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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Blancanieves]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/blancanieves/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Blancanieves]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘Lilo y Stitch’, la prueba definitiva para los ‘remakes’ de acción real tras el fracaso de ‘Blancanieves’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12323105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f240c1b-d1a9-4d1e-8e0a-022e4c34ca8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Lilo y Stitch’, la prueba definitiva para los ‘remakes’ de acción real tras el fracaso de ‘Blancanieves’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director y el productor de la película analizan las claves del que promete ser uno de los grandes taquillazos del año</p></div><p class="article-text">
        Poco queda hoy de la sociedad que llen&oacute; los cines de todo el mundo para disfrutar del estreno de <em>Lilo y Stitch</em> en 2002. La pel&iacute;cula de animaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robot-salvaje-hermosa-fabula-romper-techo-cristal-cine-animacion-oscar_1_11723436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Chris Sanders</a> y Dean DeBlois congreg&oacute; en las salas a unos ni&ntilde;os que dejaron de serlo hace mucho tiempo y a unos adultos que no han podido evitar cambiar desde entonces. El planeta tampoco es el que era: en 2002 no exist&iacute;an las redes sociales, la mayor&iacute;a de las llamadas se realizaban desde tel&eacute;fonos fijos en casa y este peri&oacute;dico ni siquiera se hab&iacute;a fundado. Sin embargo, pese a que aquella realidad fuera muy diferente a la actual, este 2025 habr&aacute; algo que se mantendr&aacute;: <em>Lilo y Stitch</em> congregando a ni&ntilde;os y adultos en las salas de cine.
    </p><p class="article-text">
        La cinta, que logr&oacute; conquistar a multitud de personas con la historia de un extraterrestre azul que desemboca en la Tierra y se hace amigo de una ni&ntilde;a hu&eacute;rfana, regresa a la gran pantalla con su versi&oacute;n en acci&oacute;n real. De esta forma, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Disney</a> sigue apostando por <em>remakes </em>de historias cl&aacute;sicas de la animaci&oacute;n y su gran baza para el verano pasa por la franquicia de <em>Lilo y Stitch</em>, cuya primera pel&iacute;cula a principios de siglo recaud&oacute; m&aacute;s de 270 millones de d&oacute;lares a nivel mundial bajo un presupuesto de 80 millones de d&oacute;lares. Luego le sigui&oacute; una secuela, una serie e incluso varios <em>spin-offs (</em>el personaje de Stitch hasta se anim&oacute; en 2007 a bailar el ic&oacute;nico <em>We're All in This Together</em> de <em>High School Musical)</em>.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la franquicia todav&iacute;a no se hab&iacute;a atrevido con una pel&iacute;cula de imagen real, algo que cambia ahora con el que supone un paso arriesgado para Disney, que busca tener en sus manos una nueva gallina de los huevos de oro. Lo hace de la mano de Dean Fleischer-Camp, que se adjudica el proyecto m&aacute;s importante de su trayectoria tras haber dirigido la aclamada pel&iacute;cula animada <em>Marcel, la concha con zapatos</em> (2021). A &eacute;l se le suma la actriz de ocho a&ntilde;os Maia Kealoha, procedente de Haw&aacute;i &mdash;lugar en el que se ambienta el filme&mdash;, que, interpretando a Lilo, debuta en su carrera actoral en Hollywood. Para completar la ecuaci&oacute;n, un Stitch casi tan achuchable como el original.
