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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Álvaro Uribe]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alvaro-uribe/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Álvaro Uribe]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12537919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9f377a4-2830-4f19-8ed8-c1edbaabb4a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de la condena al político conservador discurre la violenta historia de las autodefensas que libraron una guerra sucia contra las guerrillas y los partidos de izquierdas en Colombia
</p><p class="subtitle">El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos</p></div><p class="article-text">
        <strong>&Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez </strong>fue hasta principios de este milenio un pol&iacute;tico bastante desconocido en Colombia. Era, en resumen, el hijo de un adinerado hacendado antioque&ntilde;o con una trayectoria de algo m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en la vida p&uacute;blica de su departamento natal. <strong>No hace falta subrayar su influencia en el &aacute;mbito local ni que ya era un personaje dif&iacute;cil de leer.</strong> Pero, detr&aacute;s de su apariencia de acad&eacute;mico discreto, hay <strong>una cruenta sombra </strong>que ha sobrevolado su curr&iacute;culo desde que lleg&oacute; a dirigir con tan solo 28 a&ntilde;os el cap&iacute;tulo regional de la Aeron&aacute;utica, la autoridad encargada de la regulaci&oacute;n de la aviaci&oacute;n civil en el pa&iacute;s sudamericano.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien recrimina, tras su reciente <a href="https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12510198.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condena a 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n domiciliaria</a>, que la intoxicaci&oacute;n de titulares, a favor o en contra, ha omitido un asunto de fondo: su inquietante cercan&iacute;a con la historia del paramilitarismo &iquest;Se trata de una vieja paranoia de la izquierda o el proceso penal que afronta en segunda instancia por soborno de testigos reforzar&aacute; la conexi&oacute;n con ese universo sanguinario?
    </p><p class="article-text">
        Para entender al que fue presidente de Colombia entre 2002 y 2010, el jesuita e historiador Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez propone un marco amplio como punto de partida: &ldquo;Es importante comprender que en la formaci&oacute;n del Estado en Colombia ha habido una tendencia hist&oacute;rica a privatizar el uso de la violencia&rdquo;, se&ntilde;ala a elDiario.es. &ldquo;Eso es clave porque, en paralelo a la construcci&oacute;n de unas instituciones, m&aacute;s o menos modernas, a la celebraci&oacute;n cumplida de elecciones, se consolida un esquema de poder regional muy proclive a la soluci&oacute;n armada de diversos conflictos&rdquo;.
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                El expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002 - 2010). EFE/ Luis Eduardo Noriega Arboleda                            </span>
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        El mundo de Uribe comienza all&iacute;. Su padre, Alberto, muri&oacute; en 1983 en la conocida Hacienda Guacharacas, durante un tiroteo para repeler el intento de secuestro de un escuadr&oacute;n de la guerrilla marxista de las FARC. Era un ambiente rural muy hostil donde la mano negra de la insurgencia asolaba, cada vez con m&aacute;s fuerza, a aquellas &eacute;lites terratenientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco podr&iacute;a entenderse la emergencia de este fen&oacute;meno sin profundizar en el papel del Ej&eacute;rcito en la consolidaci&oacute;n de esta larga guerra sucia:</strong> &ldquo;El paramilitarismo surge a finales de los 70, principios de los 80, como un brazo paralelo del Estado colombiano. Desde entonces, peque&ntilde;os grupos de oficiales y suboficiales en torno a zonas del Magdalena Medio y Segovia (Antioquia) [en el centro del pa&iacute;s] comenzaron a cumplir acciones encubiertas contra civiles y grupos de izquierda&rdquo;, explica a elDiario.es el reportero y estudioso del conflicto colombiano &Oacute;scar Parra.
    </p><h2 class="article-text">Un pol&iacute;tico fuerte de Medell&iacute;n </h2><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez era un veintea&ntilde;ero cuando asumi&oacute; la direcci&oacute;n de la Aerocivil en 1980. Diversas investigaciones period&iacute;sticas y pesquisas de &oacute;rganos como la Procuradur&iacute;a, han revelado que durante su mandato, el regulador concedi&oacute; alrededor de 150 permisos de operaci&oacute;n para aeronaves peque&ntilde;as tramitadas, al parecer, por testaferros de narcotraficantes como Pablo Escobar, Carlos Lehder o Fabio Ochoa. Entre los registros, adem&aacute;s, destacan varios de ellos a nombre de Martha Upegui de Uribe, conocida como la &ldquo;reina de la coca&iacute;na&rdquo;. Lo resume el polit&oacute;logo Eduardo Andr&eacute;s Celis: &ldquo;Ella no tuvo la exposici&oacute;n de otros matones, pero en su &eacute;poca fue m&aacute;s temida que todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante fue, de forma transitoria, alcalde de Medell&iacute;n (1982), la segunda ciudad del pa&iacute;s por tama&ntilde;o. Luego asumi&oacute; como concejal (1984-1986) siendo militante del Partido Liberal. Y a pesar de ser una figura discreta a nivel nacional, ya aparec&iacute;a en los archivos de Defense Intelligence Agency (DIA) del Ej&eacute;rcito estadounidense. Hoy se sabe que fue incluido en 1991 en un <a href="https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB131/index.