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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Santiago Gerchunoff]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/santiago-gerchunoff/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Santiago Gerchunoff]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Santiago Gerchunoff: “Se abusa del concepto fascismo por la incapacidad de la izquierda para diagnosticar el presente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/santiago-gerchunoff-abusa-concepto-fascismo-incapacidad-izquierda-diagnosticar-presente-cat_128_12056301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08c8a0ed-301a-40b0-91b0-d2ba7ac689a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santiago Gerchunoff: “Se abusa del concepto fascismo por la incapacidad de la izquierda para diagnosticar el presente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor del ensayo 'Un detalle siniestro en el uso de la palabra fascismo' analiza cómo se utiliza este concepto, la emoción que conlleva y el error que supone pensar que la historia sirve como profecía del futuro</p></div><p class="article-text">
        Santiago Gerchunoff (Buenos Aires, 1977) es profesor de Teor&iacute;a Pol&iacute;tica en la Universidad Carlos III de Espa&ntilde;a, alguien que se ubica en el &aacute;mbito de la izquierda y que muestra su preocupaci&oacute;n por lo que se podr&iacute;a resumir como una falta de reflejos de esta ideolog&iacute;a para interpretar la realidad actual y dar respuestas que permitan frenar el avance de posiciones totalitarias.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/un-detalle-siniestro-en-el-uso-de-la-palabra-fascismo/9788433929488/NCA_82" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Un detalle siniestro en el uso de la palabra fascismo' </a>(Anagrama) Gerchunoff no pretende entrar en el debate de si se abusa o no de la palabra 'fascismo', aunque &eacute;l cree que s&iacute; existe ese exceso y lo atribuye a una par&aacute;lisis de la izquierda. Argumenta que es un error tomar como referencia el siglo XX y adoptar una actitud que considera defensiva, apelando al miedo, cuando lo que deber&iacute;a hacer la izquierda es recuperar ideas que resume como &ldquo;transformadoras&rdquo; y adaptadas al siglo XXI. 
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        La conversaci&oacute;n con el autor fue editada para facilitar su lectura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Explica que no tiene intenci&oacute;n de analizar si est&aacute; bien o mal definir los partidos actuales de extrema derecha como fascistas. Ni siquiera si nos conviene o no emplear ese t&eacute;rmino para conjurarlos. Pero el t&iacute;tulo del libro ya da pistas de que como m&iacute;nimo se cuestiona si debemos o no llamarlos fascistas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&eacute; que la discusi&oacute;n que hay alrededor del t&eacute;rmino fascista es sobre todo de &iacute;ndole historiogr&aacute;fica, si es correcto o no es correcto llamarlos as&iacute;. A m&iacute; me interesaba pensar y explicar que hay una emoci&oacute;n muy grande detr&aacute;s del uso de la palabra fascismo. Que no es simplemente una cuesti&oacute;n de correcci&oacute;n cient&iacute;fica o de lectura de la realidad, sino que al hacerlo, que al usar la palabra fascismo, est&aacute; ocurriendo algo de otra &iacute;ndole. Esa era mi intuici&oacute;n. Eso es lo que me interesaba investigar, qu&eacute; es lo que est&aacute; ocurriendo cuando usamos la palabra fascismo. Y me incluyo porque yo tambi&eacute;n lo he sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;A qu&eacute; tipo de emoci&oacute;n se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo primero es que parece que uno estuviera haciendo algo de &iacute;ndole &eacute;tica, poniendo en orden algo que est&aacute; en desorden y creo que es como una emoci&oacute;n, el gusto de sentir que est&aacute;s interviniendo en la historia. No es nombrar algo, rotularlo, si no que es como una acci&oacute;n pol&iacute;tica. Esa es la sensaci&oacute;n que uno tiene. Quer&iacute;a investigar por qu&eacute; pasa eso, por qu&eacute; existe esa emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno, al nombrar al adversario o al interlocutor como fascista, se pone en el lugar de la vieja resistencia antifascista, que es un lugar de orgullo, en el que mayoritariamente hemos sido educados como el lugar en el que hay que estar. Le llamamos el lado correcto de la historia, una expresi&oacute;n que en realidad es un invento de la derecha. Aunque est&eacute;s viendo una serie de Netflix e insultes por fascista al director de la serie, est&aacute;s en tu sill&oacute;n y de pronto te sent&iacute;s por un segundo en una trinchera en la Segunda Guerra Mundial luchando contra una cuadrilla fascista. Tengo la intuici&oacute;n, y