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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Brain rot]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/brain-rot/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Brain rot]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ponele freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/223bb13f-e366-4eca-bcfa-7fb0552ef90e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ponele freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Sientes que pasar demasiado tiempo de baja calidad frente a la pantalla te está haciendo más tonto? Desde prestar atención a tu entorno hasta 'limpiar' tu mente, los expertos comparten consejos sobre cómo agudizar la mente y mantenerla en plena forma</p><p class="subtitle">De internautas a usuarios: ¿en qué momento internet dejó de ser un sitio al que acudir para divertirnos?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez tuviste uno de esos d&iacute;as en los que no consegu&iacute;s hacer nada, pero aun as&iacute; te sent&iacute;s agotado? Claro que s&iacute;: <strong>&ldquo;brain rot&rdquo; (degeneraci&oacute;n cerebral), la palabra del a&ntilde;o de Oxford para 2024</strong>, todav&iacute;a no aparece en ning&uacute;n diccionario m&eacute;dico, pero probablemente se entienda mejor como el deterioro de las capacidades cognitivas que se deriva de la exposici&oacute;n constante a informaci&oacute;n de f&aacute;cil asimilaci&oacute;n. Y, gracias a la omnipresencia de los videos cortos y las redes sociales, es casi seguro que est&eacute; en aumento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando interactuamos con este tipo de contenidos, nuestro cerebro est&aacute; a la vez infrautilizado -porque la informaci&oacute;n es f&aacute;cil de entender- y sobrecargado, porque hay much&iacute;sima informaci&oacute;n que asimilar&rdquo;, afirma la Dra. Wendy Ross, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la London Metropolitan University. &ldquo;Por eso termin&aacute;s cansado aunque solo est&eacute;s desplaz&aacute;ndote por la pantalla en el sof&aacute;&rdquo;. &iquest;Quier&eacute;s invertir el proceso y recuperar tu capacidad de atenci&oacute;n? Te explicamos c&oacute;mo.
    </p><h2 class="article-text">Aprend&eacute; a resolver crucigramas cr&iacute;pticos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No temas que algunas cosas te resulten dif&iacute;ciles&rdquo;, afirma Ross. &ldquo;Las actividades que requieren un esfuerzo mental considerable, como los crucigramas cr&iacute;pticos, pueden restablecer el equilibrio entre el esfuerzo y la recompensa, y las pruebas demuestran que quedarse atascado y esforzarse por resolverlo genera una sensaci&oacute;n de dominio y &eacute;xito que perdura y aumenta con el tiempo. Introducir momentos de fricci&oacute;n cognitiva en tu vida, en lugar de encontrar la informaci&oacute;n al instante, es una buena protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dej&aacute; de recurrir a la IA para obtener respuestas f&aacute;ciles</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En la era de la IA, la mayor trampa cognitiva es delegar el pensamiento antes incluso de que el cerebro tenga la oportunidad de ponerse manos a la obra. Mucha gente oy&oacute; la frase &rdquo;usalo o perdelo&ldquo; en lo que respecta al cerebro, pero si no practic&aacute;s una destreza, o no desafi&aacute;s a tu cerebro desde el principio, no crear&aacute;s esas conexiones en absoluto&rdquo;, afirma la Dra. Lila Landowski, neurocient&iacute;fica y profesora titular de ciencias biom&eacute;dicas en la Universidad de Tasmania. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por vos: puede que el trabajo se haga, pero vos no obten&eacute;s ninguno de los beneficios. Resist&iacute; la tentaci&oacute;n de usarla, especialmente como primer paso. Gener&aacute; borradores e ideas por vos mismo. Permitite cometer errores. Dar con tus propias respuestas (aunque sean err&oacute;neas) y luego comprobar si son correctas mejora el aprendizaje. A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, el trabajo complejo, la socializaci&oacute;n y la variedad -b&aacute;sicamente cualquier cosa que te suponga un reto de forma productiva- se construye una reserva cognitiva. Y cuanta m&aacute;s reserva cognitiva se construya, m&aacute;s se puede retrasar el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hac&eacute; ejercicio a diferentes intensidades</h2><p class="article-text">
