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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Florencia Sichel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/florencia-sichel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Florencia Sichel]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Florencia Sichel: “En los adultos actuales hay mucho miedo a la vulnerabilidad y a mostrar algunas contradicciones”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/florencia-sichel-adultos-actuales-hay-miedo-vulnerabilidad-mostrar-contradicciones_1_12599870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Florencia Sichel: “En los adultos actuales hay mucho miedo a la vulnerabilidad y a mostrar algunas contradicciones”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es autora del libro “Todas las exigencias del mundo”, un ensayo en el que aborda algunas tensiones que imperan sobre la adultez en el siglo XXI. Redes sociales, imperativos y por qué algunas imágenes de éxito tramposas llevan a mayor precarización y malestar.
</p><p class="subtitle">Entrevista - Laura Wittner: “El mandato tradicional de que las mujeres nos aguantemos las cosas también se aplicó a la menopausia”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Venimos de una tradici&oacute;n en la que la adultez se nos mostr&oacute; de forma seria, prolija y ordenada. Es poco adulto el que pierde el tiempo, el que cambia de trabajo, el que tiene distintas parejas, el que no sabe qu&eacute; quiere hacer de su vida&rdquo;, apunta <strong>Florencia Sichel</strong> en la introducci&oacute;n de su flamante libro <em>Todas las exigencias del mundo. Un ensayo sobre la adultez en el siglo XXI.</em> La autora, que es graduada de la carrera de Filosof&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires y que <strong>se dedica a la divulgaci&oacute;n de distintos asuntos relacionados con los v&iacute;nculos, la crianza, la maternidad</strong>, toma como referencia a esos hombres y mujeres de hierro para analizar c&oacute;mo viven los adultos de hoy, esos que r&aacute;pidamente son tildados como parte de la generaci&oacute;n &ldquo;de cristal&rdquo;. Las y los que cargan sobre sus espaldas el peso de varios mandatos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con frescura, con diversas referencias filos&oacute;ficas y literarias, sin perder de vista las coyunturas econ&oacute;micas inestables en pa&iacute;ses latinoamericanos como la Argentina, las inequidades y la precarizaci&oacute;n laboral generalizada, <strong>Sichel se propone pensar de qu&eacute; est&aacute;n hechos esos lugares comunes, c&oacute;mo se llegaron armar esos imaginarios plagados de imperativos, de mensajes machacones en las redes sociales que, al mismo tiempo que ofrecen buena cantidad de informaci&oacute;n o im&aacute;genes gratificantes, sofocan y producen malestar.</strong> Distribuido en cinco zonas que inevitablemente tienen sus contactos entre s&iacute;, el libro indaga con solvencia en los vaivenes de la adultez contempor&aacute;nea haciendo pie en cuatro zonas: la felicidad, el trabajo, los cuidados y el amor.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El ensayo &quot;Todas las exigencias del mundo&quot; salió por Editorial Planeta."
