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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Suple Sí!]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/suple-si/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Suple Sí!]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[José Bellas, el último editor del Sí!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/jose-bellas-ultimo-editor-si_132_12094711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/922c64fb-7b5d-4b9e-a889-011b0fa4202c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Bellas, el último editor del Sí!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corre 1985. José Bellas celebra sus quince años comprando "Exile on Main St." y aparece el Suplemento Sí! de Clarín. Años después, como periodista primero y editor después, PK se suma al Sí!, donde permanecerá veintidós años.</p></div><p class="article-text">
        En 1985, un adolescente <strong>Jos&eacute; Bellas</strong> (Villa del Parque, 1970) compr&oacute; el vinilo de <em>Exile on Main St. </em>para festejar su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero quince. Es un a&ntilde;o fundamental en su vida, pensando en el futuro cercano: ese 1985 llega a todas las casas del pa&iacute;s el <em>Suplemento S&iacute;!</em> del diario <em>Clar&iacute;n</em>. El viernes 12 de abril de 1985, m&aacute;s precisamente. Alguna vez <strong>Omar Chab&aacute;n</strong> dir&aacute;: &ldquo;En 1985 se consolida el negocio del rock en la Argentina: salen la Rock &amp; Pop, el <em>S&iacute;!</em> y se inaugura Cemento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, ya como periodista, el joven <strong>PK </strong>(como todos en el ambiente musical lo conocen) se incorporar&aacute; a las filas del suplemento joven. Veintid&oacute;s a&ntilde;os de su vida y trayectoria estar&aacute;n relacionados con esas p&aacute;ginas, con los debates y pol&eacute;micas vertidas, con las ponderaciones y profec&iacute;as esparcidas que han sido marca registrada del <em>S&iacute;!</em>. Hab&iacute;a una militancia en el suplemento por la modernidad, por sacarse de encima el sayo del rock conservador. 
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        Otro de los pilares de la trayectoria de <strong>Bellas</strong> est&aacute; ligado a la elaboraci&oacute;n de libros. Y con una curiosidad: una gran parte los ha realizado a cuatro manos. Primero con <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong> &ndash;la serie <em>100 veces</em> para Ediciones B, arrancando con <strong>Pappo </strong>y continuando con <strong>Charly Garc&iacute;a</strong>, los <strong>Redondos </strong>y los <strong>Stones</strong>&ndash; y luego con <strong>Paz Azc&aacute;rate</strong> (<em>Ayer so&ntilde;&eacute; con Taylor</em>, Planeta, 2023). En ambos proyectos las voces encontraron una forma de articular informaci&oacute;n y an&eacute;cdotas, con una ense&ntilde;anza o una observaci&oacute;n detr&aacute;s para restituir.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses atr&aacute;s, a trav&eacute;s del libro <em>Karina. La hermana. El jefe. La soberana </em>(Penguin Random House, 2024), firmado por la periodista <strong>Victoria De Masi</strong>, conocimos una an&eacute;cdota que vincula al presidente <strong>Javier Milei</strong> con <strong>Jos&eacute;</strong> <strong>Bellas</strong>. Por un amigo en com&uacute;n, los entonces adolescentes se conocieron. O sea, digamos, <strong>PK</strong> era portador de muchos vinilos de los <strong>Rolling Stones</strong> y el arquero frustrado de Chacarita quer&iacute;a escucharlos. Ese amigo en com&uacute;n logr&oacute; que <strong>Bellas</strong> abriese las puertas de su discoteca en la casa paterna en Flores.