        Casi cualquier tipo de ejercicio f&iacute;sico puede mejorar el estado de &aacute;nimo, el aprendizaje y la memoria, e incluso aumentar el volumen cerebral, pero se obtienen mayores beneficios si se combina, afirma Landowski. &ldquo;El ejercicio aer&oacute;bico favorece la formaci&oacute;n de nuevas c&eacute;lulas cerebrales en el hipocampo, el centro de la memoria del cerebro, al aumentar la producci&oacute;n de prote&iacute;nas como el factor neurotr&oacute;fico derivado del cerebro, o BDNF. Al mismo tiempo, el ejercicio de resistencia promueve la producci&oacute;n de hormonas como la osteocalcina, un regulador endocrino crucial para el desarrollo y la funci&oacute;n del cerebro. Juntos, estos factores act&uacute;an un poco como un fertilizante cerebral, ayudando a las c&eacute;lulas cerebrales a crecer y conectarse&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Depender excesivamente de la IA es como tener a un entrenador personal que levante pesas por vos: puede que el trabajo se haga, pero vos no obtenés ninguno de los beneficios. Resistí la tentación de usarla, especialmente como primer paso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a realizar cada semana un poco de ejercicio cardiovascular de baja intensidad &mdash;como caminar, correr a ritmo lento o andar en bicicleta&mdash; combinado con algo de entrenamiento con pesas o flexiones y sentadillas. Pero si te sent&iacute;s con ganas, el entrenamiento m&aacute;s eficaz para prevenir el deterioro cognitivo podr&iacute;a ser tambi&eacute;n el m&aacute;s intenso. &ldquo;Practicar entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT) tres veces por semana es una de las &uacute;nicas formas de ejercicio que demostr&oacute; no solo retrasar el deterioro cognitivo, sino mejorar realmente la cognici&oacute;n&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;Y hay una ventaja adicional: las personas que practicaron HIIT durante seis meses y despu&eacute;s lo dejaron <a href="https://www.health.harvard.edu/exercise-and-fitness/cognitive-benefits-from-high-intensity-interval-training-may-last-for-years" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segu&iacute;an mostrando beneficios cognitivo</a>s cinco a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;. No te lances a eso demasiado r&aacute;pido: un 'Tabata inverso' &mdash;10 segundos de esfuerzo m&aacute;ximo y 20 segundos de descanso, repetidos ocho veces&mdash; es un buen punto de partida.
    </p><h2 class="article-text">'Lav&aacute;' tu cerebro con el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Nadie se siente bien tras una noche de sue&ntilde;o interrumpido, pero un descanso adecuado tambi&eacute;n es esencial a largo plazo: es durante las fases de sue&ntilde;o profundo cuando el sistema glinf&aacute;tico del cerebro se pone en marcha, actuando como un reinicio suave. &ldquo;A lo largo del d&iacute;a, los residuos metab&oacute;licos se acumulan en el cerebro, y solo se eliminan cuando el sistema glinf&aacute;tico est&aacute; activo&rdquo;, afirma Landowski. &ldquo;El sue&ntilde;o, y especialmente el sue&ntilde;o sin movimientos oculares r&aacute;pidos, duplica la eliminaci&oacute;n de residuos a trav&eacute;s del sistema glinf&aacute;tico&rdquo;. La posici&oacute;n del cuerpo puede marcar la diferencia: <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4524974/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> en ratones sugieren que dormir de costado es lo que m&aacute;s mejora la eliminaci&oacute;n. Pero la mejor medida es establecer un horario de sue&ntilde;o constante y ce&ntilde;irse a &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">Program&aacute; descansos de pantalla</h2><p class="article-text">