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                El ensayo &quot;Todas las exigencias del mundo&quot; salió por Editorial Planeta.                            </span>
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        <strong>&ndash; En el libro pusiste el foco en las exigencias alrededor de ser adultos hoy y lo pensaste en algunas zonas como la felicidad, el trabajo, los cuidados, el amor. Lo que me pasaba cuando le&iacute;a cada uno de estos cap&iacute;tulos es que ve&iacute;a que sobrevuela en todos una especie de temor a ser vulnerables. Como si ser adultos fuera no tener flaquezas.&nbsp;&iquest;C&oacute;mo lo ves vos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo creo que nos ha hecho mucho da&ntilde;o esta idea de que cuanto m&aacute;s solos hacemos las cosas, mejor. O que cuanto m&aacute;s independientes seamos quiere decir que lo logramos. Muchas veces yo misma me encuentro en ese lugar de felicitar a mis hijas por hacer cosas solas y despu&eacute;s me quedo pensando. Porque est&aacute; buena la autonom&iacute;a, pero autonom&iacute;a no quiere decir hacer todo solo y no pedir ayuda. <strong>En el fondo, me parece que todas las exigencias que nos sofocan tienen que ver con esto, con no poder dejar entrar a la vulnerabilidad, al dolor, a la angustia. </strong>La angustia entre los adultos sigue siendo un tab&uacute;, nos incomoda much&iacute;simo. Y por angustia, no me estoy refiriendo a la depresi&oacute;n diagnosticada por un profesional, me refiero simplemente al hecho de no poder traducir las emociones. Estamos en una &eacute;poca en la que se busca que todas las emociones sean traducidas. Como si uno pudiera saber lo que le pasa todo el tiempo. Y claro que es insoportable no saber lo que te pasa. Es muy insoportable en uno y en el otro. Y los adultos vivimos no solo eso, sino que adem&aacute;s queremos estar bien. Porque tambi&eacute;n e<strong>xiste esta cosa que te fagocita por todos lados, ese imperativo de &ldquo;ten&eacute;s que estar bien&rdquo;, &ldquo;ten&eacute;s que lograr lo mejor para vos&rdquo;, &ldquo;ten&eacute;s que ser tu mejor versi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;vos pod&eacute;s&rdquo;.</strong> Bueno, todo eso es horrible primero porque no es posible. Aunque vos quieras, no existe estar bien todo el tiempo. Es una pelotudez. Es una pelotudez con la que al mismo tiempo te bombardean todo el d&iacute;a. Y muchos, aunque sepamos que es una pavada, igual nos sentimos bombardeados. En el fondo, esto deber&iacute;a llevar a preguntarnos verdaderamente qu&eacute; es el bienestar. Porque, a m&iacute; al menos, una vida sin ning&uacute;n tipo de fragilidad y sin dolor no s&eacute; si me interesa. En l&iacute;neas generales, me parece que en los adultos actuales hay mucho miedo a la vulnerabilidad y a  mostrar algunas contradicciones de la vida. <strong>Nos cuesta mostrar el gris, queremos mostrar el resultado. </strong>Ahora, c&oacute;mo se lleg&oacute; a ese resultado pareciera ser que casi que no importa o se pasa por arriba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Otra de las cosas que vos recorr&eacute;s en tu libro tiene que ver con una diferencia entre los adultos de generaciones previas y los de ahora que tenemos vidas inescindibles de las redes. Por all&iacute; te refer&iacute;s, de hecho, al llamado pan&oacute;ptico digital. &iquest;C&oacute;mo crees que influye en nosotros todo este mundo que es tan distinto del de nuestros padres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A m&iacute; me gusta que ahora el gran tema de preocupaci&oacute;n de muchos es el de las infancias y las pantallas. Y yo cada vez m&aacute;s lo que digo es &iexcl;cuid&eacute;monos a nosotros! Porque a m&aacute;s de uno le obsesiona el ni&ntilde;o y somos los grandes los que estamos pegados al celular todo el tiempo. <strong>En lo personal me preocupa, digo, mi propio uso me preocupa porque muchas veces tengo que hacer un esfuerzo para apartarlo de mi mano. Me parece que tenemos una relaci&oacute;n de completa adicci&oacute;n o muy t&oacute;xica. Pero en este punto lo que m&aacute;s me interesa primero es correrme de esta valoraci&oacute;n de esta &eacute;poca en plan &ldquo;ay, qu&eacute; malos vamos a resultar&rdquo;.