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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Héctor Oesterheld]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hector-oesterheld/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Héctor Oesterheld]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La trágica historia de la familia de Héctor Oesterheld, creador de 'El Eternauta': “La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tragica-historia-familia-creador-eternauta-dictadura-argentina-destrozo-aislo-memoria-terror_1_12523698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6958af57-ec8f-4053-b448-385dd2c92b78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x766y1941.jpg" width="1200" height="675" alt="La trágica historia de la familia de Héctor Oesterheld, creador de &#039;El Eternauta&#039;: “La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro 'Los Oesterheld' recorre la vida del ideador del personaje de cómic que inspiró la exitosa serie de Netflix, que defiende que "el único héroe es el aire colectivo".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi nombre es Elsa S&aacute;nchez de Oesterheld y soy la mujer de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/hector-german-oesterheld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</a>, famoso en el mundo por haber escrito la historieta <em>El Eternauta</em>. En la &eacute;poca tr&aacute;gica de Argentina desaparecieron mis cuatro hijas, mi marido, mis dos yernos, otro yerno que no conoc&iacute;, y dos nietitos que estaban en la panza. Diez personas desaparecidas en mi familia. Pero prefiero recordar los a&ntilde;os en los que fui feliz&rdquo;. Este es uno de los testimonios que abre <em>Los Oesterheld</em>, el libro en el que Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami volcaron su exhaustiva investigaci&oacute;n sobre la vida y militancia del creador de<em> </em><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/el-eternauta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Eternauta</a>, el ic&oacute;nico c&oacute;mic en el que se bas&oacute; l<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternauta-concrecion-sueno-historico-final-deuda-pendiente_1_12249082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a serie hom&oacute;nima de Netflix que se convirti&oacute; en uno de los grandes fen&oacute;menos del a&ntilde;o</a> desde su estreno el pasado mes de abril.
    </p><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n protagonizada por <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ricardo-darin-eternauta-ciencia-ficcion-ligarse-extrano-mundo-actual_1_12238705.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Dar&iacute;n</a>, que tendr&aacute; segunda temporada, volvi&oacute; a poner en el foco la novela gr&aacute;fica, pero la biograf&iacute;a publicada por la editorial Roca va un paso m&aacute;s all&aacute; al indagar en la vida de su ideador. Una historia atravesada por la tragedia, la militancia y la violencia.
    </p><p class="article-text">
        El volumen incluye las palabras de Elsa, la pareja de H&eacute;ctor G&oacute;mez, a la que las investigadoras entrevistaron, y que permiten viajar en el tiempo y adentrarse en el hogar en el que criaron a sus hijas, y c&oacute;mo poco a poco todo se fue oscureciendo hasta acabar con tantas ausencias y dolor. Una mujer a la que como ella misma revel&oacute; a las autoras, le &ldquo;salv&oacute;&rdquo; criar a Mart&iacute;n, el nieto que pudo recuperar pese a la tragedia. &ldquo;Al entrar en la vida de los Oestereheld se pueden entender muchas cosas que le pasaron no solo a esta familia, sino al mont&oacute;n de las que fueron diezmadas por la dictadura en la Argentina&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico la escritora Fernanda Nicolini.
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            <span class="title">
                Fotografías de archivo de la familia Oesterheld                            </span>
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        El hecho de que dos de las hijas de Elsa desaparecieran embarazadas le llev&oacute; a incorporarse a la organizaci&oacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/marina-beatriz-diana-estela-semblanzas-chicas-oesterheld-companeros-vida-militancia_129_12288412.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abuelas de Plaza de Mayo</a>, que naci&oacute; en 1977 con el objetivo de localizar y restituir a los m&aacute;s de 500 ni&ntilde;os apropiados por la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983). Una ONG que sigue activa y que, de hecho, vivi&oacute; c&oacute;mo <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el estreno de la serie de El Eternauta se dispararon las consultas</a>. El pasado 7 de julio anunciaron que hab&iacute;an encontrado al <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/tatiana-nieto-140-ciencia-amor-detras-identidad-recuperada_1_12446258.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nieto robado n&uacute;mero 140</a>.