        Est&aacute; bien proponerte pasar menos tiempo con tus dispositivos, pero sin un plan es poco probable que lo consigas. &ldquo;Consider&aacute; los descansos sin pantallas como compromisos innegociables, igual que lo har&iacute;as con una reuni&oacute;n de trabajo o una obligaci&oacute;n familiar&rdquo;, afirma Alison Campbell, coach de bienestar y fundadora de la empresa de bienestar corporativo unBurnt. &ldquo;Dej&aacute; el tel&eacute;fono en otra habitaci&oacute;n para que no te distraigan las notificaciones, e intent&aacute; comprometerte a hacer una desintoxicaci&oacute;n digital de 30 minutos al d&iacute;a para darte un respiro y resetearte mentalmente de todo el ruido&rdquo;. El verdadero truco est&aacute; en convertir el tiempo sin pantallas en un placer, en lugar de una obligaci&oacute;n. &ldquo;Eleg&iacute; algunas actividades que te gusten para incluir en tu kit de herramientas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Puede ser leer un libro en papel, hacer jardiner&iacute;a &mdash;&iexcl;las plantas de interior tambi&eacute;n cuentan!&mdash; o alguna expresi&oacute;n creativa como escribir un diario, pintar o dibujar. Incluso unos breves ratos ayudan a romper el ciclo de fatiga mental que conduce al deterioro cerebral&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Le&eacute; (un poco) m&aacute;s r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        &iquest;Te cuesta concentrarte leyendo un libro? Una posible explicaci&oacute;n podr&iacute;a ser que no te resulta lo suficientemente estimulante. &ldquo;Las estimaciones var&iacute;an ligeramente, pero se cree que nuestro cerebro procesa la informaci&oacute;n a un ritmo de unas 1.400 palabras por minuto&rdquo;, afirma Oscar de Bos, autor de Focus On-Off. &ldquo;La velocidad media de lectura, por ejemplo, es de unas 250 palabras por minuto, lo cual es significativamente m&aacute;s lento, por lo que quiz&aacute; no sea de extra&ntilde;ar que nuestro cerebro empiece a pensar en otras cosas cuando los textos son un poco &aacute;ridos. Mi soluci&oacute;n para esto es que, cuando noto que mi mente empieza a divagar, muevo los ojos por las l&iacute;neas un poco m&aacute;s r&aacute;pido. Al aumentar mi velocidad de lectura, la tarea se vuelve m&aacute;s desafiante. Esto me sumerge m&aacute;s profundamente en las historias al tiempo que potencia mi concentraci&oacute;n, lo que hace mucho m&aacute;s f&aacute;cil asimilar y recordar la informaci&oacute;n. Este m&eacute;todo funciona igual de bien para las personas con dislexia que para cualquiera que tenga dificultades con las tareas habituales que nos encontramos en el trabajo. Es un principio que denomino 'llenar el vac&iacute;o&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No cambies de tarea</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que cambiamos, una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que est&aacute;bamos haciendo antes, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil seguir trabajando&rdquo;, dice De Bos. &ldquo;La profesora de gesti&oacute;n Sophie Leroy llama a esto 'residuo de atenci&oacute;n': parte de nuestra atenci&oacute;n permanece en la actividad anterior, lo que nos ralentiza y nos lleva a cometer m&aacute;s errores. Este fen&oacute;meno se produce incluso tras los cambios de atenci&oacute;n m&aacute;s sutiles: despu&eacute;s de echar un vistazo r&aacute;pido a tu bandeja de entrada o al tel&eacute;fono, tu cerebro tarda un rato en volver a la tarea anterior&rdquo;. Una forma pr&aacute;ctica de evitarlo, sugiere De Bos, es desactivar todas las notificaciones &ldquo;no humanas&rdquo;, ya sean de una aplicaci&oacute;n de redes sociales o de una empresa de reparto de pizzas. Otra es programar las tareas m&aacute;s importantes a primera hora del d&iacute;a, para que no haya residuos de atenci&oacute;n persistentes de otras tareas que te distraigan mientras las realizas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que cambiamos [de tarea], una parte de nuestro cerebro se aferra a lo que estábamos haciendo antes, lo que hace más difícil seguir trabajando</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Entren&aacute; tu atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si sent&iacute;s que todo es un caos, escuch&aacute; lo