</strong> En primer lugar porque no lo s&eacute;.&nbsp;Lo cierto es lo que a uno le produce eso que hace, en este caso, con el tel&eacute;fono o las redes. A m&iacute; estar todo el tiempo <em>scrolleando</em> vidas ajenas no me produce bienestar, me produce todo lo contrario. As&iacute; que m&aacute;s all&aacute; de lo que est&eacute; bien o mal, estar mucho con el tel&eacute;fono me deja en un lugar como de mucha miserabilidad y de mucho sofoco. Por el contrario, cuando lo logro apagar un poco es como que eso merma. Hay algo ah&iacute; que me resulta interesante y que tiene que ver no tanto con gu&iacute;arse por lo que est&aacute; supuestamente bien o lo que est&aacute; mal, sino por los efectos que produce. A la vez, tambi&eacute;n me creo que estar todo el tiempo abri&eacute;ndole la puerta a millones de vidas ajenas no s&eacute; si est&aacute; bueno. Digo, es como si yo ahora me parara en la calle y saliera a preguntar qu&eacute; piensan de m&iacute;. Ser&iacute;a rid&iacute;culo. Bueno, eso lo hacemos los adultos en las redes sociales: estamos todo el tiempo validando nuestra identidad con vidas que no conocemos. Me pasa con mis amigas, que a veces me dicen &ldquo;te vi en Instagram&rdquo; y entonces ya saben supuestamente qu&eacute; hice o c&oacute;mo estoy. Y yo pienso &ldquo;&iexcl;la puta madre, no es la verdad lo que muestro!&rdquo;. Quiero decir, incluso yo misma que hago un esfuerzo por ser lo m&aacute;s honesta posible ah&iacute;, no soy eso. Con esto no quiero caer en el extremo de decir &ldquo;no tengamos celular&rdquo;. Me parece imposible hoy por hoy. Si yo ahora dijera &ldquo;bueno, listo, no contesto m&aacute;s&rdquo; probablemente tengo alg&uacute;n jefe que me va a reclamar. O sea, no podr&iacute;a hacerlo tampoco. Eso tambi&eacute;n hay que tenerlo en cuenta, si no pareciera ser que nos sometemos a esta adicci&oacute;n solo porque queremos cuando en realidad hay un poco de todo. En cualquier caso, <strong>me parece que tenemos que hacer un trabajo de reeducaci&oacute;n muy fuerte para pensar c&oacute;mo nos queremos vincular con algo que nos toma por completo</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en una época en la que se busca que todas las emociones sean traducidas. Como si uno pudiera saber lo que le pasa todo el tiempo. Y claro que es insoportable no saber lo que te pasa. Es muy insoportable en uno y en el otro. Y los adultos vivimos no solo eso, sino que además queremos estar bien.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Atado a esto, vos analiz&aacute;s a estos personajes, que son los influencers en las redes, que hablan de cuestiones que tienen que ver con el cuerpo, con la crianza, con la alimentaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; pasa con esto entre los adultos contempor&aacute;neos, que a su vez se supone que tenemos a nuestra disposici&oacute;n m&aacute;s informaci&oacute;n que los de otras generaciones?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, me parece que est&aacute; buen&iacute;simo tener m&aacute;s informaci&oacute;n. Estamos de acuerdo con eso. Yo, de todas maneras, le pongo una pregunta a la palabra &ldquo;informaci&oacute;n&rdquo; ah&iacute; porque la mayor&iacute;a de las veces no es que estamos leyendo <em>papers</em> con evidencia cient&iacute;fica del CONICET sino que lo que estamos haciendo es comparti&eacute;ndonos <em>reels</em> de Instagram. &iexcl;Esa es toda la informaci&oacute;n! (risas). <strong>Hoy, adem&aacute;s, estamos en la &eacute;poca de la experiencia personal como si fuera suficiente el &ldquo;te cuento lo que me pas&oacute; a m&iacute;, c&oacute;mo lo solucion&eacute;&rdquo;. Tambi&eacute;n es la &eacute;poca del &ldquo;consejo&rdquo;, como si cualquier consejo pudiera adquirir el status de la recomendaci&oacute;n m&eacute;dica o profesional del rubro que sea. </strong>Ah&iacute; hay una diferencia con la &eacute;poca anterior: mi mam&aacute; ten&iacute;a una duda y consultaba