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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Tendencias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/tendencias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Tendencias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No ducharse para “maximizar feromonas” y levantar más: ¿reto viral pasajero o peligro misógino entre los jóvenes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-ducharse-maximizar-feromonas-reto-viral-pasajero-peligro-misogino-jovenes_1_13565869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e739af09-bf3d-487e-894a-57b4ecf230ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x515y328.jpg" width="1200" height="675" alt="No ducharse para “maximizar feromonas” y levantar más: ¿reto viral pasajero o peligro misógino entre los jóvenes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En TikTok proliferan los vídeos protagonizados por chicos que aseguran que el 'pheromone maxxing' solo les trajo éxitos entre las chicas, un fenómeno que se enmarca dentro de otras tendencias en redes que captan atención hablando de "maximizar" testosterona bajo una idea de la masculinidad que algunas voces expertas señalan como "reduccionistas" y "conectadas con el mundo incel".</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Dej&eacute; de lavarme el pelo por completo y ahora, sin iron&iacute;a, recibo m&aacute;s cumplidos sobre c&oacute;mo huele y c&oacute;mo se ve. La maximizaci&oacute;n de las feromonas es la clave&rdquo;. Niko, el autor de <a href="http://tiktok.com/@nikodemkosowski/video/7581085899895721238?referer_url=www.usatoday.com%2F&amp;refer=embed&amp;embed_source=121374463%2C121468991%2C121439635%2C121749182%2C121433650%2C121404359%2C121497414%2C122349556%2C122221973%2C122122240%2C121351166%2C121811500%2C121960941%2C122122244%2C122122243%2C122122242%2C121487028%2C122258714%2C121331973%2C120811592%2C120810756%2C121885509%3Bnull%3Bembed_comment_button&amp;referer_video_id=7581085899895721238" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este video viral de TikTok</a>, dedica su cuenta al culto al cuerpo: concretamente el suyo. Dado que la red social china no dispone, de momento, de tarjeta rascable de fragancias microencapsuladas como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2B2HE-e8wYY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Odorama que John Waters ide&oacute;</a> para el estreno de <em>Polyester</em> en 1981, tiene m&aacute;s de 20.000 seguidores. Su contenido est&aacute; volcado a la tendencia del <em>T-maxxing</em> (o <em>testosterone-maxxing),</em> un fen&oacute;meno que invita a moldear el cuerpo y a poner en pr&aacute;ctica rutinas variopintas para &ldquo;maximizar la testosterona&rdquo; y elevar la autoestima masculina. Algunas pueden ser ciertamente saludables, como hacer mucho deporte; otras est&aacute;n a medio camino entre lo grotesco y el chamullo, como comer cebolla cruda.
    </p><p class="article-text">
        Una de las nuevas directrices de esta pendiente viral es dejar de ducharse para &ldquo;atraer m&aacute;s mujeres&rdquo;, selv&aacute;tica metonimia de &ldquo;levantar&rdquo; que el atavismo digital volvi&oacute; a poner en circulaci&oacute;n. Niko no est&aacute; solo en el ejercicio del <em>pheromone maxxing</em>, como se bautiz&oacute; el fen&oacute;meno. &ldquo;Desde que empec&eacute; con esto, dej&eacute; de usar colonia. Y he estado recibiendo cada vez m&aacute;s cumplidos que nunca gracias a mi repugnante olor a cebolla. Todos haremos <em>pheromone maxxing</em> en 2026&rdquo;, asegura <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rsxHJ4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raphael</a>, un joven estadounidense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque da un poco de verg&uuml;enza preguntarse en serio por las condiciones afrodis&iacute;acas de la falta de higiene, siempre conviene consultar a los expertos. El deseo humano no es nunca un puzle de preguntas f&aacute;ciles. La sex&oacute;loga viguesa Emma Placer organiz&oacute; en el a&ntilde;o 2015 una &ldquo;fiesta de las feromonas&rdquo; como remate para unos talleres que impart&iacute;a, en un intento por experimentar hasta qu&eacute; punto el &oacute;rgano vomeronasal, estructura quimiosensorial que en algunos animales, particularmente los roedores, sirve para detectar feromonas, pod&iacute;a funcionar tambi&eacute;n en los seres humanos como m&eacute;todo en busca de una persona compatible.
    </p><p class="article-text">
        Once a&ntilde;os despu&eacute;s, digerida ya la literatura cient&iacute;fica que se fue produciendo desde entonces, admite recordar aquella experiencia con un punto de retraimiento. &ldquo;Con el tiempo, hasta me parece una cosa bastante rancia. No hay una respuesta cient&iacute;fica y no hay evidencia sobre esto. No hay <a href="https://theconversation.com/feromonas-humanas-de-verdad-existen-223876" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nada determinante</a> que diga que las feromonas humanas sexuales existen. El deseo es una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gica m&aacute;s que qu&iacute;mica&rdquo;, nos dice hoy la sex&oacute;loga. Por tanto, descarta cualquier base cient&iacute;fica para el <em>pheromone maxxing</em>. &ldquo;El ser humano tiene filias y gustos sexuales que, a veces, son extremos. Y por qu&eacute; no: puede haber alguna mujer o alg&uacute;n hombre a quienes esa falta de higiene masculina, el olor a gimnasio, le ponga. Pero como hay muchos hombres a los que los seduce el olor de la menstruaci&oacute;n. Son filias, gustos personales que est&aacute;n ah&iacute; pese a que se salgan de la norma&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay una respuesta científica y no hay evidencia sobre esto. No hay nada determinante que diga que las feromonas humanas sexuales existen. El deseo es una cuestión psicológica más que química</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emma Placer</span>
                                        <span>—</span> sexóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Emma Placer s&iacute; alerta sobre los posibles v&iacute;nculos entre la filosof&iacute;a <em>maxxing</em> y las nuevas manifestaciones de misoginia<em> online</em> que llevan a&ntilde;os propag&aacute;ndose entre los m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Es un concepto muy reduccionista de la atracci&oacute;n. Al final, lo que te dicen es que si consigues determinados rasgos f&iacute;sicos, una mand&iacute;bula perfecta o un cierto nivel hormonal, pasar&aacute;s a ser m&aacute;s atractivo para las mujeres. Y eso encaja con un sistema heteropatriarcal conectado con el mundo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/misoginia-podria-tener-culpable-capitalismo_129_2119526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>incel</em></a><em>.</em> Intentan convertir algo tan variado y complejo como el deseo en una f&oacute;rmula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Vanessa Rodr&iacute;guez Pousada, presidenta de Sogasex (Sociedade Galega de Sexolog&iacute;a), es experta en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica con j&oacute;venes y desempe&ntilde;&oacute; buena parte de su actividad acad&eacute;mica y divulgativa en el estudio del cuerpo adolescente como espejo de nuestro tiempo. En su opini&oacute;n, el<em> pheromone maxxing</em> se conecta con el movimiento<em> incel</em> en que &ldquo;cree que el aspecto determina el &eacute;xito a la hora de levantar&rdquo; y &ldquo;el entendimiento de la sexualidad humana desde un posicionamiento binarista, hombre-mujer, y heterosexual, de hombres para levantar con mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese pensamiento biologicista y binarista responde a una idea de la sexualidad m&aacute;s animal que humana, pero Pousada, pese a estas coincidencias, nos anima a no adscribir necesariamente el <em>pheromone maxxin</em>g solo al territorio de la manosfera. &ldquo;Se puede seguir esta tendencia sin que la persona que lo haga tenga nada que ver con el movimiento <em>incel</em> o sea machista. Es una tendencia que se hizo viral en TikTok, y desde ah&iacute; las personas adolescentes pueden engancharse a ella no tanto como un posicionamiento ideol&oacute;gico, sino por curiosidad, por hacer la broma, por presi&oacute;n de grupo o, incluso, por provocaci&oacute;n. La rebeld&iacute;a, la curiosidad, el querer probar cosas nuevas, son caracter&iacute;sticas propias de la adolescencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7660267667864997133"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La experta no cree que debamos llevarnos las manos a la cabeza si vemos a un adolescente de nuestro entorno seguir esta tendencia. &ldquo;Los adultos nos alarmamos con mucha facilidad ante las modas adolescentes porque no las entendemos&rdquo;, dice, y pone como ejemplo la <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/therians-furries-hay-detras-videos-humanos-animales-invaden-tiktok_1_12981501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiebre</a><em> </em><em>therian</em> o las batallas para <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/farmear-aura-consiste-tendencia-viral-partes_1_13464041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">farmear aura</a>. &ldquo;Aunque este caso tenga que ver con un tema de higiene, lo que hay que hacer no es alarmarse, sino fomentar el di&aacute;logo con los adolescentes, preguntarles por qu&eacute; lo hacen, qu&eacute; creen que van a conseguir con eso, si les est&aacute;n dando resultados&hellip; Hay que conversar con ellos antes que rega&ntilde;arles, porque eso puede ser incluso motivador: saltarse la norma es estimulante a esas edades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vanessa Rodr&iacute;guez Pousada denuncia que &ldquo;los fundamentos biologicistas siempre se usaron en la ciencia y los marcos de pensamiento para explicar determinadas conductas&rdquo; y llama a salir de ese c&iacute;rculo vicioso. Del mismo modo que tambi&eacute;n hay feminismos de marcado eje biologicista, resulta natural que la reacci&oacute;n neomachista apunte en esta direcci&oacute;n. &ldquo;Es importante abordar al ser humano desde un entendimiento biopsicosocial e incluso tecnol&oacute;gico, porque las tecnolog&iacute;as que van apareciendo van modificando nuestro cuerpo, nuestro pensamiento y nuestras conductas. Evidentemente, la biolog&iacute;a influye, pero no se ampara en un marco binarista&rdquo;, defiende Pousada.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga cree que no hay una &uacute;nica causa que pueda explicar el efecto atrayente que el v&oacute;rtex de la manosfera ejerce sobre los m&aacute;s j&oacute;venes, si bien &ldquo;hay rasgos de las adolescencias actuales que no hab&iacute;a en otras &eacute;pocas&rdquo;. Pousada cita como uno de los m&aacute;s rese&ntilde;ables la soledad. &ldquo;Los adolescentes son el grupo de edad <a href="https://www.soledades.es/estudios/estudio-sobre-juventud-y-soledad-no-deseada-en-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con mayor sentimiento de soledad no deseada</a>, por encima de las personas de mayor edad, lo cual llama la atenci&oacute;n. Este tipo de grupos [manosf&eacute;ricos] quiz&aacute;s les ofrecen formar algo de comunidad; sentir que forman parte de algo. A veces vemos perfiles de j&oacute;venes excluidos de otros grupos que encuentran ah&iacute; un lugar. Eso puede ser muy atrayente: somos seres sociales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede seguir esta tendencia sin que la persona que lo haga tenga nada que ver con el movimiento incel o sea machista. Es una tendencia que se ha hecho viral en TikTok, y desde ahí las personas adolescentes pueden engancharse a ella no tanto como un posicionamiento ideológico sino por curiosidad, por hacer la broma, por presión de grupo o, incluso, por provocación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vanessa Rodríguez Pousada</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedade Galega de Sexología
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;An&eacute;cdota o categor&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        Aunque las voces expertas tratan de mitigar la alarma ante el <em>pheromone maxxing</em> y evidencian el efecto perverso que el se&ntilde;alamiento y la exclusi&oacute;n pueden obrar sobre los esponjosos cerebros del florecimiento pubescente, no cuesta entender por qu&eacute; el pheromone<em> maxxing</em> caus&oacute; furor medi&aacute;tico. Salvo en aquellos entornos miserables donde el acceso al agua corriente es un lujo, la gente que no se ba&ntilde;a hace (s&iacute;) gracia. El hecho de que la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n elija ba&ntilde;arse, consciente de las virtudes higi&eacute;nicas y cosm&eacute;ticas de la abluci&oacute;n, y sobre todo consciente del efecto social contraindicado del hedor, emborracha de soberbia a todo aquel que se encuentre con un disidente y le empuja a alzar un &iacute;ndice burl&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, detr&aacute;s de esta bufonada puede haber movimientos profundos en el mundo de la masculinidad. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; entre los creadores de contenido <em>bro</em> para que se est&eacute;n viralizando conductas grotescas como no lavarse para levantar? &ldquo;Con total sinceridad digo que la estupidez y el narcisismo masculino existieron siempre&rdquo;, explica el soci&oacute;logo especializado en teor&iacute;a cr&iacute;tica feminista y masculinidades Olmo Morales. &ldquo;Es verdad que hoy en d&iacute;a se reproducen como el micelio si se crean las condiciones necesarias y, desgraciadamente, las hay. El viraje biologicista que estamos observando y que torpemente intenta justificar la desigualdad entre hombres y mujeres est&aacute; siendo impulsado por estudios neurocient&iacute;ficos cuestionables en su dise&ntilde;o, pero que de la mano de las noticias falsas caminan con cada vez menos pudor entre las cabezas pseudopensantes que los reproducen en la barra del bar o en v&iacute;deos que se viralizan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos adentramos en el verdadero pantano de esta problem&aacute;tica. Porque s&iacute;, todos tenemos claro que un adolescente que deja de ba&ntilde;arse guiado por los consejos <em>tiktokeros</em> de un gur&uacute; de la seducci&oacute;n es un fen&oacute;meno f&aacute;cilmente empaquetable dentro del caj&oacute;n de &ldquo;Lo Machista&rdquo;, pero &iquest;hasta qu&eacute; punto se trata de una an&eacute;cdota que, amplificada por el jij&iacute;-jaj&aacute;, opaca la categor&iacute;a de otras opresiones m&aacute;s severas? El hombre que renuncia al ba&ntilde;o para autoafirmarse es una figura grotesca, casi monstruosa, de la que podr&iacute;a re&iacute;rse una ampl&iacute;sima mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Con todo, cuesta imaginar, de verdad, al columnista m&aacute;s mis&oacute;gino de la derecha preconizando las bondades de la falta de higiene, lo que nos lleva a cuestionar hasta qu&eacute; punto es perverso poner el foco en estos fen&oacute;menos virales extremos. &iquest;Corremos el riesgo de favorecer que se sigan perpetuando vicios patriarcales complejos y dif&iacute;ciles de tratar mientras nos re&iacute;mos de las gansadas de TikTok que, en el fondo, no son hegem&oacute;nicas?
