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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Elecciones presidenciales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/elecciones-presidenciales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Elecciones presidenciales]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un eventual balotaje entre los candidatos de la derecha vuelve a tomar fuerza en la carrera presidencial a La Moneda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/eventual-balotaje-candidatos-derecha-vuelve-fuerza-carrera-presidencial-moneda_1_12567312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17f0eb82-5ee4-4f26-a21f-c6bae75ca024_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un eventual balotaje entre los candidatos de la derecha vuelve a tomar fuerza en la carrera presidencial a La Moneda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inesperado estancamiento de la candidata oficialista, Jeannette Jara, reabrió un escenario que parecía desterrado. Hoy la posibilidad de que Evelyn Matthei termine por dejar fuera al oficialismo al posicionarse como la opción más competitiva para enfrentar en segunda vuelta a José Antonio Kast, quien lidera las preferencias.
</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica es el arte de lo improbable y tiene la capacidad de derribar certezas con la misma rapidez con que las construye. En la carrera presidencial chilena<strong> Evelyn Matthei lider&oacute; por m&aacute;s de dos a&ntilde;os las preferencias</strong>. Luego, tras las elecciones primarias oficialistas de junio pasado, <strong>Jeannette Jara</strong>, irrumpi&oacute; con fuerza en la carrera presidencial y <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong> tom&oacute; la delantera, dejando a Matthei en el tercer lugar y dando por hecho que la segunda vuelta presidencial ser&iacute;a entre la candidata oficialista y el l&iacute;der opositor republicano. Sin embargo, en el &uacute;ltimo tiempo el escenario parece estar cambiando.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as <strong>la hip&oacute;tesis inesperada de que el balotaje sea entre los dos candidatos de derecha mejor posicionados en las encuestas ha vuelto a instalarse con fuerza en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y es que el estancamiento de Jara en los sondeos, m&aacute;s que un traspi&eacute; pasajero, pareciera ser que es algo m&aacute;s permanente, que da cuenta de que<strong> la candidata oficialista toc&oacute; techo</strong>. Este panorama se explica en una serie de factores propios y particulares del sistema pol&iacute;tico chileno de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una querida amiga del mundo pol&iacute;tico me coment&oacute; hace algunos d&iacute;as que en nuestro loco pa&iacute;s siempre gana la oposici&oacute;n en las elecciones, porque el voto de castigo es muy fuerte. Y tiene mucha raz&oacute;n. Si se analiza el historial electoral reciente, desde la victoria de Pi&ntilde;era en 2017 a la de Boric en 2021, se observa una clara tendencia a castigar al gobierno de turno, un fen&oacute;meno que se profundiz&oacute;, tras el retorno del voto obligatorio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jara, al representar la continuidad de una administraci&oacute;n con alta desaprobaci&oacute;n, se arriesga a enfrentar directamente el voto de castigo del electorado</strong>. La alta desaprobaci&oacute;n del gobierno de Gabriel Boric, que en las &uacute;ltimas mediciones se ubica consistentemente por sobre el 60% &mdash;seg&uacute;n encuestas Cadem de julio de 2025&mdash;, ser&iacute;a un lastre dif&iacute;cil de superar. Esta situaci&oacute;n la sit&uacute;a en la trampa de un laberinto autoinfligido. El oficialismo, en su intento por defender su legado y, a la vez, proyectar a Jara como el rostro de la renovaci&oacute;n, se ha quedado a medio camino. Ni logra ser el cambio que prometi&oacute;, ni el continuismo que necesita para movilizar a sus bases. El resultado es un dilema de identidad que el votante chileno, probablemente, no est&aacute; dispuesto a resolver.
    </p><p class="article-text">
        Si a lo anterior se suma que Jara es la primera candidata comunista a la presidencia en cuatro d&eacute;cadas (en un pa&iacute;s anticomunista) sus probabilidades disminuyen considerablemente y es una realidad que comienzan a internalizar en las filas oficialistas. No es casualidad que varios economistas de la exconcertaci&oacute;n hayan rechazado sumarse a su comando, que otros hayan anunciado que votar&aacute;n por Matthei, y que algunos candidatos al Congreso no quieran sacarse fotos con la candidata oficialista a la presidencia. Su pol&eacute;mico programa y su falta de equipo econ&oacute;mico amplifica las dudas y podr&iacute;a explicar su estancamiento en las preferencias de los votantes.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, t<strong>oma fuerza la posibilidad de que sea Matthei y no Jara la que pase con Kast a segunda vuelta. </strong>No es una locura pensar que muchos votos progresistas apostar&aacute;n por la carta de Chile Vamos, Democr&aacute;tas y Amarillos para evitar que el candidato republicano pase a segunda vuelta. No ser&iacute;a la primera vez que el electorado de centro se moviliza para evitar que gane una figura de un sector extremo.   
