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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Consumos problemáticos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/consumos-problematicos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Consumos problemáticos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tras perder la elección, Milei cerró 32 centros que ayudan a jóvenes a dejar las drogas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perder-eleccion-milei-cerro-32-centros-ayudan-jovenes-drogas_1_12597060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e47c1ad9-decd-4f20-88a4-9928338ea071_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras perder la elección, Milei cerró 32 centros que ayudan a jóvenes a dejar las drogas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cierre de 32 Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario dejó a miles de jóvenes sin espacios de contención. Organizaciones sociales denuncian vaciamiento. Críticas desde las provincias y la Iglesia.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que Axel Kicillof le ganara por paliza las elecciones en la Provincia de Buenos Aires, Javier Milei ratific&oacute; la continuidad de su plan de ajuste. Y una prueba de ello fue <strong>que esta semana le toc&oacute; nada menos que al organismo encargado de prevenir y accionar contra las adicciones a las drogas, la Sedronar, que cerr&oacute; una treintena de centros destinados a cumplir, justamente, ese objetivo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el consumo problem&aacute;tico crece en los barrios y el comercio ilegal de estupefacientes gana terreno, el Gobierno elimin&oacute; 32 Casas de Atenci&oacute;n y Acompa&ntilde;amiento Comunitario (CAAC), dispositivos claves gestionados por la Sedronar y organizaciones sociales. El argumento oficial fue que presentaban &ldquo;irregularidades&rdquo;, pero desde los territorios lo niegan rotundamente y denuncian un vaciamiento deliberado. <strong>La motosierra mile&iacute;tica le toc&oacute; a los centros que buscan alejar a los j&oacute;venes de la droga</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El personal de la Sedronar alert&oacute; que <strong>cerrar las CAAC es condenar a miles de j&oacute;venes</strong> a vivir sin apoyo en contextos vulnerables. &ldquo;Empezaron con los que est&aacute;n conveniados con organizaciones sociales. Este programa tiene m&aacute;s de diez a&ntilde;os y atraves&oacute; cuatro gobiernos, porque realmente funciona&rdquo;, explic&oacute; Fernanda Popolizio, psic&oacute;loga y referente de Casa Pueblo. En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, asegur&oacute; que el recorte se concentra en los dispositivos ligados a los movimientos sociales, no a las iglesias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Milei y Lugones recortan nuestra salud”, decían las pancartas en la protesta que se realizó este jueves contra el cierre de 32 centros de atención integral para jóvenes con consumo problemático de drogas, dispuesto por el gobierno libertario."
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                “Milei y Lugones recortan nuestra salud”, decían las pancartas en la protesta que se realizó este jueves contra el cierre de 32 centros de atención integral para jóvenes con consumo problemático de drogas, dispuesto por el gobierno libertario.                            </span>
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        Este jueves, varias organizaciones realizaron una movilizaci&oacute;n frente al Ministerio de Salud, que encabeza <strong>Mario Lugones</strong>, bajo el lema &ldquo;Cuidar las CAAC es cuidar la vida en los barrios&rdquo;. Lugones asumi&oacute; el 27 de septiembre de 2024, hace ya casi un a&ntilde;o, en reemplazo de otro Mario, Russo, cuya &uacute;nica pol&iacute;tica p&uacute;blica para prevenir el dengue en el verano del a&ntilde;o pasado, fue no usar pantalones cortos porque los mosquitos pican mucho en los tobillos. 
    </p><p class="article-text">
        A Lugones casi no se lo escuch&oacute; p&uacute;blicamente en estos once meses de gesti&oacute;n, pese a la magnitud de los recortes en su &aacute;rea. S&oacute;lo por mencionar uno: en recursos y personal clave en el Hospital Nacional en Red Laura Bonaparte, especializado en salud mental y adicciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde la Secretar&iacute;a, que ahora depende de ese ministerio, justificaron la baja de los centros con un informe de auditor&iacute;a interna. </strong>Argumentaron que las unidades cerradas no contaban con equipos profesionales completos, ni con suficiente frecuencia de atenci&oacute;n. Sin embargo, trabajadores y usuarios aseguran que la evaluaci&oacute;n fue arbitraria. En algunos casos, ni siquiera se realiz&oacute; presencialmente. En los barrios, seg&uacute;n personal de la Sedronar consultados por este medio, tambi&eacute;n desmienten categ&oacute;ricamente que el dispositivo funcionara mal. Al contrario, lo valoran especialmente como una forma de rescatar a tantos j&oacute;venes a los que el propio Estado no les da oportunidades y terminan consumiendo drogas y meti&eacute;ndose en el negocio ilegal de la venta, con el riesgo cierto de morir j&oacute;venes, por sobredosis o por ajustes de cuentas.