    </p><p class="article-text">
        La estad&iacute;stica, en este caso, no miente: <strong>Jos&eacute; Bellas</strong> fue el &uacute;ltimo editor del <em>S&iacute;!</em>, una historia que dijo adi&oacute;s el viernes 14 de octubre de 2016. No solo <strong>PK</strong> fue el encargado del cierre de un suplemento que marc&oacute; una &eacute;poca dorada del periodismo joven, sino tambi&eacute;n el testigo privilegiado de varios cismas que se dieron en el rock argentino desde los a&ntilde;os 90 para ac&aacute;. De esto y mucho m&aacute;s estar&aacute; compuesta nuestra conversaci&oacute;n virtual, con varias picantes observaciones sobre el devenir de la pr&aacute;ctica period&iacute;stica musical de por medio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo y cu&aacute;ndo te enteraste de que el </strong><em><strong>Suplemento S&iacute;</strong></em><strong>! ten&iacute;a un final?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Como muchas cosas en ciertos lugares, me enter&eacute; casi por radio pasillo. As&iacute; que no fue muy grato. Pero yo no soy <strong>Jorge Pistocchi</strong> o <strong>Jorge &Aacute;lvarez,</strong> que empezaron algo desde abajo, sino que yo entr&eacute; a una estructura que estaba armada. De los treinta y un a&ntilde;os que dur&oacute; el <em>S&iacute;!</em>, yo en veintid&oacute;s ocup&eacute; distintos cargos. Soy de las personas que m&aacute;s tiempo estuvo en el suplemento. Tengo encima m&aacute;s de mil cien cierres semanales. Soy la persona r&eacute;cord. Pero el cierre fue una decisi&oacute;n industrial del diario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l de todas las etapas que viviste en el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> record&aacute;s con m&aacute;s cari&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - La parte que m&aacute;s me gust&oacute; fue la etapa desde 1992-93 hasta el 2000. En ese lapso intentamos darle un alma al suplemento, y no es que no la ten&iacute;a, pero quisimos legarle un alma period&iacute;stica. Ahora, si bien lo pod&eacute;s pensar desde un lugar period&iacute;stico o tambi&eacute;n como un espacio de preferencia por ciertas cosas u oposici&oacute;n a ciertas otras, lo m&aacute;s importante del <em>S&iacute;!</em> era la agenda. Si me pregunt&aacute;s, hoy en d&iacute;a es lo que m&aacute;s extra&ntilde;o. Muchas veces me pierdo shows porque no me entero. (<em>Risas</em>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Los grupos que no sal&iacute;an en la agenda del </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong>, sent&iacute;an que ese viernes por la noche nadie los iba a ir a ver.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Claro, incluso te dir&iacute;a que cuando quisimos mejorar ese asunto, se termin&oacute; el <em>S&iacute;!</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hist&oacute;ricamente, desde abril de 1985 hasta el a&ntilde;o 2000, la agenda era una sola p&aacute;gina al final del suplemento, en la retiraci&oacute;n de tapa. Como editor, cuando te llegaba el mono, la p&aacute;gina en el diagrama estaba entera. Ah&iacute; empezaban a poner los avisos pagos y despu&eacute;s con el espacio que te quedaba, vos te encargabas de lo que era la agenda gratuita. Cuando al suplemento le dieron m&aacute;s p&aacute;ginas y color, dijimos: &ldquo;Bueno, vamos a darle a la agenda dos p&aacute;ginas&rdquo;. Ah&iacute; entraba casi todo, pero a&uacute;n as&iacute; quedaba gente afuera. En 2008, nos dieron m&aacute;s p&aacute;ginas para el suplemento, veinte inicialmente. Entonces llevamos la agenda a tres p&aacute;ginas. Con el tiempo, como le sucedi&oacute; a muchos medios, tuvimos que achicarnos: de veinte a diecis&eacute;is, de diecis&eacute;is a doce, los costos del papel, etc. Adem&aacute;s, entraba a tallar la web. Por ende, en la web sal&iacute;a todo; por ende, utiliz&aacute;bamos menos papel. El tema es que la agenda nos sigui&oacute; quedando en tres p&aacute;ginas. &iquest;Pero qu&eacute; pas&oacute;? Los grupos ya no ten&iacute;an que pagar su destacado. Al no contar con publicidad, el <em>S&iacute;!