    </p><p class="article-text">
        Matthei, por su parte, ha construido un relato de &ldquo;alternativa viable&rdquo;, un polo de estabilidad en medio del caos. Si bien la candidata sigue en tercer lugar, hoy no se puede descartar que comience a ganar posiciones en la medida que se campa&ntilde;a (y entiendo que es lo que est&aacute;n apostando) se posicione como la alternativa m&aacute;s competitiva para enfrentar a Kast. Despu&eacute;s de todo las alianzas con los partidos de centro izquierda, Republicanos y Amarillos por Chile, son pasos en ese sentido. 
    </p><p class="article-text">
        Si la segunda vuelta fuera entre Kast y Matthei, el progresismo chileno, adem&aacute;s de enfrentar un derrumbe hist&oacute;rico, deber&aacute; decidir a qui&eacute;n apoyar.  Su dilema ser&aacute; anular o contribuir con su voto para evitar que la extrema derecha llegue al gobierno en Chile.
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;hip&oacute;tesis germano-alemana&rdquo; (por la coincidencia de los apellidos Kast y Matthei, un gui&ntilde;o al origen de ambos) ser&iacute;a una disputa por el alma de la derecha y una lecci&oacute;n de humildad para el progresismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/eventual-balotaje-candidatos-derecha-vuelve-fuerza-carrera-presidencial-moneda_1_12567312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Aug 2025 03:03:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un eventual balotaje entre los candidatos de la derecha vuelve a tomar fuerza en la carrera presidencial a La Moneda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones presidenciales,Chile,Evelyn Matthei,José Antonio Kast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El síndrome del “pato rengo” que pone cuesta arriba el último tiempo del gobierno de Boric]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/sindrome-pato-rengo-pone-cuesta-ultimo-tiempo-gobierno-boric_1_12563634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02e6e38a-e36e-4707-baa5-ed41863a2235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El síndrome del “pato rengo” que pone cuesta arriba el último tiempo del gobierno de Boric"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Chile, este fenómeno se hizo especialmente visible tras los recientes movimientos en el gabinete del presidente Boric. La renuncia de su autoridad más relevante, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, marcó el inicio del fin del gobierno, cuando le quedan poco más de seis meses.
</p></div><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica, el concepto de &ldquo;pato rengo&rdquo; o &ldquo;lame duck&rdquo; describe a un gobernante cuya <strong>estabilidad y capacidad de acci&oacute;n se perciben debilitadas, generalmente hacia el final de su mandato, cuando los cambios internos, las renuncias o las decisiones controvertidas generan incertidumbre y desconfianza. </strong>Su origen, registrado en el siglo XVIII en Inglaterra y popularizado en Estados Unidos durante el siglo XIX, alude a un pato que no puede seguir el ritmo de la bandada, quedando expuesto y vulnerable. En el contexto pol&iacute;tico, simboliza a un l&iacute;der que pierde poder y relevancia, y cuya capacidad de acci&oacute;n se ve limitada por la percepci&oacute;n de debilidad ante aliados, adversarios y la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En Chile, este fen&oacute;meno se ha vuelto especialmente visible tras los recientes movimientos en el gabinete del presidente <strong>Gabriel Boric</strong>. La renuncia de su autoridad m&aacute;s relevante, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, marc&oacute; el inicio del fin del gobierno, cuando le quedan poco m&aacute;s de seis meses. A este cambio &ndash;que se produce cuatro meses despu&eacute;s de la renuncia al Ministerio del Interior de la otra figura fuerte del equipo de gobierno, Carolina Toha, para competir en las primarias (que perdi&oacute; frente a la carta comunista<strong> Jeannette Jara</strong>&ndash;, se suma la pol&eacute;mica salida del ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela; la cuestionada llegada de Nicol&aacute;s Grau a la cartera de Hacienda, quien pese a su experiencia genera desconfianza en algunos sectores por el historial de pol&eacute;micas durante su anterior gesti&oacute;n en el Ministerio de Econom&iacute;a; y el nombramiento de &Aacute;lvaro Garc&iacute;a en esta &uacute;ltima cartera, quien previamente rechaz&oacute; sumarse al comando de la candidata presidencial oficialista, Jeanette Jara. Estos cambios, en conjunto, han alimentado la percepci&oacute;n de <strong>un Ejecutivo debilitado y expuesto a cuestionamientos internos y externos</strong>, y anticipan complejos meses para la actual administraci&oacute;n, especialmente en materia legislativa (reforma tributaria y Presupuesto 2026).