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">listado de la agencia con un centenar de nombres vinculados directa o indirectamente a los c&aacute;rteles del narcotr&aacute;fico</a>.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que eran tiempos recios. Con una atm&oacute;sfera pol&iacute;tica col&eacute;rica y te&ntilde;ida de sangre: &ldquo;Hab&iacute;a un ambiente de zozobra en las fuerzas militares colombianas y los poderes regionales porque el presidente conservador Belisario Betancourt (1982-1986) puso sobre la mesa un proceso de paz con las guerrillas para darle salida negociada al conflicto armado interno&rdquo;, relata Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        A cambio del cese el fuego, la guerrilla marxista de las FARC pact&oacute; con el Ejecutivo de Betancourt ciertas condiciones para un eventual tr&aacute;nsito a la legalidad pol&iacute;tica. De esta forma naci&oacute;, en 1985, la extinta formaci&oacute;n de izquierdas Uni&oacute;n Patri&oacute;tica (UP), una suerte de brazo civil de la insurgencia que ara&ntilde;&oacute; algunos &eacute;xitos electorales a nivel regional y departamental.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Defense Intelligence Agency (DIA) del Ejército estadounidense incluyó a Uribe en 1991 en un listado con un centenar de nombres vinculados directa o indirectamente a los cárteles del narcotráfico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este es otro punto de inflexi&oacute;n en la construcci&oacute;n de Uribe, una de las figuras clave en la Colombia del &uacute;ltimo cuarto de siglo: &ldquo;Ah&iacute; viene el desastre. Algunos pol&iacute;ticos locales de la UP sirvieron de puente electoral a las FARC. Pero la guerrilla, al mismo tiempo, sigui&oacute; avanzando con su estrategia de todas las formas de lucha. Ampli&oacute; su poder militar. Extorsionaba. Asesinaba. Como resultado, nace una reacci&oacute;n feroz de los poderes regionales contra la izquierda y la soluci&oacute;n pol&iacute;tica negociada&rdquo;, cuenta Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos grupos de poder regionales atestiguaron con p&aacute;nico c&oacute;mo la guerrilla avanzaba en las urnas y, en paralelo, se fortalec&iacute;a para la guerra. Bajo esas condiciones, los sectores m&aacute;s tradicionales desecharon por completo la posibilidad de di&aacute;logo. Y as&iacute; lleg&oacute; la respuesta paramilitar, en connivencia con aparatos estatales como el desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y toda una amalgama de latifundistas, ganaderos, bananeros y l&iacute;deres pol&iacute;ticos locales vinculados a los partidos tradicionales Liberal y Conservador. Todos unidos por un enemigo com&uacute;n. &iquest;El resultado? M&aacute;s de 3.000 miembros de la UP fueron asesinados en las d&eacute;cadas siguientes.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se halla el germen de la reacci&oacute;n oficial: el terror se combati&oacute; con m&aacute;s terror. La carrera de Uribe V&eacute;lez, por su parte, segu&iacute;a su curso. Fue elegido gobernador del departamento de Antioquia, cuya capital es Medell&iacute;n, entre 1995 y 1997, un per&iacute;odo en el que las masacres y las ejecuciones extrajudiciales de guerrilleros, civiles o sindicalistas se exacerbaron.
    </p><h2 class="article-text">La seguridad por bandera</h2><p class="article-text">
        A todo ello se suma un decreto expedido por el presidente liberal C&eacute;sar Gaviria en 1994. La norma dio carta blanca para reglamentar grupos privados de vigilancia armada en el campo. Una figura nebulosa, agolpada bajo el acr&oacute;nimo de CONVIVIR: Asociaciones Comunitarias de Vigilancia Rural.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Uribe V&eacute;lez declar&oacute; de manera abierta su complacencia con dicho mecanismo de seguridad que permit&iacute;a el porte de armas y el uso de equipos de comunicaci&oacute;n militar en ciertos casos. Todo ello con el fin de resguardar aquellas zonas donde el Estado colombiano ten&iacute;a dificultades para garantizar el orden p&uacute;blico. Sin embargo, la hemorragia de violencia no tard&oacute; en quedar descarnadamente al desnudo y el mismo Uribe revoc&oacute; la licencia de operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La estela de sangre caliente y devastaci&oacute;n en el campo ya era muy profunda. Una sentencia del Tribunal de Justicia Transicional de Bogot&aacute; lo ratific&oacute; en 2013. El fallo, vinculado a un l&iacute;der paramilitar apodado HH, estableci&oacute; que las CONVIVIR, que llegaron a sumar 20.000 miembros repartidos en 700 agrupaciones, fueron un elemento fundamental en este cap&iacute;tulo de la guerra. Sirvieron como fachada legal para la alianza macabra entre los batallones de antiinsurgencia del Ej&eacute;rcito y campesinos convertidos en sicarios.
