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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mohsen Rabbani]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mohsen-rabbani/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mohsen Rabbani]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Expedientes "Turco" y "Paisano": archivos desclasificados confirman que la SIDE seguía al supuesto coordinador del ataque a la AMIA desde 1992]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/expedientes-turco-paisano-archivos-desclasificados-confirman-side-seguia-supuesto-coordinar-atentado-amia-1992_1_12353365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea45534e-13f9-46eb-898f-154b3bee48b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Expedientes &quot;Turco&quot; y &quot;Paisano&quot;: archivos desclasificados confirman que la SIDE seguía al supuesto coordinador del ataque a la AMIA desde 1992"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuevos archivos desclasificados de la Secretaría de Inteligencia sobre la voladura de la mutual judía apuntan a El Reda, buscado como el supuesto cerebro de la logística del la voladura del edificio. Las claves de otra pista falsa, por el autor del libro "30 Días. La trama del atentado a la AMIA”.</p></div><p class="article-text">
        Nuevos hallazgos en los archivos desclasificados de la Secretar&iacute;a de Inteligencia del Estado (SIDE) confirman que a partir del atentado a la embajada de Israel en 1992, los esp&iacute;as que responden a Presidencia de la Naci&oacute;n segu&iacute;an al &ldquo;Clan Reda&rdquo; -compuesto por varios hermanos, sus esposas, sus familias y primos-, que comenz&oacute; a ser blanco de una investigaci&oacute;n, debido a <strong>las sospechas de v&iacute;nculos con Hezbol&aacute;, tanto en la Triple Frontera como en Buenos Aires</strong>. Los Reda est&aacute;n sindicados como presuntos autores materiales de la bomba que explot&oacute; en la sede de la Asociaci&oacute;n Mutual Israelita Argentina (AMIA) dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en julio de 1994.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que los Reda, la SIDE segu&iacute;a a &ldquo;elementos de la Mezquita At Tauhid del barrio de Floresta&rdquo; a la que asist&iacute;an estas familias. Su l&iacute;der religioso, Mohsen Rabbani, otro sospechoso, tambi&eacute;n era objeto de seguimientos. Producto de esas indagaciones se encontraron <strong>m&aacute;s de 4.000 registros en los archivos secretos del organismo de Inteligencia acerca de diversas tareas de reuni&oacute;n de informaci&oacute;n sobre todas estas personas</strong>. Los casos se denominaron <strong>&ldquo;Turco&rdquo; y &ldquo;Paisano&rdquo;</strong> y estuvieron a cargo de la denominada la Sala Independencia, creada en la SIDE tras ese primer ataque terrorista. Los expedientes incluyen informaci&oacute;n y antecedentes aportados incluso por servicios colaterales.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n surge a partir de un pedido de las v&iacute;ctimas del atentado a la AMIA, agrupadas en Memoria Activa, quienes reclamaron a la Unidad Fiscal encargada del caso del atentado de 1994 la b&uacute;squeda de mayor informaci&oacute;n en los archivos desclasificados de la SIDE. El principal se&ntilde;alado como encargado de la log&iacute;stica del atentado a la mutual jud&iacute;a es <strong>Samuel Salman El Reda, tambi&eacute;n identificado como Salman Raouf Salman</strong>, un liban&eacute;s que cuenta con orden de captura internacional y alerta roja de Interpol, y que ser&iacute;a juzgado en ausencia en nuestro pa&iacute;s como &ldquo;el coordinador del grupo operativo que cometi&oacute; el atentado del 18 de julio de 1994&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los documentos revelan que quien concret&oacute; el atentado de 1994 <strong>ya era seguido por los servicios de la Inteligencia desde 1992</strong>. A&uacute;n as&iacute;, las autoridades no pudieron evitar el atentado a la AMIA.
    </p><p class="article-text">
        En el libro &ldquo;30 d&iacute;as&rdquo;, rese&ntilde;&eacute; que El Reda lleg&oacute; a la Argentina en 1987, luego de vivir un tiempo en Colombia, donde trabaj&oacute; en el rubro textil, en un barrio chiita de Maicao. <strong>En Buenos Aires se cas&oacute; con una joven menor de edad</strong>, Silvina Sain, hija de una familia del &ldquo;barrio turco&rdquo; de Floresta, donde sus casas bajas albergaban desde hac&iacute;a m&aacute;s de cien a&ntilde;os a la comunidad libanesa.
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                    alt="Sede de la AMIA, con la lista de los asesinados por el coche bomba de 1994."
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                Sede de la AMIA, con la lista de los asesinados por el coche bomba de 1994.                            </span>
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        Silvina, musulmana devota, &ldquo;fan&aacute;tica&rdquo; seg&uacute;n los informes de los agentes que la segu&iacute;an, pertenec&iacute;a a una de las familias vinculadas al <strong>sheij iran&iacute; Mohsen Rabbani</strong>, director de esa mezquita erigida en una vieja casona de dos plantas sobre la entonces adoquinada calle San Nicol&aacute;s, en el mismo barrio. 
