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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Por la boca]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Por la boca]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El orgullo de un megalómano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/orgullo-megalomano_1_11879842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e925d10-37c4-4abf-bf50-e1e5213a3342_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El orgullo de un megalómano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Milei le gusta exagerar, pero quizá no lo haga cuando califica a su ajuste como el mayor de la historia argentina: es, por lo menos, el más grande en décadas y el único que se basó sólo en poda de gastos y no en mayor recaudación. ¿Da para fanfarronear por cómo lo logró?</p></div><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos haciendo no solo el ajuste más grande de la historia argentina, sino el ajuste más grande de la historia de la humanidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que la palabra <em>ajuste</em> era tab&uacute;. Piantavotos. Si alg&uacute;n pol&iacute;tico lo ejecutaba, lo presentaba con eufemismos. Pero hay otro tiempo, el de Javier Milei, quien se enorgullece de acometerlo: &ldquo;Estamos haciendo no s&oacute;lo el ajuste m&aacute;s grande de la historia argentina, sino el ajuste m&aacute;s grande de la historia de la humanidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a lo hab&iacute;a prometido, pero para la casta. Peque&ntilde;o olvido. No mencion&oacute; que la motosierra iba a talar jubilaciones, libros escolares, medicamentos oncol&oacute;gicos, sem&aacute;foros ferroviarios o asistencia a comedores (&ldquo;por suerte&rdquo; ahora los narcos les bajan el morfi, seg&uacute;n comprob&eacute; pateando La Matanza). Tampoco hizo proselitismo prometiendo que el primer impuesto que iba a bajar era a los ricos. Detalles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo normal es que los pa&iacute;ses tengan d&eacute;ficit acotado y que lo financien colocando deuda de manera prudente. No es el caso de la Argentina, excedida siempre en gastar y tarjetear. Sin financiamiento, era necesario el equilibrio fiscal para bajar la inflaci&oacute;n desbocada que dej&oacute; el gobierno anterior. El debate es c&oacute;mo. Minucias.
    </p><p class="article-text">
        A Milei le gusta exagerar, pero quiz&aacute; no lo haga cuando califica a su ajuste como el mayor de la historia argentina. Los economistas Marcelo Capello y Nicol&aacute;s C&aacute;mpoli, del Instituto de Estudios Econ&oacute;micos sobre la Realidad Argentina (IERAL) de la Fundaci&oacute;n Mediterr&aacute;nea, concluyeron en un informe que por lo menos era el m&aacute;s grande en d&eacute;cadas, y el &uacute;nico que se bas&oacute; s&oacute;lo en poda de gastos, y no en mayor recaudaci&oacute;n impositiva. Desde los a&ntilde;os 60 para ac&aacute;, nadie hab&iacute;a llegado al 5,6% del PBI como el Peluca. El dictador Juan Carlos Ongan&iacute;a en 1967, 1,5%; su colega Jorge Rafael Videla en 1977, 1,7%; el primer presidente del retorno de la democracia, Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, en 1984, 1,4% y en 1985, con el plan Austral, 4,6% (pero por aumento de tributos, no por baja de erogaciones); Carlos Menem, que se financiaba privatizando y endeudando al pa&iacute;s, en 1991, 1% y en 1997, 0,5%; Eduardo Duhalde, con la licuaci&oacute;n devaluatoria, en 2002, 1,7%, y en 2003, a&ntilde;o en que gobern&oacute; cinco meses y los otros siete N&eacute;stor Kirchner, el 1,8%, gracias a la recaudaci&oacute;n extra que trajo el boom de la soja. Pero nadie como el Javo. &iquest;Da para fanfarronear por c&oacute;mo lo logr&oacute;? A los universitarios, incluidos tantos j&oacute;venes varones que lo votaron, no deber&iacute;a sorprenderles porque en la campa&ntilde;a &eacute;l ya promet&iacute;a vouchers y que cada casa de estudio se arreglara como pudiese.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se va mambo Milei es al compararse con el mundo. Quiz&aacute;s sea uno de los tipos m&aacute;s importantes de la humanidad. Mmm, no s&eacute;. Pero no se puede decir que ha hecho el ajuste m&aacute;s grande desde que el primer homo habilis vivi&oacute; en este mismo planeta hace 3 o 4 millones de a&ntilde;os. En el Fondo Monetario Internacional (FMI) siempre recetan ajustes y est&aacute;n impresionados con lo que est&aacute; emprendiendo Milei. Pero en el &uacute;ltimo reporte de su staff sobre la Argentina queda en evidencia que no es el m&aacute;s grande desde 1990 hasta ahora. Perd&oacute;n por decirlo, Le&oacute;n. Est&aacute; entre el 25% de los mayores torniquetes fiscales de las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, pero hubo otro 10% de casos que fueron m&aacute;s duros. Incluso un 6% de ellos super&oacute; el 7,5%. De todos modos, el FMI mide los ajustes a lo largo de tres a&ntilde;os, as&iacute; que el presidente tiene dos m&aacute;s para convertirse en el mayor ajustador de la historia: habr&aacute; que ver si recorta en a&ntilde;o electoral o espera a 2026. Igualmente, no es que a los pa&iacute;ses m&aacute;s ajustadores necesariamente les fue bien en su econom&iacute;a. Algunos como Grecia se condenaron a siete a&ntilde;os de decrecimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro que &eacute;l dir&aacute; que su motosierra fue del 15% del PBI porque al 5,6% del rojo del Tesoro nacional le suma un 10% del cuasifiscal, que es el desequilibrio entre activos y deudas del Banco Central. Pero como advierte el exviceministro de Econom&iacute;a Fernando Morra, no hay comparaciones internacionales de recortes del rojo cuasifical, ni tampoco el jefe de Estado contabiliza que la devaluaci&oacute;n de diciembre pasado redujo este d&eacute;ficit, ni que parte de &eacute;l fue transferido al Tesoro cuando a mediados de 2024 le pas&oacute; deuda de la autoridad monetaria... Digamos que autoentronizarse como campe&oacute;n mundial del ajuste por ese supuesto 15% es otro de los c&aacute;lculos de imposible rigurosidad del Amado L&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/orgullo-megalomano_1_11879842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo convertir un derecho en un error de cálculo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/convertir-derecho-error-calculo_1_11879799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ceb1201c-94d6-46b1-bfe6-9dad73f30c93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo convertir un derecho en un error de cálculo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los razonamientos del Presidente se tejen en una maraña paralela a los hechos, indiferente a las preocupaciones de la mitad de la humanidad, a la que desatiende deliberadamente, le retacea recursos y derechos y, sobre todo, le niega la capacidad de autodeterminación.