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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Penicilina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/penicilina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Penicilina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El componente casual tras el descubrimiento del viagra, la penicilina, los rayos X o el microondas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/componente-casual-descubrimiento-viagra-penicilina-rayos-x-microondas_1_12110187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad90ec0b-6fea-457a-886c-0fe74def4a19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El componente casual tras el descubrimiento del viagra, la penicilina, los rayos X o el microondas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Todos estos descubrimientos tienen algo en común: la casualidad. Fueron fruto de la serendipia (hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual), al igual que el fósforo blanco, la anestesia, los colorantes sintéticos, la sacarina, la radiactividad, el velcro, el superpegamento o los rayos infrarojos.</p></div><p class="article-text">
        El descubrimiento del viagra, los rayos X, el microondas o la penicilina tienen un componente en com&uacute;n: la casualidad, porque los investigadores llegaron a ese momento &ldquo;eureka&rdquo; en el que encontraron algo realmente relevante de una forma inesperada y cuando buscaban algo completamente diferente.
    </p><p class="article-text">
        Como esos, y tambi&eacute;n fruto del azar o la suerte, una larga lista engrosa los descubrimientos que fueron fruto de la serendipia (hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual) porque ah&iacute; est&aacute;n tambi&eacute;n el f&oacute;sforo blanco, la anestesia, los colorantes sint&eacute;ticos, la sacarina, la radiactividad, el velcro, el superpegamento o los rayos infrarojos.
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        Y una cosa m&aacute;s que tambi&eacute;n tienen en com&uacute;n: el hecho de que esos valiosos hallazgos fueran obra del azar no les resta un &aacute;pice de m&eacute;rito, porque son fruto igualmente de la constancia y de muchas horas de investigaci&oacute;n, un argumento que refuerza la idea de que la ciencia, como la vida, est&aacute; llena de casualidades, y que esas casualidades se convierten muchas veces en oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Son los argumentos que esgrime la cient&iacute;fica y divulgadora espa&ntilde;ola Mireia Ortega, coordinadora en un laboratorio de investigaci&oacute;n y vocal de relaciones internacionales en la Asociaci&oacute;n Catalana de Comunicaci&oacute;n Cient&iacute;fica, y que ha recopilado algunos de los descubrimientos casuales que han cambiado el mundo en el libro &ldquo;La Ciencia y el Azar&rdquo; (editorial Pinolia)
    </p><p class="article-text">
        De la nimiedad y de la intrascendencia de peque&ntilde;os detalles que a la mayor&iacute;a de las personas les pasan inadvertidos surgen tambi&eacute;n algunas de las historias que han cobrado fuerza con el paso de los a&ntilde;os, mantiene Mireia Ortega, y detalla por ejemplo que es seguro que Isaac Newton no formul&oacute; la teor&iacute;a de la gravedad cuando vio caer una manzana aunque ese detalle tan gr&aacute;fico y po&eacute;tico s&iacute; fue la espoleta que le inspir&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">La capacidad de interpretar lo inesperado</h2><p class="article-text">
        Los anestesistas son hoy fundamentales en la medicina, pero tuvo tambi&eacute;n -hace 160 a&ntilde;os- un componente de azar y hasta un minoritario rechazo de quienes lo consideraban una pr&aacute;ctica sat&aacute;nica; pero las ventajas de la eliminaci&oacute;n del dolor eran tan evidentes que se impuso de forma r&aacute;pida y desde entonces ha evolucionado para mejorar y perfeccionar la dosis hasta convertirse en una especialidad m&eacute;dica por s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La existencia del factor suerte en todos los descubrimientos relatados no menosprecia el valor de los cient&iacute;ficos que los realizaron, al contrario&rdquo;, ha manifestado a EFE Mireia Ortega, y ha subrayado que ser capaz de interpretar lo inesperado como algo valioso y con potencial para la investigaci&oacute;n, a&uacute;n cuando toma un camino imprevisto, &ldquo;requiere de cualidades como imaginaci&oacute;n, curiosidad y capacidad de pensamiento lateral que son imprescindibles para lograr los tan ansiados avances cient&iacute;ficos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ortega cita en el libro el caso de la penicilina -que dio el pistoletazo de salida a la era de los antibi&oacute;ticos y es uno de los mayores avances de la historia de la medicina- como el ejemplo m&aacute;s paradigm&aacute;tico de descubrimiento cient&iacute;fico casual, y describe que existen diferentes versiones sobre c&oacute;mo Alexander Fleming lleg&oacute; a dar con ella, pero todas coinciden en algo: la intenci&oacute;n de las investigaciones que condujeron al hallazgo no era encontrar un antibi&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Y en el caso de la viagra, la investigadora y divulgadora escribe en el libro que muchos mantienen que se trata &ldquo;del error m&eacute;dico m&aacute;s rentable de la historia&rdquo;, y ella cuestiona lo de &ldquo;error&rdquo; pero no que ha sido uno de los medicamentos m&aacute;s lucrativos del &uacute;ltimo siglo ni que su descubrimiento fue fruto de la casualidad.
    </p><h2 class="article-text">El descubrimiento que esconde un fracaso</h2><p class="article-text">
        Mireia Ortega ha se&ntilde;alado que en unos casos -como el del velcro- el azar facilit&oacute; la inspiraci&oacute;n para buscar un resultado; en otros -como la viagra o el LSD- los hallazgos fueron completamente inesperados y surgieron mientras se investigaba en otras direcciones; y otros fueron aut&eacute;nticos fracasos que sus responsables supieron aprovechar, como el superpegamento, ya que una propiedad tan pegajosa era un inconveniente pero sus descubridores tuvieron la pericia de valorar lo &uacute;til que pod&iacute;a resultar.
    </p><p class="article-text">
        Ha lamentado adem&aacute;s el escaso protagonismo (s&oacute;lo dos), tambi&eacute;n entre los descubrimientos casuales, que tienen en la publicaci&oacute;n las mujeres, y ha subrayado que &ldquo;ni ten&iacute;an las mismas oportunidades que el hombre para dedicarse a la ciencia ni cuando lo consegu&iacute;a era reconocida de la misma manera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora ha incidido en que el factor suerte no resta ning&uacute;n valor al descubrimiento porque denota la capacidad del investigador de discriminar lo que es &uacute;til de una serendipia para avanzar hacia unos resultados de inter&eacute;s para la ciencia y porque el azar por s&iacute; solo no habr&iacute;a generado ninguno de los inventos o descubrimientos &ldquo;sin grandes mentes dedicando muchas horas de trabajo&rdquo;, y ha citado la c&eacute;lebre cita de Picasso: &ldquo;Cuando llegue la inspiraci&oacute;n, que me encuentre trabajando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por Ra&uacute;l Casado, para la agencia EFE. 
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/componente-casual-descubrimiento-viagra-penicilina-rayos-x-microondas_1_12110187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Mar 2025 15:21:12 +0000]]></pubDate>
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