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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Vintage]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Nos volvimos más nostálgicos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/volvimos-nostalgicos_129_12269721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a39dc4f-d741-49b6-9d17-1786552dbb1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nostalgia nos puede hacer gastar más, y las marcas, por supuesto, lo saben."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nostalgia siempre formó parte de la cultura, pero hoy se intensifica: estamos rodeados de estéticas del pasado que nos brindan consuelo frente a un presente incierto.</p></div><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales de la nostalgia est&aacute;n por todas partes, un Cris Morena day hecho para festejar producciones de los &lsquo;90 o ferias retro con mu&ntilde;ecos y discos de hace un buen par de d&eacute;cadas. Pero, &iquest;siempre fue as&iacute; y estamos simplemente frente a un nuevo <em>revival</em>, o nos estamos volviendo m&aacute;s nost&aacute;lgicos?
    </p><p class="article-text">
        Traer cosas del pasado, como m&uacute;sica, ropa, pel&iacute;culas o comidas y mirarlas con cari&ntilde;o no es nada nuevo, hay ciclos constantes de apreciaci&oacute;n de lo que pas&oacute;. &ldquo;La industria cultural siempre fue nost&aacute;lgica y se revisita a s&iacute; misma&rdquo;, explica <strong>Ignacio Del Pizzo</strong>, investigador de la Universidad de Quilmes y autor del libro <em>Cultura Pop</em>. Pero hoy estamos rodeados de est&eacute;ticas de otras &eacute;pocas, y Pizzo se&ntilde;ala que pareciera haber algo m&aacute;s detr&aacute;s de esta tendencia en este momento &ldquo;La nostalgia est&aacute; de moda. En momentos en los que lo contempor&aacute;neo es una inc&oacute;gnita, nos aferramos m&aacute;s a cuestiones que nos remiten a momentos m&aacute;s confortables, m&aacute;s seguros, al pasado&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Un momento en que esto se vio muy claramente fue el inicio de la pandemia, momento incierto si los hay. Durante las primeras semanas, varios <a href="https://www.nature.com/articles/s41599-023-01614-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a> que se hicieron sobre la m&uacute;sica que escuch&aacute;bamos en Spotify encontraron un claro aumento de canciones de otras &eacute;pocas (la m&uacute;sica de los a&ntilde;os &lsquo;50 en <a href="https://newsroom.spotify.com/2020-04-14/spotify-listeners-are-getting-nostalgic-behavioral-science-writer-david-disalvo-and-cyndi-lauper-share-why/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">particular</a> tuvo un peak). Un intento de volver a momentos m&aacute;s seguros a trav&eacute;s de la m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no todo es siempre tan espont&aacute;neo. A nuestros <em>revivals</em> tambi&eacute;n los ayuda mucho que la nostalgia puede ser una gran herramienta de marketing. Una <a href="https://academic.oup.com/jcr/article-abstract/41/3/713/2907535?redirectedFrom=fulltext&amp;login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> que se hizo sobre esto encontr&oacute; que cuando estamos en un modo nost&aacute;lgico tendemos a desprendernos m&aacute;s f&aacute;cilmente del dinero, nos importa menos. Uno de los experimentos que hicieron fue mostrarles a dos grupos de personas una publicidad para un producto de Kodak. En un caso la publicidad se enfocaba en recordar momentos del pasado, para generar nostalgia, en el otro en c&oacute;mo crear recuerdos para el futuro. Cuando despu&eacute;s le preguntaban cu&aacute;nto estar&iacute;an dispuestos a pagar, los que estaban en modo nost&aacute;lgico tend&iacute;an a dar n&uacute;meros m&aacute;s altos. La nostalgia nos puede hacer gastar m&aacute;s, y las marcas, por supuesto, lo saben.