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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Bernard Arnault]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/bernard-arnault/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Bernard Arnault]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los mega millonarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mega-millonarios_129_12196824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55e715c0-3dcb-48e8-9715-31a24d713b51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mega millonarios"></p><p class="article-text">
        De una hilacha de la columna anterior qued&oacute; colgando el recuerdo de <strong>Jorge Luis Borges</strong> sobre la premonici&oacute;n de <strong>George Bernard Shaw</strong> acerca de que los millonarios har&iacute;an su revoluci&oacute;n impulsados por el tedio, es decir por la tenencia plena de un tiempo libre &ldquo;malo&rdquo;, cuya traducci&oacute;n vital es el encierro (el encierro en el abismo). 
    </p><p class="article-text">
        No es que no haya ocurrido nunca, dado que no es otra cosa que tedio lo que se deduce, por ejemplo, de los reyes y sus reinados, plagados de entretenimientos: carreras de caballos, caza del zorro, org&iacute;as, bacanales, conspiraciones, jardiner&iacute;a, adulterios, parricidios, incestos, guerras de conquista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero estaba claro que Shaw no hablaba de esos millonarios sino de los que su imaginaci&oacute;n situaba en un futuro que quiz&aacute;s es este presente, en el que la revista Forbes acaba de actualizar su lista de los 3028 multimillonarios (una poblaci&oacute;n de la escala de Robert, provincia de Buenos Aires) con fortunas superiores a los U$S3.000 millones.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros 10 de estos 3028 son el ganso australiano <strong>Elon Musk</strong> (Space X, Tesla, etc), el nerdazo <strong>Mark Zuckerberg</strong> (Meta), el comerciante minorista <strong>Jeff Bezos</strong> (Amazon), <strong>Larry Ellison</strong> (Oracle), <strong>Bernard Arnault</strong> (LVMH), el nonagenario que a los 11 a&ntilde;os fund&oacute; una empresa y a los 13 pag&oacute; su primer impuesto <strong>Warren Buffett</strong> (Berkshire Hathaway), <strong>Larry Page</strong> (una de las cabezas de Google), <strong>Sergey Brin</strong> (la otra cabeza de&nbsp;Google), el gallego <strong>Amancio Ortega</strong> (Zara) y el ex empleado N&deg;30 de Microsoft <strong>Steve Ballmer</strong> (due&ntilde;o de Microsoft), entre los que suman&nbsp;U$S1.886.700.000.000.000.000. Del m&aacute;s rico se dice que tiene U$S230.700 millones; y, del m&aacute;s pobre, que tiene U$S118.900 millones (digo &ldquo;dicen&rdquo; porque si quisieran llevarse esa plata al bolsillo, el hecho ser&iacute;a <em>imposible</em>). 
    </p><p class="article-text">
        De estos diez pr&iacute;ncipes de la plusval&iacute;a Musk, Zuckerberg, Bezos, Ellison, Page, Brin y Ballmer venden, sumando sus ofertas, autos el&eacute;ctricos y viajes en cohetes que andan m&aacute;s o menos, softwares, buscadores de informaci&oacute;n digitalizada, respuestas bobas de IA, y cuentas en plataformas de redes sociales desde las que tanto se puede (incluso se debe) agredir a trav&eacute;s de nombres propios y de terceros, como tirar <em>thirst trap</em> de beboteo, o im&aacute;genes falsas de &eacute;xito, o de felicidad o de movimientos por el mundo, estos &uacute;ltimos segmentados en los rubros &ldquo;yo y el Coliseo Romano&rdquo;, &ldquo;yo y los gondolieri del Gran Canal&rdquo;, &ldquo;yo en el Maracan&aacute;&rdquo;, &ldquo;yo, sexo Ibiza y Locom&iacute;a&rdquo;, etc.
    </p><p class="article-text">
        Ortega, en cambio, vende ropa de mediana calidad a precios medianos a medio mundo; Buffet vende pilas Duracell y comida chatarra en varias de sus formas; y Arnault, vende lujos, desde el cognac Hennessy hasta las bazofias de Louis Vuitton taladradas de iniciales: LV, LV, LV, LV, LV&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero de todos estos seres humanos con S&iacute;ndrome de Di&oacute;genes de Monedas, Arnault es el &uacute;nico que tiene humos de mecenas. Mueve fortunas a trav&eacute;s de la Fundaci&oacute;n LVMH, que se destinan a becas, financiamiento de exposiciones, concursos internacionales para estudiantes de bellas artes y aprendices de violinistas que entrenan con Stradivarius de Cremona; m&aacute;s una deriva espec&iacute;fica hacia el arte contempor&aacute;neo a trav&eacute;s de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fondation_Louis_Vuitton" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Louis Vuitton</a>, y el gusto dado en vida al contratar a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Frank_Gehry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Frank Gehry</strong></a> para su museo en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jardin_d%27Acclimatation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jard&iacute;n d&rsquo;Acclimatation</a>&nbsp;de Par&iacute;s. O sea, digamos: &iexcl;oh, lal&aacute;!