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            </figure><p class="article-text">
        Tras el reciente tropiezo de <em>Blancanieves</em>, un remake que naci&oacute; maldito por culpa de la obsesi&oacute;n de la derecha contra lo <em>woke </em>&mdash;la versi&oacute;n de acci&oacute;n real ten&iacute;a un presupuesto de entre 240 y 270 millones de d&oacute;lares, pero su recaudaci&oacute;n mundial apenas ha superado los 200 millones&mdash;, la pel&iacute;cula de <em>Lilo y Stitch </em>necesita dar el golpe sobre la mesa en una industria que parece estar cada vez m&aacute;s cansada de los <em>remakes</em>. Dean Fleischer-Camp confiesa que intenta &ldquo;no pensar mucho en esas cosas&rdquo;: &ldquo;Como cineasta, tienes que mantener la conversaci&oacute;n con tus colaboradores cercanos y contigo mismo, evadi&eacute;ndote del resto. Si intentas hacer una pel&iacute;cula para todo el mundo, no har&aacute;s una pel&iacute;cula para nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la cinta ser&aacute; el primer <em>remake </em>de gran nivel que se estrena tras <em>Blancanieves</em>, con todo el escepticismo que ello pueda conllevar. Jonathan Eirich, que ha trabajado en la nueva versi&oacute;n de <em>Lilo y Stitch</em> como productor, dice que el gran n&uacute;mero de <em>remakes </em>que se est&aacute;n haciendo es el &ldquo;negocio de Hollywood&rdquo;. &ldquo;Estamos en Londres, caminas por el West End y cada musical est&aacute; basado en una pel&iacute;cula. Los humanos hemos contado las mismas historias durante miles de a&ntilde;os una y otra vez, y no es necesariamente algo malo&rdquo;, comenta Eirich, que aclara que &ldquo;es un instinto humano&rdquo;. &ldquo;Se trata de encontrar algo nuevo y fresco que contar, y quienes lo han conseguido han tenido mucho &eacute;xito. Se trata de ser realmente reflexivo y consciente&rdquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el director es conocedor de que algunas cintas &ldquo;han sido un &eacute;xito o un fracaso&rdquo;, pero considera que &ldquo;lo m&aacute;s importante&rdquo;, para &ldquo;Disney o cualquier otro estudio&rdquo;, es el hecho de que haya &ldquo;personas diferentes haciendo pel&iacute;culas diferentes&rdquo;, por lo que es &ldquo;un poco injusto&rdquo; juzgar el trabajo de otros directores por el desempe&ntilde;o o el resultado de otros proyectos. Dean Fleischer-Camp declara a elDiario.es que se propusieron &ldquo;hacer una pel&iacute;cula que pudiera valerse por s&iacute; misma&rdquo;, una intenci&oacute;n que el productor Jonathan Eirich achaca al &ldquo;list&oacute;n incre&iacute;blemente alto&rdquo; que ten&iacute;an que cumplir tanto con la historia original como con los fans de la misma. &ldquo;Quer&iacute;amos hacer una pel&iacute;cula que estuviera a la altura, y espero que cumpla con el p&uacute;blico en todas partes&rdquo;, a&ntilde;ade Eirich.
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                Stitch y Lilo (Maia Kealoha), en un fotograma de la cinta                            </span>
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        Para ellos, ni siquiera el factor de la nostalgia, que es precisamente lo que hace triunfar a este tipo de filmes, supon&iacute;a un refugio durante el proceso de creaci&oacute;n. &ldquo;No se trata de simplemente comercializar con la nostalgia&rdquo;, explica Dean Fleischer-Camp, &ldquo;hemos encontrado maneras muy inteligentes de profundizar en la historia y cambiarla de formas que creo que los fans disfrutar&aacute;n vi&eacute;ndola&rdquo;. Jonathan Eirich se&ntilde;ala que es una &ldquo;pel&iacute;cula con la que puedes re&iacute;r y llorar con otras personas en el cine&rdquo;, ya que el principal reto que se marcaron fue el de que la audiencia no pudiera evitar &ldquo;llorar junto a desconocidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes expectativas con respecto al estreno de <em>Lilo y Stitch</em>, que promete ser uno de los <em>blockbusters </em>m&aacute;s potentes del verano si consigue deshacerse del rechazo cada vez mayor hacia los <em>remakes</em>, llega en parte por el cari&ntilde;o y la base de fans que el filme original se ha labrado con el paso del tiempo. El director mantiene optimismo de cara a la presi&oacute;n y, en alusi&oacute;n a quienes se muestran reticentes hacia los cambios que pueda haber en esta pel&iacute;cula en comparaci&oacute;n con la estrenada en 2002, indica que es &ldquo;obligaci&oacute;n de los cineastas adaptarla con cuidado, responsabilidad y amor por la original&rdquo;: &ldquo;No creo que [los fans] se refieran a que quieren una r&eacute;plica