    </p><p class="article-text">
        Olmo Morales cree que s&iacute;: &ldquo;Mientras el feminismo se&ntilde;ala la inequidad estructural que sufren las mujeres y la explotaci&oacute;n cotidiana que hacemos los hombres de ellas, la sociedad sigue mirando el dedo en vez de la luna y se queda con estas tontadas rid&iacute;culas&rdquo;, apunta el soci&oacute;logo. &ldquo;Que haya personajes masculinos teniendo este tipo de pr&aacute;cticas individuales, adem&aacute;s de inocuo para las mujeres es totalmente residual. M&aacute;s que inocuo, constituye en s&iacute; mismo un aviso a navegantes de &lsquo;por ah&iacute; no es&rsquo;. El problema es que desviar el foco hacia estos casos nos supone al resto de hombres que estamos a las ant&iacute;podas de ello un salvaguardo. Los hombres comunes, los del machismo sutil y no por ello menos efectivo sino en todo caso m&aacute;s efectivo, y los machistas violentos que no caen en estos retos ni tendencias, estamos encantados con que se dediquen p&aacute;ginas a estos seres grotescos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema es que desviar el foco hacia estos casos nos supone al resto de hombres que estamos a las antípodas de ello un salvaguardo (...)  Se genera esa figura del monstruo que nos sirve para desidentificarnos con el machismo y que lejos de promover que los hombres nos cuestionemos nos lleva a acomodarnos porque ‘yo no soy como ese&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olmo Morales</span>
                                        <span>—</span> sociólogo especializado en teoría crítica feminista y masculinidades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que el <em>pheromone maxxing</em> sea caricaturesco y minoritario, es un <em>trend</em> que tiene como foco a los m&aacute;s j&oacute;venes. &iquest;No es acaso posible refutar o contextualizar algo as&iacute; sin hacerle el caldo gordo a la maquinaria mis&oacute;gina que pone en marcha estos retos? &iquest;O supone siempre una p&eacute;rdida de tiempo y energ&iacute;a que encima ayuda a dar relevancia a una an&eacute;cdota y a que muchos hombres se sientan reafirmados en su <em>aliadismo</em> porque, vaya, a ellos nunca se les ocurrir&iacute;a dejar de ba&ntilde;arse (mientras siguen perpetuando otras conductas cuestionables m&aacute;s complejas)?
    </p><p class="article-text">
        Olmo Morales insiste en que &ldquo;a los hombres nos conviene que se viralicen este tipo contenidos porque se&ntilde;ala tendencias absurdas que responden a un modelo de masculinidad esperp&eacute;ntico&rdquo;. Especializado en los peligros del discurso beat&iacute;fico sobre la nueva masculinidad, el acad&eacute;mico teme que esta insistencia en la caricatura del hombre cavernario &ndash;y apestoso&ndash; ayude a sostener el mantra de que el motor de la inequidad que los hombres reproducen es la ausencia de contacto con la propia vulnerabilidad o la falta de autoconocimiento a nivel emocional. &ldquo;Estos dos temas, cuando se juntan, son tremendamente peligrosos para las mujeres y tremendamente beneficiosos para nosotros. Por un lado, se genera esa figura del monstruo que nos sirve para desidentificarnos con el machismo y que lejos de promover que los hombres nos cuestionemos nos lleva a acomodarnos porque &lsquo;yo no soy como ese&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El origen del t&eacute;rmino</h2><p class="article-text">
        Las advertencias de Morales, ciertamente severas, enlazan con la siempre golosa pol&eacute;mica de la risa c&oacute;mplice: ese re&iacute;r que antes de satirizar, legitima. En los &uacute;ltimos meses, las piezas period&iacute;sticas no dejaron de sucederse sobre el <em>pheromone maxxing</em>, siempre con un deje de guasa. Cuando la moda de no lavarse el pelo para levantar fue tratada en Antena 3 Noticias, la cadena lo anunci&oacute; con uno de esos chascarrillos tan vinculados al carisma de su presentador m&aacute;s hist&oacute;rico: <a href="https://www.antena3.com/noticias/salud/ciencia-desmonta-nueva-ocurrencia-viral-lavarse-pelo-potenciar-atractivo-mas-instintivo_202609136aa6949b7486a40f2c9c4ed2.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;A Mat&iacute;as Prats no le gusta nada esta nueva tendencia&rdquo;</a>. Este mismo reportaje que encara ahora su recta final no es inocente tampoco. De igual modo, la industria de la creaci&oacute;n de contenido se est&aacute; aprovechando del valor al alza del <em>pheromone maxxing</em> en la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n para &ldquo;desmontar&rdquo; sus preceptos, desde <a href="https://www.instagram.com/reels/DdhKdhAg7qh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">farmac&eacute;uticos</a> a <a href="https://www.instagram.com/reels/Dd1RdqqIRtn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermeros</a>. &iquest;Hundimos nuestras narices aqu&iacute; por responsabilidad informativa o por oportunismo? No ser&aacute; la primera vez en la historia de la comunicaci&oacute;n que la respuesta tome un poco de ambas, pero para entender la pertinencia de abordar c&oacute;mo un fen&oacute;meno puede escalar del disparate a la autoayuda, conviene ir a la ra&iacute;z de todo.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras se&ntilde;ales que Internet emite sobre el <em>pheromone maxxing</em> nos llevan hasta la cuenta de TikTok de <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rsupam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un usuario llamado FluffDumpster</a>. En 2024, public&oacute; un v&iacute;deo que puede entenderse como el manifiesto fundacional de esta tendencia. &ldquo;No apesto, estoy maximizando mis feromonas. Los chicos de clase no lo entienden, as&iacute; que no me sorprende que vosotros, los de TikTok, tampoco lo hagan&rdquo;. El f&iacute;sico de Isaac &ndash;nombre real del joven detr&aacute;s de esta cuenta&ndash; no est&aacute;, a diferencia de los de otros profetas ferom&oacute;nicos como los que abr&iacute;an este reportaje, tallado en el gimnasio: es un joven desali&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        Sus v&iacute;deos, muchos de ellos grabados en sorprendente colaboraci&oacute;n con su madre, abordan la odisea del <em>pheromone maxxing</em> con un &aacute;ngulo m&aacute;s o menos humor&iacute;stico: la madre ri&ntilde;endo al hijo por no lavarse, etc&eacute;tera. Hay v&iacute;deos en los que afirma haber pasado per&iacute;odos semanas sin ducharse y otros en los que presume de hacer experimentos con heces y orina para maximizar su qu&iacute;mica masculina. No est&aacute; claro cu&aacute;nto hay de creencia genuina y cu&aacute;nto de s&aacute;tira o<em> rage bait </em>en la l&iacute;nea editorial de Isaac; tampoco si el <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rnVrMM/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pie afectado por una enfermedad</a> similar a la escarlatina que muestra en una de sus publicaciones es real u obra de un sofisticado maquillaje.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima publicaci&oacute;n de la cuenta en la que sale Isaac es de febrero de 2025. En diciembre, su madre public&oacute; un <a href="https://vm.tiktok.com/ZN8rWy2yb/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">video disfrazada</a> de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/charlie-kirk-joven-activista-comentarista-referente-maga-asesinado-tenia-hilo-directo-trump_1_12593944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charlie Kirk</a> y, ante la insistencia de sus seguidores, impacientes por ver de nuevo a su hijo en acci&oacute;n, escribi&oacute;: &ldquo;Informo con gran pesar de que Isaac falleci&oacute; hace siete meses. Pens&eacute; que esto [la publicaci&oacute;n del disfraz] es algo que &eacute;l hubiera querido&rdquo;.&nbsp;En la p&aacute;gina de Reddit de Fluffdumpster, un usuario <a href="https://www.reddit.com/r/fluffdumpster/comments/1u2dm0w/is_fluffdumpster_still_alive/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahondaba en la cuesti&oacute;n</a> hace solo cuatro meses: &ldquo;Lamento tener que decir esto, pero Isaac falleci&oacute; a finales del a&ntilde;o pasado debido a una infecci&oacute;n contra la que hab&iacute;a estado luchando durante alg&uacute;n tiempo. Todos guardaron bastante silencio, tratando simplemente de seguir adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, es posible que el propio Isaac est&eacute; detr&aacute;s de esta <em>performance; </em>que, agotada la v&iacute;a de provocar mediante el asco, haya optado por fingir su muerte. De hecho, la falta de informaci&oacute;n real y verificable en la prensa estadounidense sobre el asunto hacen que esta sea la opci&oacute;n m&aacute;s veros&iacute;mil, porque cualquier otra alternativa resultar&iacute;a incalificable. &iquest;Qui&eacute;n en su sano juicio honrar&iacute;a la muerte de su hijo disfraz&aacute;ndose del cad&aacute;ver baleado de Charlie Kirk? Ahora bien, incluso asumiendo que el origen del <em>pheromone maxxing</em> es una <em>trolleada</em> de un joven de la Am&eacute;rica profunda y su madre sedientos de atenci&oacute;n, es necesario entender c&oacute;mo su pantomima puede deturparse a golpe de<em> reel</em> hasta conseguir que chulos de gimnasio pongan en pr&aacute;ctica sus m&eacute;todos, ellos s&iacute;, completamente en serio.
    </p><p class="article-text">
        Puede que dentro de unos meses nadie se acuerde del <em>pheromone maxxing</em>. Probablemente, tampoco importe demasiado cu&aacute;ntos j&oacute;venes decidieron pasar unas semanas sin ducharse siguiendo los consejos de un desconocido de TikTok. Lo que s&iacute; merece atenci&oacute;n es la facilidad con la que una ocurrencia as&iacute; encuentra audiencia, se desprende de la iron&iacute;a marginal con la que naci&oacute; y termina convertida en una explicaci&oacute;n aparentemente seria sobre el deseo y la masculinidad. El olor, en este caso, no viene solo del cuerpo: tambi&eacute;n emana de las ci&eacute;nagas del algoritmo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anxo F. Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-ducharse-maximizar-feromonas-reto-viral-pasajero-peligro-misogino-jovenes_1_13565869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 10:53:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No ducharse para “maximizar feromonas” y levantar más: ¿reto viral pasajero o peligro misógino entre los jóvenes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Batallas de “farmear aura”: la historia del joven que faltó al trabajo y no quiere que le descuenten el día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/batallas-farmear-aura-historia-joven-falto-trabajo-no-quiere-le-descuenten-dia_1_13482841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eaf55d07-4460-4b2b-ad5b-d69e9cd4bce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1073y295.jpg" width="1200" height="675" alt="Batallas de “farmear aura”: la historia del joven que faltó al trabajo y no quiere que le descuenten el día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de una competencia viral en la que los participantes buscan impresionar al público mediante poses, miradas, gestos y movimientos. Tras quedarse con el segundo puesto, un joven contó que su empleador le avisó que le descontaría el día trabajado y amenazó con hacer un juicio. El video se hizo viral en redes sociales.</p></div><p class="article-text">
        La frase <strong>&ldquo;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/farmear-aura-consiste-tendencia-viral-partes_1_13464041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>farmear aura</strong></a><strong>&rdquo;</strong> se convirti&oacute; en una de las expresiones m&aacute;s utilizadas por los j&oacute;venes argentinos en redes sociales. Lo que comenz&oacute; como una <strong>jerga propia</strong> del <strong>mundo gamer</strong> hoy trascendi&oacute; internet y hasta <strong>lleg&oacute; a las plazas</strong>, donde se organizan competencias para demostrar qui&eacute;n tiene m&aacute;s carisma y presencia. En las &uacute;ltimas horas, el t&eacute;rmino volvi&oacute; a ser tendencia por una ins&oacute;lita historia que gener&oacute; miles de comentarios.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista del caso es un joven que decidi&oacute; <strong>faltar a su trabajo para participar de una &ldquo;batalla de aura&rdquo;</strong>, una competencia viral en la que los participantes buscan impresionar al p&uacute;blico mediante poses, miradas, gestos y movimientos. Tras quedarse con el segundo puesto, cont&oacute; que su empleador le avis&oacute; que le descontar&iacute;a el d&iacute;a trabajado.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de aceptar la decisi&oacute;n, el muchacho defendi&oacute; su elecci&oacute;n y lanz&oacute; una frase que r&aacute;pidamente recorri&oacute; las redes sociales: <strong>&ldquo;Si me llega a hacer eso, les voy a hacer tremendo juicio&rdquo;</strong>. La situaci&oacute;n abri&oacute; un debate entre quienes consideraron que todo se trat&oacute; de una broma y quienes cuestionaron que una tendencia de internet pudiera anteponerse a las responsabilidades laborales.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2094108910437228597?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del episodio, miles de usuarios comenzaron a preguntarse <strong>qu&eacute; significa exactamente &ldquo;farmear aura&rdquo;</strong>, una expresi&oacute;n que desde hace meses domina el lenguaje de TikTok, Twitch y otras plataformas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; significa &ldquo;farmear aura&rdquo;?</h2><p class="article-text">
        En la cultura digital, <strong>el &ldquo;aura&rdquo; representa el carisma, la presencia, el estilo y la seguridad que proyecta una persona</strong>. No tiene un significado espiritual, sino que funciona como una especie de &ldquo;puntaje imaginario&rdquo; que los usuarios asignan a quienes protagonizan situaciones memorables o transmiten confianza y personalidad. Por el contrario, cuando alguien vive un momento vergonzoso o queda expuesto en p&uacute;blico, suele decirse que <strong>&ldquo;perdi&oacute; aura&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El verbo <strong>&ldquo;farmear&rdquo;</strong> proviene del universo de los videojuegos y hace referencia a la acci&oacute;n de acumular recursos o experiencia mediante tareas repetidas. Trasladado al lenguaje de internet, <strong>&ldquo;farmear aura&rdquo; significa realizar acciones para ganar prestigio, reconocimiento o admiraci&oacute;n</strong> frente a los dem&aacute;s, ya sea con una actitud llamativa, un gesto ic&oacute;nico o una situaci&oacute;n que se vuelve viral.