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                El presidente de Chile, Gabriel Boric, llega al final de su mandato con un Ejecutivo debilitado y expuesto a cuestionamientos internos y externos.                            </span>
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        Desde M&eacute;xico, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, expres&oacute; duramente su cr&iacute;tica sobre la gesti&oacute;n de Marcel, acusando que prioriz&oacute; &ldquo;el recurso&rdquo; por sobre la &ldquo;necesidad social&rdquo; y cuestionando la falta de transparencia del gobierno sobre su salida. Carmona advirti&oacute; que estos movimientos generan una sensaci&oacute;n de que &ldquo;algo se est&aacute; desgranando&rdquo; al interior del Ejecutivo, reforzando la percepci&oacute;n de un gobierno que enfrenta incertidumbre pol&iacute;tica y econ&oacute;mica en un momento delicado. Estas palabras reflejan un descontento que, si bien surge desde el interior del oficialismo, tiene resonancia en la opini&oacute;n p&uacute;blica y contribuye al clima de inestabilidad que caracteriza al llamado s&iacute;ndrome del pato rengo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, sali&oacute; este fin de semana a poner pa&ntilde;os fr&iacute;os. En entrevista con Radio Duna, explic&oacute; que hablar del &ldquo;pato rengo&rdquo; forma parte del folklore pol&iacute;tico chileno y que estas percepciones son &ldquo;simplemente interpretaciones&rdquo;. Vallejo subray&oacute; que las designaciones ministeriales son una prerrogativa exclusiva del Presidente y que ni los partidos ni los ministros pueden decidir sobre estos cambios, enfatizando la naturaleza presidencialista del sistema chileno. Adem&aacute;s, reiter&oacute; que lo relevante es que el gobierno contin&uacute;e cumpliendo con su mandato hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a, independientemente de las cr&iacute;ticas o del ruido pol&iacute;tico que generen los cambios de gabinete.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el ruido pol&iacute;tico no se limita a los movimientos ministeriales. La decisi&oacute;n de la Federaci&oacute;n Regionalista Verde Social (FRVS) y Acci&oacute;n Humanista (AH) de no sumarse a una lista parlamentaria &uacute;nica con el resto del oficialismo desat&oacute; una nueva controversia. La negativa de los regionalistas deriv&oacute; en la salida de Valenzuela de Agricultura, lo que intensific&oacute; las cr&iacute;ticas cruzadas. Jaime Mulet, l&iacute;der de la FRVS, acus&oacute; hostilidad del Presidente Boric y responsabiliz&oacute; al ministro del Interior, &Aacute;lvaro Elizalde, del fracaso de la lista &uacute;nica, mientras que desde el Partido Socialista defendieron a Elizalde y acusaron a Mulet de actuar por intereses personales, privilegiando cupos por sobre la cohesi&oacute;n del bloque oficialista. Valenzuela, por su parte, asegur&oacute; que no exist&iacute;a ruptura con La Moneda y que su partido seguir&aacute; apoyando la candidatura de Jara, mientras el PPD inst&oacute; a bajar el tono de la controversia y mantener la candidatura presidencial al margen de las tensiones internas.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;pato rengo&rdquo; tambi&eacute;n se refleja en la campa&ntilde;a presidencial oficialista. El exdirector del Servicio de Impuestos Internos, Javier Etcheberry, descart&oacute; apoyar a Jeannette Jara, criticando su capacidad para enfrentar el crimen organizado y recordando la oposici&oacute;n de algunos comunistas a leyes clave. Su postura, cercana al PPD, revela la dificultad de mantener la unidad dentro del bloque oficialista y la vulnerabilidad pol&iacute;tica que enfrentan tanto Jara como el gobierno de Boric ante cuestionamientos internos que podr&iacute;an ser explotados por la oposici&oacute;n. El desmarque de Etcheberry se suma al realizado p&uacute;blicamente por otras figuras de la exConcertaci&oacute;n, entre ellos, los economistas Oscar Landerretche, Jos&eacute; De Gregorio, Alejandro Micco, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        A lo anterior se suma la violencia en La Araucan&iacute;a. El ataque en Victoria hace algunos d&iacute;as, que dej&oacute; un guardia forestal muerto y otro gravemente herido, gener&oacute; condenas de los candidatos presidenciales de oposici&oacute;n<strong> Evelyn Matthei</strong>, <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong> y Johannes Kaiser. Mientras Matthei inst&oacute; a que el Estado no permanezca de brazos cruzados, Kast calific&oacute; el hecho como terrorismo y pidi&oacute; medidas en&eacute;rgicas, y Kaiser emplaz&oacute; a Jara por supuestos v&iacute;nculos de su sector con la CAM. Estos hechos refuerzan la percepci&oacute;n de un gobierno expuesto y vulnerable, y tambi&eacute;n ponen de relieve c&oacute;mo la seguridad se convierte en un tema central de la agenda pol&iacute;tica, donde cualquier percepci&oacute;n de debilidad puede ser capitalizada por la oposici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dicen las encuestas</h2><p class="article-text">
        Las encuestas reflejan, adem&aacute;s, la dificultad del gobierno chileno para contrarrestar la percepci&oacute;n de debilidad. Seg&uacute;n la &uacute;ltima Plaza P&uacute;blica Cadem, Kast lidera con un 28% de las preferencias, seguido por Jara con 27% y Matthei con 14%. En escenarios de segunda vuelta, Kast vencer&iacute;a a Jara y a Matthei con holgura, mientras que <strong>la aprobaci&oacute;n del presidente Boric se mantiene en 30%.</strong> La encuesta Criteria confirma una tendencia similar, con Kast ampliando su ventaja sobre Jara y Matthei. Estos datos evidencian que la percepci&oacute;n de un gobierno &ldquo;pato rengo&rdquo; repercute directamente en la opini&oacute;n p&uacute;blica y en la competitividad electoral del oficialismo, donde la confianza ciudadana se vuelve un recurso estrat&eacute;gico y escaso.