    </p><p class="article-text">
        Hay, en esa voluntad de Arnoult activada con tracci&oacute;n a esnobismo, remordimiento o sensibilidad art&iacute;stica, un modelo de acci&oacute;n que es el del acto gratuito. El hombre va a p&eacute;rdida material sin problemas porque en esos desprendimientos, en el que unas peque&ntilde;as piedras caen de la monta&ntilde;a de su fortuna, la ganancia es espiritual. Ah&iacute; ya no hay fiebre por la mercanc&iacute;a, o la hay en t&eacute;rminos de febr&iacute;cula. Un mundo de artes y artistas gira por impulso de su poder, y la necesidad de que sea rentable es nula (aunque alguna gauchada fiscal habr&aacute; de recibir).
    </p><p class="article-text">
        El mundo en el que se mueve Arnoult es moderno, es decir bastante antiguo, del siglo XX, cuando no del XIX. Lo contrario de lo que pasa con Elon Musk, que delira bajo la ros&aacute;cea de la codicia y, haci&eacute;ndose el genio que aspira a la comprensi&oacute;n universal (t&iacute;pico del genio de mercado), insiste en que la gente se mate trabajando, quiz&aacute;s sin saber que es una insistencia preindustrial que podr&iacute;a derivar en alg&uacute;n tipo de revoluci&oacute;n marxista iletrada, llevada a cabo por trabajadores calificados en estado de esclavitud. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que no se diga su vanidad no es la &uacute;nica referencia que toma para considerar cualquier cosa, Musk cae en la grasada argumental de ponerse como ejemplo &ldquo;de lo que hay que hacer&rdquo;. Inspiraci&oacute;n e inspirado no salen nunca del mismo c&iacute;rculo de fuego: son lo mismo. De modo que como &eacute;l lleg&oacute; a trabajar 120 horas semanales, ahora quiere que todo el mundo lo haga. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Musk, en ese v&eacute;rtigo que deben sentir los seres humanos voluntariosos autopercibidos genios, olvida que ese r&eacute;gimen de esclavitud habr&aacute; de generar una alienaci&oacute;n principal, la econ&oacute;mica, y ya no habr&aacute; sujeto, si es que alguna vez lo hubo. El hombre, que presiona desde hace un siglo para hacer su peque&ntilde;a revoluci&oacute;n del tiempo, se cristalizar&aacute; como mercanc&iacute;a. No importa que la alienaci&oacute;n haya aflojado un poco en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos en la sociedad posindustrial. Lo que quiere Musk es una Rusia de 1917 en las Gigafactorys de Tesla.
    </p><p class="article-text">
        Cierta prensa llama a esa idiotez &ldquo;filosof&iacute;a extrema&rdquo;. No paran de cargarse hileras de ladrillos en la Gran Muralla China de la Boludez. La frase de Musk: &ldquo;nadie ha cambiado el mundo trabajando 40 horas a la semana&rdquo;, da ese tipo de pudor que producen algunos ejemplares vergonzantes de la especie. Lo que quiere este genio es apropiarse cada vez m&aacute;s de lo que Marx llam&oacute; &ldquo;el trabajo vivo ajeno&rdquo;. &iexcl;&iquest;Trabajar m&aacute;s?! &iexcl;&iquest;En 2025?! &iexcl;&iquest;En la era del desarrollo casi pleno del robot?! &iquest;O ser&aacute; que tanto los robots-esclavos y los autos el&eacute;ctricos empiezan a ser, de ahora y para siempre, el resultado excluyente de dos &ldquo;revoluciones&rdquo; chinas?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, Musk lo est&aacute; ejecutando en los laboratorios de esclavitud estatal bajo la &oacute;rbita de su Departamento de Eficiencias Gubernamental (DOGE), el escenario a donde se extendi&oacute; su <em>stand up</em> de caprichos lun&aacute;ticos, que pronto se estrellar&aacute; contra el de Donald Trump, due&ntilde;o provisorio del teatro de crueldades llamado Estados Unidos de Am&eacute;rica. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el imperio atado con alambre de Musk se desplome, quiz&aacute;s quede en la memoria hist&oacute;rica (o, m&aacute;s probablemente, quiz&aacute;s no) el recuerdo de una persona que quiso hacerse pasar por genio, inventando todo lo que ya se hab&iacute;a inventado: autos el&eacute;ctricos, cohetes espaciales y -ahora- una Revoluci&oacute;n Industrial donde germinar&aacute;, por error, el muskismo-leninismo. &iquest;Cu&aacute;l es la raz&oacute;n de que los covers de viejas invenciones tenga tanto &eacute;xito <em>moment&aacute;neo</em>? Que ya no hay pasado.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mega-millonarios_129_12196824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2025 03:19:18 +0000]]></pubDate>
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