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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gestación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/gestacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gestación]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gestar, parir… y dar en adopción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/gestar-parir-dar-adopcion_132_12491227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3528b98-f0b0-4093-b2d6-103282fb89c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gestar, parir… y dar en adopción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas mujeres continúan con embarazos no deseados, pero no quieren —o no pueden— criar al bebé que van a parir. En un sistema que todavía prioriza lo biológico y castiga el deseo de no maternar, sus decisiones son puestas en duda, demoradas o directamente ignoradas.
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Necesito saber qu&eacute; debo hacer para dar en adopci&oacute;n&hellip; estoy en gestaci&oacute;n y no puedo tenerlo&hellip; ayuda&rdquo;. Este mensaje que lleg&oacute; a las redes de una voluntaria de la Red Argentina por la Adopci&oacute;n, es un ejemplo de lo que viven muchas mujeres que deciden seguir adelante con un embarazo no deseado pero no quieren ejercer la maternidad. <strong>No saben qu&eacute; hacer, salvo ocultarlo. </strong>Quieren entregar en adopci&oacute;n al beb&eacute; que van a parir, pero tambi&eacute;n evitar el escarnio y ser juzgadas por su decisi&oacute;n. Para muchas, el principal miedo es si su voluntad va a ser respetada.   
    </p><p class="article-text">
        Es una decisi&oacute;n dif&iacute;cil, que suele tomarse en soledad, con verg&uuml;enza y bajo el peso del estigma social. &ldquo;Se juega la idea de la mala madre, y el prejuicio es tal que esa persona queda <strong>incluso por fuera del reino animal</strong>&rdquo;, describe con crudeza In&eacute;s Belaustegui, jefa del equipo de Trabajo Social de la Maternidad Estela de Carlotto, de la localidad bonaerense de Moreno.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es una opci&oacute;n v&aacute;lida prevista en la legislaci&oacute;n argentina. Carolina Videtta,<strong> </strong>doctora en Derecho y abogada especializada en derecho de familia por la UBA, explica que el art&iacute;culo 607, inciso b, del C&oacute;digo Civil y Comercial contempla la <strong>decisi&oacute;n libre e informada de ambos progenitores de entregar a su hija o hijo en adopci&oacute;n.</strong> Esa manifestaci&oacute;n debe ser ratificada 45 d&iacute;as despu&eacute;s del nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        Esa validaci&oacute;n tiene un motivo: &ldquo;Es una forma de resguardar el proceso subjetivo y emocional que atraviesa una mujer que acaba de parir. No necesariamente lo que pensaba a los cinco o siete meses de embarazo ser&aacute; lo mismo que sentir&aacute; en el momento del nacimiento&rdquo;, plantea Marianela Ripa, abogada especializada en derecho de familia y mag&iacute;ster por FLACSO. Ripa, que viene investigando la jurisprudencia en la materia, subraya la importancia de acompa&ntilde;ar a estas mujeres para <strong>discernir si la decisi&oacute;n forma parte de un proyecto vital o si responde a contextos que impiden ejercer la maternidad. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se debe tener en cuenta el derecho del padre, en los casos en los que est&aacute; identificado. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de estos relatos la figura paterna brilla por su ausencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Decidir no criar también es una forma de pensar en el bienestar del futuro hijo o hija. La ley contempla esa posibilidad."