exacta y que no se cambie nada, sino que quieren que les haga sentir tan bien como la original&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, como recuerda Jonathan Eirich, hay quienes ir&aacute;n a las salas de cine sin conocer la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n, lo cual hace &ldquo;divertido actualizarla para una generaci&oacute;n que no la ha visto y, con suerte, seguir ofreciendo la nostalgia a los padres y todas las personas que crecieron con <em>Lilo y Stitch</em> y les encant&oacute;&rdquo;. Estas nuevas generaciones se encontrar&aacute;n con un personaje bastante diferente, mucho m&aacute;s propio del 2025: el nuevo Stitch se anima con bailes de TikTok, se pasea en coche en el preestreno de la pel&iacute;cula porque sabe que el v&iacute;deo se viralizar&aacute; en redes sociales y se graba <em>stories </em>posando para Instagram.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DJUo72FgmoB/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Ya sea bajo el Stitch original o el Stitch m&aacute;s modernizado, la historia sigue sin ambientarse en un &ldquo;reino de hadas&rdquo;, algo que llam&oacute; la atenci&oacute;n de Dean Fleischer-Camp cuando analiz&oacute; la original, diferenci&aacute;ndose as&iacute; de &ldquo;tantas pel&iacute;culas de Disney&rdquo; y representando el planeta ca&oacute;tico en el que vivimos hoy: &ldquo;No se trataba de princesas perfectas, sino de todo lo contrario. Sus personajes eran humanos normales que luchaban por arregl&aacute;rselas en un mundo que era desordenado y que estaba desbordado&rdquo;. El director expresa que temas &ldquo;atemporales&rdquo; como &ldquo;la comunidad y la familia que encuentras&rdquo; son &ldquo;probablemente m&aacute;s importantes ahora&rdquo;, lo que la &ldquo;convierte en una oportunidad &uacute;nica para adaptarla a la acci&oacute;n real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de la cinta de 2002 es tan realista que, para Jonathan Eirich, &ldquo;se sent&iacute;a como si fuera de imagen real&rdquo;. La obra maestra animada del estudio A24, <em>Marcel, la concha con zapatos</em> (2021), &ldquo;resume perfectamente el esp&iacute;ritu&rdquo; que esperaban &ldquo;para esta pel&iacute;cula&rdquo;. &ldquo;Es adorable, hilarante, inteligente e ingeniosa. Trata sobre la p&eacute;rdida, sobre el dolor, sobre c&oacute;mo seguir adelante, sobre las l&aacute;grimas inesperadas&rdquo;, alaba Eirich del trabajo de su compa&ntilde;ero, comentando que &ldquo;todo se reduce a qui&eacute;n es el narrador y qui&eacute;n es el visionario que va a estar detr&aacute;s para hacer estas cosas de la manera correcta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A falta de que el p&uacute;blico tenga la &uacute;ltima palabra, <em>Lilo y Stitch</em> ser&aacute; la prueba definitiva para unos <em>remakes </em>que han consumado un cansancio generalizado y que Dean Fleischer-Camp defiende que son &ldquo;m&aacute;s dif&iacute;ciles&rdquo; de hacer &ldquo;de lo que la gente piensa&rdquo;: &ldquo;Hay una pel&iacute;cula que ya existe, que es incre&iacute;ble y de la que tienes que estar a la altura, idealmente mejor&aacute;ndola. No es tan sencillo como introducir la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n en la m&aacute;quina 3D y que salga una nueva adaptaci&oacute;n, hay un mont&oacute;n de pensamiento y trabajo por los artistas&rdquo;. Es por ello que, bajo la &ldquo;dedicaci&oacute;n&rdquo; de &ldquo;hacerlo bien&rdquo;, la cinta llega a los cines con la intenci&oacute;n de no haber perdido su &ldquo;encanto y diversi&oacute;n&rdquo;, pretendiendo que el Stitch de 2025 salga tan triunfante como el de 2002.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12323105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 09:48:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Lilo y Stich,Blancanieves]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Blancanieves", la triste remake de acción real que nació maldita por culpa de la obsesión de la derecha contra lo "woke"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldita-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12153762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cd01254-fc19-4731-b3d3-965aa502ff8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Blancanieves&quot;, la triste remake de acción real que nació maldita por culpa de la obsesión de la derecha contra lo &quot;woke&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rachel Zegler y Gal Gadot encabezan la reimaginación del primer clásico animado de Disney, sumidas en una vorágine de polémicas y batallas culturales.
