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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Descanso]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/descanso/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Descanso]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que hay que hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13163241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d5e263-98cd-484d-8f7a-80994d653670_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La higiene del sueño no empieza una hora antes de acostarse, lo que hacemos durante el día determina cómo de bien o mal descansamos.</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de higiene del sue&ntilde;o, solemos pensar en un ritual antes de acostarnos: bajar las luces, mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco, evitar pantallas brillantes antes de dormir y reservar la cama para dormir y el sexo, y no para trabajar o ver series. Son recomendaciones probadas y corroboradas por numerosos estudios. Aunque por s&iacute; solas no sirven para curar el insomnio, son una base m&iacute;nima para mejorar la calidad del sue&ntilde;o de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preparaci&oacute;n para el sue&ntilde;o no puede limitarse a esos momentos antes de meterse en la cama. Lo que hacemos durante el d&iacute;a tiene una influencia mayor de lo que pensamos. Un ejemplo que resulta familiar a todo el mundo es la cafe&iacute;na. Si el primer caf&eacute; de la ma&ntilde;ana ayuda a empezar el d&iacute;a, los caf&eacute;s despu&eacute;s de la hora de comer pueden hipotecar el descanso nocturno, y por tanto el rendimiento del d&iacute;a siguiente. Sin embargo, hay mucho m&aacute;s que caf&eacute; en nuestro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medicina del sue&ntilde;o se dice que el sue&ntilde;o se construye desde que nos despertamos&rdquo;, afirma la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;No solo en las &uacute;ltimas dos horas antes de irnos a dormir, sino que desde que iniciamos el d&iacute;a, vamos a&ntilde;adiendo reguladores a nuestro sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos somos animales diurnos y nuestra existencia est&aacute; regulada por un reloj interno en nuestro cerebro, los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>. Estos ciclos de 24 horas est&aacute;n sincronizados con la rotaci&oacute;n del planeta Tierra y regulados, principalmente, por la alternancia de luz y oscuridad, pero tambi&eacute;n hay otros factores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actividad del material gen&eacute;tico de nuestras c&eacute;lulas. Nuestros ciclos circadianos son de todo el d&iacute;a, no solo de cuando nos vamos a acostar&rdquo;, corrobora Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Para que se segreguen las hormonas correspondientes en cada momento tiene que haberse cumplido un ciclo previamente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueño se construye desde que nos despertamos (...) Desde que iniciamos el día, vamos añadiéndole reguladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span>  neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sueño de la SEN
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La luz por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        Nuestro reloj circadiano se 'pone en hora' con la luz que recibimos en la retina. Es el motivo por el que sufrimos el<em> jet lag</em> cuando hacemos un vuelo transoce&aacute;nico: la informaci&oacute;n de la luz no coinciden con el reloj interno en nuestro cerebro, y necesitamos unos cuantos d&iacute;as para ajustarlo. Por eso, la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana ayuda a sincronizar el reloj, y a adelantarlo si tenemos problemas porque trasnochamos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La luz solar es el regulador del ritmo circadiano m&aacute;s importante, es el que tiene m&aacute;s peso&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. Junto a los otros factores, activa los neurotransmisores y hormonas que nos preparan para la actividad, como el cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. &ldquo;Realmente tenemos que intentar concentrar la mayor exposici&oacute;n a la luz en la ma&ntilde;ana, para que luego al atardecer y en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a tengamos lo contrario, menos activaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;No toda la luz es igual, no puedes sustituir la luz natural con luz artificial, por lo menos no con la misma eficacia&rdquo;, matiza Mart&iacute;n-Loeches.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la exposici&oacute;n a luz artificial intensa, especialmente azul, en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a env&iacute;a al cerebro el mensaje de que &ldquo;todav&iacute;a es de d&iacute;a&rdquo;, retrasa la secreci&oacute;n de melatonina y desplaza el sue&ntilde;o hacia m&aacute;s tarde. Este es el problema de la vida moderna, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12754674/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llena de pantallas</a> y luces artificiales brillantes a cualquier hora de la noche.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es, probablemente, uno de los moduladores positivos m&aacute;s potentes del sue&ntilde;o. No se trata de tanto de hacer sesiones intensas en el gimnasio, sino de moverse de forma regular a lo largo del d&iacute;a, especialmente en las primeras horas de la ma&ntilde;ana. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10503965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el ejercicio de intensidad moderada reduc&iacute;a la latencia del sue&ntilde;o (el tiempo que tardamos en dormirnos) y mejoraba su calidad general, incluso mejorando los s&iacute;ntomas del insomnio.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo que se mueve durante el d&iacute;a parece enviar al cerebro el mensaje de que el descanso nocturno ser&aacute; bien recibido y necesario. &ldquo;La actividad f&iacute;sica por la ma&ntilde;ana corta el ciclo de secreci&oacute;n de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es l&oacute;gico que despu&eacute;s tengas m&aacute;s somnolencia porque has acumulado m&aacute;s potencia de melatonina&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a Malo. Por la tarde o por la noche, los efectos no son tan beneficiosos. &ldquo;Tenemos que evitar la activaci&oacute;n por la noche, ir al gimnasio no es muy recomendable&rdquo;, advierte Mart&iacute;n-Loeches.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Controlar el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en nuestra sociedad no es habitual pasar fr&iacute;o, hambre o sentir agotamiento f&iacute;sico de manera sostenida en el tiempo, el d&iacute;a es una sucesi&oacute;n de peque&ntilde;os estresantes: correos urgentes, plazos, discusiones, atascos de tr&aacute;fico o noticias inquietantes. El efecto acumulativo en nuestro organismo eleva el nivel de activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y cognitiva. El sistema de alerta, que deber&iacute;a bajar la guardia seg&uacute;n avanza la tarde, se queda encendido. Muchas intervenciones en higiene del sue&ntilde;o que incluyen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38263131/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>, control de est&iacute;mulos (como evitar el trabajo y las pantallas) y reestructuraci&oacute;n de h&aacute;bitos est&aacute;n destinadas crear una rutina que marque con suavidad el paso del d&iacute;a a la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando atravesamos &eacute;pocas de estr&eacute;s intenso, el sue&ntilde;o sea uno de los primeros en resentirse. &ldquo;El estr&eacute;s es un perturbador de sue&ntilde;o a todas horas, es el antagonista de todas las sustancias que promueven el bienestar y la relajaci&oacute;n&rdquo;, corrobora la doctora Garc&iacute;a. En la direcci&oacute;n contraria, los estudios comprobaron que cuando mejora la calidad del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n mejora la salud mental y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyen los s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El contacto social</h2><p class="article-text">