por eso empec&eacute; a investigar y escribir el libro, de que tiene alg&uacute;n truco. Esa emoci&oacute;n esconde algo oscuro, algo que el propio enunciador de la palabra fascismo no percibe y est&aacute; haciendo. Ese era mi objetivo, tratar de descubrir qu&eacute; pasa, qu&eacute; es lo siniestro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y qu&eacute; es lo siniestro? &iquest;Es c&oacute;modo hablar de fascismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En una primera lectura ser&iacute;a sencillamente eso, que es c&oacute;modo, atractivo. Para m&iacute; se trata de darse cuenta de que hay algo m&aacute;s. Es la sensaci&oacute;n de estar interviniendo en la historia. Hay una idea de historia que tenemos inconscientemente funcionando que nos conecta de una manera muy espec&iacute;fica con las verdaderas v&iacute;ctimas del fascismo, las v&iacute;ctimas del fascismo hist&oacute;rico, las de los grandes desastres y matanzas del siglo XX. Descubro este razonamiento que, adem&aacute;s, veo reflejado en <a href="https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/martin-niemoeller-first-they-came-for-the-socialists" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el supuesto poema de Brecht</a>, que no es de Brecht. Es la idea de que detr&aacute;s de cualquier peque&ntilde;o acontecimiento que nos podr&iacute;a parecer una minucia nuestro deber es rotularlo y se&ntilde;alarlo como fascista, porque en realidad, despu&eacute;s de eso va a venir otro, y luego otro, y luego otro y al final de esa cadena de eslabones, que es inexorable, va a llegar un nuevo holocausto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Sobre ese &ldquo;falso Brecht&rdquo;, a partir del poema cuyo autor es Martin Niem&ouml;ller, que como recuerda en el libro fue un pastor protestante que primero apoy&oacute; al nazismo y despu&eacute;s fue un arrepentido, &iquest;por qu&eacute; considera que se usa ese referente para salvar nuestra &ldquo;imagen moral&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;El poema es muy enga&ntilde;oso porque va diciendo 'primero se llevaron a los jud&iacute;os, pero yo no hice nada...' y sigue hasta llegar al 'ahora me llevan a m&iacute;' y la idea de 'ya no puedo hacer nada'. Lo que trato de mostrar es que la clave ret&oacute;rica del poema, lo que nos hace emocionar y movilizar, es la &uacute;ltima frase, el &uacute;ltimo verso ['Luego vinieron por m&iacute;, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre']. Pero claro, lo que ocurre es que en realidad lo que se descubre al final del texto es un problema individual, de conveniencia individual. Por lo tanto, te est&aacute; intentando convencer, no de que deb&eacute;s reaccionar ante las injusticias ajenas porque est&aacute;n mal, sino que es porque hay una concatenaci&oacute;n de eventos que al final te afectan a vos. El poema es como un ep&iacute;tome del ego&iacute;smo. Te demuestra que el mal que le afecta a los otros es relevante y le ten&eacute;s que prestar atenci&oacute;n porque al final te va a tocar a vos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;No act&uacute;as para defenderlos a ellos, sino para salvarte t&uacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Efectivamente, eso es. Esa es la fuerza ret&oacute;rica del poema. Pero, adem&aacute;s, y ese es el punto siniestro, lo que hay detr&aacute;s del uso del poema y de nuestro uso de la palabra fascismo es una responsabilizaci&oacute;n inconsciente de las v&iacute;ctimas hist&oacute;ricas del Holocausto. Porque lo que estamos sugiriendo es que nosotros podemos corregir algo as&iacute; como el error que ellos cometieron. Ellos, como dice el poema, no reaccionaron a tiempo. Y entonces lleg&oacute;, vino el advenimiento del mal absoluto, el Holocausto. Nosotros podemos pararlo, pero es tremendamente injusto con ellos, &iquest;no? Porque los responsabiliza y exonera sutilmente a los verdugos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Igual recurrimos a la palabra fascismo para tener la conciencia tranquila y porque tal vez no sepamos muy bien c&oacute;mo combatir estos nuevos movimientos de extrema derecha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Efectivamente, lo usamos para mantener la conciencia tranquila. Porque creemos que diciendo eso hacemos una especie de conjuro y detenemos el advenimiento del fascismo. Pero ah&iacute; estamos diciendo tambi&eacute;n que lo podr&iacute;an haber hecho los que fueron a Auschwitz, los que fueron a los hornos de gas, que ellos tambi&eacute;n lo podr&iacute;an haber hecho y no lo hicieron. Y esto es tremendo. Al creernos que es cuesti&oacute;n de nombrar las cosas, estamos qued&aacute;ndonos tranquilos con que hemos luchado por si llegara a venir, pero tambi&eacute;n estamos sugiriendo, sin saberlo, que en realidad ellos lo podr&iacute;an haber parado.
