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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Kuitca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/guillermo-kuitca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Kuitca]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Guillermo Kuitca y un nuevo regreso: cómo es la impactante muestra del pintor que se puede ver en el Malba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/guillermo-kuitca-nuevo-regreso-impactante-muestra-pintor-ver-malba_1_12134439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba2a6cc2-6884-4e27-b56a-38fcf6f41cfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113612.jpg" width="2924" height="1645" alt="Guillermo Kuitca y un nuevo regreso: cómo es la impactante muestra del pintor que se puede ver en el Malba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista argentino vuelve a exhibir sus obras en el país a 50 años de su primera exposición individual y a más de 20 de su primer paso por el museo. El foco en el año 1986 y por qué se habla de una “anti retrospectiva”.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se ve que lo m&iacute;o es volver. Porque cuando volv&iacute; ac&aacute; en el 2003 la pregunta era &lsquo;qu&eacute; se siente volver&rsquo;. Y ahora tambi&eacute;n. <strong>Esta es una segunda vuelta, as&iacute; que se ve que volver es un destino</strong>&rdquo;. Con esas palabras defini&oacute; el artista pl&aacute;stico argentino <strong>Guillermo Kuitca</strong>, uno de los m&aacute;s importantes del arte contempor&aacute;neo latinoamericano, su muestra <em>Kuitca &lsquo;86</em>, que acaba de inaugurarse en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). Una exhibici&oacute;n que plantea, de hecho, varios regresos. Por un lado, de una serie de obras que no se encontraban expuestas en el pa&iacute;s y que el p&uacute;blico local podr&aacute; contemplar en el museo porte&ntilde;o. Por otro, del propio artista, quien realiz&oacute;, junto a las curadoras <strong>Sonia Becce </strong>y <strong>Nancy Rojas</strong>, un trabajo de investigaci&oacute;n para repasar piezas que en varios casos el pintor cre&oacute; hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os y no volvi&oacute; a tener enfrente hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        La flamante exhibici&oacute;n <em>Kuitca &lsquo;86. De Nadie olvida nada a Siete &uacute;ltimas canciones</em> propone un enfoque curioso para exponer un conjunto de cuadros del artista al cumplirse cinco d&eacute;cadas de su primera exposici&oacute;n individual &ndash;la realiz&oacute; en 1974, con apenas 13 a&ntilde;os&ndash; y a 22 a&ntilde;os de que una parte de su obra se presentara por primera vez en el Malba. Dispuesta en varios espacios del museo, <strong>la muestra est&aacute; compuesta por cuadros que integraron series c&eacute;lebres como </strong><em><strong>Nadie olvida nada</strong></em><strong>, comenzada en 1982; </strong><em><strong>El mar dulce</strong></em><strong>, iniciada en 1983; y </strong><em><strong>Siete &uacute;ltimas canciones</strong></em><strong>, presentada en 1986</strong>, mientras que tambi&eacute;n se puede ver una selecci&oacute;n de dibujos, fotograf&iacute;as, cartas, afiches y otros documentos personales&ndash;en su mayor&iacute;a de los a&ntilde;os efervescentes del regreso de la democracia en Argentina&ndash;, adem&aacute;s de una obra con la forma de una maqueta colorida que recrea casi par&oacute;dicamente el lugar de trabajo de un artista y que Kuitca realiz&oacute; en 2024. <strong>En total, son 77 piezas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Kuitca tuvo su primera muestra en el museo en 2003.                            </span>
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        Seg&uacute;n contaron las curadoras, las obras elegidas para esta exposici&oacute;n <strong>en algunos casos nunca fueron exhibidas y pertenecen a colecciones privadas y p&uacute;blicas</strong>, entre otras las del propio Malba y de su propietario, Eduardo Costantini.&nbsp;&ldquo;La mayor&iacute;a de estas piezas se encuentran en Argentina; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han retornado al pa&iacute;s luego de haber sido llevadas al exterior en el marco de distintas exposiciones y haber quedado en ciudades de Latinoam&eacute;rica, Europa y Estados Unidos&rdquo;, explicaron.