    </p><p class="article-text">
        Con el crecimiento del fen&oacute;meno aparecieron las llamadas <strong>&ldquo;batallas de aura&rdquo;</strong>, encuentros en los que dos personas compiten utilizando poses, caminatas, expresiones faciales y movimientos inspirados en memes para demostrar qui&eacute;n transmite mayor presencia. Estas competencias comenzaron a expandirse por distintos pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica durante 2026 y re&uacute;nen a cientos de j&oacute;venes en espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto ocurri&oacute; el caso que por estos d&iacute;as se volvi&oacute; viral. El joven explic&oacute; que decidi&oacute; faltar a su empleo para participar de una de estas competencias, avis&oacute; a su jefe cu&aacute;l era el motivo y, pese a conseguir el segundo lugar, termin&oacute; enfrentando la posibilidad de que le descuenten el d&iacute;a de trabajo. Su reacci&oacute;n y la amenaza de iniciar acciones legales terminaron convirti&eacute;ndolo, parad&oacute;jicamente, en uno de los casos m&aacute;s comentados sobre el fen&oacute;meno de <strong>&ldquo;farmear aura&rdquo;</strong> en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/batallas-farmear-aura-historia-joven-falto-trabajo-no-quiere-le-descuenten-dia_1_13482841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 15:07:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Batallas de “farmear aura”: la historia del joven que faltó al trabajo y no quiere que le descuenten el día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Farmear aura,Tendencias,Virales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Tuve muchas citas, pero nunca pasa nada”: ¿estamos ante la muerte del beso?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/he-tenido-citas-pasa-muerte-beso_1_13458957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a266bf2-efcd-46aa-8698-73935ea59afa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Tuve muchas citas, pero nunca pasa nada”: ¿estamos ante la muerte del beso?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llamalo crisis, llamalo declive, llamalo recesión: el beso largo y apasionado está en apuros, cada vez es más difícil vivirlo en la vida real o incluso verlo en la pantalla. Pero, ¿por qué? ¿Y qué se siente al pensar que quizá nunca vuelvas a besarte con otra persona?</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo beso de Spencer fue hace dos a&ntilde;os, en una primera cita. Todo empez&oacute; con buen pie: tras hacer match en Tinder, quedaron para dar un paseo, despu&eacute;s tomaron unas copas y un helado, antes de cenar en casa de ella. Al final, se besaron. &ldquo;No me gust&oacute;&rdquo;, dice Spencer. Todav&iacute;a le cuesta identificar por qu&eacute;. &ldquo;Me parec&iacute;a atractiva. Hab&iacute;a qu&iacute;mica, pero faltaba algo. No hab&iacute;a nada detr&aacute;s del beso; me pareci&oacute; algo mec&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese no solo fue el beso m&aacute;s reciente de Spencer, sino tambi&eacute;n el primero de su vida, a los 29 a&ntilde;os. Ahora, con 31, dice que, en cierto modo, un segundo beso le parece menos factible que tener relaciones sexuales: &ldquo;El salto parece mucho mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estamos viviendo una crisis de intimidad</strong>: seg&uacute;n los datos, cada vez hay m&aacute;s personas solteras y que mantienen menos relaciones sexuales. Pero detr&aacute;s de esos titulares se esconde un hallazgo menor, aunque no por ello menos significativo: <strong>es posible que tambi&eacute;n estemos atravesando una &ldquo;recesi&oacute;n de los besos&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En una reciente encuesta de YouGov, encargada por la marca de higiene bucal Waken, m&aacute;s de un tercio de los adultos brit&aacute;nicos afirmaron que se besaban rom&aacute;nticamente con menos frecuencia que hace cinco a&ntilde;os. Casi uno de cada cinco no hab&iacute;a recibido un beso en m&aacute;s de un a&ntilde;o, mientras que el 27 % cre&iacute;a que besar se est&aacute; volviendo menos habitual.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de la generaci&oacute;n Z, la timidez puede ser un factor determinante. La encuesta de Waken revel&oacute; que los j&oacute;venes de entre 18 y 24 a&ntilde;os se preocupaban por el &ldquo;momento adecuado&rdquo; para un beso y por si se les saldr&iacute;a mal. Un tercio afirm&oacute; haber evitado un beso por falta de confianza. Esto concuerda con estudios que muestran de forma sistem&aacute;tica que los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a son m&aacute;s reacios al riesgo que los de antes, absteni&eacute;ndose no solo de mantener relaciones sexuales, sino tambi&eacute;n de consumir alcohol y drogas.
    </p><p class="article-text">
        Blair, de 24 a&ntilde;os y de g&eacute;nero no binario, solo dio tres besos en total desde la adolescencia, a pesar de haber mantenido una relaci&oacute;n a distancia durante seis a&ntilde;os. &ldquo;Aunque llev&aacute;bamos a&ntilde;os juntos, me sent&iacute;a bastante cohibide, insegure y abrumade por tener tan poca experiencia&rdquo;, afirma. Ahora, &ldquo;la idea de besar a alguien a quien no conozco tan bien me da ganas de esconderme como una tortuga&rdquo;. Dice que siempre le falt&oacute; confianza, pero que la situaci&oacute;n empeor&oacute; durante la pandemia de Covid-19. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, como muchos de su generaci&oacute;n, prefiere un estilo de vida m&aacute;s hogare&ntilde;o. &ldquo;Nunca fui a un bar ni a una discoteca, nunca prob&eacute; a salir con alguien&hellip; Apenas voy a ning&uacute;n lugar que no sea el trabajo o el cine; es decir, nunca me encuentro ni me pongo en situaciones en las que besar a alguien sea siquiera una posibilidad&rdquo;, afirma. &ldquo;Y aunque lo hiciera, no creo que me atreviera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es m&aacute;s pronunciada en la generaci&oacute;n Z, esta aversi&oacute;n al riesgo &mdash;vinculada al menor tiempo que se pasa cara a cara con los amigos&mdash; se extiende a un &aacute;mbito m&aacute;s amplio. &ldquo;La gente ya no habla con desconocidos ni se invita a salir&rdquo;, afirma <strong>Sarah Stein Lubrano</strong>, una te&oacute;rica social que est&aacute; escribiendo un libro sobre esta &ldquo;atrofia social&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los besos son un ejemplo revelador, ya que requieren habilidades como la interpretaci&oacute;n de expresiones faciales, el lenguaje corporal y se&ntilde;ales sociales sutiles que pueden estar oxid&aacute;ndose debido a nuestra dependencia de la tecnolog&iacute;a. Su supuesto declive deber&iacute;a preocuparnos a todos, afirma Lubrano, &ldquo;no porque todo el mundo tenga que mantener relaciones rom&aacute;nticas, sino porque, en general, implica menos conexi&oacute;n social, menos compromiso y menos sentido de pertenencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya no resulta tan interesante; no tiene la misma capacidad erótica que solía tener, y quizá por eso la gente se besa menos en general</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Katie Barclay</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;El beso: una historia de pasión y poder&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En comparaci&oacute;n con los retos que suponen encontrar pareja o mantener relaciones sexuales, los besos pueden parecer algo trivial, sobre todo para las generaciones mayores, que los intercambiaban con total naturalidad. Pero la supuesta &ldquo;recesi&oacute;n de los besos&rdquo; forma parte de una ruptura m&aacute;s amplia de las relaciones, atribuida al auge de la comunicaci&oacute;n digital, al declive de los espacios compartidos y de la vida nocturna, a los cambios en las relaciones de g&eacute;nero e incluso al miedo a la vigilancia. Cuando el mes pasado se grab&oacute; a dos personas bes&aacute;ndose en el Central Park de Nueva York, el video se hizo viral, con cuatro millones de visualizaciones en TikTok y numerosos <a href="https://www.theatlantic.com/family/2026/07/make-out-public-display-affection/688087/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comentarios de burla</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El beso siempre fue un reflejo de su &eacute;poca&rdquo;, afirma Katie Barclay, profesora de la Universidad Macquarie de S&iacute;dney. En su nuevo libro, <em>The Kiss: A History of Passion and Power</em> ('El beso: una historia de pasi&oacute;n y poder'), repasa su evoluci&oacute;n desde la Edad Media y llega a la conclusi&oacute;n de que, efectivamente, hoy en d&iacute;a nos besamos menos. A lo largo del siglo XIX, el beso se convirti&oacute; en el principal s&iacute;mbolo de la intimidad rom&aacute;ntica y f&iacute;sica, pero a medida que la cultura se volvi&oacute; m&aacute;s visual y expl&iacute;cita, el beso rom&aacute;ntico perdi&oacute; protagonismo y significado. &ldquo;Ya no resulta tan interesante; no tiene la misma capacidad er&oacute;tica que sol&iacute;a tener, y quiz&aacute; por eso la gente se besa menos en general&rdquo;, afirma Barclay.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El beso romántico ha ido perdiendo protagonismo»… Dev Patel y Freida Pinto en &#039;Slumdog Millionaire&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En estos tiempos &ldquo;pornificados&rdquo;, la primera base apenas llama la atenci&oacute;n. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8853281/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de 2022 revel&oacute; que los besos eran &ldquo;significativamente menos frecuentes&rdquo; en los videos pornogr&aacute;ficos entre hombres y mujeres que en las experiencias habituales de los adultos estadounidenses. Incluso las comedias rom&aacute;nticas suelen dar m&aacute;s protagonismo al sexo que al &ldquo;beso apasionado en el sof&aacute;&rdquo; que lo precede, se&ntilde;ala Barclay. Y aunque en p&uacute;blico se pueda pasar por alto el beso, en privado la cuesti&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s delicada, ya que el movimiento #MeToo concientiz&oacute; sobre la importancia del consentimiento. Aunque es un cambio positivo, esto a&ntilde;ade otra capa de complejidad y aumenta el riesgo de interpretar mal el momento. &ldquo;Ahora puede verse, y se ve, como un da&ntilde;o&rdquo;, dice Barclay.