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                    alt="Dos guerrilleros mueren en reinicio de bombardeos contra las FARC en Colombia"
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                Dos guerrilleros mueren en reinicio de bombardeos contra las FARC en Colombia                            </span>
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        La ley de Gaviria fue la cloaca que los escuadrones utilizaron como escudo para perpetrar masacres en Antioquia, como la de los municipios de El Aro (1997) y La Granja (1996). Por estas dos acciones terroristas, declaradas delitos de lesa humanidad, la Fiscal&iacute;a y la Corte Suprema de Justicia abrieron investigaciones en 2015 contra Uribe V&eacute;lez por presunta complicidad u omisi&oacute;n para impedir la sangr&iacute;a cuando oficiaba como Gobernador. El expresidente ha dicho que se trata de una &ldquo;infamia&rdquo; y de &ldquo;maniobras pol&iacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; surgen m&aacute;s preguntas complejas&rdquo;, asegura &Oacute;scar Parra, &ldquo;relacionadas con la formaci&oacute;n y financiaci&oacute;n del Bloque Metro de los paramilitares en la Hacienda Guacharacas de su familia&rdquo;. La misma donde el patriarca de los Uribe fue asesinado en el 83. Paramilitares desmovilizados han declarado ante el Tribunal de Justicia transicional que esas tierras sirvieron como centro fundacional, en 1996, de uno de los numerosos bloques criminales que florecieron en varias zonas del pa&iacute;s. El expresidente Uribe tambi&eacute;n ha refutado esa tesis con el argumento de que su clan ganadero fue desterrado del sector, y que desde principios de los 80 nunca ha visitado aquellos predios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero por alguna raz&oacute;n, las investigaciones no avanzan. Es muy complejo: hay muchos indicios, testimonios y nadie se anima a ir a fondo. Las declaraciones de los paramilitares coinciden: el per&iacute;odo de fortalecimiento de sus ej&eacute;rcitos en regiones del entorno antioque&ntilde;o se da en paralelo a su paso por la Gobernaci&oacute;n de Antioquia. En ese entonces no ten&iacute;a el fuero presidencial que lo cubri&oacute; despu&eacute;s. Pero en Colombia no ha habido ni siquiera una reflexi&oacute;n profunda sobre su responsabilidad pol&iacute;tica por todo esto&rdquo;, a&ntilde;ade Parra.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto conviene dejar claridad: Uribe no fue quien ide&oacute; esa mara&ntilde;a de ej&eacute;rcitos de extrema derecha, muchos de ellos enzarzados en guerras cruzadas y con discursos pol&iacute;ticos muy descafeinados. No obstante, su andadura pol&iacute;tica discurre y confluye de cerca con numerosos acontecimientos relacionados. Y su figura llegar&iacute;a a acumular tal acervo de poder que Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez opina que es quiz&aacute; el s&iacute;mbolo m&aacute;s visible de esa simbiosis entre pol&iacute;tica y privatizaci&oacute;n de la violencia: &ldquo;Es un fen&oacute;meno que concentra muchos de los rasgos de una visi&oacute;n de Estado que lo antecede varias d&eacute;cadas pero que del cual, quiz&aacute;, &eacute;l es la figura m&aacute;s visible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su irrupci&oacute;n lleg&oacute; en las presidenciales de 2002. Ya se hab&iacute;a separado del partido Liberal y se present&oacute; como candidato independiente del movimiento Primero Colombia, con el cual consigui&oacute; la victoria con el 54% de los votos. Tambi&eacute;n funcion&oacute; como pegamento ideol&oacute;gico de los bloques &lsquo;paras&rsquo; en su cruzada contra las izquierdas y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que por aquellos d&iacute;as alcanzaron otro punto de quiebre en la guerra contra el Estado.
    </p><p class="article-text">
        A los descarnados ataques contra civiles, se sum&oacute; el avance insurgente hacia el extrarradio de las grandes ciudades. De las lejanas junglas y monta&ntilde;as de la Colombia m&aacute;s marginada, las FARC pasaron a la ofensiva. Como consecuencia, la opini&oacute;n p&uacute;blica se endureci&oacute; contra las guerrillas. El pa&iacute;s repudi&oacute; sin matices la ola de terror y exigi&oacute; la recuperaci&oacute;n militar del territorio.
    </p><h2 class="article-text">El ocaso y la condena</h2><p class="article-text">
        Uribe despeg&oacute; rodeado de ese ambiente. Bajo el eslogan de &ldquo;mano firme, coraz&oacute;n grande&rdquo;, alcanz&oacute; la atenci&oacute;n nacional. Media Colombia qued&oacute; prendada con aquel abogado de manejo fluido de la jerga empresarial. Cat&oacute;lico y defensor del liberalismo cl&aacute;sico. Pero tambi&eacute;n un chal&aacute;n de poncho y aire sereno que ondeaba su discurso contra la corrupci&oacute;n. &ldquo;Al principio de su Gobierno propuso un intercambio entre &lsquo;menos libertades&rsquo; y &lsquo;m&aacute;s seguridad&rsquo;, intercambio que se expresar&iacute;a legislativamente en el llamado &lsquo;estatuto antiterrorista&rsquo;&rdquo;, escribe el polit&oacute;logo Francisco Guti&eacute;rrez San&iacute;n en un art&iacute;culo publicado en la revista <em>Nueva Sociedad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Contaba con el apoyo, adem&aacute;s, de Estados Unidos. Era un respaldo sellado hace m&aacute;s de medio siglo, desde que la superpotencia pavimentara el suelo estrat&eacute;gico para desalojar las ideas de izquierda en Colombia y el resto del continente. &ldquo;Los americanos implantaron su doctrina del enemigo interno en la regi&oacute;n. El control, en principio, fue pol&iacute;tico y se reg&iacute;a bajo las directrices de seguridad nacional de Washington. Esa asociaci&oacute;n est&aacute; muy bien documentada en los archivos desclasificados del Departamento de Estado a partir de los 80. Luego en los 90 financiaron con m&aacute;s fuerza la guerra antiguerrilla y la pol&iacute;tica de Seguridad Democr&aacute;tica de Uribe&rdquo;, apunta Celis.