que ocurre a tu alrededor y, a continuaci&oacute;n, eleg&iacute; un sonido concreto &mdash;el canto de los p&aacute;jaros, el tictac de un reloj, el tr&aacute;fico lejano&mdash; y concentrate en &eacute;l durante unos instantes. &ldquo;Este entrenamiento para mejorar la atenci&oacute;n se basa en una t&eacute;cnica utilizada para el tratamiento de la ansiedad y la depresi&oacute;n&rdquo;, explica el hipnoterapeuta cl&iacute;nico Paul Levrant. &ldquo;Desarrolla de forma natural el &rdquo;m&uacute;sculo de la atenci&oacute;n&ldquo;. Lo mejor es empezar con una banda sonora artificial &mdash;hay muchas en YouTube&mdash;, pero cuanto m&aacute;s practiques, mejor lo har&aacute;s. Para ir m&aacute;s all&aacute;, aplic&aacute; el mismo enfoque a tus otros sentidos &mdash;por ejemplo, concentr&aacute;ndote en c&oacute;mo se siente la ropa sobre tu piel o en los puntos de contacto de tu cuerpo con la silla&mdash;; esto puede acelerar mucho el progreso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Hac&eacute; un &ldquo;escaneo del estr&eacute;s&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tomate 10 minutos para hacer una pausa y pensar en las cosas que te ponen nervioso o te parecen m&aacute;s pesadas&rdquo;, sugiere Campbell. &ldquo;Cuando identificamos nuestros factores estresantes, esto ayuda a restaurar la funci&oacute;n ejecutiva cognitiva y disminuye la intensidad de la respuesta emocional. Podemos volver m&aacute;s f&aacute;cilmente al pensamiento racional y crear un plan sobre c&oacute;mo vamos a afrontar las circunstancias, en lugar de buscar una v&iacute;a de escape como ver series sin parar o el <em>doomscrolling&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text">Camin&aacute; con atenci&oacute;n plena</h2><p class="article-text">
        &iquest;Vas a dar un paseo a la hora del almuerzo? Si no ten&eacute;s que ir m&aacute;s all&aacute; de donde compr&aacute;s comida, &iquest;por qu&eacute; no te lo tom&aacute;s con m&aacute;s calma? &ldquo;Tom&aacute; conciencia de cada movimiento que hace el cuerpo al caminar: sent&iacute; tus pies sobre el suelo, el desplazamiento del peso, el uso de cada m&uacute;sculo y tend&oacute;n, y as&iacute; sucesivamente&rdquo;, dice Levrant. &ldquo;Una vez que el h&aacute;bito de concentrarse de esta manera se vuelve m&aacute;s natural, no cuesta mucho disfrutar de una mayor atenci&oacute;n en todas las dem&aacute;s &aacute;reas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Retom&aacute; un antiguo pasatiempo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pruebas s&oacute;lidas de que retomar antiguos pasatiempos, como seguir aprendiendo ese idioma que siempre quisiste dominar, aprender a tocar un instrumento musical, o cantar, bailar o hacer fotograf&iacute;a, estimula m&uacute;ltiples &aacute;reas del cerebro a la vez, al tiempo que crea nuevos circuitos&rdquo;, afirma Roxi Carare, profesora de neuroanatom&iacute;a cl&iacute;nica en la Universidad de Southampton. &ldquo;Esto ayuda mucho a ralentizar o prevenir el deterioro cognitivo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Asegurate de que tus revisiones m&eacute;dicas est&eacute;n al d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si te encontr&aacute;s en la mediana edad o sos mayor, cuidar tu salud es una preocupaci&oacute;n fundamental. &ldquo;La hipertensi&oacute;n arterial o los niveles anormales de colesterol son factores de riesgo muy importantes para la demencia&rdquo;, afirma Carare. &ldquo;Una combinaci&oacute;n de dieta saludable, algo de ejercicio f&iacute;sico y vida social te ayudar&aacute;, pero si te encontr&aacute;s en un grupo de alto riesgo, deber&iacute;as informarte primero&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ponle-freno-brain-rot-12-formas-mantenerte-lucido-mundo-mentalmente-agotador_1_13122729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 09:16:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ponele freno al ‘brain rot’: 12 formas de mantenerte lúcido en un mundo mentalmente agotador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cerebro,Demencia,Brain rot]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Estamos viviendo en una era dorada de la estupidez?