<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Paco Jamandreau]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/paco-jamandreau/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Paco Jamandreau]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1053181/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Fuera de lugar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fuera-lugar_129_12056261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/500f945b-4a05-4d90-a451-6181d4707127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fuera de lugar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El arte es alimento y alboroto. Entretiene, sí, pero también incomoda, inquieta, moviliza. Desde la bio en escena del modisto marica Paco Jamandreu, pasando por textiles trabajados con pelo humano y los cuestionamientos a la falta de ética del poder vía Shakespeare, la usina de creatividad resistente no se detiene.</p></div><p class="article-text">
        Al arte le incumbe todo, dir&iacute;a la poeta <strong>Susana Th&eacute;non</strong>. Es gordo y se sirve de todas las disciplinas y t&eacute;cnicas disponibles para alimentarse y recrear los gozos y las sombras que nos conmueven y afectan, para alborotarnos, zarandearnos o apaciguarnos. Podemos verlo en la cartelera teatral porte&ntilde;a: <em>James Brown usaba ruleros </em>(Teatro Sarmiento), de <strong>Yasmina Reza</strong> y dirigida por el gran Alfredo Arias, se potencia por la belleza de su escenograf&iacute;a y vestuario, m&aacute;s la excelente interpretaci&oacute;n del elenco, para contar la insatisfacci&oacute;n con la identidad biol&oacute;gica que atraviesa a un joven y el deseo de ser una de las cantantes pop m&aacute;s famosas. &iquest;Locura, neurosis o b&uacute;squeda genuina? La pieza abre preguntas y cada espectador encontrar&aacute; o no la respuesta. Dif&iacute;cil permanecer indiferente. El di&aacute;logo a posteriori de la funci&oacute;n ser&aacute; el postre de esa comida deliciosa.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Paquito (La cabeza contra el suelo), </em>sobre una idea de <strong>Juanse Rausch</strong>, intenta construir tomando como fuente los diarios &iacute;ntimos la identidad de una vida, que fue contra la corriente estrictamente binaria, tan dominante el siglo pasado. Se trata de la reivindicaci&oacute;n de los deseos de <strong>Paco Jamandreu</strong>, el modisto de <strong>Eva Per&oacute;n</strong>, marica, escritor, dise&ntilde;ador, cr&iacute;tico, personaje p&uacute;blico, performer pionero en la Argentina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec9b6bfd-f576-46be-b12d-9055d199a654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Deseo, seg&uacute;n el <em>Diccionario de los sentimientos</em>, de <strong>Marisa L&oacute;pez Penas</strong> y <strong>Jos&eacute; Antonio Marina</strong>, es una met&aacute;fora maravillosamente po&eacute;tica, que procede del lat&iacute;n de-siderare y significa echar en falta un astro. Uno de sus sin&oacute;nimos es gana y su contrario, desgano. Es, ante todo, el sentimiento de ausencia, aunque tambi&eacute;n se ha impuesto su significado como buscar, obtener, anhelar. 
    </p><p class="article-text">
        Subversivo, el fil&oacute;sofo Spinoza puso en el deseo la causa, el fundamento de su cosmovisi&oacute;n y lo caracteriz&oacute; como el esfuerzo por perseverar en la esencia misma del ser o la cosa. Cuando se refiere al alma sola se llama voluntad, y cuando incluye el cuerpo, apetito. El apetito, pariente pobre, refiere al deseo sin conciencia. &ldquo;La cabeza que Paco Jamandreu apoya o sostiene contra el suelo no es gozosa, vibra por estar recibiendo amor y/o castigo por detr&aacute;s&rdquo;, dice el especialista en estudios de g&eacute;nero y teor&iacute;as queer Mariano L&oacute;pez Seoane. &nbsp;&ldquo;Es una cabeza conmovida por una epifan&iacute;a, una revelaci&oacute;n que har&aacute; del yo que lleva adelante estas memorias un personaje central y exc&eacute;ntrico de la historia argentina de la segunda mitad del siglo Veinte&rdquo;, agrega sobre el costurerito que dio el mal paso.