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                Decidir no criar también es una forma de pensar en el bienestar del futuro hijo o hija. La ley contempla esa posibilidad.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El derecho a decidir</h2><p class="article-text">
        Las razones para no querer maternar son m&uacute;ltiples. Seg&uacute;n los equipos que les dan seguimiento, las m&aacute;s frecuentes son situaciones traum&aacute;ticas como violencia de g&eacute;nero, abuso sexual, pero tambi&eacute;n la existencia de v&iacute;nculos no formalizados o inestables, falta de apoyo de la pareja o la familia, dificultades econ&oacute;micas. En algunos casos no acceden a un aborto legal por desconocimiento, trabas en el sistema o porque llegan &ldquo;tarde&rdquo;, pasado el l&iacute;mite legal. En otros casos rechazan la opci&oacute;n. <strong>Se trata de decidir libremente sobre el propio proyecto de vida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, el sistema de determinaci&oacute;n de la maternidad es forzoso, queda establecido por el hecho del parto. Es decir: en una primera instancia ser&aacute; la madre quien haya dado a luz. &ldquo;S&iacute; o s&iacute; va a quedar determinada esa maternidad. Despu&eacute;s, puede que lo quieras dar en adopci&oacute;n, pero al parirlos te inscriben como madre de ese ni&ntilde;o o esa ni&ntilde;a&rdquo;, explica Videtta, coautora del libro <em>Quiero adoptar: c&oacute;mo construir la parentalidad adoptiva</em>. No pasa lo mismo con el progenitor, salvo que est&eacute; casado legalmente con la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o del sistema judicial es <strong>equilibrar los derechos de ese ni&ntilde;o o ni&ntilde;a a crecer con su familia de origen y la voluntad aut&oacute;noma de la madre</strong>. Porque la ley tambi&eacute;n establece que la declaraci&oacute;n judicial de la situaci&oacute;n de adoptabilidad no puede ser dictada si alg&uacute;n familiar o referente afectivo ofrece asumir su guarda o tutela. 
    </p><p class="article-text">
        Para Ripa, en estos casos, la primera decisi&oacute;n es de la mujer. &ldquo;No sabemos su historicidad. Y si llega a esos momentos, es posible que no haya contado con redes afectivas. Quien porta un embarazo tambi&eacute;n tiene la capacidad de hacer un an&aacute;lisis respecto al inter&eacute;s superior de ese ni&ntilde;o. No es algo que tengamos reservado las abogadas y abogados del sistema judicial&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la posibilidad de apelar a la familia ampliada, Ripa plantea que hay que respetar el propio an&aacute;lisis de esa mujer: &ldquo;Tengo que suponer que tambi&eacute;n ha evaluado con qu&eacute; recursos y d&eacute;ficit cuenta su propia red&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia indica que, en general, quienes se proponen dar en adopci&oacute;n despu&eacute;s de parir, no solo est&aacute;n muy decididas, sino que no quieren que las llamen m&aacute;s. Y el lapso de 45 d&iacute;as para ratificar termina siendo para muchas un forzamiento del Estado a volver a abrir una etapa que quieren cerrar. 
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                </figure><h2 class="article-text">El camino a seguir</h2><p class="article-text">
        En varias provincias es el Registro de Adopci&oacute;n el encargado de acompa&ntilde;ar los procesos de mujeres que quieren renunciar a la maternidad, como sucede en Mendoza o Chubut. En otras provincias, como Buenos Aires, los hospitales o maternidades se contactan directamente con los servicios locales o juzgados de familia para dar la intervenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>la informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo proceder o ad&oacute;nde dirigirse no est&aacute; f&aacute;cilmente disponible</strong>. Mariana Mac&iacute;a, abogada, mam&aacute; por adopci&oacute;n y voluntaria de la Red Argentina por la Adopci&oacute;n, recibe varias consultas al a&ntilde;o a trav&eacute;s de redes sociales. Cuenta que luego de dar una respuesta, en general, las mujeres no vuelven a comunicarse. &ldquo;Que el acceso a estos datos no sea simple, genera m&aacute;s miedo y oscuridad al tema, porque las puede llevar a tomar decisiones que hasta pueden ser ilegales&rdquo;, asegura Mac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para Ripa &ndash;quien adem&aacute;s se desempe&ntilde;a en el Poder Judicial mendocino&ndash;, &ldquo;la renuncia a la maternidad se tendr&iacute;a que trabajar desde la Direcci&oacute;n de G&eacute;nero, porque para una mujer que se est&aacute; haciendo esa pregunta, tener que ir a un lugar que se llama &lsquo;adopci&oacute;n&rsquo; ya encamina todo hacia un &uacute;nico destino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sandra Papania, directora general de la Oficina de Adopciones de Chubut, explica que cuentan con un protocolo junto al Servicio Materno Infantil. <strong>Si una embarazada manifiesta su intenci&oacute;n de dar en adopci&oacute;n, se activa la intervenci&oacute;n del equipo profesional</strong>, que junto a la maternidad eval&uacute;a la viabilidad. &ldquo;La mayor&iacute;a vuelve a ratificar su deseo despu&eacute;s del parto&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Durante todo el proceso, detalla Papania, se brinda acompa&ntilde;amiento, se informa sobre el procedimiento legal, se elabora un informe t&eacute;cnico y, al momento del nacimiento, se realiza un acta que informa la voluntad de la mujer de dar el beb&eacute; en adopci&oacute;n que se entrega al juzgado interviniente. Ser&aacute; el juez quien determine si se inicia una b&uacute;squeda de familia extensa o de progenitor, o si se respeta la voluntad de la madre. &ldquo;Muchas veces, sienten temor de no ser escuchadas. Desde la oficina buscamos acompa&ntilde;ar y contener&rdquo;, explica. 