con el m&eacute;dico de familia y a lo sumo con otro m&eacute;dico de familia m&aacute;s y alguna t&iacute;a. Ahora no solo ten&eacute;s a tu m&eacute;dico multiplicado por todos los m&eacute;dicos posibles, porque b&aacute;sicamente hay 800 influencers m&eacute;dicos en las redes, sino que adem&aacute;s ten&eacute;s las auto adjudicadas terapeutas.Y ac&aacute; hay algo grave porque, por lo general, uno cae en ese tipo de mensajes cuando est&aacute; vulnerable, cuando verdaderamente est&aacute; buscando algo y no encuentra de qu&eacute; agarrarse. Yo, que vengo de una tradici&oacute;n en la que conf&iacute;o plenamente en la ciencia, igual creo que hay que revisar algunas cosas, pensar por qu&eacute; no alcanza evidentemente con la medicina asistencialista, por qu&eacute; hay algo ah&iacute; que se rompi&oacute; y que hace que uno termine cont&aacute;ndole su problema al influencer de turno. Creo que vale la pena hacerse la pregunta porque es lo que est&aacute; sucediendo. Pero tambi&eacute;n me parece interesante pensar por qu&eacute; de todo hay que hacer una mega investigaci&oacute;n. Puedo entender que cada uno tenga algo que lo preocupa puntualmente, que vos vengas y me digas &ldquo;quiero saber todo de la dieta keto&rdquo;. <strong>Ok, pero &iquest;todo tiene que ser el gran tema? &iquest;De cada micro decisi&oacute;n uno tiene que hacer una investigaci&oacute;n exhaustiva?</strong> Yo lo cuento en el libro: crec&iacute; a fines de los 90, mi vieja me hac&iacute;a pur&eacute; chef con patitas de pollo. No estoy diciendo que est&eacute; bien, pero ahora parece que de todo tenemos que ser especialistas. Y eso tambi&eacute;n es insoportable, nos arrasa y no se puede sostener. Te consume la vida que de cada decisi&oacute;n haya que sacar el m&aacute;ximo rendimiento y esperar el resultado m&aacute;s optimizado. Es desgastante que quieras dedicar toda tu vida a lo mejor y al mejor rendimiento en todo. Entiendo que haya temas que a uno le preocupan y que uno los priorice, pero no pueden ser todos.
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                    alt="Florencia Sichel nació en Buenos Aires, en 1989. Es profesora de la Filosofía por la Universidad de Buenos Aires."
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                Florencia Sichel nació en Buenos Aires, en 1989. Es profesora de la Filosofía por la Universidad de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el texto vos te refer&iacute;s a esta idea de Giorgio Agamben cuando habla la era de la experiencia: de las vacaciones hasta ir al teatro o pasear al perro, incluso el propio trabajo, todo se convierte en experiencia. Y, al mismo tiempo, todo se parece al trabajo. &iquest;Hasta cuando no trabajamos estamos trabajando por este mandato de las redes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay varias cosas. Por un lado, pienso que pensamos que trabajamos. Que no necesariamente es que lo hacemos. Pero s&iacute; que carga sobre nosotros un imperativo, un peso&nbsp;de que tendr&iacute;amos que hacerlo. Yo a veces pienso que dejara de <em>scrollear</em> en el celular &ldquo;c&oacute;mo organizar la casa con contenedores de Colombraro&rdquo;, y efectivamente la organizara, probablemente tardar&iacute;a menos. Sin embargo tengo el peso. Todos lidiamos con una carga mental enorme. Esto no es solo de las madres, que es un concepto que se usa mucho en ese terreno, sino de todo el mundo. <strong>Todos tenemos carga mental horrorosa porque tenemos un jefe que nos demanda algo o porque nosotros mismos estamos todo el tiempo pensando en lo que deber&iacute;amos hacer. </strong>Ahora, si efectivamente lo hacemos o no, ese es otro tema. Tambi&eacute;n es cierto que, a diferencia de la adultez m&aacute;s del siglo pasado, se han corrido los l&iacute;mites de lo laboral. Y que ahora vendemos como algo bueno esto de que podemos estar vacacionando y trabajando a la vez. Pero en el fondo nunca vacacionamos y nunca dejamos de trabajar. Yo ya no s&eacute; lo que es apagar el celular y desconectar. Y hasta no s&eacute; si me animar&iacute;a a decir &ldquo;por cinco d&iacute;as desconecto de verdad, no miro el WhatsApp&rdquo;. Creo que esto tambi&eacute;n produce efectos en nuestro cuerpo porque tiene que ver con no poder nunca bajar la guardia. Y tambi&eacute;n genera una falsa sensaci&oacute;n de que somos imprescindibles, cuando no lo somos: &iquest;por qu&eacute; no voy a poder apagar cinco d&iacute;as el celular si no soy nadie?