</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si ustedes van y leen El Libro de Shemot, van a encontrar que en esa época el aborto era un mecanismo para masacrar poblaciones que estaban usando los egipcios para liquidar a los judíos. Más acá en el tiempo todo lo que está inspirando la agenda asesina de hoy es el Club de Roma. Cuando se desclasifican los archivos de Nixon se encuentran que sugerían impulsar la agenda del aborto, para aquellos que se creen tan avanzados. Les aviso que es una agenda absolutamente asesina hecha por un par de salames que hicieron mal las cuentas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un error de c&aacute;lculo. Para el presidente Javier Milei la &ldquo;agenda del aborto&rdquo; y lo que llev&oacute; a consagrar en 2020 el derecho de las mujeres a interrumpir un embarazo tiene en el origen a &ldquo;un par de salames que hicieron mal las cuentas&rdquo;. Todo en su universo se codifica en n&uacute;meros, teoremas y ecuaciones. Aun mal entendidos, aun mal aplicados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se refiri&oacute; al tema del aborto muchas veces. Dice poder demostrar que se trata de un homicidio agravado por el v&iacute;nculo &ldquo;desde una perspectiva matem&aacute;tica, filos&oacute;fica, desde el liberalismo y lo biol&oacute;gico&rdquo;. Pero fue tal vez su presentaci&oacute;n en el Luna Park (ese d&iacute;a en que convoc&oacute; a sus militantes bajo la promesa de que cantar&iacute;a y rebot&oacute; en el escenario con su sobretodo de cuero al ritmo de &ldquo;Panic show&rdquo;) en la que su argumentaci&oacute;n aterriz&oacute; como una nave averiada en los planetas m&aacute;s ex&oacute;ticos, habitados de textos religiosos y teor&iacute;as conspirativas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Salteo la explicaci&oacute;n de El Libro de Shemot, la diatriba contra las ideas del Club de Roma supuestamente encontradas en los papeles filtrados de Nixon: la l&iacute;nea argumental del Presidente es que el &ldquo;control de la natalidad&rdquo; (en la ensalada presidencial sin&oacute;nimo del aborto) fue una reacci&oacute;n a la teor&iacute;a equivocada de un posible colapso del planeta Tierra producto de un exceso de poblaci&oacute;n. Los salames que hicieron mal las cuentas, porque pas&oacute; el a&ntilde;o 2000 y todo indica que todav&iacute;a estamos aqu&iacute;, lo m&aacute;s bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun si el c&aacute;lculo estaba efectivamente mal y no s&oacute;lo no hay que producir menos humanos sino, como coincidieron en la &uacute;ltima reuni&oacute;n con Elon Musk, &ldquo;poblar&rdquo; el planeta. &iquest;Y el deseo, Javier? &iquest;Los proyectos de vida? &iquest;La voluntad de las mujeres? &iquest;Sus emociones? No trabajamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un a&ntilde;o de gobierno los argumentos del Presidente nunca se encontraron con las inquietudes de las mujeres, ni dialogaron con ninguna de sus preocupaciones concretas. No hay una sola idea que les sea &uacute;til a quienes plantean que el aborto es una cuesti&oacute;n de salud p&uacute;blica, ni a la preocupaci&oacute;n por las muertes que la pr&aacute;ctica genera cuando se realiza en condiciones desesperadas. Los razonamientos del Presidente se tejen en una mara&ntilde;a paralela a los hechos, indiferente a las preocupaciones de la mitad de la humanidad, a la que desatiende deliberadamente, le retacea recursos y derechos y, sobre todo, le niega la capacidad de autodeterminaci&oacute;n. Pero el liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del pr&oacute;jimo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Perros, hombres, tal vez luego las plantas, los hongos o las bacterias: las mujeres (sobre todo las j&oacute;venes) son los seres vivos con los que menos empatiza el Presidente. A Milei y su &ldquo;guardia pretoriana&rdquo; las mujeres los tienen sin cuidado porque ni siquiera las necesitan. Su apoyo electoral es esencialmente de la juventud masculina. Un segmento social que &ndash;teorizan los consultores&ndash; no ten&iacute;a representaci&oacute;n frente a una agenda progresista de la que se sintieron marginados.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que as&iacute; haya sido. Milei &ndash;y seguramente muchos de sus seguidores hardcore&ndash; nunca vio de cerca la marea verde ni, menos, fue parte. No vio las calles llenas de glitter y la alegr&iacute;a que da saberse con el derecho a decidir. No sinti&oacute; los abrazos de las mujeres en la vigilia de diciembre de 2020 ni escuch&oacute; las canciones que inventamos. Seguramente nunca adivin&oacute; la determinaci&oacute;n y el miedo en los ojos de una amiga ni la acompa&ntilde;&oacute; en la toma de misoprostol.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto puede importarle a una mujer que ve un positivo en un test de embarazo y est&aacute; firme en su decisi&oacute;n de no tener un hijo en ese momento lo que dicen las p&aacute;ginas del &Eacute;xodo o los papeles desclasificados de Nixon? Nos da lo mismo el error de c&aacute;lculo de los cient&iacute;ficos de Roma o las necesidades del planeta para evitar su extinci&oacute;n o aumentar su riqueza. &iquest;Tiene, el presidente Milei, contacto con alguna mujer joven? &iquest;Alg&uacute;n puente tendido, alguna manera de conocer el universo de sus deseos y preocupaciones? (&iquest;Ser&aacute;&nbsp; Brenda di Aloy, la hija de Yuyito Gonz&aacute;lez, nuestro nexo?)
