<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Laguna Paiva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/laguna-paiva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Laguna Paiva]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1052368/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Por primera vez se juzgará a genocidas por crímenes contra las infancias: "Vimos cómo torturaban a nuestros padres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/primera-juzgara-genocidas-crimenes-infancias-vimos-torturaban-padres_1_11825401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d8ed33f-e014-48e5-aa18-d404cbf57da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por primera vez se juzgará a genocidas por crímenes contra las infancias: &quot;Vimos cómo torturaban a nuestros padres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las familias Páez y Medina, de Laguna Paiva, fueron víctimas de una persecución atroz. Este juicio, conocido como Laguna Paiva II, comprende a 16 menores de edad, entre uno y quince años, que fueron secuestrados, llevados a centros clandestinos de detención y 11 sufrieron abandono de persona.   
</p><p class="subtitle">Tras un juicio de un año y medio condenaron a 17 represores por crímenes de lesa humanidad en Tucumán</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nos trataron como a un bot&iacute;n de guerra, sufrimos violencia, vimos c&oacute;mo torturaban a nuestros padres y nos separaron; no merecemos el olvido, solo justicia por tanto dolor&rdquo;, reflexiona Mario P&aacute;ez, desde Laguna Paiva, una peque&ntilde;a ciudad ubicada al norte de Santa Fe. Fue secuestrado cuando ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, en febrero de 1980, por una patota policial que ya hab&iacute;a cometido una seguidilla de detenciones ilegales y que buscaba a su padre, Catalino P&aacute;ez, fallecido en 2016.<strong> En 2025 ser&aacute; uno de los testigos en un juicio oral que sentar&aacute; un precedente porque el Tribunal Oral de Santa Fe juzgar&aacute; a cinco imputados por delitos espec&iacute;ficos contra las infancias, </strong>acusados de abandono de persona como crimen de lesa humanidad, tormentos y privaci&oacute;n ileg&iacute;tima de la libertad agravada, durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar.
    </p><p class="article-text">
        Este juicio, conocido como Laguna Paiva II, comprende a <strong>16 v&iacute;ctimas menores edad, entre uno y quince a&ntilde;os, que fueron secuestrados, llevados a centros clandestinos de detenci&oacute;n</strong> y 11 sufrieron abandono de persona. Las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, arrancados de sus casas junto a sus padres, fueron trasladados al Departamento de Informaciones de la Polic&iacute;a (D2) o a la Guardia de Infanter&iacute;a Reforzada, &ldquo;centros clandestinos de detenci&oacute;n (CCD) de la ciudad de Santa Fe en donde&nbsp;permanecieron en condiciones infrahumanas de vida&rdquo;, se se&ntilde;al&oacute; en la denuncia a la que accedi&oacute; <strong>elDiarioAR</strong> y que avanz&oacute; por el volumen de las pruebas. &ldquo;Quedaron absolutamente abandonados a su suerte&rdquo;, se puntualiz&oacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/03689b66-eb32-477c-b026-fe1b4e5534a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los Páez y Medina durante el Juicio Laguna Paiva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los Páez y Medina durante el Juicio Laguna Paiva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En todos los casos, los ni&ntilde;os padecieron el despliegue del terror en contra de sus vidas y fueron testigos y v&iacute;ctimas de las amenazas de las patotas de criminales que destrozaron sus hogares, sostuvo Federico Pagliero, uno de los abogados responsables de motorizar la causa, en representaci&oacute;n de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (ADPH) Regional Rosario. Los imputados son Antonio Parvellotti, ex subjefe del Departamento de Informaciones D2 de la Polic&iacute;a de Santa Fe; Eduardo Riuli, ex oficial ayudante del D2; V&iacute;ctor Brusa, que al momento de los hechos era secretario del juzgado federal; Oscar Vald&eacute;z, ex oficial ayudante del D2, y Fernando Mendoza, que ex comisario de la seccional de Laguna Paiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l es la importancia de este juicio que se har&aacute; en 2025?</strong>&ndash;, consult&oacute; <strong>elDiarioAR</strong> a Pagliero.