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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ciencias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ciencias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ciencias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Trabajadores del Servicio Meteorológico rechazan 240 despidos y denuncian un riesgo para alertas, vuelos y producción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/gremiales/trabajadores-servicio-meteorologico-rechazan-240-despidos-denuncian-riesgo-alertas-vuelos-produccion_1_13130850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80561870-d900-4a4f-a1c8-5f43bb9103cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajadores del Servicio Meteorológico rechazan 240 despidos y denuncian un riesgo para alertas, vuelos y producción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La protesta incluye un paro nacional y un abrazo en la sede del organismo, ubicada en Palermo. ATE y meteorólogos advirtieron que el recorte alcanzó a más del 30% de la planta y podía cerrar estaciones, afectar mediciones nocturnas y debilitar el sistema de alerta temprana.</p></div><p class="article-text">
        Los trabajadores del Servicio Meteorol&oacute;gico Nacional (SMN) realizan este jueves un paro en todo el pa&iacute;s y un abrazo simb&oacute;lico en la sede central de Palermo para rechazar los 240 despidos que, seg&uacute;n denuncian la Asociaci&oacute;n de Trabajadores del Estado (ATE) y profesionales del organismo, <strong>ponen en riesgo funciones cr&iacute;ticas como el servicio meteorol&oacute;gico aeron&aacute;utico, el sistema de alertas tempranas y la red de observaciones clim&aacute;ticas del pa&iacute;s</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La medida arranc&oacute; por la ma&ntilde;ana en la sede del organismo ubicada en el barrio porte&ntilde;o de Palermo y se extiende con cese total de actividades, asambleas permanentes y movilizaci&oacute;n, despu&eacute;s de que <strong>delegados gremiales afirmaran que la lista de cesant&iacute;as ya estaba definida y que equivale a m&aacute;s del 30% del plantel actual</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo del conflicto no pasa s&oacute;lo por la magnitud de los despidos sino por el <strong>impacto directo sobre quienes sostienen un servicio p&uacute;blico que funciona las 24 horas, los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o</strong>. La conducci&oacute;n sindical de ATE en el organismo sostiene que el recorte afecta personal de estaciones meteorol&oacute;gicas y de la sede central, y advierte que, si se concreta en esos t&eacute;rminos, obligar&aacute; al cierre de 40 estaciones en distintos puntos del pa&iacute;s y dejar&aacute; sin mediciones nocturnas a parte del sistema, con consecuencias sobre el servicio aeron&aacute;utico. Sostienen que la lista habr&iacute;a sido confeccionada por la direcci&oacute;n del organismo a pedido del Ministerio de Desregulaci&oacute;n y Transformaci&oacute;n del Estado que encabez&oacute; Federico Sturzenegger.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n de los trabajadores tiene un fundamento operativo concreto: <strong>el SMN no s&oacute;lo elabora el pron&oacute;stico diario que consume la poblaci&oacute;n sino que tambi&eacute;n integra la infraestructura que produce observaciones, datos y alertas para la aviaci&oacute;n, la navegaci&oacute;n, el agro y la gesti&oacute;n de emergencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su sitio oficial, el propio organismo muestra que sostiene pron&oacute;sticos a siete d&iacute;as, pron&oacute;sticos semanales y trimestrales, radiaci&oacute;n UV, modelos num&eacute;ricos, monitoreo clim&aacute;tico, observaciones y boletines especiales; adem&aacute;s, su repositorio t&eacute;cnico describe el papel de las alertas meteorol&oacute;gicas ante fen&oacute;menos que pueden representar riesgo para la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa estructura depende de trabajadores especializados cuya tarea no resulta sustituible de un d&iacute;a para otro. En materiales institucionales del SMN aparecen pronosticadores de alertas, servicios sectoriales y pron&oacute;sticos regionales que explican su trabajo en la elaboraci&oacute;n de alertas, pron&oacute;sticos mar&iacute;timos y seguimiento de eventos severos. <strong>Por eso, cuando delegados y meteor&oacute;logos hablan de &ldquo;apag&oacute;n meteorol&oacute;gico&rdquo;, no usan una f&oacute;rmula ret&oacute;rica: describen el riesgo de perder observaciones locales, discontinuar series de datos y reducir la capacidad de respuesta frente a tormentas, inundaciones u olas de calor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n del ajuste ya hab&iacute;a sido anticipada semanas antes por los propios trabajadores, cuando empleados del organismo denunciaron la preparaci&oacute;n de hasta <strong>700 despidos en un servicio que ya funcionaba por debajo de su dotaci&oacute;n necesaria</strong>.
