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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Procastinación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/procastinacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Procastinación]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El agujero negro de las pequeñas tareas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agujero-negro-pequenas-tareas_129_11849243.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/887cb0c9-b705-45b4-81e3-ef4ae121aaef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agujero negro de las pequeñas tareas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando las decisiones sencillas, aparentemente sin fecha de vencimiento, pueden llevar mucho tiempo y volverse difíciles de resolver. </p></div><p class="article-text">
        Puede ser un tr&aacute;mite en el banco que ten&eacute;s que resolver hace meses, pero das vueltas y vueltas o un turno con el m&eacute;dico, que igual lo pod&eacute;s hacer la pr&oacute;xima semana. Son peque&ntilde;as cosas, que no toman mucho tiempo si las hacemos, pero preferimos posponerlas&nbsp;hasta que se van agrandando y terminan ocupando una cantidad desproporcionada de nuestro tiempo. Las peque&ntilde;as cosas pueden escalar r&aacute;pidamente y ocupar muchas horas de nuestra vida. Hablo desde la experiencia, pospuse tanto un tr&aacute;mite impositivo que termin&eacute; pasando varias ma&ntilde;anas en la oficina de un gestor judicial.
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho <a href="https://www.bbc.com/worklife/article/20210310-why-we-procrastinate-on-the-tiniest-of-tasks" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escrito</a> sobre por qu&eacute; demoramos esas peque&ntilde;as cosas de la vida cotidiana: porque son aburridas o desagradables, porque nos dan miedo, o nos generan ansiedad. Cuando, adem&aacute;s, la tarea no tiene una fecha l&iacute;mite, hay un combo perfecto. &ldquo;Cuando las tareas no tienen fecha de vencimiento, muchas veces se postergan hasta que se vuelven una bola de nieve&rdquo;, explica <strong>Diego Laham</strong>, director de la consultora WA y especialista, entre otras cosas, en gesti&oacute;n del tiempo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El hecho de no tener un tiempo l&iacute;mite es clave. Las tareas suelen expandirse para tomar todo el tiempo disponible, y si no le ponemos un plazo, siguen creciendo. Una <a href="https://www.semanticscholar.org/paper/Further-steps-beyond-Parkinson%27s-Law%3A-A-replication-Aronson-Landy/7ea8f0bde990b1bf40032c11902f6d52593951b6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> mostr&oacute; esto a peque&ntilde;a escala: le ped&iacute;an a un grupo de personas que hicieran algo muy sencillo, ten&iacute;an que clasificar una serie de fotos, s&oacute;lo que a algunos les daban 5 minutos y a otros 15 como m&aacute;ximo. &iquest;Cu&aacute;nto demoraban en hacerlo? El m&aacute;ximo posible, 5 y 15 minutos respectivamente, sin ninguna diferencia en el resultado. Si hay tiempo expandimos lo que tenemos que hacer. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando tenemos cosas pendientes, en general somos conscientes de que ser&iacute;a mejor resolverlo de una vez. Y hay mucha evidencia sobre esto. En un <a href="https://www.researchgate.net/publication/232439879_Five_Days_of_Emotion_An_Experience_Sampling_Study_of_Undergraduate_Student_Procrastination" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> que hicieron con estudiantes universitarios, les dieron una tarea que ten&iacute;an que hacer en alg&uacute;n momento durante los siguientes d&iacute;as, y despu&eacute;s les fueron preguntando por mensaje de texto, varias veces al d&iacute;a, c&oacute;mo ven&iacute;an con la tarea que les hab&iacute;a tocado y cu&aacute;n dif&iacute;cil les resultaba. Lo que encontraron es que mientras la pospon&iacute;an, la tarea les parec&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil, pero cuando finalmente la hac&iacute;an les parec&iacute;a bastante m&aacute;s f&aacute;cil de lo que hab&iacute;an imaginado. Posponer las cosas las agranda. 
