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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Elecciones en Europa]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Elecciones en Europa]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La victoria del FPÖ en Austria: el problema de normalizar la agenda de la ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/victoria-fpoe-austria-problema-normalizar-agenda-ultraderecha_129_11695535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d8cbe09-7a23-480a-a715-f840691ee6b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente y principal candidato del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), Herbert Kickl, ondea una bandera durante el acto electoral del partido en Viena."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las elecciones en Austria con el triunfo de la derecha radical del FPÖ representan una señal de alarma para Europa
 </p><p class="subtitle">La ultraderecha se impone en Austria por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial</p></div><p class="article-text">
        Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial han tenido lugar <strong>varias oleadas de partidos de derecha radical en Europa.</strong> El polit&oacute;logo <strong>Cas&nbsp;Mudde&nbsp;</strong>identifica cuatro. En primer lugar, <strong>en los a&ntilde;os 50 surgen los primeros partidos neonazis </strong>y neofascistas que buscaban reivindicar las ideolog&iacute;as derrotadas. Hacia finales de los 50 y hasta principios de los 80 surge&nbsp;una segunda ola de&nbsp;partidos, en este caso apoyados&nbsp;en los <strong>postulados de los intelectuales de las nuevas derechas</strong>.&nbsp;Toman fuerza los discursos&nbsp;antiimigraci&oacute;n&nbsp;apoyados en el&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/episode/2hxwWjTZq2fAFDNswSIciJ?si=R31Pisw2T4iTIEK1s2p6fw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">racismo cultural</a>&nbsp;y&nbsp;las visiones&nbsp;etnopluralistas<strong>. La tercera ola llega entre los 80 y los 2000 y est&aacute; marcada por la profesionalizaci&oacute;n de la derecha radical </strong>y la llegada de los primeros &eacute;xitos electorales. En particular se incorporan discursos de corte populista&nbsp;(pueblo vs.&nbsp;&eacute;lite). Finalmente, <strong>a partir del a&ntilde;o 2000 surge la cuarta oleada&nbsp;caracterizada&nbsp;por la normalizaci&oacute;n de la ultraderecha</strong>, es decir, la aceptaci&oacute;n social de partidos y de ideas que no s&oacute;lo ocupan lugares pol&iacute;ticos relevantes sino que condicionan y hasta manejan el discurso p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En esta &uacute;ltima oleada se inscribe <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/ultraderecha-impone-austria-primera-vez-segunda-guerra-mundial-sondeos_1_11692256.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el&nbsp;&eacute;xito electoral del&nbsp;Freiheitliche&nbsp;Partei&nbsp;&Ouml;sterreichs&nbsp;(FP&Ouml;)</a>. Un resultado que corona a&ntilde;os de legitimaci&oacute;n de su agenda y su discurso xen&oacute;fobo y ultranacionalista. El triunfo de la derecha radical austr&iacute;aca marca un punto de inflexi&oacute;n para la pol&iacute;tica del pa&iacute;s alpino, pero sobre todo para toda Europa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La sanci&oacute;n de Europa</strong></h2><p class="article-text">