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;De este nuevo debate se puede abrir un precedente novedoso para la ampliaci&oacute;n de los sujetos de derechos y los juzgamientos por cr&iacute;menes de lesa humanidad porque adem&aacute;s de las v&iacute;ctimas directas, que fueron los hombres y las mujeres buscados, tambi&eacute;n hubo familias e hijos abandonados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;El abandono constituye un delito de lesa humanidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por supuesto y eso surge con claridad de los testimonios. &ldquo;Sobrevivimos de casualidad&rdquo;, nos relataron las v&iacute;ctimas que durante los secuestros pasaron hambre, penurias y situaciones muy dolorosas. Busqu&eacute; antecedentes de estos delitos en los juicios por cr&iacute;menes de lesa humanidad y no los hay, por lo que ser&aacute; un acto de reparaci&oacute;n para estos hombres y mujeres que durante a&ntilde;os no se animaron a hablar o no pudieron hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Podr&iacute;a aseverarse que el terrorismo de Estado tuvo como objetivo tambi&eacute;n a las infancias, en algunos casos?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es as&iacute;, porque la persecuci&oacute;n genocida no solo se dio contra las personas que ten&iacute;an militancia pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n contra sus familias. Por el valiente testimonio de 16 sobrevivientes, que eran ni&ntilde;os en 1980, constatamos que hubo terrorismo de Estado contras las infancias llevado adelante mediante secuestros, torturas, abuso sexual y en mayor medida, mediante el abandono de las infancias luego del secuestro de sus padres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Constatamos que hubo terrorismo de Estado contras las infancias llevado adelante mediante secuestros, torturas, abuso sexual y en mayor medida, mediante el abandono de las infancias luego del secuestro de sus padres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Federico Pagliero</span>
                                        <span>—</span> Representante de la APDH
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La APDH Rosario emiti&oacute; un comunicado en relaci&oacute;n a la causa Laguna Paiva II, cuyo debate oral comenzar&aacute; en junio de 2025. &ldquo;Las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de Laguna Paiva tendr&aacute;n su juicio&rdquo;, se titul&oacute; el documento en el que se se&ntilde;ala que &ldquo;es un juicio hist&oacute;rico de lesa humanidad por incluir un delito in&eacute;dito en la historia de estos debates&rdquo;. &ldquo;Se juzgar&aacute; el abandono de persona en relaci&oacute;n a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que fueron abandonados cuando sus padres y madres fueron secuestrados por la patota genocida del centro clandestino 'D2' de Santa Fe&rdquo;, puntualiz&oacute; el pronunciamiento.
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con elDiarioAR, Norma R&iacute;os, de 72 a&ntilde;os, miembro honoraria de la APDH a nivel nacional, de la que es su secretaria sobre casos de delitos de lesa humanidad, e integrante de la mesa directiva de Rosario, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;es inmensa&rdquo; la importancia del juicio. &ldquo;Hasta aqu&iacute;, s&oacute;lo se habl&oacute; de las v&iacute;ctimas directas, entre las que est&aacute; la apropiaci&oacute;n de ni&ntilde;os, pero nunca de los chicos que estaban en las casas cuando golpearon, secuestraron o asesinaron a sus padres&rdquo;, sostuvo. &ldquo;Aunque a algunos los hayan entregado a familiares, es inmenso e inimaginable el dolor de los chicos que durante a&ntilde;os callaron esos abusos y torturas. Y hay que sacarlo a la luz. Es preciso poner sobre la&nbsp;mesa la perversi&oacute;n y esa crueldad contra la ni&ntilde;ez porque les pas&oacute; a muchos y nunca hablaron. Hay que romper con ese silencio y con ese dolor que sobrellevan hombres y mujeres que ya son mayores de 40 a&ntilde;os&rdquo;, destac&oacute; la R&iacute;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta ahora sólo se habló de las víctimas directas, entre las que está la apropiación de niños, pero nunca de los chicos que estaban en las casas cuando golpearon, secuestraron o asesinaron a sus padres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Norma Ríos</span>
                                        <span>—</span> APDH
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La dirigente hizo hincapi&eacute; en que estos delitos, en este caso, se cometieron en una ciudad peque&ntilde;a, como Laguna Paiva, que hoy tiene alrededor de 16.000 habitantes, en donde fue dif&iacute;cil romper el silencio por la estigmatizaci&oacute;n que pesaba sobre los padres de estos ni&ntilde;os. &ldquo;En el pueblo nos dec&iacute;an 'ah&iacute; van los tirabombas o los tupamaros'&rdquo;, cont&oacute; Mario P&aacute;ez, quien reconoci&oacute; que fue duro sacar esos recuerdos. Por eso, R&iacute;os destac&oacute; el trabajo del equipo legal.
