuto. Pero entender el sentido de los insultos, las malas palabras, las groser&iacute;as de Argentina me llev&oacute; tiempo. Creo que es de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles de asimilar de una nueva forma de hablar, la graduaci&oacute;n de las malas palabras y c&oacute;mo se pueden usar. Y hay una buena raz&oacute;n para eso, el buen uso de las groser&iacute;as puede ser una de las partes m&aacute;s sofisticadas del lenguaje. 
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a pensar que el uso de puteadas es una se&ntilde;al de poco vocabulario, pero en realidad pareciera ser al rev&eacute;s. Esto lo mostr&oacute; <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S038800011400151X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> en el que le pidieron a los participantes que dijeran todas las palabras que puedan que empiecen con la letra A y as&iacute; con otras letras, para evaluar la fluidez verbal de una persona. Luego le pidieron que hiciera lo mismo, pero con palabras tab&uacute;, <em>malas palabras</em>. Encontraron que quienes son m&aacute;s fluidos, a quienes se les ocurren m&aacute;s palabras con una letra, tambi&eacute;n tienen m&aacute;s capacidad de enumerar palabras tab&uacute;. Tener un gran repertorio de puteadas es tambi&eacute;n una se&ntilde;al de amplitud de vocabulario. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es una groser&iacute;a? Es algo que va cambiando con el tiempo, lo que hoy es tab&uacute;, puede dejar de serlo ma&ntilde;ana. Hay malas palabras que se vuelven tan comunes que ya casi ni las pensamos c&oacute;mo tal. Tambi&eacute;n var&iacute;an los temas de nuestros insultos. Algunas <a href="https://www.amazon.com/Holy-Sh-Brief-History-Swearing/dp/019049168X?crid=3MERO17690Y27&amp;keywords=Holy+Sh*t:+A+Brief+History+of+Swearing&amp;qid=1681935111&amp;sprefix=holy+sh+t+a+brief+history+of+swearing,aps,172&amp;sr=8-1&amp;linkCode=sl1&amp;tag=freakonomic08-20&amp;linkId=8eb247312bf30960a55d58b792784658&amp;language=en_US&amp;ref_=as_li_ss_tl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que se han hecho en ingl&eacute;s, muestran como en la Edad Media las peores palabras estaban asociadas a cuestiones religiosas, eran blasfemias. Luego, a medida que las sociedades se volvieron menos religiosas esas malas palabras dejaron de tener tanta fuerza. En paralelo, fuimos ganando m&aacute;s privacidad en nuestra vida cotidiana, y cosas que antes hac&iacute;amos rodeados de gente, como ir al ba&ntilde;o, pasaron a ser actos privados. El pudor hizo nacer otro tipo de groser&iacute;as, vinculadas a nuestras funciones corporales. Hoy, esos insultos pueden no tener ya tanta fuerza, muchas son palabras comunes. En cambio, los insultos hacia minor&iacute;as parecen ser mucho m&aacute;s tab&uacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece que hay una diferencia entre las palabrotas y los insultos&rdquo;, explica <strong>Karina Galperin</strong>, profesora de literatura de la Universidad Torcuato Di Tella. Una cosa es decir una mala palabra, otra es buscar ofender a una persona. &ldquo;Las palabrotas suelen estar ligadas a lo religioso, a lo f&iacute;sico y lo sexual, y son parte del acervo ling&uuml;&iacute;stico de las sociedades, son herramientas expresivas. De hecho, el Quijote est&aacute; lleno de palabrotas, igual que la obra de Shakespeare&rdquo;, agrega Galperin. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de usar estas palabras tab&uacute; puede tener un efecto f&iacute;sico sobre nosotros, pareciera que el hecho de decir algo que est&aacute; mal visto o incluso prohibido, nos genera un poco de adrenalina. En <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19590391/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> quisieron probar si el hecho de putear pod&iacute;a ayudar a sobrellevar molest&iacute;as o dolor f&iacute;sico. Para hacerlo, le pidieron a los participantes que sumergieran su mano en un balde lleno de agua congelada y que aguantasen todo lo que pudiesen. A la mitad le dijeron que mientras lo hac&iacute;an dijeran una palabra neutra, mientras que a la otra mitad los dejaron decir malas palabras. El resultado: los que dec&iacute;an malas palabras duraban m&aacute;s tiempo. Esa buena puteada que lanz&aacute;s cuando te agarr&aacute;s el dedo en la puerta tiene una raz&oacute;n de ser, te puede ayudar a tolerar el dolor. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los efectos positivos puede ser el de reducir el estr&eacute;s. Algunos <a href="https://www.amazon.com/Swearing-Good-You-Amazing-Language/dp/1324000287" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigadores</a> se&ntilde;alan que, en profesiones de mucha tensi&oacute;n, como pilotos o cirujanos, el hecho de poder descargarse con una buena puteada en momentos de intensidad ayuda a bajar el estr&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Las malas palabras tambi&eacute;n tienen un rol social, pueden ser un marcador de cercan&iacute;a. Es raro que nos atrevamos a usar una mala palabra frente a nuestro nuevo jefe, en cambio es mucho m&aacute;s usual que lo hagamos con colegas, sobre todo con los m&aacute;s cercanos. Usar malas palabras suele se&ntilde;alar que estamos en un ambiente informal, que nos sentimos en confianza. Incluso hay algunas <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1948550616681055" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que muestran que tendemos a percibir a alguien que dice groser&iacute;as como m&aacute;s honesto. Quiz&aacute;s sentimos que una puteada baja los niveles de hipocres&iacute;a. Esto no se les escapa a los pol&iacute;ticos, un &aacute;mbito en donde tambi&eacute;n hay <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0261927x14533198" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia</a> de que usar malas palabras puede mejorar su imagen. 
    </p><p class="article-text">
        Usar malas palabras puede traer muchas ventajas: reducir el estr&eacute;s, aguantar mejor el dolor y generar v&iacute;nculos de confianza con otros. Como todo, tiene que ser usado en su justa medida, porque el exceso puede diluir su efecto. Y, por supuesto, tambi&eacute;n tienen su lado negativo. Si se usan para insultar o para ofender a otros, es otra cosa. Pero bien usadas, tienen un rol fundamental en nuestras vidas. Solo hay que dosificarlas, y saber bien cu&aacute;ndo usarlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/malas-palabras_129_11692364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Sep 2024 09:43:00 +0000]]></pubDate>
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