    </p><p class="article-text">
        ATE y el Centro Argentino de Meteor&oacute;logos enmarcan el conflicto en el vaciamiento de &aacute;reas estatales estrat&eacute;gicas. <strong>El sindicato sostiene que el recorte no constituye una mera reducci&oacute;n administrativa sino un desguace de un organismo clave para la prevenci&oacute;n de riesgos y la seguridad p&uacute;blica.</strong> El ajuste compromete una funci&oacute;n p&uacute;blica sensible: sin observaciones de superficie, sin estaciones operativas y sin planteles completos, el Estado pierde capacidad para producir informaci&oacute;n indispensable en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del SMN, esa pol&iacute;tica impacta sobre tareas cuyo valor social excede largamente la discusi&oacute;n presupuestaria. <strong>Menos personal significa menos observaci&oacute;n territorial, menor capacidad para sostener turnos y mayor fragilidad para un organismo que debe responder tanto a la vida cotidiana como a eventos extremos.</strong> En un pa&iacute;s atravesado por tormentas severas, incendios, olas de calor, actividad agropecuaria intensiva y una red a&eacute;rea que requiere informaci&oacute;n meteorol&oacute;gica permanente, el ajuste no cae sobre un &aacute;rea administrativa marginal sino sobre trabajadores que producen datos esenciales para anticipar riesgos.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD, con informaci&oacute;n de NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 14:54:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajadores del Servicio Meteorológico rechazan 240 despidos y denuncian un riesgo para alertas, vuelos y producción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[SMN,Servicio Meteorológico Nacional,Despidos,Asociación de Trabajadores del Estado (ATE),Meteorología,Ciencias,Alertas rojas,Aviación,empleo público,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un embrión olvidado en un congelador desde 1994 se convirtió en un bebé sano en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/embrion-olvidado-congelador-1994-terminado-convirtiendose-bebe-sano-2025-pm_1_12535818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a99474f-5fdb-4b00-b94f-42b5e56dafdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un embrión olvidado en un congelador desde 1994 se convirtió en un bebé sano en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los embriones creados en los años 90 quedaron almacenados después de que la menopausia impidiera nuevos intentos, y la búsqueda de un hogar que mantuviera un vínculo familiar y espiritual resultó complicada.</p></div><p class="article-text">
        Las citas m&eacute;dicas se repet&iacute;an a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Cambiaban los diagn&oacute;sticos, pero el<strong> resultado era siempre el mismo</strong>. Entre viajes a cl&iacute;nicas, papeleo interminable y tratamientos agotadores, el <strong>tiempo se acababa sin que llegara el hijo que tanto buscaban</strong>. La ilusi&oacute;n segu&iacute;a viva, aunque adaptada a la realidad de pruebas y esperas, y fue en ese punto cuando surgi&oacute; la posibilidad de intentarlo por <strong>una v&iacute;a que no hab&iacute;an considerado antes</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Linda Archerd confi&oacute; en la donaci&oacute;n de sus embriones congelados tras d&eacute;cadas guard&aacute;ndolos</h2><p class="article-text">
        El <strong>caso de Lindsey y Tim Pierce</strong>, de Londres, en el estado de Ohio, comenz&oacute; a tomar forma cuando conocieron el programa <em><strong>Snowflakes</strong></em> de <em><strong>Nightlight Christian Adoptions</strong></em>, una agencia especializada en<strong> donaci&oacute;n de embriones</strong>. Llevaban siete a&ntilde;os intentando tener un hijo y hab&iacute;an probado opciones de adopci&oacute;n y tratamientos de fertilidad. En sus palabras para<em><strong> MIT Technology Review</strong></em>, Lindsey se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;marcamos cualquier opci&oacute;n posible&rdquo;. Esa apertura permiti&oacute; que recibieran la<strong> propuesta de acoger embriones procedentes de otra familia</strong>, en este caso los de<strong> Linda Archerd</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Archerd hab&iacute;a creado<strong> cuatro embriones mediante fecundaci&oacute;n in vitro en 1994</strong>, cuando la t&eacute;cnica a&uacute;n era poco conocida y el procedimiento de congelaci&oacute;n se realizaba de forma lenta. Uno fue transferido y dio lugar al nacimiento de su hija, mientras que los otros <strong>tres quedaron almacenados</strong>. La intenci&oacute;n inicial era utilizarlos ella misma, pero el paso de los a&ntilde;os y la llegada de la menopausia modificaron sus planes. Decidi&oacute; entonces <strong>buscar un destino que mantuviera un v&iacute;nculo personal con cualquier hijo que pudiera nacer de esos embriones</strong>.