    </p><p class="article-text">
        Esa seriedad complic&oacute; un rito de paso propio de la juventud. &ldquo;Sin duda, me siento muy cohibida ante la intimidad rom&aacute;ntica, pero no es por falta de intentos&rdquo;, afirma Carrie, de 23 a&ntilde;os. Sus &uacute;ltimos dos a&ntilde;os y medio de secundaria los curs&oacute; online debido a la pandemia: &ldquo;Siento que me perd&iacute; algo&rdquo;. Desde entonces, Carrie tuvo &ldquo;muchas&rdquo; citas, &ldquo;pero no pas&oacute; nada; es frustrante&rdquo;. Se siente asustada y demasiado inexperta para dar el paso; sus citas quiz&aacute; hayan sentido lo mismo, a&ntilde;ade. &ldquo;No s&eacute; muy bien c&oacute;mo tomar la iniciativa en esas situaciones. No quiero quedar como una idiota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Carrie mantiene la esperanza, pero las personas adultas que se perdieron esta etapa clave temen que su momento ya haya pasado. &ldquo;Me lanc&eacute;, pero nadie est&aacute; interesado&rdquo;, dice Joseph, de 36 a&ntilde;os. Utiliza aplicaciones de citas, acudi&oacute; a eventos para solteros y se siente seguro a la hora de acercarse a las mujeres, pero afirma que nunca tuvo la oportunidad de besar a nadie. &ldquo;Antes hab&iacute;a lugares donde conocer gente de la zona y entablar relaciones, fueran plat&oacute;nicas o no. Eso te permit&iacute;a desarrollar habilidades sociales. Hoy en d&iacute;a, la gente est&aacute; pegada al celular y se queda en casa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora, si voy a besar a alguien, tiene que ser alguien en quien confíe de verdad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dolly</span>
                                        <span>—</span> 35 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque no llegara m&aacute;s all&aacute;, Joseph afirma que un beso le dar&iacute;a confianza y esperanza, &ldquo;la sensaci&oacute;n de ser deseado, la experiencia en s&iacute; misma&rdquo;. Le preocupa que haya algo que no vaya bien en &eacute;l y que vaya a estar siempre solo y sin ser amado. La terapia no le sirvi&oacute; de nada. &ldquo;Aprend&iacute; a no tener m&aacute;s esperanzas porque eso me causa mucho dolor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Joseph insiste en que no culpa a las mujeres de su situaci&oacute;n, pero teme que su inexperiencia se convierta en una desventaja a&uacute;n mayor a medida que cumpla m&aacute;s a&ntilde;os. &ldquo;Seamos realistas: un hombre que no dio un beso a los treinta y tantos a&ntilde;os se considera una se&ntilde;al de alarma importante para algunas mujeres, ya sea de forma consciente o inconsciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo, de 31 a&ntilde;os, oculta su falta de experiencia a sus amigos, por miedo a que se burlen de &eacute;l y a que lo juzguen como un &ldquo;incel&rdquo; mis&oacute;gino. &ldquo;Por desgracia, a todos nos meten en esa misma bolsa&rdquo;, afirma. No tiene paciencia con los hombres que culpan a las mujeres de su falta de &eacute;xito sexual, en lugar de mirar hacia dentro. &ldquo;Algunos de esos tipos se volvieron realmente ciegos ante lo que les pasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo cree que su obst&aacute;culo son las aplicaciones de citas: en 12 a&ntilde;os, nunca consigui&oacute; quedar con nadie. &ldquo;Creo que las personas como yo, cuyo atractivo est&aacute; por debajo de la media, sentimos que no tenemos ninguna oportunidad&rdquo;. Las redes sociales, en las que circulan historias de terror sobre las citas, avivaron su miedo al rechazo. Intenta mantener una actitud positiva, tomarse un respiro de las citas y mantenerse ocupado con el trabajo, pero peri&oacute;dicamente se siente &ldquo;deprimido, triste y enojado conmigo mismo&rdquo;. Sigue deseando tener una relaci&oacute;n y sentir la validaci&oacute;n de un beso, pero incluso eso le parece cada vez m&aacute;s imposible. &ldquo;Creo que, en el fondo, perd&iacute; la esperanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dolly, de 35 a&ntilde;os, no se bes&oacute; con nadie desde principios de 2020. Antes de la pandemia, cuenta: &ldquo;Era el tipo de persona que pod&iacute;a besar a alguien en una salida nocturna, y era divertido y un poco alocado; pero despu&eacute;s algo cambi&oacute;&rdquo;. Ella lo achaca a problemas de intimidad derivados de traumas del pasado, que se acentuaron con la edad, y a tener m&aacute;s claro el tipo de relaci&oacute;n que busca. Como lesbiana, se siente agradecida de haberse librado del cada vez m&aacute;s tenso panorama de las citas heterosexuales, pero afirma que besar se convirti&oacute; en algo m&aacute;s trascendental y con mayores consecuencias. &ldquo;Ahora, si voy a besar a alguien, tiene que ser alguien en quien conf&iacute;e de verdad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Dolly admite que extra&ntilde;a lo f&aacute;cil que le resultaba besar cuando era m&aacute;s joven &ldquo;y las cosas no importaban realmente&rdquo;, pero no siente ninguna urgencia. &ldquo;Tengo a mis amigos, a quienes adoro. No siento que me falte nada&rdquo;. Se dio cuenta de que a su hermana adolescente, que es heterosexual, tampoco le preocupa salir con chicos, y se centra m&aacute;s bien en su vida social y en los estudios. &ldquo;Al parecer, a ella y a sus amigas simplemente no les importa. Cuando yo iba al colegio, lo &uacute;nico que importaba era qui&eacute;n te gustaba&rdquo;. Esto refleja una tendencia m&aacute;s amplia, seg&uacute;n los informes, de que las mujeres dan menos prioridad al romance y al amor, citando muchas veces la falta de parejas deseables y unas din&aacute;micas obstinadamente desiguales, siendo el beso la v&iacute;ctima &mdash;o el sacrificio&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Para Catriona, de 55 a&ntilde;os, los ocho a&ntilde;os que pasaron desde su &uacute;ltimo beso reflejan su plenitud, no un fracaso. Afirma que decidi&oacute; &ldquo;no participar&rdquo; en las citas debido a la falta de hombres emocionalmente inteligentes preparados para una relaci&oacute;n madura e igualitaria, y que muchas mujeres de la generaci&oacute;n X est&aacute;n haciendo lo mismo: &ldquo;Quiero salir con una pareja, no con un proyecto&rdquo;. Eso descarta los besos, ya que Catriona prefiere su propia compa&ntilde;&iacute;a a tener intimidad &ldquo;por el simple hecho de tenerla&rdquo;. &ldquo;Los besos largos y prolongados son maravillosos, y es algo que extra&ntilde;o de vez en cuando, pero ya no estoy dispuesta a besar a cualquiera&rdquo;. &ldquo;No me preocupar&iacute;a besar a alguien despu&eacute;s de todos estos a&ntilde;os&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;pero solo tras horas de conversaci&oacute;n y despu&eacute;s de haber visto se&ntilde;ales positivas&rdquo;.
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            <span class="title">
                &quot;Los besos largos y prolongados son maravillosos&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Catriona est&aacute; agradecida por las experiencias de su juventud. &ldquo;Dios m&iacute;o, qu&eacute; suerte que practiqu&eacute; todos mis besos antes de que existiera Internet&rdquo;, afirma &mdash;sobre todo en discotecas, &ldquo;con chicos al azar&rdquo;&mdash;. Siente empat&iacute;a por las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, que no se sienten tan &ldquo;libres para hacer tonter&iacute;as y cometer errores&rdquo;. Teniendo en cuenta el declive del sector del ocio nocturno en el Reino Unido, el aumento de los costos y peligros como que te echen algo en la bebida, &ldquo;es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil conocer a alguien con quien besarse que en los a&ntilde;os noventa&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Si los besos est&aacute;n realmente en declive, se trata de un problema social, que se debe, sobre todo, a la ausencia de una infraestructura social para los j&oacute;venes adultos, afirma Lubrano. &ldquo;Necesitamos lugares donde la gente pueda pasar el rato durante largos periodos de tiempo y, tal vez, llegar a un punto en el que les den ganas de besarse&rdquo;. Pero eso no significa que, entre tanto, la gente no pueda hacer nada.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Lubrano, es posible que se est&eacute;n exagerando los retos y las complicaciones de besar en comparaci&oacute;n con las recompensas. La consecuencia negativa m&aacute;s probable de intentar dar un beso es el rechazo y la verg&uuml;enza, afirma; algo que, aunque doloroso, aporta una experiencia valiosa, ya que demuestra que es posible aventurarse m&aacute;s all&aacute; de la zona de confort. Por eso es importante besar, al margen del amor, el sexo y las relaciones: &ldquo;Si la gente ni siquiera se arriesga a besar, realmente no vamos a asumir riesgos mayores ni m&aacute;s importantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Spencer, al menos el deseo est&aacute; ah&iacute;. El reto consiste en mantenerse abierto y atento a las oportunidades. &ldquo;En este momento no me importa besar ni el sexo&rdquo;, afirma. &ldquo;Solo quiero conexi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nombres de todos los testimonios fueron cambiados</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elle Hunt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/he-tenido-citas-pasa-muerte-beso_1_13458957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 10:25:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Tuve muchas citas, pero nunca pasa nada”: ¿estamos ante la muerte del beso?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,App de citas,Tendencias,Intimidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13286820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3336779e-2439-4d7c-9583-ced0efeaf21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La proliferación de anuncios y clínicas que promocionan los injertos de pelo incitan a los hombres calvos a operarse en un momento en que la alopecia pasó a verse como un defecto a remediar más que como lo que es: una patología que no entraña ningún riesgo.</p></div><p class="article-text">
        Motivo de ligera chanza, que los hombres pierdan pelo a edades tempranas dej&oacute; de ser un fen&oacute;meno visto como algo natural a ser tratado como un defecto a remediar. La proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas y publicidad que incitan al injerto comienza a hacer su efecto en unos varones que se debaten entre aceptar su naturaleza o intentar retocarla, en ocasiones derivado de la presi&oacute;n externa. El incremento del uso de medicamentos como el minoxidil y la finasterida dan buena cuenta de c&oacute;mo la preocupaci&oacute;n por la alopecia fue a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La calvicie tiene ahora otra lectura social. El psic&oacute;logo Glen Jankowski, profesor en la Universidad de Dubl&iacute;n, investiga precisamente eso: en <em>Branding Baldness</em> (Construyendo la imagen de la calvicie), expone c&oacute;mo esa insatisfacci&oacute;n masculina fue explotada con la proliferaci&oacute;n de medicamentos y tratamientos est&eacute;ticos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hasta reconfigurar su percepci&oacute;n. Lo que antes se asum&iacute;a como destino, ahora se presenta como elecci&oacute;n. En una entrevista con The New York Times, el investigador explic&oacute; que los hombres calvos saben que su apariencia f&iacute;sica es normal, &ldquo;pero se encuentran en un entorno que les dice que eso es un problema, que les acabar&aacute; afectando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s con m&aacute;s calvos del mundo, <a href="https://medihair.com/es/estadisticas-47-paises-con-mas-hombres-calvos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 44,5% de los hombres</a> presenta alg&uacute;n grado de calvicie, seg&uacute;n la plataforma Medihair. Adem&aacute;s, el 90% de los casos se debe a la alopecia andr&oacute;gina, impulsada por factores gen&eacute;ticos y hormonales. Pablo Garc&iacute;a, que vive en Madrid y tiene 58 a&ntilde;os, es uno de ellos. Cuando estaba a punto de dejar los 40 atr&aacute;s, empez&oacute; a notar ca&iacute;da del cabello: &ldquo;Yo fui siempre muy peludo, as&iacute; que fue una frustraci&oacute;n. La tentaci&oacute;n es peinarte de tal forma que se tapen los espacios sin pelo, pero no es una soluci&oacute;n definitiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia que vivi&oacute; un amigo que se someti&oacute; a los injertos anim&oacute; a este profesional de la publicidad a repetir la haza&ntilde;a hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Desde entonces hago un proselitismo descarado. Lo digo hasta en el vestuario del gimnasio. Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que d&oacute;nde va as&iacute;, que se vaya a la cl&iacute;nica ya&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que dónde va así, que se vaya a la clínica ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo García</span>
                                        <span>—</span> excalvo, 58 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hacerse fuerte en la calvicie</h2><p class="article-text">
        Esta falta de pudor a la hora de hablar de los injertos de pelo que marca las palabras de Garc&iacute;a &mdash;&eacute;l mismo reconoce que llega a ser &ldquo;obsceno&rdquo; con el tema&mdash; se contrapone a otras experiencias ligadas a la alopecia. La aparici&oacute;n de las distintas opciones para combatir la calvicie se convirti&oacute; en una forma de presi&oacute;n est&eacute;tica hacia los varones. V&iacute;ctor Yusty empez&oacute; a perder pelo con 22 a&ntilde;os. Ahora tiene 31 y, tras &ldquo;aguantar de las rentas un tiempo&rdquo;, como recuerda, al final decidi&oacute; raparse. &ldquo;Vi c&oacute;mo se hac&iacute;an los injertos, me dio temor y pas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la presi&oacute;n lleg&oacute; por parte de su madre, que le dec&iacute;a que ten&iacute;a que tener pelo s&iacute; o s&iacute;, o hacer algo para evitar su ca&iacute;da. Este vigilante de seguridad tambi&eacute;n se vio expuesto a numerosos anuncios sobre cl&iacute;nicas de injerto capilar que le aparec&iacute;an en redes sociales, col&aacute;ndose entre <em>storie</em> y <em>storie</em> de Instagram, y que llegaban a mostrar fotos del antes y el despu&eacute;s de un hombre que se hab&iacute;a realizado injertos. &ldquo;Como estaba buscando informaci&oacute;n sobre lo que me pasaba, el algoritmo me ense&ntilde;aba esa publicidad&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace cuatro a&ntilde;os Iv&aacute;n cumpli&oacute; los 24, se le empez&oacute; a caer el pelo. &Eacute;l ya sospechaba que podr&iacute;a pasar: todos los varones de su familia experimentaron un proceso similar. &ldquo;Cuando pas&oacute;, a m&iacute; me doli&oacute;&rdquo;, se sincera este profesor de academia. A pesar de que se inform&oacute;, descart&oacute; el injerto porque le parec&iacute;a una cosa &ldquo;desagradable en todos los sentidos&rdquo;. &ldquo;S&iacute; tuve algo de miedo cuando pensaba en salir con alguien, pero eso es algo de tu autopercepci&oacute;n, no tanto por los dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade este onubense vecino de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;la alopecia es un problema que va m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n est&eacute;tica? Mar&iacute;a Garayar Cantero, dermat&oacute;loga y tric&oacute;loga, la define como una patolog&iacute;a capilar: &ldquo;Se produce porque los receptores de los fol&iacute;culos pilosos experimentan un adelgazamiento progresivo hasta que se hacen tan finos que desaparecen&rdquo;. De todas formas, apunta que la alopecia no entra&ntilde;a ning&uacute;n peligro para la salud, m&aacute;s all&aacute; de que se pierde protecci&oacute;n contra el sol en la cabeza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Iván, de 28 años, cuenta que cuando se empezó a quedar calvo le dolió –‘fue un momento chunguillo’–, pero descartó el implante por parecerle ‘desagradable en todos los sentidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta experta precisa que cada vez es mayor la preocupaci&oacute;n en los hombres j&oacute;venes: &ldquo;Es positivo porque se puede tratar m&aacute;s a tiempo y poner medidas menos invasivas&rdquo;. De cara a un posible injerto, Garayar afirma que es una cirug&iacute;a capilar &ldquo;bastante segura y con pocos riesgos&rdquo;. Y apunta que muchos pacientes le comentaron c&oacute;mo despu&eacute;s de ponerse pelo recuperaron su confianza, autoestima y seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Los medicamentos como freno</h2><p class="article-text">
        Al alicantino Francisco Ruzafa, tambi&eacute;n de 31 a&ntilde;os, le empieza a clarear la cabeza. Siempre fue de los que menos pelo y densidad tuvo en su entorno: &ldquo;Cuando lo pensaba con unos 18 a&ntilde;os, s&iacute; me era algo m&aacute;s limitante. Me ve&iacute;a muy mayor para lo joven que era&rdquo;. No opt&oacute; por raparse porque piensa que se ver&aacute; con mucha cabeza. Y es que, en el mundo de los calvos, tener el coco redondo parece que tambi&eacute;n se premia. &ldquo;Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortina de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me rapar&iacute;a antes de llegar a ese punto&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; que me vi incitado a ponerme pelo, no tanto presionado. Algo que s&iacute; me dijeron es que estar calvo a esta edad es como rendirse muy pronto a ser mayor. Ahora todos queremos alargar la etapa de la juventud y tener moto, y ser calvo es un lastre para eso&rdquo;, desarrolla este ingeniero industrial afincado en Madrid, que reconoce que la obligatoriedad de medicarse durante a&ntilde;os con minoxidil y finasterida tras el implante lo aleja de la idea operarse.