    </p><p class="article-text">
        Sobre ello, el abogado Pagliero, de 37 a&ntilde;os,&nbsp;admiti&oacute; que fue complicado comenzar a hablar con esos adultos sobre lo que les hab&iacute;a sucedido en la ni&ntilde;ez. &ldquo;Viajamos mucho a Laguna Paiva, nos encontramos varias veces y eso gener&oacute; un ambiente de confianza. Tanta, que nos sorprendi&oacute; que cuando empezaron a hablar los primeros despu&eacute;s se sum&oacute; el resto y no pararon de recibir informaci&oacute;n y testimonios. <strong>Parec&iacute;amos un equipo de Comisi&oacute;n Nacional sobre la Desaparici&oacute;n de Personas (CONADEP) rompiendo un silencio de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os&rdquo;,</strong> rememor&oacute;. &ldquo;Hoy somos como una gran familia&rdquo;, reflexion&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el pueblo nos decían &#039;ahí van los tirabombas o los tupamaros&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Páez</span>
                                        <span>—</span> Secuestrado a los 14 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El ensa&ntilde;amiento</h2><p class="article-text">
        En el TOF de Rosario ya se realiz&oacute; en 2021 el juicio &ldquo;Laguna Paiva I&rdquo;, tambi&eacute;n impulsado por la APDH Rosario, cuyo resultado fueron condenas de entre 5 y 6 a&ntilde;os, que dej&oacute; insatisfechos a los denunciantes pero que fue la punta del ovillo para este segundo juicio. En esa ocasi&oacute;n, fue Mario P&aacute;ez, de 60 a&ntilde;os, el &uacute;nico testigo que era un ni&ntilde;o cuando se abordaron los secuestros de su padre, t&iacute;os y parientes adultos, todos ocurridos entre febrero y abril de 1980.
    </p><p class="article-text">
        En ese primer juicio qued&oacute; en claro que el grupo de tareas D2 se ensa&ntilde;&oacute; con Catalino P&aacute;ez y su extensa familia. Una particularidad es que todos los hermanos P&aacute;ez se casaron con las hermanas Medina, formaron una gran familia en Laguna Paiva y sufrieron en carne propia la persecuci&oacute;n estatal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Catalino? Criado en el campo, trabaj&oacute; desde joven en el frigor&iacute;fico Nelson, en Laguna Paiva, en donde se sum&oacute; a la militancia pol&iacute;tico obrera al integrarse al Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y convertirse en la cara visible de la organizaci&oacute;n sindical La Lucha. Fue protagonista de huelgas, era una voz con fuerte predicamento en su pueblo y fue el responsable de su partidario en la zona, por lo que estuvo en la mira de las fuerzas represivas desde antes del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Cuando se producen las primeras desapariciones, el dirigente abandona el pueblo y se aleja a &ldquo;un exilio interno&rdquo;, como lo describe su hijo mayor, Mario. De ser una familia en la que se viv&iacute;a con un sueldo fijo se convierten en n&oacute;mades que se afincaban en pueblos peque&ntilde;os para dedicarse durante meses a actividades del campo, como trabajar en cosechas. &ldquo;A veces, muchas, apenas hab&iacute;a para comer&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        En ese recorrido para escabullirse, Catalino y su familia se instalan en Lima, provincia de Buenos Aires, en donde trabajan en la fabricaci&oacute;n artesanal de ladrillos. <strong>Antes de dar con el dirigente, las fuerzas represivas secuestraron a Miguel P&aacute;ez, a su esposa Elva Medina y a sus cuatro hijos. La hija mayor, de 15 a&ntilde;os, fue torturada. Tambi&eacute;n caen sobre Graciela P&aacute;ez y sus cuatro hijos.</strong> En la ciudad de Esperanza, en Santa Fe, se llevan a Mar&iacute;a Ceferina P&aacute;ez, a su esposo y dejan a sus cinco hijos abandonados en la casa familiar.<strong> La hija mayor, de 13 a&ntilde;os, buscar&iacute;a durante d&iacute;as a sus padres hasta llegar a la comisar&iacute;a de la localidad, en donde es detenida y sometida a abusos</strong>, aunque todav&iacute;a no pudo darse con la identidad de sus autores, que ser&iacute;an del D2 de Santa Fe. En Seres, finalmente, se llevan a Ramona P&aacute;ez. Un raid delictivo con el que los genocidas unieron piezas hasta dar con el &uacute;ltimo destino de Catalino y su familia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Nos amenazaban con armas que apoyaban en el cuello&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El 15 de febrero de 1980, Catalino amaneci&oacute; con problemas de salud y se fue a ver a un m&eacute;dico en el pueblo, record&oacute; a elDiarioAR su hijo Mario. Por entonces, el matrimonio ten&iacute;a ocho hijos: Mario (14 a&ntilde;os), M&oacute;nica (12), Ram&oacute;n (10), Carlos (9), Jes&uacute;s (6) C&eacute;sar (5) y Ceferino, de 18 