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí estar todo el tiempo scrolleando vidas ajenas no me produce bienestar, me produce todo lo contrario. Así que más allá de lo que esté bien o mal, estar mucho con el teléfono me deja en un lugar como de mucha miserabilidad y de mucho sofoco. Por el contrario, cuando lo logro apagar un poco es como que eso merma.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este contexto, hac&eacute;s referencia tambi&eacute;n a algo muy marcado de estos tiempos: la precarizaci&oacute;n laboral. Y en muchos casos, como el tuyo, la crisis habitacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que creo que en este marco de precarizaci&oacute;n y pluriempleo con el que vivimos, sent&iacute;a que todav&iacute;a falta hablar mucho m&aacute;s de la pobreza laboral en la que vivimos. Hoy en d&iacute;a entr&aacute;s a LinkedIn y son todos CEO de emprendimientos que no s&eacute; ni d&oacute;nde est&aacute;n y en muchos casos en realidad son de una sola persona. Esto de alimentar fantas&iacute;as de un &eacute;xito imposible nos termina precarizando a todos al extremo. Cuando escrib&iacute;a el libro, y ah&iacute; lo cuento, yo atravesaba una situaci&oacute;n en la que estaba mi pareja sin laburo, yo embarazada, luchando con el alquiler que ten&iacute;amos que renovar. <strong>Entonces, digo, en el fondo no es que yo era mi propia jefa, m&aacute;s all&aacute; de que estaba escribiendo un libro con todo el imaginario que eso trae, es que hay una precarizaci&oacute;n total. </strong>Todos mis amigos hoy est&aacute;n con entre tres y cuatro trabajos. Entonces habr&iacute;a que ver qu&eacute; estamos mostrando, qu&eacute; elegimos mostrar. Esos contrastes son muy dolorosos y si solo nos quedamos con el &eacute;xito que se vende en las redes, todo se vuelve doblemente hostil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el apartado dedicado a los cuidados, te refer&iacute;s al deseo de tener hijos. Vas a la ra&iacute;z de la palabra deseo y dec&iacute;s &ldquo;bueno, siempre tiene adentro una contradicci&oacute;n&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; cre&eacute;s que de todas maneras se sigue pensando en el deseo de querer tener hijos como algo firme, irrevocable?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que siempre es dif&iacute;cil pensar qu&eacute; deseamos. En mi caso que soy mujer y fui criada as&iacute;, socializada as&iacute;, me regalaron mu&ntilde;equitas y siempre me hablaron de la maternidad. Entonces es muy dif&iacute;cil pensar eso como una cosa que forma parte tambi&eacute;n de quien soy. Eso por un lado. Pero, adem&aacute;s, ponele que yo lo dese&eacute;, cabe hacerse la pregunta de qu&eacute; es desear aquello que uno no conoce. Qu&eacute; es desear una experiencia por la que no pasaste. Y adem&aacute;s la complejidad de la maternidad, que es una experiencia irreversible. Es de las &uacute;nicas irreversibles, junto a la muerte. Porque el resto de las cosas vos las pod&eacute;s cambiar. Vos pod&eacute;s cambiar a una pareja, pod&eacute;s cambiar de carrera, de pa&iacute;s. Ahora, un hijo existe. Y por m&aacute;s que decidas abandonarlo, existe igual ese hijo y existe para siempre. Entonces creo que es una decisi&oacute;n. Hablar del deseo en la maternidad es un tema complejo. <strong>Creo que se les exige a quienes no son madres una explicaci&oacute;n y en cambio a quienes tenemos hijos nadie nos pregunta por qu&eacute; los tenemos. Cuando estoy segura de que no hay grandes explicaciones de por qu&eacute; lo hacemos y en el fondo creo que es un misterio.