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/viviendo-dorada-estupidez_1_12716393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/875c9413-2984-4cf0-937e-d8b1ac999eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x794y250.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Estamos viviendo en una era dorada de la estupidez?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los videos 'brain rot' hasta la inquietante inteligencia artificial, cada avance tecnológico parece dificultar el trabajo, la memoria, el pensamiento y el funcionamiento independiente</p></div><p class="article-text">
        Al entrar en el Media Lab del Instituto Tecnol&oacute;gico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, el futuro parece un poco m&aacute;s cercano. Las vitrinas exhiben prototipos de creaciones extra&ntilde;as y maravillosas, desde diminutos robots de escritorio hasta una escultura surrealista creada por un modelo de inteligencia artificial al que se le pidi&oacute; que dise&ntilde;ara un juego de t&eacute; hecho con partes del cuerpo. En el vest&iacute;bulo del edificio, un asistente de clasificaci&oacute;n de residuos con inteligencia artificial llamado Oscar te indica d&oacute;nde colocar tu taza de caf&eacute; usada. Cinco pisos m&aacute;s arriba, la investigadora cient&iacute;fica Nataliya Kosmyna estuvo trabajando en interfaces cerebro-ordenador port&aacute;tiles que espera que alg&uacute;n d&iacute;a permitan a las personas que no pueden hablar a causa de enfermedades neurodegenerativas, como la esclerosis lateral amiotr&oacute;fica (ELA), a comunicarse utilizando su mente.
    </p><p class="article-text">
        Kosmyna dedica gran parte de su tiempo a leer y analizar los estados cerebrales de las personas. Otro proyecto en el que est&aacute; trabajando es un dispositivo port&aacute;til &mdash;un prototipo que parece unas gafas&mdash; que puede detectar cu&aacute;ndo alguien se est&aacute; confundiendo o perdiendo la concentraci&oacute;n. Hace unos dos a&ntilde;os, comenz&oacute; a recibir correos electr&oacute;nicos inesperados de desconocidos que le contaban que hab&iacute;an empezado a utilizar grandes modelos de lenguaje como ChatGPT y que sent&iacute;an que su cerebro hab&iacute;a cambiado como consecuencia de ello. Su capacidad para recordar parec&iacute;a haber empeorado, &iquest;es eso posible?, le preguntaban. A la propia Kosmyna le hab&iacute;a sorprendido lo r&aacute;pido que la gente hab&iacute;a empezado a confiar en la IA generativa. Se dio cuenta de que sus compa&ntilde;eros de trabajo utilizaban ChatGPT en el trabajo, y hab&iacute;a comprobado que las solicitudes que recib&iacute;a de investigadores que esperaban unirse a su equipo parec&iacute;an diferentes. Esos correos electr&oacute;nicos eran m&aacute;s largos y formales y, a veces, cuando entrevistaba a los candidatos por Zoom, notaba que hac&iacute;an pausas antes de responder y miraban hacia otro lado. Se preguntaba, sorprendida, si estaban utilizando una IA como apoyo. Y si estaban utilizando la IA para algo as&iacute;, &iquest;hasta qu&eacute; punto entend&iacute;an las respuestas que le estaban dando en las entrevistas?
    </p><p class="article-text">
        Junto con algunos colegas del MIT, Kosmyna puso en marcha un experimento en el que se utilizaba un electroencefalograma para monitorizar la actividad cerebral de las personas mientras escrib&iacute;an ensayos sin ayuda digital, con la ayuda de un buscador de Internet o con ChatGPT. Descubri&oacute; que cuanto m&aacute;s ayuda externa ten&iacute;an los participantes en el estudio, menor era su nivel de conectividad cerebral. <strong>En concreto, quienes utilizaban ChatGPT para escribir mostraban una actividad significativamente menor en las redes cerebrales asociadas al procesamiento cognitivo, la atenci&oacute;n y la creatividad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, independientemente de lo que las personas que utilizaban ChatGPT sintieran que estaba pasando en sus cerebros, los esc&aacute;neres que se usaban para analizar su actividad mostraban que no estaba ocurriendo gran cosa.