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia se&ntilde;alaba que Rabbani la present&oacute; con El Reda y fue quien los cas&oacute;. Y que Rabbani tambi&eacute;n aloj&oacute; a un primo, Tarek El Reda, junto con su esposa, antes de que se fueran a vivir a Colombia, donde viv&iacute;a parte del &ldquo;clan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Karina, hermana de Silvina y tambi&eacute;n militante del islamismo radicalizado, estaba casada con otro de los hermanos El Reda, Hussein, y hab&iacute;an vivido juntos tambi&eacute;n en Colombia. En Buenos Aires, hab&iacute;a trabajado en la librer&iacute;a de la mezquita y ella era secretaria del sheij Rabbani. <strong>&ldquo;Los jueves, pasadas las 23:30 se re&uacute;nen en la Mezquita a leer, estudiar y comentar la filosof&iacute;a y el pensamiento del Ayatol&aacute; Khomeini&rdquo;, informaban los esp&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute;, otro de los hermanos El Reda, fue detenido en Rosario en noviembre de 1992. Se hab&iacute;a alojado en la habitaci&oacute;n 1006 del hotel Rep&uacute;blica con un nombre falso: Manuel Guti&eacute;rrez. Se dirigi&oacute; a la sucursal del Banco Naci&oacute;n e intent&oacute; cambiar 5.000 d&oacute;lares falsos. Dos d&iacute;as m&aacute;s tarde, la polic&iacute;a allan&oacute; su habitaci&oacute;n, donde le secuestraron 30.000 d&oacute;lares m&aacute;s, tambi&eacute;n falsos, y unas anotaciones que indicaban que ya hab&iacute;a cambiado miles de d&oacute;lares en los &uacute;ltimos meses.
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                Familiares de vÍctimas del atentado a la AMIA reclaman justicia.                            </span>
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        Seg&uacute;n esos registros, <strong>Jos&eacute; hab&iacute;a protagonizado un raid cambiario entre julio y septiembre de 1992</strong>, entre la sucursal Flores de Casa Piano e Iguaz&uacute; Cambios, ubicada en Ciudad del Este. A fines de septiembre, le transfiri&oacute; 40.000 a su hermano Samir a una cuenta del Byblos Bank, en L&iacute;bano, y pocos d&iacute;as m&aacute;s tarde, ya en octubre, volvi&oacute; a Casa Piano para cambiar casi 100.000 d&oacute;lares, hasta que finalmente fue detenido en noviembre. En total,<strong> cambi&oacute; alrededor de 300.000 d&oacute;lares hasta que la polic&iacute;a lleg&oacute; a la habitaci&oacute;n del hotel en Rosario</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Servicios colaterales lo vincularon al financiamiento de Hezbol&aacute;</strong>. Estados Unidos envi&oacute; a Rosario un experto que tom&oacute; contacto con la jueza federal Colidoy, encargada del caso, y obtuvo una muestra de los billetes secuestrados para realizar un estudio. &ldquo;Se corrobor&oacute; que hab&iacute;an sido falsificados en Ir&aacute;n&rdquo;, inform&oacute; la inteligencia en 1992. Tambi&eacute;n dejaron asentado que Jos&eacute; era pariente de aquella mujer activista de la mezquita At-Tauhid, Silvina Sain, su cu&ntilde;ada. Los papeles que le secuestraron confirmaron <strong>su contacto con otros sospechosos en la zona de la Triple Frontera</strong>. &ldquo;Apreciar&iacute;amos que nos env&iacute;en sus comentarios sobre las siguientes pistas actualizadas sobre Jos&eacute; Salman, su hermano Samuel y otros asociados, incluyendo Farouk Omairi, Karina Sain y Mohsen Rabbani&rdquo;, se interes&oacute; la Inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s de ser detenido en Rosario, Jos&eacute; recuper&oacute; su libertad, cuando su hermano El Reda design&oacute; un abogado, de apellido Sirio, y pag&oacute; la fianza, unos 20.000 d&oacute;lares de entonces. El 10 de junio de 1993, se lo declar&oacute; rebelde y se orden&oacute; su captura, por no haber regresado a comparecer ante el tribunal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mezquita de Rabbani, a la que asist&iacute;a la familia de su esposa y todos sus v&iacute;nculos, estaba vigilada.</strong> Rabbani tambi&eacute;n estaba vigilado. La casa de los suegros de El Reda estaba vigilada. Su otro hermano, Jos&eacute;, estaba vigilado, y tambi&eacute;n sus otras relaciones y todos los domicilios a los que concurr&iacute;a. Toda esta minor&iacute;a libanesa chiita de Floresta era objeto de un intenso seguimiento de los servicios de Inteligencia por aquel primer atentado y ante la sospecha de su relaci&oacute;n con Hezbol&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Se advert&iacute;a que los Sain, junto con sus primos, los Assad, ocupaban un rol central en la comunidad libanesa chiita y m&aacute;s tarde ser&iacute;an se&ntilde;alados como &ldquo;el apoyo local&rdquo; para los planes de Rabbani, al igual que los hermanos El Reda. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el casamiento, El Reda y Silvina vivieron en Colombia, Foz de Iguaz&uacute; y Buenos Aires. <strong>&Eacute;l viaj&oacute; varias veces al L&iacute;bano. En 1994, resid&iacute;an entre Foz y Ciudad del Este, vecinas a Puerto Iguaz&uacute;, en la provincia de Misiones. </strong>Pero ese a&ntilde;o, todo cambiar&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En enero, El Reda volvi&oacute; a Buenos Aires. En junio, regres&oacute; a Foz para <strong>escoltar a Silvina y sus hijas hacia el L&iacute;bano</strong>. S&oacute;lo &eacute;l regres&oacute;. Se aloj&oacute; en la casa de sus suegros, sobre la calle Mor&oacute;n, en Floresta, y en otra vivienda familiar de la calle Campana, en el mismo barrio. El 1&deg; de julio de 1994, asumi&oacute; su nueva funci&oacute;n en Buenos Aires: fue el supuesto coordinador entre las c&eacute;lulas dormidas y el responsable de instrumentar la concreci&oacute;n de la nueva misi&oacute;n terrorista.