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        En Mendoza, el mecanismo es similar: cuando un caso llega a la maternidad, se notifica al Registro de Adopci&oacute;n y comienza un trabajo conjunto entre los equipos profesionales. &ldquo;Las situaciones son muy diversas. Hay mujeres que no sab&iacute;an que estaban embarazadas o lo ocultaron hasta el parto. Incluso, hemos atendido casos en los que no hubo signos visibles, ni siquiera para ellas mismas&rdquo;, relata la licenciada Anal&iacute;a Correa, jefa del Servicio de Trabajo Social de la maternidad del Hospital Luis Lagomaggiore, una de las m&aacute;s grandes de la provincia y que m&aacute;s partos recibe.
    </p><p class="article-text">
        Correa destaca que cada historia es &uacute;nica. Algunas mujeres mayores deciden dar en adopci&oacute;n por motivos econ&oacute;micos, familiares o de salud. En j&oacute;venes, muchas veces est&aacute; vinculado a un proyecto de vida o la percepci&oacute;n de que no es el momento para maternar. &ldquo;Trabajamos desde una perspectiva de salud integral, no s&oacute;lo f&iacute;sica sino tambi&eacute;n mental, y <strong>buscamos que sea una decisi&oacute;n informada y consciente</strong>&rdquo;, precisa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible correrse de la idea de &ldquo;instinto materno&rdquo; para pensar que la posibilidad de gestar no necesariamente trae aparejada la voluntad de criar? Responde  Correa: &ldquo;Sigue habiendo mucho prejuicio en torno a qu&eacute; es la maternidad, a creer que una mujer ya viene preparada, chipeada, para ser madre. <strong>Persiste la idea de &lsquo;&iquest;c&oacute;mo lo vas a dar?&rsquo;</strong>, como si fuera antinatural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ripa invita a preguntarse qui&eacute;nes son las mujeres que toman esta decisi&oacute;n, cu&aacute;les son sus contextos, y si deciden aut&oacute;nomamente o la mayor&iacute;a lo hace porque no cuenta con la posibilidad socioecon&oacute;mica de criar. &ldquo;Si es as&iacute; &ndash;advierte&ndash;, se pone de relieve que <strong>lo que est&aacute; en la base de los procesos adoptivos es la desigualdad econ&oacute;mica</strong>&rdquo;. Se pregunta entonces &ldquo;si la adopci&oacute;n no sigue siendo una forma en que las familias o las mujeres empobrecidas por sistemas econ&oacute;micos sean las proveedoras de ni&ntilde;os, porque las familias pobres no adoptan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, habla de decisi&oacute;n libre: &ldquo;Una mujer adulta que, desde su posibilidad y su capacidad de reflexi&oacute;n, hace un an&aacute;lisis del inter&eacute;s superior de ese hijo que va a tener: se lo doy a otro porque yo, con mi realidad, no lo sostengo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Identidad y biolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Desde su experiencia en la maternidad Carlotto, Belaustegui resalta que ante la decisi&oacute;n de dar en adopci&oacute;n, la mayor&iacute;a no lo hacen porque no les importe ese beb&eacute;, sino precisamente pensando en su bienestar. Remarca: &ldquo;Es tan importante brindar informaci&oacute;n y acompa&ntilde;ar en todo el proceso, para que la causa judicial sea m&aacute;s r&aacute;pida y ella logre desvincularse respetuosamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras cuestiones que plantean en las charlas en la maternidad es que hay un ni&ntilde;o que tiene derechos, que <strong>nadie les va a pedir que maternen, pero que tienen que inscribirlo. </strong>&ldquo;No es un NN, naci&oacute; de una persona y el beb&eacute; tiene derecho a la identidad&rdquo;, plantea Belaustegui. A veces intervienen en el tr&aacute;mite y trabajan para que no sea revictimizada. No es para nada sencillo. Si el equipo del juzgado y los servicios locales no toman en cuenta ese trabajo, vuelven a indagar a la mujer e intentan buscar a la familia ampliada. Por temor a estas situaciones, muchas son las que prefieren escaparse antes del alta. 