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                El autor analiza en su ensayo por qué la historia no sirve para frenar los avances de la extrema derecha.                            </span>
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        <strong>&mdash;Tras leer el libro, la conclusi&oacute;n es que estamos abusando del uso del concepto de fascismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Como fil&oacute;sofo no me interesa la cuesti&oacute;n normativa. Lo que s&iacute; pienso es que es un s&iacute;ntoma de la par&aacute;lisis de la imaginaci&oacute;n de la izquierda. Ese abuso es un s&iacute;ntoma de una incapacidad de la izquierda para diagnosticar el presente. La izquierda somos un grupo de gente muerta de miedo, pensando en lo que pas&oacute; en el siglo XX. Y en realidad lo que sucedi&oacute; entonces es que se gan&oacute; finalmente la guerra, pero no por ser de izquierda, sino por una alianza del capitalismo liberal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda de hoy, cuando intenta tener un discurso que llame la atenci&oacute;n, en lugar de intentar volver a un momento donde lo que hac&iacute;a la izquierda era tener una propuesta, una propuesta de mundo, un diagn&oacute;stico del presente, del futuro, vuelve a un momento partisano donde est&aacute; en una actitud defensiva. Este abuso de la palabra fascismo tiene que ver con eso, con una falta de imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica, con una incapacidad para diagnosticar qu&eacute; son estas nuevas derechas que tanto impresionan y que tanto est&aacute;n avanzando.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La izquierda somos un grupo de gente muerta de miedo, pensando en lo que pasó en el siglo XX. Y en realidad lo que sucedió entonces es que se ganó finalmente la guerra, pero no por ser de izquierda, sino por una alianza del capitalismo liberal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Sabe que habr&aacute; gente de izquierdas que considerar&aacute; que usted est&aacute; dando argumentos a la derecha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y que estoy blanqueando al fascismo. Me est&aacute; pasando algo curioso. Amigos situados muy a la izquierda en lugares institucionales me felicitan y est&aacute;n encantados con lo que explico, pero me lo dicen en privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Lo que pasa es que las cosas si no tienen nombre es como si no existiesen. Por ejemplo, Enzo Traverso prefiere hablar de una derecha radical subversiva que puede evolucionar hacia un fascismo del siglo XXI. &iquest;Eso ser&iacute;a m&aacute;s correcto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo no me quiero meter en la discusi&oacute;n terminol&oacute;gica. Traverso no es de mis preferidos en esto, pero es un gran autor. Para analizar la correcci&oacute;n o no de esto creo que es mejor Emilio Gentile, que es el gran experto. &Eacute;l directamente dice que es rid&iacute;culo y que solamente alguien que ignora por completo qu&eacute; es el fascismo, puede llamar fascistas a estas derechas. No tiene nada que ver, adem&aacute;s, por la mezcla, por lo heterodoxas que son.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llamar fascistas a Trump o a Milei no sirvió para que no gobiernen</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Utilizamos una plantilla del siglo XX para un fen&oacute;meno del siglo XXI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Exactamente. No podemos todav&iacute;a desprendernos de la historia del siglo XX y la estamos todo el tiempo intentando replicar y aplicar. Por eso en la segunda parte del libro me refiero a la idea prof&eacute;tica de la historia, c&oacute;mo estudiamos el pasado para saber qu&eacute; va a pasar en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Puede ampliar esa idea de la &ldquo;visi&oacute;n prof&eacute;tica&rdquo;? No es f&aacute;cil de entender.