</em> cierra porque deja de ser un negocio para el diario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Uy, no lo hab&iacute;a pensado as&iacute;. Por democratizar el espacio, ustedes rompieron con su propia estructura de negocio&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Los que hac&iacute;amos el suplemento no est&aacute;bamos pendientes de eso, pero en un momento fue obvio que no se generaba ese dinero de los destacados. Esto termin&oacute; impactando. En una &eacute;poca, he tenido charlas de media hora con un integrante de una banda poque no sal&iacute;an en la agenda. Y yo pensaba: &ldquo;Esta persona cuando le llega por error una factura de cien mil pesos de Edenor por ah&iacute; no tiene esta vehemencia para demandar por algo que es un servicio y lo paga, pero se lo reclama al <em>S&iacute;!</em>&rdquo;. En un punto, esta cuesti&oacute;n de proporciones ayud&oacute; al cierre del suplemento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Cu&aacute;l fue el mayor logro del </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong>, teniendo en cuenta el aspecto ideol&oacute;gico que se&ntilde;alabas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;- Lo m&aacute;s importante del <em>S&iacute;! </em>es que lo hayan fundado. Dentro de la estructura de <em>Clar&iacute;n</em>, en 1985 le encargan realizar a <strong>Daniel Kon </strong>&ndash;que era un periodista importante y joven, ven&iacute;a de escribir el libro y el gui&oacute;n de la pel&iacute;cula <em>Los chicos de la guerra</em> en 1984&ndash; un suplemento con un enfoque joven. B&aacute;sicamente, en el diario quer&iacute;an tener lectores j&oacute;venes. En ese momento ya se empezaba a hablar de que los j&oacute;venes no le&iacute;an tanto el diario: &iexcl;a&ntilde;o 1985! Lo del <em>S&iacute;!</em> es la creaci&oacute;n de un visionario tal como <strong>Daniel</strong> <strong>Kon</strong>, un tipo que despu&eacute;s terminar&iacute;a manejando a <strong>Soda Stereo</strong>. &Eacute;l concibe esa especie de m&aacute;quina adentro de <em>Clar&iacute;n</em> y uno como adolescente se entera enseguida del asunto porque es el diario que compra tu viejo: <em>Clar&iacute;n </em>estaba en la mayor&iacute;a de los hogares de clase media trabajadora. Adem&aacute;s, era una lectura gratis, ya no me ten&iacute;a que comprar la revista <em>Pelo</em>. En el 90, <strong>Kon</strong> se va con <strong>Soda</strong> (<strong>Stereo</strong>). Por un par de a&ntilde;os, el <em>S&iacute;!</em> queda al comando del gran (<strong>Guillermo</strong>) &ldquo;<strong>Pacho&rdquo; Allerand</strong> y despu&eacute;s agarra la manija <strong>Marcelo Franco</strong>. Creo que &eacute;l ten&iacute;a ganas de darle un golpe de efecto, as&iacute; que lo va a buscar a <strong>Pablo Schanton</strong>, y entran <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong>, <strong>Marcelo</strong> <strong>Panozzo</strong> y <strong>Ernesto</strong> <strong>Martelli</strong>. De este modo cambia la generaci&oacute;n de colaboradores y muchos de los que escrib&iacute;an en el suplemento &ndash;como <strong>Javier Febr&eacute;</strong> (que en paz descanse) y <strong>David Wroclavsky</strong>&ndash; empiezan a pasar a otras secciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Esos comienzos de los a&ntilde;os 90 son un momento bisagra en el rock argentino. En 1992, regresa Ser&uacute; Giran y Soda Stereo invita a las bandas s&oacute;nicas al