    </p><h2 class="article-text">De la geolog&iacute;a a la militancia</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor G&oacute;mez Oesterheld estudi&oacute; geolog&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires, al tiempo que trabajaba como corrector, y public&oacute; su primera obra, <em>Truila y Miltar</em> en 1943, dentro del suplemento literario del peri&oacute;dico La Prensa. Al acabar la carrera se cas&oacute; con Elsa S&aacute;nchez y poco tiempo despu&eacute;s decidi&oacute; dedicarse &uacute;nicamente a escribir. Comenz&oacute; trabajando en las editoriales C&oacute;dex y Abril, con relatos infantiles de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica; y realiz&oacute; sus primeros guiones de historieta para la revista Cinemisterio en 1951. En 1952 cre&oacute; a uno de sus personajes m&aacute;s importantes, el piloto de pruebas Bull Rockett dibujado por Paul Campani, y despu&eacute;s el Sargento Kirk dibujado por Hugo Pratt.
    </p><p class="article-text">
        En 1955 fund&oacute; junto a su hermano Jorge la Editorial Frontera, y su &eacute;xito le llev&oacute; a publicar en las revistas Hora Cero y Frontera. En esta etapa ide&oacute; a Ernie Pike, un corresponsal de guerra que relataba batallas de la Segunda Guerra Mundial que, aunque estaba basado en el cronista real Ernest Pyle, Hugo Pratt le hizo a imagen y semejanza de su autor. Y fue en 1957 cuando apareci&oacute; <em>El Eternauta</em>, con dibujos de Solano L&oacute;pez, contando la historia sobre un viajero de la eternidad que se aparec&iacute;a en la casa del propio Oesterheld y le hablaba sobre una catastr&oacute;fica invasi&oacute;n extraterrestre. Este se public&oacute; por entregas semanales hasta 1959. 
    </p><p class="article-text">
        La editorial Frontera quebr&oacute; mientras la obra de Oesterheld iba perme&aacute;ndose cada vez m&aacute;s de su compromiso pol&iacute;tico. Esto qued&oacute; reflejado en la nueva versi&oacute;n de <em>El Eternauta </em>que escribi&oacute; en colaboraci&oacute;n con Alberto Breccia en 1969; y a&uacute;n m&aacute;s tras el inicio de la dictadura militar en 1976, cuando se uni&oacute; a la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica armada peronista Montoneros, junto a sus hijas. &ldquo;Es mucho m&aacute;s duro, &eacute;l mismo se incorpora dentro de la propia historia y, si uno hace un paralelismo con su vida, &eacute;l estaba siendo protagonista esta historia de militancia resistiendo a la dictadura&rdquo;, apunta la periodista y escritora.
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                Algunas de las imágenes de archivo incluidas en &#039;Los Oesterheld&#039;                            </span>
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        Montoneros estaba integrado b&aacute;sicamente por gente joven, por lo que pas&oacute; a ser conocido como el 'viejo'. La biograf&iacute;a ahonda en c&oacute;mo pese a que las cuatro hijas de H&eacute;ctor y Elsa eran militantes, sus militancias eran muy distintas. &ldquo;Es que la militancia no es monol&iacute;tica&rdquo;, incide Fernanda Nicolini, &ldquo;&eacute;l entr&oacute; para aportar lo que sab&iacute;a hacer y empez&oacute; a escribir historietas para la prensa militante&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El secuestro</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor fue secuestrado el 27 de abril de 1977. Para entonces, sus cuatro hijas ya hab&iacute;an desaparecido: Diana (24), Beatriz (19), Estela (25) y Marina (18). A &eacute;l le llevaron primero al campo de concentraci&oacute;n Campo de mayo. &ldquo;Uno de los testigos nos cont&oacute; que all&iacute; le mostraron las fotos de sus hijas torturadas, para demostrarles lo que eran capaces de hacerle&rdquo;, recuerda Fernanda Nicolini. El artista sobrevivir&iacute;a hasta principios de 1978, cuando se dej&oacute; de encontrar rastro de &eacute;l. Una labor nada f&aacute;cil teniendo en cuenta que los relatos que deb&iacute;an buscar estaban cargados de dolor, p&eacute;rdida y temor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hicimos m&aacute;s de 200 entrevistas porque reconstruir esta historia es tambi&eacute;n reconstruir pedacitos de memoria muy fragmentados, de personas que tambi&eacute;n sufrieron, que estuvieron secuestradas. Muchos