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                    alt="Los padres están muy felices y, en un futuro, es posible que conozcan a la madre donante"
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                Los padres están muy felices y, en un futuro, es posible que conozcan a la madre donante                            </span>
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        La b&uacute;squeda no fue sencilla. Muchas cl&iacute;nicas descartaban la posibilidad de trabajar con material gen&eacute;tico congelado hac&iacute;a tanto tiempo, en parte por el <strong>riesgo de da&ntilde;os derivados de m&eacute;todos de conservaci&oacute;n antiguos</strong>. Seg&uacute;n explic&oacute; la propia Archerd, &ldquo;muchos lugares ni siquiera quer&iacute;an recoger mi informaci&oacute;n&rdquo;. El programa <em>Snowflakes</em> acept&oacute; el reto, siempre que pudiera recuperar los registros m&eacute;dicos originales. El m&eacute;dico que la trat&oacute; en los 90 a&uacute;n ejerc&iacute;a en Oreg&oacute;n y conservaba la documentaci&oacute;n en su s&oacute;tano.
    </p><p class="article-text">
        Con la documentaci&oacute;n lista, los<strong> embriones entraron en el sistema de asignaci&oacute;n</strong> de la agencia en 2022. La preferencia de Archerd era que la pareja receptora viviera en Estados Unidos, estuviera casada y compartiera su fe cristiana. El proceso llev&oacute; tiempo, pero finalmente <strong>se cruz&oacute; con la solicitud de los Pierce</strong>, que estaban registrados en la cl&iacute;nica<em> Rejoice Fertility </em>de Knoxville, enTennessee. Este centro, dirigido por el endocrin&oacute;logo reproductivo<strong> John Gordon</strong>, acepta embriones sin importar el tiempo que lleven congelados y colabora con varias agencias de adopci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El proceso de descongelaci&oacute;n permiti&oacute; que naciera un beb&eacute; tras tres d&eacute;cadas en nitr&oacute;geno l&iacute;quido</h2><p class="article-text">
        El laboratorio, dirigido por <strong>Sarah Atkinson</strong>, tuvo que trabajar con un vial de pl&aacute;stico sellado que conten&iacute;a los tres embriones. La descongelaci&oacute;n, realizada el 14 de noviembre, permiti&oacute; que<strong> todos sobrevivieran inicialmente</strong>, aunque uno dej&oacute; de desarrollarse poco despu&eacute;s. Los otros dos fueron transferidos a Lindsey, y de ellos uno se convirti&oacute; en el embarazo que dar&iacute;a lugar a <strong>Thaddeus Daniel Pierce</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Nacido el 26 de julio, <strong>Thaddeus lleg&oacute; tras m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de almacenamiento en nitr&oacute;geno l&iacute;quido</strong>. La madre biol&oacute;gica reconoci&oacute; que, al ver las primeras fotos, percibi&oacute; un parecido inmediato con su hija. &ldquo;Saqu&eacute; mi &aacute;lbum de beb&eacute; y los compar&eacute;, y no hay duda de que son hermanos&rdquo;, afirm&oacute; Archerd. Aunque a&uacute;n <strong>no hay un encuentro previsto</strong>, manifest&oacute; su deseo de conocerlo alg&uacute;n d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El nacimiento de Thaddeus no solo marc&oacute; un<strong> r&eacute;cord de longevidad para un embri&oacute;n congelado </strong>que llega a t&eacute;rmino, sino que tambi&eacute;n puso de relieve las cuestiones &eacute;ticas y pr&aacute;cticas que rodean a la fecundaci&oacute;n in vitro. Seg&uacute;n datos de la<strong> Sociedad para la Tecnolog&iacute;a de Reproducci&oacute;n Asistida en Estados Unidos</strong>, aproximadamente el 2% de los nacimientos actuales proceden de estos tratamientos, un porcentaje que asciende al 3,1 en Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, millones de embriones permanecen guardados en tanques, a la espera de un destino que, como en este caso, puede tardar d&eacute;cadas en cumplirse. Y as&iacute;, en una casa de Ohio, un beb&eacute; duerme ajeno a que su vida empez&oacute; mucho antes de que sus padres pensaran siquiera en su existencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/embrion-olvidado-congelador-1994-terminado-convirtiendose-bebe-sano-2025-pm_1_12535818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2025 15:15:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencias,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un panel lleno de señores, digo de Premios Nobel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/panel-lleno-senores-digo-premios-nobel_129_11721267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1082f2c-86d1-4df7-85f3-826c1931348f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un panel lleno de señores, digo de Premios Nobel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El año pasado Claudia Goldin ganaba el galardón de Economía: "Sus estudios revelan las causas de la brecha de género. Las mujeres están muy infrarrepresentadas en el mercado laboral", decía entonces la Academia Sueca de Ciencias. A juzgar por los premiados en las categorías científicas, no sintieron muy interpelados</p><p class="subtitle">El ilustrativo caso de la esposa y “primera autora” que no ha recibido el premio Nobel