    </p><p class="article-text">
        Jordi Magriny&agrave;, vocal del Col&middot;legi de Farmac&egrave;utics de Barcelona (COFB), precisa que &ldquo;son medicamentos que uno los tiene que tomar con la prescripci&oacute;n exacta del m&eacute;dico y la indicaci&oacute;n del dermat&oacute;logo, ya que tienen muchos posibles efectos secundarios que desde la farmacia comentamos a la hora de dispensarlos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los dos últimos años, casi se ha duplicado el uso de productos como el minoxidil y la finasterida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Magrinyà</span>
                                        <span>—</span> Col·legi de Farmacèutics de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pudiera parecer que los calvos se hacen fuertes a la hora de aceptar su realidad, y lo es sin duda en algunos casos, pero la experiencia de los especialistas en consulta apunta en otra direcci&oacute;n. El mismo Magriny&agrave; confirma que desde hace a&ntilde;os se vio un gran incremento de aquellos j&oacute;venes que a partir de los 24 a&ntilde;os comienzan a tratarse las alopecias. &ldquo;En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, casi se duplic&oacute; el uso de productos como el minoxidil y la finasterida&rdquo;, asegura el tambi&eacute;n farmac&eacute;utico comunitario. Asimismo, sostiene que en este fen&oacute;meno opera una &ldquo;gran presi&oacute;n est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio que <a href="https://www.actasdermo.org/es-prescribing-habits-for-androgenetic-alopecia-articulo-S0001731026000281" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute;</a> la prescripci&oacute;n para la alopecia andr&oacute;gina entre m&aacute;s de 200 dermat&oacute;logos espa&ntilde;oles en 2024 se&ntilde;ala que el minoxidil oral fue el tratamiento m&aacute;s prescrito (89,1%) para este tipo de patolog&iacute;a. En comparaci&oacute;n con los datos recogidos en 2019-2020, se aprecia c&oacute;mo aumenta la prescripci&oacute;n de minoxidil oral y una disminuci&oacute;n en el uso de minoxidil t&oacute;pico, pues en aquella ocasi&oacute;n el minoxidil oral fue prescrito por el 50,6% de los encuestados.
    </p><p class="article-text">
        La misma investigaci&oacute;n certifica que la dutasterida oral ha reemplazado a la finasterida como el antiandr&oacute;geno m&aacute;s recetado para esta alopecia. Y si hace siete a&ntilde;os solo el 4,9% de los dermat&oacute;logos afirmaron realizar trasplantes capilares, en 2024 la cifra aument&oacute; al 18,5%. &ldquo;Este aumento podr&iacute;a reflejar una mayor concienciaci&oacute;n y demanda de procedimientos de restauraci&oacute;n capilar, si bien no se puede descartar un posible sesgo en la encuesta&rdquo;, apuntan.
    </p><h2 class="article-text">Calva con gusto no pica</h2><p class="article-text">
        La presi&oacute;n externa por ponerse pelo se dej&oacute; ver hasta en artefactos de entretenimiento como el <em>docureality</em> <em>Pombo</em>, que sigue la vida de la familia de la archiconocida <em>influencer</em> patria Mar&iacute;a Pombo, donde el marido de Luc&iacute;a Pombo, el empresario &Aacute;lvaro L&oacute;pez Huerta, termina accediendo a hacerse un injerto de pelo por insistencia de la piloto. En el video en el que la pareja anuncia su embarazo, as&iacute; como en otras apariciones en sus redes sociales, L&oacute;pez Huerta aparece con las marcas propias de la cabeza posinjerto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortinilla de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me raparía antes de llegar a ese punto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Ruzafa</span>
                                        <span>—</span> 31 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por el contrario, Pep Molina es un ac&eacute;rrimo defensor de los calvos como &eacute;l. Este mallorqu&iacute;n de 33 a&ntilde;os, guionista y creador digital, lleg&oacute; a parodiar la primera convenci&oacute;n de calvos con barba de Espa&ntilde;a, un <em>sketch</em> que realiz&oacute; para El Peri&oacute;dico. &ldquo;Yo empec&eacute; muy pronto con la alopecia, a los 12 a&ntilde;os, y justo me empez&oacute; a salir barba a saco&rdquo;, recuerda. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, decidi&oacute; dejar de tratarse con productos como el minoxidil. En torno a los 20 a&ntilde;os se decant&oacute; por el rapado. &ldquo;Soy extrovertido, pero mis interacciones estaban condicionadas por el hecho evidente de que me estaba quedando calvo y era demasiado joven&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Se define antes como calvo que rapado. &ldquo;Una parte de mi cabeza es terreno yermo donde han echado sal&rdquo;, comenta con gracia. Aquella inseguridad juvenil ha quedado atr&aacute;s. Tanto, que Molina convoc&oacute; a varios calvos con barba para abordar lo que &eacute;l denomina como &ldquo;tribu urbana sin diagnosticar, en donde hay una compensaci&oacute;n rara entre el pelo que tienes en la barba en comparaci&oacute;n con el de la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de un<em> frame</em> de aquella producci&oacute;n alg&uacute;n avispado cre&oacute; el meme ya convertido en <em>sticker</em> en el que aparecen varios de los participantes abrazados con el texto &ldquo;qu&eacute; calvario&rdquo;. La misma sorna aparece en el meme que tilda de &ldquo;barbarie&rdquo; a los calvos con barba, a quienes Jordi Ganchitos dedic&oacute; una canci&oacute;n: &ldquo;Calvo con barba, si justifica lo que falta en la calva, tiene el cabello del rev&eacute;s. Alejate de un calvo con barba bailando reguet&oacute;n en una disco de pachanga, alejate de un calvo con barba y si lleva un pendiente mejor hu&iacute; para tu casa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Qué calvario, en versión &#039;sticker&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las bromas sobre los hombres que sufren alopecia, la proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas est&eacute;ticas que ofertan injertos capilares y su publicidad supone una de las principales presiones est&eacute;ticas para aquellos que no tienen pelo en la cabeza. Mientras que unos aseguran que recuperaron la seguridad en s&iacute; mismos tras someterse a la intervenci&oacute;n, otros pugnan por mejorar su autopercepci&oacute;n y superar c&aacute;nones superficiales. Sea como sea, la cuesti&oacute;n es gustarse a uno mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13286820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 10:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Alopecia,Calvicie]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13187659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a088990-ddb2-4737-b510-0921ebdd158a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x750y231.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora vemos &#039;red flags&#039; por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la protección y la hipervigilancia o cómo los conceptos virales de internet permean en nuestras vidas.</p><p class="subtitle">'Stack dating' o por qué hay gente que tiene tres citas la misma tarde: “Es muy artificial y poco justo, pero óptimo”</p></div><p class="article-text">
        Al final de la pel&iacute;cula <em>Alta fidelidad, </em>el protagonista, un mel&oacute;mano empedernido, va a cenar a casa de una pareja que le cae muy bien. All&iacute;, descubre horrorizado que los discos que coleccionan son, para &eacute;l, lo peor de lo peor. M&uacute;sica que, hasta el momento, asociaba a gente con la que no quer&iacute;a tener nada que ver. Si la cinta, que se estren&oacute; en el a&ntilde;o 2000, se hubiera rodado ahora, el espectador dir&iacute;a que el personaje de Rob Gordon (interpretado por John Cusack) se hab&iacute;a encontrado con lo que hoy denominamos como <em>&ldquo;red flag&rdquo;, </em>una se&ntilde;al de que ah&iacute; no es y que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se populariz&oacute; a trav&eacute;s de <em>reels </em>en Instagram y TikTok para descartar de inmediato relaciones incipientes. Sobre todo en los terrenos del coqueteo.
    </p><p class="article-text">
        El concepto, de origen anglosaj&oacute;n, est&aacute; documentado desde el siglo XVIII y proviene del uso hist&oacute;rico de banderas rojas como se&ntilde;ales de peligro, riesgo o alto al fuego en contextos mar&iacute;timos, militares y de seguridad. Una se&ntilde;alizaci&oacute;n sencilla y directa que, con el tiempo, se fue adaptando al lenguaje cotidiano para referirse a cualquier indicio de riesgo, dando el salto definitivo en la era del lenguaje de internet; pasando de advertencia general a etiqueta para identificar comportamientos problem&aacute;ticos y, en muchas ocasiones, simplificarlos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;B&aacute;sicamente, es una heterodefinici&oacute;n. O sea, una adscripci&oacute;n de ciertos rasgos, muchas veces negativos, que hacemos sobre cierto colectivo sin contar con &eacute;l. Lo peculiar del entorno digital creo que es su carga ir&oacute;nica&rdquo;, explica <strong>C&eacute;sar Rendueles</strong>, soci&oacute;logo e investigador del CSIC, adem&aacute;s de ensayista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Rendueles se&ntilde;ala que ese medio en serio medio en broma al que todos recurrimos a veces se convierte en un veh&iacute;culo para &ldquo;pr&aacute;cticas bastante cuestionables&rdquo;. &ldquo;Al final, lo de la <em>red flag</em> es el prejuicio que se puede permitir alguien progresista que, en principio, ve con malos ojos los prejuicios&rdquo;, explica para a&ntilde;adir que, aunque es un t&eacute;rmino que puede resultar inocuo y formar parte de un juego, dentro del contexto actual (con <em>apps,</em> m&uacute;ltiples opciones y elecci&oacute;n constante) favorece que haya una mayor intolerancia a la hora de relacionarse con alguien, y m&aacute;s en un entorno de flirteo. &ldquo;La cultura digital hegem&oacute;nica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculizaci&oacute;n&hellip;) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacci&oacute;n social&rdquo;, desarrolla el soci&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura digital hegemónica es tan hostil y proclive a un conflicto muy descarnado (linchamientos, acosos, ridiculización…) que nos vuelve muy intolerantes a cualquier clase de desavenencia, incluso conflictos menores que forman parte de cualquier tipo de interacción social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">César Rendueles</span>
                                        <span>—</span> sociólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vidas a la carta</h2><p class="article-text">
        Eduardo, 47 a&ntilde;os, lleva poco tiempo en las <em>apps </em>buscando pareja tras haberse separado y dice que, cada vez, cuenta menos de s&iacute; mismo a las personas con las que tiene citas. &ldquo;Me cuesta mucho conectar y tuve malentendidos al hacer alguna broma al intentar conectar&rdquo;, explica para recordar que, en una ocasi&oacute;n, tras una cita, la chica con la que qued&oacute; le dijo que si la canci&oacute;n que &eacute;l le hab&iacute;a recomendado se la hab&iacute;a ense&ntilde;ado a &eacute;l otra mujer. &ldquo;Le dije que s&iacute; y aquello no le gust&oacute;&rdquo;, comenta para se&ntilde;alar que, con otras dos personas, tuvo una relaci&oacute;n intensa de varias semanas hablando todos los d&iacute;as, hasta que desaparecieron de su chat diario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que tuve estas experiencias lo que menos quiero es mostrarme de verdad. &iquest;Para qu&eacute;? &iquest;Para que la gente pierda inter&eacute;s? Gente desconocida con la que qued&aacute;s un rato y te descartan sin que sepas muy bien por qu&eacute;&rdquo;, se queja el entrevistado, que prefiri&oacute; no dar su verdadero nombre. &ldquo;Yo estoy muy al inicio, pero pienso en c&oacute;mo estar&aacute; la gente que lleva a&ntilde;os teniendo varias experiencias as&iacute; cada mes. A veces tengo la sensaci&oacute;n de que vas con expectativas prefijadas de lo que te vas a encontrar y busc&aacute;s hiperest&iacute;mulos y ten&eacute;s la sensaci&oacute;n de que siempre puede haber algo mejor de lo que est&aacute;s consiguiendo en este momento&rdquo;, opina Eduardo tras confesar que cada vez ve con mayor recelo las interacciones ante potenciales encuentros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2004, el psic&oacute;logo norteamericano Barry Schwartz publicaba el libro <em>La paradoja de la elecci&oacute;n, </em>en el que relacionaba la satisfacci&oacute;n humana en relaci&oacute;n con la libertad de decisi&oacute;n. Schwartz sosten&iacute;a que el ser humano tiende a estar menos satisfecho con las decisiones que toma cuantas m&aacute;s alternativas tenga donde elegir. Aplicando su teor&iacute;a al mercado de las aplicaciones de citas, que multiplican potencialmente las opciones disponibles, las <em>red flags </em>funcionan como atajos para filtrar.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En el mercado de las aplicaciones de citas, que multiplica potencialmente las opciones disponibles, las &#039;red flag&#039; funcionan como atajos para filtrar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un teor&iacute;a que adscribe <strong>Oriol Erausquin</strong>, doctorando en sociolog&iacute;a por el CSIC y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor del ensayo <em>La rabia es nuestra</em> (Siglo XXI, 2025), quien se&ntilde;ala el fen&oacute;meno, de entrada, como una buena herramienta, ya que, a su juicio,&nbsp;la concepci&oacute;n actual de las <em>red flags</em> naci&oacute; de la necesidad de nombrar ciertos comportamientos para los que no ten&iacute;amos nombre y que dej&aacute;bamos que ocurrieran, &ldquo;sobre todo en cuanto a las actitudes de los hombres hacia las mujeres&rdquo;. Pero que, con el tiempo, se fue problematizando: &ldquo;Al final se relaciona con una econom&iacute;a sexual y afectiva que trata al resto de las personas como si formaran parte de un cat&aacute;logo en el que aplicamos criterios de filtraje porque es a lo que nos empujan las aplicaciones: es la &uacute;nica manera de navegarlas&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Algo as&iacute; le ocurri&oacute; a Ra&uacute;l, de 32 a&ntilde;os, cuando conoci&oacute; a una chica que, sobre el papel, era todo lo que pod&iacute;a gustarle. &ldquo;Pero se me fueron las ganas de golpe cuando me propuso hacer una entrevista por videollamada antes de vernos, para no perder el tiempo&rdquo;, relata. &ldquo;Adem&aacute;s, me coincidi&oacute; justo con un proceso de selecci&oacute;n para un puesto de trabajo y sent&iacute; que estaba siendo entrevistado por partida doble&rdquo;, contin&uacute;a para recordar que la chica le dijo que era mucho mejor ver si hab&iacute;a qu&iacute;mica por videollamada para as&iacute; no perder el tiempo teniendo que ir a tomarse un caf&eacute; o una cerveza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pareci&oacute; una locura, nunca hab&iacute;a visto a nadie querer optimizar el tiempo de esta manera. Adem&aacute;s de que lo lindo de coquetera es eso, quedar con alguien para ver qu&eacute; ocurre&rdquo;, finaliza Ra&uacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Lo que no se nombra no existe</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un tema en el que pens&eacute; mucho y me dan mucha envidia las nuevas generaciones, que tienen en su vocabulario t&eacute;rminos que en mi adolescencia o primera juventud no exist&iacute;an&rdquo;, apunta Delia Rodr&iacute;guez, periodista especializada en la relaci&oacute;n entre tecnolog&iacute;a, medios y sociedad. &ldquo;De entrada me parece muy bueno que el t&eacute;rmino <em>'red flag' </em>sea hoy parte de nuestro vocabulario&rdquo;, contin&uacute;a para se&ntilde;alar que, con una clara econom&iacute;a de lenguaje, se puso nombre y se se&ntilde;alaron cosas que antes se pasaban por alto en el terreno de las relaciones, como la luz de gas<em> (gaslighting)</em> o los comportamientos narcisistas, entre otros. &ldquo;Me parece muy bien que esto sea una cosa que las chicas j&oacute;venes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro&rdquo;, comenta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es qu&eacute; ocurre, cuando los <em>reels </em>de TikTok e Instagram se llenan de consejos sobre c&oacute;mo indentificar <em>red flags</em> y se produce, desde las pantallas, una tipificaci&oacute;n muy veloz de los comportamientos humanos de un primer vistazo, llegando al uso com&uacute;n de t&eacute;rminos m&eacute;dicos y terap&eacute;uticos en conversaciones de a pie, como la calificaci&oacute;n de los tipos de&nbsp;apego en ansioso y evitativo, entre otros.