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                Milei en San Pablo, junto al diputado Eduardo Bolsonaro y al chileno Antonio Kast                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El concepto de &ldquo;pato rengo&rdquo; en pol&iacute;tica no se limita a una met&aacute;fora sobre debilidad, refleja una realidad tangible que afecta la capacidad de implementar pol&iacute;ticas, generar consenso y mantener la cohesi&oacute;n interna. En el caso de Boric, el fen&oacute;meno combina factores internos &mdash;renuncias, reorganizaciones de gabinete, conflictos entre partidos oficialistas&mdash; y externos &mdash;oposici&oacute;n cr&iacute;tica, inseguridad, percepci&oacute;n ciudadana negativa&mdash;, generando un desaf&iacute;o estructural que requiere liderazgo, claridad de comunicaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el &ldquo;pato rengo&rdquo; tambi&eacute;n puede ser transformado en una oportunidad. La necesidad de cohesi&oacute;n y unidad puede incentivar al gobierno a redefinir prioridades, fortalecer la comunicaci&oacute;n con la ciudadan&iacute;a y consolidar equipos ministeriales m&aacute;s cohesionados y eficientes. La clave estar&aacute; en convertir la percepci&oacute;n de debilidad en un ejercicio de gesti&oacute;n y liderazgo efectivo, capaz de recuperar confianza y legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, el gobierno debe enfrentar la tensi&oacute;n entre mantener la unidad interna y responder a las demandas externas de seguridad, econom&iacute;a y pol&iacute;ticas sociales. Cada movimiento pol&iacute;tico y cada declaraci&oacute;n p&uacute;blica adquiere mayor relevancia en este escenario, donde la narrativa del &ldquo;pato rengo&rdquo; puede convertirse en un factor de riesgo o, si se maneja con estrategia, en un catalizador para demostrar capacidad de adaptaci&oacute;n y resiliencia.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o de Boric y su equipo no es menor, entonces. Mantener la gobernabilidad mientras se enfrentan conflictos internos, cr&iacute;ticas de sectores oficialistas y oposici&oacute;n consolidada, en paralelo con la presi&oacute;n de un calendario electoral, exige una coordinaci&oacute;n estrat&eacute;gica y de un gran liderazgo. La percepci&oacute;n de fragilidad puede ser tan determinante como los resultados concretos de gesti&oacute;n, especialmente en un contexto electoral donde los votantes eval&uacute;an tanto la capacidad de ejecuci&oacute;n como la solidez institucional.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, el fen&oacute;meno del &ldquo;pato rengo&rdquo; en el gobierno de Gabriel Boric evidencia que la percepci&oacute;n de debilidad puede tener impactos profundos en la pol&iacute;tica interna y en la campa&ntilde;a presidencial oficialista. Las renuncias, los cambios ministeriales y las tensiones entre partidos oficialistas crean un escenario complejo que requiere liderazgo, claridad y capacidad de gesti&oacute;n. Al mismo tiempo, esta situaci&oacute;n ofrece la posibilidad de transformar la percepci&oacute;n negativa en un ejercicio de resiliencia pol&iacute;tica, donde la coordinaci&oacute;n interna y la efectividad en la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas puedan recuperar la confianza ciudadana y consolidar un legado m&aacute;s s&oacute;lido de cara al futuro. En las pr&oacute;ximas semanas veremos si el Gobierno es atrapado finalmente pro este s&iacute;ndrome o si logra darle una vuelta y convertirlo en una ventaja. Dif&iacute;cil, pero no imposible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/sindrome-pato-rengo-pone-cuesta-ultimo-tiempo-gobierno-boric_1_12563634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2025 09:44:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El síndrome del “pato rengo” que pone cuesta arriba el último tiempo del gobierno de Boric]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Elecciones presidenciales,Gabriel Boric]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una derecha fragmentada pelea por la hegemonía en Chile ante el riesgo de perder las mayorías en el Congreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/derecha-fragmentada-pelea-hegemonia-chile-riesgo-perder-mayorias-congreso_1_12552000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/352890aa-3100-45fe-b56e-bf1e01ca94b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una derecha fragmentada pelea por la hegemonía en Chile ante el riesgo de perder las mayorías en el Congreso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe un escenario aún más complicado: que la derecha gane la presidencia, pero quede sin el control de las mayorías en el Congreso. En un sistema político fragmentado como el chileno, esto podría derivar en un parlamentarismo de facto, donde la gobernabilidad se ve amenazada por el bloqueo legislativo constante.