    </p><p class="article-text">
        En todas ellas el sello Kuitca est&aacute; presente y al mismo tiempo pareciera renacer cada vez, e<strong>n&nbsp;su reconocible y magn&eacute;tica iconograf&iacute;a compuesta por camas, espaldas, espacios teatrales, muebles, ausencias, indagaciones alrededor de la memoria </strong>y la evanescencia cada vez m&aacute;s marcada de la figura humana.
    </p><p class="article-text">
        Consultadas en una rueda de prensa sobre las piezas elegidas, las curadoras destacaron que se trata de una selecci&oacute;n que da cuenta del trabajo de un artista de talento precoz y al mismo tiempo con una obra madura. Al recorrer las salas, se puede percibir algo de la fascinaci&oacute;n de un joven presente en cada cuadro y, a la vez, una fractura expuesta en ellas, <strong>una crisis que atraviesa al propio Kuitca veintea&ntilde;ero, cuando se dispuso a indagar en otros lenguajes art&iacute;sticos, como el teatro</strong>. De hecho, como el propio artista destac&oacute;, &ldquo;una figura que surfea toda la muestra es (la c&eacute;lebre core&oacute;grafa alemana) <strong>Pina Bausch</strong>&rdquo;, quien lo deslumbr&oacute; con su est&eacute;tica y su danza-teatro en 1980 en Buenos Aires.
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                    alt="Una de las piezas que integran la icónica serie &quot;Nadie olvida nada&quot;, de 1982, que se puede ver en la muestra de Kuitca."
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                Una de las piezas que integran la icónica serie &quot;Nadie olvida nada&quot;, de 1982, que se puede ver en la muestra de Kuitca.                            </span>
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        En este sentido, el propio Kuitca se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;Llegu&eacute; (a 1986) como pude. Con mucha fuerza. Pint&eacute; esas obras en estado de mucha entrega. <strong>Ese a&ntilde;o me encontr&oacute; no s&eacute; si en total dominio, porque ser&iacute;a un poco exagerado, pero s&iacute; haciendo una obra que ten&iacute;a que hacer</strong>. La muestra de ese a&ntilde;o se llam&oacute; <em>Siete &uacute;ltimas canciones</em> y yo siempre hice hincapi&eacute; en que mis cuadros fueran como canciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La intenci&oacute;n es hacer foco en 1986, con fugas puntuales a series ic&oacute;nicas inmediatamente anteriores y posteriores. La estrechez de la ventana temporal &ndash;una especie de inicio del Big Bang <em>kuitquiano&ndash;</em> trae al presente a ese artista jovenc&iacute;simo que empezaba a encontrar en las nuevas pinturas, de una carga experimental alt&iacute;sima, <strong>un lenguaje muy propio en concordancia profunda con su &eacute;poca</strong>&rdquo;, explic&oacute; la curadora <strong>Sonia Becce</strong>, quien durante la inauguraci&oacute;n para el p&uacute;blico destac&oacute; que por ese movimiento se podr&iacute;a calificar a la muestra como una &ldquo;anti-retrospectiva&rdquo;.
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                    alt="La muestra &quot;Kuitca &#039;86&quot; estará abierta al público hasta junio."