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                    alt="Mario Lugones, el ministro de Salud que habla poco pero ajusta mucho. Este jueves, organizaciones realizaron una movilización frente a sus oficinas, bajo el lema “Cuidar las CAAC es cuidar la vida en los barrios”. Este nuevo recorte afecta directamente a las acciones para cuidar a los chicos de que caigan en el consumo de drogas."
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                Mario Lugones, el ministro de Salud que habla poco pero ajusta mucho. Este jueves, organizaciones realizaron una movilización frente a sus oficinas, bajo el lema “Cuidar las CAAC es cuidar la vida en los barrios”. Este nuevo recorte afecta directamente a las acciones para cuidar a los chicos de que caigan en el consumo de drogas.                            </span>
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        Se estima que&nbsp;<strong>unos 300.000 j&oacute;venes en todo el pa&iacute;s necesitan asistencia por su consumo problem&aacute;tico de drogas.&nbsp;</strong>Y datos oficiales recientes del Ministerio de Salud porte&ntilde;o se&ntilde;alan que&nbsp;<strong>el consumo problem&aacute;tico de sustancias en barrios vulnerables aument&oacute; un 15% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o</strong>, estrechamente vinculado a la pobreza, la violencia y la exclusi&oacute;n social, un desaf&iacute;o que exige respuestas integrales y colaborativas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> ya public&oacute; meses atr&aacute;s que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/respuesta-gobierno-iglesia-profundiza-alianza-jueces-combatir-avance-narco-barrios_1_12421798.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde que asumi&oacute; Milei hay una baja considerable de programas de acompa&ntilde;amiento y de formaci&oacute;n profesional</a>, as&iacute; como retrasos de pagos y recortes en la Sedronar, que conduce Roberto Moro, quien ya ocup&oacute; el cargo en tiempos del macrismo. Adem&aacute;s del cierre de los centros, como se denunci&oacute; esta semana, desde el organismo buscan que los subsidios que se entregan a espacios de asistencia no se utilicen m&aacute;s para pagar el aporte de profesionales &ndash;psic&oacute;logos, por ejemplo&ndash; y que solo puedan rendirse la compra de alimentos o materiales.
    </p><p class="article-text">
        La problem&aacute;tica ya gener&oacute; en junio pasado que una fuerte reacci&oacute;n de la Iglesia, que mantienen una red de centros barriales para acompa&ntilde;ar a personas con problemas de consumo conocidos como Hogares de Cristo. &ldquo;La retirada del Estado es una forma indirecta de condenar a muchos a la muerte&rdquo;, denunci&oacute; en su momento la Conferencia Episcopal.
    </p><h2 class="article-text">Cr&iacute;ticas al nuevo recorte de Milei</h2><p class="article-text">
        Desde la provincia de Santa Fe, la diputada Varinia Drisun advirti&oacute; que el cierre de las CAAC representa un &ldquo;golpe mortal a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de salud&rdquo;. Sostuvo que el abordaje de los consumos problem&aacute;ticos exige equipos formados, estables y bien remunerados. &ldquo;El recurso humano es la principal tecnolog&iacute;a con la que contamos, y hoy est&aacute; siendo atacado y reducido&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Drisun remarc&oacute; que sin un sistema de salud robusto no puede haber una estrategia seria para el acompa&ntilde;amiento de los consumos. &ldquo;El Gobierno nacional no solo continua debilitando al personal de la Sedronar sino que desfinancia el sistema de salud, adem&aacute;s de la falta de un plan nacional de salud. Sin sistema de salud no hay salud mental, y sin salud mental no hay abordaje posible del consumo problem&aacute;tico&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El abordaje de los consumos problemáticos requiere equipos formados, capacitados y comprometidos, con estabilidad laboral y salarios dignos. El recurso humano es la principal tecnología que tenemos y hoy está siendo atacado y reducido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Varinia Drisun</span>
                                        <span>—</span> médica y diputada provincial de Santa Fe del Partido Sociaslista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Destac&oacute; adem&aacute;s que en Santa Fe existe una pol&iacute;tica activa impulsada por el gobierno de Maximiliano Pullaro, que sostiene el trabajo territorial a trav&eacute;s de Aprecod [Agencia de Prevenci&oacute;n del Consumo de Drogas y Tratamiento Integral de las Adicciones], que articula y financia instituciones que atienden esta problem&aacute;tica en conjunto al sistema publico de salud santafesino. &ldquo;A pesar del contexto nacional, los equipos interdisciplinarios de salud siguen atendiendo en centros de salud, hospitales generales y hospitales especializados, en el marco del plan provicial de salud mental con presupuesto y decisi&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Drisun enfatiz&oacute; <strong>&ldquo;la precarizaci&oacute;n hist&oacute;rica de la Sedronar con sus trabajadores&rdquo;</strong>, a la vez que &ldquo;al Estado siempre le cost&oacute; hacerse cargo de la atenci&oacute;n de los consumos, delegando muchas veces la atenci&oacute;n en organizaciones sociales&rdquo;. Ahora &mdash;continu&oacute; Drisun&mdash;, el Gobierno no solo contin&uacute;a debilitando al personal de la Sedronar, sino que tambi&eacute;n avanza en el desmantelamiento del Hospital Nacional Laura Bonaparte, especializado en salud mental y adicciones.