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                Personas participan en una manifestación en apoyo al expresidente Álvaro Uribe frente al Congreso en Bogotá tras su condena.                            </span>
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        Con la ingente ayuda militar y el visto bueno de la Casa Blanca, solo faltaba activar la avanzada sin cuartel contra el grupo guerrillero que hab&iacute;a asesinado a su padre y habr&iacute;a llegado a copar, seg&uacute;n algunas estimaciones, hasta el 40% del mapa. En ocho a&ntilde;os de Gobierno adelant&oacute; parte de su objetivo. Llev&oacute; la presencia del Estado, a trav&eacute;s del Ej&eacute;rcito, a zonas olvidadas durante d&eacute;cadas. Las FARC retrocedieron. Perdieron a sus cabecillas hist&oacute;ricos y se vieron abocados a firmar la paz con el Estado en la siguiente Administraci&oacute;n. La de Juan Manuel Santos, su exministro de Defensa y delf&iacute;n, con quien hoy mantiene una rivalidad cerril por cuenta de aquellos di&aacute;logos entre el Estado y la guerrilla celebrados en La Habana que el viejo halc&oacute;n de Medell&iacute;n encaj&oacute; como una traici&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, los tres grandes nudos que marcaron el mandato uribista en materia del manejo del conflicto armado con las autodefensas fueron: el proceso de paz con los paramilitares; los asesinatos extrajudiciales de civiles, reportados por el Ej&eacute;rcito como bajas en combate; y el esc&aacute;ndalo conocido como la parapol&iacute;tica. Al menos 61 congresistas pertenecientes a su bancada fueron condenados por v&iacute;nculos con los &lsquo;paras&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bloque pol&iacute;tico que respald&oacute; su propuesta &mdash;incluyendo al Partido de la U, Colombia Democr&aacute;tica y Convergencia Ciudadana&mdash; acumul&oacute; varias investigaciones por aquellos nexos macabros. &ldquo;Era una locura porque met&iacute;an a un congresista a la c&aacute;rcel y asum&iacute;a el siguiente. Y de forma autom&aacute;tica la Corte quedaba habilitada para investigar al que segu&iacute;a&rdquo;, recuerda &Oacute;scar Parra.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n acad&eacute;mico de la Universidad del Rosario de Bogot&aacute; apunta que la penetraci&oacute;n de la parapol&iacute;tica ha sido, quiz&aacute;, la amenaza m&aacute;s grave al sistema democr&aacute;tico: &ldquo;El 35% del Congreso termin&oacute; en la c&aacute;rcel. Uribe no ha asumido ninguna responsabilidad pol&iacute;tica 15 a&ntilde;os despu&eacute;s. Ni por las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en su Gobierno, ni tampoco por todos esos partidos que le profesaban un respaldo irrestricto y terminaron sentenciados por sus alianzas criminales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uribe encarn&oacute; un cambio de percepci&oacute;n de la realidad en Colombia. El programa ideol&oacute;gico que plante&oacute; convenci&oacute; al bloque mayoritario del sistema pol&iacute;tico y a la opini&oacute;n p&uacute;blica que la lucha armada era primordial para alcanzar la paz. No importaba a cambio de qu&eacute;&rdquo;, a&ntilde;ade el investigador. La peor desembocadura de aquella partitura guerrerista fueron los asesinatos extrajudiciales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exmilitar-colombiano-involucrado-positivos-ejercito_128_1193420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Los mal llamados &ldquo;falsos positivos</a>&rdquo;. Colombia a&uacute;n desconoce cu&aacute;ntos militares estuvieron envueltos en aquellas matanzas. S&iacute; se sabe, en cambio, que fueron 6.404 las v&iacute;ctimas civiles. &ldquo;Todo esto se encuadra dentro de una pol&iacute;tica militar tomada de los Estados Unidos que se llama el &lsquo;conteo de cuerpos&rsquo;. Y es una forma de remunerar a los ej&eacute;rcitos por cada enemigo abatido&rdquo;, detalla Celis. Uribe, en declaraciones que luego debi&oacute; rectificar p&uacute;blicamente, asegur&oacute; en tono ir&oacute;nico que si algunos de aquellos j&oacute;venes asesinados resultaron involucrados, no habr&iacute;a sido &ldquo;porque estaban recogiendo caf&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el discurso estadounidense de guerra contra el terror de fondo, el Ministerio de Defensa adopt&oacute; dicho sistema de incentivos a trav&eacute;s de ascensos y recompensas en las brigadas militares e increment&oacute;, de forma exponencial, los resultados operativos: &ldquo;Tanto en n&uacute;mero de combates como de heridos y bajas. Gener&oacute; una competencia interna entre las unidades m&oacute;viles para entregar m&aacute;s cad&aacute;veres&rdquo;, a&ntilde;ade Celis.