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                La muestra &quot;Kuitca &#039;86&quot; estará abierta al público hasta junio.                            </span>
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        Son esos cuadros los que exhibi&oacute; en aquel a&ntilde;o clave, los que lo empiezan a ubicar como una voz resonante en el panorama internacional y tambi&eacute;n los que hoy cierran la muestra del Malba: &ldquo;En el a&ntilde;o &lsquo;86 hago mis &uacute;ltimas pinturas con figuras humanas&rdquo;, destac&oacute; Kuitca y subray&oacute; que, de hecho, el p&uacute;blico podr&aacute; ver, hacia el final de la exposici&oacute;n, que uno de los &uacute;ltimos cuadros refleja una especie de pista de aeropuerto. <strong>Un tipo de despegue o de despedida, quiz&aacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Antes, quienes se acerquen al museo, podr&aacute;n ver, entre otras, una obra de 1980 que lleva como t&iacute;tulo <em>Del 1 al 30.000.</em> All&iacute; un Kuitca de 19 a&ntilde;os dibuj&oacute;, todav&iacute;a en dictadura,<strong> los n&uacute;meros hasta alcanzar la cifra emblem&aacute;tica de desaparecidos</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre el aspecto pol&iacute;tico de los cuadros de aquellos a&ntilde;os, sin embargo, el artista reflexion&oacute; en un encuentro con periodistas en el Malba a prop&oacute;sito de esta exposici&oacute;n. Por un lado, dijo que varios de ellos dan cuenta <strong>&ldquo;de un pasaje de la dictadura a la democracia&rdquo;</strong>. &ldquo;Con altos y bajos&rdquo;, se trata de &ldquo;un pasaje al fin&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Si a la pintura la queremos forzar a que diga o exprese o d&eacute; cuenta de un momento pol&iacute;tico espec&iacute;fico quiz&aacute; se resista un poco</strong>. Al menos en mis manos&rdquo;, afirm&oacute; y agreg&oacute;: &ldquo;Pienso en qui&eacute;n era yo en ese entonces con cierta distancia. <strong>La pintura permite acercarse y alejarse al mismo tiempo</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una obra del presente</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;El Kuitca del 86 nos invita a localizar la fuerza en los procedimientos antes que en los temas, en las variaciones lentas y en la t&aacute;ctica de la diseminaci&oacute;n antes que en las transformaciones dr&aacute;sticas. Desde una perspectiva geopol&iacute;tica y asumiendo la crisis del canon modernista del arte, la producci&oacute;n exhibida en esta exposici&oacute;n <strong>actualiza las lecturas sobre el entramado discontinuo que constituyen el arte moderno y contempor&aacute;neo</strong>. En este sentido, potencia la mirada del arte latinoamericano como una miscel&aacute;nea de relatos parciales propensos a los derrames temporales que habilitan encuentros intergeneracionales&rdquo;, explic&oacute;, por su parte, la curadora <strong>Nancy Rojas </strong>en uno de los materiales que acompa&ntilde;an la muestra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Kuitca en un retrato de 1987.                            </span>
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        En la mirada del pintor, el reencuentro con estas obras, que tienen m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, <strong>&ldquo;fue sobrecogedor&rdquo;</strong>. &ldquo;Me fui encontrando paulatinamente con ellas. A veces es como encontrarse con viejos amigos, a veces con viejos rivales. Es rar&iacute;simo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en di&aacute;logo con distintos medios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria es muy especial. Yo puedo olvidarme de todo. <strong>Pero hay una memoria que ni siquiera es visual, que es pict&oacute;rica. Y ese eco pict&oacute;rico est&aacute; en m&iacute;. Y se traduce a un presente</strong>&rdquo;, describi&oacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Kuitca b&aacute;sico</strong></h2><p class="article-text">
        Guillermo Kuitca naci&oacute; en 1961 en Buenos Aires, donde vive y trabaja (&ldquo;yo nunca me mov&iacute; de Buenos Aires, pero mi obra estuvo por varios lados&rdquo;, brome&oacute; ante la prensa). <strong>Realiz&oacute; su primera exposici&oacute;n individual a los 13 a&ntilde;os en la Galer&iacute;a Lirolay de Buenos Aires</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Consultado sobre sus tempranos comienzos en el arte, que seg&uacute;n la mitolog&iacute;a familiar arrancan cuando iba al jard&iacute;n de infantes, apunt&oacute;: &ldquo;Me salt&eacute; el momento en el que uno &lsquo;decide&rsquo; ser pintor. <strong>Cuando lo pens&eacute; ya era tarde</strong>. Fui ciertamente precoz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde 1980, <strong>hizo m&aacute;s de sesenta muestras individuales en algunos de los m&aacute;s prestigiosos museos y galer&iacute;as de arte contempor&aacute;neo de Latinoam&eacute;rica, Europa y los Estados Unidos</strong> entre los que se destacan The Museum of Modern Art (MoMA) (Nueva York, 1991), Kunsthalle Basel (Basilea, 1990), Witte de With Center for Contemporary Art (Rotterdam, 1990), Mus&eacute;e d&rsquo;Art Contemporain ( Montr&eacute;al, 1993), The Douglas Hyde Gallery (Dublin, 1995), Fondation Cartier pour l&rsquo;art contemporain (Par&iacute;s, 2000), The Drawing Center (New York, 2012). Particip&oacute; en innumerables muestras colectivas incluyendo las bienales de San Pablo (1985, 1989, 1998), Documenta IX (Kassel, 1992), Carnegie International (Pittsburg, 1995), Gwangju Biennale (Corea, 1995) y 7th Istanbul Biennial (Estambul, 2001). <strong>En 2007 fue elegido para representar a la Argentina en la 52a Bienal de Venecia</strong>, donde en paralelo form&oacute; parte de la exhibici&oacute;n realizada en el pabell&oacute;n internacional.
