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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Analgésicos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/analgesicos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Analgésicos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo funciona Suzetrigina, el fármaco aprobado en Estados Unidos que promete ser una revolución contra el dolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/funciona-suzetrigina-farmaco-aprobado-estados-unidos-promete-revolucion-dolor_1_12140979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffcc4cf3-1129-4252-bf71-7dde213cb408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo funciona Suzetrigina, el fármaco aprobado en Estados Unidos que promete ser una revolución contra el dolor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La molécula a la que dio el visto bueno la FDA bloquea los "canales de sodio" o proteínas NaV, y muestra un gran poder analgésico sin los problemas de la adicción que generan, por ejemplo, los opioides</p></div><p class="article-text">
        El dolor es un mecanismo defensivo que se activa ante est&iacute;mulos potencialmente da&ntilde;inos, pero no todos somos capaces de sentirlo. Ciertas mutaciones hacen que algunas personas padezcan una insensibilidad cong&eacute;nita al dolor. La mayor&iacute;a no llegan a la edad adulta, ya que a lo largo de los a&ntilde;os pueden sufrir fracturas, quemaduras graves o afecciones como apendicitis o infartos sin percatarse de ello.
    </p><p class="article-text">
        Concretamente, estos individuos nacen sin unas prote&iacute;nas que pertenecen a la familia de los denominados&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1093/bmb/ldaa003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;canales de sodio dependientes de voltaje&rdquo; o NaV</a>.
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                </figure><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas NaV funcionan como puertas: cuando est&aacute;n cerradas, las neuronas del dolor se encuentran en reposo, pero cuando se abren &ndash;por ejemplo, cuando tocamos algo que nos puede quemar&ndash; dejan pasar al interior iones positivos de sodio y esas c&eacute;lulas nerviosas, denominadas nociceptores, se activan. As&iacute; sentimos dolor y, lo m&aacute;s importante, activamos una respuesta protectora de retirada.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, esos mismos canales de sodio responsables de nuestra supervivencia demostraron tener un papel clave como diana terap&eacute;utica contra el dolor: tras m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, se aprob&oacute; una nueva mol&eacute;cula que act&uacute;a bloque&aacute;ndolos: la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Suzetrigina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suzetrigina</a>&nbsp;(<a href="https://fda.report/DailyMed/f0976da4-1d20-4517-945c-b60ed2f41c12" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journavx, por su nombre comercial</a>). En los ensayos cl&iacute;nicos, revel&oacute; un gran poder analg&eacute;sico.
    </p><h2 class="article-text">Acertar con el NaV adecuado</h2><p class="article-text">
        Nuestros NaV, presentes en todas y cada una de nuestras c&eacute;lulas, difieren levemente entre s&iacute; seg&uacute;n en qu&eacute; tejido se encuentren. Por ejemplo, en el coraz&oacute;n tenemos los de tipo 1.5, fundamentales para la adecuada contracci&oacute;n del miocardio, mientras que en las neuronas que sienten el dolor funcionan los NaV 1.7, 1.8 y 1.9. En modelos experimentales,&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1113/jphysiol.2003.046110" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si se bloquea la apertura de estos &uacute;ltimos con f&aacute;rmacos o manipulaciones gen&eacute;ticas, se produce un efecto analg&eacute;sico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los NaV &ldquo;espec&iacute;ficos de dolor&rdquo; se conocen desde principios del siglo XXI. Entonces, &iquest;por qu&eacute; se tard&oacute; tanto en desarrollar la suzetrigina?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no es simple, ya que intervienen diversos factores. El proceso de desarrollo de un f&aacute;rmaco es largo y, como m&iacute;nimo, suele durar unos 10 a&ntilde;os. Tras mostrar eficacia y seguridad en animales, debe pasar 3 fases de ensayos cl&iacute;nicos en humanos, con muchas posibilidades de que no llegue hasta el final.&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0149763424002306?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el caso de los analg&eacute;sicos, el porcentaje de &eacute;xito es incluso menor</a>.
    </p><p class="article-text">
        Con el compuesto que nos ocupa, el problema era que los subtipos NaV son muy parecidos estructuralmente. Y dise&ntilde;ar un f&aacute;rmaco que interaccione de manera espec&iacute;fica con el NaV de inter&eacute;s (en este caso los NaV1.7, 1.8 o 1.9) sin que lo haga con ning&uacute;n otro (por ejemplo, el NaV1.5 del coraz&oacute;n) es extremadamente complejo.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo &ldquo;inespec&iacute;fico&rdquo; sobre todos los NaV lo tienen, por ejemplo, los anest&eacute;sicos locales, como los que nos pone el dentista. Es verdad que gracias a ellos dejamos de sentir dolor, pero tambi&eacute;n nos abandonan las sensaciones necesarias para &ldquo;movernos&rdquo; correctamente. &iquest;Qui&eacute;n no sali&oacute; alguna vez del dentista con la boca dormida y pr&aacute;cticamente sin poder hablar?