</p><p class="subtitle">Elecciones en Chile: El error de la candidata del oficialismo que pone cuesta arriba su campaña a La Moneda</p></div><p class="article-text">
        La derecha chilena atraviesa <strong>una de sus etapas m&aacute;s complejas y definitorias en el &uacute;ltimo tiempo.</strong> La fragmentaci&oacute;n interna, la lucha por la hegemon&iacute;a del sector y las tensiones entre sus distintos actores complican su estrategia electoral y abren una ventana inesperada para que la oposici&oacute;n mantenga, e incluso aumente, su poder en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n recuerda inevitablemente a lo ocurrido en 2021, cuando la dispersi&oacute;n de candidaturas y la falta de una estrategia unitaria pavimentaron el camino para un triunfo opositor. Hoy, una vez m&aacute;s,<strong> la derecha se enfrenta al riesgo de repetir los mismos errores: </strong>protagonismos excesivos, c&aacute;lculos cortoplacistas y ausencia de un relato com&uacute;n que conecte con la ciudadan&iacute;a. La historia parece regresar con fuerza, advirtiendo que, si no hay correcciones de rumbo, los resultados podr&iacute;an ser similares o incluso m&aacute;s adversos. La oposici&oacute;n (entonces dominada por la ex-Concertaci&oacute;n y el Frente Amplio/PC) logr&oacute; alcanzar la mitad de la C&aacute;mara de Diputados, lo que le permiti&oacute; bloquear proyectos clave en la &uacute;ltima parte del gobierno de<strong> Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era</strong> e empujar su agenda legislativa refundacional una vez que llegaron al gobierno. Que afortunadamente logr&oacute; ser filtrada por un Senado en el que la derecha mantuvo un leve contrapeso, aunque perdi&oacute; la mayor&iacute;a simple y qued&oacute; en una suerte de empate t&eacute;cnico con la centroizquierda
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1958692966106644727?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Uno de los hitos m&aacute;s relevantes de la semana pasada fue el resultado de la negociaci&oacute;n de pactos. La inscripci&oacute;n de la lista &ldquo;Cambio por Chile&rdquo;, que une a Republicanos, el Partido Social Cristiano y el Partido Nacional Libertario, sepult&oacute; cualquier posibilidad de una gran coalici&oacute;n. En paralelo, Chile Vamos (UDI, RN y Ev&oacute;poli) opt&oacute; por un pacto que incluy&oacute; a Dem&oacute;cratas y Amarillos por Chile, bajo el nombre &ldquo;Chile Grande y Unido&rdquo;. Esta divisi&oacute;n en dos grandes listas, en lugar de una sola, es la confirmaci&oacute;n de la fragmentaci&oacute;n de la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Este quiebre se refleja en movimientos y declaraciones que solo acent&uacute;an la falta de cohesi&oacute;n. El cambio de nombre del pacto de Republicanos desde la idea original de &ldquo;Derecha Unida&rdquo; gener&oacute; malestar en varios sectores, dejando en evidencia las fricciones. La decisi&oacute;n de l&iacute;deres como Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, de privilegiar dos listas para maximizar la representaci&oacute;n, contrasta con el deseo de unidad que gran parte de la militancia y el electorado de centroderecha anhelan. Esta estrategia, aunque argumentada en la maximizaci&oacute;n de votos, en la pr&aacute;ctica debilita la narrativa de un bloque cohesionado y listo para gobernar. El electorado, que valora la estabilidad y la capacidad de llegar a acuerdos, observa con preocupaci&oacute;n estas divisiones p&uacute;blicas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1958197587963482581?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En la vereda de Chile Vamos, el reciente reajuste en el equipo de campa&ntilde;a de <strong>Evelyn Matthei,</strong> que sum&oacute; a Juan Antonio Coloma y al empresario Juan Sutil, busca ser un golpe de tim&oacute;n para contrarrestar la dispersi&oacute;n. Sin embargo, esta movida evidencia la urgencia de una articulaci&oacute;n que parece no existir de forma natural. Las cr&iacute;ticas sobre una supuesta injerencia del empresariado y las pol&eacute;micas que ha protagonizado la propia Matthei, como sus declaraciones sobre el golpe de 1973, han dejado heridas dif&iacute;ciles de cicatrizar. El descuelgue del senador Alejandro Kusanovic, que anunci&oacute; su voto por <strong>Jos&eacute; Antonio Kast</strong>, y en los &uacute;ltimos d&iacute;as, del diputado del mismo partido, Miguel Mellado, son otro claro s&iacute;ntoma de que la lealtad partidaria se desvanece frente a las tensiones personales y pol&iacute;ticas. Al congelar su militancia en RN estos senadores enviaron una se&ntilde;al inequ&iacute;voca: las lealtades internas son fr&aacute;giles y la tentaci&oacute;n de alinearse con el bloque m&aacute;s fuerte, al menos en las encuestas, es alta.