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La nostalgia siempre ha sido una de las opciones de marketing&rdquo;, explica <strong>Mariela Moculsky</strong>, CEO y fundadora de Trendsity, una consultora de investigaci&oacute;n de mercado. Moculsky se&ntilde;ala que, aunque no es nuevo, hoy se ve muy claramente el uso de la nostalgia por parte de las marcas. &ldquo;En otros momentos quiz&aacute;s se apelaba a la ciencia ficci&oacute;n o a otras ideas del futuro. Por supuesto hoy tambi&eacute;n hay un poco de eso, pero ahora se ve mucho una idea de volver al pasado en todo tipo de cosas, como alimentos, juguetes y ropa. Hay una idea de volver a algo conocido que nos de un anclaje&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro factor que puede influir en que veamos m&aacute;s nostalgia alrededor es que los ciclos para que las cosas vuelvan parecen estarse acortando. Lo <a href="https://www.bbc.com/worklife/article/20231215-nostalgia-marketing-is-powerful-nowstalgia-might-be-even-more-compelling" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s com&uacute;n</a> es que los ciclos duren alrededor de 20 o 30 a&ntilde;os. En general, es el tiempo para que una generaci&oacute;n crezca, empiece a extra&ntilde;ar cosas de su infancia o adolescencia y tenga poder adquisitivo para consumir las cosas que se la recuerden. Pero es posible que los cambios en la manera en la que consumimos contenidos a trav&eacute;s de las redes sociales, m&aacute;s contenidos de manera m&aacute;s intensa y m&aacute;s r&aacute;pida, est&eacute; impactando en esos ciclos. Lo que antes necesitaba 30 a&ntilde;os para volver, hoy quiz&aacute;s lo hace en 5 o 10. Todo es m&aacute;s r&aacute;pido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de pensar la nostalgia, como un recuerdo idealizado transformado en consumo cultural, le ser&iacute;a muy ajena a las primeras manifestaciones de la nostalgia. La palabra fue <a href="https://theconversation.com/nostalgia-hasnt-always-been-a-tool-for-manipulating-our-emotions-it-was-once-a-medical-condition-226431" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creada</a> por un m&eacute;dico suizo a fines del 1600, que observ&oacute; que los soldados, cuando estaban en otro pa&iacute;s lejos de su casa, a veces comenzaban a mostrar ciertos s&iacute;ntomas como palpitaciones, letargo y falta de apetito. Lo consider&oacute; una enfermedad y empezaron a buscar curas, que inclu&iacute;an usar sanguijuelas para sacarte la nostalgia. Tambi&eacute;n prohib&iacute;an que se cantaran canciones del pa&iacute;s originario para que otros no se contagien. Y la idea de que era una enfermedad a tratar se mantuvo por un buen par de siglos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy sabemos que la nostalgia no s&oacute;lo no es una enfermedad, sino que puede tener <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352250X22002664#bib13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos aspectos</a> positivos. La emoci&oacute;n suele estar asociada a conexiones sociales, y justamente por eso puede reforzar nuestra sensaci&oacute;n de pertenencia. Recordar momentos lindos nos puede hacer sentir muy bien, aunque la idealizaci&oacute;n del pasado trae sus contras, especialmente a nivel social. Los discursos que buscan revivir un pasado mejor, muchas veces omiten parte de la historia para idealizar momentos que estuvieron lejos de ser id&iacute;licos, y eso puede tener consecuencias. Tal como el marketing puede usar la nostalgia para manipularnos y hacernos comprar cosas, los <a href="https://theconversation.com/nostalgia-in-politics-pan-european-study-sheds-light-on-how-and-why-parties-appeal-to-the-past-in-their-election-campaigns-216494" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discursos pol&iacute;ticos</a> pueden traer estas reversiones del pasado para tratar de convencernos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buscar confort en el pasado, en tiempos que recordamos o imaginamos m&aacute;s simples o mejores, puede ser una buena manera de lidiar con momentos complicados. Conectar con una sensaci&oacute;n agradable, traer cosas lindas del pasado. Estamos en medio de tiempos bastante inciertos en cuanto la tecnolog&iacute;a, la pol&iacute;tica y las relaciones sociales, entre tantas otras cosas, y parece l&oacute;gico que se vuelva m&aacute;s fuerte la mirada hacia atr&aacute;s. Mientras sepamos que en el proceso estamos idealizando un poco y no creamos que todo realmente era perfecto, podemos relajarnos y disfrutar de cuidar a nuestro Tamagotchi.
    </p><p class="article-text">
        <em>OS&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olivia Sohr]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/volvimos-nostalgicos_129_12269721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 09:42:18 +0000]]></pubDate>
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