Estadio Obras. &iquest;Qu&eacute; pod&eacute;s repasar de esos cambios en cuanto el enfoque period&iacute;stico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Ese 1992 fue un padecimiento. Tuvimos seis meses donde todo era <strong>Ser&uacute;</strong> (<strong>Giran</strong>), despu&eacute;s otro semestre con <em>El amor despu&eacute;s del amor </em>sonando hasta cuando tirabas la cadena del inodoro. Y para terminar, el &eacute;xito de la pel&iacute;cula <em>Tango feroz</em>. Entonces, la &uacute;nica salida era por arriba; o m&aacute;s bien, por abajo. Por eso le dimos tanta manija a la movida s&oacute;nica; se trataba de que hubiese una m&uacute;sica perteneciente a esta nueva generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Adem&aacute;s, estaba el conflicto por institucionalizar algo que naci&oacute; para no ser institucionalizado como es el rock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Exacto. Hab&iacute;an pasado diez a&ntilde;os de Malvinas y la explosi&oacute;n masiva del rock a trav&eacute;s de las radios. Por eso pensamos que deb&iacute;amos dejar de ser condescendiente con el rock. Estos tipos estaban ganando mucha guita, transform&aacute;ndose en unos viejos chotos; dando poco, totalmente aburguesados. Ante esto, salimos a hacer un poco de periodismo y a pinchar. Hab&iacute;a gente que estaba tapando o no dejando crecer otras expresiones&hellip; Si algo lamento a nivel period&iacute;stico en estos ocho a&ntilde;os sin estar al frente del <em>S&iacute;! </em>es no poder hacer una tapa por semana con un trapero. Son un mont&oacute;n de estrellas que estar&iacute;a buen&iacute;simo presentarlas y hablar con cada una Pero, adem&aacute;s, pincharlas como no se los pincha, &iquest;no? F&iacute;jate que eso tambi&eacute;n sucede por la percepci&oacute;n cr&iacute;tica y no es algo de este &uacute;ltimo a&ntilde;o, ya nos pasaba en los a&ntilde;os 90 con <strong>La Renga</strong> y <strong>Los</strong> <strong>Piojos</strong>. Por ejemplo, el colega <strong>Juan Facundo D&iacute;az</strong> hizo una <a href="https://es.rollingstone.com/arg-critica-duki-ameri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;tica</a> en la revista <em>Rolling Stone</em> muy respetuosa del &uacute;ltimo disco de <strong>Duki</strong>, haci&eacute;ndose una pregunta sobre la evoluci&oacute;n o no del artista. El comentario se viraliz&oacute;, con gente diciendo: &ldquo;Mir&aacute;, lo destroz&oacute;&rdquo;. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; lo va a destrozar?! El colega estaba ejerciendo el derecho de hacerse una pregunta p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Ah&iacute; es cuando el periodismo musical</strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><strong>conversa con la &eacute;poca, en el sentido en que tambi&eacute;n se fue pauperizando su esp&iacute;ritu cr&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Creo que hay una malformaci&oacute;n de la idea de cr&iacute;tica. Mucha gente cree que cr&iacute;tica es tener un martillo como Thor. As&iacute;, despu&eacute;s de escuchar un disco, baj&aacute;s el martillo: &ldquo;Dos estrellas. &iexcl;Es malo!&rdquo; En el suplemento, si bien no realiz&aacute;bamos cr&iacute;tica con puntaje, intent&aacute;bamos ser cr&iacute;ticos pero desde la idea de hacernos m&aacute;s preguntas que las que se suelen efectuar sobre el mismo objeto. La cr&iacute;tica es una conversaci&oacute;n permanente que se reposiciona y se resignifica; es permitir contemplar un mont&oacute;n de puntos de vista distintos. &ldquo;Esto que nos gustan mucho, &iquest;por qu&eacute; nos gusta tanto?&rdquo; Creo que las redes fueron el Man&aacute; que lleg&oacute; para los m&uacute;sicos y para los fans: &iexcl;nos pudieron saltear a los periodistas!