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante de esta fractura no es solo la batalla por la hegemon&iacute;a del sector, sino la consecuencia directa en las elecciones parlamentarias.<strong> La derecha, que podr&iacute;a haber consolidado su poder legislativo con una lista &uacute;nica, ahora enfrenta el riesgo de perder esca&ntilde;os</strong>. La estrategia del &ldquo;pacto por omisi&oacute;n&rdquo;, que consiste en no presentar candidatos en ciertas circunscripciones para evitar la dispersi&oacute;n del voto, es una salida pragm&aacute;tica, pero fr&aacute;gil, y que finalmente no se consigui&oacute; completamente. La incapacidad de concretar estos acuerdos en regiones clave, como Atacama, muestra que los egos y las disputas locales pueden sabotear el plan general. Este riesgo se ve agravado por la volatilidad del voto y la dificultad de predecir los resultados en un sistema electoral que, si bien favorece los pactos, castiga severamente la falta de coordinaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1957518267213611486?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La advertencia del presidente de la UDI, Guillermo Ram&iacute;rez, sobre que &ldquo;la culpa de perder el Congreso ser&aacute; la falta de unidad&rdquo;, es un diagn&oacute;stico certero y complejo. En un sistema electoral que premia la cohesi&oacute;n, la dispersi&oacute;n es un castigo seguro. Pero los riesgos no terminan ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe un escenario a&uacute;n m&aacute;s complicado: que la derecha gane la presidencia, pero quede sin el control de las mayor&iacute;as en el Congreso.</strong> En un sistema pol&iacute;tico fragmentado como el chileno, esto podr&iacute;a derivar en un parlamentarismo de facto, donde la gobernabilidad se ve amenazada por el bloqueo legislativo constante. La historia ya nos mostr&oacute; este guion durante el segundo gobierno de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era, donde la falta de respaldo parlamentario paraliz&oacute; reformas y debilit&oacute; al Ejecutivo, afectando la estabilidad institucional y la confianza ciudadana. Un presidente sin mayor&iacute;a en el Parlamento se convierte en un reh&eacute;n de los acuerdos puntuales, lo que dificulta enormemente la implementaci&oacute;n de cualquier agenda de gobierno a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n no solo perjudica la capacidad de un eventual gobierno de derecha para llevar adelante su agenda, tambi&eacute;n fomenta un ciclo de inestabilidad y descontento. Los proyectos de ley se diluyen, los vetos se vuelven moneda corriente y la administraci&oacute;n p&uacute;blica se ve envuelta en disputas interminables. Esto, a su vez, podr&iacute;a aumentar la desafecci&oacute;n social y pol&iacute;tica, empujando a los ciudadanos a perder la confianza en las instituciones democr&aacute;ticas. Es un c&iacute;rculo vicioso que amenaza la estabilidad del pa&iacute;s. La ciudadan&iacute;a, que ya se muestra esc&eacute;ptica con la clase pol&iacute;tica, podr&iacute;a interpretar estas peleas internas como una incapacidad para gestionar el pa&iacute;s, lo que a su vez podr&iacute;a generar un aumento en el voto nulo o en blanco, y un mayor apoyo a candidatos y movimientos antisistema.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la izquierda y el centro pol&iacute;tico podr&iacute;an capitalizar esta fractura, ampliando sus espacios de influencia en el Parlamento, a pesar de no contar con el Ejecutivo. Esto pone en riesgo la capacidad de un gobierno de derecha para llevar adelante su agenda y mantener una gobernabilidad sostenible. El oficialismo, aunque se encuentre en un momento de baja popularidad, podr&iacute;a aprovechar la divisi&oacute;n de sus adversarios para sumar esca&ntilde;os y convertirse en un contrapeso clave en el Poder Legislativo, bloqueando al pr&oacute;ximo gobierno y subiendo en extremo el costo a la negociaci&oacute;n de cada una de sus iniciativas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la derecha chilena tiene ante s&iacute; un dilema: apostar por la unidad o resignarse a un escenario m&aacute;s complejo en el Congreso. La disyuntiva, de no resolverse, podr&iacute;a dejar a la derecha fuera del control del Congreso y en una posici&oacute;n secundaria en la pol&iacute;tica nacional. Por lo tanto, la moraleja de esta historia es que en pol&iacute;tica no basta con sumar votos individuales y es imprescindible sumar fuerzas con acuerdos s&oacute;lidos. Lamentablemente, esta ego&iacute;sta decisi&oacute;n podr&iacute;a dejar a la derecha fuera del control del Congreso y en una posici&oacute;n secundaria en la pol&iacute;tica nacional.