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">De entrada me parece muy bueno que el término &#039;red flag&#039; sea hoy parte de nuestro vocabulario (...) y que sea una cosa que las chicas jóvenes tienen en la cabeza porque te puede ahorrar muchos disgustos de cara al futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es algo que pasa cuando se convierte en contenido, cuando la din&aacute;mica de las redes convierte algo en contenido&rdquo;, dice Delia Rodr&iacute;guez, y a&ntilde;ade que es algo que se viraliza porque nos interesa a todos mucho, porque es chisme puro. &ldquo;Y el chisme se demostr&oacute; que, evolutivamente, tiene muchas ventajas sociales&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, precisamente por eso, porque es contenido, la periodista se&ntilde;ala la importancia de tener en cuenta los incentivos econ&oacute;micos que hay detr&aacute;s de los relatos de las pantallas. &ldquo;Si la historia de tu TikTok consigue much&iacute;simo &eacute;xito es posible que la exageres, que la vuelvas a contar o te hac&eacute;s una serie, precisamente animado por el impacto conseguido. Y esas historias tenemos que tomarlas un poco con pinzas porque, quiz&aacute;s, no est&aacute; pasando tanto como creemos, sino que est&aacute; dentro de las l&oacute;gicas del contenido&rdquo;, desarrolla para se&ntilde;alar que, no obstante, la etiqueta del otro en un primer vistazo no deja de ser una de las primeras fases del coqueteo. &ldquo;Puede resultar cruel, s&iacute;, pero todos desechamos a gente por intuiciones, por cosas absurd&iacute;simas&rdquo;, apunta Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Como hizo Irene, que no se llama Irene pero prefiere no dar su verdadero nombre: &ldquo;Una vez fui a la casa de un tipo que cre&iacute;a que me gustaba y con el que llevaba ya varias citas de horas de conversaci&oacute;n intensa, y al abrirme la puerta decid&iacute; que no porque se hab&iacute;a puesto una musculosa y un pantal&oacute;n blanco. Lo siento, pero no puedo&rdquo;. Irene cuenta que, en otra ocasi&oacute;n, no se fue a casa de otro porque se dio cuenta de que llevaba puesto un colgante como de <em>El se&ntilde;or de los anillos</em>. Y eso a ella no le va.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dos universos cada vez m&aacute;s alejados&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Tampoco hay que olvidar otro fen&oacute;meno, que va de la mano del uso de las <em>red flags; </em>la vuelta con fuerza de la idealizaci&oacute;n de la familia tradicional frente a otros modelos relacionales y c&oacute;mo estos chocan en el 'mercado del ligue'.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS), que pregunta mensualmente a los ciudadanos espa&ntilde;oles por su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, pidi&eacute;ndoles que se ubiquen dentro de una escala del uno al diez, siendo el uno la &ldquo;extrema izquierda&rdquo; y el diez la &ldquo;extrema derecha&rdquo;, desde hace dos a&ntilde;os los caminos entre las mujeres y los hombres j&oacute;venes (de 18 a 24 a&ntilde;os en su estudio) se separan; ellos hacia la derecha y ellas hacia la izquierda, una tendencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, tal y como se&ntilde;ala el an&aacute;lisis, en 2025, de los datos electorales de los 27 pa&iacute;ses europeos, un 21% de los hombres menores de treinta a&ntilde;os hab&iacute;a apoyado a partidos de ultraderecha, cuando solo el 14% de mujeres lo hizo.<strong>&nbsp;</strong>&ldquo;Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas j&oacute;venes, que es pol&iacute;tica y de forma de ver la vida, que est&aacute; pasando en muchos pa&iacute;ses. Ellas se fueron hacia la izquierda y ellos son de derecha. Ellas son m&aacute;s abiertas sexualmente y ellos no. Entonces, en cuanto a las <em>red flags</em> aplicadas al amor, es normal que, en esta coyuntura que vivimos, tanto ellos como ellas est&eacute;n viendo <em>red flags</em> constantemente en el otro porque ven la vida de manera muy distinta&rdquo;, interpreta Rodr&iacute;guez.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hay una brecha enorme sentimental entre chicos y chicas jóvenes, que es política y de forma de ver la vida. Ellas se fueron hacia la izquierda y ellos son de derecha. Ellas son más abiertas sexualmente y ellos no. Es normal que, en esta coyuntura, tanto ellos como ellas estén viendo &#039;red flags&#039; constantemente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Delia Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> periodista y ensayista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esta diferencia ideol&oacute;gica entre hombres y mujeres est&aacute; alimentando lo que se denomin&oacute; bajo el nombre de &lsquo;heteropesimismo&rsquo;. Un t&eacute;rmino que se acu&ntilde;&oacute; en 2019, pero que est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en la manera en la que chocan las expectativas de unas y otros&rdquo;, apunta, por su parte, Erausquin, quien opina que, en la actualidad, aunque suene parad&oacute;jico, se est&aacute; virando hacia un &ldquo;esencialismo de g&eacute;nero&rdquo;, como ilustran la popularizaci&oacute;n de memes como el de &ldquo;monogamia o bala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el soci&oacute;logo, todo ello est&aacute; fundamentado en la precariedad en la que est&aacute;n sumidas las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Parad&oacute;jicamente, las din&aacute;micas del capitalismo que nos hiperindividualizan son las mismas que blindan la familia como unidad b&aacute;sica de la reproducci&oacute;n de la vida&rdquo;, apunta el soci&oacute;logo para zanjar con que &ldquo;la vuelta con fuerza entre los m&aacute;s j&oacute;venes de los discursos rom&aacute;nticos y mon&oacute;gamos y de la idealizaci&oacute;n de la familia tradicional, no puede separarse de este contexto econ&oacute;mico marcado por la precariedad e inestabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso s&iacute; que es una <em>red flag,</em> que venga un tipo y te diga que quiere una familia tradicional, as&iacute;, de la nada, cuando ni siquiera lo viste en persona&rdquo;, apunta &Aacute;ngela, de 25 a&ntilde;os, que se queja de que es un discurso que ve cada vez m&aacute;s. &ldquo;Supongo que es una idea vieja que, a muchos, les sirve como un clavo ardiendo al que aferrarse porque est&aacute; claro que, hoy, si a los 40 est&aacute;s soltero muy dif&iacute;cil lo vas a tener para no vivir compartiendo departamento&rdquo;, argumenta la entrevistada, que vive con otras tres amigas. 
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, quiz&aacute;, las<em> red flags </em>no son solo un lenguaje heredado de las redes sociales, una herramienta para detectar comportamientos problem&aacute;ticos, o una cuesti&oacute;n de exigencia e intolerancia. Sino que hablan, tambi&eacute;n, de c&oacute;mo las condiciones materiales est&aacute;n redefiniendo la manera en que nos vinculamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Nuño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ahora-vemos-red-flags-partes-tirania-forma-sabia-afrontar-relaciones_1_13187659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 03:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora vemos 'red flags' por todas partes: ¿tiranía o una forma más sabia de afrontar las relaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelta a lo analógico: por qué crecen los “dumbphones” y la nostalgia noventosa en plena era digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vuelta-analogico-crecen-dumbphones-nostalgia-noventosa-plena-digital_1_13117052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/690efd37-6af2-417a-adf5-f5a50440f858_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140018.jpg" width="1038" height="584" alt="Vuelta a lo analógico: por qué crecen los “dumbphones” y la nostalgia noventosa en plena era digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el cansancio digital y la búsqueda de experiencias más conscientes, nuevas generaciones y adultos recuperan dispositivos y hábitos del pasado: escuchar música en formato físico, usar teléfonos básicos o volver al VHS se convierten en formas de desconexión, presencia y resistencia cultural.</p></div><p class="article-text">
        En medio de la hiperconectividad y el consumo permanente de pantallas, <strong>resurgen tecnolog&iacute;as que parec&iacute;an obsoletas: celulares &ldquo;tontos&rdquo;, tel&eacute;fonos de l&iacute;nea, c&aacute;maras anal&oacute;gicas y m&uacute;sica en formato f&iacute;sico</strong>. M&aacute;s que una moda retro, el fen&oacute;meno expresa un <strong>cambio cultural</strong> -especialmente entre j&oacute;venes- que buscan desacelerar, recuperar experiencias tangibles y resistir la l&oacute;gica de los algoritmos que organizan y saturan la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Volvieron los celulares que no son inteligentes: se usan solo para llamadas o mensajes. Son los &ldquo;dumbphones&rdquo; y aparecen como una forma de evitar el uso constante de pantallas y limitar el tiempo frente al tel&eacute;fono. Tambi&eacute;n reaparecieron los tel&eacute;fonos de l&iacute;nea entre adolescentes y, en Jap&oacute;n, hace unos meses presentaron una reedici&oacute;n de los walkman, ahora con bluetooth y USB.
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                    alt="Los teléfonos sin Internet vuelven a ser furor"
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                Los teléfonos sin Internet vuelven a ser furor                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n de una empresa brit&aacute;nica revel&oacute; que el 59% de las personas de entre 18 y 24 a&ntilde;os consume m&uacute;sica en formatos f&iacute;sicos. Puede ser una manera de salir del consumo pasivo, el deseo de tener algo concreto de su artista favorito o, simplemente, la experiencia de sostener un soporte, mirar su dise&ntilde;o y prestar atenci&oacute;n plena, algo cada vez menos com&uacute;n. <strong>Eligen qu&eacute; escuchar, cu&aacute;ndo y c&oacute;mo, en lugar de dejar que un algoritmo lo decida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las c&aacute;maras anal&oacute;gicas tambi&eacute;n volvieron, con el error y la falta de segundas oportunidades al disparar. Es, en parte, una respuesta de la generaci&oacute;n Z a una cultura obsesionada con los filtros y la perfecci&oacute;n. La imagen deja de ser editable y pasa a ser un resultado que puede fallar y que, justamente por eso, se vuelve m&aacute;s significativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las cámaras que no permitían errores                            </span>
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        El regreso de los tel&eacute;fonos fijos tambi&eacute;n aparece como una estrategia entre padres que buscan proteger a sus hijos de los smartphones. Incluso hay startups que promueven el uso de esta tecnolog&iacute;a para fomentar una comunicaci&oacute;n m&aacute;s sana en la infancia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hartazgo de la hiperconectividad&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Consultada sobre el tema, la periodista especializada en cultura digital <strong>Irina Sternik</strong> se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;Hay un hartazgo de la hiperconectividad, de la exposici&oacute;n en redes y de esta forma ef&iacute;mera de consumir cultura. Estos dispositivos permiten hacer una sola cosa: un tel&eacute;fono bobo, un reproductor de m&uacute;sica, una c&aacute;mara. Esa mezcla de nostalgia, simplicidad y presencia explica parte del fen&oacute;meno. En la era de la IA, lo aut&eacute;ntico y lo anal&oacute;gico cobran m&aacute;s valor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los noventa no fueron solo ne&oacute;n y promesa de futuro. Tambi&eacute;n fueron una d&eacute;cada contradictoria: consumo, apertura al mundo y sensaci&oacute;n de progreso, pero al mismo tiempo privatizaciones y cambios profundos en la vida social. Una &eacute;poca que dej&oacute; marcas materiales y simb&oacute;licas que hoy vuelven a circular. En <em>Escenas de la vida posmoderna</em>, <strong>Beatriz Sarlo</strong> describe esa ambig&uuml;edad: una cultura atravesada por el shopping, el zapping, los videojuegos y las pantallas, junto con una transformaci&oacute;n del tejido social. El shopping como templo, los videojuegos como posibilidad de ganarle al infinito y el zapping como borramiento de uno mismo, algo que hoy podr&iacute;a pensarse como el scroll.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                ¿Volverán los videoclubes?                            </span>
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        El soci&oacute;logo y periodista <strong>Hern&aacute;n Vanoli</strong> explica que la nostalgia tiene varias capas: &ldquo;Creo que la nostalgia por los noventa puede tener significados diferentes seg&uacute;n los grupos que la comparten. Para quienes la vivieron en una edad madura, puede representar una &eacute;poca de estabilidad, consumo e integraci&oacute;n al mundo, m&aacute;s all&aacute; de que sus consecuencias hayan sido dolorosas para gran parte de la sociedad. Esta a&ntilde;oranza de certezas tambi&eacute;n puede aparecer en una generaci&oacute;n m&aacute;s joven, que recuerda un clima cultural m&aacute;s cercano, m&aacute;s ligado a las relaciones cara a cara y a cierto optimismo. En los m&aacute;s j&oacute;venes, que no la experimentaron, la atracci&oacute;n puede ser m&aacute;s est&eacute;tica que experiencial, vinculada a un momento en el que exist&iacute;an avances y expectativas, pero en el que la digitalizaci&oacute;n a&uacute;n no hab&iacute;a alcanzado el nivel actual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Espacios que permiten viajar en el tiempo</h2><p class="article-text">
        Hay negocios de esa d&eacute;cada que siguen resistiendo. <strong>Feelings</strong> es uno de los pocos -quiz&aacute;s el &uacute;ltimo- videoclub que sigue existiendo. Lo atiende Enrique desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; viene a buscar la gente? Los cl&aacute;sicos, lo que ya no se consigue en las plataformas. Tambi&eacute;n, dice, hay quienes llegan por curiosidad, por primera vez, para ver c&oacute;mo funcionaba ese sistema. Hoy el videoclub tiene cien socios. Afirma que cada mes le va mejor que el anterior, aunque no sabe hasta cu&aacute;ndo seguir&aacute; abierto. &ldquo;Ma&ntilde;ana no s&eacute; si voy a estar&rdquo;, dice con una sonrisa resignada.