</p></div><p class="article-text">
        Bentkey es algo as&iacute; como el Disney+ de las familias fachas estadounidenses. Forma parte del servicio de suscripci&oacute;n DailyWire+, que a su vez integra el famoso conglomerado medi&aacute;tico de ultraderecha fundado por Ben Shapiro y Jeremy Boreing. Bentkey naci&oacute; en octubre de 2023 con el objetivo de proteger a la infancia de la malvada ideolog&iacute;a que al parecer promueve el <em>mainstream</em> hollywoodiense, y lo hizo con el anuncio de una producci&oacute;n original para la plataforma que se ajustar&iacute;a vertebralmente a estos principios. Su t&iacute;tulo, <em>Snow White and the Evil Queen</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/disney-muestra-limites-wish-quisimos-honrar-legado-mirabamos-futuro_129_10702514.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Disney </a>siga utilizando el nombre de Walt, hoy ha abandonado ese legado&rdquo;, declar&oacute; Boreing entonces. DailyWire+ program&oacute; para 2024&nbsp;una adaptaci&oacute;n de <em>Blancanieves</em> como respuesta al <em>remake</em> de acci&oacute;n real que Disney llevaba tiempo desarrollando y cuyo estreno contemplaba para ese mismo a&ntilde;o. <em>Snow White and the Evil Queen</em> ser&iacute;a una adaptaci&oacute;n mucho m&aacute;s fiel al esp&iacute;ritu de Disney y los cuentos tradicionales, aseguraban desde <a href="https://deadline.com/2023/10/daily-wire-snow-white-movie-youtuber-brett-cooper-watch-1235574937/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los mentideros reaccionarios</a>. Pero su existencia no ten&iacute;a sentido sin la comparativa directa con la versi&oacute;n de Disney, as&iacute; que cuando esta se retras&oacute; todo un a&ntilde;o, a marzo de 2025, Bentkey hizo otro tanto con su pel&iacute;cula.&nbsp;
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        En todo este tiempo DailyWire+ ha producido <em>Terror on the Prairie</em> con Gina Carano &mdash;otro corte de mangas a Disney, pues esta actriz fue despedida de <em>The Mandalorian</em> por sus opiniones en redes sociales&mdash;, una comedia donde un equipo de hombres se disfraza de mujeres para medrar en deportes femeninos (<em>Lady Ballers</em>) y varios documentales de pulsi&oacute;n conservadora&hellip; mientras que no ha vuelto a saberse nada de <em>Snow White and the Evil Queen</em>. Todo lo que ha trascendido de ella es <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cl9LZiB0oao" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tr&aacute;iler de aspecto sospechoso</a> que presume de tener como actriz de Blancanieves a Brett Cooper, una de las estrellas de Daily Wire gracias a su programa <a href="https://deadline.com/2023/10/daily-wire-snow-white-movie-youtuber-brett-cooper-watch-1235574937/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Comments Section</em></a>.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Cooper, por cierto, abandon&oacute; Daily Wire en diciembre de 2024. Todav&iacute;a no ha dicho nada de <em>Snow White</em>, y a estas alturas parece bastante obvio que la pel&iacute;cula no existe. Ese tr&aacute;iler hecho a las prisas solo quer&iacute;a promocionar Bentkey y agitar el avispero de la batalla cultural, aprovechando la pol&eacute;mica m&aacute;s grave que Disney haya atravesado hasta ahora con uno de sus <em>remakes</em> en acci&oacute;n real.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>De una pel&iacute;cula falsa a otra que lucha por existir</strong></h2><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; de la forma habitual: Disney fich&oacute; como protagonista a una actriz racializada y esto incendi&oacute; las redes sociales. Desde que los <em>remakes</em> de acci&oacute;n real a partir de cl&aacute;sicos de animaci&oacute;n de la Casa del Rat&oacute;n se convirtieron en un valor seguro a finales de la d&eacute;cada pasada, Disney ha ido efectuando ligeras actualizaciones sobre las historias de partida. Antes que los aparatosos efectos digitales empleados para readaptar obras animadas o los cambios en la propia trama, lo que sobre&nbsp; todo ha movido la conversaci&oacute;n p&uacute;blica en este tiempo ha sido el perfil de los nuevos int&eacute;rpretes.
    </p><p class="article-text">
        Decisiones como que la protagonista de <em>La sirenita</em> sea negra se han topado con el boicot, seg&uacute;n una agitaci&oacute;n que le interesaba en especial a la ultraderecha para reforzar la alerta contra &ldquo;lo <em>woke</em>&rdquo;: ese mu&ntilde;eco de paja que ha aupado la reacci&oacute;n conservadora y la reelecci&oacute;n de Donald Trump y que, en realidad, no es m&aacute;s que el &lsquo;neoliberalismo progresista&rsquo; que teorizaba <a href="https://newleftreview.es/issues/126/articles/faultlines-translation.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dylan Riley</a>. Esto es, alivio cosm&eacute;tico de tensiones civiles a trav&eacute;s del mercado, reduciendo la justicia social a cuestiones de representaci&oacute;n. Por ejemplo Rachel Zegler, actriz de ascendencia colombiana llegada de <em>West Side Story</em>, demostrando que a Disney le preocupa el racismo gracias a ser la nueva Blancanieves.
