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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - mandíbula]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mandibula/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - mandíbula]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La mandíbula que emergió del mar para poner cara a la especie humana 'fantasma']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mandibula-emergio-mar-poner-cara-especie-humana-fantasma_1_12212638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c49c3360-e8a2-4e36-ae56-7aea2443527e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mandíbula que emergió del mar para poner cara a la especie humana &#039;fantasma&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de un fósil de más de 10.000 años hallado bajo el agua en Taiwán revela que perteneció a un denisovano, la misteriosa especie humana identificada primero en restos de ADN en Siberia </p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2008, cuando faenaban a unas 15 millas de la costa, un grupo de pescadores taiwaneses recogi&oacute; en sus redes una serie de restos f&oacute;siles entre los que hab&iacute;a una misteriosa mand&iacute;bula humana. Los cient&iacute;ficos bautizaron la pieza f&oacute;sil como <em>Penghu-1</em> (por el nombre del canal submarino donde se encontr&oacute;) y aunque propusieron atribuirla a una <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_tsaichangensis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva especie humana</a> que vivi&oacute; en el Pleistoceno, su naturaleza sigui&oacute; siendo un misterio.
    </p><p class="article-text">
        Aquel mismo a&ntilde;o, un equipo de cient&iacute;ficos liderado por&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Svante_P%C3%A4%C3%A4bo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Svante P&auml;&auml;bo</a> secuenci&oacute;&nbsp;ADN mitocondrial extra&iacute;do de un fragmento de hueso del me&ntilde;ique de una ni&ntilde;a encontrado en las&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cuevas_de_Den%C3%ADsova" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuevas de Den&iacute;sova</a>, en los&nbsp;montes Alt&aacute;i&nbsp;de&nbsp;Siberia. El hallazgo fue una enorme sorpresa, pues indicaba la existencia de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_Den%C3%ADsova" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tercera especie humana</a> totalmente desconocida, los denisovanos, que convivi&oacute; con&nbsp;humanos modernos&nbsp;y neandertales.
    </p><p class="article-text">
        Casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, un equipo internacional de cient&iacute;ficos liderado por <a href="https://rcies.soken.ac.jp/scientists/scientists_takumi_tsutaya_en.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Takumi Tsutaya</a>, del Centro de Investigaci&oacute;n de Ciencias Evolutivas Integrativas (RCIES), ha secuenciado las prote&iacute;nas &oacute;seas y dentales halladas en la mand&iacute;bula <em>Penghu-1</em> de Taiw&aacute;n y ha saltado la sorpresa. Los cient&iacute;ficos han descubierto que se trata de un var&oacute;n denisovano, un descubrimiento que une por primera vez las dos piezas de este puzzle y completa la historia evolutiva humana en el este de Asia.
    </p><p class="article-text">
        Al analizar 4.241 restos de amino&aacute;cidos de 51 prote&iacute;nas, los autores del estudio identificaron dos variantes proteicas espec&iacute;ficas de los denisovanos en la muestra de <em>Penghu 1</em>. El an&aacute;lisis filogen&eacute;tico tambi&eacute;n confirm&oacute; que la mand&iacute;bula se agrupa con los denisovanos, diferenci&aacute;ndolos claramente de los neandertales y los humanos modernos. Estudios anteriores hab&iacute;an establecido que los denisovanos estaban estrechamente relacionados con los neandertales y se cruzaron con ellos y con los humanos modernos. Sin embargo, fuera de Siberia, solo se hab&iacute;a encontrado evidencia gen&eacute;tica directa de los denisovanos en la meseta tibetana.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Hasta el extremo de Asia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro estudio revela nuevos conocimientos sobre la distribuci&oacute;n y la anatom&iacute;a de los denisovanos&rdquo;, asegura Tsutaya a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Antes se hab&iacute;an identificado molecularmente f&oacute;siles de denisovanos en Siberia y en la meseta tibetana, y en Laos se report&oacute; un diente de denisovano estimado morfol&oacute;gicamente. Al ser zonas tan ecol&oacute;gicamente diversas, creemos que los denisovanos pudieron adaptarse a estos diversos entornos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de demostrar directamente que los denisovanos se distribuyeron ampliamente en el sureste asi&aacute;tico (algo que se sospechaba en los an&aacute;lisis de ADN poblacional, que muestra un mayor grado de hibridaci&oacute;n con esta especie en la poblaci&oacute;n actual), la nueva investigaci&oacute;n tambi&eacute;n revela que las mand&iacute;bulas y los dientes de los denisovanos eran mucho m&aacute;s robustos que los de los neandertales y el <em>Homo sapiens</em>, que convivieron durante miles de a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las fechas, al basarse en subidas y bajadas del nivel del mar y no en is&oacute;topos,&nbsp;la dataci&oacute;n ofrece una horquilla muy amplia, entre 10.000 y 70.000 a&ntilde;os por arriba y entre 130.000 y 190.000 a&ntilde;os por abajo. La profundidad del mar entre la isla de Taiw&aacute;n y el continente no supera los 120 metros, por lo que muchos yacimientos pudieron quedar sumergidos por el ascenso del nivel del mar durante los per&iacute;odos m&aacute;s c&aacute;lidos del Pleistoceno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Distribución de sitios donde se han encontrado fósiles denisovanos identificados molecularmente o fósiles que se cree que son denisovanos."