    </p><p class="article-text">
        A los participantes en el estudio, todos ellos matriculados en el MIT o en universidades cercanas, se les pregunt&oacute;, justo despu&eacute;s de entregar su trabajo, si pod&iacute;an recordar lo que hab&iacute;an escrito. &ldquo;Pr&aacute;cticamente ninguno de los integrantes del grupo de ChatGPT fue capaz de citar nada&rdquo;, dice Kosmyna. &ldquo;Eso es preocupante: acababas de escribirlo y no recuerdas nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kosmyna tiene 35 a&ntilde;os, viste a la moda con un vestido camisero azul y un collar grande y multicolor, y habla a mayor velocidad de la que la gente utiliza para pensar. Seg&uacute;n explica, escribir un ensayo requiere habilidades que son importantes en nuestra vida en general: la capacidad de sintetizar informaci&oacute;n, tener en cuenta puntos de vista contrapuestos y desarrollar argumentos. Estas habilidades se utilizan en las conversaciones cotidianas. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vas a lidiar con eso si solo usas ChatGPT? &iquest;Vas a decir algo como: 'Eh... &iquest;puedo mirar mi tel&eacute;fono?', dice.
    </p><p class="article-text">
        El experimento fue peque&ntilde;o (participaron 54 personas) y a&uacute;n no fue revisado por pares. Sin embargo, en junio, Kosmyna lo public&oacute; en Internet, pensando que otros investigadores podr&iacute;an encontrarlo interesante, y luego sigui&oacute; con su d&iacute;a, sin ser consciente de que acababa de desatar un boom medi&aacute;tico internacional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de peticiones para entrevistas de periodistas, recibi&oacute; m&aacute;s de 4000 correos electr&oacute;nicos de todo el mundo, muchos de ellos de profesores estresados que sienten que sus alumnos no est&aacute;n aprendiendo adecuadamente porque utilizan ChatGPT para hacer sus deberes. Le trasladaban su preocupaci&oacute;n de que la IA est&eacute; creando una generaci&oacute;n capaz de producir trabajos aceptables, pero sin conocimientos &uacute;tiles ni comprensi&oacute;n de la materia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Kosmyna, el problema fundamental es que, <strong>tan pronto como aparece una tecnolog&iacute;a que nos facilita la vida, estamos evolutivamente preparados para utilizarla</strong>. &ldquo;A nuestro cerebro le encantan los atajos, est&aacute; en nuestra naturaleza. Pero el cerebro necesita fricci&oacute;n, enfrentarse a cierta dificultad, para aprender. Necesita tener un reto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si el cerebro necesita fricci&oacute;n, pero tambi&eacute;n la evita instintivamente, resulta interesante que lo que la tecnolog&iacute;a promete sea crear una experiencia de usuario &ldquo;sin fricciones&rdquo;, para garantizar que, siempre que pasemos de una aplicaci&oacute;n a otra o de una pantalla a otra, no encontremos resistencia. La experiencia de usuario sin fricciones es la raz&oacute;n por la que, sin pensarlo, descargamos cada vez m&aacute;s informaci&oacute;n (y trabajo) en nuestros dispositivos digitales; es la raz&oacute;n por la que es tan f&aacute;cil caer en los agujeros negros de Internet y tan dif&iacute;cil salir de ellos; es la raz&oacute;n por la que la IA generativa, como ChatGPT, ya se integr&oacute; tan completamente en la vida de la mayor&iacute;a de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos, por nuestra experiencia colectiva, que una vez que te acostumbr&aacute;s a la ciberesfera hipereficiente, el mundo real, lleno de fricciones, resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de manejar. As&iacute; que evit&aacute;s las llamadas telef&oacute;nicas, utiliz&aacute;s las cajas autom&aacute;ticas del supermercado, lo ped&iacute;s todo desde una aplicaci&oacute;n; recurr&iacute;s al celularm para hacer los c&aacute;lculos que podr&iacute;as hacer de memoria, para comprobar un dato antes de tener que rebuscarlo en tu memoria, para introducir tu destino en Google Maps y viajar de A a B con el piloto autom&aacute;tico. Quiz&aacute;s <a href="https://www.arts.gov/stories/blog/2024/federal-data-reading-pleasure-all-signs-show-slump#:~:text=Last%20fall,%20the%20NEA%20reported,54.6%20percent%20ten%20years%20earlier." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dej&aacute;s de leer libros</a> porque mantener ese tipo de concentraci&oacute;n te parece una fricci&oacute;n; quiz&aacute;s so&ntilde;&aacute;s con tener un coche aut&oacute;nomo. &iquest;Es este el amanecer de lo que la escritora y experta en educaci&oacute;n Daisy Christodoulou denomina una &ldquo;<a href="https://substack.nomoremarking.com/p/are-we-living-in-a-stupidogenic-society" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad est&uacute;pida</a>&rdquo;, un paralelo a una <a href="https://www.theguardian.com/society/2025/may/20/young-people-obesity-2030-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad obes&oacute;gena</a>, en la que es f&aacute;cil volverse est&uacute;pido porque las m&aacute;quinas pueden pensar por vos?