de los testigos perdieron a la gente que amaban y vivieron con mucho miedo durante mucho tiempo&rdquo;, comparte la autora, &ldquo;eso hizo que sus memorias estuvieran como muy picadas y abigarradas. Hab&iacute;a que empezar a abrirlas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue durante el proceso de investigaci&oacute;n cuando se dieron cuenta de que dado que las &ldquo;memorias individuales se apagan con las personas si no se dejan por escrito&rdquo;, el &uacute;nico modo que ten&iacute;an para aproximarse &ldquo;a lo que pudo haber sido realmente lo que pas&oacute; en cada momento era juntando varias memorias, porque la memoria tambi&eacute;n es ficcional. Las historias con nombres solo se pueden hacer con memorias individuales que despu&eacute;s convierten un libro en la memoria colectiva&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La memoria es ficcional. Las historias con nombres solo se pueden hacer con memorias individuales que después convierten un libro en la memoria colectiva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernanda Nicolini</span>
                                        <span>—</span> Escritora y periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La coautora celebra que la investigaci&oacute;n haya propiciado el reencuentro de varios supervivientes: &ldquo;La dictadura destroz&oacute; redes, de amistades, de familias, de militancia. Destroz&oacute; todo y aisl&oacute; las memorias tambi&eacute;n con el terror&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destaca algo que le sigue emocionando, por c&oacute;mo siempre que preguntaban por H&eacute;ctor, &ldquo;hab&iacute;a algo como que se les iluminaba&rdquo;. La &uacute;ltima parte del libro recoge su cautiverio y c&oacute;mo &eacute;l estando cada vez en peores condiciones &ndash;enferm&oacute; de los pulmones&ndash;, siempre se preocupaba por sus compa&ntilde;eros de calvario: &ldquo;Si hab&iacute;a una embarazada le separaba los pocos pedazos de carne de la comida que les daban, porque era un asco. Estuvo con una nena de doce a&ntilde;os a la que contaba historias y jugaba al hockey con un palito&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Reivindicar 'El Eternauta'</h2><p class="article-text">
        La periodista celebra el reciente &eacute;xito de <em>El Eternauta</em> por el contexto en el que ha sucedido, y subraya lo &ldquo;incre&iacute;ble&rdquo; que fue que nunca se prohibiera en la &eacute;poca: &ldquo;Ni incluso cuando &eacute;l estuvo clandestino en plena dictadura y se segu&iacute;a publicando. Probablemente, fuera un poco torpeza de los censuradores, que pensaban que la historieta era para ni&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Este es un buen momento para reivindicar la idea de lo colectivo, de la militancia por un mundo mejor&rdquo;, valora. &ldquo;&Eacute;l mismo cont&oacute; que cuando empez&oacute; a escribirlo, no sab&iacute;a bien de qu&eacute; ir&iacute;a, pero que pasado el tiempo se dio cuenta de que en realidad es una historia donde nadie se salva solo, donde el &uacute;nico h&eacute;roe es el aire colectivo, que es la frase que sobrevivi&oacute; y que es el lema de la propia serie&rdquo;, comenta la coautora.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que defienda que las pol&iacute;ticas que se lleven a cabo tengan que proteger los derechos humanos porque &ldquo;uno siente a veces que llega a consensos democr&aacute;ticos y de repente ten&eacute;s un Gobierno de derecha que vuelve a poner en duda algunos de ellos, o empieza incluso a reivindicar la dictadura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fernanda Nicolini sostiene que &ldquo;hay que estar siempre en resistencia&rdquo;, y de ah&iacute; a la importancia del &eacute;xito de la serie a la hora de seguir haciendo trascender la historia del c&oacute;mic. &ldquo;Tiene algo de literatura cl&aacute;sica, porque cada uno puede darle su propia lectura desde sus propios lugares y tiempos, y sigue funcionando por su propio coraz&oacute;n, una aventura que no falla y la construcci&oacute;n del h&eacute;roe; un arco narrativo que sigue atrapando a los seres humanos, desde los griegos hasta Netflix&rdquo;, describe. Tambi&eacute;n reconoce que otra de las claves de la obra es que sus personajes son &ldquo;gente com&uacute;n, no