    </p><p class="article-text">
        En los barrios, el cierre de las casas comunitarias se siente como una traici&oacute;n: <strong>donde antes hab&iacute;a un lugar para hablar, comer, hacer un taller o simplemente ser escuchado, ahora queda un port&oacute;n cerrado</strong>. La motosierra achica el Estado y tambi&eacute;n las esperanzas.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/perder-eleccion-milei-cerro-32-centros-ayudan-jovenes-drogas_1_12597060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Sep 2025 03:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras perder la elección, Milei cerró 32 centros que ayudan a jóvenes a dejar las drogas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumos problemáticos,Narcotráfico,Sedronar,Mario Lugones,Javier Milei,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La educación como proyecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/educacion-proyecto_129_12288777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23528817-bb38-455d-9ae9-6b1260dfe89c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La educación como proyecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Podemos seguir confiando en los formatos tradicionales de evaluación o necesitamos replantear desde cero el vínculo entre enseñanza, aprendizaje y sentido? ¿Qué lugar ocupa el deseo de saber —o la fe en que vale la pena aprender— frente a la comodidad de las respuestas generadas por máquinas?</p></div><p class="article-text">
        Desde que aparecieron los smartphones me pregunto si yo hubiera sido capaz de terminar la universidad (como efectivamente lo hice) si, en lugar de entrar en 2008, hubiera entrado en 2018. Yo me recib&iacute; en 2016, y los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os o cuatro de carrera ya usaba mucho Facebook y Twitter en la computadora; recuerdo que me baj&eacute; una extensi&oacute;n en el navegador para que no me dejara entrar a ciertos sitios web por una cantidad determinada de horas. Tard&eacute; un tiempo en dar con la mejor de esas extensiones; no me acuerdo c&oacute;mo se llamaba, pero s&iacute; que su gracia era que no te dejaba entrar a la p&aacute;gina durante esas horas ni aunque eliminaras la app. Creo que ese momento, cuando baj&eacute; esa extensi&oacute;n para rendir mis &uacute;ltimos finales, fue cuando empec&eacute; a pensar en internet como un consumo problem&aacute;tico; como algo de lo que una sencillamente no puede desengancharse sola, algo para lo que ten&eacute;s que llamar al dealer y suplicarle que por favor no te vuelva a atender el tel&eacute;fono. Y eso que todav&iacute;a, hablando de tel&eacute;fonos, yo no ten&iacute;a uno tan sofisticado como para que la adicci&oacute;n realmente me persiguiera fuera de mi casa, como lo hace ahora.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as la revista <em>NYMag</em> sac&oacute; <a href="https://nymag.com/intelligencer/article/openai-chatgpt-ai-cheating-education-college-students-school.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota</a> que compartieron pr&aacute;cticamente todos los docentes y acad&eacute;micos que conozco sobre el modo en que la inteligencia artificial est&aacute; alterando la evaluaci&oacute;n en las universidades norteamericanas. Por supuesto, m&aacute;s all&aacute; del foco de la nota, el problema es global, y cualquiera que trabaje en nivel medio o universitario lo sabe: los estudiantes est&aacute;n haciendo todas sus tareas con herramientas de inteligencia artificial. Todas sus monograf&iacute;as, todos sus parciales domiciliarios. Recuerdo cuando empec&eacute; a cursar y se hablaba del problema de evitar que los alumnos se copiaran. La respuesta, en muchas materias, eran justamente los parciales domiciliarios, o los ex&aacute;menes a libro abierto: pensar consignas lo suficientemente complejas como para que los estudiantes necesitaran para responderlas no de contenidos que pod&iacute;an escribir en un papelito, sino de habilidades conceptuales, que solo pod&iacute;an haber incorporado si hab&iacute;an llevado la cursada con atenci&oacute;n. Ese tipo de evaluaciones que ten&iacute;amos que resolver en casa eran tambi&eacute;n (sobre todo, supongo, para los que disfrut&aacute;bamos de escribir, que en la carrera de Filosof&iacute;a &eacute;ramos casi todos) la oportunidad para lucirse; la oportunidad, tambi&eacute;n, para hacer algo que se sent&iacute;a no solo como una evaluaci&oacute;n sino como algo que val&iacute;a la pena. Escribir algo lindo, algo interesante, algo que quiz&aacute;s despu&eacute;s continuar; algo que pod&iacute;as incorporar a tu incipiente &ldquo;obra&rdquo;, que no era solo una prueba para el docente de que hab&iacute;as cumplido con lo que se te ped&iacute;a. 