</strong> Si lo racionaliz&aacute;s por un ratito ten&eacute;s todos los argumentos del mundo para no tenerlo m&aacute;s que para tenerlo. Para algunas es algo que te empuja a y a veces es un salto de fe. Pero me gusta pensar que, incluso siendo en mi caso una maternidad deseada, existe la ambivalencia. Eso es fundamental. Que es la propia ambivalencia del deseo. Y que uno desea y al mismo tiempo se le producen un mont&oacute;n de cosas. Si yo te muestro una foto del d&iacute;a en que me convert&iacute; en madre es la foto m&aacute;s triste que vas a ver en tu vida. El d&iacute;a que se supone que es el d&iacute;a m&aacute;s feliz. Todo eso en m&iacute; gener&oacute; una explosi&oacute;n muy dif&iacute;cil, hasta que aprend&iacute; que hab&iacute;a algo que era la ambivalencia. Pero hasta que yo no le puse palabras a eso, pens&eacute; que era culpable de ese malestar que a veces me atravesaba. Porque <strong>si a vos todo el tiempo te est&aacute;n hablando del instinto materno, te est&aacute;n hablando de que un hijo es la mejor experiencia, de que el d&iacute;a que nazca tu hijo te vas a encontrar el verdadero amor, y tu deseo se presenta ambivalente, la presi&oacute;n se te vuelve muy dif&iacute;cil</strong>. Creo que todav&iacute;a todo lo que hemos desarmado en t&eacute;rminos del amor rom&aacute;ntico con la idea de la familia todav&iacute;a no se pudo. Es el gran concepto que falta dinamitar un poco, desmigajar entendiendo que es mucho m&aacute;s complejo y est&aacute; mucho m&aacute;s contaminado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sichel se dedica a la divulgación de la filosofía y a temas de educación, crianza y maternidad. Es autora del newsletter &quot;Harta(S)&quot;."
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                Sichel se dedica a la divulgación de la filosofía y a temas de educación, crianza y maternidad. Es autora del newsletter &quot;Harta(S)&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el ensayo tambi&eacute;n habl&aacute;s de los adultos, padres y madres, y su dificultad para descentrarse: quieren intervenir en terrenos que tal vez pertenecen a los docentes a los m&eacute;dicos o a los especialistas, quieren estar detr&aacute;s de cada cosa que comen. &iquest;A qu&eacute; lo atribu&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, para m&iacute; hay algo parad&oacute;jico. Por un lado hay un inter&eacute;s por controlar absolutamente la vida de esos hijos partiendo de la base de que piensan que un hijo es una propiedad. &ldquo;Bueno, &eacute;ste es mi hijo y con mi hijo quiero saber todo lo que ocurre&rdquo;. En contraposici&oacute;n con generaciones pasadas, en las que quiz&aacute;s vos te ibas a la escuela, despu&eacute;s a la casa de una amiguita, despu&eacute;s a alguna actividad o lo que sea y&nbsp;tu mam&aacute; no sab&iacute;a lo que estaba pasando con tu vida minuto a minuto. Trabajo mucho con el Ministerio de Educaci&oacute;n y mucho en escuelas, y ah&iacute; aparecen cada vez m&aacute;s los pedidos de los padres que quieren que las escuelas manden videos de lo que est&aacute;n haciendo los chicos.<strong> Una demanda incre&iacute;ble, cuando la gracia de la instituci&oacute;n escuela era que el chico tuviera una vida por fuera de la familia.</strong> Entonces, por un lado parecer&iacute;a haber un control excesivo de esos padres. Y, al mismo tiempo, hay un corrimiento del rol de autoridad en terrenos en los que de verdad ameritar&iacute;a un mayor control. Y a veces no es control, es solamente presencia y no la hay. Tambi&eacute;n trabajo con adolescentes y aparecen padres que se muestran como &ldquo;soy re tu amigo&rdquo;, &ldquo;te presto la casa para la previa&rdquo;, &ldquo;te compro tal tel&eacute;fono&rdquo;. Ah&uacute; la pregunta que yo me hago es verdaderamente por d&oacute;nde pasa la figura del adulto responsable. &iquest;Tiene que ver con controlar todo pero al mismo tiempo evitar el rol del padre que en alg&uacute;n punto se enoja con ese hijo? &iquest;No queremos defraudar a esos hijos? El adulto tambi&eacute;n se tiene que bancar que tu hijo te cierre la puerta en la cara y te diga &ldquo;te odio&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; nos pasa con eso? &iquest;Por qu&eacute; le tenemos tanto