    </p><p class="article-text">
        En Argentina se juega un fuerte respeto a lo biol&oacute;gico, anudado a la historia del pa&iacute;s. &ldquo;Es razonable que pensemos la identidad de lo biol&oacute;gico cuando todav&iacute;a tenemos nietos que han sido v&iacute;ctimas de la desaparici&oacute;n forzada que siguen siendo buscados&rdquo;, detalla Ripa. Pero existen otras formas de ser familia que no priorizan lo biol&oacute;gico. &ldquo;Quien nace tiene derecho a 'ser hijo de&rsquo;, no en t&eacute;rminos biol&oacute;gicos, sino en t&eacute;rminos de sistema. Entonces, no siempre ser el ni&ntilde;o llegado que la madre no quiso va a ser m&aacute;s saludable para la vida de ese ni&ntilde;o que ser el hijo adoptivo de otra familia donde hay un lugar de hijo que hay que ocupar&rdquo;, asegura la especialista en Derecho de Familia.
    </p><p class="article-text">
        En pa&iacute;ses como Francia, B&eacute;lgica, Alemania y Luxemburgo, entre otros, existe lo que se llama &ldquo;parto an&oacute;nimo&rdquo; o parto con X, que bajo determinadas circunstancias se puede levantar. Esto permite justamente <strong>reservar la identidad de la persona que va a parir. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien nos podr&iacute;amos dar ese debate &ndash;plantea Videtta&ndash;, hoy no lo tenemos. Y m&aacute;s all&aacute; de que yo decida no maternar, voy a aparecer inscripta en la partida original de nacimiento de ese ni&ntilde;o, en el legajo base, para que el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, si esa persona quiere acceder a su identidad, lo pueda tener&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Belaustegui comparte el caso de una mujer que no quer&iacute;a maternar. &ldquo;Era una situaci&oacute;n de violencia donde la consecuencia hab&iacute;a sido un embarazo no deseado, una maternidad no planificada. La crianza de ese ni&ntilde;o, de esa ni&ntilde;a, terminaba perpetuando el c&iacute;rculo del que ella buscaba salir&rdquo;, relata. Sin embargo, el servicio local opt&oacute; por evaluar a la familia ampliada y a la expareja. El padre del beb&eacute; dijo que quer&iacute;a criarlo, tambi&eacute;n la abuela. Ella, finalmente, termin&oacute; regresando a ese entorno.
    </p><p class="article-text">
        La trabajadora social tambi&eacute;n cuestiona la idea de que lo biol&oacute;gico sea siempre lo mejor: &ldquo;Muchas veces, se prioriza que se quede con la familia sin evaluar si es lo m&aacute;s sano para la mujer o el beb&eacute;&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Derechos en pugna</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, existe <strong>jurisprudencia con perspectiva de g&eacute;nero</strong> que sienta precedentes importantes para modificar el accionar de la justicia, <strong>respetando el deseo de estas mujeres sin vulnerar los derechos de los reci&eacute;n nacidos</strong>. Ripa invita a cambiar el foco para pensar la voluntad de la mujer de no querer vincular al beb&eacute; con la familia de origen. Y cita un fallo de Tandil, donde la jueza determin&oacute; que el mejor inter&eacute;s para el reci&eacute;n nacido era aquel &ldquo;elegido por su propia madre&rdquo;. Y en el escrito lo justific&oacute; as&iacute;: &ldquo;No estoy, no estuve, ni estar&eacute; en sus zapatos, y mi obligaci&oacute;n como magistrada es respetarla, como mujer y como madre, no imponerle el calvario de tener que convivir con su hija, o bien alejarse de su propia familia&rdquo;<em>. </em>En este ejemplo, &ldquo;la magistrada otorga <strong>valor a la evaluaci&oacute;n que la mujer ha hecho de su propia familia biol&oacute;gica</strong> a partir de su experiencia vital, de su historicidad&rdquo;, explica Ripa. 
