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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Erupciones]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Erupciones]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El retroceso de los glaciares amenaza con desatar una nueva era de erupciones volcánicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/retroceso-glaciares-amenaza-desatar-nueva-erupciones-volcanicas-pm_1_12480851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8fc64aa-33a2-4ccc-b289-0017ec3771d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El retroceso de los glaciares amenaza con desatar una nueva era de erupciones volcánicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento de las temperaturas globales está acelerando la fusión de hielos milenarios, lo que podría modificar la frecuencia de las erupciones en sistemas volcánicos actualmente inactivos o poco activos.</p></div><p class="article-text">
        Los <strong>volcanes</strong>, en su ritmo actual, suelen mantener <strong>largos periodos de inactividad entre una erupci&oacute;n y otra</strong>, con d&eacute;cadas o incluso siglos de calma que sirvieron para trazar patrones en su comportamiento. Esta cadencia intermitente permiti&oacute; a la ciencia establecer ciclos aproximados, elaborar mapas de riesgo y preparar protocolos de emergencia.Aunque el magma contin&uacute;e activo bajo la superficie, la presi&oacute;n acumulada tarda en alcanzar el punto cr&iacute;tico, lo que<strong> reduce la frecuencia de explosiones violentas</strong> en la mayor&iacute;a de los casos.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos sistemas volc&aacute;nicos est&aacute;n situados en <strong>regiones remotas o recubiertos por hielo</strong>, como sucede en algunas zonas de los Andes o de la Ant&aacute;rtida, lo que contribuy&oacute; a esa aparente quietud. Sin embargo, la combinaci&oacute;n de <strong>calor atmosf&eacute;rico, deshielo progresivo y p&eacute;rdida de masa glaciar </strong>est&aacute; empezando a alterar esa l&oacute;gica temporal y podr&iacute;a<strong> acelerar de forma sustancial el ritmo eruptivo </strong>en varias zonas del planeta.
    </p><h2 class="article-text">El deshielo est&aacute; empezando a modificar el equilibrio geol&oacute;gico en varias zonas del planeta</h2><p class="article-text">
        Un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison estudi&oacute; este fen&oacute;meno en la<strong> regi&oacute;n patag&oacute;nica de Chile</strong>, donde se analizaron dep&oacute;sitos volc&aacute;nicos vinculados a la evoluci&oacute;n del manto de hielo que cubr&iacute;a esa zona hace m&aacute;s de 18.000 a&ntilde;os. Los resultados, presentados en el congreso Goldschmidt de geolog&iacute;a celebrado en Praga, apuntan a una<strong> relaci&oacute;n directa entre la p&eacute;rdida de glaciares y el aumento de actividad en volcanes subglaciares</strong>, tanto en volumen como en frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        El caso del<strong> Mocho-Choshuenco</strong>, un estratovolc&aacute;n actualmente inactivo, permite reconstruir c&oacute;mo el<strong> retroceso del hielo gener&oacute; una liberaci&oacute;n progresiva de presi&oacute;n </strong>sobre la c&aacute;mara magm&aacute;tica que se encontraba entre 10 y 15 kil&oacute;metros bajo la corteza. Seg&uacute;n explican los autores del estudio, <strong>esa descompresi&oacute;n facilit&oacute; que los gases del magma se expandieran </strong>y que el material almacenado durante milenios ascendiera con fuerza hasta provocar erupciones explosivas.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis por radiois&oacute;topos permiti&oacute; fechar esos eventos y asociarlos con el <strong>periodo de retirada de la capa de hielo patag&oacute;nica</strong>, estimando un desfase temporal de entre 3.000 y 5.000 a&ntilde;os entre el deshielo masivo y las erupciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un estudio en la Patagonia chilena demuestra cómo el retroceso glaciar altera la dinámica eruptiva"
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                Un estudio en la Patagonia chilena demuestra cómo el retroceso glaciar altera la dinámica eruptiva                            </span>
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        <strong>Pablo Moreno-Yaeger</strong>, ge&oacute;logo responsable del estudio, se&ntilde;al&oacute; durante su intervenci&oacute;n en el congreso que &ldquo;<strong>los glaciares tienden a suprimir el volumen de erupciones de los volcanes situados bajo ellos</strong>&rdquo;. Esta observaci&oacute;n, ya documentada en <strong>Islandia</strong>, adquiere ahora una nueva dimensi&oacute;n al trasladarse al &aacute;mbito continental. El patr&oacute;n tambi&eacute;n<strong> podr&iacute;a repetirse en la Ant&aacute;rtida</strong>, donde existen m&aacute;s de un centenar de volcanes ocultos bajo el hielo, cuya estabilidad depende en parte del peso que ejerce sobre ellos la masa glaciar.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Moreno-Yaeger explic&oacute; que &ldquo;al retroceder los glaciares por el cambio clim&aacute;tico, nuestros hallazgos sugieren que estos volcanes<strong> tienden a entrar en erupci&oacute;n con m&aacute;s frecuencia y de forma m&aacute;s violenta</strong>&rdquo;. El equipo de investigaci&oacute;n considera que, aunque estos procesos pueden<strong> tardar miles de a&ntilde;os en desarrollarse</strong>, el ritmo actual de calentamiento global <strong>acelera los efectos geodin&aacute;micos</strong>, reduciendo los m&aacute;rgenes de reacci&oacute;n y aumentando la probabilidad de erupciones en el mediano plazo.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno no se limita a la regi&oacute;n austral. Estudios previos ya hab&iacute;an detectado<strong> comportamientos similares en otras zonas del planeta</strong>, como la cordillera de Sierra Nevada en California o algunas regiones de Rusia y Nueva Zelanda. En todos esos casos, la<strong> relaci&oacute;n entre el deshielo acelerado y la actividad volc&aacute;nica fue documentada</strong> en capas de ceniza y rocas datadas con precisi&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las emisiones volcánicas podrían agravar aún más el cambio climático si se multiplican las erupciones                            </span>
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        Una de las hip&oacute;tesis m&aacute;s preocupantes es la posibilidad de que este<strong> proceso se retroalimente</strong>. A medida que aumentan las emisiones de gases volc&aacute;nicos como el di&oacute;xido de carbono y el metano, tambi&eacute;n lo hace el <strong>calentamiento global</strong>, lo que favorece nuevas p&eacute;rdidas de hielo y, con ello, m&aacute;s actividad volc&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Moreno-Yaeger, recogidas por <em>Science Alert</em>, &ldquo;con el tiempo, el efecto acumulado de m&uacute;ltiples erupciones puede contribuir al calentamiento global a largo plazo debido a una acumulaci&oacute;n de gases de efecto invernadero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los autores subrayan la necesidad de ampliar las investigaciones en regiones como la Ant&aacute;rtida Occidental, donde la fusi&oacute;n de grandes masas de hielo en contacto con volcanes inactivos podr&iacute;a alterar de forma sustancial la din&aacute;mica t&eacute;rmica del subsuelo. Aunque <strong>no se espera una cadena de erupciones inminente</strong>, el seguimiento continuo y el an&aacute;lisis geol&oacute;gico detallado de zonas cr&iacute;ticas ser&aacute; fundamental para anticipar los posibles impactos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jul 2025 14:21:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Glaciares,Erupciones,Cambio Climático]]></media:keywords>
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