son superh&eacute;roes, no tienen nada. A diferencia de lo que sucede muchas veces en la ciencia ficci&oacute;n, aqu&iacute; podr&iacute;amos ser yo o vos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tragica-historia-familia-creador-eternauta-dictadura-argentina-destrozo-aislo-memoria-terror_1_12523698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 15:38:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trágica historia de la familia de Héctor Oesterheld, creador de 'El Eternauta': “La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld,Héctor Oesterheld,El Eternauta,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Oesterheld, nieto del autor de "El Eternauta", y su mensaje a Milei: "Es muy fácil ser negacionista cuando no perdiste a nadie"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-oesterheld-nieto-autor-eternauta-mensaje-milei-facil-negacionista-no-perdiste-nadie_1_12433669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/777f8d15-b973-47b9-a5c2-9d081550e758_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Oesterheld, nieto del autor de &quot;El Eternauta&quot;, y su mensaje a Milei: &quot;Es muy fácil ser negacionista cuando no perdiste a nadie&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una entrevista con EFE para presentar la última reedición de 'El Eternauta' (Planeta Cómic), que recupera la práctica totalidad de los originales respetando el diseño y el estilo del original (editado entre 1957 y 1959), el nieto de Héctor Oesterheld también se refiere a la serie, de la que es consultor artístico, con producción de Netflix y que es un éxito a nivel global.</p><p class="subtitle">Fernando Araldi Oesterheld: “La serie tiene el mensaje de la resistencia, de la argentinidad, de lo popular”
</p></div><p class="article-text">
        El nieto del creador de '<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/el-eternauta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Eternauta</a>', Mart&iacute;n Oesterheld, afirma que en la Argentina la novela gr&aacute;fica de su abuelo (H&eacute;ctor Oesterheld) &ldquo;se atesora&rdquo; de padres a hijos, y sobre su secuestro y desaparici&oacute;n en 1977, durante la dictadura militar, env&iacute;a un mensaje al Gobierno de Javier Milei: &ldquo;Es muy f&aacute;cil ser negacionista cuando no perdiste a nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista con EFE para presentar la &uacute;ltima reedici&oacute;n de 'El Eternauta' (Planeta C&oacute;mic), que recupera la pr&aacute;ctica totalidad de los originales respetando el dise&ntilde;o y el estilo del original (editado entre 1957 y 1959), Oesterheld tambi&eacute;n se refiere a la serie, de la que es consultor art&iacute;stico, con producci&oacute;n de Netflix y que es un &eacute;xito a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        Y es que 'El Eternauta', dice Oesterheld, es &ldquo;el relato del sobreviviente de una guerra, y eso siempre abre una referencia pol&iacute;tica y en Argentina la ha tenido durante muchos a&ntilde;os, relacionado sobre todo con el mundo de los desaparecidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, sobre las desapariciones en su familia (su abuelo y nueve miembros m&aacute;s), Oesterheld insiste en que &ldquo;el problema&rdquo; del actual discurso negacionista del Gobierno es la falta de contacto con lo real y con lo hist&oacute;rico: &ldquo;Lo que buscan es no tener contacto con la historia y ah&iacute; pierde sentido la pol&iacute;tica y la cultura, y se ven amenazados por la cultura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una historia de culto, tambi&eacute;n en las escuelas</strong></h2><p class="article-text">