        Las interacciones sociales en las primeras horas del d&iacute;a act&uacute;an como<em> zeitgebers.</em> Esta palabra alemana se usa para referirse a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6492024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los factores que &ldquo;dan la hora&rdquo;</a>, es decir, que ayudan a sincronizar el reloj circadiano. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11262420/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en modelos animales</a> muestran que interacciones sociales repetidas a la misma hora pueden llegar a arrastrar los ritmos de actividad incluso en ausencia de se&ntilde;ales luminosas. En humanos, la organizaci&oacute;n social de la ma&ntilde;ana (horarios de trabajo y escuela, rutinas compartidas, la primera comida del d&iacute;a) act&uacute;an como estas se&ntilde;ales para coordinar los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Son reguladores que, cuando los aplicamos en las primeras horas del d&iacute;a, generamos un mayor contraste entre el d&iacute;a y la noche&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esto es que, cuando existe un desajuste entre el horario social y el reloj interno, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jetlag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a>, la calidad del sue&ntilde;o empeora, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10899945/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en personas j&oacute;venes</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La actividad física por la mañana corta el ciclo de secreción de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es lógico que después tengas más somnolencia porque has acumulado más potencia de melatonina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las dietas muy ricas en az&uacute;cares simples y alimentos ultraprocesados se asocian con m&aacute;s despertares nocturnos y sue&ntilde;o m&aacute;s superficial <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36470114/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estudios observacionales</a>.<strong> Una dieta con m&aacute;s fibra, verduras, frutas y grasas saludables se vincula con mejor sue&ntilde;o, as&iacute; como tript&oacute;fano, el amino&aacute;cido precursor de la melatonina que se encuentra sobre todo en la carne y los l&aacute;cteos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre la dieta y el sue&ntilde;o es compleja, pero la inflamaci&oacute;n, las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre y los problemas digestivos pueden interferir. &ldquo;Las comidas copiosas generan una distorsi&oacute;n en el sue&ntilde;o porque requieren una actividad extra para poder procesarlas y extraer sus nutrientes. Guardar un periodo de ayuno antes de acostarnos es recomendable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Malo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no son estrictamente alimentos, la cafe&iacute;na y el alcohol que consumimos durante el d&iacute;a tienen efectos sobre el descanso nocturno. A pesar de que las personas metabolizan de forma diferente la cafe&iacute;na, hay l&iacute;mites, tanto en la cantidad como en la hora a la que se toma el &uacute;ltimo caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol es m&aacute;s traicionero. Mucha gente piensa que puede ayudar a conciliar el sue&ntilde;o, pero, aunque puede ayudar a quedarse dormido, al avanzar la noche fragmenta el sue&ntilde;o y reduce el sue&ntilde;o reparador. Como la cafe&iacute;na, el alcohol tiene que eliminarse del organismo y puede tardar horas, por lo que se desaconseja consumirlo antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a, entonces, <strong>un d&iacute;a dise&ntilde;ado para favorecer el descanso nocturno</strong>? Podr&iacute;amos <strong>empezar con una exposici&oacute;n a la luz natural en las primeras horas</strong>, <strong>hablar con personas de nuestro entorno al despertar</strong>, <strong>hacer ejercicio en la primera mitad del d&iacute;a</strong> y <strong>comer la mayor parte de las calor&iacute;as antes de la cena</strong>. Acompa&ntilde;ando a todo esto, <strong>tratar de controlar el estr&eacute;s</strong>. &ldquo;Todo lo que podamos hacer a favor de organizar un poco mejor nuestra rutina y generar este contraste entre el d&iacute;a y la noche es positivo para el descanso&rdquo;, concluye la doctora Garc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13163241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 11:19:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que hay que hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13107935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83604f7b-bd8f-47fe-874f-e24a6609f74b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrugar se considera a veces una virtud y una fortaleza moral, pero para algunas personas con un cronotipo distinto puede suponer incluso una merma para su salud
</p></div><p class="article-text">
        Eso de la &ldquo;Espa&ntilde;a que madruga&rdquo;, al igual que ese libro de autoayuda titulado El club de las 5 de la ma&ntilde;ana, se ha convertido en una posici&oacute;n ideol&oacute;gica: madrugar no es solo una opci&oacute;n o una imposici&oacute;n, sino un deber. Quienes madrugan son trabajadores y disciplinados, quienes se quedan en la cama hasta m&aacute;s tarde, vagos e indolentes. Ganadores y perdedores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas ideas est&aacute;n siendo propagadas por una legi&oacute;n de <em>influencers </em>que suben a TikTok, Instagram o YouTube sus v&iacute;deos de &ldquo;mi rutina a las 5 AM&rdquo;. Emprendedores musculados que meditan, entrenan, leen, responden correos y han vivido tres vidas antes de que el resto haya apagado el despertador.
    </p><p class="article-text">
        Pero la biolog&iacute;a humana no entiende de v&iacute;deos virales, y la ciencia es tozuda con los hechos. Madrugar es un comportamiento dictado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en gran medida por nuestros genes</a> y nuestro entorno. Los estudios de cronobiolog&iacute;a indican claramente que madrugar no es bueno para todo el mundo ni para todas las edades. De hecho, para muchas personas, forzar ese horario puede ser da&ntilde;ino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no es solo el hecho de dormir, sino todo lo que va asociado, como la concentraci&oacute;n o el rendimiento cognitivo. Hay personas que rinden much&iacute;simo a primeras horas de la ma&ntilde;ana y personas que hasta que no est&aacute; bien entrada la tarde no tienen su pico de concentraci&oacute;n. Todo eso viene fisiol&oacute;gicamente marcado&rdquo;, dice Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles Bonmat&iacute; Carri&oacute;n, profesora de del Departamento de Anatom&iacute;a y Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de Murcia y autora del libro <em>Que nada te quite el sue&ntilde;o,</em> editado por Cr&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que rinden muchísimo a primeras horas de la mañana y personas que hasta que no está bien entrada la tarde no tienen su pico de concentración. Todo eso viene fisiológicamente marcado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María de los Ángeles Bonmatí Carrión</span>
