<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Lilo y Stich]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/lilo-y-stich/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Lilo y Stich]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1053870/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Lilo y Stitch’, la prueba definitiva para los ‘remakes’ de acción real tras el fracaso de ‘Blancanieves’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12323105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f240c1b-d1a9-4d1e-8e0a-022e4c34ca8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Lilo y Stitch’, la prueba definitiva para los ‘remakes’ de acción real tras el fracaso de ‘Blancanieves’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director y el productor de la película analizan las claves del que promete ser uno de los grandes taquillazos del año</p></div><p class="article-text">
        Poco queda hoy de la sociedad que llen&oacute; los cines de todo el mundo para disfrutar del estreno de <em>Lilo y Stitch</em> en 2002. La pel&iacute;cula de animaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robot-salvaje-hermosa-fabula-romper-techo-cristal-cine-animacion-oscar_1_11723436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Chris Sanders</a> y Dean DeBlois congreg&oacute; en las salas a unos ni&ntilde;os que dejaron de serlo hace mucho tiempo y a unos adultos que no han podido evitar cambiar desde entonces. El planeta tampoco es el que era: en 2002 no exist&iacute;an las redes sociales, la mayor&iacute;a de las llamadas se realizaban desde tel&eacute;fonos fijos en casa y este peri&oacute;dico ni siquiera se hab&iacute;a fundado. Sin embargo, pese a que aquella realidad fuera muy diferente a la actual, este 2025 habr&aacute; algo que se mantendr&aacute;: <em>Lilo y Stitch</em> congregando a ni&ntilde;os y adultos en las salas de cine.
    </p><p class="article-text">
        La cinta, que logr&oacute; conquistar a multitud de personas con la historia de un extraterrestre azul que desemboca en la Tierra y se hace amigo de una ni&ntilde;a hu&eacute;rfana, regresa a la gran pantalla con su versi&oacute;n en acci&oacute;n real. De esta forma, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/vaiana-2-serie-disney-acabo-convirtiendose-pelicula-mandato-estudio_1_11859315.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Disney</a> sigue apostando por <em>remakes </em>de historias cl&aacute;sicas de la animaci&oacute;n y su gran baza para el verano pasa por la franquicia de <em>Lilo y Stitch</em>, cuya primera pel&iacute;cula a principios de siglo recaud&oacute; m&aacute;s de 270 millones de d&oacute;lares a nivel mundial bajo un presupuesto de 80 millones de d&oacute;lares. Luego le sigui&oacute; una secuela, una serie e incluso varios <em>spin-offs (</em>el personaje de Stitch hasta se anim&oacute; en 2007 a bailar el ic&oacute;nico <em>We're All in This Together</em> de <em>High School Musical)</em>.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la franquicia todav&iacute;a no se hab&iacute;a atrevido con una pel&iacute;cula de imagen real, algo que cambia ahora con el que supone un paso arriesgado para Disney, que busca tener en sus manos una nueva gallina de los huevos de oro. Lo hace de la mano de Dean Fleischer-Camp, que se adjudica el proyecto m&aacute;s importante de su trayectoria tras haber dirigido la aclamada pel&iacute;cula animada <em>Marcel, la concha con zapatos</em> (2021). A &eacute;l se le suma la actriz de ocho a&ntilde;os Maia Kealoha, procedente de Haw&aacute;i &mdash;lugar en el que se ambienta el filme&mdash;, que, interpretando a Lilo, debuta en su carrera actoral en Hollywood. Para completar la ecuaci&oacute;n, un Stitch casi tan achuchable como el original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-HeTE7j9dcGg-4698', 'youtube', 'HeTE7j9dcGg', document.getElementById('yt-HeTE7j9dcGg-4698'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-HeTE7j9dcGg-4698 src="https://www.youtube.com/embed/HeTE7j9dcGg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Tras el reciente tropiezo de <em>Blancanieves</em>, un remake que naci&oacute; maldito por culpa de la obsesi&oacute;n de la derecha contra lo <em>woke </em>&mdash;la versi&oacute;n de acci&oacute;n real ten&iacute;a un presupuesto de entre 240 y 270 millones de d&oacute;lares, pero su recaudaci&oacute;n mundial apenas ha superado los 200 millones&mdash;, la pel&iacute;cula de <em>Lilo y Stitch </em>necesita dar el golpe sobre la mesa en una industria que parece estar