meses. Juana estaba embarazada de Mar&iacute;a, de dos meses. Cuando su padre no estaba, uniformados rodearon la humilde vivienda, golpearon a su madre, lo tomaron a &eacute;l de los pelos y lo tiraron al piso. &ldquo;A los dos nos preguntaban por mi padre, mientras nos amenazaban con armas que nos apoyaban en el cuello&rdquo;, recuerda. Una hora m&aacute;s tarde, su padre regres&oacute; del pueblo y apenas se dio cuenta de la situaci&oacute;n fue encapuchado y golpeado de manera salvaje. Los tres fueron llevados a dependencias del D2, ubicadas en la esquina de San Mart&iacute;n y Obispo Gelabert, en el centro de Santa Fe. Catalino y su esposa fueron torturados y golpeados. Mario tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/203d868a-9f3a-438d-80bb-252179b4efd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La causa de Laguna Paiva abarca a 16 víctimas menores edad, entre uno y quince años, que fueron secuestrados, llevados a centros clandestinos de detención. Muchos fueron torturados y varias niñas sufrieron abusos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La causa de Laguna Paiva abarca a 16 víctimas menores edad, entre uno y quince años, que fueron secuestrados, llevados a centros clandestinos de detención. Muchos fueron torturados y varias niñas sufrieron abusos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sus hermanos, agreg&oacute; Mario, sobrevivieron unos d&iacute;as con la venta de los ladrillos que ya estaban terminados, hasta que una familia vecina los acogi&oacute;. Despu&eacute;s, fueron a parar a servicios sociales del Estado provincial, hasta que fueron recuperados por su madre un mes despu&eacute;s, luego de ser liberada. &ldquo;En ning&uacute;n caso de los P&aacute;ez y Medina hubo muertes pero s&iacute; una sistem&aacute;tica violaci&oacute;n a los derechos humanos. Adem&aacute;s de perseguirlos y haberles saqueado sus casas, los dejaron sin nada. Esos ni&ntilde;os vieron escenas que jam&aacute;s olvidar&aacute;n y que quiz&aacute;s encuentren algo de consuelo en la justicia&rdquo;, sostuvo el abogado Pagliero. Catalino fue liberado en 1984 y retorn&oacute; a la militancia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La gente se olvida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En la voz de Mario P&aacute;ez no hay bronca, ni sed venganza. Relata con tranquilidad cada suceso pero s&iacute; salen a la superficie sus dudas, preguntas sin respuestas. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; nos pas&oacute; esto a nosotros y con ese odio, si mi padre y mis t&iacute;os jam&aacute;s agarraron un arma, eran hombres de trabajo, de campo? &iquest;Por qu&eacute; la gente se olvida y prefiere mirar para otro lado? &iquest;Por qu&eacute; tuvimos que esperar tanto tiempo para que haya algo de justicia?&rdquo;. Muchos por qu&eacute;, que quiz&aacute;s no sean todos respondidos en un nuevo juicio, aunque las familias tienen esperanzas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando <strong>elDiarioAR</strong> pregunta c&oacute;mo recuerda a su padre, Mario se derrumba. Su voz se quiebra. Intenta hablar pero no puede. Hace silencio. Pide disculpas. Como si tuviera que pedir perd&oacute;n por conmoverse una v&iacute;ctima de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar que vio como torturaban a su padre, al que casi no reconoci&oacute; por el rostro deformado de los golpes. Y que vio tambi&eacute;n de qu&eacute; manera pateaban a su madre en el vientre, pese a que clamaba que no lo hicieran porque estaba embarazada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi padre fue un hombre comprometido con sus ideas &ndash;dice&ndash;, con ganas de vivir en un pa&iacute;s justo y reivindicaba las luchas de los postergados. No merecemos el olvido, solo justicia por tanto dolor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>DC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/primera-juzgara-genocidas-crimenes-infancias-vimos-torturaban-padres_1_11825401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Nov 2024 03:02:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d8ed33f-e014-48e5-aa18-d404cbf57da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="252792" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d8ed33f-e014-48e5-aa18-d404cbf57da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="252792" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por primera vez se juzgará a genocidas por crímenes contra las infancias: "Vimos cómo torturaban a nuestros padres"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d8ed33f-e014-48e5-aa18-d404cbf57da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lesa humanidad,Juicios de lesa humanidad,Laguna Paiva,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