    </p><p class="article-text">
        La nueva versi&oacute;n del que resulta ser el primer film animado de toda la historia de Disney lleva prepar&aacute;ndose desde que la compa&ntilde;&iacute;a divis&oacute; el fil&oacute;n: 2016, con <em>El libro de la selva</em>. Los taquillazos de <em>La bella y la bestia, Aladdin</em> o <em>El rey le&oacute;n</em> han validado la apuesta&nbsp;y, sin embargo, con <em>Blancanieves</em> tenemos un caso especial. No tanto porque ahora se divisa cierto agotamiento en la f&oacute;rmula &mdash;<em>La sirenita</em> hizo dinero, pero no tanto como se esperaba&mdash; sino por c&oacute;mo su desarrollo ha evidenciado las contradicciones del neoliberalismo progresista de Disney, coincidiendo adem&aacute;s con la nueva legislatura de Trump amenazando el modelo e, incluso, anticipando un desv&iacute;o conservador.
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                Imagen promocional de &#039;Blancanieves&#039;                            </span>
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        Es el episodio que podr&iacute;amos llamar &ldquo;par&aacute;bola de los enanos&rdquo; e ilustra la insensatez de tomar partido por Disney. A finales de 2021 el guion de <em>Blancanieves</em> ya estaba escrito &mdash;por Erin Cressida Wilson y nada menos que Greta Gerwig antes de hacer <em>Barbie</em>, aunque al final solo Wilson ha sido acreditada&mdash;, y Disney hab&iacute;a fichado al Marc Webb de <em>The Amazing Spider-Man</em> como director. Zegler defend&iacute;a su derecho a interpretar a Blancanieves y entonces Peter Dinklage dijo <a href="https://www.wtfpod.com/podcast/episode-1299-peter-dinklage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un podcast</a> que el hecho de que fuera latina no hac&iacute;a que esta <em>Blancanieves</em> fuera m&aacute;s progresista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Porque segu&iacute;amos hablando de <em>Blancanieves y los siete enanitos</em>. Un relato que hist&oacute;ricamente hab&iacute;a hecho sufrir al colectivo del actor de <em>Juego de tronos</em> (personas con acondroplasia, el trastorno que suele llevar al enanismo) con su caricatura, algo que Dinklage rechazaba y que movi&oacute; a una veloz decisi&oacute;n de Disney: recrear con CGI hiperrealista a los enanos de la pel&iacute;cula original. Esto engendr&oacute; a&uacute;n m&aacute;s cr&iacute;ticas. Dinklage estaba perjudicando las opciones laborales del colectivo en cuyo nombre hablaba &mdash;&ldquo;desde el privilegio de no tener que aceptar estos papeles&rdquo;, <a href="https://www.dailymail.co.uk/news/article-10449549/Dwarf-actors-slam-Peter-Dinklage-canceling-seven-dwarves.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como se&ntilde;al&oacute; Jeff Brooks</a>&mdash;, y Disney les acababa de dejar sin trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El episodio se hizo a&uacute;n m&aacute;s rocambolesco cuando se filtraron unas fotos del rodaje de <em>Blancanieves</em> en Londres mostrando a un grupo de int&eacute;rpretes &ldquo;diversos&rdquo;: hab&iacute;a una persona con acondroplasia junto a individuos de varias etnias, y <a href="https://www.dailymail.co.uk/tvshowbiz/article-12298801/EXCLUSIVE-Snow-White-Seven-Politically-Correct-Companions.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medios afines a Daily Wire</a> aseguraron que esta era la &ldquo;versi&oacute;n <em>woke</em>&rdquo; de los enanitos. Tambi&eacute;n cultivaron suficiente odio para que DailyWire viera provechoso anunciar su <em>Blancanieves</em> falsa y el hijo del director de la <em>Blancanieves</em> original, David Hand, <a href="https://www.thewrap.com/snow-white-remake-rachel-zegler-david-hand-original-director-son/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegurara</a> que su padre y Walt &ldquo;se estar&iacute;an revolviendo en su tumba&rdquo; por culpa de este <em>remake</em>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez se estrena <em>Blancanieves</em> hemos descubierto que esos actores no ten&iacute;an en efecto nada que ver con los enanos: solo eran personajes a&ntilde;adidos a esta reimaginaci&oacute;n, alternando con las creaciones digitales que Disney ya hab&iacute;a convenido en mostrar en los tr&aacute;ilers.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Disney en pleno colapso</strong></h2><p class="article-text">