        La novela original arranca en un noche bonaerense de 1957, cuando cuatro amigos escuchan en la radio mientras juegan a las cartas que material radiactivo de una prueba nuclear en el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico ser&iacute;a arrastrado por el viento hacia Sudam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Es una historia cl&aacute;sica de ciencia ficci&oacute;n creada por los argentinos H&eacute;ctor Oesterheld y Francisco Solano. Ahora se reedita siguiendo las directrices de los herederos del creador con el fin de optimizar la calidad visual y la continuidad gr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld subraya el prestigio de la obra en el mundo de la narrativa y del c&oacute;mic y cada vez es mayor el inter&eacute;s por esta historia que tiene dos hemisferios: libro y serie, &ldquo;dos cosas complementarias, pero diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho y desde hace unos a&ntilde;os se lee y se ense&ntilde;a en las escuelas secundarias.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld explica que todas esas ideas de &ldquo;resistencia colectiva&rdquo; se fueron extendiendo por el pa&iacute;s y &ldquo;son hoy abrazadas por toda la cultura argentina, es un motivo de orgullo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las familias se juntan para ver la serie</strong></h2><p class="article-text">
        El productor y conductor creativo de la serie subraya como 'El Eternauta' ha pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n: &ldquo;Para ver la serie se juntaban familias enteras, necesitaban compartir lo que significaba ese cl&aacute;sico argentino, una de las obras m&aacute;s importantes para el mundo hispanoamericano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto abre comentarios intrageneraciones y eso es muy importante. 'El Eternauta' se atesora en las bibliotecas, pasa de abuelos a nietos, de padres a hijos. Esta obra te acompa&ntilde;a en el tiempo y tienes toda una vida para reinterpretar sus m&uacute;ltiples visiones, por eso es un cl&aacute;sico&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que sucedi&oacute; con 'El Eternauta' en Argentina excede a lo cultural. Los dos momentos traum&aacute;ticos de Argentina son la dictadura de los a&ntilde;os 70 y la guerra de las Malvinas, y eso en la serie est&aacute; representado en el personaje de Juan Salvo&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        La novela gr&aacute;fica fue nominada a tres Premios Eisner en Estados Unidos y ganadora del Premio Eisner a Mejor colecci&oacute;n o proyecto de archivo de tiras de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Iniciamente fue editada en Argentina como serie semanal de 106 entregas entre 1957 a 1959, dentro de la revista Hora Cero. 
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-oesterheld-nieto-autor-eternauta-mensaje-milei-facil-negacionista-no-perdiste-nadie_1_12433669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 15:58:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Oesterheld, nieto del autor de "El Eternauta", y su mensaje a Milei: "Es muy fácil ser negacionista cuando no perdiste a nadie"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Héctor Oesterheld,El Eternauta,Javier Milei,Negacionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El Eternauta" dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3de391-c4d4-4b22-b630-bcb9a7283ad7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El Eternauta&quot; dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las organizaciones de derechos humanos argentinas Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S. lanzaron una campaña para intensificar la búsqueda de los nietos de Héctor Oesterheld, algo que motivó además las consultas por su identidad de otras personas nacidas durante esos años.</p></div><p class="article-text">
        La serie argentina '<a href="https://www.eldiarioar.com/temas/el-eternauta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Eternauta</a>', estrenada la semana pasada en Netflix y que es furor en decenas de pa&iacute;ses, ha desencadenado un aumento en las consultas de personas nacidas en el pa&iacute;s suramericano durante la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983) sobre su identidad e impulsado la b&uacute;squeda de los nietos del autor de la obra original, <strong>H&eacute;ctor Oesterheld</strong>, desaparecido en 1977.
    </p><p class="article-text">
        La serie, que est&aacute; basada y comparte nombre con la historieta publicada en 1957, no transcurre durante la &uacute;ltima dictadura militar pero mantiene una fuerte conexi&oacute;n con la p&aacute;gina m&aacute;s oscura de la historia argentina por el destino tr&aacute;gico de <strong>su autor, secuestrado y desaparecido por el Gobierno militar junto a sus cuatro hijas -Beatriz, Diana, Estela y Marina</strong>- por su militancia en la agrupaci&oacute;n armada Montoneros.