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A ra&iacute;z del estudio del pasado, nos creemos con la capacidad de prever el futuro de tener, lo cual es propio de adivinos, no de ciudadanos ni de pensadores. Pero es una tendencia que no podemos evitar porque la pol&iacute;tica misma es un inter&eacute;s por el futuro. Estamos siempre especulando con el futuro. Una cosa es especular y otra es la convicci&oacute;n, es pensar que si no dec&iacute;s 'fascista' sos un cabr&oacute;n y te quedar&aacute;s en el lado malo de la historia. Supone tener una idea de historia como si fuera una ciencia natural, como si fuese algo seguro, que si no vendr&aacute; esto, esto y esto. Como si se tratase de predecir un eclipse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pero hay historiadores tan reconocidos como Timothy Snyder que usan el concepto. </strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/timothy-snyder-si-americanos-no-dan-cuenta-tres-meses-amenaza-democracia-estaremos-perdidos_1_12023123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>La semana pasada en Barcelona </strong></a><strong>defini&oacute; a Elon Musk como &ldquo;el m&aacute;s real y peligroso fascista del mundo&rdquo;. &iquest;Puede que sea un abuso del concepto pero a la vez sirva para que la gente entienda c&oacute;mo de peligroso puede ser un tipo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, lo que pasa es que creo que es un error. A no ser que uno lo que quiera sea asustar a la gente y piense que la pol&iacute;tica va de asustar a la gente. Pero excuso decir que eso es exactamente ser de derecha. En el inicio de la ciencia, de la teor&iacute;a pol&iacute;tica, est&aacute; Hobbes, que es el creador del absolutismo y que piensa que la emoci&oacute;n esencial es el miedo. Si lo que quer&eacute;s es dar miedo, entonces s&iacute;, us&aacute; la palabra fascismo. Ahora, si lo que quer&eacute;s es transformar el mundo en un sentido emancipatorio y liberador, igualador, y los valores que suelen tener que ver con la izquierda, la herramienta no es esa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; la derecha avanza ahora tan r&aacute;pido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que porque tienen un diagn&oacute;stico sobre el presente y tienen una idea del futuro. Le dedicaron mucho m&aacute;s tiempo y justamente no con miedo, sino con inter&eacute;s por el cambio disruptivo tecnol&oacute;gico que est&aacute; sucediendo. La izquierda lo mira sobre todo con miedo.&nbsp;Es una cosa reactiva, muy conservadora, muy de protecci&oacute;n. Es una posici&oacute;n conservadora reactiva. Toda esta exacerbaci&oacute;n del recuerdo del siglo XX&nbsp; y la amenaza del siglo XX es un s&iacute;ntoma de este despiste, de la falta de imaginaci&oacute;n. Escrib&iacute; este libro para la gente de izquierda, para que cuanto antes despertemos de la hipnosis en la que estamos y nos pongamos a mirar de frente, con todos los riesgos que tiene, a los desaf&iacute;os del siglo XXI, mucho mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Pero la apelaci&oacute;n al miedo puede funcionar electoralmente.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Dir&iacute;a que le queda muy poca p&oacute;lvora a esto. En el resto del mundo ya termin&oacute;. Llamar fascistas a Trump o a Milei no sivi&oacute; para que no gobiernen. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Abusamos tambi&eacute;n del concepto 'hist&oacute;rico'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Estamos un poco trabados en una especie de idealizaci&oacute;n de la historia como fuente de conocimiento prof&eacute;tico del futuro. Hay que entender que la historia es para comprender el pasado, no para entender el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2025 03:20:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Gerchunoff: “Se abusa del concepto fascismo por la incapacidad de la izquierda para diagnosticar el presente”]]></media:title>
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