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                    alt="El atentado a la AMIA causó 85 muertes y más de 300 heridos."
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            <span class="title">
                El atentado a la AMIA causó 85 muertes y más de 300 heridos.                            </span>
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        Para entonces, <strong>la Inteligencia argentina ya estaba alertada sobre las amenazas de otra represalia, a prop&oacute;sito de ciertos ataques israel&iacute;es en Medio Oriente</strong>. Los autores del primer atentado pod&iacute;an volver a utilizar un coche bomba en Buenos Aires: &ldquo;Esperen a julio. Cuando pase no van a tener dudas sobre a qu&eacute; nos estamos refiriendo&rdquo;, fue la advertencia atribuida a una fuente de Hezbol&aacute; en un informe transmitido a la SIDE por un esp&iacute;a colateral. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, un servicio colateral hab&iacute;a alertado sobre <strong>el aumento de contactos entre miembros terroristas de Am&eacute;rica del Norte con el Sur</strong>. Sostuvo que un aspecto importante de las actividades se concretaba en el &aacute;rea de la Triple Frontera y que &ldquo;de acuerdo a informaci&oacute;n confiable&rdquo;, en agosto de 1992, Silvina Sa&iacute;n, la esposa de El Reda, hab&iacute;a participado del raid cambiario por el que fue detenido su cu&ntilde;ado Jos&eacute;: &ldquo;Sabemos que hay varios familiares Salman, quienes son integrantes de Hezbol&aacute;, cuyas residencias se encuentran en Paraguay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el expediente para la investigaci&oacute;n judicial del atentado a la AMIA, las referencias sobre Salman El Reda fueron incorporadas reci&eacute;n sobre finales de septiembre de 1994 por un testigo de identidad reservada aportado por la SIDE. Pero <strong>la compulsa de los archivos desclasificados permite acreditar que para julio de 1994, la SIDE lo ten&iacute;a identificado como Salman Salman Raouf</strong>, nacido en Bent Jbeil, el 5 de junio de 1963. Y mucho antes de las referencias aportadas al tr&aacute;mite por ese &ldquo;Testigo A&rdquo;, la SIDE, adem&aacute;s de los tel&eacute;fonos que utilizaba, ten&iacute;a ya cargados, en su base de datos, todos estos &ldquo;antecedentes de Salman&rdquo; en relaci&oacute;n con el segundo ataque. 
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                    alt="&quot;La tragedia del caso AMIA lleva ya más de 30 años y nuestro país está obligado a remover todos los obstáculos que mantienen este caso en la total impunidad&quot;, afirma Rúa."
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                &quot;La tragedia del caso AMIA lleva ya más de 30 años y nuestro país está obligado a remover todos los obstáculos que mantienen este caso en la total impunidad&quot;, afirma Rúa.                            </span>
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        Un resumen: la informaci&oacute;n dentro del Hezbol&aacute; indica que el sospechoso de estar involucrado en la explosi&oacute;n de la AMIA se llama Salman Raouf, un agente operativo del Hezbol&aacute; en Argentina. Nacido en el sur del L&iacute;bano, est&aacute; casado con una libanesa de Argentina y hab&iacute;a estado viviendo aqu&iacute; con su familia. El nombre de la madre de Salman es Maysara Reda. Antes del atentado a la AMIA, Salman acompa&ntilde;&oacute; a su familia al L&iacute;bano y luego volvi&oacute; inmediatamente  a la Argentina. <strong>Luego regres&oacute; al L&iacute;bano el 19 de julio de 1994, un d&iacute;a despu&eacute;s de la explosi&oacute;n, donde se oculta con protecci&oacute;n del Hezbol&aacute;.</strong> En la actualidad vive con sus padres, en su departamento del cuarto piso del edificio Kanj, en la calle As&rsquo;ad Al-As&rsquo;ad, en la zona de Al-Shiyyah en el suburbio del Sur. 