        La par&aacute;bola de los enanos ejemplifica los l&iacute;mites de la marca Disney como estudio interesado honestamente en la diversidad, aunque sus ramificaciones van m&aacute;s all&aacute; de los amigos de Blancanieves. Que Zegler haya insistido en que su personaje est&aacute; m&aacute;s empoderado que el de la versi&oacute;n de 1937 no es tan significativo como las opiniones pol&iacute;ticas que ha ido compartiendo en redes sociales y que inevitablemente le enfrentan a quien interpreta a su madrastra, Gal Gadot.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gal Gadot es la malvada reina de &#039;Blancanieves&#039;                            </span>
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        Al poco de saberse el resultado de las &uacute;ltimas elecciones estadounidenses, Zegler se lament&oacute; escribiendo &ldquo;fuck Trump&rdquo;. Poco despu&eacute;s <a href="https://deadline.com/2024/11/rachel-zegler-trump-attack-megyn-kelly-1236177644/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuvo que pedir perd&oacute;n p&uacute;blicamente</a>, avanzando la genuflexi&oacute;n ante el Partido Republicano a la que 2025 aboca a Disney. Por otro lado, y ocup&aacute;ndonos de la actriz de <em>Wonder Woman</em>, Zegler se ha posicionado en contra del genocidio de Gaza mientras que Gadot, oriunda de Israel, ha fomentado la agenda sionista m&aacute;s abiertamente que nunca desde los atentados del 7 de octubre. Es lo que provoc&oacute; que, ante la repentina violaci&oacute;n del alto el fuego en Gaza, un evento previo al estreno de <em>Blancanieves</em> con Gadot en el centro fuera escenario de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/gal-gadot-recibe-estrella-hollywood-protestas-pro-palestina-e-israel_1_12144511.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un enfrentamiento</a> entre manifestantes pro-Palestina y manifestantes pro-Israel.
    </p><p class="article-text">
        <em>Blancanieves</em> es una pel&iacute;cula maldita. Pero tambi&eacute;n es otro producto Disney cuyas decisiones chocan entre s&iacute; y difuminan cualquier compromiso progresista. Un maltrecho artefacto tan capaz de fichar a una actriz latina y a&ntilde;adirle cierto grosor feminista al personaje de los hermanos Grimm como de recurrir al estrellato de alguien que apoya los cr&iacute;menes de Israel mientras se deja sin trabajo, por el qu&eacute; dir&aacute;n, a varios miembros de una minor&iacute;a. Nada sorprende en este caso &mdash;si acaso que siga habiendo gente, seguramente afincada en X, con ganas de continuar discutiendo con los promotores de la neurosis anti-woke&mdash;, como tampoco sorprende que estas contradicciones tengan un efecto en las im&aacute;genes, y conduzcan a otra pel&iacute;cula de hechuras sopor&iacute;feras y lamentables.
    </p><p class="article-text">
        En particular, <em>Blancanieves</em> adolece de lo que le ocurr&iacute;a al <em>remake</em> de <em>Dumbo</em> a cargo de Tim Burton (2019). Esto es, que el argumento de la pel&iacute;cula de la que parte se reduce a una servilleta, por pertenecer a una fase de Disney (la inicial, la de los a&ntilde;os 30-40) en la que importaba m&aacute;s experimentar con la animaci&oacute;n que alumbrar narraciones sofisticadas. Mientras que la animaci&oacute;n sufre la conversi&oacute;n correspondiente a un CGI saturado e inexpresivo &mdash;no mucho peor que el visto en <em>Aladdin</em> o <em>La bella y la bestia</em>, pero lejos de los logros de Jon Favreau con <em>El rey le&oacute;n</em>&mdash;, el problema de no tener trama suficiente se intenta solucionar en <em>Blancanieves </em>de dos maneras.