                                        <span>—</span> Departamento de Anatomía y Psicobiología (UM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dime tu cronotipo y te dir&eacute; si te cuesta madrugar</h2><p class="article-text">
        En el centro de esta discusi&oacute;n est&aacute;n los cronotipos. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33804974/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cronotipo se puede definir</a> como la preferencia natural de cada persona por horarios m&aacute;s tempranos o m&aacute;s tard&iacute;os de sue&ntilde;o y actividad. Hay personas claramente matutinas, y otras claramente vespertinas, mientras que muchas otras est&aacute;n en alg&uacute;n punto intermedio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se pens&oacute; que esto era cuesti&oacute;n de costumbre o de disciplina, pero estudios recientes han demostrado que el cronotipo tiene <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un fuerte componente gen&eacute;tico</a>. Grandes estudios de asociaci&oacute;n del genoma, con cientos de miles de participantes, han <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-018-08259-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identificado m&aacute;s de 300 loci gen&eacute;ticos</a> relacionados con ser m&aacute;s de ma&ntilde;ana o de noche, muchos de ellos en genes implicados en la regulaci&oacute;n del reloj circadiano en el cerebro y en la retina. El cronotipo es un rasgo multidimensional, que afecta no solo al sue&ntilde;o sino tambi&eacute;n a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11379665/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos de temperatura, cortisol</a>, alerta y otros sistemas fisiol&oacute;gicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Desde una perspectiva evolutiva, esta diversidad tiene sentido. Una de las hip&oacute;tesis cl&aacute;sicas es la del <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28701566/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centinela de la tribu</a>: en grupos humanos ancestrales de cazadores-recolectores, que viv&iacute;an expuestos a depredadores, era mala idea que todo el grupo se quedara dormido a la vez. Al estudiar poblaciones de cazadores-recolectores modernos se observa que, incluso sin luz artificial ni despertadores, rara vez todos duermen al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a tambi&eacute;n tuvo su influencia. &ldquo;El cronotipo del madrugador al parecer es una herencia neandertal&rdquo;, explica Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Los&nbsp;neandertales aparecieron en Europa, donde hay muchas menos horas de luz que en &Aacute;frica. Hubo una variante gen&eacute;tica neandertal que les hac&iacute;a madrugar y estar dispuestos ya para la acci&oacute;n desde temprano por la ma&ntilde;ana. Pero no todo el mundo tiene esa variante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social y los adolescentes trasnochadores</h2><p class="article-text">
        El <em>jet lag</em> social se describe como el desfase cr&oacute;nico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto, como si volviera cada lunes de un viaje transoce&aacute;nico, despu&eacute;s de trasnochar el fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio con adultos mostr&oacute; que cada hora adicional de <em>jet lag </em>social <a href="https://aasm.org/social-jet-lag-is-associated-with-worse-mood-poorer-health-and-heart-disease/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asociaba con peor estado de &aacute;nimo</a>, peor percepci&oacute;n de salud y mayor fatiga, as&iacute; como con un aumento del 11% en la probabilidad de tener enfermedad cardiovascular, incluso controlando por la cantidad total de sue&ntilde;o. En <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12556708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a, la cuesti&oacute;n se agrava a&uacute;n m&aacute;s</a>, ya que el horario oficial sigue desfasado respecto al horario solar, y el pa&iacute;s sigue en el huso horario equivocado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El &#039;jet lag&#039; social se describe como el desfase crónico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los adolescentes son caso aparte. Quiz&aacute; recordemos que cuando est&aacute;bamos en el instituto, madrugar era un castigo, y los fines de semana pod&iacute;amos dormir hasta la hora de comer. Los estudios con adolescentes han encontrado que horarios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4824552/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incompatibles con su cronotipo</a> tienen menos horas de sue&ntilde;o, m&aacute;s somnolencia diurna, peor rendimiento acad&eacute;mico y m&aacute;s s&iacute;ntomas emocionales. &ldquo;Los adolescentes tienen un ciclo hormonal que les hace dormir m&aacute;s horas de lo habitual. Luego, con la edad van disminuyendo las horas de sue&ntilde;o progresivamente&rdquo;, corrobora Mart&iacute;n-Loeches. Esto ha llevado a que en algunos pa&iacute;ses haya programas para ajustar los horarios de los institutos a esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para los adolescentes este cambio tiene una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">base hormonal y neurol&oacute;gica</a>. Seg&uacute;n explica Bonmat&iacute;, &ldquo;en la adolescencia se retrasa el pico de secreci&oacute;n de melatonina. Ese retraso hace que se retrase el inicio de sue&ntilde;o. Luego tambi&eacute;n hay cierto retraso en el propio reloj circadiano en el cerebro, y los adolescentes tienen m&aacute;s sensibilidad a la luz a &uacute;ltimas horas de la tarde, y eso le va a producir un mayor retraso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis muestran</a> que, a partir de la secundaria, la mayor&iacute;a de adolescentes no alcanza las horas de sue&ntilde;o recomendadas cuando la entrada al instituto es demasiado temprana, y que retrasar la entrada, aunque sea una hora, mejora la situaci&oacute;n. Pero hay posibles complicaciones: &ldquo;Si retrasamos el momento del despertar de esos adolescentes, probablemente la somnolencia todav&iacute;a se va a retrasar m&aacute;s por la noche. La opci&oacute;n m&aacute;s equilibrada ser&iacute;a mantener la hora de entrada, pero quiz&aacute; poner asignaturas que no requieran un gran rendimiento cognitivo a primera hora&rdquo;, opina Bonmat&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Los problemas de madrugar a la fuerza</h2><p class="article-text">
        Cuando una persona que no es madrugadora de forma natural decide, o se ve obligada, a levantarse muy temprano, hay dos estrategias: acostarse antes o recortar horas de sue&ntilde;o. Lo primero, para muchos cronotipos vespertinos, es dif&iacute;cil: la melatonina empieza a elevarse m&aacute;s tarde, y el estado de alerta se mantiene hasta bien entrada la noche. Por eso&nbsp;tardan m&aacute;s en conciliar el sue&ntilde;o, la calidad del sue&ntilde;o se resiente y duermen menos horas. A largo plazo, esto no solo produce cansancio, sino que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12433348/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a funciones cognitivas</a> como la memoria de trabajo y la atenci&oacute;n, incrementa la irritabilidad y se asocia a peores h&aacute;bitos de salud, como m&aacute;s consumo de cafe&iacute;na o comida poco saludable.