    </p><p class="article-text">
        Videtta suma otras sentencias con un denominador com&uacute;n: casos de mujeres que no quieren maternar, en los que se hizo valer esa voluntad, no se convoc&oacute; a los progenitores y no se trabaj&oacute; con la familia de origen. Al indagar sobre qui&eacute;n era el padre, las mujeres referenciaron no tener pareja estable, o los embarazos eran producto de abusos.  
    </p><p class="article-text">
        En un hecho ocurrido en Neuqu&eacute;n, una joven que hab&iacute;a fallado en su intento de interrumpir su embarazo con misoprostol, continu&oacute; en secreto, por miedo a ser excluida de su familia. Antes del nacimiento, hizo saber que quer&iacute;a que se le practique una ces&aacute;rea con anestesia total y que no deseaba saber si el beb&eacute; hab&iacute;a nacido, si estaba con vida, su sexo o su peso. En el fallo, donde <strong>se respeta no buscar a la familia ampliada</strong>, se destaca que &ldquo;juega un papel fundamental el principio de la autonom&iacute;a de la persona&rdquo; y se resalta que &ldquo;el plazo de 45 d&iacute;as resulta inconstitucional, ya que se le forzar&iacute;a a maternar&rdquo;.  Despu&eacute;s del parto, la chica dijo que se sent&iacute;a &ldquo;aliviada y que volvi&oacute; a vivir&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Doble vulneraci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Para muchas, abortar es una opci&oacute;n. Sin embargo, a pesar de que la Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo (IVE) y la Interrupci&oacute;n Legal del Embarazo (ILE) son alternativas v&aacute;lidas en el pa&iacute;s, se presentan m&uacute;ltiples barreras en el acceso. Enese marco, dar en adopci&oacute;n se convierte en la &uacute;nica opci&oacute;n para quienes decidieron no maternar. 
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo tiempo han aparecido casos de mujeres que solicitan una ILE en semanas m&aacute;s avanzadas en las causales contempladas por la ley &mdash;cuando est&aacute; en riesgo la salud o la vida de la persona gestante o cuando el embarazo es producto de violaci&oacute;n&mdash; y que, debido a dificultades en el acceso, dilaciones y a la vulneraci&oacute;n de m&uacute;ltiples derechos, finalmente dan a luz y entregan a sus beb&eacute;s en adopci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Marianela Ripa narra episodios en C&oacute;rdoba y Tucum&aacute;n de ni&ntilde;as que solicitaron acceder a una ILE, pero los centros de salud obstruyeron su derecho al aborto. En dichos casos se desarroll&oacute; artificialmente la vida intrauterina y luego el hospital provoc&oacute; el nacimiento en estad&iacute;os tempranos, al borde de la viabilidad fetal, vulnerando la voluntad de ni&ntilde;as y adolescentes. &ldquo;Hay un ensa&ntilde;amiento terap&eacute;utico con esos fetos, que nacen con par&aacute;lisis cerebral, ceguera, sordera y van a tener una calidad de vida muy compleja&rdquo; debido a ese adelantamiento, y agrega: &ldquo;Esto es netamente ideol&oacute;gico, como una forma de evitar los abortos y salvar embriones&rdquo;. 
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        Por su parte, Videtta considera que la jurisprudencia que se est&aacute; generando &ldquo;no es una buena&rdquo;. La doctora en Derecho alerta: &ldquo;Se est&aacute; tomando el consentimiento de las mujeres que hab&iacute;an pedido una pr&aacute;ctica m&eacute;dica, como es la IVE/ILE, y lo asimilan a la voluntad de entregar a su hijo en adopci&oacute;n, cuando son absolutamente distintas&rdquo;. La realidad es que hay una vulneraci&oacute;n de la autonom&iacute;a de la mujer ya que el consentimiento informado que brind&oacute; fue para la interrupci&oacute;n del embarazo y no para cualquier otro fin. Un aborto jam&aacute;s implica el nacimiento de un reci&eacute;n nacido vivo. Por definici&oacute;n el aborto es la expulsi&oacute;n de un embri&oacute;n/feto muerto. 