    </p><p class="article-text">
        Durante esos a&ntilde;os se produjo el mayor pico de desapariciones forzosas en la historia colombiana con 24.000 casos documentados. Este contexto es clave para recordar que su Gobierno tambi&eacute;n impuls&oacute; en 2005, en tiempo r&eacute;cord, un proceso de paz &lsquo;sui generis&rsquo; con los mismos bloques de autodefensas cuyos l&iacute;deres, como Salvatore Mancuso, hoy vinculan al expresidente Uribe a su causa. Por primera vez en la historia de Colombia un ej&eacute;rcito dejaba primero las armas para luego negociar. Pero el remolino militar de las FARC ya estaba bastante contenido y era el momento preciso para buscar una tregua a la guerra sucia, argumenta Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 35% del Congreso terminó en la cárcel. Uribe no ha asumido ninguna responsabilidad política 15 años después. Ni por las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en su Gobierno, ni tampoco por todos esos partidos que le profesaban un respaldo irrestricto y terminaron sentenciados por sus alianzas criminales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Parra</span>
                                        <span>—</span> Académico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bajo unas condiciones favorables para los criminales arrepentidos, a los cuales se les dio un estatus pol&iacute;tico muy borroso, el pa&iacute;s comenz&oacute; a conocer testimonios escabrosos. De aquel proceso, rubricado en el municipio norte&ntilde;o de Santa Fe de Ralito, empezaron a salir historias de barbarie como los hornos crematorios donde se quemaron los cad&aacute;veres de colombianos asesinados. La opini&oacute;n p&uacute;blica qued&oacute; helada. Por todo ello, la figura de Uribe tambi&eacute;n empez&oacute; a acusar cierto desgaste tras dejar el poder.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, regres&oacute; a la arena en 2014 como senador. Una misi&oacute;n que abandon&oacute; en 2018, cuando esta historia dio una vuelta de tuerca insospechada. Una denuncia penal impulsada por el mismo Uribe contra el parlamentario de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda, hijo de un pol&iacute;tico de la ya mencionada UP asesinado en 1994, se volvi&oacute; en su contra.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal a cargo del proceso cerr&oacute; la denuncia inicial y abri&oacute; una nueva por hallazgos que involucraron al entonces senador con la posible manipulaci&oacute;n de testigos. Fue un largo calvario judicial que inici&oacute; hace una d&eacute;cada y hoy, tras pasar por todos los circuitos y tribunales del sistema judicial, lo tiene bajo arresto domiciliario en una de sus fincas a las afueras de Medell&iacute;n. Su <em>pool</em> de abogados ya ha anunciado que apelar&aacute; la decisi&oacute;n y el pa&iacute;s espera el desenlace de una segunda instancia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el veterano guerrero de 73 a&ntilde;os ya no proyecta esa figura mineral de principios de milenio. Se ve cansado por momentos. Ya no mueve los hilos del poder con la misma nitidez. Y los fantasmas de la finca Guacharacas lo siguen acechando. Fue el hijo de un viejo mayordomo de la hacienda familiar, hoy preso por secuestro extorsivo, quien lo delat&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre es Juan Guillermo Monsalve. &Eacute;l expuso ante la justicia que Uribe envi&oacute; a un apoderado a visitarlo a la c&aacute;rcel La Picota de Bogot&aacute; con el fin de torcer su testimonio y desligarlo de una de las pesquisas que Cepeda adelantaba para esclarecer, una vez m&aacute;s, los v&iacute;nculos de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez con el fen&oacute;meno paramilitar. &ldquo;Es un poco parad&oacute;jico que termine condenado por un delito de soborno despu&eacute;s de tantos se&ntilde;alamientos graves, de su papel en la &eacute;poca de las CONVIVIR o de la carga enorme de la parapol&iacute;tica&rdquo;, concluye Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/uribe-paramilitares-cruenta-sombra-sobrevuela-condena-curriculo-expresidente-colombia_1_12537919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Aug 2025 03:03:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uribe y los paramilitares: la cruenta sombra que sobrevuela la condena y el currículo del expresidente de Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12510198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28041667-e55a-4709-8c91-1d8e77e8624e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exmandatario deberá cumplir condena por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal, según una sentencia en primera instancia adelantada por medios locales
</p></div><p class="article-text">
        El expresidente colombiano <strong>&Aacute;lvaro Uribe</strong> fue condenado a una pena de 12 a&ntilde;os que deber&aacute; cumplir en prisi&oacute;n domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuaci&oacute;n penal, seg&uacute;n una sentencia divulgada este viernes, de manera adelantada, por medios locales.