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            <span class="title">
                Distribución de sitios donde se han encontrado fósiles denisovanos identificados molecularmente o fósiles que se cree que son denisovanos.                            </span>
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        En cuanto a si la identificaci&oacute;n de dos prote&iacute;nas es suficiente para afirmar que era denisovano, el autor no tiene dudas. &ldquo;Estudios prote&oacute;micos previos identificaron elementos esquel&eacute;ticos denisovanos a partir de una sola variante espec&iacute;fica o incluso ninguna variante&rdquo;, afirma Tsutaya. &ldquo;En comparaci&oacute;n con estos estudios previos, solo dos variantes espec&iacute;ficas son suficientes para identificar el tax&oacute;n de este esp&eacute;cimen&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El fantasma de la familia&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El estudio nos permite dar un paso m&aacute;s al reto de ponerle cara a los denisovanos, que son un poco como el fantasma de la familia&rdquo;, asegura <a href="https://www.cenieh.es/sobre-el-cenieh/personal/martinon-torres-maria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Martin&oacute;n</a>, directora del Centro Nacional de Investigaci&oacute;n sobre la Evoluci&oacute;n Humana (CENIEH). &ldquo;El an&aacute;lisis pone de relieve la importancia y el potencial de la paleoprote&oacute;mica para caracterizar poblaciones humanas extintas y llegar a donde el ADN no puede llegar por la antig&uuml;edad y la preservaci&oacute;n de material molecular&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estudio nos permite dar un paso más al reto de ponerle cara a los denisovanos, que son un poco como el fantasma de la familia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Martinón</span>
                                        <span>—</span> Directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta especie comenz&oacute; siendo lo que se llama un linaje fantasma, en el sentido de que se conoc&iacute;a su ADN, pero no ten&iacute;a representante f&iacute;sico&ldquo;, suscribe <a href="https://www.mncn.csic.es/es/quienes_somos/rosas-antonio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Rosas</a>, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC). &rdquo;Empezamos a conocer su aspecto f&iacute;sico&ldquo;. A la vez, a&ntilde;ade, el descubrimiento nos permite comparar otros f&oacute;siles hallados en China cuyo origen no estaba claro y que ahora pueden ser validados propiamente como denisovanos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interpretación artística de la apariencia del denisovano del estudio.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De los denisovanos sabemos todav&iacute;a muy poco y no tenemos muy claro cu&aacute;ndo y c&oacute;mo desaparecieron, se&ntilde;ala el experto. &ldquo;Son un grupo hermano de los neandertales. Es, por as&iacute; decirlo, el equivalente de los neandertales en el extremo m&aacute;s oriental de Asia. Un grupo que evolucion&oacute; desde un antepasado com&uacute;n con los neandertales hace unos 400.000 a&ntilde;os&rdquo;. Al analizar el genoma de las poblaciones actuales, la huella de la hibridaci&oacute;n con unos y otros est&aacute; presente, y pudo tener valor adaptativo: el cruce con los denisovanos pudo ayudar a una adaptaci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida a las zonas de gran altitud de esta regi&oacute;n del planeta. &ldquo;Eso es un argumento a favor de la hibridaci&oacute;n adaptativa; te permite asimilar funciones biol&oacute;gicas y adaptarte de una manera mucho m&aacute;s r&aacute;pida, te ahorras medio mill&oacute;n de a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un mestizaje sin fin</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Me parece fant&aacute;stico que las prote&iacute;nas est&eacute;n ayudando a situar estos f&oacute;siles sin contexto y que no encajan con el modelo de<em> Homo</em>&nbsp;<em>erectus&nbsp;</em>de China&rdquo;, asegura el paleoantrop&oacute;logo espa&ntilde;ol&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Berm%C3%BAdez_de_Castro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Berm&uacute;dez de Castro</a>. &ldquo;En la parte final del Pleistoceno de China hay una variabilidad extraordinaria en el registro de f&oacute;siles humanos que tiene que ser ordenada. Las prote&iacute;nas ser&aacute;n una gran ayuda, porque no hay suficiente informaci&oacute;n morfol&oacute;gica para obtener conclusiones robustas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Berm&uacute;dez de Castro, es sorprendente que esta poblaci&oacute;n se expandiera tanto hacia el este. &ldquo;Sus genes se integraron en el ADN de los melanesios y, por supuesto, en nuestro genoma&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Todo apunta a que cuando los humanos nos movimos por todas partes y encontramos&nbsp;<em>humanos&nbsp;</em>parecidos hubo de todo, desde posibles enfrentamientos hasta hibridaci&oacute;n&rdquo;, concluye. &ldquo;A medida que avanza la paleogen&eacute;tica vamos viendo ese mestizaje tan interesante entre todos los&nbsp;<em>humanos</em>&nbsp;de finales del Pleistoceno, excepto en &Aacute;frica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mandibula-emergio-mar-poner-cara-especie-humana-fantasma_1_12212638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Apr 2025 00:04:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mandíbula que emergió del mar para poner cara a la especie humana 'fantasma']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Paleontología,mandíbula]]></media:keywords>
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