    </p><p class="article-text">
        Si la persona insiste en mantener un horario muy temprano durante semanas o meses, el organismo intenta adaptarse, pero esa adaptaci&oacute;n tiene un l&iacute;mite y un coste. La pregunta es: &iquest;puede una persona convertirse en madrugadora si se lo propone? La respuesta es, hasta cierto punto, s&iacute;, pero no todo el mundo en la misma medida, y no sin pagar alg&uacute;n precio. Se ha observado que intentar desplazar cr&oacute;nicamente el reloj circadiano con luz y horarios estrictos puede adelantar algo la hora de sue&ntilde;o y de despertar, pero muchas personas mantienen marcadores internos (como la temperatura m&iacute;nima nocturna) desfasados, se&ntilde;al de que el reloj central no ha cambiado tanto como los h&aacute;bitos externos. Esto incrementa la vulnerabilidad a trastornos del estado de &aacute;nimo y problemas metab&oacute;licos, as&iacute; como el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40502800/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo de enfermedades cardiovasculares</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, el reloj vuelve a su horario preferido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay intervenciones que ayudan a adelantar el reloj circadiano: exponerse a luz intensa por la ma&ntilde;ana, limitar la luz azul por la noche, mantener horarios de comida y actividad f&iacute;sica m&aacute;s tempranos, y ser constante con la hora de acostarse. Estas estrategias pueden adelantar algo la fase del sue&ntilde;o en muchas personas intermedias, acerc&aacute;ndolas a un patr&oacute;n m&aacute;s matutino sin grandes consecuencias negativas. Pero los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0149763423000830" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reloj vuelve a su horario preferido</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay cierta controversia&rdquo;, dice Bonmat&iacute;. &ldquo;Hace unos a&ntilde;os se public&oacute; un protocolo para hacer intentar hacer m&aacute;s matutina a gente que era vespertina. Parece ser que funcionaba y que la gente al final consegu&iacute;a tener un ritmo de vida m&aacute;s adaptado a sus obligaciones laborales. Pero otros estudios hablan de que forzar el comportamiento a unos horarios diferentes a los que marca nuestro cronotipo estar&iacute;a relacionado con una menor esperanza de vida&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto significa que las personas matutinas est&eacute;n equivocadas o que madrugar sea intr&iacute;nsecamente malo. Significa que hemos confundido durante a&ntilde;os una caracter&iacute;stica biol&oacute;gica, en parte gen&eacute;tica y moldeada por la evoluci&oacute;n, con una virtud moral. Para algunas personas y en determinadas circunstancias, levantarse muy temprano encaja de forma natural con su fisiolog&iacute;a y su entorno, y puede ser una fuente de bienestar. Para otras, sobre todo adolescentes y adultos con cronotipos vespertinos, madrugar de manera forzada es una pelea constante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13107935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 09:25:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el buen dormir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sonar-deja-cansados-relacion-suenos-intensos-buen-dormir_1_12876120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe90e62d-86ec-4e0b-86f2-58f7d238ade1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el descanso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sueños vívidos, aunque no sean pesadillescos, pueden activar nuestro sistema nervioso y hacer que tengamos un descanso menos reparador.
</p></div><p class="article-text">
        Imagin&aacute; que cerr&aacute;s los ojos por la noche y te sumerg&iacute;s en un sue&ntilde;o muy realista. Pod&eacute;s percibir todos los detalles, olores, sonidos, texturas. En tu sue&ntilde;o est&aacute;s trabajando en una cantera picando piedra, con los pies encadenados y un cruel capataz que cada poco tiempo pasa y te azota con un l&aacute;tigo. Not&aacute;s c&oacute;mo el sol abrasa por encima de tu cabeza, c&oacute;mo caen gotas de sudor de tu frente, el dolor de las manos que sostienen el pico, el impacto contra la roca. Entonces te despert&aacute;s, y te sent&iacute;s agotado, como si realmente hubieras pasado por ese trance. &iquest;Es posible?
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os v&iacute;vidos, esos que nos parecen tan reales que podr&iacute;an confundirse con la vigilia, a veces generan la duda de si, a pesar de estar profundamente dormidos, nos dejan m&aacute;s cansados. La ciencia del sue&ntilde;o tiene algunas respuestas.
    </p><h2 class="article-text">Los sue&ntilde;os y la fiesta en el cerebro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Dormir siete u ocho horas no siempre garantiza despertarse descansado&rdquo;, confirma la doctora Mar&iacute;a Angeles Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, directora de la cl&iacute;nica Neurosomnia especializada en trastornos del sue&ntilde;o. &ldquo;Muchas personas refieren una sensaci&oacute;n de cansancio tras noches marcadas por sue&ntilde;os especialmente intensos, aunque estos no sean pesadillas. La explicaci&oacute;n se encuentra en la fase REM del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o durante la noche no es un solo bloque uniforme, sino que, como es conocido, <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1137-66272007000200002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasa por distintas fases</a>, un ciclo repetido cuatro o cinco veces. Empieza con un sue&ntilde;o ligero que poco a poco se va haciendo m&aacute;s profundo. En este sue&ntilde;o profundo es cuando el cerebro tiene una menor actividad, el cuerpo repara tejidos y fortalece el sistema inmune. Pero entonces llega una fase denominada &ldquo;parad&oacute;jica&rdquo;, donde los ojos se mueven r&aacute;pido bajo los p&aacute;rpados cerrados (de ah&iacute; el nombre de <a href="https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/sleep/informacion/REM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o REM</a>, por sus siglas en ingl&eacute;s) y el cerebro bulle de actividad, tanto que es similar en intensidad a la vigilia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en esta fase REM donde se producen la mayor&iacute;a de los sue&ntilde;os, impulsados por un c&oacute;ctel qu&iacute;mico: el neurotransmisor acetilcolina activa las redes neuronales, mientras que bajan la noradrenalina y la serotonina. Al mismo tiempo, el neurotransmisor&nbsp;GABA act&uacute;a sobre las neuronas motoras para <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38060134/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desactivar la actividad muscular</a> (con la excepci&oacute;n de los ojos). Esto impide que nos movamos durante los sue&ntilde;os. Pero, si estamos paralizados, &iquest;por qu&eacute; nos levantamos cansados de so&ntilde;ar?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay relaci&oacute;n entre el contenido y el nivel de activaci&oacute;n nocturna y sus posibles repercusiones. Si son de contenido negativo, alcancen o no el nivel de pesadilla, pueden activar y fragmentar el sue&ntilde;o en mayor o menor medida durante la noche&rdquo;, explica el doctor &Oacute;scar Larrosa, neurofisi&oacute;logo cl&iacute;nico experto en medicina del sue&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si son de contenido negativo, alcancen o no el nivel de pesadilla, pueden activar y fragmentar el sueño en mayor o menor medida durante la noche</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Larrosa</span>
                                        <span>—</span> medicina del sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay estudios recientes que se&ntilde;alan que durante los sue&ntilde;os se va liberando la imaginaci&oacute;n de las restricciones l&oacute;gicas y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6428732/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se procesan las emociones del d&iacute;a</a>, consolidando los recuerdos con contenido emocional m&aacute;s importante en el hipocampo y la am&iacute;gdala. Es como si el cerebro ensayara respuestas a amenazas o alegr&iacute;as para ajustar nuestra respuesta emocional. Por eso la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9960519/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de sue&ntilde;o REM</a> se asocia con cambios de humor, depresi&oacute;n y ansiedad. Es como si necesit&aacute;ramos los sue&ntilde;os para 'limpiar' el exceso emocional.