</p></div><p class="article-text">
        Si te llamas Rosalind y en alg&uacute;n momento se te ha pasado por la cabeza ganar un premio Nobel, est&aacute;s jodida. Especialmente si a lo que aspirabas era, encima, a uno de los galardones cient&iacute;ficos o al de econom&iacute;a. Lo mismo sucede si te llamas Paloma, Elizabeth, Mar&iacute;a, Juana o, por ser m&aacute;s espec&iacute;fica, si en general resulta que eres una mujer. Este mi&eacute;rcoles termin&aacute;bamos de conocer la tanda de <strong>premios Nobel de Ciencias </strong>y no podemos decir que el balance haya sido sorprendente en t&eacute;rminos de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>David Baker, Demis Hassabis y John M. Jumper han recibido el de Qu&iacute;mica. El de F&iacute;sica es para John J. Hopfield y Geoffrey E. Hinton. Y Victor Ambros y Gary Ruvkun se han llevado el de Medicina.</strong> Todo hombres. Un <em>all male panel</em>, como dice la expresi&oacute;n inglesa que se acu&ntilde;&oacute; hace un tiempo con la intenci&oacute;n sarc&aacute;stica de se&ntilde;alar la hipermasculinizaci&oacute;n de los espacios de opini&oacute;n, encuentros, reconocimientos, congresos y dem&aacute;s saraos importantes. 
    </p><p class="article-text">
        No es nuevo y no es sorprendente porque los premiados de 2024 consolidan <strong>una tendencia en la que las mujeres son celebradas y sonadas excepciones,</strong> especialmente si nos referimos a los galardones cient&iacute;ficos, pero tambi&eacute;n al Nobel de Econom&iacute;a. Desde 1901, cuando comenzaron, <strong>el 97% de los Nobel de Ciencia han ido a parar a hombres.</strong> Tampoco es que el resto &ndash;Literatura y Paz&ndash; puedan presumir de paridad precisamente: en estos, las mujeres representan el 12% de los reconocimientos. Vamos, que hay m&aacute;s organizaciones (un 21%) que mujeres que han recibido el Nobel de la Paz. Y mira que los datos dan para quemar contenedores. 
    </p><p class="article-text">
        Este <em>all male panel</em> suma cada vez m&aacute;s cr&iacute;ticas, m&aacute;s miradas capaces de asumir una lectura de g&eacute;nero de esas cifras tan desequilibradas. Pero tambi&eacute;n trae los mismos comentarios de siempre, como los de quienes ven en nuestro se&ntilde;alamiento una potencial injusticia. &ldquo;Lo que no puede ser es que el premio se lo dieran a alguien solo por su g&eacute;nero&rdquo; o &ldquo;lo injusto ser&iacute;a que tuvieran que premiarlas por ser mujeres&rdquo; y comentarios similares. Y es que eso es justo lo que sucede: tan acostumbrados estamos que obviamos lo m&aacute;s evidente, que lo que es absolutamente anormal es que un premio &ndash;un espacio, un congreso, un gobierno, una ejecutiva&ndash; est&eacute; ocupada mayoritariamente por hombres.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, lo que asumen quienes hacen ese tipo de valoraciones es que, en serio, no existe ninguna mujer valiosa ni con los mismos m&eacute;ritos para recibir un premio, hablar en una tertulia, publicar un libro, participar en esa interesante mesa redonda, ocupar ese esca&ntilde;o o ese puesto. Solo desde la tan interiorizada mirada androc&eacute;ntrica, desde la rueda en la que unos brillan y otras limpian como si esa fuera la &uacute;nica manera posible de organizar el mundo, se puede dar por hecho que la participaci&oacute;n de un 70, 80 90 o 100% de hombres en cualquier espacio o lugar se debe a la falta de capacidades o m&eacute;ritos de las mujeres y no a las din&aacute;micas y asunciones machistas que sostienen la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, una de esas sonadas excepciones ocurri&oacute; el a&ntilde;o pasado: <strong>Claudia Goldin recibi&oacute; el premio Nobel de Econom&iacute;a por sus contribuciones pioneras a la conceptualizaci&oacute;n y explicaci&oacute;n de las brechas de g&eacute;nero en el mercado laboral.</strong> &ldquo;Sus estudios revelan las causas de la brecha de g&eacute;nero. Las mujeres est&aacute;n muy infrarrepresentadas en el mercado laboral mundial y, cuando trabajan, ganan menos que los hombres&rdquo;, dec&iacute;a la Academia Sueca de Ciencias para explicar el premio. Desde luego, si la leyeron no se sintieron muy interpelados.