    </p><p class="article-text">
        El documento se&ntilde;ala que la jueza del Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogot&aacute;, Sandra Heredia, quien leer&aacute; el fallo a partir de las 14:00 hora local, resolvi&oacute; imponer a Uribe una pena, en primera instancia, de 12 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, una multa de m&aacute;s de 3.400 millones de pesos colombianos (unos 822.000 d&oacute;lares) y lo inhabilit&oacute; por m&aacute;s de ocho a&ntilde;os para el ejercicio de derechos y funciones p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        La condena es en primera instancia. La defensa del expresidente anunci&oacute; que apelar&aacute; el fallo ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute; y &ldquo;de ser necesario, se acudir&aacute; a la Sala de Casaci&oacute;n Penal de la Corte Suprema de Justicia&rdquo;, lo que indica que la resoluci&oacute;n definitiva del caso puede prolongarse incluso a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/expresidente-colombiano-alvaro-uribe-condenado-12-anos-prision-domiciliaria_1_12510198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 20:43:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado a 12 años de prisión domiciliaria por soborno de testigos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Álvaro Uribe,Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia colombiana condenó al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/justicia-colombiana-condeno-expresidente-alvaro-uribe-manipular-testigos_1_12501341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/764657d8-f4d6-4bea-8da9-2668c94a8f7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia colombiana condenó al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exmandatario fue condenado por soborno y fraude procesal por una causa que intentó abrir contra el senador de izquierdas Iván Cepeda y se expone a una pena de prisión de, al menos, cuatro años, que presumiblemente cumplirá con arresto domiciliario.</p></div><p class="article-text">
        La Justicia de Colombia declar&oacute; culpable al expresidente del pa&iacute;s &Aacute;lvaro Uribe en primera instancia por los delitos de soborno en actuaci&oacute;n penal y fraude procesal. Uribe se convirti&oacute; as&iacute; en el primer exmandatario condenado penalmente en Colombia en el que fue el caso m&aacute;s medi&aacute;tico al que se enfrent&oacute; el pa&iacute;s. El exmandatario, que fue absuelto del delito de soborno simple, se enfrenta a una posible pena de entre cuatro y ocho a&ntilde;os de c&aacute;rcel, todav&iacute;a por dictaminar.
    </p><p class="article-text">
        El fallo condenatorio contra Uribe, de 73 a&ntilde;os y fundador del partido de derecha Centro Democr&aacute;tico, fue le&iacute;do por la jueza 44 Penal del Circuito de Bogot&aacute;, Sandra Heredia, en una audiencia de m&aacute;s de diez horas y que acapar&oacute; la atenci&oacute;n del pa&iacute;s en los canales de televisi&oacute;n y redes sociales. La defensa del expresidente anunci&oacute; que apelar&aacute; el fallo ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute; y &ldquo;de ser necesario, se acudir&aacute; a la Sala de Casaci&oacute;n Penal de la Corte Suprema de Justicia&rdquo;, lo que indica que la resoluci&oacute;n definitiva del caso puede prolongarse incluso a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Uribe, quien gobern&oacute; Colombia entre 2002 y 2010 y se consolid&oacute; como el l&iacute;der pol&iacute;tico m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s en d&eacute;cadas, asisti&oacute; virtualmente a la audiencia, que comenz&oacute; a las 8:30 hora local de este lunes y fue retransmitida en vivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Obliga a esta instancia a anunciar en contra del se&ntilde;or &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez un sentido del fallo de car&aacute;cter condenatorio por las conductas punibles de soborno en actuaci&oacute;n penal, en concurso homog&eacute;neo en tres oportunidades y en concurso heterog&eacute;neo en relaci&oacute;n con el fraude procesal&rdquo;, dijo la jueza Sandra Heredia al leer el fallo contra el expresidente de 73 a&ntilde;os.
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                Varios grupos de manifestantes se reunieron durante la lectura de la sentencia en las afueras de la corte.                            </span>
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        Con respecto a la lectura de la sentencia contra Uribe, que fue fijada para el pr&oacute;ximo viernes 1 de agosto, la jueza dijo que la ley prev&eacute; para los delitos por los que fue condenado &ldquo;un monto superior a cuatro a&ntilde;os e inferior a ocho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aclar&oacute; que el acusado, &ldquo;indistintamente de la pena que se impondr&aacute;, se hace merecedor de la prisi&oacute;n domiciliaria como sustitutiva de la pena de prisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al comentar el fallo, la fiscal del caso, Marlenne Orjuela, pidi&oacute; una pena mayor, de 108 meses de prisi&oacute;n (nueve a&ntilde;os) y una multa de 1.025 salarios m&iacute;nimos legales vigentes, que equivalen a 1.458 millones de pesos colombianos (unos 349.000 d&oacute;lares). Contra esta condena cabe el recurso de apelaci&oacute;n, que la defensa debe presentar en un plazo m&aacute;ximo de cinco d&iacute;as, contados a partir de la lectura de la sentencia, ante el Tribunal Superior de Bogot&aacute;.
    </p><h2 class="article-text">Un caso de 2012</h2><p class="article-text">
        El proceso se remonta a 2012, cuando Uribe demand&oacute; al senador de izquierda Iv&aacute;n Cepeda por presunta manipulaci&oacute;n de testigos. En esa &eacute;poca, Cepeda preparaba una denuncia contra el expresidente por supuestos v&iacute;nculos con el paramilitarismo. Sin embargo, pese a lo que esperaba Uribe, la Corte Suprema no abri&oacute; una investigaci&oacute;n contra Cepeda, sino que inici&oacute; un proceso contra &eacute;l por presunto soborno y por el cual ya cumpli&oacute; una orden de detenci&oacute;n domiciliaria por 67 d&iacute;as en 2020.