    </p><h2 class="article-text">Cuando los sue&ntilde;os son demasiado intensos para descansar</h2><p class="article-text">
        Sabemos que <a href="https://www.eldiario.es/era/evitar-pesadillas-vez-son-intensas_1_11868460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pesadillas pueden afectar</a> negativamente a la calidad del sue&ntilde;o, pero el contenido de los otros sue&ntilde;os tambi&eacute;n influye en la calidad del descanso. &ldquo;No solo los sue&ntilde;os negativos tienen impacto: los sue&ntilde;os emocionalmente intensos, aunque sean neutros o positivos, se asocian a una mayor activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y a un aumento del recuerdo on&iacute;rico al despertar&rdquo;, explica la doctora Mart&iacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37128719/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2023</a> encontr&oacute; que tener un alto porcentaje de sue&ntilde;o REM, por encima del 25% del total del sue&ntilde;o, duplica la probabilidad de experimentar sue&ntilde;os v&iacute;vidos. &ldquo;Las personas con mayor proporci&oacute;n de sue&ntilde;o REM est&aacute;n m&aacute;s predispuestos&rdquo;, afirma el doctor Larrosa. &ldquo;Por tanto, los adolescentes y adultos j&oacute;venes que tienen mayor porcentaje de sue&ntilde;o REM los pueden padecer con m&aacute;s frecuencia. En condiciones normales, en adultos de edad media y avanzada estos fen&oacute;menos disminuyen, as&iacute; como su recuerdo, ya que hay una reducci&oacute;n de memoria epis&oacute;dica y autobiogr&aacute;fica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, esto tambi&eacute;n hace que los sue&ntilde;os se recuerden m&aacute;s, y contribuyan a esa sensaci&oacute;n de haber pasado toda la noche 'ocupados' en lugar de descansando. Lo que ocurre es que estos despertares frecuentes durante la fase REM tienen el efecto de '<a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11836467/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atrapar' el sue&ntilde;o antes de que se desvanezca</a>, lo mismo que ocurre cuando nos despertamos por la ma&ntilde;ana en medio de un sue&ntilde;o intenso. En general, si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, es m&aacute;s probable que recordemos mejor los sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os m&aacute;s intensos tambi&eacute;n se recuerdan m&aacute;s, como se pudo comprobar en experimentos, sobre todo si son emociones negativas como la sensaci&oacute;n de persecuci&oacute;n o de estar atrapados. Usando un esc&aacute;ner PET <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24549103/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los investigadores encontraron</a> que las personas que recuerdan mejor los sue&ntilde;os tienen m&aacute;s actividad en las partes del cerebro que procesan las emociones durante la fase REM.
    </p><p class="article-text">
        En general, los sue&ntilde;os neutros o positivos restauran, los sue&ntilde;os intensos, con ansiedad o persecuciones, fragmentan el sue&ntilde;o al elevar la frecuencia de las ondas cerebrales durante la fase REM. Hay una asociaci&oacute;n en las personas que tienen problemas de sue&ntilde;o y el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7827529/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimentar sue&ntilde;os m&aacute;s negativos</a>. El cortisol, la hormona del estr&eacute;s y la activaci&oacute;n, genera un c&iacute;rculo vicioso entre el estr&eacute;s del d&iacute;a y los sue&ntilde;os inquietos. &ldquo;Esto ayudar&iacute;a a explicar por qu&eacute; algunas personas, pese a dormir un n&uacute;mero suficiente de horas y presentar un sue&ntilde;o objetivamente normal, sienten que no descansaron. Esta discrepancia es especialmente frecuente en situaciones de estr&eacute;s, ansiedad o sobrecarga mental&rdquo;, corrobora la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En general, los sueños neutros o positivos restauran, los sueños intensos, con ansiedad o persecuciones, fragmentan el sueño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto se puede ver claramente en el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. El sue&ntilde;o REM amplifica los miedos ya que la am&iacute;gdala, la parte del cerebro que registra la amenaza, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4450835/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; hiperactiva, aumentando la fragmentaci&oacute;n</a> del sue&ntilde;o y manteniendo al cuerpo en alerta continua. Algo parecido ocurre en el s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica, asociado a <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-neurologia-295-articulo-sindrome-fatiga-cronica-los-trastornos-S0213485316000104" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sue&ntilde;o no reparador</a>. &ldquo;Es importante recordar que ciertos medicamentos predisponen a este tipo de sue&ntilde;os, al alterar la estructura del sue&ntilde;o. Y la mala higiene del sue&ntilde;o tambi&eacute;n favorece los sue&ntilde;os v&iacute;vidos&rdquo;, advierte el doctor Larrosa.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os perturbadores se han asociado en estudios con inestabilidad en la fase REM, es decir, m&aacute;s despertares y menos sue&ntilde;o profundo, algo que se observ&oacute; en personas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3571751/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con pesadillas frecuentes</a>. El origen, sin embargo, est&aacute; en nuestra actividad diurna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ocurre durante el d&iacute;a deja una huella clara en nuestros sue&ntilde;os&rdquo;, afirma la doctora Mart&iacute;nez. Desde hace a&ntilde;os se sostiene la llamada <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12763010/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hip&oacute;tesis de continuidad de los sue&ntilde;os</a>, por la que nuestras experiencias, preocupaciones y emociones diurnas determinan el contenido de los sue&ntilde;os. &ldquo;Las jornadas marcadas por el estr&eacute;s, el uso intensivo de pantallas, la estimulaci&oacute;n constante o una elevada exigencia cognitiva tienden a traducirse en sue&ntilde;os m&aacute;s intensos y complejos. El cerebro no se apaga por completo al dormir, sino que contin&uacute;a procesando la carga emocional acumulada durante la vigilia&rdquo;, resume la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no existen enfermedades o se consumen determinados medicamentos, las t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n o meditaci&oacute;n pueden ayudar en ciertos casos. Pero si es un fen&oacute;meno de cierta intensidad que preocupa, tienen que estar dentro de un entorno m&aacute;s amplio de tratamiento psicol&oacute;gico&rdquo;, advierte el doctor Larrosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El contenido que consumimos a lo largo del d&iacute;a, y especialmente en las horas previas a acostarnos, cobra especial relevancia. Evitar est&iacute;mulos angustiosos o agresivos antes de dormir puede marcar una diferencia significativa en la calidad del descanso&rdquo;, concluye la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os son necesarios para preservar nuestro estado de &aacute;nimo y procesar nuestras experiencias diarias, pero, cuando se desbocan por la noche, quiz&aacute; sea una llamada de atenci&oacute;n para revisar c&oacute;mo nos encontramos durante el d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sonar-deja-cansados-relacion-suenos-intensos-buen-dormir_1_12876120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 08:59:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el buen dormir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Duermo solo cuatro horas y estoy bien”: los peligros para tu salud de creer que no hace falta descansar tanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/duermo-cuatro-horas-peligros-salud-creer-no-falta-descansar_1_12144528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d4f5c16-01d0-4978-8948-29727bef7f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Duermo solo cuatro horas y estoy bien”: los peligros para tu salud de creer que no hace falta descansar tanto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quien dice casi con orgullo que no necesita dormir las horas recomendadas y que no nota síntomas, pero esto es poco probable que ocurra, y los daños se acumulan</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros conocemos a alguien, por lo general una persona muy activa, que asegura dormir solo cuatro horas por la noche y no acusa ninguno de los <a href="https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/23970-sleep-deprivation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas asociados a la falta de sue&ntilde;o</a>: p&eacute;rdida de capacidades cognitivas, fatiga o alguno de los muchos perjuicios de salud f&iacute;sica y mental asociados a la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible que digan la verdad? Aunque hay casos excepcionales de personas que por una mutaci&oacute;n gen&eacute;tica necesitan menos horas de sue&ntilde;o, para la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n es necesario dormir m&aacute;s para cuidar la salud f&iacute;sica, mental y emocional. Hay dos posibilidades: o esas personas que presumen de no dormir duermen m&aacute;s de lo que dicen, o ya est&aacute;n sufriendo algunas de las consecuencias negativas y no lo confiesan.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntas horas debemos dormir</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien realmente aguanta durmiendo cuatro horas al d&iacute;a le est&aacute; haciendo un flaco favor a su salud&rdquo;, afirma Miguel &Aacute;ngel S&aacute;nchez Gonz&aacute;lez, psiquiatra especializado en trastornos de sue&ntilde;o. En efecto, el sue&ntilde;o no es un lujo, sino una necesidad biol&oacute;gica. Seg&uacute;n la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29073412/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">National Sleep Foundation</a> de EEUU, uno de los mayores organismos internacionales dedicados al estudio del sue&ntilde;o, para los individuos sanos, la duraci&oacute;n adecuada del sue&ntilde;o cambia con los a&ntilde;os hasta que nos hacemos adultos.