    </p><p class="article-text">
        Belaustegui se&ntilde;ala que, ante esta avanzada antiderechos, en muchos lugares no se les brinda informaci&oacute;n adecuada a las mujeres. La licenciada en Trabajo Social recuerda el caso de una mujer que lleg&oacute; a la guardia tras un aborto mal realizado y en trabajo de parto. Ante ese escenario se escap&oacute; del hospital y fue buscada por los servicios sociales para que inscriba y nombre al beb&eacute;. &ldquo;La mujer &ndash;indica&ndash; no estaba pidiendo dar en adopci&oacute;n, quer&iacute;a interrumpir un embarazo. Y termina teniendo que elegir entre dar en adopci&oacute;n o maternar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Ripa se&ntilde;ala una jurisprudencia distinta: en Mendoza, un juzgado aplic&oacute; el art&iacute;culo 607, inciso a, calificando al meno<strong>r como hu&eacute;rfano sin v&iacute;nculo y omitiendo registrar los datos de la progenitora. </strong>
    </p><h2 class="article-text">Acompa&ntilde;ar</h2><p class="article-text">
        El relato se repite en las maternidades y hospitales. En general, quienes llegan con el convencimiento de no criar a los beb&eacute;s que est&aacute;n por parir toman la decisi&oacute;n de no nombrarlos, de no tener v&iacute;nculo, de no verlos ni amamantarlos. <strong>Algunas solo quieren saber si est&aacute;n bien. </strong>Y existen pedidos de ces&aacute;reas con anestesia total, &ldquo;para no enterarse de nada&rdquo;.  En los relatos de las experiencias que buscan ser respetuosas aparece todo el tiempo la consigna de &ldquo;acompa&ntilde;ar sin juzgar&rdquo;. Algo que no es tan sencillo. 
    </p><p class="article-text">
        La licenciada Anal&iacute;a Correa explica que es un trabajo permanente <strong>lograr que el trato en el hospital sea basado en derechos</strong>, porque persisten situaciones en que hay personal de salud que, consciente o inconscientemente, busca convencerlas de maternar: &ldquo;Te vas a arrepentir&rdquo;, &ldquo;Te vas a encari&ntilde;ar&rdquo;, &ldquo;&iquest;Quer&eacute;s ver al beb&eacute;?&rdquo;, &ldquo;Es lo mejor que te va a pasar en la vida&rdquo; son frases que siguen apareciendo. 
    </p><p class="article-text">
        Los equipos de obstetricia tambi&eacute;n deben poder brindar toda la informaci&oacute;n para que la mujer pueda decidir, incluso plantear si es mejor una ces&aacute;rea o un parto. En Chubut, por ejemplo, Papania explica que en general se realizan ces&aacute;reas programadas. &ldquo;Por diferentes motivos muchas no pueden llegar a un parto natural, y poder organizarlo les permite inventar, por ejemplo, &lsquo;me tengo que operar un fibroma&rsquo;&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a lo judicial, Ripa considera que <strong>podr&iacute;a repensarse la legislaci&oacute;n</strong>, espec&iacute;ficamente el art&iacute;culo 607 b del C&oacute;digo Civil, agregando la opci&oacute;n de mantener la privacidad de las mujeres: &ldquo;Esas situaciones &ndash;propone&ndash; habr&iacute;a que regularlas en t&eacute;rminos habilitar la pregunta de si quieren o no que quede registro de ellas y <strong>asegurarles que no vamos a salir a buscar a su familia biol&oacute;gica</strong>&rdquo;. A modo de s&iacute;ntesis final, trae algo que sucede cada vez m&aacute;s, en especial entre personas de m&aacute;s poder adquisitivo, y poco se cuestiona en su m&eacute;todos: &ldquo;En las gestaciones por sustituci&oacute;n o las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n humana asistida, ya estamos tolerando que haya ni&ntilde;os que no van a saber nunca nada de su material biol&oacute;gico. Entonces, &iquest;por qu&eacute; no lo podemos tolerar en estos casos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>EB / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evangelina Bucari]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Aug 2025 16:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gestar, parir… y dar en adopción]]></media:title>
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