    </p><p class="article-text">
        <em>ERM/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/derecha-fragmentada-pelea-hegemonia-chile-riesgo-perder-mayorias-congreso_1_12552000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Aug 2025 09:13:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una derecha fragmentada pelea por la hegemonía en Chile ante el riesgo de perder las mayorías en el Congreso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chile,Elecciones presidenciales,Evelyn Matthei,Johannes Kaiser,José Antonio Kast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Franco Parisi, el candidato competitivo que irrumpe en plena campaña y desordena el mapa electoral chileno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/franco-parisi-candidato-competitivo-irrumpe-plena-campana-desordena-mapa-electoral-chileno_1_12516660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f953e6-ad6e-4ad4-9431-a40fecd182c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Franco Parisi, el candidato competitivo que irrumpe en plena campaña y desordena el mapa electoral chileno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El economista outsider, conocido por su retórica contra los partidos tradicionales, crece en las encuestas a tres meses de la primera vuelta. Su reaparición complica los planes de las candidaturas de izquierda y derecha en el país vecino.</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica es veleidosa y siempre sorprende. En la contienda presidencial chilena, al inesperado desplome que en los &uacute;ltimos dos meses ha registrado <strong>la candidata favorita por mucho tiempo</strong>, Evelyn Matthei, y al explosivo aumento de la carta comunista Jeannette Jara, tras las primarias, se sum&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as la irrupci&oacute;n de Franco Parisi.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima encuesta de Cadem, el inesperado salto de Parisi (a un 10% de las menciones espont&aacute;neas) releg&oacute; a Matthei a un cuarto lugar (con apenas el 8%). Este fen&oacute;meno, que instal&oacute; al candidato del Partido de la Gente como una carta competitiva con 12% de las preferencias en primera vuelta, <strong>lo ha transformado en un factor de desequilibrio capaz de cambiar el rumbo de las elecciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad que ha demostrado Parisi para arrebatarle votos a la derecha y a la izquierda lo convierte en un actor impredecible, en una bofetada para los partidos tradicionales y en una advertencia de que la vieja pol&iacute;tica ya no tiene el monopolio del poder pol&iacute;tico en Chile.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para entender la raz&oacute;n de este fen&oacute;meno</strong>, es importante entender qui&eacute;n es Franco Parisi. Es doctor en administraci&oacute;n en la Universidad de Georgia, Estados Unidos, y economista e ingeniero comercial de la Universidad de Chile, donde posteriormente fue profesor y decano interino. Tambi&eacute;n fue director de la Comisi&oacute;n Chilena del Cobre (Cochilco). Aunque su popularidad no la forj&oacute; precisamente en las aulas ni en su paso por el sector p&uacute;blico, su fama la construy&oacute; en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A principios de la d&eacute;cada de 2010, Parisi se convirti&oacute; en una figura conocida por sus apariciones en radio y televisi&oacute;n, donde explicaba conceptos econ&oacute;micos de manera coloquial, traduciendo el complejo lenguaje de las finanzas a t&eacute;rminos que la gente com&uacute;n pod&iacute;a entender. Se construy&oacute; una imagen de &ldquo;economista de la gente&rdquo;, un experto que no hablaba desde la torre de marfil, sino que denunciaba los abusos y se&ntilde;alaba las ineficiencias del sistema. Particip&oacute;, junto a su hermano, en un programa de econom&iacute;a en Radio El Conquistador; luego, en algunos episodios en el programa de humor de Kike Morand&eacute; del canal de televisi&oacute;n Mega y, posteriormente, tuvo su propio programa en televisi&oacute;n, <em>Los Parisi: el poder de la gente</em>, en La Red.
    </p><p class="article-text">
        Su incursi&oacute;n en la pol&iacute;tica electoral fue una consecuencia directa de esta popularidad amasada en los medios. En 2013, se present&oacute; como candidato presidencial independiente y, <strong>para sorpresa de muchos, obtuvo un 10,11% de los votos</strong>. Fue un resultado notable para un candidato sin el respaldo de un partido tradicional. Posteriormente, en 2021, realiz&oacute; la candidatura presidencial m&aacute;s extravagante que se haya visto en el &aacute;mbito local. Fue una campa&ntilde;a telem&aacute;tica desde Estados Unidos, forzada por una orden de arraigo en su contra por una deuda de pensi&oacute;n de alimentos superior a los 207 millones de pesos chilenos (equivalentes a US$213.831) A pesar de la distancia y las cr&iacute;ticas, logr&oacute; un tercer lugar en la primera vuelta y, de forma notable, obtuvo la primera mayor&iacute;a en la Regi&oacute;n de Antofagasta, demostrando su capacidad de seducir al electorado descontento.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la situaci&oacute;n ha cambiado. A tres meses de la primera vuelta del 16 de noviembre, Parisi ya no est&aacute; en el exilio autoimpuesto. Tras acordar el pago en cuotas de su deuda, puede entrar y salir de Chile libremente, lo que le ha permitido realizar una campa&ntilde;a en terreno. Este cambio de estrategia ya se ha materializado con la presentaci&oacute;n de Pablo Malt&eacute;s como nuevo vocero de su campa&ntilde;a. Malt&eacute;s, periodista y expareja de la diputada Pamela Jiles, quien ha manifestado su apoyo al candidato, ha sido claro en su misi&oacute;n: armar propuestas y &ldquo;salirse de esta pelea permanente que hay entre los candidatos de la derecha y la candidata del oficialismo&rdquo;. Parisi, por su parte, se ha enfocado en un discurso de orden y eficiencia, prometiendo &ldquo;terminar con estos sueldos exageradamente altos que se pagan <strong>los amigos de Boric, Marcel y Jara</strong>&rdquo;. Su promesa es reactivar la econom&iacute;a y la construcci&oacute;n, y tambi&eacute;n mejorar la Pensi&oacute;n Garantizada Universal (PGU).