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                Fotograma de la &#039;Blancanieves&#039; original (1937)                            </span>
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        La primera es atiborrar la pel&iacute;cula de canciones nuevas a cargo de Benj Pasek y Justin Paul (llegados&nbsp;de <em>La La Land</em>). <em>Blancanieves</em> es un musical puro y duro que acumula n&uacute;meros por doquier a la vez que ampl&iacute;a los cl&aacute;sicos de la original &mdash;el <em>Ay ho</em> de los enanitos convertido en una extenuante&nbsp;presentaci&oacute;n de cada personaje&mdash; y recorta otros &mdash;varias canciones han desaparecido mientras que de la m&aacute;s famosa, <em>Mi pr&iacute;ncipe vendr&aacute;</em>, solo suena una instrumental&mdash;, buscando su propia identidad en este campo. Gracias a canciones como <em>Princess Problems</em> el resultado no es completamente fallido, y aun as&iacute; dista de sobreponerse al formidable embrollo que depara la segunda estrategia: inyectarle complejidad al argumento de <em>Blancanieves</em> respetando sus elementos cl&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde a <em>Blancanieves</em> no le queda otra que descarrilar con impotencia, mientras cualquier &iacute;mpetu en la puesta en escena de Webb se diluye dentro de la habitual est&eacute;tica de parque de atracciones del &uacute;ltimo Disney. <em>Blancanieves</em> quiere ampliar el alcance de la m&iacute;nima historia del 37 convirtiendo a la protagonista en una hero&iacute;na del pueblo, liderando junto al pr&iacute;ncipe y otros valientes que no son solo enanos &mdash;de aqu&iacute; los falsos &ldquo;enanos <em>woke</em>&rdquo;&mdash; una revuelta contra una l&iacute;der autoritaria. La reina de Gadot, a la que no le preocupa tanto esclavizar a esta masa informe de gente como seguir pregunt&aacute;ndole al espejo si es la m&aacute;s guapa del reino.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo narrativo de <em>Blancanieves</em> se tambalea confundido entre el icono y las necesidades de un <em>blockbuster</em> convencional, pleno en disonancias y anticl&iacute;max &mdash;esta Blancanieves al&eacute;rgica a la pasividad ya no puede limitarse a recibir un beso para solucionar la trama, pero tampoco <em>prescindir</em> de ese beso&mdash; que al final se traducen en la mediocridad habitual. Lo que queda, en definitiva, es lo que siempre queda de este nocivo modelo de producci&oacute;n, si bien ahora viene acompa&ntilde;ado de tanto ruido como para mover un rechazo m&aacute;s furibundo de la cuenta. No tiene sentido tomar partido entre esta <em>Blancanieves</em> y la <em>Blancanieves</em> facha, y no solo porque esta &uacute;ltima no exista sino porque ambas solo son s&iacute;ntomas de una industria, un sistema ideol&oacute;gico y econ&oacute;mico, que se est&aacute; viniendo abajo. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/blancanieves-triste-remake-accion-real-nacio-maldita-culpa-obsesion-derecha-woke_129_12153762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2025 14:08:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Blancanieves", la triste remake de acción real que nació maldita por culpa de la obsesión de la derecha contra lo "woke"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Blancanieves,Disney]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La oscura verdad detrás del cuento de 'Blancanieves' que Disney no contó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/oscura-detras-cuento-blancanieves-disney-no-conto-pm_1_12140170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f13b1e75-4077-4c5b-8993-036b8d4b9652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La oscura verdad detrás del cuento de &#039;Blancanieves&#039; que Disney no contó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de ser un relato infantil, la primera versión presentaba una historia de envidia, asesinato y canibalismo</p></div><p class="article-text">
        La <strong>bruja</strong> extendi&oacute; su mano, y la <strong>manzana</strong> brill&oacute; bajo la tenue luz del bosque. Un mordisco. Un segundo de duda. Luego, el cuerpo de Blancanieves<strong> cay&oacute; al suelo</strong>, inerte. No hubo testigos, solo el eco de la risa de la Reina desapareciendo entre los &aacute;rboles. Si Disney hubiera contado la historia original, la escena no habr&iacute;a terminado ah&iacute;. Habr&iacute;a incluido el fest&iacute;n de la villana, que devor&oacute; los &oacute;rganos que cre&iacute;a de su hijastra, y el espeluznante castigo que la esperaba en la boda de la joven.
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos de hadas no siempre fueron dulces historias para ni&ntilde;os. Cuando los <strong>hermanos Grimm</strong> recopilaron el folclore europeo en el siglo XIX, su intenci&oacute;n no era entretener a los peque&ntilde;os, sino <strong>preservar relatos populares</strong> que, con el tiempo, fueron suavizados y reescritos para hacerlos m&aacute;s aceptables. La primera versi&oacute;n publicada de <em>Blancanieves</em> en 1812 presentaba una historia m&aacute;s cruel que la conocida hoy. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h2 class="article-text">Espejito, espejito: &iquest;por qu&eacute; el cuento no era tan bonito?</h2><p class="article-text">
        La malvada Reina no era su madrastra, sino su propia madre, quien, consumida por la envidia,<strong> orden&oacute; su asesinato sin remordimientos</strong>. &ldquo;Ll&eacute;vala al bosque y m&aacute;tala&rdquo;, escribieron Jacob y Wilhelm Grimm en su primera edici&oacute;n. La imagen de una madre buscando la muerte de su hija result&oacute; demasiado perturbadora para la &eacute;poca, as&iacute; que en <strong>ediciones posteriores la villana se convirti&oacute; en una madrastra</strong>.