    </p><p class="article-text">
        Esto es un hecho: nunca vimos que la invocaci&oacute;n de una mujer &ndash;dir&iacute;a que a excepci&oacute;n de su hermana, pero tampoco&ndash; le ablandara la voz o los gestos como el relato de su encuentro con Sylvester Stallone o con Elon Musk. Musk es para &eacute;l un &ldquo;h&eacute;roe de la historia de la humanidad&rdquo; con quien, afortunadamente, tuvo oportunidad de hablar largamente de demograf&iacute;a. En su &uacute;ltimo encuentro en Estados Unidos compartieron la preocupaci&oacute;n de poblar el planeta. Musk tiene 12 hijos (una de ellas transg&eacute;nero, sin v&iacute;nculo con su padre y acusada por &eacute;l de ser quien es producto del &ldquo;adoctrinamiento progresista&rdquo; del colegio al que asisti&oacute;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Y usted para cu&aacute;ndo va a avanzar en esto? &ndash;le dijo Musk, seg&uacute;n relat&oacute; el Presidente en una entrevista con Lex Fridman. &ldquo;Por qu&eacute; les hace el juego a los salames&rdquo;, pudo haber agregado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mire, yo tengo cinco hijos &ndash;contest&oacute; &eacute;l, tal vez emocionado por el recuerdo de Conan, solamente muerto en el irrelevante plano de la experiencia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los de cuatro patas no cuentan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/convertir-derecho-error-calculo_1_11879799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo convertir un derecho en un error de cálculo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Aborto,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay plata: el slogan de la brutalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/no-hay-plata-slogan-brutalidad_1_11876607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60a73972-4f10-48c6-af49-0ee89915d011_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay plata: el slogan de la brutalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El “no hay plata” nos invita a imaginar que las decisiones se toman por una mera cuestión de caja y para priorizar temas urgentes como la pobreza, cuando de lo que se trata es de modificar de raíz la sociedad. No es la economía, es la ideología. </p></div><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay plata, entonces tenemos que elegir financiar películas que no mira nadie o poner esa plata para darle de comer a la gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No hay plata&rdquo; fue el primer eslogan de Milei apenas asumido. Lo esgrimi&oacute; para muchas cosas, pero sobre todo para justificar el ataque a la cultura. Hay que desmantelar el Incaa, congelar el Conicet, ahogar las universidades, hambrear a los docentes porque &ldquo;no hay plata&rdquo;. Seg&uacute;n Milei, su intenci&oacute;n ser&iacute;a redireccionar ese dinero hacia los m&aacute;s necesitados: hay que elegir entre esos gastos menos urgentes o &ldquo;darle de comer a la gente&rdquo;. O, como dijo en tono m&aacute;s melodram&aacute;tico: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieren? &iquest;Cobrar m&aacute;s de IVA y que lo pague un desnutrido en Chaco?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay plata&rdquo; como respuesta a todo. Sus seguidores lo usan impreso en remeras que todav&iacute;a se venden online.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A esta altura solo un idiota, de los que hoy no faltan, cree en el argumento. Porque no hubo plata para Cultura, pero tampoco para los desnutridos del Chaco. El gobierno atac&oacute; los comedores populares y ni siquiera tuvo la amabilidad de repartir los alimentos que la gesti&oacute;n anterior dej&oacute; en los dep&oacute;sitos p&uacute;blicos (y que prefieren ver vencer). No se agreg&oacute; ninguna pol&iacute;tica p&uacute;blica para paliar el hambre ni la indigencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, s&iacute; hubo plata para gastos mucho menos urgentes. Entre las pocas reparticiones que tuvieron mayor presupuesto est&aacute; la de Defensa. Hubo plata para comprar aviones de combate usados, obsoletos, para un pa&iacute;s que no tiene hip&oacute;tesis de guerra. El &aacute;rea de Seguridad tambi&eacute;n goz&oacute; de aumentos, necesarios para aceitar las vocaciones represivas. Pero nada como el fabuloso incremento en gastos de la SIDE, que el gobierno utiliza vaya uno a saber para qu&eacute;, porque son reservados y cuentas no rinde. Ni le piden. Tambi&eacute;n hubo plata para apurarse a reducir el impuesto a los Bienes Personales, lo que no beneficia a los pobres sino a los propietarios que est&aacute;n alto en las escalas de ingreso. Y hay plata para los constantes viajes que Milei realiza a nuestra cuenta para posicionarse como figura de la extrema derecha global y que no reportan ning&uacute;n beneficio al pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;no hay plata&rdquo; nos invita a imaginar que las decisiones se toman por una mera cuesti&oacute;n de caja y para priorizar lo urgente, cuando de lo que se trata es de modificar de ra&iacute;z la sociedad para amoldarla a la ideolog&iacute;a &ldquo;libertaria&rdquo;. El salario docente tuvo la poda m&aacute;s grave de todo el sistema p&uacute;blico: no hay sector al que se haya golpeado m&aacute;s. Eso responde a una visi&oacute;n. Porque, al mismo tiempo, el gobierno no revis&oacute; ni uno solo de los m&uacute;ltiples subsidios que el Estado entrega a los empresarios y que se llevan aproximadamente 2.5% del PBI, mucho m&aacute;s que todos los programas sociales sumados y much&iacute;simo m&aacute;s que lo que cuesta toda la administraci&oacute;n gubernamental. Por ejemplo, seguimos subsidiando a Mercado Libre, una empresa cuasi monop&oacute;lica que no lo necesita, en manos del hombre m&aacute;s rico del pa&iacute;s. Para Galperin s&iacute; hay plata. Para la maestra que hace malabares para mantener en la escuela al ni&ntilde;o con hambre del Chaco, no. Y no me vengan a decir que una exenci&oacute;n impositiva no es un subsidio porque el propio Milei aclar&oacute; lo obvio: que s&iacute; lo es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el gobierno atacar&iacute;a la cultura, el cine, las universidades y el CONICET por m&aacute;s que nad&aacute;ramos en la abundancia. Los detesta por motivos ideol&oacute;gicos, no econ&oacute;micos. Detesta que haya &aacute;mbitos en los que se validan voces, mensajes y saberes que no son los que el mercado domina. Odia que haya proyectos de vida que no est&eacute;n primariamente enfocados en valorizar capital. Su visi&oacute;n es totalitaria: desea que todo se someta a la ley del mercado, que no haya un solo resquicio para subsistir fuera de su imperio. &ldquo;No hay plata&rdquo; es apenas la excusa que encubre la brutalidad del proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los efectos destructivos de este nuevo saqueo se har&aacute;n sentir durante d&eacute;cadas, tal como sucedi&oacute; con los tres intentos neoliberales previos. Todav&iacute;a estamos pagando los platos rotos de los militares, de Menem, de Macri. Desde el pasado, el &ldquo;No hay pata&rdquo; de Milei recibe una respuesta po&eacute;tica en esa cumbia que compuso Meta Guacha en pleno 2001 que hablaba de un padre desesperado que decide salir a robar para comprar medicamentos para su hijo enfermo. La canci&oacute;n se llama &ldquo;Plata no hay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/no-hay-plata-slogan-brutalidad_1_11876607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La emoción del año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/emocion-ano_1_11879885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c89bd3a6-bb6c-4d72-9f9e-39ceaa976f8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La emoción del año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Milei ha ganado todas las guerras en la política del resentimiento: puede hacer sentir a sus fieles que ellos son ganadores mientras agita cada vez más el fantasma de las élites progresistas. </p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No les demos lugar a los zurdos de mierda que nos vengan a decir que tener ganancias extraordinarias está mal. Ellos, que se basan en la envidia, el odio y el resentimiento, van a hinchar las pelotas con el Coeficiente de Gini, la desigualdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si Forbes, Newsweek o Revista Noticias eligieran algo as&iacute; como &ldquo;la emoci&oacute;n del a&ntilde;o&rdquo;, en 2024 deber&iacute;an coronar el resentimiento. La acusaci&oacute;n de &ldquo;resentidos&rdquo; emitida por la derecha hacia la izquierda es hist&oacute;rica: pueden buscar en YouTube el video en el que Margaret Thatcher, hero&iacute;na del presidente, acusa a sus opositores de no desear que la gente pobre est&eacute; mejor, sino de achicar la brecha igualando para abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con mala intenci&oacute;n, Thatcher se&ntilde;alaba, as&iacute; y todo, un debate razonable; la pregunta sobre qu&eacute; es m&aacute;s importante, si la pobreza extrema o la desigualdad (y de si algunas izquierdas no enfatizan demasiado la importancia de que los ricos sean muy ricos, olvid&aacute;ndose de que lo aut&eacute;nticamente grave es que los pobres sean m&aacute;s pobres) es una cuesti&oacute;n v&aacute;lida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el devenir antielitista de las derechas ha complicado un poco las cosas. Dirigentes como Milei y Trump siguen hablando de los izquierdistas resentidos. Pero, al mismo tiempo, agitan cada vez m&aacute;s el fantasma no ya de los pobres o, en el caso de Milei, de los inmigrantes (muy rara vez habla mal de la migraci&oacute;n, y creo que no le conozco, aunque quiz&aacute;s me equivoco, ninguna declaraci&oacute;n racista o anti pobres abierta), sino el de las &eacute;lites progresistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pueden denigrar a los resentidos de manera abstracta, pero el resentimiento contra la casta (los que viven mejor que vos y no se lo merecen) es una de sus mejores armas. Y a la vez, mucha ret&oacute;rica progresista incurre, tambi&eacute;n, en un desprecio de los resentidos (los libertarios son incogibles, perdedores, odian a las mujeres porque no pueden tenerlas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconozco, con cierta admiraci&oacute;n, que Milei ha ganado todas las guerras en la pol&iacute;tica del resentimiento: puede hacer sentir a sus fieles que ellos son ganadores, y por eso desprecian el resentimiento de los perdedores, al tiempo que motoriza la potencia del resentimiento que los sectores bajos y medios bajos sienten contra la clase media salvada. Una alquimia dificil&iacute;sima, e impecable.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/emocion-ano_1_11879885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La emoción del año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La era del pánico anal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/panico-anal_1_11876719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fe72710-04e5-4dff-93a1-0ed699f8b462_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La era del pánico anal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tono, la fijación y la insistencia en el ano que tiene Milei dan cuenta de un sentimiento de época de la polarización política y sexual: la crisis de la masculinidad dominante que necesita una reafirmación nostálgica. 