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                </figure><p class="article-text">
        Lo interesante de la nota de la <em>NYMag</em> es que se&ntilde;ala, con mucha justicia, que el problema no es solo de evaluaci&oacute;n, el problema es de aprendizaje. Copiarse siempre requiri&oacute; cierto oficio y cierto coraje (el riesgo de que te atraparan era alto), y era imposible en monograf&iacute;as o evaluaciones domiciliarias. Hoy, en cambio, resolver una tarea con inteligencia artificial es la cosa m&aacute;s f&aacute;cil del mundo, y las chances de que tenga consecuencias son relativamente bajas a menos que se sea brutalmente obvio. La sensaci&oacute;n, entonces, es que los incentivos para no recurrir a este tipo de estrategias son muy d&eacute;biles; en la nota, de hecho, muchos estudiantes consultados parecen creer que es incluso il&oacute;gico no hacerlo. Una inteligencia artificial no le gana a un experto, o a un buen escritor; pero los estudiantes no son expertos, ni son, en general, buenos escritores. Son gente muy joven que est&aacute;, justamente, aprendiendo; una inteligencia artificial bien entrenada escribe mucho mejor que muchos de ellos. Escribir sus propios trabajos, entonces, tiene altas posibilidades de garantizarles una peor nota. Por otra parte, en el art&iacute;culo de <em>NYMag</em> algunos son brutalmente honestos; ya se sienten dependientes de la herramienta, al punto en que no se imaginan cursar una carrera sin usarla. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos profesores que conozco le tienen mucha fe a los software para detectar trabajos hechos a base de inteligencia artificial; yo no. Son f&aacute;ciles de enga&ntilde;ar, y ser&aacute;n cada vez m&aacute;s f&aacute;aciles de enga&ntilde;ar a medida que las herramientas avancen (y a medida que los estudiantes mejoren como usuarios). Es poco probable que podamos desalinear los incentivos en el futuro cercano: la inteligencia artificial es y ser&aacute;, objetivamente, el camino m&aacute;s f&aacute;cil y c&oacute;modo para aprobar una carrera universitaria sin esfuerzo. Est&aacute; dif&iacute;cil creer en algo; pero s&iacute; tengo que hacerlo, creo que le tengo m&aacute;s fe a la fe. Podemos (y debemos) intentar penalizar a los estudiantes, como lo hicimos siempre, por hacer trampa; pero con este nivel de sofisticaci&oacute;n de la trampa, no vamos a tener m&aacute;s alternativa que intentar convencerlos de que, efectivamente, aprender a pensar es valioso e irreemplazable. 
    </p><p class="article-text">
        No es lo m&aacute;s f&aacute;cil en el corto plazo ni lo m&aacute;s &uacute;til para tener tiempo libre para scrollear, pero te provee con una capacidad de disfrute, de creaci&oacute;n y de conversaci&oacute;n (la conversaci&oacute;n como la capacidad de acercarnos a otros) que ninguna inteligencia artificial te puede dar. Digo que le tengo fe a la fe porque si es cierto que la juventud se est&aacute; volviendo m&aacute;s religiosa puede que en alg&uacute;n sentido ya haya algo en ellos (en todos nosotros; en los adultos, tambi&eacute;n) que se siente vac&iacute;o; algo que nos indica que no todo en la vida puede estar dedicado a la utilidad inmediata. El sentido de la vida tiene que ser algo m&aacute;s. Si esa inquietud est&aacute; viva, entonces la educaci&oacute;n como proyecto todav&iacute;a tiene alguna esperanza.
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/educacion-proyecto_129_12288777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 May 2025 03:02:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La educación como proyecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Inteligencia Artificial,Consumos problemáticos]]></media:keywords>
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