    </p><p class="article-text">
        <strong>- M&aacute;s al &aacute;ngulo imposible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - No s&eacute; c&oacute;mo en alg&uacute;n momento se baj&oacute; la l&iacute;nea de que todo aquello que dijeran los que se dicen artistas es algo que le hace bien al mundo, que es un regalo que nos dan con su coraz&oacute;n. En alg&uacute;n momento inicial de su creaci&oacute;n puede ser as&iacute;, pero mayormente se trata de gente queriendo ganarse leg&iacute;timamente la vida y, al fin y al cabo, haciendo un negocio por y para ellos mismos. Eso lo empezamos a ver en los a&ntilde;os 90. Por ejemplo, <strong>La Renga</strong> llenaba estadios y eso se supon&iacute;a que era toda la afirmaci&oacute;n, que los hac&iacute;a indiscutibles. En lo personal, mi pregunta era c&oacute;mo pod&iacute;a ser que veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, una banda basada en <strong>Vox Dei</strong> pero con menos calidad, le iba veinte veces mejor. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? En ese entonces, si vos te hac&iacute;as tres preguntas y dudabas un poco, te calificaban de mala leche. Y uno empezaba a comprender que el grueso de nuestros potenciales lectores solo quer&iacute;a leer cosas que ratificaran su gusto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Algo usual en estos d&iacute;as, &iquest;no? Recuerdo que David Vi&ntilde;as propon&iacute;a leer siempre </strong><em><strong>La Naci&oacute;n</strong></em><strong>, as&iacute; sab&iacute;as qu&eacute; pensaba el enemigo. A todo esto, &iquest;c&oacute;mo fue tu formaci&oacute;n antes de ingresar al </strong><em><strong>Suplemento S&iacute;!</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Empec&eacute; en la revista <em>Rock en Blanco y Negro</em>. Ten&iacute;a veinte y estuve tres a&ntilde;os. Me llev&oacute; <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong>, que va a dar el salto al<em> S&iacute;!</em> despu&eacute;s de hacerle una nota a <strong>John Lydon</strong> cuando vino con <strong>PIL</strong>. Yo me qued&eacute; un a&ntilde;o m&aacute;s en la revista. Pero mi formaci&oacute;n era la que ten&iacute;amos antes. Mi primer show fue a los doce a&ntilde;os: fui a ver a Van Halen con unos amigos grandes del barrio. Mi formaci&oacute;n, entonces, fue leer revistas: leer a los periodistas que eran buenos y a los que eran malos, porque los que eran malos tambi&eacute;n te formaban.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- No vamos a dar nombres...</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Yo le&iacute;a todo porque a m&iacute; me gusta tanto leer y escribir de m&uacute;sica como escucharla. Me encanta la literatura bastarda que emite el rock. Y trato de emular en la escritura algo que pocos hicieron &ndash;puedo citar a <strong>Lester Bangs</strong>&ndash;, que es reproducir ese rayo, la velocidad de un riff de guitarra; la potencia, el estruendo o la decepci&oacute;n. Mismo el baj&oacute;n que te produce que te decepcione algo, &iquest;no? Al costo que le pones el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a lo que te dec&iacute;a antes, cuando en el suplemento nos dimos cuenta de que esa especie de cr&iacute;tica que le pod&iacute;amos hacer a una banda grande, eso no mermaba la cantidad de seguidores que ellos ten&iacute;an, el hecho en s&iacute; nos liber&oacute;: &ldquo;Ahhh, no les estoy cagando dinero.&rdquo; (<em>Risas</em>) Al mismo tiempo, cuando escrib&iacute;as un paneg&iacute;rico sobre <strong>Su&aacute;rez</strong>, eso no lograba tampoco que ellos sumasen p&uacute;blico. Entonces, en cierto sentido era decepcionante pero tambi&eacute;n liberador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Qu&eacute; otras transformaciones fuiste percibiendo en el transcurso del tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Cuando ingres&eacute; en 1994, el editor <strong>Marcelo Franco</strong> ten&iacute;a una libreta con los tel&eacute;fonos de la casa de todas las estrellas. Nosotros le vamos a contar a nuestros nietos que a <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> lo llamabas por tel&eacute;fono y, si estaba, &iexcl;te atend&iacute;a! (<em>Risas</em>) Cuando llegu&eacute; a ser editor en 2004, yo no ten&iacute;a el tel&eacute;fono de la casa de ninguno. Fue el momento en que los m&uacute;sicos y las bandas empezaron a poner prensa, secretarios y filtros. Solo hablaban cuando sacaban un disco. 