    </p><p class="article-text">
        Las necesidades del sue&ntilde;o se modifican a lo largo de la vida. Para los reci&eacute;n nacidos son de entre 14 y 17 horas al d&iacute;a, los lactantes de entre 12 y 15 horas, los ni&ntilde;os peque&ntilde;os de entre 11 y 14 horas, los preescolares de entre 10 y 13 horas, y para los ni&ntilde;os en edad escolar de entre nueve y 11 horas; para los adolescentes entre ocho y 10 horas, para adultos entre siete y nueve horas y, por &uacute;ltimo, entre siete y ocho horas de sue&ntilde;o para personas mayores. Es decir, no debe bajar de siete horas al d&iacute;a. Seg&uacute;n los expertos de la NSF, &ldquo;las personas que duermen habitualmente fuera de los l&iacute;mites normales pueden estar presentando signos de problemas de salud graves o, si lo hacen voluntariamente, pueden estar comprometiendo su salud y bienestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, diferentes estudios han encontrado que dormir menos de seis horas por noche est&aacute; asociado con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33441393/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor mortalidad</a>, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34138697/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos mentales</a> y un mayor riesgo de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33441393/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades cardiovasculares y c&aacute;ncer</a>. Adem&aacute;s, la falta de sue&ntilde;o afecta <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37045455/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negativamente a la funci&oacute;n cognitiva</a>, incluyendo la atenci&oacute;n, la toma de decisiones y la creatividad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.semg.es/index.php/noticias/item/967-noticia-20230616-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de M&eacute;dicos Generales y de Familia</a>, en Espa&ntilde;a se duerme de media unas siete horas, el m&iacute;nimo recomendable. Pero como se trata de una media, esto quiere decir que muchas personas est&aacute;n por debajo de esta cantidad. &ldquo;Tenemos una deuda de sue&ntilde;o cr&oacute;nica&rdquo;, advierte la doctora Marian Mart&iacute;nez, directora del centro m&eacute;dico <a href="https://clinicaneurosomnia.com/doctora-marian-martinez-neurofisiologa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Neurosomnia</a>, &ldquo;y las personas est&aacute;n viendo normal o aceptable dormir seis horas o menos, sobre todo si no se encuentran demasiado mal durante el d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si alguien realmente aguanta durmiendo cuatro horas al día le está haciendo un flaco favor a su salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Sánchez Gonzáles</span>
                                        <span>—</span>  psiquiatra especializado en trastornos de sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; hace falta dormir m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Una de las principales consecuencias negativas de dormir pocas horas es que hay menos tiempo y, por tanto, menos oportunidades para que se produzcan las fases profundas del sue&ntilde;o, especialmente las fases de sue&ntilde;o de ondas lentas y sue&ntilde;o REM (en el que se producen los sue&ntilde;os). En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha constatado que el sue&ntilde;o profundo es necesario para la regeneraci&oacute;n de los tejidos, el sistema inmunitario, la memoria y la eliminaci&oacute;n de productos de desecho. Por su parte, el sue&ntilde;o REM permite que el cerebro consolide los recuerdos y las experiencias emocionales y es esencial para estabilizar el estado de &aacute;nimo durante el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, a pesar de que hay casos excepcionales, la mayor&iacute;a de las personas que duermen menos de seis horas por noche enfrentan riesgos significativos para su salud. &ldquo;La privaci&oacute;n de sue&ntilde;o por debajo de siete horas, y especialmente por debajo de seis, est&aacute; relacionada con serias consecuencias como diabetes, hipertensi&oacute;n, obesidad o accidentes&rdquo;, advierte el doctor S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es esta la advertencia contenida en un <a href="https://www.thelancet.com/journals/landia/article/PIIS2213-8587(24)00132-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo de la prestigiosa revista m&eacute;dica </a><a href="https://www.thelancet.com/journals/landia/article/PIIS2213-8587(24)00132-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a><em>,</em> que concluye que la privaci&oacute;n cr&oacute;nica del sue&ntilde;o est&aacute; asociada a trastornos m&uacute;sculo-esquel&eacute;ticos, enfermedades respiratorias, cardiovasculares, metab&oacute;licas, neurodegenerativas, c&aacute;ncer, obesidad y diabetes, adem&aacute;s de trastornos mentales como depresi&oacute;n y ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a corto plazo, dormir poco <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37045455/#:~:text=A%20reduction%20in%20sleep%20does,function%20and%20impaired%20cognitive%20performance." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta negativamente el rendimiento cognitivo</a>, es decir, afecta a nuestra memoria, atenci&oacute;n, alerta, razonamiento, toma de decisiones y, en general, al buen funcionamiento del cerebro. Un estudio realizado en 2000 encontr&oacute; que estar despiertos durante 18 horas produc&iacute;a efectos parecidos a tener una concentraci&oacute;n en sangre <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1739867/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equivalente al l&iacute;mite legal para conducir</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el sue&ntilde;o insuficiente puede alterar el sistema inmunitario, haci&eacute;ndonos m&aacute;s propensos a infecciones. Si alguna vez has pasado una &eacute;poca en la que dorm&iacute;as poco y ca&iacute;as constantemente v&iacute;ctima de una gripe o un resfriado, has experimentado esto en tus propias carnes. El sistema inmunitario activo por una infecci&oacute;n afecta al sue&ntilde;o, haciendo que durmamos m&aacute;s o, a veces, que no podamos dormir. Pero <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30920354/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conexi&oacute;n tambi&eacute;n funciona al rev&eacute;s</a> y dormir poco producir inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, que en realidad hace que bajen nuestras defensas contra las infecciones.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y las personas que necesitan menos sue&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        Aunque la mayor&iacute;a de las personas necesitan entre siete y nueve horas de sue&ntilde;o, existen casos excepcionales de individuos que parecen funcionar bien con menos de seis horas. Estos casos suelen estar relacionados con <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6763376/#S12" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas mutaciones gen&eacute;ticas en el gen ADRB1</a> (receptor adren&eacute;rgico beta 1). Esta mutaci&oacute;n afecta la regulaci&oacute;n del sue&ntilde;o y permite un descanso m&aacute;s eficiente en menos tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, se ha descubierto recientemente que hay otro gen, llamado DEC2, que tambi&eacute;n influye en la regulaci&oacute;n del reloj interno del cerebro y que produce niveles mayores de orexinas durante el d&iacute;a, unos compuestos que nos mantienen alerta durante m&aacute;s tiempo sin necesidad de dormir tanto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las principales consecuencias negativas de dormir pocas horas es que hay menos tiempo, y por tanto menos oportunidades, para que se produzcan las fases profundas del sueño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estas personas pueden funcionar perfectamente y tener buena salud durmiendo entre cuatro y seis horas al d&iacute;a. Pero si crees que eres una de ellas, lo m&aacute;s seguro es que te equivoques. La mutaci&oacute;n en ADRB1 se produce solo en cuatro de cada 100.000 personas. Tienes m&aacute;s probabilidades de que te caiga un rayo.