</p></div><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No necesitamos un burócrata metiendo el dedo a ningún lado, porque ya saben dónde termina el dedo y, más que el dedo, termina siendo el brazo lo que meten. Si tuvieran un negocio de vaselina estaría más felices festejando</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sentirse como el culo. Vivir en el culo del mundo. Que te rompan el culo en un partido. No entender un culo. Ser un culo. Apretar los cantos ante el peligro inminente. Las frases, met&aacute;foras y comparaciones que orbitan alrededor del p&aacute;nico anal son del habla cotidiana, nacional y popular en Argentina. No hay nada original ni novedoso en la carga peyorativa que envuelve el orificio en el que termina el tubo digestivo para expeler el excremento, pero que tambi&eacute;n es una zona del cuerpo er&oacute;gena por excelencia para todas las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El terror anal como contenido para la narrativa del odio a la diversidad sexual y la defensa de la heterosexualidad tradicional es transversal: est&aacute; presente tanto en las canciones de cancha como en el origen de la literatura nacional. En &ldquo;El matadero&rdquo; (1838), de Esteban Echeverr&iacute;a, el protagonista prefiere morir en un charco de sangre antes que ser abusado sexualmente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La novedad es que ahora el p&aacute;nico anal es parte del discurso oficial. &ldquo;Con el culo ajeno somos todos putos&rdquo;, hab&iacute;a dicho el economista Javier Milei en el programa de televisi&oacute;n <em>Animales Sueltos</em> en 2018 cuando todav&iacute;a era un panelista. M&aacute;s ac&aacute; en el tiempo, ya electo como presidente, en una entrevista con Alejandro Fantino dijo, mientras hablaba del precio del d&oacute;lar, sobre banqueros y financistas: &ldquo;Lo quisieron llevar a 1800 y les dejamos el culo como mandril&rdquo;. &ldquo;Nadie le va a tocar el culo a Caputo ac&aacute;. Le corto la mano&rdquo;, amenaz&oacute; en una entrevista en TN a mediados de a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Aunque suene obvio remarcarlo, el repertorio de menciones al culo que hace el presidente siempre est&aacute;n lejos del consentimiento y el disfrute, y m&aacute;s cerca de la violencia sexual y el da&ntilde;o. &ldquo;No necesitamos un bur&oacute;crata metiendo el dedo a ning&uacute;n lado, porque en realidad ya saben d&oacute;nde termina el dedo y, m&aacute;s que el dedo, termina siendo el brazo lo que meten. Si tuvieran un negocio de vaselina estar&iacute;an m&aacute;s felices festejando&rdquo;, dijo en marzo en una de sus primeras disertaciones internacionales ante empresarios en el Foro Econ&oacute;mico de las Am&eacute;ricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como parte de una performance desplegada a lo largo del a&ntilde;o, la saga de dichos sobre la defensa ac&eacute;rrima del s&iacute;mbolo culo se materializaron en un ritual durante una visita del presidente a Brasil mientras se celebraba la cumbre del Mercosur. Ah&iacute; recibi&oacute; la medalla de &ldquo;las tres I&rdquo; en manos de Eduardo Bolsonaro, hijo de Jair. Con ella lo consagraron y reconocieron como: Inmortal; Imbroch&aacute;vel (un t&eacute;rmino brasile&ntilde;o de dif&iacute;cil traducci&oacute;n que refiere a la virilidad durante el acto sexual), e Incom&iacute;vel (Incomible) cuyo significado refiere al var&oacute;n que nunca ha sido penetrado.
    </p><p class="article-text">
        Otra vez: nada novedoso en la defensa del ano cerrado a como d&eacute; lugar y en el sexo anal como sin&oacute;nimo de humillaci&oacute;n y promiscuidad; s&oacute;lo que en palabras del &uacute;nico presidente liberal libertario del mundo en el que recae todas las esperanzas de las fuerzas ultraconservadoras y de la reacci&oacute;n conservadora global, en una atm&oacute;sfera de odio y desprotecci&oacute;n estatal a las identidades abyectas, la performance adquiere un relieve particular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tono, la fijaci&oacute;n y la insistencia en el ano que tiene Milei dan cuenta de un sentimiento de &eacute;poca de la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y sexual: la crisis de la masculinidad dominante que necesita una reafirmaci&oacute;n nost&aacute;lgica. La interpelaci&oacute;n al ser var&oacute;n abri&oacute; una herida. Cerrarla a los gritos, sin los cuidados necesarios, con amenazas y p&aacute;nico sexual, de seguro, no dar&aacute; respuestas a la crisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ocurre que muchas veces la hip&eacute;rbole de la masculinidad es una defensa frente a la propia debilidad. (...) La exageraci&oacute;n del estereotipo masculino es precisamente la se&ntilde;al del fracaso de un hombre. El chiste nombra esa intuici&oacute;n: mientras m&aacute;s grande el alardeo, m&aacute;s peque&ntilde;o es su ego viril&rdquo;, dice Constanza Michelson, la psicoanalista chilena, en su libro <em>Capitalismo del yo. Ciudades sin deseo</em>. Un sentido com&uacute;n: lo que te da terror encierra toda una definici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Florencia Alcaraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/panico-anal_1_11876719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La era del pánico anal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mundo de frases (mal) hechas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/mundo-frases-mal-hechas_1_11876672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6531d37d-8384-4edc-b7ed-e68adcb2bc48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mundo de frases (mal) hechas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Imaginen una sociedad ordenada por refranes o por citas mal traídas y peor llevadas. Una sociedad guiada por un repertorio limitado de consignas, muchas de ellas contradictorias entre sí, a las que se llama “sentido común”. ¿Les suena?