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n cargada en la base de datos de la SIDE unas semanas despu&eacute;s del atentado, a la que <strong>se le dio un c&oacute;digo de &ldquo;alta valorizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;probablemente verdadera&rdquo; y &ldquo;proveniente de una fuente completamente confiable&rdquo;</strong>, no fue nunca aportada en sede judicial.  &ldquo;A pesar de ello, no se encontraron hasta el momento constancias de que alguna de estas dos &aacute;reas de la Secretar&iacute;a haya compartido esta informaci&oacute;n con el Juzgado Federal n&uacute;mero 9, donde tramitaba la causa&rdquo;, denunci&oacute; el &uacute;ltimo informe fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Se advierte as&iacute; que &ldquo;para fines de 1995 y principios de 1996 se diluyen las menciones a Raouf Salman entre los documentos de SIDE y se instala la versi&oacute;n que se&ntilde;ala que el nombre del Jefe operativo de Hezbollah es Samuel Salman El Reda&rdquo;, aun cuando en enero de 1995 la inteligencia estadounidense hab&iacute;a alertado bien concretamente acerca de las verdaderas identidades de los hermanos El Reda, que sus documentos con esa identidad y nacionalidad colombiana ser&iacute;an falsos. <strong>Dec&iacute;an que lo m&aacute;s probable es que hayan nacido en el L&iacute;bano y que el verdadero apellido era Salman</strong>, siendo que el apellido Reda de su madre lo usan s&oacute;lo para operar en Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nombre Raouf desaparece de los documentos y es reemplazado por Samuel, a quien se atribuye la misma informaci&oacute;n que anteriormente se atribu&iacute;a al primero&rdquo;, advierte el informe fiscal. <strong>As&iacute; se empieza a instalar sin fundamento que ser&iacute;an hermanos y no una misma persona con identidad falsa. </strong>
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                Imputados por el caso AMIA.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras el &ldquo;Informe Toma&rdquo; de la SIDE de 2003, donde directamente se reemplaz&oacute; en la transcripci&oacute;n de la informaci&oacute;n recibida respecto de Raouf su identificaci&oacute;n por la de Samuel Salman el Reda, se dispuso la captura de este &ldquo;colombiano&rdquo; con este nombre falso en 2009, que a&ntilde;os despu&eacute;s del atentado, la que se mantuvo por a&ntilde;os en el error.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras la muerte del fiscal Alberto Nisman, la Inteligencia israel&iacute; insisti&oacute; en que el verdadero nombre era Salman Raouf Salman</strong>, que era ciudadano liban&eacute;s, nacido en la aldea chiita Bint Jbeil, del sur del L&iacute;bano, y que segu&iacute;a viviendo en Beirut: &ldquo;Estuvo involucrado en los dos atentados de Argentina, tanto el de la embajada de Israel como el de la AMIA. Su involucramiento contempl&oacute;, definitivamente, la recopilaci&oacute;n de Inteligencia y la gesti&oacute;n log&iacute;stica, as&iacute; como, probablemente, la preparaci&oacute;n del material b&eacute;lico requerido para tal fin&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n, aportada inicialmente por la CIA de Estados Unidos, se mantuvo en los informes finales del Mossad sobre los dos atentados, donde actualizaron que Salman Raouf a&uacute;n reside en Beirut, como su hermano Abdallah Raouf Salman, antes falsamente Jos&eacute;, y que se est&aacute; quedando calvo. Y reci&eacute;n en 2019,<strong> diez a&ntilde;os despu&eacute;s del dictado de su primera orden fallida de captura internacional, y 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de que la SIDE retuviera esa informaci&oacute;n</strong>, registrada en sus bases ya unos d&iacute;as despu&eacute;s del atentado, se hizo saber a Interpol la verdadera identidad de El Reda. 
    </p><p class="article-text">
        En los t&eacute;rminos de la condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, informada el a&ntilde;o pasado, el Estado argentino es responsable de determinar la identidad de los autores materiales e intelectuales de los hechos y todas las autoridades estatales est&aacute;n obligadas a colaborar en la recaudaci&oacute;n de la prueba, evitando omisiones, siguiendo l&iacute;neas l&oacute;gicas de investigaci&oacute;n, absteni&eacute;ndose de actos que impliquen la obstrucci&oacute;n para la marcha del proceso investigativo y sin poder ampararse en argumentos como el secreto de Estado o la confidencialidad de la informaci&oacute;n, que en realidad sean pretexto para impedir la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s el Estado argentino debe proseguir los procesos pendientes en contra de los responsables del encubrimiento del atentado, con el fin de aplicar las sanciones correspondientes. 