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                Guillermo Kuitca nació en Buenos Aires, en 1961.                            </span>
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        Su actividad teatral incluye la creaci&oacute;n junto a Carlos Ianni de las obras <em>Nadie olvida nada </em>(1982), <em>Besos brujos</em> (1983) y <em>El mar dulce</em> (1984). <strong>En el tramo final de la muestra del Malba se pueden ver varios materiales documentales vinculados con esta etapa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2002, el artista estuvo a cargo del dise&ntilde;o escenogr&aacute;fico de<em> La casa de Bernarda Alba </em>y en 2022 de <em>Bodas de Sangre</em>, ambas de Federico Garc&iacute;a Lorca y realizadas con la direcci&oacute;n de <strong>Vivi Tellas</strong> en el Teatro San Mart&iacute;n de Buenos Aires. En 2003 hizo la escenograf&iacute;a de la &oacute;pera <em>Der Fliegende Holl&auml;nder</em>, de Richard Wagner, en el Teatro Col&oacute;n de Buenos Aires. En 2007 The Metropolitan Opera de Nueva York present&oacute; su exhibici&oacute;n <em>Guillermo Kuitca: Stage Fright</em>, que reuni&oacute; sus trabajos sobre planos de teatros de &oacute;pera. <strong>&ldquo;Yo descre&iacute;a mucho de la escenograf&iacute;a, de hecho no particip&eacute; en teatro en los &lsquo;80 como escen&oacute;grafo. Hasta que a&ntilde;os despu&eacute;s cuestion&eacute; esa idea&rdquo;</strong>, dijo durante la reciente conferencia de prensa.
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        Su actividad docente <strong>incluye la creaci&oacute;n en Buenos Aires del prestigioso programa para artistas j&oacute;venes conocido como Beca Kuitca, en cuyas cinco ediciones participaron varias generaciones de artistas</strong> entre los a&ntilde;os 1991 y 2011. En 2004 fue nombrado Profesor Honorario de la Universidad de Buenos Aires, y en 2018 la Rep&uacute;blica de Francia lo nombr&oacute; Chevalier de l'Ordre des Arts et des Lettres.
    </p><p class="article-text">
        Reconocido internacionalmente como <strong>uno de los pintores contempor&aacute;neos m&aacute;s destacados de Am&eacute;rica Latina</strong>, la obra de Kuitca forma parte de colecciones p&uacute;blicas y privadas, entre las que se encuentran las de MoMA (The Museum of Modern Art), Guggenheim Museum y Metropolitan Museum (Nueva York), Stedelijk Museum (Amsterdam), Museo Reina Sof&iacute;a (Madrid), Malba (Buenos Aires) y TATE (Londres).
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La exposici&oacute;n </strong></em><strong>Kuitca &lsquo;86. De Nadie olvida nada a Siete &uacute;ltimas canciones</strong><em><strong> se podr&aacute; visitar hasta el 16 de junio en el Malba (Figueroa Alcorta 3415, CABA). M&aacute;s informaci&oacute;n sobre horarios, precios de los tickets y d&iacute;as de entradas con descuento, </strong></em><a href="https://www.malba.org.ar/evento/kuitca-86/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>en este enlace</strong></em></a><em><strong>.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/guillermo-kuitca-nuevo-regreso-impactante-muestra-pintor-ver-malba_1_12134439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Mar 2025 03:47:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Kuitca y un nuevo regreso: cómo es la impactante muestra del pintor que se puede ver en el Malba]]></media:title>
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