</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestra doctrina de seguridad es simple: el que las hace, las paga; el orden público es sagrado, no se puede secuestrar la calle, y los buenos son los de azul, los malos son los que delinquen, los que roban, los que matan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Ojo por ojo, diente por diente (mano por mano, pie por pie).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No robar&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El que se r&iacute;e, se lleva.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Detr&aacute;s de cada gran fortuna hay un delito.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>M&aacute;s vale p&aacute;jaro en mano que ciento volando.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El C&oacute;digo Penal es lo que impide que los pobres roben a los ricos; el C&oacute;digo Civil es lo que permite a los ricos robar a los pobres.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El hombre es esclavo de lo que dice y due&ntilde;o de lo que calla.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El secreto de las grandes fortunas es un crimen olvidado efectuado con limpieza. La ley no castiga a los ladrones sino cuando roban mal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las deudas se pagan y los favores se agradecen.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Qu&eacute; es el robo de un banco en comparaci&oacute;n con fundar uno?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No matar&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El que mata tiene que morir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>M&aacute;s vale perro vivo que le&oacute;n muerto.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La justicia tarda, pero llega.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El crimen no paga.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Quien mal anda, mal acaba.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La vida es como un restaurante: nadie se va sin pagar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Delito de adulto, pena de adulto.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El que corta no cobra.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todo vuelve y te pega donde m&aacute;s te duele.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El que las hace, las paga/ Eso lo digo por ti/ A m&iacute; t&uacute; me hiciste tantas/ Que vas a pagarme con verte sufrir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Algo habr&aacute;n hecho.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Traje a rayas y tras las rejas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Quien roba a un ladr&oacute;n tiene cien a&ntilde;os de perd&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Al ladr&oacute;n y a la ladrona cortadles las manos como retribuci&oacute;n de lo que han merecido, como castigo ejemplar de Al&aacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La culpa de todo la tiene el garantismo de Zaffaroni.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los derechos humanos son de la gente, no de los delincuentes.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Quale scelus, talis poena.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>M&aacute;s vale prevenir que curar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No fueron 30.000. Y en algo andar&iacute;an.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los buenos son los de azul, los malos son los que delinquen, los que roban, los que matan.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Buenas y malas son/ cosas que vivo hoy.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A la fornicadora y al fornicador dadle a cada uno de ellos cien latigazos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El perd&oacute;n crea impunidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las comisar&iacute;as tienen puertas giratorias.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hacete amigo del juez/ no le des de qu&eacute; quejarse.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nenes con los nenes/ las nenas con las nenas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las ad&uacute;lteras y los sodomitas ser&aacute;n lapidados hasta morir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Justicia por mano propia. Defensa propia. Derecho divino a la propiedad privada.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedar&aacute;n saciados.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Quien est&eacute; libre de pecado, que tire la primera piedra.</em>
    </p><p class="article-text">
        Imaginen una sociedad ordenada por refranes y frases hechas, o por citas mal tra&iacute;das y peor llevadas. Una sociedad guiada por un repertorio limitado de consignas, muchas de ellas contradictorias entre s&iacute;, a las que llama &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; &ndash;acompa&ntilde;ado por la frase &ldquo;el menos com&uacute;n de los sentidos&rdquo; &ndash;; o &ldquo;derecho natural&rdquo; o &ldquo;el orden normal de las cosas&rdquo;. O, mejor a&uacute;n, las llama &ldquo;sabidur&iacute;a popular&rdquo; (suele ocurrir que ninguna de esas sabidur&iacute;as es tan &ldquo;popular&rdquo;, sino que suelen ser engendros creados por sujetos de los grupos dominantes, que llaman &ldquo;popular&rdquo; a lo que les viene en gana).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad, adem&aacute;s, en la que la literatura sea censurada, el conocimiento sea clausurado y toda disidencia sea castigada con la hoguera o con el insulto, lo que est&eacute; m&aacute;s a mano (la hoguera tiene muy mala prensa, pero no habr&iacute;a que confiarse mucho: hay m&aacute;s de un Torquemada suelto).
    </p><p class="article-text">
        Imaginen una sociedad que, en pleno siglo XXI, decida cancelar dos siglos de debates jur&iacute;dicos, de filosof&iacute;a pol&iacute;tica, de argumentos constitucionales, de tratados y m&aacute;s tratados sobre la ley y sus vericuetos: sobre qui&eacute;n hace las leyes, sobre el monopolio leg&iacute;timo de la fuerza, sobre la administraci&oacute;n justa de una justicia justa, sobre el principio radical de la igualdad entre todos los seres humanos, sobre el acceso democr&aacute;tico a esa justicia. Un pa&iacute;s que cierre esa biblioteca, de una buena vez por todas, y sea simple y justamente gobernado por la voz de mando de un &ldquo;profeta de la libertad&rdquo; cuya sabidur&iacute;a se reduce, exactamente, a cuatro consignas y media.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bien: en eso estamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Alabarces]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/mundo-frases-mal-hechas_1_11876672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mundo de frases (mal) hechas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca,frases]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quiénes están detrás del topo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/detras-topo_1_11879819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b10dd8a7-b289-40be-a618-39f6268db321_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quiénes están detrás del topo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por momentos el presidente parece sagaz e intuitivo; en otros, torpe, poco instruido y mal rodeado. El riesgo del descarte lo acompaña. Tarde o temprano, el topo pasará. Para seguir, convendrá tener claro quién se llevó la tuya, contribuyente. </p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Amo ser el topo dentro del Estado, yo soy el que destruye el Estado desde adentro. Es como estar infiltrado en las filas enemigas, la reforma del Estado la tiene que hacer alguien que odie el Estado y yo odio tanto al Estado que estoy dispuesto a soportar todo este tipo de mentiras, calumnias, injurias, tanto sobre mi persona como mis seres más queridos, que son mi hermana y mis perros y mis padres, con tal de destruir al Estado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Milei maneja dos registros principales en sus apariciones p&uacute;blicas. El primero y m&aacute;s conocido, que lo llev&oacute; del panel televisivo a la jefatura de Estado, es el de un inadaptado que agravia y queda a un tris de la violencia f&iacute;sica. Milei supo leer a tiempo que esa modalidad es un activo en los a&ntilde;os que nos tocan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando elige calmarse, el Presidente se reserva un tono erudito para repetir el mismo texto desde su discurso inaugural, hace un a&ntilde;o. Una letan&iacute;a de megaloman&iacute;a, estad&iacute;sticas falsas, &ldquo;agenda asesina del aborto&rdquo;, &ldquo;estoy entre sus s&aacute;banas&rdquo;, &ldquo;el socialismo es c&aacute;ncer&rdquo; y, cada tanto, un desliz gestual bochornoso.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Un tercer registro, m&aacute;s espor&aacute;dico, aparece en Milei cuando es entrevistado por medios anglosajones. Acaso como un efecto extra&ntilde;o de quien se sabe traducido, da paso a una voz adolescente que busca impresionar. La distorsi&oacute;n es doble, no s&oacute;lo porque el Presidente incurre en una cadencia del castellano impropia de una persona de su edad, sino porque tampoco se corresponde con la tonalidad adolescente de la d&eacute;cada de 1980, que fue la suya. El modo <em>teen </em>de Milei se aproxima al de Caro Pard&iacute;aco, muy del siglo XXI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese terreno se meti&oacute; de lleno Milei cuando fue entrevistado en el canal de Youtube Free Press por la estadounidense Bari Weiss, azote de los &ldquo;justicieros sociales&rdquo; e implacable detectora de lo que ella entiende como antisemitismo y doble vara entre los <em>liberals</em> de su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante tama&ntilde;a entrevistadora, Milei lanz&oacute; un &ldquo;amoooooo&rdquo; agudo y largo, como si saliera del personaje que Juli&aacute;n Kartun construy&oacute; a partir de la escucha de las amigas de su hermana. &iquest;Qu&eacute; ama?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Amo ser el topo dentro del Estado, yo soy el que destruye el Estado desde adentro&rdquo;, dijo el Presidente para solaz de la antiprogre Weiss. Se vanaglori&oacute; de odiar tanto el Estado que estaba dispuesto a recibir calumnias e injurias dirigidas a &eacute;l y a sus seres m&aacute;s queridos: &ldquo;Que son mi hermana y mis perros, y mis padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; nos enteramos de que no s&oacute;lo resucit&oacute; Conan, sino tambi&eacute;n Norberto y Alicia, a quienes Milei consideraba muertos a mediados de 2018. &ldquo;Para m&iacute; es como que ya no existen&rdquo;, le confes&oacute; a Andy Kusnetzoff en <em>Podemos Hablar</em>. &ldquo;Los dos est&aacute;n muertos&rdquo;. Un drama.