    </p><p class="article-text">
        La tragedia del caso AMIA lleva ya m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y nuestro pa&iacute;s est&aacute; obligado a remover todos los obst&aacute;culos que mantienen este caso en la total impunidad.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Alejandro R&uacute;a es autor de &ldquo;30 D&iacute;as. La trama del atentado a la AMIA&rdquo;, de Editorial Planeta.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rúa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/expedientes-turco-paisano-archivos-desclasificados-confirman-side-seguia-supuesto-coordinar-atentado-amia-1992_1_12353365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jun 2025 15:52:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Expedientes "Turco" y "Paisano": archivos desclasificados confirman que la SIDE seguía al supuesto coordinador del ataque a la AMIA desde 1992]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado a la AMIA,Hezbollah,Irán,Mohsen Rabbani,Salman El Reda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Operación Cacerola: qué dicen los archivos desclasificados de la SIDE sobre Rabbani y su ausencia en el juicio del caso AMIA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/operacion-cacerola-dicen-archivos-desclasificados-side-rabbani-ausencia-juicio-caso-amia_1_12232023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a108c078-fd78-4e73-a1bd-89c2e609f430_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="Operación Cacerola: qué dicen los archivos desclasificados de la SIDE sobre Rabbani y su ausencia en el juicio del caso AMIA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de esta nota, el abogado Alejando Rúa, relata los hallazgos sobre la intervención de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en torno al imán iraní Mohsen Rabbani, acusado como uno de los supuestos autores intelectuales del atentado terrorista a la mutual judía en 1994. </p></div><p class="article-text">
        Para avanzar en el juicio en ausencia de los acusados por el atentado del 18 de julio de 1994, se concret&oacute; d&iacute;as atr&aacute;s un nuevo dictamen fiscal con las imputaciones que pesan sobre quienes fueran los m&aacute;s altos funcionarios del gobierno iran&iacute;, adem&aacute;s de los libaneses que aparecen como sospechosos de haber concretado el ataque a la <strong>Asociaci&oacute;n Mutual Israelita Argentina (AMIA)</strong>. La acusaci&oacute;n reproduce las argumentaciones del fiscal Alberto Nisman de d&eacute;cadas pasadas y sostiene que el ataque lo hicieron &ldquo;con autorizaci&oacute;n, directivas y financiamiento de quienes por entonces se encontraban a cargo del gobierno de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n&rdquo; y la utilizaci&oacute;n de su red de espionaje, considerada &ldquo;una estaci&oacute;n de inteligencia&rdquo;, que se apoy&oacute; en la estructura de la Embajada de Ir&aacute;n y su Consejer&iacute;a Cultural en Buenos Aires, por entonces ya a cargo del <strong>im&aacute;n iran&iacute; Mohsen Rabbani</strong>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, &ldquo;Hadi Solemainpour, desde su rol de embajador iran&iacute; en Buenos Aires, <strong>brind&oacute; el apoyo y la cobertura</strong> necesaria para que se lleve a cabo dentro de la sede diplom&aacute;tica la labor de inteligencia necesaria para avanzar con la operaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;Mohsen Rabbani result&oacute; el art&iacute;fice principal de llevar adelante la log&iacute;stica del ataque&rdquo;, ratific&oacute; el Ministerio P&uacute;blico en uno de sus &uacute;ltimos dict&aacute;menes. &ldquo;Funcional a ello result&oacute; la estaci&oacute;n de inteligencia que &eacute;l mismo articul&oacute; a poco de su llegada al pa&iacute;s, a principios de los a&ntilde;os 80&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rabbani as&iacute; &ldquo;mantuvo estrecha vinculaci&oacute;n con integrantes de la agrupaci&oacute;n armada Hezbollah afincados en Latinoam&eacute;rica&rdquo;, concretamente con aquellos libaneses acusados de cometer el atentado, quienes asist&iacute;an a su mezquita en Floresta. Se lo acusa tambi&eacute;n como el &ldquo;art&iacute;fice principal de la instalaci&oacute;n y el progreso de la estructura de espionaje con capacidad suficiente para organizar con &eacute;xito&rdquo; la etapa previa al atentado. 