    </p><h2 class="article-text">Rosalind, las invisibles y el trabajo en equipo</h2><p class="article-text">
        No obstante, la elecci&oacute;n del nombre Rosalind para iniciar este art&iacute;culo tiene un sentido. Este lunes, despu&eacute;s de revelar qui&eacute;nes eran los ganadores del Nobel de Medicina, la cuenta en la red social X de la Academia Sueca publicaba una foto de uno de los premiados, Victor Ambros, junto a una mujer y dec&iacute;a: &ldquo;Esta ma&ntilde;ana celebr&oacute; la noticia de su premio junto a su colega y esposa Rosalind Lee, quien tambi&eacute;n fue la primera autora del art&iacute;culo&nbsp;<em>Cell</em>&nbsp;de 1993 citado por el Comit&eacute; Nobel&rdquo;. Es decir, la investigadora tambi&eacute;n es autora del art&iacute;culo que el jurado cita como motivo para elegir a Ambros, pero a ella no la premia.
    </p><p class="article-text">
        Varios expertos y expertas cuestionan la decisi&oacute;n de la Academia y el 'olvido' que ha dejado fuera a Lee. &ldquo;La academia deber&iacute;a justificar por qu&eacute; a esta se&ntilde;ora no se la premia porque parece que contribuy&oacute; significativamente a los hallazgos&rdquo;, dice C&eacute;sar Tom&eacute;, Coordinador del Cuaderno de Cultura Cient&iacute;fica de la UPV/EHU. La matem&aacute;tica y editora del espacio digital&nbsp;<em>Mujeres con Ciencia</em>,&nbsp;Marta Macho, aventura que es posible que no sea el comit&eacute; del Nobel quien haya dejado fuera a Rosalind Lee, sino las personas o entidades que han propuesto la candidatura de Ambros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sea de quien sea, la ausencia en el premio de la investigadora, a la que la propia Academia cita, es bien llamativa. Sobre todo teniendo en cuenta que los hallazgos de la pareja ya han recibido anteriormente otros premios de manera conjunta.
    </p><p class="article-text">
        Su 'ausencia' tampoco es una excepci&oacute;n: en distintas disciplinas las contribuciones y obras de las mujeres han ca&iacute;do sistem&aacute;ticamente en el olvido, la invisibilidad, el margen. Solo hay que mirar, ya no los premios, sino los libros de texto. Y un ejemplo tiene como protagonista a otra Rosalind, Rosalind Franklin. James Watson y Francis Crick tambi&eacute;n recibieron un Nobel por el descubrimiento de la estructura del ADN, para el que la contribuci&oacute;n de Franklin fue fundamental. Ella tampoco tuvo premio. Ni justo reconocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        La ingeniera Lorena Fern&aacute;ndez &Aacute;varez comentaba en X otro asunto importante: el trabajo en equipo frente a la figura individual. &ldquo;A ra&iacute;z de las recientes (y siempre presentes) pol&eacute;micas de los <a href="https://x.com/hashtag/NobelPrize?src=hashtag_click" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#NobelPrize</a>, adem&aacute;s de erradicar el machismo de la Academia, quiz&aacute;s deber&iacute;amos reconsiderar la pr&aacute;ctica de otorgar premios individuales, cuando la ciencia es un esfuerzo colectivo&rdquo;, dec&iacute;a. Es urgente replantear el concepto de algunos galardones, que tienden a premiar a personas concretas en &aacute;reas en las que el trabajo en equipo y las contribuciones de un grupo son normalmente fundamentales para que el hallazgo suceda. 
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica del premio individual refuerza la idea de que algunas personas &ndash;hombres&ndash; brillantes hacen grandes contribuciones por s&iacute; solos e invisibiliza a muchas otras que, quiz&aacute; por su estatus investigador, por jerarqu&iacute;a o porque su labor es menos agradecida o visible, no consiguen reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        De momento, una cosa est&aacute; clara: en el Nobel de la contenci&oacute;n, las mujeres somos las reinas.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2024 09:33:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un panel lleno de señores, digo de Premios Nobel]]></media:title>
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