    </p><p class="article-text">
        Fue la misma noche en que Milei cont&oacute; que le dec&iacute;an &ldquo;vaca mala&rdquo;, porque pod&iacute;a estar tres meses sin producir leche y, as&iacute; y todo, sostener una firme erecci&oacute;n. Pura diversi&oacute;n, a la luz de las risotadas que despert&oacute; en el conductor y los otros invitados. La vaca y el topo extasiaban por igual a la televisi&oacute;n argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen dudas leg&iacute;timas sobre si Milei avis&oacute; que recortar&iacute;a cerca de 30% el gasto p&uacute;blico en el primer a&ntilde;o de gesti&oacute;n. Es cierto que enarbol&oacute; la motosierra, pero dijo que el ajuste lo pagar&iacute;a exclusivamente &ldquo;la casta&rdquo;; es decir, seg&uacute;n su concepci&oacute;n, los pol&iacute;ticos y parte de la &eacute;lite vinculada al Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas oficiales indican que la guada&ntilde;a se ensa&ntilde;&oacute; con las jubilaciones, los salarios, las universidades, la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y la construcci&oacute;n de cloacas. Alguien muy desesperado o muy desaprensivo pudo haber hilado que la motosierra desmembrar&iacute;a s&oacute;lo a asesores de diputados, sin da&ntilde;ar la idea de un pa&iacute;s en el que estudiar, recibir una vacuna, prevenir el embarazo adolescente, cobrar una jubilaci&oacute;n y trasladarse al trabajo en transporte p&uacute;blico fueran considerados derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que Milei no ocult&oacute; en ning&uacute;n momento de su recorrido p&uacute;blico es que odia el Estado. Lo tuvo clarito cada uno de sus 14.476.462 votantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por un instante, no nos detengamos en la vaca mala, el panelista irascible, el <em>teen </em>que se derrite por Sylvester Stallone, el que provoca a las v&iacute;ctimas los 8 y los 24 de marzo, el megal&oacute;mano, el que hiere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco, y no porque no sea central, en pensar c&oacute;mo ocurri&oacute; que unos cuantos que necesitan mucho al Estado terminaron votando a quien levanta la bandera de su destrucci&oacute;n, acaso porque no percibieron gran diferencia con quienes dec&iacute;an defenderlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de esas facetas es importante, pero hay una prioridad: qui&eacute;nes est&aacute;n detr&aacute;s del topo, hacia d&oacute;nde se produce la fuga, qu&eacute; intereses ancestrales se est&aacute;n llevando su tajada, qui&eacute;nes encontraron en Milei un veh&iacute;culo &uacute;til, quiz&aacute;s moment&aacute;neo, para acometer una redistribuci&oacute;n del ingreso definitiva que aleje a Argentina del pa&iacute;s que so&ntilde;&oacute; hasta hace no mucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El topo dice que es un genio. No lo es. Por momentos parece sagaz e intuitivo; en otros, torpe, poco instruido y mal rodeado. El riesgo del descarte lo acompa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Tarde o temprano, el topo pasar&aacute;. Para seguir, convendr&aacute; tener claro qui&eacute;n se llev&oacute; la tuya, contribuyente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/detras-topo_1_11879819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quiénes están detrás del topo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un jefe sin el don de la palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/jefe-don-palabra_1_11879536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb27fe9d-81d5-4e5e-8c6a-edce6d8204b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un jefe sin el don de la palabra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de su hermano, Karina no cuenta con la gracia de la oratoria: balbucea. A la hora de ejecutar, lo suyo es más intuición que estrategia. La hermana es la temperatura del perímetro del poder.</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vos sabés que Moisés era un gran líder, pero no era bueno divulgando. Entonces Dios le mandó a Orón para que divulgue. Bueno, Kari es Moisés y yo soy sólo un divulgador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a dar clases de econom&iacute;a en las plazas&rdquo;, avis&oacute; Karina Milei. Era 2021, era verano y su hermano estaba decidido a llegar al Congreso. Hab&iacute;a pocas personas alrededor de esa mesa, la primera de una campa&ntilde;a que arrancar&iacute;a pronto, en plena pandemia. Alguien, un atrevido, plante&oacute; una duda: &iquest;qui&eacute;n ir&iacute;a a una plaza a escuchar a Javier hablando de econom&iacute;a? A Karina no le import&oacute;, las clases se hicieron y su hermano logr&oacute; una banca como diputado nacional. La noche del triunfo, Karina reuni&oacute; a la tropa y anunci&oacute; que al d&iacute;a siguiente empezar&iacute;a otra campa&ntilde;a: hab&iacute;a que llevar a Javier a la Casa Rosada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De las clases en plazas a los &ldquo;vivos&rdquo; en el Movistar Arena, cuando Milei result&oacute; electo presidente, Karina le prometi&oacute; que armar&iacute;a para &eacute;l un partido propio. No quer&iacute;a depender de las alianzas que, ella sab&iacute;a, le complicar&iacute;an el mandato. El 21 de noviembre, un a&ntilde;o despu&eacute;s del balotaje, la Justicia Electoral reconoci&oacute; a La Libertad Avanza como partido nacional. Ella se autoproclam&oacute; presidenta de LLA. Karina, El Jefe, siempre estuvo detr&aacute;s de c&aacute;maras y un paso adelante en el camino pol&iacute;tico que recorri&oacute;, en apenas tres a&ntilde;os, su hermano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qui&eacute;n fue Karina Elizabeth Milei antes de ser El Jefe? 51 a&ntilde;os, licenciada en Relaciones P&uacute;blicas, un posgrado en Ceremonial y Protocolo, y un curso en Gesti&oacute;n Integral de Eventos, todo en la UADE. Secretaria desde que egres&oacute; del secundario, en 1990. Primero del auditor odontol&oacute;gico de la Acci&oacute;n Social de Empresarios, luego del gerente de un centro odontol&oacute;gico ubicado en Flores, despu&eacute;s en una oficina que operaba en la Bolsa de Comercio porte&ntilde;a, m&aacute;s tarde en un estudio jur&iacute;dico y por &uacute;ltimo, en una