    </p><p class="article-text">
        Los demandantes alegan que Uribe, a trav&eacute;s del abogado Diego Cadena, intent&oacute; sobornar a testigos en las c&aacute;rceles, como el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, para que no declararan en su contra ni mencionaran posibles v&iacute;nculos suyos con el paramilitarismo, en el marco de la disputa con Cepeda. La lectura del fallo tuvo lugar en presencia del senador, acreditado como v&iacute;ctima, y de sus abogados.
    </p><p class="article-text">
        Partidarios y cr&iacute;ticos del expresidente se reunieron en las afueras del complejo judicial de Paloquemao, donde est&aacute; el juzgado, para esperar la conclusiones del fallo. Los simpatizantes de Uribe, que lanzan arengas en favor del expresidente, tuvieron un conato de enfrentamiento con opositores al pol&iacute;tico, lo que oblig&oacute; a la Polic&iacute;a a intervenir para calmar los &aacute;nimos.  
    </p><h2 class="article-text">La jueza valida dos pruebas importantes</h2><p class="article-text">
        Durante la lectura del fallo, la jueza valid&oacute; las interceptaciones al tel&eacute;fono del exmandatario y las grabaciones con un reloj esp&iacute;a, que su defensa hab&iacute;a pedido que fueran rechazadas por ilegales.
    </p><p class="article-text">
        Una de las pruebas presentadas en el juicio contra Uribe tiene que ver con una interceptaci&oacute;n de su tel&eacute;fono ordenada en 2018 por la Corte Suprema. En las conversaciones interceptadas durante varios d&iacute;as, Uribe habla con Cadena, uno de sus abogados. &ldquo;No puede afirmarse que en la ejecuci&oacute;n del acto de investigaci&oacute;n haya existido una actuaci&oacute;n de mala fe, una irregularidad intencional concertada en reuniones con el prop&oacute;sito de interceptar al se&ntilde;or Uribe V&eacute;lez en el marco de un proceso distinto. Tales afirmaciones corresponden a conjeturas y suposiciones planteadas por la defensa sin respaldo en los elementos probatorios&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la jueza.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de Uribe sostuvo que dichas interceptaciones fueron ilegales porque el magistrado Jos&eacute; Luis Barcel&oacute; las pidi&oacute; a la Fiscal&iacute;a como parte de otro proceso, ajeno al caso del expresidente, y asegura que el contenido de las conversaciones debe estar protegido por el secreto profesional entre un abogado y su cliente.
    </p><p class="article-text">
        La otra prueba contra Uribe validada por la jueza es la utilizaci&oacute;n de un reloj esp&iacute;a usado por el exparamilitar Monsalve para grabar las visitas que le hizo a la c&aacute;rcel bogotana de La Picota el abogado Cadena. El objetivo de esas visitas supuestamente era ofrecerle ayuda a cambio de que no declarara en contra de Uribe por sus posibles v&iacute;nculos con el paramilitarismo, en la disputa que manten&iacute;a con el senador Cepeda.
    </p><p class="article-text">
        El reloj le fue entregado a Monsalve por su pareja de entonces, Deyanira G&oacute;mez, con el fin de grabar en secreto las conversaciones con Cadena, algo considerado ilegal por la defensa, pero la jueza se&ntilde;al&oacute; que el hecho de ocultar esa informaci&oacute;n al interlocutor &ldquo;no debe entenderse como una actuaci&oacute;n indebida o delictiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El debate probatorio no recae exclusivamente en las grabaciones magnetof&oacute;nicas allegadas a juicio, sin embargo, se verific&oacute; la legalidad de estas, dilucidando los aspectos relacionados con la obtenci&oacute;n para lo cual no se acudi&oacute; a ellas por m&eacute;todos il&iacute;citos (...) estas videograbaciones tampoco fueron obtenidas violando el derecho a la intimidad ni se realizaron de mala fe&rdquo;, dijo Heredia.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La justicia no se arrodilla ante el poder&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Heredia asegur&oacute; este lunes que la Justicia &ldquo;no se arrodilla ante el poder&rdquo; al comenzar la lectura del fallo. La jueza defendi&oacute; la autonom&iacute;a judicial de su despacho frente a lo que calific&oacute; como &ldquo;uno de los casos m&aacute;s significativos de su historia judicial reciente&rdquo; que, asegura, &ldquo;ha despertado pasiones, dividido opiniones y movilizado emociones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El derecho no puede temblar frente el ruido y la justicia no se arrodilla ante el poder. La justicia como (la diosa griega) Temis no ve nombres, ni cargos, ni estaturas porque su mirada est&aacute; enfocada exclusivamente en la verdad jur&iacute;dica y en el deber &eacute;tico de resolver conforme a la ley y la conciencia&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Heredia.