        No es novedad que&nbsp;un partido ultraderechista obtenga el primer lugar. Ha sucedido en Italia con <strong>Fratelli&nbsp;d&acute;Italia&nbsp;</strong>en 2022, por ejemplo.&nbsp;Tampoco deber&iacute;a sorprender que el FP&Ouml; haga lo propio en&nbsp;Austria.&nbsp;De hecho,&nbsp;desde el a&ntilde;o 1990 sus resultados no han bajado del 10%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo llamativo&nbsp;del caso austr&iacute;aco es que fue el primer pa&iacute;s en recibir sanciones de otros Estados-miembro de la Uni&oacute;n Europea por forjar una coalici&oacute;n de gobierno incorporando un partido ultraderechista&nbsp;luego de las elecciones de 1999. Las represalias pretend&iacute;an enviar un mensaje de advertencia a toda la regi&oacute;n sobre el compromiso de cada uno de los catorce pa&iacute;ses miembros con los valores europeos y los derechos de las minor&iacute;as, los refugiados y los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        El problema era que el FP&Ouml;&nbsp;no era una fuerza m&aacute;s de la derecha radical. Al t&iacute;pico discurso ultranacionalista, xen&oacute;fobo y&nbsp;anti-establishment&nbsp;le sumaba el liderazgo <strong>J&ouml;rg&nbsp;Haider</strong>.&nbsp;Haider&nbsp;fue un experto de la provocaci&oacute;n estrat&eacute;gica. En sus intervenciones p&uacute;blicas aprovechaba su carisma para disparar consignas revisionistas en las que banalizaba el nacionalsocialismo. Un partido cuyo l&iacute;der sosten&iacute;a abiertamente posiciones antisemitas y racistas no pod&iacute;a ser tolerado como miembro de un gobierno&nbsp;por el resto de la comunidad europea.&nbsp;Pese a todo, las sanciones dudaron apenas unos meses y <strong>la coalici&oacute;n entre &Ouml;VP y FP&Ouml; c</strong>ontinu&oacute; hasta 2007.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El canciller&nbsp;normalizador</strong></h2><p class="article-text">
        En&nbsp;2015&nbsp;se volvi&oacute;&nbsp;a configurar&nbsp;un&nbsp;debate p&uacute;blico a nivel federal favorable al&nbsp;discurso xen&oacute;fobo&nbsp;del FP&Ouml;. La llegada de miles de refugiados hacia fines del verano de ese a&ntilde;o representaba una oportunidad para desplegar su agenda ultranacionalista y&nbsp;apelar&nbsp;al populismo cl&aacute;sico que se hab&iacute;a instaurado como herramienta de comunicaci&oacute;n predilecta.&nbsp;El heredero de&nbsp;Haider, <strong>Heinz-Christian&nbsp;Strache,</strong> no dud&oacute; en intentar fomentar los miedos y la incertidumbre en aquellos sectores de la poblaci&oacute;n permeables a dicho discurso. Sin embargo, surgi&oacute; un competidor.
    </p><p class="article-text">
        No se trataba de un nuevo partido de derecha radical en Austria, sino de una figura joven y pujante que buscaba liderar un discurso antiinmigraci&oacute;n a nivel europeo<strong>:&nbsp;Sebastian&nbsp;Kurz, el ministro de Relaciones Exteriores del&nbsp;&Ouml;sterreichischerVolkspartei&nbsp;(&Ouml;VP).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Kurz, quien inicialmente fue visto como una promesa para el conservadurismo&nbsp;del continente, adopt&oacute; una estrategia de &ldquo;integraci&oacute;n hacia la derecha&rdquo;, incorporando elementos de la agenda de la derecha radical populista,&nbsp;es decir, del propio FP&Ouml;. Desde su rol como ministro articulaba el espacio contrapuesto a lo que en aquel momento representaba la canciller alemana <strong>Angela Merkel</strong> y su posici&oacute;n respecto de la acogida de refugiados. Para los sectores reacios a la l&iacute;der germana, Kurz encarnaba un futuro prometedor para Europa.