    </p><p class="article-text">
        Con algo de la impronta po&eacute;tica de <strong>Manuel Puig</strong>, <strong>N&eacute;stor Perlongher</strong> y <strong>La Noy</strong>, Paco regresa con los fantasmas de sus t&iacute;as, las an&eacute;cdotas tiernas con <strong>Isabel la Coca Sarli</strong>, <strong>Fanny Navarro</strong>, <strong>Azucena Maizani</strong> y la abanderada de los humildes, para transitar la &ldquo;nubecita de humo violeta&rdquo; y queer que padece cuando un amante lo deja para sumarse al mandato heterosexual de la familia tradicional. Todo esto ocurre en la mente de Jamandreu, quien luego de una temporada en la c&aacute;rcel design&oacute; a sus dise&ntilde;os con los nombres de sus compa&ntilde;eros de la prisi&oacute;n. Con m&uacute;sica en vivo, en el Teatro Metropolitan, en el elenco s&oacute;lido se destaca la brillante <strong>Luc&iacute;a Ad&uacute;riz</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Justamente en General Villegas, la ciudad bonaerense donde pas&oacute; su infancia Puig, la artista textil <strong>Guillermina Baiguera</strong> presenta <em>M&eacute;dium, </em>una muestra que recoge obras realizadas con pelo humano como si fueran hilos y como nexo entre una esfera tangible y concreta, y otra m&aacute;s vaporosa e inaccesible. Como dice <strong>Carlos Guti&eacute;rrez</strong>, el curador de la exposici&oacute;n que puede verse en el Museo Carlos Alonso: &ldquo;Cada pieza da apertura a situaciones desconcertantes desde la materia que el cuerpo es capaz de engendrar; son manifestaciones obscenas pero a su vez sofisticadas, de una sensibilidad desbordante capaz de captar los resabios de experiencias familiares y complejas. En cada tejido se encuentra atrapado, cuidadosamente incrustado entre las fibras y el tiempo que lleva unir unas con otras&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Vi<em> Paquito </em>un d&iacute;a antes de la Marcha antifascista contra el discurso antiderechos del Presidente <strong>Javier Milei</strong> en Davos, donde agredi&oacute; a toda la sociedad argentina: jubilados, estudiantes, trabajadores, feministas, personas lgtbq+.Y ese mismo d&iacute;a, luego de estar en el congreso, asist&iacute; a una de las funciones de <em>Quiero decir te amo</em>, en el Picadero, una pieza que cuenta a trav&eacute;s de una serie de cartas y actuaciones estupendas, un amor inc&oacute;modo, fuera de lugar. La obra de <strong>Mariano Tenconi Blanco</strong>, con Aduriz y la encantadora <strong>Violeta Urtizberea</strong>, es un grito desesperado por la concreci&oacute;n del deseo y el amor.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Viento blanco</em>, de <strong>Santiago Loza</strong>, (Teatro Santos Dumont) Mario mantiene con su madre un hostal en un pueblo del sur, muy lejos y con un puerto que dej&oacute; de funcionar. Un paisaje des&eacute;rtico de errantes, marineros, gente de paso, dirigido por <strong>Valeria Lois</strong> y Juanse Rausch. Mario, interpretado por el actor del momento, <strong>Mariano Saborido</strong>, tuvo un amigo. La soledad, las ganas de huir, la permanencia con sentimientos contrariados junto a la madre y el duelo se van hilvanando con un trasfondo de mar helado, el bochorno, una voz a capella y el viento que parece arrasarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Riograf&iacute;as del Baud&oacute; &iquest;C&oacute;mo se cura un territorio herido? es una </em>muestra, que naci&oacute; de una colaboraci&oacute;n entre <strong>Fernanda Pineda</strong>, especialista en narrativas documentales, y <strong>M&eacute;dicos Sin Fronteras</strong> (MSF), para retratar el impacto que se produjo en el Pac&iacute;fico colombiano por un conflicto armado y los rituales de sanaci&oacute;n comunitaria en esa regi&oacute;n aislada por la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Desde marzo de 2022, MSF cre&oacute; en un territorio selv&aacute;tico un plan de salud descentralizado, con un enfoque &eacute;tnico-comunitario, empoderando a los pobladores con herramientas para la prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n primaria. Cuando el problema supera esas instancias, los agentes de MSF les brindan distintos cuidados o los remiten a instituciones de salud.
