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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Moral]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La pantalla de Coldplay, una infidelidad y la policía de la moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/directivo-dimite-no-corrupcion-acosar-companera-infiel-pantalla-coldplay-policia-moral_129_12489009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b417c51-a847-45bb-87b2-2fe3904cf7d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pantalla de Coldplay, una infidelidad y la policía de la moral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nadie sabe nada de la vida de Andy Byron ni de Kristin Cabot. Pero el juicio moral que se extendió conforme sus imágenes se hacían virales se sostiene sobre normas sociales que dan todo por hecho y que remiten a un único modelo válido de lo que debe ser una 'buena' pareja, una 'buena' familia, y de lo que es, también, una infracción intolerable</p></div><p class="article-text">
        Andy Byron era, hasta hace unos d&iacute;as, el CEO de la empresa Astronomer Inc. El 18 de julio, su compa&ntilde;&iacute;a anunci&oacute;, consternada, su dimisi&oacute;n. Byron no estaba involucrado en un caso de corrupci&oacute;n. No sabemos nada de c&oacute;mo era su gesti&oacute;n empresarial, su trato con la plantilla. Tampoco era (que sepamos) sospechoso de mal comportamiento con ning&uacute;n empleado o empleada, ni estaba siendo investigado por un caso de acoso sexual o laboral en la empresa. La renuncia de Byron y el comunicado p&uacute;blico de su empresa tiene que ver con algo muy diferente: una infidelidad. La<em> kiss cam</em> (c&aacute;mara del beso) del concierto de Coldplay al que asisti&oacute; le pill&oacute; abrazado a una mujer, compa&ntilde;era de trabajo, que, al parecer, no es su esposa. Las im&aacute;genes se hicieron virales y generaron una especie de escarnio p&uacute;blico: el mundo ha decidido que Andy Byron y Kristin Cabot (as&iacute; se llama ella) son culpables y que merecen un castigo.
    </p><p class="article-text">
        Nadie sabe nada de la vida de Byron. No sabemos c&oacute;mo era su matrimonio, sus condiciones, sus pactos, sus arreglos. No sabemos qu&eacute; es lo importante para Andy Byron y su mujer. Tampoco sabemos qu&eacute; tipo de relaci&oacute;n tiene exactamente con Kristin Cabot. Pero el juicio moral que se ha extendido conforme las im&aacute;genes corr&iacute;an como la p&oacute;lvora se sostiene sobre valores y normas sociales que dan todo eso por hecho, que remiten a un &uacute;nico modelo v&aacute;lido de lo que debe ser una 'buena' pareja, una 'buena' familia, y de lo que es, tambi&eacute;n, una infracci&oacute;n intolerable. Tanto como para despedir a una persona o como para que una persona se vea en la tesitura de renunciar y su empresa de dar explicaciones. Tanto como para que la difusi&oacute;n internacional de esas im&aacute;genes nos parezca aceptable, algo entre el castigo y el chiste.
    </p><p class="article-text">
        La sex&oacute;loga Flor Arriola cree que la reacci&oacute;n que hemos visto ante esas im&aacute;genes grabadas durante el concierto de Coldplay tiene ver con una &ldquo;idea universalizada&rdquo; de lo que es ser una pareja y de lo que significa la fidelidad. &ldquo;La fidelidad se ha venido entendiendo como exclusividad er&oacute;tica, no compartirse con otros sujetos, da igual si esto forma parte de un pacto o acuerdo porque, en pareja, la exclusividad er&oacute;tica se da por hecha. Por ese motivo 'tenemos que hablar' para abrir nuestras relaciones&rdquo;, afirma. Aunque a la pregunta de qu&eacute; es la infidelidad, prosigue, la mayor parte de personas responden que es la ruptura de un pacto, deber&iacute;amos, primero, pensar cu&aacute;l es ese pacto y c&oacute;mo se traduce, seg&uacute;n cada una de las partes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 'pacto de pareja' muchas veces lleva intr&iacute;nseca y de manera t&aacute;cita la exclusividad er&oacute;tica y existe una idea de que romper ese pacto es lo peor que puede pasarle a una pareja, m&aacute;s all&aacute; de todo lo dem&aacute;s que pueda ocurrirles o de todo lo que ya tuvieran construido&rdquo;, explica Arriola, que est&aacute; detr&aacute;s del perfil de Instagram @loresexolog&iacute;a. Tenemos un ejemplo en horario de m&aacute;xima audiencia: el reality show La isla de las tentaciones, en el que varias parejas permanecen separadas durante semanas y rodeadas de hombres y mujeres que son su 'tentaci&oacute;n'. &iquest;El objetivo? Comprobar si se resisten a un encuentro er&oacute;tico con otras personas porque ser&aacute; as&iacute;, y solo as&iacute;, como sabr&aacute;n si est&aacute;n hechos el uno para el otro, si son su gran amor. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La isla de las tentaciones</em>, los besos, achuchones o roces pueden ser peligrosos, pero a&uacute;n perdonables. La l&iacute;nea roja es el encuentro genital. El programa obvia todo lo dem&aacute;s: en cada cap&iacute;tulo vemos c&oacute;mo miembros de esas parejas relatan faltas de respeto constantes, insatisfacciones profundas, ninguneos e incluso maltrato emocional. Tambi&eacute;n vemos c&oacute;mo comparten conversaciones relevantes e intimidad con otras personas. Nada de eso parece romper ese 'pacto de pareja' social, porque lo importante es que tu novio o tu novia no se encuentre con nadie en una cama. Esa es la prueba de amor que debe valernos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si la mujer de Andy Byron perdonara o tolerara un encuentro de su pareja con otra persona, pero prefiriera no saberlo? &iquest;Y si hubieran establecido como condici&oacute;n que sus encuentros fuera de la pareja no fueran conocidos para sus allegados? &iquest;Y si Andy Byron no se ha acostado con Kristin Cabot? &iquest;Y si quien estaba transgrediendo alg&uacute;n acuerdo era Cabot y no Byron? Incluso si la historia es exactamente como el mundo la ha interpretado -pillan a un hombre siendo 'infiel' a su pareja en un concierto, dando por hecho todos los significados-, &iquest;a qu&eacute; responde esta exposici&oacute;n p&uacute;blica, este juicio social?, &iquest;vamos a asumir que una persona puede ser despedida -o invitada a marcharse- por algo as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El sex&oacute;logo Bruno Mart&iacute;nez alerta de una especie de nuevo puritanismo sexual en el que el control social ya no procede de instituciones y lugares concretos sino que se convierte en una &ldquo;acci&oacute;n colectiva&rdquo; en la que participamos todos y todas. &ldquo;Ellos se convierten en personajes p&uacute;blicos sobre los que todo el mundo opina, y se convierten en objetos, porque ya no son sujetos: no sabemos si su relaci&oacute;n es una mierda o no, qu&eacute; tratos tienen con sus parejas, si est&aacute;n enga&ntilde;ando o no... lo que sabemos es que empieza un juego de juicio colectivo&rdquo;, se&ntilde;ala Mart&iacute;nez. Un juego en el que parece existir una competici&oacute;n por ver qui&eacute;n se&ntilde;ala m&aacute;s y con m&aacute;s rotundidad. En ese juego, mujeres, disidencias sexuales y pr&aacute;cticas no normativas tienen, por supuesto, las de perder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo sabe que estamos jugando con reglas falsas y da&ntilde;inas pero todo el mundo simula que son reglas buenas y que funcionan. Y parece que quien m&aacute;s critica, opina y se&ntilde;ala con el dedo es quien m&aacute;s las cumple&rdquo;, prosigue el sex&oacute;logo. En lugar de reflexionar sobre qu&eacute; es una pareja, cu&aacute;les son las condiciones que las sostienen, qu&eacute; necesita cada persona o qu&eacute; es una infidelidad; en lugar de ser conscientes de que 'pareja' o 'infidelidad' son conceptos construidos culturalmente que pueden ser pensados, transformados y adaptados a cada cual, jugamos a reforzar una moral sexual puritana (no vaya a ser que alguien piense algo <em>raro</em> de nosotros o que nosotrxs mismos no sepamos qu&eacute; queremos).
    </p><p class="article-text">
        Lo que llamamos infidelidad, dice la sex&oacute;loga Flor Arriola, se convierte en reclamo, esc&aacute;ndalo, espect&aacute;culo, sospecha, fiscalizaci&oacute;n, intrusi&oacute;n, escarnio. <em>Friendly reminder</em>: el delito de adulterio se derog&oacute; en Espa&ntilde;a en 1978, despu&eacute;s de que la dictadura franquista lo recuperara con un tremendo sesgo de g&eacute;nero. &ldquo;Cometen adulterio la mujer casada que yace con var&oacute;n que no sea su marido y el que yace con ella, sabiendo que es casada&rdquo;, dec&iacute;a entonces el C&oacute;digo Penal. El delito ya no existe, tampoco la pena de c&aacute;rcel ni las sanciones econ&oacute;micas asociadas, pero el caso de la <em>kiss cam</em> de Coldplay o aquel otro en el que alguien difundi&oacute; un v&iacute;deo &iacute;ntimo (esto s&iacute; es delito) del presentador Santi Mill&aacute;n y las redes se llenaron de juicios y prejuicios, bien podr&iacute;an servirnos para pensar si no hemos sustituido el C&oacute;digo Penal por la furia colectiva y el <em>hasthtag</em> para se&ntilde;alar a los desviados  y apuntalar la rectitud amorosa y sexual. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacemos juicios de valor y tratamos a la persona <em>infiel</em> como a un delincuente. Aun estando en pareja, se pueden tener deseos o fantas&iacute;as y llevarlas a cabo no convierte en monstruo a ning&uacute;n sujeto. Con esto no quiero negar el dolor de ninguna de las partes (probablemente ese dolor provenga tambi&eacute;n de una idea preconcebida de pareja o matrimonio), pero creo que existe una idea preconcebida de lo que es la pareja y yo solo invito a las personas a hacerse preguntas: &iquest;Les contamos todo a nuestras parejas? &iquest;Por qu&eacute; estamos obligadas a contar nuestras interacciones er&oacute;ticas? &iquest;No puede formar esto parte de mi intimidad? &iquest;Es una persona &rdquo;infiel&ldquo; un delincuente que merece todo el escarnio del mundo? Yo, desde luego, creo que no. Me parece peor la idea de ser grabada y publicada sin mi consentimiento porque esto es otras circunstancias nos horrorizar&iacute;a y aqu&iacute; parece que existe una idea revanchista de 'les han pillado, que se jodan'&rdquo;, reflexiona Flor Arriola.
    </p><p class="article-text">
        Astronomer Inc anunciaba la apertura de una investigaci&oacute;n interna para esclarecer lo sucedido y dec&iacute;a estar guiada por &ldquo;valores&rdquo; y preocupada por la conducta y la responsabilidad de sus trabajadores. Una contundencia empresarial sorprendente en tiempos en los que muchas empresas se muestran extremadamente prudentes a la hora de abordar el acoso sexual o la brecha salarial e incluso, en EEUU, dan marcha atr&aacute;s en sus programas de diversidad LGBTIQ e igualdad. Pero rectitud sexual, siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 09:49:59 +0000]]></pubDate>
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