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        <strong>Diana y Marina estaban embarazadas en el momento de su secuestro</strong>, y tanto ellas como su padre, sus hermanas y sus hijos -que se cree nacieron en cautiverio- contin&uacute;an desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Tras el exitoso lanzamiento de 'El Eternauta', las organizaciones de derechos humanos <strong>Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S.</strong> lanzaron una campa&ntilde;a para intensificar la b&uacute;squeda de los nietos de <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/hector-oesterheld/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Oesterheld</a>, algo que motiv&oacute; adem&aacute;s las consultas por su identidad de otras personas nacidas durante esos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La repercusi&oacute;n de la serie gener&oacute; m&aacute;s consultas en los &uacute;ltimos d&iacute;as y seguramente se ir&aacute;n sucediendo m&aacute;s en los pr&oacute;ximos</strong>. Cualquier hecho cultural con masividad tan bien logrado y tan nuestro como <strong>la serie es para nosotros una enorme posibilidad para difundir la b&uacute;squeda</strong>&rdquo;, asegur&oacute; a EFE Manuel Gon&ccedil;alves Granada, nieto restituido y secretario de Abuelas de Plaza de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a, que se viraliz&oacute; en redes sociales bajo el lema <strong>&ldquo;&iquest;Est&aacute;s mirando El Eternauta?&rdquo;</strong>, invita a quienes nacieron entre noviembre de 1976 y enero de 1978 -posibles fechas de nacimiento de los nietos del autor- y tienen dudas sobre su identidad a ponerse en contacto con Abuelas de Plaza de Mayo.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1918680311279362237?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tras d&eacute;cadas de trabajo, <strong>la organizaci&oacute;n sigue buscando a unas 300 personas, hijas e hijos de personas secuestradas y asesinadas por el r&eacute;gimen militar</strong>, muchos de los cuales tuvieron partos clandestinos, fueron apropiados ilegalmente y sus nombres modificados. El &uacute;ltimo hallazgo realizado por Abuelas se produjo en enero de este a&ntilde;o, cuando anunciaron al &ldquo;nieto 139&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a difundida esta semana incluye tambi&eacute;n intervenciones en espacios p&uacute;blicos, como afiches que combinan la imagen de la serie con fotograf&iacute;as de los miembros desaparecidos de la familia Oesterheld.
    </p><h2 class="article-text">Un impulso a la b&uacute;squeda</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de una serie que tiene trascendencia mundial <strong>buscamos que m&aacute;s personas se sigan preguntando y buscando su verdadera identidad</strong>, entendiendo que <strong>si naciste durante la dictadura en Argentina podr&iacute;as ser uno de los dos nietos o nietas de la familia Oesterheld, o cualquiera de los otros 300 hombres y mujeres de ese conjunto de beb&eacute;s robados</strong> que hoy seguimos buscando&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Gon&ccedil;alves Granada.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Pisoni, integrante de la agrupaci&oacute;n H.I.J.O.S, explic&oacute; a EFE: &ldquo;Con la explosi&oacute;n de la serie a nivel mundial vimos una oportunidad para generar el debate y para volver a preguntarnos &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los restos de la familia Oesterheld?, &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con ellos? y &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con sus hijos?&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1919419237317103994?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Desde las organizaciones se&ntilde;alaron que la serie y el inter&eacute;s que desencaden&oacute; por la historia del autor son un puente para llegar a nuevas generaciones, nuevos pa&iacute;ses y personas que se encuentran alejadas o desconocen su lucha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se abre la posibilidad de llegar a otros p&uacute;blicos, a nuevas generaciones e incluso la posibilidad, que para nosotros es quiz&aacute;s la m&aacute;s dificultosa, de llegar con este mensaje de b&uacute;squeda de los nietos y nietas a otros pa&iacute;ses, porque verdaderamente los nietos que faltan pueden estar en cualquier lugar del mundo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el secretario de Abuelas, cuyo trabajo ha permitido el hallazgo de nietos en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Holanda y Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones destacaron adem&aacute;s que este impulso a su b&uacute;squeda se da en un contexto pol&iacute;tico adverso producto de la desfinanciaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas y espacios de memoria por parte del Gobierno de Javier Milei y su promoci&oacute;n de discursos negacionistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras esta serie es un 'boom' y un &eacute;xito mundial, en la Argentina se desfinancian las pol&iacute;ticas de Memoria, Verdad y Justicia, entre ellas la Comisi&oacute;n Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), fundamental en la b&uacute;squeda de nietos. La serie tambi&eacute;n pone en debate cu&aacute;l es el rol del Estado argentino en esta tem&aacute;tica&rdquo;, asever&oacute;&nbsp;Pisoni. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Guarinoni, para la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 15:47:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El Eternauta" dispara consultas por la identidad de argentinos nacidos durante la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[H.I.J.O.S.,Abuelas de Plaza de Mayo,Desaparecidos,Héctor Oesterheld,Héctor Germán Oesterheld,El Eternauta,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencias, ficciones y bandas de sonido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ciencias-ficciones-bandas-sonido_129_12266790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6ce82e6-4ec0-4f3d-8e5d-04c693003c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencias, ficciones y bandas de sonido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nevada mortal. El viejo terror infantil a los cascarudos gigantes. Un paisaje –“todo el hielo en la ciudad”– imaginado por el primer Almendra. Una adaptación televisiva de una historieta y, como uno de sus trasfondos, Manal y Billy Bond entre 1969 y 1971. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        En el principio fue &ldquo;No pibe&rdquo;. Cuatro amigos juegan al truco. Aunque hay celulares, freezer y autos modernos, se escucha un vinilo. Suena <strong>Manal</strong>. Se estren&oacute; la adaptaci&oacute;n televisiva de <em>El Eternauta</em> y hay all&iacute; un rasgo &ndash;este ser&aacute; el &uacute;nico <em>spoiler</em>&ndash; que la emparienta con <strong>Stephen King</strong> y, tal vez, con el &uacute;ltimo episodio cinematogr&aacute;fico en la vida de James Bond: a los buenos les gustan las cosas viejas. 