    </p><p class="article-text">
        Pineda se adentr&oacute; en el Alto Baud&oacute; para desarrollar el proyecto art&iacute;stico participativo en las comunidades ind&iacute;genas y afro-descendientes de&nbsp;Chachajo, Mojaud&oacute; y Puesto Indio.
    </p><p class="article-text">
        En esas sociedades, las mujeres sanadoras desempe&ntilde;an un papel protag&oacute;nico a la hora de tratar enfermos o atender partos. Siete de ellas identificaron im&aacute;genes tomadas por Pineda en las que se ven lugares en los cuales las cicatrices de la guerra son evidentes y las curaron mediante suturas, remedios naturales y flores, los mismos elementos que suelen usar para aliviar el dolor de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Riograf&iacute;as del Baud&oacute;</em>&nbsp;es una muestra de cincuenta potentes fotos que retratan aspectos de esas comunidades, evitando su representaci&oacute;n como v&iacute;ctimas. Puede verse en Arte x Arte, Lavalleja 1062, con entrada libre y gratuita. 
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n sobre la ley, la corrupci&oacute;n, la religi&oacute;n y la &eacute;tica resultan inevitables ante la puesta de <em>Medida por medida (La culpa es tuya,</em> en el<em> </em>Politeama), bajo la batuta de <strong>Gabriel Cham&eacute; Buend&iacute;a</strong>. El abuso de poder en lo pol&iacute;tico y lo sexual tambi&eacute;n es central. &ldquo;Una vez m&aacute;s me acerco a <strong>William Shakespeare</strong>, a trav&eacute;s del humor y la l&uacute;dica del gag f&iacute;sico y po&eacute;tico&rdquo;, se&ntilde;ala Cham&eacute;. Nos encontramos con una exposici&oacute;n dram&aacute;tica de la &eacute;tica humana. Adem&aacute;s, hay una clara vinculaci&oacute;n con los Evangelios: &ldquo;No juzgues si no quer&eacute;s ser juzgado, porque con el juicio que juzg&aacute;s te juzgar&aacute;n y con la medida que med&iacute;s te medir&aacute;n&rdquo;. Shakespeare delata lo tr&aacute;gico de nuestras contradicciones, sin opinar ni condenar. Nos llena de interrogantes y pone en cuesti&oacute;n las normas gubernamentales: &iquest;Leyes o abuso de poder? &iquest;Rigor o compasi&oacute;n? Sobre los fundamentalismos, el director recuerda a <strong>Jorge Luis Borges</strong> cuando dec&iacute;a: &ldquo;Hay que tener cuidado con los enemigos porque uno termina pareci&eacute;ndose a ellos.&rdquo; <em>Medida por Medida</em> pone en escena la actitud inmadura de responsabilizar al otro, propio de la cultura y la pol&iacute;tica de la culpa, donde lo que parece noble esconde las mayores bajezas. Le incumbe todo, a&uacute;n la tierra m&aacute;s ingrata.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fuera-lugar_129_12056261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 03:20:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/500f945b-4a05-4d90-a451-6181d4707127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="284394" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/500f945b-4a05-4d90-a451-6181d4707127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="284394" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fuera de lugar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/500f945b-4a05-4d90-a451-6181d4707127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Paco Jamandreau,Eva Perón]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