consultora privada. Decoradora profesional de tortas, oficio al que le dedic&oacute; cinco a&ntilde;os de pr&aacute;ctica en un instituto privado. Emprendedora: vendi&oacute; ropa, bijouterie y, claro, tortas por Internet. Gerente en una gomer&iacute;a entre 2007 y 2010, a&ntilde;o en que se sum&oacute; como asesora en La Ponderosa SA, una empresa agr&iacute;cola-ganadera propiedad de su padre, Beto Milei. Tiene un profundo inter&eacute;s por la clarividencia: se comunica con entidades, energ&iacute;as que pueden ser altas o bajas. Con los animales, los perros sobre todo, la conexi&oacute;n es &ldquo;espiritual&rdquo;. No sabe nada de pol&iacute;tica y mucho menos de econom&iacute;a. No importa: Karina es <em>javierista</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 10 de diciembre de 2023, Karina es la secretaria General de la Presidencia de la Naci&oacute;n. Es la primera mujer en asumir ese cargo, es la primera persona sin formaci&oacute;n pol&iacute;tica ni experiencia en el Estado en ocupar ese lugar. A diferencia de su hermano, a ella no le ha sido dado el don de la palabra. Balbucea, Karina, no cuenta con la gracia de la oratoria. A la hora de ejecutar, lo suyo es m&aacute;s intuici&oacute;n que estrategia. La hermana es la temperatura del per&iacute;metro del poder. Su influencia sobre el presidente excede lo privado al punto de ser una pol&iacute;tica de Estado. En La Libertad Avanza rigen dos conductas: la obediencia y la obsecuencia. En la vertiginosa construcci&oacute;n pol&iacute;tica de Javier Milei, hubo quien quiso correrla o saltearla. Para ellos, la muerte pol&iacute;tica. Victoria Villarruel no quiso correrla ni saltearla, pero Karina est&aacute; convencida de que m&aacute;s que una compa&ntilde;era de f&oacute;rmula, la vice siempre fue una competidora. Los roces entre ellas son antiqu&iacute;simos. Un ejemplo: a la hora de repartir despachos en Casa Rosada, Karina le ofreci&oacute; uno interno, sin ba&ntilde;o, ubicado entre la sala de periodistas y la oficina de la UPCN, el gremio de los empleados p&uacute;blicos de la Naci&oacute;n. Villarruel declin&oacute; la oferta sin preguntar si hab&iacute;a una opci&oacute;n que ofreciera m&aacute;s comodidades. Dio por sentado que no era bienvenida. &ldquo;Kari es m&aacute;s inflexible que yo&rdquo;, le dijo Javier a Luis Novaresio unos d&iacute;as antes de la segunda vuelta. La hermana lustra la guada&ntilde;a. Elige c&oacute;mo, elige cu&aacute;ndo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/jefe-don-palabra_1_11879536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un jefe sin el don de la palabra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Karina Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué dice el señor de los perros cuando habla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/dice-senor-perros-habla_1_11876787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d9dc5dd-47d1-4289-bbbd-01f9b4c6bcb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué dice el señor de los perros cuando habla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al Presidente lo tiene fascinado la ilusión de que lo escuchan. Nos volvió a todos perros gordos que reaccionamos ante sus frases, para bien o para mal, para risa o aplauso. Deslumbrado con su nuevo juguete –sigo mismo– juega a tantear hasta dónde lo dejan.</p></div><p class="article-text">
        El hombre habla, habla, habla. Ahora, adem&aacute;s, lo escuchan. Antes, la vida se le iba hablando para nadie o para s&iacute; o para su reflejo en un espejo viejo o para un perro gordo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso esta ilusi&oacute;n de que lo escuchan lo tiene fascinado: habla, habla y habla. Nos ha vuelto a todos perros gordos. Que reaccionamos ante sus frases, para bien o para mal, para risa o aplauso, como si sus frases importaran. O, mejor: como si importara lo que esas frases dicen. Ah&iacute; acecha el error: creer que habla para decir algo. El hombre habla para hablar, para mostrarnos c&oacute;mo habla, para disfrutar del hecho incre&iacute;ble de que muchos lo escuchen, para o&iacute;rse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entonces, deslumbrado con su nuevo juguete &ndash;sigo mismo&ndash; juega a tantear hasta d&oacute;nde lo dejan. &iquest;Qu&eacute; pasa si les digo que son ratas inmundas vendidas ensobradas? &iquest;Me van a decir algo? &iquest;Se van a rebelar? &iquest;Y si les digo que soy el mejor presidente de la historia? &iquest;Se me van a re&iacute;r a carcajadas? &iquest;O que esos que votamos antes eran ped&oacute;filos en un jard&iacute;n de infantes lleno de nenes encadenados y envaselinados? &iquest;Entonces qu&eacute;? &iquest;Me van a repudiar? &iquest;Se van a hacer los dignos? Pobres giles, tristes infelices, si est&aacute;n tan muertos, tan desesperados que puedo decirles lo que se me cante el orto y me van a aplaudir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su problema &ndash;nuestro problema&ndash; es que cree que hablar es callar a los otros, humillarlos, insultarlos todo lo posible. Un grit&oacute;n incontinente que confunde la convicci&oacute;n con la violencia y crea un clima de violencia como hace mucho no se ve&iacute;a en la Argentina. Y lo disfraza de cruzada, que era el mejor disfraz: decir que uno ataca a los que ataca porque un dios lo quiere, porque eso quieren las fuerzas del cielo; decir que uno hace lo que hace porque se lo hacen hacer, no fui yo, no soy yo, es la luz que me ilumina y se refleja, es la verdad, es el destino, hijos de mil pares de putas, escuchen lo que digo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el hombre habla, habla y habla. Todav&iacute;a tiene sus perros gordos pero no quiere decir cu&aacute;ntos son ni d&oacute;nde los esconde o quiz&aacute; ya no sabe cu&aacute;ntos son ni d&oacute;nde los esconde porque es tanto m&aacute;s excitante que te escuchen diez ricachones presuntuosos o diez mil muchachos vocingleros o mil gallegos gilipollas que cuatro o cinco perros gordos. El hombre goza, goza, goza: todos esos que antes le cerraban la boca con una mueca de desprecio ahora lo vitorean, le viborean la verga, le ensalzan los eructos. El hombre, ahora, se cree el s&iacute;mbolo de su pa&iacute;s, el estandarte.