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                    alt="El atentado a la AMIA ocurrió el 18 de julio de 1994, cuando un coche bomba explotó frente a la sede de la institución, en la ciudad de Buenos Aires. "
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                El atentado a la AMIA ocurrió el 18 de julio de 1994, cuando un coche bomba explotó frente a la sede de la institución, en la ciudad de Buenos Aires.                             </span>
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        Mohsen Rabbani ingres&oacute; a la Argentina el 27 de agosto de 1983 y desde entonces fue <strong>objeto de seguimientos por los servicios de la inteligencia locales</strong>, en el marco de una &ldquo;Mesa S&rdquo; de la Secretar&iacute;a de Inteligencia del Estado (SIDE). En el organismo monitoreaban tambi&eacute;n al &ldquo;Objetivo S&rdquo;, m&aacute;s amplio, que abarcaba a los pa&iacute;ses &aacute;rabes y musulmanes con representaci&oacute;n diplom&aacute;tica en nuestro pa&iacute;s, las organizaciones locales de su comunidad, las mezquitas y la representaci&oacute;n en el pa&iacute;s de la Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n de Palestina (OLP), donde se atend&iacute;a la tem&aacute;tica isl&aacute;mica y de Medio Oriente y, particularmente, desde 1979 y la revoluci&oacute;n teocr&aacute;tica, el escenario iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Luego del atentado de 1992 a la embajada de Israel en Buenos Aires, la reuni&oacute;n de informaci&oacute;n sobre la comunidad chiita y sobre Rabbani en particular se increment&oacute; notablemente, y la SIDE despleg&oacute; numerosas tareas de vigilancia e inteligencia sobre el sheij y su entorno, <strong>incluidos los libaneses asistentes a su mezquita</strong>. Se ha desclasificado numerosa documentaci&oacute;n sobre las tareas de infiltraci&oacute;n, vigilancia y seguimiento que comenzaron a realizarse de manera intensiva en este periodo. Y para 1994, ante las <strong>alertas recibidas sobre la posibilidad de un nuevo ataque</strong>, el inter&eacute;s por la realizaci&oacute;n de tareas de inteligencia sobre Rabbani tambi&eacute;n fue compartido por los servicios de inteligencia israel&iacute;es, y se propuso &ldquo;fijar como blancos a Mohsen Rabbani y la Consejer&iacute;a Cultural para desarrollar tareas de infiltraci&oacute;n, controles telef&oacute;nicos y de sus actividades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En &ldquo;30 D&iacute;as&rdquo; rese&ntilde;&eacute; con detalle el despliegue de esas &ldquo;Operaciones Especiales de Inteligencia&rdquo; y la intervenci&oacute;n dispuesta por el Mossad, servicio de inteligencia de Israel, sobre los tel&eacute;fonos de la embajada iran&iacute; en Buenos Aires m&aacute;s de un mes antes del atentado a la AMIA. Esas intervenciones <strong>fueron ejecutadas por la SIDE sin orden judicial</strong>, a prop&oacute;sito de las alertas recibidas sobre un nuevo ataque con coche bomba, en represalia por cuanto suced&iacute;a en Medio Oriente. Los aportes t&eacute;cnicos de los israel&iacute;es a la SIDE se listan en la documentaci&oacute;n: receptores de sonido direccional con capacidad de grabaci&oacute;n; aparatos para filmaci&oacute;n nocturna; medios de comunicaci&oacute;n; medios de observaci&oacute;n y de penetraci&oacute;n t&eacute;cnica; medios t&eacute;cnicos para control de l&iacute;neas telef&oacute;nicas desde las cercan&iacute;as de su instalaci&oacute;n; sistema de comunicaci&oacute;n directa con la colateral; traductor de farsi.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La UFI-AMIA solicitó el 8 de abril a la Justicia una orden de captura internacional contra el líder supremo de Irán, Ali Jameneí."
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                La UFI-AMIA solicitó el 8 de abril a la Justicia una orden de captura internacional contra el líder supremo de Irán, Ali Jameneí.                            </span>
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        Adem&aacute;s, el mismo d&iacute;a del ataque a la AMIA <strong>fueron intervenidos sin orden judicial los tel&eacute;fonos atribuidos a los libaneses del entorno de Rabbani y otros que utilizaba el sheij</strong>, que fue inmediatamente se&ntilde;alado por la SIDE como uno de sus perpetradores del ataque. Ya en la primera resoluci&oacute;n judicial sobre el atentado, el 9 de agosto de 1994, se respaldaron esos se&ntilde;alamientos de la inteligencia: &ldquo;Encuentro limitada mi competencia para interrogar a Rabbani respecto de las sospechas que recaen sobre su persona. Ser&aacute; el Supremo Tribunal de la Naci&oacute;n quien deba decidir al respecto&rdquo;, refiri&oacute; el juez del caso, mientras dispon&iacute;a las primeras ordenes de captura internacional sobre cuatro &ldquo;diplom&aacute;ticos&rdquo; iran&iacute;es, falsamente acusados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Corte rechazo su propia intervenci&oacute;n</strong>. La falsa atribuci&oacute;n a esos &ldquo;diplom&aacute;ticos&rdquo; fue explicada con detalle en &ldquo;30 D&iacute;as&rdquo; y el Procurador General de la Naci&oacute;n les hab&iacute;a ya advertido sobre el d&eacute;ficit de la acusaci&oacute;n. Para ese entonces, un cable de la embajada de Estados Unidos en Argentina advirti&oacute; tambi&eacute;n sobre la situaci&oacute;n, &ldquo;dolorosamente evidente, ya a seis semanas&rdquo;: &ldquo;Mientras el papel iran&iacute; es ampliamente asumido, faltan pruebas concretas&rdquo;. &ldquo;Las autoridades argentinas parecen perdidas en producir pruebas fuertes para vincular a cualquier persona o grupo con los bombardeos. En ambos casos parecen hacer un esfuerzo de buena fe, pero en 1992 fracasaron totalmente y en 1994 sus esfuerzos est&aacute;n claramente fracasados&rdquo;, sosten&iacute;a el cable diplom&aacute;tico. Hoy sabemos que ni siquiera hubo buena fe.