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            <span class="title">
                Captura de video del Complejo Judicial de Paloquemao que muestra a la jueza, Sandra Heredia (arriba), al abogado Jaime Granados (2d-abajo) y al expresidente colombiano Álvaro Uribe (2i-abajo), durante una audiencia que se realiza este lunes, en Bogotá (Colombia).                             </span>
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        En esa l&iacute;nea, reiter&oacute; que este &ldquo;no es un juicio contra la historia pol&iacute;tica de Colombia, no es una revancha, no es una conspiraci&oacute;n, no es un acto de oposici&oacute;n ni de pol&iacute;tica, es un acto de justicia y solo de justicia&rdquo;. Subray&oacute; que su decisi&oacute;n &ldquo;no decide sobre un nombre sino sobre unos hechos&rdquo; y que la tom&oacute; &ldquo;sin pasi&oacute;n, sin rencor y sin temor&rdquo;, despu&eacute;s de 475 d&iacute;as de una &ldquo;marat&oacute;nica lucha contra el reloj&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; no hay lugar para la sospecha ni para el c&aacute;lculo electoral. ni para las lecturas interesadas&rdquo;, agreg&oacute; Heredia, quien tambi&eacute;n defendi&oacute; las garant&iacute;as procesales, el respeto al debido proceso y la presunci&oacute;n de inocencia durante este juicio pese a los &ldquo;intentos de deslegitimaci&oacute;n y ataques que ha recibido la judicatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, la jueza record&oacute; que este proceso &ldquo;ha estado a cargo de mujeres, que desde sus roles en cada una de las etapas del proceso ha enfrentado con valent&iacute;a incluso ataques machistas y cuestionamientos que no se habr&iacute;an formulado quiz&aacute; si quien decidiera fuera un hombre&rdquo;. &ldquo;La toga no tiene g&eacute;nero, pero s&iacute; car&aacute;cter&rdquo;, sentenci&oacute; Heredia, quien termin&oacute; su introducci&oacute;n citando al padre de la teor&iacute;a de la separaci&oacute;n de poderes, Montesquieu: &ldquo;La ley debe ser como la muerte, que no except&uacute;a a nadie&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">EEUU y la derecha latinoamericana lamentan el fallo</h2><p class="article-text">
        El presidente colombiano, Gustavo Petro, pidi&oacute; este lunes respetar el fallo judicial y defendi&oacute; la independencia judicial al afirmar que su gobierno &ldquo;no persigue a nadie por razones pol&iacute;ticas&rdquo;. &ldquo;Simpatizantes o no del expresidente Uribe deben respetar esa justicia. Lo dem&aacute;s es bestialidad. Y Colombia debe ser sabia&rdquo;, escribi&oacute; Petro en X.
    </p><p class="article-text">
        El mandatario progresista agreg&oacute; que su gobierno &ldquo;no persigue a nadie por razones pol&iacute;ticas, sexuales, de g&eacute;nero o religiosas, no presiona a la justicia que es independiente por completo&rdquo;, y subray&oacute;: &ldquo;Cualquier menci&oacute;n en contrario de autoridades extranjeras no es sino un ultraje que no permitimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el fallo no gust&oacute; a la derecha colombiana, venezolana y de EEUU. Los expresidentes colombianos Iv&aacute;n Duque y Andr&eacute;s Pastrana, al igual que otros pol&iacute;ticos, expresaron su respaldo al exmandatario &Aacute;lvaro Uribe. &ldquo;&Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez no est&aacute; solo. Somos millones los colombianos que hemos visto probada su inocencia a lo largo de todo este proceso lleno de irregularidades y de infamias&rdquo;, escribi&oacute; en X Duque (2018-2022), cuyo mentor pol&iacute;tico fue Uribe.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;der opositora venezolana Mar&iacute;a Corina Machado, por su parte, se solidariz&oacute; con el expresidente colombiano &Aacute;lvaro Uribe en &ldquo;estas horas tan duras y complejas que est&aacute; enfrentando&rdquo;. &ldquo;Le hago llegar toda mi solidaridad, confianza y afecto&rdquo;, expres&oacute; la exdiputada en un mensaje en la red social X en el que etiquet&oacute; a Uribe, quien, adem&aacute;s, fue absuelto del delito de soborno simple en el considerado 'juicio del siglo' en Colombia y se enfrenta a una posible pena de entre cuatro y ocho a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Machado dijo que el exmandatario del pa&iacute;s andino &ldquo;ha sido un genuino aliado de la democracia y de la libertad en Venezuela, asumiendo siempre que el destino&rdquo; de ambas &ldquo;naciones est&aacute; hermanado&rdquo;. &ldquo;No habr&aacute; paz en Colombia sin libertad en Venezuela, y nosotros necesitamos del pueblo colombiano para triunfar en nuestra lucha. S&eacute; que la verdadera justicia se impondr&aacute; en su pa&iacute;s y en el nuestro. &iexcl;Mucha fuerza!&rdquo;, agreg&oacute; la opositora.
    </p><p class="article-text">
        A estas cr&iacute;ticas a la sentencia se uni&oacute; EEUU. El secretario de Estado, Marco Rubio, y varios congresistas han condenado el fallo. &ldquo;El &uacute;nico delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria&rdquo;, afirm&oacute; Rubio en la red social X. El secretario de Estado denunci&oacute;, adem&aacute;s, que el fallo de la jueza Sandra Heredia se debe a que la Justicia en Colombia est&aacute; politizada. &ldquo;La instrumentalizaci&oacute;n del poder judicial colombiano por parte de jueces radicales ha sentado un precedente preocupante&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es / EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/justicia-colombiana-condeno-expresidente-alvaro-uribe-manipular-testigos_1_12501341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 17:49:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Justicia colombiana condenó al expresidente Álvaro Uribe por manipular testigos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
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