    </p><p class="article-text">
        Lo es: muchas veces, cuando se viste, se agrega una faja con bandera que le cruza la panza para que todos sepan que &eacute;l es el que los manda. Y lo es y los manda porque ha sabido hacer lo que ellos hacen cada vez que pueden: hablar para escucharse. Hablar para escucharse hablar, hablar para decir ya me van a escuchar, hablar porque cre&eacute;s que quieren escucharte, que odian escucharte, que no tienen m&aacute;s remedio que escucharte, hablar para escucharlos escucharte: hablar para que tus palabras se vuelvan su silencio. En su pa&iacute;s, &eacute;l sabe, hay muy pocos que no quieran hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l lo ha logrado: habla y habla y habla y les dice cada vez lo m&aacute;s feo m&aacute;s baboso venenoso y entonces muchos lo vitorean y viborean porque querr&iacute;an ser as&iacute;, y entonces muchos lo odian y parodian porque detestan ser as&iacute;, y &eacute;l habla, habla, blabla, insulta, insulta, imputa, ataca, ataca, atraca. Sabe que est&aacute; cerca de lograrlo: que ya casi consigue la potestad de decir lo que se le pase soberanamente por el huevo derecho, de que no importen sus palabras. Es el derecho de un genio, de un artista; es el derecho de un tarado. Es el derecho del poeta y es el derecho del jefe de la banda: ustedes, perros gordos, me escuchan y se callan y yo digo lo que quiero y hago lo que quiero, que no tiene por qu&eacute; ser lo que digo, y ustedes calladitos.
    </p><p class="article-text">
        Es el derecho del que ha logrado lo que tantos quieren:&nbsp; convertir a los dem&aacute;s en perros y tirarles incluso, si acaso, cada tanto, un cachito de carne &ndash;de perro, faltaba m&aacute;s, de perro.
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Caparrós]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/dice-senor-perros-habla_1_11876787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué dice el señor de los perros cuando habla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El niño que se veía enorme]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/nino-veia-enorme_1_11876762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c41802e9-94e3-466d-8729-5432a1c85584_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El niño que se veía enorme"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo es que quien ahora se siente gigante, sobre todo respecto de las ratas que lo miran, se haya identificado hace un año con David que, como lo sabe incluso aquel que no leyó ni siquiera “puto el que lee” en la puerta de un baño, es el verdugo de un gigante? </p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Les duele que hoy yo sea uno de los dos políticos más relevantes del planeta Tierra. Donald Trump y el otro soy yo ¿Qué visión puede tener una rata respecto de un gigante?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bueno, bueno, bueno&hellip; Vaya si hay tela literaria para cortar en este aforismo que merece el r&eacute;cord Guinness del rubro autobombo. El primer efecto de lectura es de asombro: &iquest;c&oacute;mo alguien puede hablar de s&iacute; mismo de ese modo? &iquest;A qu&eacute; cat&aacute;strofe emocional se tiene que haber sobrevivido para que alguien crea que su tama&ntilde;o (imaginario, inflacionario) causa dolor en los dem&aacute;s?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n del presidente Javier Milei con los tama&ntilde;os es conocida por lo alucin&oacute;gena. Sencillamente se ve grande, como es com&uacute;n que les ocurra a los ni&ntilde;os que anhelan crecer para defenderse mejor de la violencia de la vida. Y tambi&eacute;n ve grandes a quienes considera poseedores de una inteligencia m&aacute;s o menos a la altura de la que imagina suya.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        A Federico Sturzenneger lo llama &ldquo;coloso&rdquo;. Quiz&aacute;s lo haga a los apurones, del mismo modo en que habla como si corriera en un desierto, sin considerar que &ldquo;coloso&rdquo; no alude a humanos del tama&ntilde;o de un dios, sino m&aacute;s bien a esculturas megal&oacute;manas, cuando no a edificios. De hecho, el &ldquo;coloso&rdquo; que conocemos como tal entre nosotros es el estadio &ldquo;Marcelo Bielsa&rdquo; de Newell&rsquo;s Olds Boys de Rosario. Y a Luis Caputo lo llama &ldquo;Gigante&rdquo;, que es un tipo de humanoide de varios metros de altura (Gilgamesh med&iacute;a casi seis) alimentado a base de ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando Milei gan&oacute; las elecciones presidenciales, se vio que en sus alucinaciones de grandeza (en este caso b&iacute;blicas) se identific&oacute; con David bajando de un hondazo a Goliat. Es una vinculaci&oacute;n que da para un ateneo de cl&iacute;nica psicoanal&iacute;tica. Goliat, seg&uacute;n la Biblia, ten&iacute;a una altura que, traducida a una medida actual, alcanza casi los tres metros. Mientras que de David no se tiene ning&uacute;n dato, excepto que el uniforme &ndash;del que se ignora el talle&ndash; le quedaba grande. En cualquier caso, siempre se ha dicho que David fue m&aacute;s peque&ntilde;o que Goliat.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es que quien ahora se siente gigante, sobre todo respecto de las ratas que lo miran, se haya identificado hace un a&ntilde;o con David que, como lo sabe incluso aquel que no ley&oacute; ni siquiera &ldquo;puto el que lee&rdquo; en la puerta de un ba&ntilde;o, es el verdugo de <em>un</em> gigante? Como dato que nada que ver, recordemos que cuando era ni&ntilde;o, al presidente Milei lo mol&iacute;a a palos su padre, un &ldquo;gigante&rdquo; de dos metros. Lo que se pierde en la vida se gana en la &ldquo;batalla cultural&rdquo;. &iquest;S&iacute;? &iquest;O no?
    </p><p class="article-text">
        Creerse un gigante: qu&eacute; tremendo flash infantil. No ha de haber una fantas&iacute;a menos adulta que la de aumentar de tama&ntilde;o, que es una vertiente monstruosa del deseo de hacerse ver. Su puerilidad &ndash;por si hace falta explicarla-- consiste en que quien pretenda ser un gigante no puede no desembocar en la irrealidad (las ratas, en cambio, s&iacute; que existen).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enfrascado en entenderse a s&iacute; mismo mal, el presidente parece no comprender la evidencia de la peque&ntilde;ez humana. Es una falla grave de percepci&oacute;n a la hora de despuntar el modesto vicio humano de la metaf&iacute;sica; y de la f&iacute;sica a secas tambi&eacute;n, porque salta a la vista que Milei no es un gigante.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que deprimirse porque no todas son malas. En un reflejo de humildad, el presidente retrocedi&oacute; con sus botas de siete leguas para decirnos que tanto &eacute;l como Donald Trump son los pol&iacute;ticos m&aacute;s relevantes de la actualidad, aunque por ahora <em>solamente </em>del planeta Tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FN</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/milei-por-la-boca/nino-veia-enorme_1_11876762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2024 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El niño que se veía enorme]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Por la boca]]></media:keywords>
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