    </p><h2 class="article-text">La SIDE y Rabbani</h2><p class="article-text">
        Desde entonces, Mohsen Rabbani fue reiteradamente y hasta hoy se&ntilde;alado como responsable de la inteligencia previa al atentado y de organizar la log&iacute;stica del grupo operativo que condujo la camioneta cargada de explosivos hasta la mutual jud&iacute;a el 18 de julio de 1994. En &ldquo;30 D&iacute;as&rdquo; rese&ntilde;&eacute; tambi&eacute;n las estrategias de abordaje que le destin&oacute; la SIDE despu&eacute;s del atentado y c&oacute;mo lleg&oacute; a infiltrar a uno de sus agentes, que le reportaba lo que ve&iacute;a y escuchaba: 
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            <span class="title">
                El nuevo edificio de la AMIA.                            </span>
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        &ldquo;Le tom&oacute; tiempo, pero <strong>el infiltrado logr&oacute; la confianza del mism&iacute;simo Rabbani</strong>. Fue su chofer. La infiltraci&oacute;n se extendi&oacute; por varios a&ntilde;os, mientras la inteligencia segu&iacute;a investigando al sheij y su entorno. El agente ingres&oacute; a la comunidad trabajando como chofer de una l&iacute;nea de colectivos de la zona. Luego, entabl&oacute; una relaci&oacute;n con la hija de un empleado de la embajada de Ir&aacute;n. Aprendi&oacute; palabras y saludos en farsi. Ya infiltrado en el entorno del sheij, cuando Rabbani ten&iacute;a dudas sobre algo que le&iacute;a en los diarios argentinos, el ch&oacute;fer lo asist&iacute;a ley&eacute;ndoselos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hubo adem&aacute;s un segundo agente infiltrado y la informaci&oacute;n obtenida se acumula en el caso &ldquo;Orador&rdquo; de la SIDE. Los informes de enero de 1996 ya admit&iacute;an no poder reunir elementos que corroboren la hip&oacute;tesis de que los iran&iacute;es sean los autores de los atentados, aunque alimentan la sospecha de que Rabbani sabe qui&eacute;n lo hizo, en el marco de sus relaciones. Luego, en el informe de febrero se plantea que <strong>las conexiones claves del islamismo chiita en nuestro pa&iacute;s son las mujeres de la comunidad</strong>. Hay referencias al rol atribuido a las hijas de las familias destacadas y la vinculaci&oacute;n con los libaneses asistentes a la mezquita de Floresta, objetivo de la SIDE.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s y para ese tiempo, <strong>las autoridades de la SIDE mantuvieron al menos tres reuniones secretas con los funcionarios iran&iacute;es</strong> que continuaban sus funciones en Buenos Aires, con el expreso prop&oacute;sito de procurar un acuerdo de intercambio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El atentado a la AMIA fue el mayor acto de terrorismo internacional que sufrió nuestro país."
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                El atentado a la AMIA fue el mayor acto de terrorismo internacional que sufrió nuestro país.                            </span>
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        Esas <strong>reuniones tuvieron lugar entre mayo y junio de 1996</strong>, en el despacho de la subsecretar&iacute;a de Inteligencia Interior de la SIDE, en el edificio central de la calle 25 de Mayo. Y a ellas asisti&oacute; el propio acusado Mohsen Rabbani, que estaba a cargo de la Consejer&iacute;a Cultural de la embajada de Ir&aacute;n, acompa&ntilde;ado por el encargado de negocios que qued&oacute; en la Embajada tras la partida del embajador Soleimanpour, luego de las acusaciones de agosto de 1994. 