    </p><p class="article-text">
        Esa b&uacute;squeda de lo f&iacute;sico tambi&eacute;n aparece en experiencias. En la ciudad de Buenos Aires empezaron a abrir locales que recrean espacios de los a&ntilde;os noventa: salas con arcade, bares con torneos de tetris y lugares que imitan casas de la &eacute;poca del uno a uno, como Arcade Club Social en Villa Crespo, Destello Bar en Palermo y Retroclub en Colegiales, entre otros. Son espacios donde el consumo no pasa tanto por comprar como por permanecer, interactuar y compartir: algo que parec&iacute;a haber quedado obsoleto, como sentarse con amigos a jugar.
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                Jugar como en los 90 es posible en Buenos Aires                            </span>
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        Fui a <strong>Retroclub</strong> a meterme en su c&aacute;psula del tiempo. Es una sala ambientada como una vivienda de los noventa, con un cuarto con PC, objetos de adolescente, un living con sof&aacute; y un peque&ntilde;o cyber. Se pueden ver pel&iacute;culas en VHS, usar una computadora con MSN o mirar MTV. Todo est&aacute; dispuesto para replicar una experiencia que, para algunos, es recuerdo y, para otros, descubrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto a David, el due&ntilde;o, qu&eacute; viene a buscar la gente: &ldquo;El tiempo lento, sin notificaciones, el estar. Algunos vienen a mostrarles a sus hijos c&oacute;mo era el mundo antes, otros a revivirlo. Hay algo en el hacer de esa &eacute;poca: sentarse en la computadora, elegir un disco. Se perdieron esas acciones. El hecho de enfocarse en algo, de esperar, de poner un CD, de atender un tel&eacute;fono&rdquo;. Dentro de la sala, me sent&eacute; frente a una PC. Son&oacute; un tel&eacute;fono de l&iacute;nea y, de fondo, Kurt Cobain cantaba &ldquo;Smells Like Teen Spirit&rdquo;: estar ah&iacute; era como volver a casa.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez una de las razones por las que las nuevas generaciones -o quienes vivieron esa &eacute;poca- la extra&ntilde;an es la sensaci&oacute;n de libertad: sin notificaciones constantes, sin la exigencia de responder todo el tiempo, sin esa demanda permanente de atenci&oacute;n. Porque, como dice la frase, cuando no te venden un producto es porque el producto sos vos. Es decir, nuestro tiempo. En ese sentido, la nostalgia por los 90 tambi&eacute;n puede leerse como <strong>una forma de resistencia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LS/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Sanguinetti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vuelta-analogico-crecen-dumbphones-nostalgia-noventosa-plena-digital_1_13117052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 03:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelta a lo analógico: por qué crecen los “dumbphones” y la nostalgia noventosa en plena era digital]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Década del 90,Videojuegos,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pokémon demuestra en su 30 aniversario que todavía puede conquistar a todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/pokemon-demuestra-30-aniversario-todavia-conquistar_1_13028219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b29661af-fe03-4fdf-90b3-47c95e2fe328_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pokémon demuestra en su 30 aniversario que todavía puede conquistar a todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El coleccionismo, la comunidad y la diversificación permitieron a la exitosa franquicia japonesa celebrar una fecha tan especial en plena forma.
</p><p class="subtitle">Más de 16 millones de dólares: este es el precio por el que se vendió la carta de Pokémon más cara de la historia</p></div><p class="article-text">
        Un 27 de febrero de 1996 el mundo del videojuego cambi&oacute; para siempre con la publicaci&oacute;n en Jap&oacute;n de<em> Pok&eacute;mon Rojo</em> y <em>Pok&eacute;mon Verde</em>. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, celebra su aniversario siendo <strong>la franquicia de entretenimiento con m&aacute;s ingresos del mundo</strong>. Para llegar a ese punto, primero tuvo que conquistar a una generaci&oacute;n que se enamorar&iacute;a de aquellas criaturas y su universo. El hecho de que se lanzaran a la vez dos versiones distintas de la misma obra, en la que los objetivos consist&iacute;an en ser <em>el mejor entrenador que habr&aacute; jam&aacute;s</em> y hacerse con todos es significativo, ya que estas siguen siendo las piedras angulares que definen una estrategia que demostr&oacute; con creces su &eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pok&eacute;mon presenta de forma digerible algunas tradiciones muy arraigadas del juego de rol japon&eacute;s m&aacute;s cl&aacute;sico, ofreci&eacute;ndolas en un paquete muy accesible y en el que aun as&iacute; hay bastante espacio para la complejidad&rdquo;, explica el periodista de videojuegos <strong>V&iacute;ctor Mart&iacute;nez</strong>. Para la ilustradora y fan&aacute;tica de la saga <strong>Inanilux</strong>, su continua notoriedad reside en que &ldquo;sus juegos son generacionales&rdquo;, lo que le permite estar &ldquo;siempre presente&rdquo;. Los hermanos detr&aacute;s del proyecto Umbral Friki comentan precisamente que, gracias a que &ldquo;se adapt&oacute; muy bien sin perder su esencia&rdquo;, mucha gente mantiene el inter&eacute;s y captan nuevos fans. Como agrega el aficionado <strong>Juan Marcos Segura</strong>, &ldquo;es una franquicia que, si te agarra a una buena edad, te atrae con monstruitos graciosos y ya te qued&aacute;s siempre en ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El amor de un ni&ntilde;o por capturar y analizar bichos fue el origen de todo. La nostalgia por una afici&oacute;n que estaba desapareciendo debido a la p&eacute;rdida de naturaleza en las ciudades niponas llev&oacute; al dise&ntilde;ador <strong>Satoshi Tajiri </strong>a desarrollar un concepto que emulase aquel sentimiento. Por tanto, ese af&aacute;n de acumulaci&oacute;n y exploraci&oacute;n es intr&iacute;nseco a Pok&eacute;mon, que &ldquo;supo explotar muy bien la mec&aacute;nica del coleccionismo, ya que desde el principio te invita a &lsquo;hacerte con todos&rsquo;, a construir tu propio equipo y a ponerte a prueba contra otros entrenadores&rdquo;. &ldquo;Esa mezcla de colecci&oacute;n, personalizaci&oacute;n y competici&oacute;n lo hace muy rejugable y culturalmente relevante&rdquo;, considera la divulgadora <strong>Anna Morales Melgares</strong> sobre los atractivos del videojuego.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma que &ldquo;funciona a varios niveles, y cada persona puede tener una experiencia completamente distinta&rdquo;, seg&uacute;n describe Segura, quien tambi&eacute;n destaca c&oacute;mo la compilaci&oacute;n, lejos de quedarse en una acci&oacute;n individual, est&aacute; muy relacionada con la comunidad. La desarrolladora <strong>Game Freak</strong> publica dos ediciones del mismo t&iacute;tulo a la vez porque determinadas criaturas solo aparecen en una de ellas, de manera que para conseguir todas es necesario el intercambio. En su momento hac&iacute;a falta un cable especial que conectara dos consolas Game Boy, pero la irrupci&oacute;n del modo online facilit&oacute; la creaci&oacute;n de comunidades globales. &ldquo;El intercambio es su mayor lastre y su mayor virtud. Cuando jug&aacute;s, es molesto tener que hablar con alguien que tenga la otra versi&oacute;n para conseguir los que te faltan, pero inevitablemente termin&aacute;s creando comunidad, ya sea &lsquo;en la vida real&rsquo; en Reddit, en Telegram, en el barrio con gente que juega a Pok&eacute;mon Go&hellip; el coleccionismo de Pok&eacute;mon te termina haciendo crear much&iacute;simos lazos diferentes&rdquo;, relata Segura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bien lo demuestra el citado fen&oacute;meno surgido en 2016, cuando debut&oacute; la aplicaci&oacute;n <em>Pok&eacute;mon Go</em>, que devolvi&oacute; al intercambio su fisicidad, desencadenando una nueva oleada de <em>pokeman&iacute;a</em> que, pese a haber perdido algo de fuerza, sigue celebrando eventos recurrentes que congregan a multitud de aficionados. &ldquo;Es bastante divertido, yo suelo ir sola a algunas reuniones. Todos te reciben sin problema. Al fin y al cabo, estamos haciendo lo mismo y necesitamos la ayuda del otro&rdquo;, reconoce Inanilux, quien se confiesa &ldquo;encantada&rdquo; con esta comunidad, &ldquo;porque se nota que no hay esa hostilidad como puede haber en VGC [Campeonato de Videojuegos Pok&eacute;mon, es decir, competiciones oficiales] o TCG [el Juego de Cartas Coleccionables Pok&eacute;mon]&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Especulaci&oacute;n, te elijo a vos</strong></h2><p class="article-text">
        Las mec&aacute;nicas de coleccionismo e intercambio tienen una vertiente tangencial m&aacute;s all&aacute; del videojuego a trav&eacute;s del juego de cartas que ya triunf&oacute; tras su lanzamiento en los 90. &ldquo;Las cartas Pok&eacute;mon (en gran medida gracias a las falsificaciones, omnipresentes y mucho m&aacute;s accesibles que las cartas leg&iacute;timas) son otro buen ejemplo de por qu&eacute; la serie es exitosa: se pueden usar para jugar, y es un buen juego de cartas, pero tambi&eacute;n se pueden intercambiar, se pueden coleccionar, se pueden tener porque te gustan las ilustraciones, son un lugar com&uacute;n alrededor del que hacer grupo, son m&aacute;s o menos unisex&hellip;&rdquo; expone Mart&iacute;nez, quien define la afici&oacute;n a Pok&eacute;mon como &ldquo;una que se retroalimenta con mucha facilidad, y que no tiene un &lsquo;origen&rsquo; claro u obligatorio: pod&eacute;s empezar con las cartas, con los videojuegos, con las series o simplemente porque te gustan las ilustraciones que hay en la ropa o en las mochilas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, si las cartas se pusieron tan de moda ahora es debido a los precios astron&oacute;micos que est&aacute;n alcanzando algunas piezas. Recientemente, el <em>youtuber</em> Logan Paul vendi&oacute; a AJ Scaramucci &ndash;hijo del ex director de comunicaciones de la Casa Blanca&ndash; una rareza dise&ntilde;ada por Atsuko Nishida, la creadora original de Pikachu, por <strong>una cifra r&eacute;cord que supera los 16 millones de d&oacute;lares</strong>. &ldquo;Claramente es un problema, much&iacute;sima gente que desconoce el <em>hobby</em> est&aacute; entrando a sacar provecho de la situaci&oacute;n, dejando sin <em>stock</em> a verdaderos coleccionistas o quienes realmente les gustar&iacute;a iniciarse en el coleccionismo de toda la vida, y tambi&eacute;n est&aacute; provocando que algunos lo dejen por la dificultad y el costo del producto&rdquo;, alegan desde Umbral Friki, conocedores del sector ya que tienen una m&aacute;quina de <em>vending</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el proyecto familiar tambi&eacute;n declaran que &ldquo;mucha gente fan de la franquicia empez&oacute; a abrir sobres digitales en el videojuego para celulares <em>JCC Pok&eacute;mon Pocket </em>[estrenado en octubre de 2024] y luego decidieron hacerlo tambi&eacute;n en f&iacute;sico&rdquo;. Adem&aacute;s, asegura, &ldquo;la cantidad de <em>influencers</em> que empezaron a hacer aperturas buscando las cartas m&aacute;s raras&rdquo; y las &ldquo;colecciones nuevas con protagonistas como Pikachu o Eevee&rdquo; crearon un &ldquo;<em>hype</em> imposible de parar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el foco que la franquicia pone en el coleccionismo llev&oacute; a que las 151 criaturas iniciales hayan dado paso a 1.025 especies actuales, en cuyos dise&ntilde;os est&aacute; gran parte del encanto. Para Inanilux, que ya dibujaba los Pok&eacute;mon que ve&iacute;a en la televisi&oacute;n cuando ten&iacute;a dos a&ntilde;os, &ldquo;funcionan porque no son criaturas complejas, son monstruos muy reconocibles&rdquo;. Considera adem&aacute;s que el &ldquo;dise&ntilde;o juega un papel crucial en todos los aspectos&rdquo;, y que no es casualidad que &ldquo;todos los Pok&eacute;mon iniciales tengan en su paleta de color rojo, azul o verde, dependiendo del tipo, para que sea identificable enseguida&rdquo;. Mart&iacute;nez a&ntilde;ade que &ldquo;a lo largo de estas d&eacute;cadas consiguieron, y todav&iacute;a consiguen de vez en cuando, llegar a abstracciones muy evocadoras que hacen que los Pok&eacute;mon, que a estas alturas son ya tantos que casi es imposible conocerlos a todos, tengan m&aacute;s vida de lo que tendr&iacute;an si fueran solo dibujos, si no existieran primero dentro de un videojuego&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El atractivo de las criaturas dio lugar a colecciones ingentes de <em>merchandising</em>, pero tambi&eacute;n a creaciones m&aacute;s interesantes, como las realizadas por la cient&iacute;fica Anna Morales Melgares, para quien &ldquo;Pok&eacute;mon es una buena excusa para divulgar sobre casi cualquier cosa&rdquo;. Ella, de hecho, emplea este universo en muchos de sus videos para hablar de la f&iacute;sica detr&aacute;s de los ataques o del algoritmo de captura de los videojuegos. &ldquo;Llevo tiempo usando la ficci&oacute;n como puente para hablar de la realidad y como Pok&eacute;mon es una de las sagas que m&aacute;s jugu&eacute; desde chica -y adem&aacute;s es tan conocida-, me sali&oacute; de forma natural&rdquo;, comenta. Aclara que su p&uacute;blico es &ldquo;relativamente espec&iacute;fico&rdquo; porque &ldquo;suele ser gente interesada en cultura pop y en ciencia&rdquo;, aunque a veces la sigue &ldquo;gente que no consume contenido cient&iacute;fico habitualmente&rdquo;, algo que le gusta porque su &ldquo;objetivo es acercar la ciencia tambi&eacute;n a quienes creen que &lsquo;no es para ellos&rsquo;&rdquo;. En definitiva, el carisma que desprenden estos seres es capaz de romper muchas barreras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>30 a&ntilde;os m&aacute;s de Pikachu</strong></h2><p class="article-text">