cada vez m&aacute;s cansada de los <em>remakes</em>. Dean Fleischer-Camp confiesa que intenta &ldquo;no pensar mucho en esas cosas&rdquo;: &ldquo;Como cineasta, tienes que mantener la conversaci&oacute;n con tus colaboradores cercanos y contigo mismo, evadi&eacute;ndote del resto. Si intentas hacer una pel&iacute;cula para todo el mundo, no har&aacute;s una pel&iacute;cula para nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la cinta ser&aacute; el primer <em>remake </em>de gran nivel que se estrena tras <em>Blancanieves</em>, con todo el escepticismo que ello pueda conllevar. Jonathan Eirich, que ha trabajado en la nueva versi&oacute;n de <em>Lilo y Stitch</em> como productor, dice que el gran n&uacute;mero de <em>remakes </em>que se est&aacute;n haciendo es el &ldquo;negocio de Hollywood&rdquo;. &ldquo;Estamos en Londres, caminas por el West End y cada musical est&aacute; basado en una pel&iacute;cula. Los humanos hemos contado las mismas historias durante miles de a&ntilde;os una y otra vez, y no es necesariamente algo malo&rdquo;, comenta Eirich, que aclara que &ldquo;es un instinto humano&rdquo;. &ldquo;Se trata de encontrar algo nuevo y fresco que contar, y quienes lo han conseguido han tenido mucho &eacute;xito. Se trata de ser realmente reflexivo y consciente&rdquo;, manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el director es conocedor de que algunas cintas &ldquo;han sido un &eacute;xito o un fracaso&rdquo;, pero considera que &ldquo;lo m&aacute;s importante&rdquo;, para &ldquo;Disney o cualquier otro estudio&rdquo;, es el hecho de que haya &ldquo;personas diferentes haciendo pel&iacute;culas diferentes&rdquo;, por lo que es &ldquo;un poco injusto&rdquo; juzgar el trabajo de otros directores por el desempe&ntilde;o o el resultado de otros proyectos. Dean Fleischer-Camp declara a elDiario.es que se propusieron &ldquo;hacer una pel&iacute;cula que pudiera valerse por s&iacute; misma&rdquo;, una intenci&oacute;n que el productor Jonathan Eirich achaca al &ldquo;list&oacute;n incre&iacute;blemente alto&rdquo; que ten&iacute;an que cumplir tanto con la historia original como con los fans de la misma. &ldquo;Quer&iacute;amos hacer una pel&iacute;cula que estuviera a la altura, y espero que cumpla con el p&uacute;blico en todas partes&rdquo;, a&ntilde;ade Eirich.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_50p_1118181.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_50p_1118181.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_75p_1118181.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_75p_1118181.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_default_1118181.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_default_1118181.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/14892c1b-63b4-479f-964c-13fa619213df_16-9-aspect-ratio_default_1118181.jpg"
                    alt="Stitch y Lilo (Maia Kealoha), en un fotograma de la cinta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Stitch y Lilo (Maia Kealoha), en un fotograma de la cinta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para ellos, ni siquiera el factor de la nostalgia, que es precisamente lo que hace triunfar a este tipo de filmes, supon&iacute;a un refugio durante el proceso de creaci&oacute;n. &ldquo;No se trata de simplemente comercializar con la nostalgia&rdquo;, explica Dean Fleischer-Camp, &ldquo;hemos encontrado maneras muy inteligentes de profundizar en la historia y cambiarla de formas que creo que los fans disfrutar&aacute;n vi&eacute;ndola&rdquo;. Jonathan Eirich se&ntilde;ala que es una &ldquo;pel&iacute;cula con la que puedes re&iacute;r y llorar con otras personas en el cine&rdquo;, ya que el principal reto que se marcaron fue el de que la audiencia no pudiera evitar &ldquo;llorar junto a desconocidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes expectativas con respecto al estreno de <em>Lilo y Stitch</em>, que promete ser uno de los <em>blockbusters </em>m&aacute;s potentes del verano si consigue deshacerse del rechazo cada vez mayor hacia los <em>remakes</em>, llega en parte por el cari&ntilde;o y la base de fans que el filme original se ha labrado con el paso del tiempo. El director mantiene optimismo de cara a la presi&oacute;n y, en alusi&oacute;n a quienes se muestran reticentes hacia los cambios que pueda haber en esta pel&iacute;cula en comparaci&oacute;n con la estrenada en 2002, indica que es &ldquo;obligaci&oacute;n de los cineastas adaptarla con cuidado, responsabilidad y amor por la original&rdquo;: &ldquo;No creo que [los fans] se refieran