    </p><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de Parisi en las encuestas ha generado debate en el ambiente pol&iacute;tico. La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, al referirse al crecimiento del candidato del PDG, pareci&oacute; darle una especie de bienvenida a la &ldquo;parte alta de la tabla de posiciones&rdquo;, reconociendo que est&aacute; en la pelea junto a Jara, Kast y Matthei. Algunos analistas, siendo profundamente especulativos, ven en las palabras de la ministra un intento sutil de validar a Parisi para as&iacute; aumentar la dispersi&oacute;n de votos al interior de la derecha. Y es que el candidato del Partido de la Gente avanza, en gran medida, por el carril de la derecha, capitalizando un discurso ofensivo, anti-establishment, con ecos de figuras como Donald Trump y Javier Milei. Sus prioridades program&aacute;ticas, como achicar el Estado a trav&eacute;s de la fusi&oacute;n de ministerios, rebajar sueldos en cargos p&uacute;blicos y combatir el &lsquo;narcoterrorismo&rsquo; con &ldquo;operaciones comando&rdquo;, <strong>resuenan fuertemente en ese sector</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de Jiles y Malt&eacute;s a sus filas introduce un nuevo elemento de sorpresa. Si bien ambas figuras tienen un pasado vinculado a la izquierda, su actual ambig&uuml;edad pol&iacute;tica calza a la perfecci&oacute;n con la colectividad de Parisi, que se define como &ldquo;ni de izquierda ni de derecha&rdquo;. Probablemente, su incorporaci&oacute;n no generar&aacute; que militantes de izquierda se descuelguen de la candidatura de Jara, pero s&iacute; podr&iacute;a atraer a simpatizantes menos convencidos, que est&aacute;n descontentos con la gesti&oacute;n del gobierno actual y que ven en la candidatura de Parisi un espacio de protesta. Este ser&iacute;a un p&eacute;simo escenario para la exministra del Trabajo de Boric, cuya candidatura, pese a que aglutina a toda la izquierda, incluida la DC, no sobrepasa el techo de 35%.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario de segunda vuelta entre Kast y Parisi, la competencia es algo impredecible. Aunque Kast lidera en intenci&oacute;n de voto y posee una base s&oacute;lida entre los electores de derecha, Parisi podr&iacute;a capitalizar el desencanto transversal con la clase pol&iacute;tica y posicionarse como una alternativa &ldquo;outsider&rdquo; m&aacute;s moderada frente a la imagen dura de Kast. Su ret&oacute;rica tecnocr&aacute;tica y liberal en lo econ&oacute;mico podr&iacute;a atraer tanto a sectores del centro como a votantes j&oacute;venes desilusionados, dejando a Kast en una situaci&oacute;n inc&oacute;moda, obligado a moderar su discurso sin perder a su base m&aacute;s conservadora. En un eventual balotaje entre Jara y Parisi, en tanto, el oficialismo tambi&eacute;n tendr&iacute;a razones para preocuparse. Aunque la candidata oficialista tiene el respaldo del Partido Comunista y otros partidos de la coalici&oacute;n de gobierno, Parisi podr&iacute;a absorber votantes de la centroizquierda decepcionados con la administraci&oacute;n de Boric y a independientes que rechazan la polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica. <strong>Su ambig&uuml;edad ideol&oacute;gica ser&iacute;a una ventaja t&aacute;ctica</strong> que le permite criticar tanto a Kast como al PC sin comprometerse con ning&uacute;n bloque. En este contexto, Jara no solo tendr&iacute;a que unificar a su sector, sino tambi&eacute;n convencer a un electorado desconfiado que la asocia al comunismo y a la continuidad del gobierno de Boric.
    </p><p class="article-text">
        En ambos escenarios, Parisi aparece como el gran disruptor del escenario pol&iacute;tico chileno, que puede reconfigurar el clivaje tradicional entre izquierda y derecha, obligando a ambos extremos a enfrentar una candidatura que se alimenta del rechazo ciudadano a los polos.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 16 de noviembre, <strong>sabremos si Franco Parisi sacude finalmente el sistema pol&iacute;tico chileno</strong> y si esta figura outsider pasa a segunda vuelta, se sabr&aacute; la fuerza parlamentaria que podr&iacute;a acompa&ntilde;arlo y si terminar&aacute; <strong>disputando el balotaje con alguno de los candidatos que participan en esta contienda</strong>, hasta ahora liderada por las opciones m&aacute;s polarizadas. En el escenario pol&iacute;tico actual, cualquier cosa podr&iacute;a pasar.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erick Rojas Montiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/franco-parisi-candidato-competitivo-irrumpe-plena-campana-desordena-mapa-electoral-chileno_1_12516660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 10:07:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Franco Parisi, el candidato competitivo que irrumpe en plena campaña y desordena el mapa electoral chileno]]></media:title>
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