    </p><p class="article-text">
        En la nueva encarnaci&oacute;n de la historieta &ndash;as&iacute; se llamaban en Argentina los c&oacute;mics (o los tebeos espa&ntilde;oles)&ndash; publicada por primera vez entre 1957 y 1959, y luego corregida varias veces por su guionista, los &uacute;nicos autos capaces de funcionar a pesar de la invasi&oacute;n son los antiguos. Y se escuchan vinilos. Y, en particular, la m&uacute;sica de un autor duro. De un testimonialista urbano. De su paisaje &ndash;&ldquo;el humo y el holl&iacute;n est&aacute;n por todos lados&rdquo;&ndash; pero tambi&eacute;n de los tormentos existenciales de sus habitantes&nbsp;&ndash;&ldquo;hoy advino qu&eacute; me pasa si mi nombre no soy yo&rdquo;&ndash;. La m&uacute;sica, adem&aacute;s, de una &eacute;poca muy definida, la de la breve historia de Manal, continuada por <strong>La Pesada del Rock and Roll</strong>, el grupo de <strong>Billy Bond</strong> en el que recalaron los miembros del hist&oacute;rico tr&iacute;o &ndash;aunque nunca los tres juntos&ndash; despu&eacute;s de su disoluci&oacute;n. A&ntilde;os de luchas callejeras y de soldados en las calles. Los a&ntilde;os que van del Cordobazo, en 1969, a la destituci&oacute;n del segundo de los dictadores que ocup&oacute; la presidencia de la Argentina durante la autotitulada &ldquo;Revoluci&oacute;n Argentina&rdquo;. <strong>Juan Carlos Ongania</strong> (as&iacute;, sin el acento que le agreg&oacute; a la &ldquo;i&rdquo; para hacer pasar por vasco &ndash;y terrateniente&ndash; al italiano &ndash;y plebeyo&ndash; apellido de origen) hab&iacute;a asumido el poder en junio de 1966 y, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el 8 de junio de 1970, fue la primera v&iacute;ctima de la insurrecci&oacute;n cordobesa y sus ecos en Rosario, Corrientes, Tucum&aacute;n, Salta, Cipoletti y El Choc&oacute;n. Su reemplazante, <strong>Roberto Marcelo Levingston</strong>, un militar de inteligencia (perd&oacute;nese el ox&iacute;moron) llegado desde los Estados Unidos, no dur&oacute; demasiado. Dej&oacute; su investidura en junio de 1971 &ndash;la preferencia militar por los d&iacute;as de junio tuvo su involuntario colof&oacute;n en la rendici&oacute;n de Malvinas, el 14 de junio de 1982&ndash;. Menos de un mes m&aacute;s tarde de que el ide&oacute;logo de la dictadura del 66, <strong>Alejandro Agust&iacute;n Lanusse</strong>, se coronara a s&iacute; mismo, se escuchaba ese &ldquo;Salgan al sol&rdquo;, compuesto por <strong>Javier Mart&iacute;nez</strong>, que abr&iacute;a el primer &aacute;lbum de La Pesada. &ldquo;Setenta biblioratos nada m&aacute;s, ni un man&iacute; para mascar; cuatro minifaldas y un pat&iacute;n, olvidado en un rinc&oacute;n. &iexcl;Salgan al sol! &iexcl;Revienten&rdquo;, se imprecaba all&iacute; en una f&oacute;rmula que luego se repet&iacute;a como &ldquo;&iexcl;Salgan al sol! &iexcl;Idiotas!