    </p><p class="article-text">
        El uso de estos f&aacute;rmacos debe ser siempre localizado en una zona (donde se inyecta), ya que si se administran en sangre y alcanzan otros &oacute;rganos como el coraz&oacute;n tendr&iacute;amos un problema. De hecho, bajo estricta monitorizaci&oacute;n, tambi&eacute;n se emplean para el tratamiento de ciertas arritmias.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza nos aporta algunas soluciones, y los cient&iacute;ficos que estudiamos el dolor sabemos aprovecharlas. Por ejemplo, la&nbsp;<a href="https://theconversation.com/tratando-el-dolor-del-cancer-con-peces-globo-209534" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tetrodotoxina o TTX</a>&nbsp;es una toxina producida por el pez globo cuyo uso controlado a dosis muy peque&ntilde;as est&aacute; cerca de ser aprobado para&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/1660-3397/21/5/316" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratar el dolor asociado al c&aacute;ncer</a>. Sabemos que TTX inhibe selectivamente los subtipos de NaV de las v&iacute;as que transmiten el dolor, aunque a dosis altas pierde esa selectividad y es mortal.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, pudieron desarrollarse&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1367593124001145" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mol&eacute;culas altamente selectivas para NaV1.7 y NaV1.8</a>&nbsp;que mostraron resultados precl&iacute;nicos muy prometedores en estudios animales. Los ensayos cl&iacute;nicos para&nbsp;<a href="https://journals.lww.com/pain/fulltext/2025/03000/discordance_between_preclinical_and_clinical.5.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los inhibidores NaV1.7 fueron negativos</a>, pero una mol&eacute;cula selectiva que bloquea los NaV1.8 (el antagonista VX-548, ahora denominado suzetrigina) result&oacute; ser&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/d41573-024-00203-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bastante eficaz y seguro como analg&eacute;sico</a>.
    </p><h2 class="article-text">Un hito en un momento de necesidad</h2><p class="article-text">
        Esto es todo un hito despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os de fracasos notables en ensayos cl&iacute;nicos de gran envergadura&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/1422-0067/24/16/12987" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el de los inhibidores del factor de crecimiento nervioso o los antagonistas del receptor de angiotensina II tipo 2</a>, que provocaron p&eacute;rdidas millonarias.
    </p><p class="article-text">
        El dolor inflamatorio habitualmente se trata con antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o analg&eacute;sicos leves como el paracetamol. Sin embargo, cuando el dolor es muy severo, hay que recurrir a f&aacute;rmacos opioides, lo que conlleva efectos secundarios que limitan su uso.
    </p><p class="article-text">
        El principal efecto adverso de los opioides, la adicci&oacute;n (tolerancia y dependencia), en combinaci&oacute;n con un&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>marketing</em></span>&nbsp;enga&ntilde;oso y la sobreprescripci&oacute;n, es responsable de la &ldquo;crisis de opioides&rdquo; desatada en Estados Unidos, causante de&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/cp3j27e09vxo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de muertes por sobredosis</a>. Por otro lado, para otros tipos de dolor como el neurop&aacute;tico (el que se produce por el da&ntilde;o o la disfunci&oacute;n del sistema nervioso perif&eacute;rico o central),&nbsp;<a href="https://gacetamedica.com/investigacion/el-40-de-las-personas-con-dolor-neuropatico-no-esta-satisfecha-con-los-resultados-del-tratamiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni siquiera hay analg&eacute;sicos claramente eficaces</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo anterior, los especialistas en el tratamiento del dolor recibieron la aprobaci&oacute;n de la suzetrigina como un rayo de esperanza. Adem&aacute;s, el mecanismo de acci&oacute;n de este nuevo f&aacute;rmaco es completamente diferente de cualquiera de los medicamentos usados hasta ahora: no solo toca de modo muy espec&iacute;fico la v&iacute;a somatosensorial encargada de transmitir el dolor, sino que lo hace en la misma neurona que lo detecta.
    </p><p class="article-text">
        Se prev&eacute; que este medicamento se utilice solo o en combinaci&oacute;n con antiinflamatorios no esteroideos, pero tambi&eacute;n se plantea que sustituyan, al menos parcialmente, a los opioides en el tratamiento del dolor cr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su indicaci&oacute;n aprobada es para el manejo del dolor postquir&uacute;rgico agudo, actualmente se est&aacute;n llevando a cabo&nbsp;<a href="https://clinicaltrials.gov/study/NCT05660538" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios</a>&nbsp;<a href="https://www.clinicaltrialsarena.com/news/vertex-stock-hurt-pain-trial-similar-placebo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayos cl&iacute;nicos</a>&nbsp;para evaluar su eficacia en el tratamiento del dolor neurop&aacute;tico, cuyo abordaje actual sigue siendo limitado.
    </p><p class="article-text">
        De momento, queda esperar a ver c&oacute;mo se comporta este medicamento en la vida real, con poblaciones m&aacute;s heterog&eacute;neas y fuera de un entorno controlado. Si cumple con las expectativas de eficacia y no aparecen problemas de seguridad, estaremos ante uno de los medicamentos m&aacute;s usados y vendidos mundialmente.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores del dolor seguiremos de cerca los resultados de los ensayos cl&iacute;nicos para el dolor neurop&aacute;tico, ya que podr&iacute;a respaldarse la aprobaci&oacute;n de esta indicaci&oacute;n, donde se necesitan urgentemente nuevas terapias.
    </p><p class="article-text">
        <em>Miguel &Aacute;ngel Huerta Mart&iacute;nez es investigador predoctoral en la Universidad de Granada / Carolina Roza es profesora e investigadora en UNIR</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en&nbsp;</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em><strong>. Puedes leerlo </strong></em><a href="https://theconversation.com/suzetrigina-una-nueva-esperanza-contra-el-dolor-tras-dos-decadas-de-espera-251757" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;&nbsp;</strong></em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Huerta Martínez / Carolina Roza]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 09:42:25 +0000]]></pubDate>
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