        Como parte de las celebraciones de aniversario, Pok&eacute;mon opt&oacute; por mantenerse fiel a su lema e intentar hacerse con todos, m&aacute;s incluso que antes. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se sucedieron propuestas de todo tipo, desde <em>merchandising</em> variado hasta aplicaciones para medir el sue&ntilde;o. La apertura hace unas semanas del parque de atracciones Pok&eacute;Park Kanto en Jap&oacute;n &ndash;que emula algunas &aacute;reas de los videojuegos originales, con r&eacute;plicas de cientos de criaturas&ndash; e incluso su campa&ntilde;a con famosos como Lady Gaga o Lamine Yamal debutada en la Super Bowl son claras muestras de este empe&ntilde;o globalista. Una nueva colecci&oacute;n de Lego o colaboraciones con otras grandes marcas como Adidas, adem&aacute;s de eventos presenciales y el inminente estreno de <em>Pok&eacute;mon Pokopia</em>, una propuesta que recuerda m&aacute;s a <em>Animal Crossing</em> y <em>Minecraft</em> que a los videojuegos originales, demuestran que no hay barreras que frenen a Pikachu.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A veces casi da la sensaci&oacute;n de que se diversific&oacute; m&aacute;s de la cuenta; llevo siguiendo Pok&eacute;mon desde sus inicios, y muchas veces parece que la cara m&aacute;s creativa y feliz de la serie est&aacute; fuera de los videojuegos, con los que es f&aacute;cil sentir que est&aacute;n en un segundo plano o, por no ser muy apocal&iacute;ptico, que para The Pok&eacute;mon Company son iguales que el resto de <em>merchandising</em>&rdquo;, se&ntilde;ala Mart&iacute;nez. Agrega que cada vez tiene &ldquo;menos claro que los videojuegos sean realmente nucleares&rdquo; y que &ldquo;hay una falta de ambici&oacute;n que hace que se pueda hablar de algo as&iacute; como potencial desaprovechado, especialmente desde que las consolas port&aacute;tiles que eran hogar de Pok&eacute;mon (y donde era menos relevante &lsquo;estar a la altura&rsquo; en lo t&eacute;cnico) desaparecieron&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia, &ldquo;la serie avanza a un ritmo que no es el que se esperar&iacute;a de ella&rdquo;. Juan Marcos Segura resalta que &ldquo;hubo un estancamiento&rdquo;, ya que &ldquo;cada juego nuevo ofrece una mejora sustancial a cambio de dejar atr&aacute;s algo que ya parec&iacute;a mejorado&rdquo;, detalle que achaca a &ldquo;los cortos ciclos de producci&oacute;n, para que la franquicia siga siendo relevante&rdquo;. A la vez, opina que la saga &ldquo;es pura nostalgia, y es dif&iacute;cil que los <em>treinteenagers</em> enganchados consigamos escapar de ella&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Inanilux plantea que &ldquo;tuvo una gran estrategia de <em>marketing</em>, porque cada generaci&oacute;n es totalmente distinta a la anterior y no necesit&aacute;s jugar los anteriores juegos para poder comprar el nuevo&rdquo;, lo que invita al relevo generacional. &ldquo;Como padre, te podr&iacute;a decir que, con estas cosas, a veces tengo la sensaci&oacute;n de que somos los adultos los que nos parapetamos detr&aacute;s de la idea de la nostalgia para darle un sentido a nuestras aficiones, o para justificarlas, como si fueran una debilidad o una anomal&iacute;a&rdquo;, razona V&iacute;ctor Mart&iacute;nez, para quien &ldquo;muy mal tiene que darse para que Pok&eacute;mon no mantenga su popularidad, teniendo en cuenta que es la IP m&aacute;s lucrativa del mundo y que tiene incluso el apoyo institucional del gobierno japon&eacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, el periodista destaca que a t&iacute;tulo personal querr&iacute;a que &ldquo;se reconciliara con sus or&iacute;genes en el videojuego y que buscara recuperar algo de relevancia creativa, sobre todo teniendo en cuenta que la relevancia comercial parecen tenerla m&aacute;s o menos asegurada&rdquo;. Como bien resume Anna Morales Melgares, &ldquo;si algo demostr&oacute; Pok&eacute;mon es que sabe mantener el inter&eacute;s en una f&oacute;rmula con 30 a&ntilde;os de recorrido&rdquo;, por lo que la clave es que con ella &ldquo;siga atrayendo a p&uacute;blico joven&rdquo;. &ldquo;Mientras esa rueda siga girando, no parece una franquicia que vaya a frenarse pronto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Crimental]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/pokemon-demuestra-30-aniversario-todavia-conquistar_1_13028219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 19:24:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pokémon demuestra en su 30 aniversario que todavía puede conquistar a todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pokémon,Tendencias,Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quienes son Tirone y Roberto? Los encargados de que el Italo Disco sea exactamente lo que querés escuchar y ver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-tirone-roberto-encargados-italo-disco-sea-exactamente-queres-escuchar-ver_1_12414996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22553b96-ea71-4549-a9c3-fd6aa3615b89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quienes son Tirone y Roberto? Los encargados de que el Italo Disco sea exactamente lo que querés escuchar y ver"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Virales - La recreación de interiores, objetos y texturas genera una ambientación que va más allá de la nostalgia, apostando por una reconstrucción detallada que convierte cada clip en una cápsula estética cuidadosamente diseñada</p></div><p class="article-text">
        Un posavasos de Martini colocado con cuidado sobre una mesa de formica marr&oacute;n. A su lado, un cenicero con el logotipo de Cinzano, una botella de Ricard y una radio port&aacute;til con altavoces integrados. Todo encuadrado con una precisi&oacute;n que parece casual pero no lo es. As&iacute; arranca uno de los videos que <strong>Mind Enterprises</strong> publica en redes, con una est&eacute;tica tan reconocible que convierte cada detalle en una se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        La<strong> ambientaci&oacute;n ochentera </strong>no se limita al mobiliario. Las im&aacute;genes, grabadas con<strong> filtros granulados </strong>que emulan el metraje casero de d&eacute;cadas pasadas, est&aacute;n repletas de camisetas con estampados veraniegos, calzas ajustadas y anteojos espejados. Detr&aacute;s de esta puesta en escena est&aacute;n <strong>Andrea Tirone</strong> y <strong>Roberto Conigliaro</strong>. Sus publicaciones convirtieron una pasi&oacute;n musical en <strong>fen&oacute;meno viral</strong>.
    </p><h2 class="article-text">M&uacute;sica de baile con sintetizadores y un envoltorio de cinta de video</h2><p class="article-text">
        Aunque ahora su contenido circula masivamente por TikTok e Instagram, el proyecto Mind Enterprises comenz&oacute; mucho antes. Tirone, natural de Tur&iacute;n, se traslad&oacute; a Londres en 2012 en busca de nuevas influencias. Tras a&ntilde;os en la escena afrofunk y electr&oacute;nica de la capital brit&aacute;nica, en 2017 se instal&oacute; en<strong> Las Palmas de Gran Canaria</strong>. Fue all&iacute; donde compuso <em><strong>Monogamy</strong></em>, el tema que defini&oacute; su nuevo rumbo art&iacute;stico y sirvi&oacute; como germen de la colaboraci&oacute;n con Conigliaro.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DK1kdaZoQeI/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Desde 2020 act&uacute;an como <strong>d&uacute;o</strong>, y en sus sesiones <strong>fusionan Italo Disco con elementos contempor&aacute;neos</strong> sin perder la esencia original. La f&oacute;rmula combina sintetizadores anal&oacute;gicos, bases bailables y una est&eacute;tica que imita con minuciosidad el estilo audiovisual de finales del siglo XX. Sus videos no s&oacute;lo replican ese ambiente: tambi&eacute;n lo amplifican. Cada plano, cada objeto de atrezzo y cada gesto parece<strong> sacado de una cinta VHS</strong> recuperada de un caj&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Ese<strong> inter&eacute;s por recuperar sonidos y c&oacute;digos visuales del pasado</strong> no surgi&oacute; de un d&iacute;a para otro. Tirone llevaba a&ntilde;os explorando ese universo antes de su salto viral. En 2016, firm&oacute; un contrato con el sello Because Music, especializado en <strong>propuestas europeas con identidad propia</strong>, y consolid&oacute; una trayectoria que lo llev&oacute; a<strong> actuar en distintas ciudades</strong> junto a Conigliaro, manteniendo siempre su v&iacute;nculo con la Italo Disco como n&uacute;cleo creativo.
    </p><p class="article-text">
        El impacto visual no eclips&oacute; la m&uacute;sica. En 2025, lanzaron <em><strong>Human Dance</strong></em> junto al productor belga The Magician, conocido por sus remezclas de temas de Lykke Li y Years &amp; Years. Ese lanzamiento coincidi&oacute; con un<strong> impulso algor&iacute;tmico que dispar&oacute; su visibilidad digital</strong>. A partir de entonces, los videos de estos italianos comenzaron a aparecer en bucle en miles de perfiles de redes sociales, acompa&ntilde;ados de comentarios que destacaban tanto su sonido como el aura casi muse&iacute;stica de su est&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">El universo Mind Enterprises crece a una velocidad de v&eacute;rtigo</h2><p class="article-text">
        El periodista <strong>Ryan Broderick</strong>, especializado en cultura digital, explic&oacute; en su bolet&iacute;n <em><strong>Garbage Day </strong></em>que &ldquo;existen buenas posibilidades que hay&aacute;is visto a estos dos tipos fumando cigarrillos y bebiendo Aperol&rdquo;. Con esa frase alud&iacute;a a la facilidad con la que los clips de Mind Enterprises se colaron en las pantallas de usuarios de todo el mundo, incluso aquellos poco familiarizados con la m&uacute;sica electr&oacute;nica italiana de los ochenta.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DKRjde5MuU7/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Las cifras lo confirman: su cuenta oficial de Instagram acumula m&aacute;s de 220.000 seguidores. Entre sus publicaciones m&aacute;s virales, destacan montajes grabados en cocinas de azulejos blancos, balcones que dan a patios interiores y habitaciones con l&aacute;mparas de lava y televisores CRT. El conjunto parece dise&ntilde;ado para<strong> recrear una &eacute;poca concreta</strong>, aunque algunas peque&ntilde;as incongruencias delatan que se trata de una<strong> producci&oacute;n actual con atenci&oacute;n extrema </strong>al detalle.
    </p><p class="article-text">
        La prensa especializada encuadr&oacute; su propuesta dentro del<strong> retrofuturismo sonoro</strong>. La revista <em><strong>1883</strong></em>, por ejemplo, describi&oacute; su estilo como &ldquo;nost&aacute;lgico y avanzado al mismo tiempo&rdquo;. En sus propias palabras, Tirone se&ntilde;al&oacute; en su web que su m&uacute;sica se inspira en &ldquo;el Italo chispeante y potenciado por sintetizadores que define esa &eacute;poca&rdquo;, una definici&oacute;n que condensa el esp&iacute;ritu de sus producciones m&aacute;s recientes.
    </p><p class="article-text">
        Mind Enterprises no s&oacute;lo revive un g&eacute;nero que marc&oacute; a Europa hace d&eacute;cadas. Lo reformula con herramientas actuales, envoltorios vintage y un o&iacute;do afinado para que el pasado siga bail&aacute;ndose en presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/son-tirone-roberto-encargados-italo-disco-sea-exactamente-queres-escuchar-ver_1_12414996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jun 2025 17:31:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quienes son Tirone y Roberto? Los encargados de que el Italo Disco sea exactamente lo que querés escuchar y ver]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Tendencias]]></media:keywords>
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