&rdquo;. La canci&oacute;n se escucha, como un eco lejano, antes de que los amigos salgan a la intemperie. A la nieve de los invasores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pueden leerse, en <em>El Eternauta</em>, muchas invasiones, innumerables luchas e incontables camarader&iacute;as o traiciones. El texto lo permite y el propio guionista, <strong>H&eacute;ctor Oesterheld,</strong> se ocup&oacute; personalmente de hacer dos de ellas, en 1969 y en 1976. Y su muerte, secuestrado y asesinado, al igual que sus cuatro hijas, por la dictadura que comenz&oacute; el 24 de marzo de ese a&ntilde;o, agrega, inevitablemente, un nuevo &aacute;ngulo. El fil&oacute;sofo <strong>George Steiner</strong> afirma, sobre la canci&oacute;n de sal&oacute;n del siglo XIX y su relaci&oacute;n con los poemas, que se trata de traducciones. Las versiones que el cine o la televisi&oacute;n han hecho de grandes obras literarias, tambi&eacute;n lo son. Se trata de lenguas distintas y lo que puede funcionar muy bien en una, pierde sentido &ndash;o lo transforma&ndash; en otra. Sin ir m&aacute;s lejos, los militares de la historieta primigenia est&aacute;n demasiado cerca de los aliados de la Segunda Guerra Mundial y de un subg&eacute;nero del g&eacute;nero, cultivado incluso por el propio Oesterheld en <em>Sargento Kirk</em>. Dos dictaduras y una guerra perdida despu&eacute;s, en la Argentina, esos soldados resultan impensables. No viene al caso discutir aqu&iacute; la pertinencia o no de los desv&iacute;os planteados por <strong>Bruno Stagnaro</strong> y sus guionistas respecto de la historia original &ndash;y, adem&aacute;s, &iquest;cu&aacute;l de ellas?&ndash;. Cada uno aprobar&aacute; o desaprobar&aacute; de acuerdo con sus lecturas, su propia historia &ndash;si es que se trata de cosas diferentes&ndash; y con cu&aacute;l sea su propio <em>Eternauta</em>. Lo interesante es c&oacute;mo en este caso, la m&uacute;sica incidental &ndash;mucho m&aacute;s que la compuesta para el film por <strong>Federico Jusid</strong>, igual que Stagnaro un hijo del cine argentino&ndash; se ocupa de trazar sutiles l&iacute;neas que enriquecen la trama. Ese &ldquo;No pibe&rdquo; del principio&ldquo;, ese &rdquo;Jugo de tomate&ldquo; convertido en canto guerrero, &rdquo;Porque hoy nac&iacute;&ldquo;, cerrando &ndash;y no cerrando&ndash; el relato. Antes, el &rdquo;Salgan al sol&ldquo; que suena en un tiempo sin soles. Tambi&eacute;n se escucha a <strong>El Reloj</strong>, en &rdquo;Alguien m&aacute;s en quien confiar&ldquo; &ndash;un poco posterior, de 1974&ndash;, y, aunque corresponde a otra &eacute;poca, est&aacute; por all&iacute; <strong>Soda Stereo</strong> &ndash;y es que hay algo de la mirada distante hacia la ciudad y de la relaci&oacute;n entre lo privado y las multitudes que anida en esos sonidos&ndash;. Y no suena, aunque est&aacute; presente en el desolado paisaje y en los trenes detenidos en la estaci&oacute;n, y en esa mezcla tan spinettiana entre cotidianeidad y apocalipsis, la que tal vez sea la canci&oacute;n m&aacute;s cercana a Oesterheld, &rdquo;Hoy todo el hielo en la ciudad&ldquo;, que <strong>Almendra</strong> grab&oacute; en octubre y se edit&oacute; el 2 de diciembre de 1968. El de <em>El Eternauta</em>, al fin y al cabo, en un mundo de torneros y extraterrestres. Un mundo en que el futuro Capit&aacute;n Beto no habr&iacute;a desentonado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em>DF/MF</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ciencias-ficciones-bandas-sonido_129_12266790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 May 2025 03:02:10 +0000]]></pubDate>
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