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades de la SIDE aclararon a los iran&iacute;es que estaban en &ldquo;un &aacute;rea de reserva&rdquo;, de &ldquo;secreto confesional&rdquo;, un &aacute;rea de inteligencia que no interfer&iacute;a en las relaciones internacionales con Ir&aacute;n, que corr&iacute;an por cuenta y responsabilidad de la Canciller&iacute;a. <strong>Los funcionarios argentinos manifestaron que consideraban erradas las vinculaciones que se hac&iacute;an del gobierno iran&iacute; con el atentado a la AMIA</strong>. La SIDE realiz&oacute; &ldquo;escuchas ambientales&rdquo; de esas reuniones, que luego fueron transcriptas y se hallaron entre la documentaci&oacute;n desclasificada. Tambi&eacute;n se encontraron los registros de la intervenci&oacute;n telef&oacute;nica que se manten&iacute;a sobre la representaci&oacute;n diplom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tales registros documentan que incluso <strong>se le propuso a Rabbani generar &ldquo;colaboraciones&rdquo; de inteligencia</strong> entre ambos pa&iacute;ses para superar los inconvenientes y nutrirse de la inteligencia iran&iacute;: &ldquo;Lo que ya les dije el otro d&iacute;a es que estamos abiertos a cualquier intercambio, sobre todo de &oacute;pticas, de uniones, y m&aacute;s con un pa&iacute;s tan importante como Ir&aacute;n&rdquo;. Y expresamente se le pidi&oacute; al consejero cultural que hiciera llegar ese planteo al gobierno iran&iacute;, advirtiendo que aunque las relaciones exteriores no eran competencia de la SIDE, ten&iacute;an el apoyo del gobierno argentino para llevar adelante esta propuesta. 
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                AMIA. El edificio de la calle Pasteur, 18 de julio de 1994.                            </span>
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        Esas mismas autoridades de la SIDE participaron luego de otra <strong>operaci&oacute;n de acercamiento al acusado Mohsen Rabbani</strong>, con el objetivo, esta vez, de <strong>sacarlo del pa&iacute;s</strong>. La documentaci&oacute;n desclasificada da cuenta as&iacute; de la coordinaci&oacute;n del servicio de inteligencia argentino y el norteamericano en la definici&oacute;n de esa nueva tarea y la estrategia para llevar adelante lo que llamaron &ldquo;Operaci&oacute;n Cacerola&rdquo;: el servicio colateral enviar&iacute;a un oficial operativo especializado en contraterrorismo que, con el apoyo operativo de la SIDE, se encargar&iacute;a de ofrecerle a Rabbani su salida del pa&iacute;s a cambio de una importante suma de dinero, frente a la amenaza de que si no lo sacar&iacute;an en forma compulsiva.
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            <span class="title">
                Atentado a la AMIA.                            </span>
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        <strong>Mohsen Rabbani se fue de Argentina el 21 de septiembre 1997 en un vuelo de Iberia con escala en Madrid y destino a Teher&aacute;n</strong>. Y la canciller&iacute;a argentina hizo saber a la SIDE que hab&iacute;a informado a las autoridades iran&iacute;es que el gobierno argentino no deseaba que Rabbani regresara a la Argentina. La Canciller&iacute;a indic&oacute; que esta solicitud implicaba un llamado a la cooperaci&oacute;n del gobierno iran&iacute; a fin de no declarar, formalmente, persona no grata a Rabbani.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La captura internacional de Rabbani fue dictada en 2003, casi seis a&ntilde;os despu&eacute;s de que saliera del pa&iacute;s</strong>, y la imposibilidad de llevarlo ante el juez del caso ha derivado en la decisi&oacute;n de juzgarlo en ausencia. El archivo de la &ldquo;Operaci&oacute;n Cacerola&rdquo; fue un hallazgo de las tareas de relevamiento de informaci&oacute;n desclasificada y fue aportado e incorporado ya como prueba documental en juicio.
    </p><p class="article-text">
        En la condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos informada el a&ntilde;o pasado, <strong>el Estado argentino es responsable de determinar la identidad de los autores materiales e intelectuales</strong> de los hechos y todas las autoridades estatales est&aacute;n obligadas a colaborar en la recaudaci&oacute;n de la prueba, evitando omisiones, siguiendo l&iacute;neas l&oacute;gicas de investigaci&oacute;n, absteni&eacute;ndose de actos que impliquen la obstrucci&oacute;n para la marcha del proceso investigativo y sin poder ampararse en argumentos como el secreto de Estado o la confidencialidad de la informaci&oacute;n, que en realidad sean pretexto para impedir la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Estado argentino debe proseguir los procesos pendientes en contra de los responsables del encubrimiento del atentado, con el fin de aplicar las sanciones correspondientes. La tragedia de la AMIA lleva m&aacute;s de 30 a&ntilde;os y nuestro pa&iacute;s est&aacute; obligado a remover todos los obst&aacute;culos que mantienen al caso en la impunidad total.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Autor de &ldquo;30 D&iacute;as. La trama del atentado a la AMIA&rdquo;, de Editorial Planeta.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rúa*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/operacion-cacerola-dicen-archivos-desclasificados-side-rabbani-ausencia-juicio-caso-amia_1_12232023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 03:53:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Operación Cacerola: qué dicen los archivos desclasificados de la SIDE sobre Rabbani y su ausencia en el juicio del caso AMIA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado a la AMIA,Mohsen Rabbani,Irán,SIDE,Servicios de inteligencia]]></media:keywords>
    </item>
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