a que quieren una r&eacute;plica exacta y que no se cambie nada, sino que quieren que les haga sentir tan bien como la original&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, como recuerda Jonathan Eirich, hay quienes ir&aacute;n a las salas de cine sin conocer la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n, lo cual hace &ldquo;divertido actualizarla para una generaci&oacute;n que no la ha visto y, con suerte, seguir ofreciendo la nostalgia a los padres y todas las personas que crecieron con <em>Lilo y Stitch</em> y les encant&oacute;&rdquo;. Estas nuevas generaciones se encontrar&aacute;n con un personaje bastante diferente, mucho m&aacute;s propio del 2025: el nuevo Stitch se anima con bailes de TikTok, se pasea en coche en el preestreno de la pel&iacute;cula porque sabe que el v&iacute;deo se viralizar&aacute; en redes sociales y se graba <em>stories </em>posando para Instagram.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DJUo72FgmoB/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Ya sea bajo el Stitch original o el Stitch m&aacute;s modernizado, la historia sigue sin ambientarse en un &ldquo;reino de hadas&rdquo;, algo que llam&oacute; la atenci&oacute;n de Dean Fleischer-Camp cuando analiz&oacute; la original, diferenci&aacute;ndose as&iacute; de &ldquo;tantas pel&iacute;culas de Disney&rdquo; y representando el planeta ca&oacute;tico en el que vivimos hoy: &ldquo;No se trataba de princesas perfectas, sino de todo lo contrario. Sus personajes eran humanos normales que luchaban por arregl&aacute;rselas en un mundo que era desordenado y que estaba desbordado&rdquo;. El director expresa que temas &ldquo;atemporales&rdquo; como &ldquo;la comunidad y la familia que encuentras&rdquo; son &ldquo;probablemente m&aacute;s importantes ahora&rdquo;, lo que la &ldquo;convierte en una oportunidad &uacute;nica para adaptarla a la acci&oacute;n real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de la cinta de 2002 es tan realista que, para Jonathan Eirich, &ldquo;se sent&iacute;a como si fuera de imagen real&rdquo;. La obra maestra animada del estudio A24, <em>Marcel, la concha con zapatos</em> (2021), &ldquo;resume perfectamente el esp&iacute;ritu&rdquo; que esperaban &ldquo;para esta pel&iacute;cula&rdquo;. &ldquo;Es adorable, hilarante, inteligente e ingeniosa. Trata sobre la p&eacute;rdida, sobre el dolor, sobre c&oacute;mo seguir adelante, sobre las l&aacute;grimas inesperadas&rdquo;, alaba Eirich del trabajo de su compa&ntilde;ero, comentando que &ldquo;todo se reduce a qui&eacute;n es el narrador y qui&eacute;n es el visionario que va a estar detr&aacute;s para hacer estas cosas de la manera correcta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A falta de que el p&uacute;blico tenga la &uacute;ltima palabra, <em>Lilo y Stitch</em> ser&aacute; la prueba definitiva para unos <em>remakes </em>que han consumado un cansancio generalizado y que Dean Fleischer-Camp defiende que son &ldquo;m&aacute;s dif&iacute;ciles&rdquo; de hacer &ldquo;de lo que la gente piensa&rdquo;: &ldquo;Hay una pel&iacute;cula que ya existe, que es incre&iacute;ble y de la que tienes que estar a la altura, idealmente mejor&aacute;ndola. No es tan sencillo como introducir la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n en la m&aacute;quina 3D y que salga una nueva adaptaci&oacute;n, hay un mont&oacute;n de pensamiento y trabajo por los artistas&rdquo;. Es por ello que, bajo la &ldquo;dedicaci&oacute;n&rdquo; de &ldquo;hacerlo bien&rdquo;, la cinta llega a los cines con la intenci&oacute;n de no haber perdido su &ldquo;encanto y diversi&oacute;n&rdquo;, pretendiendo que el Stitch de 2025 salga tan triunfante como el de 2002.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lilo-stitch-prueba-definitiva-remakes-accion-real-fracaso-blancanieves_1_12323105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2025 09:48:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f240c1b-d1a9-4d1e-8e0a-022e4c34ca8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="246189" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f240c1b-d1a9-4d1e-8e0a-022e4c34ca8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="246189" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[‘Lilo y Stitch’, la prueba definitiva para los ‘remakes’ de acción real tras el fracaso de ‘Blancanieves’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f240c1b-d1a9-4d1e-8e0a-022e4c34ca8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Lilo y Stich,Blancanieves]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