    </p><p class="article-text">
        El &Ouml;VP supo leer el contexto y Kurz se transform&oacute; en su candidato a canciller en 2017. Durante la campa&ntilde;a no s&oacute;lo que continu&oacute; con la ret&oacute;rica antiinmigraci&oacute;n e islam&oacute;foba, sino que la profundiz&oacute;.&nbsp;Y pese a que su&nbsp;estrategia fue un &eacute;xito en t&eacute;rminos electorales,&nbsp;de hecho le permiti&oacute; convertirse en canciller,&nbsp;Kurz termin&oacute; por legitimar una visi&oacute;n pol&iacute;tica excluyente y radicalizada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que parec&iacute;a un problema para el FP&Ouml; termin&oacute; por volverse un triunfo. No s&oacute;lo por volver a formar parte de un gobierno federal, junto a Kurz, ni siquiera por haber conseguido superar su r&eacute;cord de votos al alcanzar m&aacute;s de 1,3 millones. Su victoria yac&iacute;a en la normalizaci&oacute;n de su agenda, de sus posicionamientos y de sus propuestas. Los r&eacute;ditos pol&iacute;ticos de esta situaci&oacute;n los cosechar&iacute;a algunos a&ntilde;os m&aacute;s tarde.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nacionalismo hip&oacute;crita</strong></h2><p class="article-text">
        El componente ultranacionalista del FP&Ouml; es parte integral de su discurso pol&iacute;tico. Sumado a las narrativas antiimigraci&oacute;nque suelen emplear sus voceros, el car&aacute;cter nativista resulta evidente: Austria s&oacute;lo para los nativos. De esa manera, y siguiendo los postulados de las nuevas derechas, se construye un concepto de identidad nacional atado a una etnia, a una cultura, que supuestamente debe defenderse del intruso y que comparte un inter&eacute;s com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ese discurso se fue al tacho cuando se dio a conocer el Ibiza-Gate. Una c&aacute;mara oculta mostr&oacute; c&oacute;mo los l&iacute;deres del FP&Ouml; ofrec&iacute;an contratos gubernamentales a cambio de apoyos por parte de Rusia. La corrupci&oacute;n en todo su esplendor en un acto que demostraba que los intereses de esos pol&iacute;ticos quedaban por encima de todas las normas y leyes austr&iacute;acas.El impacto fue enorme y en las elecciones anticipadas de 2019 el FP&Ouml; sufri&oacute; una ca&iacute;da de 10 puntos. Algunos se atrevieron&nbsp;a augurar el fin del partido.&nbsp;Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s sucedi&oacute; exactamente lo contrario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El problema de &ldquo;integrar hacia la derecha&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El FP&Ouml;, al igual que otros partidos de derecha radical, trabaj&oacute; para capitalizar el apoyo de los sectores negacionistas durante la pandemia. Aquellos que renegaban de las pol&iacute;ticas de reclusi&oacute;n y de las restricciones encontraban en dicha fuerza una voz que les representaba. As&iacute; fue como poco a poco el actual l&iacute;der del partido, Herbert&nbsp;Kickl, sent&oacute; las bases para la recuperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s importante de la llegada de&nbsp;Kickl&nbsp;radica en su decisi&oacute;n de profundizar los aspectos m&aacute;s radicalizados de su partido. En efecto, su cercan&iacute;a con el movimiento identitario, una formaci&oacute;n pol&iacute;tica de extrema derecha que entre otras ideas propone la deportaci&oacute;n masiva de no-nativos,&nbsp;es prueba de ello.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s,&nbsp;Kickl, junto a sus socios alemanes de&nbsp;AfD&nbsp;por ejemplo, tienen un posicionamiento pro-Kremlin: se manifiestan contra las sanciones a Rusia por la invasi&oacute;n a Ucrania y contra el env&iacute;o de armamento a dicho pa&iacute;s. Pareciera que el incidente de Ibiza con personal ruso hubiese sido olvidado. Sin embargo, la clave de esa relaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de eventuales apoyos financieros o log&iacute;sticos al partido, est&aacute; en lo que representa la figura de Putin para algunos sectores, especialmente los m&aacute;s conservadores. El presidentes ruso simboliza la oposici&oacute;n a los valores progresistas de Occidente. As&iacute;, el FP&Ouml; utiliza a Rusia de manera inteligente para potenciar el rechazo hacia la Uni&oacute;n Europea y sus valores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muy posiblemente esta estrategia del FP&Ouml; bajo el mando de&nbsp;Kickl&nbsp;funcione porque&nbsp;se apoya en aquella normalizaci&oacute;n iniciada por&nbsp;Sebastian&nbsp;Kurz y el &Ouml;VP. Su agenda ha dejado de ser &ldquo;radical&rdquo; en aquel momento en el que fue incorporada por estos &uacute;ltimos. Ese peligro no s&oacute;lo existe en Austria. Son varios los pa&iacute;ses cuyos partidos mayoritarios consideran que la &ldquo;integraci&oacute;n hacia la derecha&rdquo; puede ser una soluci&oacute;n. El primer puesto del FP&Ouml; demuestra que tarde o temprano esa estrategia solo termina por beneficiar a la derecha radical.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Franco Delle Donne]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2024 09:37:14 +0000]]></pubDate>
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