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                Blancanieves junto a los enanos, que en las primeras versiones eran poco afables y muy machistas                            </span>
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        El relato evolucion&oacute;, pero su esencia sigui&oacute; siendo siniestra. Blancanieves, con apenas siete a&ntilde;os, era considerada &ldquo;m&aacute;s hermosa que el d&iacute;a&rdquo;, lo que desataba la furia de la Reina. El cazador enviado a matarla no tuvo el valor de hacerlo y, como en la versi&oacute;n de Disney, la dej&oacute; escapar. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la reina no se conformaba con suposiciones o promesas de terceros. Exigi&oacute; pruebas, y por eso <strong>orden&oacute; que le llevaran los pulmones y el h&iacute;gado de la ni&ntilde;a como prueba</strong>. &ldquo;El cocinero tuvo que hervirlos con sal, y la malvada mujer los comi&oacute;, creyendo que eran de Blancanieves&rdquo;, escribieron los Grimm en su revisi&oacute;n de 1857.
    </p><p class="article-text">
        La historia continuaba con Blancanieves refugi&aacute;ndose en la casa de <strong>siete enanos</strong>, quienes no eran los entra&ntilde;ables personajes que Disney present&oacute; d&eacute;cadas despu&eacute;s. En varias versiones del cuento, en lugar de mineros, eran <strong>ladrones</strong> que aceptaban a la ni&ntilde;a bajo una condici&oacute;n clara: <strong>deb&iacute;a cocinar, limpiar y encargarse de la casa mientras ellos trabajaban</strong>. No se trataba de un refugio id&iacute;lico en el bosque, sino de un pacto de supervivencia con mucho machismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la Reina no hab&iacute;a terminado. No una, ni dos, sino<strong> tres veces intent&oacute; matar a Blancanieves con sus propias manos</strong>. Primero, disfrazada de mercader, le vendi&oacute; un cors&eacute; y lo ajust&oacute; con tanta fuerza que la dej&oacute; sin aliento. Los enanos lograron revivirla desat&aacute;ndolo. Luego, con un peine envenenado, intent&oacute; su segunda jugada, pero otra vez la ni&ntilde;a fue salvada. Finalmente, lleg&oacute; la manzana. Esta vez, el veneno era definitivo, y Blancanieves acab&oacute; en su ata&uacute;d de cristal.
    </p><h2 class="article-text">Blancanieves sobrevivi&oacute; por un tropez&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Disney transform&oacute; el desenlace con un<strong> beso de amor verdadero</strong>, pero en la historia original no hubo tal romanticismo. Un pr&iacute;ncipe apareci&oacute;, s&iacute;, pero no con intenciones heroicas. Al ver a Blancanieves en su ata&uacute;d, qued&oacute; tan fascinado por su belleza que insisti&oacute; en llevarse el cuerpo para venerarlo. &ldquo;No puedo vivir sin verla. La honrar&eacute; y respetar&eacute; como a mi m&aacute;s preciada&rdquo;, suplic&oacute; a los enanos hasta que cedieron. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el traslado, un <strong>tropiezo</strong> de los sirvientes hizo que la pieza de manzana envenenada se desprendiera de su garganta, <strong>devolvi&eacute;ndole la vida</strong>. No hubo magia, solo un accidente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Blancanieves volvió a la vida por un tropiezo de los enanos llevando el féretro                            </span>
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        El final tampoco fue el mismo. La Reina no cay&oacute; de un precipicio. En la boda de Blancanieves y el pr&iacute;ncipe, la villana recibi&oacute; su castigo: unas <strong>zapatillas de hierro al rojo vivo</strong> fueron colocadas en sus pies, y la obligaron a<strong> bailar hasta la muerte</strong>. As&iacute; cerraron los Grimm su versi&oacute;n del cuento, mucho antes de que Disney le diera un toque m&aacute;s amable.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la historia de Blancanieves sigue reimagin&aacute;ndose en el cine con una pel&iacute;cula protagonizada por<strong> Rachel Zegle</strong>r y<strong> Gal Gadot</strong>, que se estrena en Argentina este 20 de marzo, pero sus or&iacute;genes son mucho m&aacute;s oscuros de lo que muchos recuerdan. Quiz&aacute; por eso, despu&eacute;s de m&aacute;s de dos siglos, el cuento sigue fascinando: no por su dulzura, sino por las sombras que se esconden detr&aacute;s del espejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/oscura-detras-cuento-blancanieves-disney-no-conto-pm_1_12140170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Mar 2025 16:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La oscura verdad detrás del cuento de 'Blancanieves' que Disney no contó]]></media:title>
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