    </p><p class="article-text">
        Hay personajes famosos que afirmaban no necesitar mucho sue&ntilde;o. Uno de los casos m&aacute;s conocidos es el de la ex primera ministra brit&aacute;nica Margaret Thatcher, quien dec&iacute;a dormir solo cuatro horas. Aunque ella cre&iacute;a que esto le daba una ventaja en su carrera pol&iacute;tica, hoy se&nbsp;cuestiona si esta falta de sue&ntilde;o fue la que afect&oacute; a su salud a largo plazo (hay que recordar que padeci&oacute; demencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida).
    </p><p class="article-text">
        Dormir demasiado poco produce da&ntilde;os a largo plazo. El cuerpo humano tiene una capacidad notable para adaptarse al estr&eacute;s y las condiciones adversas, y esta resistencia innata es la que hace que las personas se acostumbren a dormir poco, aunque est&eacute;n acumulando da&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, vivimos en una sociedad que, aunque est&aacute; tomando mayor conciencia de la importancia del sue&ntilde;o, en ocasiones a&uacute;n lo considera una p&eacute;rdida de tiempo o un signo de pereza. Debemos recordar una vez m&aacute;s que, sin dormir bien, no podemos vivir bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/duermo-cuatro-horas-peligros-salud-creer-no-falta-descansar_1_12144528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Mar 2025 08:55:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Duermo solo cuatro horas y estoy bien”: los peligros para tu salud de creer que no hace falta descansar tanto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud,Descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Cinco minutos más”: cómo afecta a tu sueño posponer la alarma constantemente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-minutos-afecta-sueno-posponer-alarma-constantemente_1_11998339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42ba45ad-f601-466b-9b78-022691ea22e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Cinco minutos más”: cómo afecta a tu sueño posponer la alarma constantemente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apagar la alarma varias veces antes de despertarnos es una costumbre que puede no afectar mucho a la cantidad de sueño, pero sí a su calidad
</p></div><p class="article-text">
        El despertador suena por la ma&ntilde;ana. La habitaci&oacute;n est&aacute; fr&iacute;a, y todav&iacute;a tienes mucho sue&ntilde;o. Salir del c&aacute;lido abrazo de las s&aacute;banas te parece un acto heroico, y mantienes un breve di&aacute;logo interno: &ldquo;cinco minutos m&aacute;s&rdquo;, te dices. &iexcl;Qu&eacute; casualidad! En tu tel&eacute;fono hay un gran bot&oacute;n que indica &ldquo;posponer&rdquo; <em>(&ldquo;snooze&rdquo;</em>, en ingl&eacute;s) que te concede ese periodo de gracia, y un poco m&aacute;s. A los nueve minutos, el despertador suena de nuevo, y pospones una vez m&aacute;s la alarma. As&iacute; varias veces.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es probable que tu alarma inicial est&eacute; programada antes de la hora a la que tendr&iacute;as que despertarte, en previsi&oacute;n de que a la ma&ntilde;ana siguiente la pospondr&aacute;s dos o tres veces. Otra opci&oacute;n, tambi&eacute;n popular, es establecer dos o tres alarmas en el m&oacute;vil a ciertos intervalos. Pero &iquest;tiene sentido? &iquest;No ser&iacute;a mejor que durmieras esa media hora extra?
    </p><h2 class="article-text">La tentaci&oacute;n de posponer la alarma&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Desde su invenci&oacute;n en los a&ntilde;os 50, el bot&oacute;n para posponer la alarma se ha convertido en una funci&oacute;n b&aacute;sica del despertador. De hecho, el est&aacute;ndar de nueve minutos de tiempo proviene de cuando los relojes eran electromec&aacute;nicos y era m&aacute;s f&aacute;cil ajustar un solo d&iacute;gito para los minutos de propina en la cama.
    </p><p class="article-text">
        Distintas encuestas indican que entre la mitad y dos tercios de los adultos usa el bot&oacute;n de posponer, y aproximadamente un 15% lo hace hasta tres veces antes de levantarse. Sin embargo, este comportamiento tan com&uacute;n ha generado un debate en la comunidad cient&iacute;fica: &iquest;es realmente perjudicial para la salud del sue&ntilde;o o simplemente parte de la rutina diaria de muchas personas?