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto en el que se puede ver la dimensi&oacute;n que puede tomar lo &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo;, es en la toma de decisiones. Asumimos que el tiempo que le dedicamos a definir algo deber&iacute;a ser proporcional a su importancia. Definir la casa en la que vas a vivir deber&iacute;a llevar m&aacute;s tiempo que decidir qu&eacute; comer hoy. Es l&oacute;gico. Pero hay algunos casos en los que decisiones bastante sencillas pueden llevar mucho tiempo y volverse dif&iacute;ciles. Hay <a href="https://jberger.wpengine.com/wp-content/uploads/2013/02/Decision_Quicksand.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia</a> de que cuando nos empezamos a demorar en tomar una decisi&oacute;n, por la raz&oacute;n que sea, tendemos a adjudicarle m&aacute;s importancia y por lo tanto, darle m&aacute;s y m&aacute;s vueltas al tema, hasta que se nos hace m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a decidir. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No te pas&oacute; nunca? Una cena con amigos que ven&iacute;a muy sencilla y de pronto se abren 57 cosas a considerar antes de decidir d&oacute;nde comer o dos opciones de un electrodom&eacute;stico que son casi iguales, pero no termin&aacute;s de decidir si la marca vale la diferencia de precio. De pronto nos volvemos perfeccionistas con un tema poco relevante y nos empantanamos.&nbsp;Y as&iacute;, las cosas peque&ntilde;as se expanden en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        A estos agujeros negros de peque&ntilde;as tareas individuales se pueden sumar experiencias colectivas, como las reuniones. &ldquo;El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional al monto involucrado&rdquo;, <a href="https://sas2.elte.hu/tg/ptorv/Parkinson-s-Law.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;al&oacute;</a> medio en chiste <strong>Cyril Northcote Parkinson</strong> en los a&ntilde;os &lsquo;50, en su definici&oacute;n de la Ley de la trivialidad. El ejemplo que usa es el de un comit&eacute; directivo de una empresa, que cuando se discuten cuestiones muy complejas, c&oacute;mo la construcci&oacute;n de una planta nuclear, en donde suele haber pocas personas que realmente entienden del tema, se habla y se resuelve todo bastante r&aacute;pido. En cambio, cuando se discuten cosas que todos podemos entender, c&oacute;mo cu&aacute;nto se deber&iacute;a gastar en caf&eacute;, hay muchas m&aacute;s opiniones y se le da mucho m&aacute;s tiempo. El ejemplo es extremo, pero hay <a href="https://hbr.org/2004/09/stop-wasting-valuable-time" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">registros</a> de que es un problema com&uacute;n en las reuniones y se repite con muchas cosas: horas dedicadas al detalle del dise&ntilde;o de una presentaci&oacute;n sin ver que faltaba informaci&oacute;n clave, argumentos que van y vienen sobre cu&aacute;l es la mejor palabra para tal o cual texto mientras que el tema deja de ser relevante. La Ley de la trivialidad. 
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas se&ntilde;alan que hay otros factores que influyen en que los temas m&aacute;s importantes no se discutan a fondo. &ldquo;Pasa muchas veces en la reuniones de consorcio, por ejemplo, que se empieza con los temas menos relevantes que toman mucho tiempo, y cuando se llega a los realmente importantes, ya pas&oacute; la hora de la reuni&oacute;n&rdquo;, explica Laham. M&aacute;s all&aacute; de estos casos, agrega que si los temas estrat&eacute;gicos no se tratan en profundidad en ninguna reuni&oacute;n &ldquo;tambi&eacute;n es posible que haya otras cuestiones que pueden estar vinculadas a la cultura organizacional, una resistencia al cambio o poca disposici&oacute;n a tener discusiones dif&iacute;ciles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Queremos pensar que las cosas deber&iacute;an ocupar su justo lugar, que la cantidad de tiempo y energ&iacute;a deber&iacute;an ser proporcionales a la relevancia de un tema. Pero no siempre funciona. Ya sea porque posponemos peque&ntilde;as tareas hasta que se vuelven grandes, o porque le empezamos a dar tantas vueltas a una decisi&oacute;n que se nos vuelve m&aacute;s relevante de lo que es, las cosas chicas pueden a veces tomar una dimensi&oacute;n enorme y llevarse un tiempo totalmente absurdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>OS/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/agujero-negro-pequenas-tareas_129_11849243.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2024 12:20:52 +0000]]></pubDate>
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