    </p><p class="article-text">
        La primera tapa del<em> S&iacute;!</em> fue con (<strong>Juan Carlos</strong>)<strong> Baglietto</strong> vestido de tanguero con un chambergo. Cuando supe que habr&iacute;a un &uacute;ltimo n&uacute;mero, la llam&eacute; a <strong>Jorgela Argara&ntilde;as</strong> &ndash;la madre del hijo de <strong>Baglietto</strong> que tocaba en ese momento en <strong>El Huevo</strong>&ndash; e hicimos con <strong>Juli&aacute;n Baglietto</strong> <a href="https://x.com/diegorottman/status/787035628223471617" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la misma foto</a>. Tratamos de hacer ese cierre circular para decir: &ldquo;Bueno, este no era un producto m&aacute;s, sino que estaba pensado de esta manera; tratando de insuflar un alma, un sentir, una noci&oacute;n y un pensamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- En un momento el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> abandona el perfil musical y tiende a convertirse en un suplemento de tendencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - En el periodismo, pretender cubrir la atenci&oacute;n y los intereses de un joven es estar llamado al fracaso. Igual que le suced&iacute;a a quienes realizaban la revista <em>Rolling Stone</em>, hab&iacute;a lectores del suplemento que defenestraban que hubiese en la tapa un actor o una actriz, alguien de la radio o que se tocase un tema social. Sin embargo, era un suplemento joven, no uno de rock. Es un disparate creer que en un medio as&iacute; pod&eacute;s interpelar a todos los j&oacute;venes del mundo. Por eso hacer un suplemento joven era estar condenados de entrada al fracaso: hay tantas formas de ser joven&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Us&aacute;s mucho la idea del fracaso como una certeza. Pero el </strong><em><strong>S&iacute;!</strong></em><strong> tambi&eacute;n manejaba cierto car&aacute;cter prof&eacute;tico en relaci&oacute;n a los artistas que recomendaba. Se embanderaba con ellos. Pienso en Leo Garc&iacute;a, en Su&aacute;rez, en Miranda!</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Nos interesaba la din&aacute;mica o la m&aacute;quina de hacer estrellas de los suplementos de afuera, la de los tabloides ingleses. Le&iacute;amos a <strong>Simon Reynolds </strong>en ese momento, no veinte a&ntilde;os despu&eacute;s por Caja Negra. Hab&iacute;a una cosa de nuevo periodismo en nuestro quehacer. Estaba buen&iacute;simo salir los viernes, que es todo lo contrario a la idea del diario del lunes. En la actualidad, la mayor&iacute;a de los libros de rock est&aacute;n hechos con el diario del lunes. El periodismo de rock tiene que ser lo opuesto a tener un salvavidas, un paraca&iacute;das, que es el diario del lunes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Ya que hablamos de libros, en general los que hiciste est&aacute;n hecho a cuatro manos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Todo empez&oacute; con <strong>Fernando Garc&iacute;a</strong> con quien quer&iacute;amos hacer un libro sobre an&eacute;cdotas de <strong>Pappo</strong>. Cuando hago un libro sobre rock, me interesa que el d&iacute;a en que va a imprenta, el 90% sean cosas que no se conoc&iacute;an previamente. Es que si no es un rejunte, es una compilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- &iquest;Y cu&aacute;ndo leeremos el </strong><em><strong>100 veces Iorio</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me gustar&iacute;a hacerlo. Sin embargo, el proyecto que &uacute;ltimamente m&aacute;s me entusiasma es la antolog&iacute;a que estamos armando con <strong>Pablo Schanton</strong>. Queremos hacer una antolog&iacute;a de escritos sobre m&uacute;sica argentina, pero no solamente de rock, sino tambi&eacute;n de m&uacute;sica electr&oacute;nica, de tango, de folklore, de m&uacute;sica contempor&aacute;nea. Va a salir por Vadem&eacute;cum que es una editorial muy seria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Al respecto, tu escritura se ha vuelto punzante y reflexiva a la vez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Esto pasa porque soy viejo. (<em>Risas</em>) No, imagino que esto sucede por el hecho de bajar las ansiedades. A todo esto, el final del<em> S&iacute;!</em> me hizo reflexionar y desprenderme del d&iacute;a a d&iacute;a. Esto te vuelve m&aacute;s selectivo. As&iacute;, eleg&iacute;s de qu&eacute; opinar y hasta muchas veces es mejor callar. Como dir&iacute;a (<strong>Jorge Luis</strong>)<strong> Borges</strong>: &ldquo;Me da m&aacute;s orgullo lo que le&iacute; que lo que escrib&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Nuestro pr&oacute;ximo invitado ser&aacute; Yumber Vera Rojas</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Álvarez Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/soy-parte-del-mar/jose-bellas-ultimo-editor-si_132_12094711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2025 03:12:57 +0000]]></pubDate>
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