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, los especialistas en sue&ntilde;o han advertido sobre los efectos negativos de usar el bot&oacute;n de repetici&oacute;n. Argumentan que configurar m&uacute;ltiples alarmas puede interrumpir el sue&ntilde;o reparador, especialmente si comenzamos a despertar antes del momento en que realmente necesitamos levantarnos. Adem&aacute;s, si recurrimos a posponer la alarma m&aacute;s all&aacute; de nuestra hora prevista de despertar, podr&iacute;a ser una se&ntilde;al de que no estamos durmiendo lo suficiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que valorar cada caso de forma personalizada. Puede venir bien para que la persona se despierte poco a poco, preparando al cerebro para que se despierte&rdquo;, advierte la doctora <a href="https://clinicaneurosomnia.com/doctora-marian-martinez-neurofisiologa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marian Mart&iacute;nez</a>, directora del centro m&eacute;dico Neurosomnia. Sin embargo advierte contra poner la alarma mucho antes de la hora de despertar: &ldquo;Eso tampoco tampoco es l&oacute;gico, porque cada vez que suena est&aacute;s interrumpiendo la fase del sue&ntilde;o en la que hayas entrado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fase de sue&ntilde;o reparador que puede verse afectada por el bot&oacute;n de posponer es, concretamente, el sue&ntilde;o REM (llamado as&iacute; por el movimiento r&aacute;pido de los ojos) que ocupa mucho m&aacute;s tiempo en la segunda mitad de la noche y en las horas antes de despertarnos. Este sue&ntilde;o es fundamental para la consolidaci&oacute;n de los recuerdos con contenido emocional y puede ayudar a prevenir&nbsp;trastornos como la ansiedad, como comprob&oacute; un estudio publicado en The Journal of Neuroscience.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Poner la alarma mucho tiempo antes y posponerla repetidamente, según la doctora Marian Martínez, no tiene sentido: &#039;cada vez que suena estás interrumpiendo la fase del sueño en la que hayas entrado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En los estudios de sue&ntilde;o en que se mide la actividad cerebral, cuando la gente se va a acostar tarde y se levanta demasiado pronto, el sue&ntilde;o que m&aacute;s lo sufre es el sue&ntilde;o REM&rdquo;, explica la doctora Mart&iacute;nez. &ldquo;Un despertador que suene demasiado pronto en un insomne probablemente est&eacute; afectando esa parte del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Posponer o no posponer la alarma</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, no est&aacute; tan claro que haya una relaci&oacute;n directa entre usar el bot&oacute;n de posponer y una peor calidad del sue&ntilde;o. El investigador Stephen Mattingly, de la Universidad de Notre Dame, dise&ntilde;&oacute; un estudio para examinar en concreto los impactos de este h&aacute;bito.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Mattingly, publicado en la revista Sleep en 2022, revel&oacute; algunos hallazgos sorprendentes y aparentemente contradictorios. Los usuarios del bot&oacute;n de posponer no dorm&iacute;an menos en general ni dec&iacute;an sentirse m&aacute;s fatigados a lo largo del d&iacute;a en comparaci&oacute;n con quienes se levantaban tras la primera alarma. No obstante, s&iacute; experimentaban un sue&ntilde;o m&aacute;s ligero en la &uacute;ltima hora antes de despertar y ten&iacute;an frecuencias card&iacute;acas en reposo m&aacute;s altas, lo que sugiere que sus respuestas de estr&eacute;s se activaban antes de levantarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta respuesta fisiol&oacute;gica de estr&eacute;s por la ma&ntilde;ana no siempre es negativa. En opini&oacute;n de los autores del estudio, podr&iacute;an ayudar a combatir la inercia del sue&ntilde;o, esa sensaci&oacute;n de somnolencia y confusi&oacute;n tras despertar, y promover la alerta y la funci&oacute;n cognitiva.
    </p><p class="article-text">
        Otro estudio publicado en 2023 en el Journal of Sleep Research reforz&oacute; esta idea. Los participantes que hab&iacute;an usado el bot&oacute;n de posponer hasta 30 minutos antes de levantarse tuvieron un mejor rendimiento en pruebas de aritm&eacute;tica y memoria poco despu&eacute;s de despertar, en comparaci&oacute;n con quienes se levantaron tras una sola alarma. Este efecto podr&iacute;a estar relacionado con una menor inercia del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de pasar mucho tiempo en la cama</h2><p class="article-text">
        Esto tampoco quiere decir que sea beneficioso &ldquo;remolonear&rdquo; durante media hora en la cama todas las ma&ntilde;anas. &ldquo;Una cosa son diez minutos de diferencia en cuanto suene el despertador, no es lo mismo poner tres alarmas a las 7:00, las 7:20 y las 7:30. Al final estamos jugando con la hora de despertar. Sobre todo en insomnes, la hora de despertarse debe ser siempre la misma, y que no haya diferencias notables entre los d&iacute;as laborales y los fines de semana&rdquo;, explica la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no influya en la cantidad total de sue&ntilde;o, el bot&oacute;n de posponer la alarma podr&iacute;a impedir que el cuerpo regule de forma efectiva el reloj interno. Este desajuste puede provocar un sue&ntilde;o de menor calidad, cansancio diurno y problemas a largo plazo como inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, aumento del riesgo cardiovascular y deterioro cognitivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Una cosa son diez minutos de diferencia en cuanto suene el despertador, no es lo mismo poner tres alarmas a las 7:00, las 7:20 y las 7:30. Al final estamos jugando con la hora de despertar. Sobre todo en insomnes, esta debe ser siempre la misma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marian Martínez</span>
                                        <span>—</span> médica especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la doctora Mart&iacute;nez, &ldquo;los insomnes tienen que ajustar el tiempo que pasen en cama al tiempo que est&aacute;n durmiendo de verdad. No tiene sentido que uno pase nueve horas acostado si en realidad est&aacute; durmiendo seis horas. Una parte consiste en decidir un horario que siempre sea aproximadamente el mismo, sobre todo al despertar y, si se puede, tambi&eacute;n al inicio del sue&ntilde;o, aunque lo que conviene es ir a la cama notando ya cierto sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora.
    </p><h2 class="article-text">Estrategias para despertar mejor</h2><p class="article-text">
        Aunque el bot&oacute;n de posponer la alarma no parece ser tan perjudicial como se pensaba, existen formas m&aacute;s efectivas de combatir la inercia del sue&ntilde;o. Encender la luz inmediatamente despu&eacute;s de que suene la alarma, por ejemplo, puede ayudar a regular los ritmos circadianos y promover la alerta. Tambi&eacute;n existen alarmas con funciones de luz gradual que imitan el amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Algunas <em>apps</em> para m&oacute;vil, como SleepCycle, detectan el momento en que salimos de un ciclo de sue&ntilde;o REM y ajustan la alarma en lo posible para no interrumpirlo. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n puede mejorar nuestro descanso con las recomendaciones habituales de higiene del sue&ntilde;o: evitar la cafe&iacute;na y las pantallas antes de dormir, as&iacute; como crear un entorno propicio para el descanso, en silencio, a oscuras y no demasiado c&aacute;lido.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de dejar o mantener este h&aacute;bito depende de las necesidades individuales y del impacto en el bienestar general. Lo importante es escuchar a tu cuerpo y ajustar tu rutina para lograr un sue&ntilde;o reparador y un despertar c&oacute;modo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jan 2025 09:50:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Cinco minutos más”: cómo afecta a tu sueño posponer la alarma constantemente]]></media:title>
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