miedo a eso? Ah&iacute; creo que, a grandes rasgos, en algunos casos quedamos un poco atrapados los adultos de mi generaci&oacute;n que estamos criando. Porque corremos el riesgo a veces de caer en un &ldquo;ni&ntilde;ocentrismo&rdquo;. <strong>En pos de salir de este &ldquo;adultocentrismo&rdquo; en el que fuimos criados nosostros, nos quedamos con el imperio de estos hijos. Y a veces son unos hijos d&eacute;spotas que despu&eacute;s nos piden cualquier cosa</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Te consume la vida que de cada decisión haya que sacar el máximo rendimiento y esperar el resultado más optimizado.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Con tantas exigencias en terrenos tan diversos, &iquest;hay modo de suavizar, de ablandar un poco el malestar? Vos, por ejemplo, habl&aacute;s de algunos volantazos que decidiste dar en tu vida.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, yo siempre evito esto de &ldquo;dar tres tips para salir de tal problema&rdquo; (risas). No adopto ese camino porque pienso que ser&iacute;a contradictorio. Pero s&iacute; me interesa marcar algunas cosas. <strong>Creo que debemos crearnos otras nociones de adultez m&aacute;s amables y que por lo menos se correspondan un poco m&aacute;s con la &eacute;poca en la que vivimos. </strong>No quedarnos en el meme que muestra &ldquo;tu pap&aacute; a los 30 ten&iacute;a una casa y vos apenas te compraste unas Pringles&rdquo;. Quiz&aacute;s la adultez de ahora es esta y compararse todo el tiempo con im&aacute;genes idealizadas de adulteces anteriores tampoco est&aacute; bueno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Siempre aparece esto de la generaci&oacute;n de hierro o la de cristal.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Y, bueno, esta es la adultez que nos toc&oacute; ahora. Me parece que nos tenemos que hacer cargo del lugar que ocupamos y reivindicar las vidas que estamos viviendo, poder decir &ldquo;esto es lo que soy hoy, esto es lo que puedo&rdquo;. Eso por un lado. Despu&eacute;s, algo que parece una boludez pero no lo es en esta &eacute;poca, es que creo que tenemos pensarnos con otros. Entender que vivimos en una sociedad con normas, con una comunidad, con personas.<strong> Salir de esta cosa tan individualista que todo el tiempo nos habla a cada uno como si fu&eacute;ramos g&oacute;nadas aisladas en las que vos pod&eacute;s resolver tu vida por fuera. Pensar eso y entender que tenemos derecho a rendirnos y a rearmarnos las veces que queramos de diferentes formas. </strong>No somos menos adultos por cambiar de profesi&oacute;n, por querer cambiar de pareja. Habilitarse a pegar los volantazos que quieras pegar en tu vida. Yo lo digo y parece una pelotudez, pero todos los d&iacute;as recibo mensajes de gente que me dice &ldquo;tengo 40, mi sue&ntilde;o es tal, no s&eacute; si ya es tarde&rdquo;. El famoso &ldquo;ya es tarde&rdquo;. Bueno, se supone que muchos vamos a vivir, no s&eacute;, entre 80 y 100 a&ntilde;os, as&iacute; que tenemos bastante tiempo para pensar que a los 40 tenemos que tener la vida resuelta. Creo que va por ah&iacute;, por recuperar algo del orden del deseo, tambi&eacute;n. No dejarlo solo para esos momentos de la vida que parecieran ser los 18, cuando se supone que hay que decidir qu&eacute; vas a hacer con tu vida.&nbsp;&iquest;Viste que ahora en las redes est&aacute; muy de moda llamarse viejo a los 30? Me pone loca. Bueno, basta, me parece que tenemos que poder entender que hay cosas no van asociadas a una edad sino a una b&uacute;squeda.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/florencia-sichel-adultos-actuales-hay-miedo-vulnerabilidad-mostrar-contradicciones_1_12599870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2025 03:04:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Florencia Sichel: “En los adultos actuales hay mucho miedo a la vulnerabilidad y a mostrar algunas contradicciones”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Florencia Sichel,Libros,Filosofía,Maternidad,Ensayo]]></media:keywords>
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