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia humana es demasiado amplia y variada como para reducirla a palabras como &ldquo;est&uacute;pida&rdquo;, pero hay se&ntilde;ales preocupantes de que toda esta comodidad digital nos est&aacute; costando muy cara. En los pa&iacute;ses econ&oacute;micamente desarrollados que forman parte de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE), las puntuaciones de Pisa, que miden las habilidades de lectura, matem&aacute;ticas y ciencias de los j&oacute;venes de 15 a&ntilde;os, tendieron a alcanzar su m&aacute;ximo alrededor de 2012. Si bien a lo largo del siglo XX las puntuaciones del coeficiente intelactual (CI) aumentaron a nivel mundial, quiz&aacute;s debido a un mejor acceso a la educaci&oacute;n y a una mejor nutrici&oacute;n, en muchos pa&iacute;ses desarrollados parecen haber disminuido.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La inteligencia humana es demasiado amplia y variada como para reducirla a palabras como &#039;estúpida&#039;, pero hay señales preocupantes de que toda esta comodidad digital nos está costando muy cara.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de las puntuaciones en las pruebas y el CI es objeto de un acalorado debate. Lo que es m&aacute;s dif&iacute;cil de discutir es que, con cada avance tecnol&oacute;gico, profundizamos nuestra dependencia de los dispositivos digitales y nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil trabajar, recordar, pensar o, francamente, funcionar sin ellos. &ldquo;Solo los desarrolladores de <em>software</em> y los traficantes de drogas llaman a la gente usuarios&rdquo;, comenta Kosmyna en un momento dado, molesta por la decisi&oacute;n de las empresas de inteligencia artificial de distribuir masivamente sus productos a la sociedad antes de que comprendamos plenamente los costes psicol&oacute;gicos y cognitivos.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo<em> online</em>, en constante expansi&oacute;n y sin fricciones, vos sos ante todo un usuario: pasivo, dependiente. En la era naciente de la desinformaci&oacute;n y los <em>deepfakes</em> generados por la IA, &iquest;c&oacute;mo mantendremos el escepticismo y la independencia intelectual que necesitaremos? Cuando aceptemos que nuestras mentes ya no nos pertenecen, que simplemente no podemos pensar con claridad sin la ayuda de la tecnolog&iacute;a, &iquest;cu&aacute;ntos de nosotros quedar&aacute;n para resistir?
    </p><p class="article-text">
        Si empez&aacute;s a decirle a la gente que te preocupa lo que las m&aacute;quinas inteligentes est&aacute;n haciendo a nuestros cerebros, corr&eacute;s el riesgo de que, en un futuro no muy lejano, todo el mundo se r&iacute;a de lo anticuado que so. S&oacute;crates tem&iacute;a que la escritura debilitara la memoria de las personas y fomentara solo una comprensi&oacute;n superficial: no la sabidur&iacute;a, sino &ldquo;la presunci&oacute;n de sabidur&iacute;a&rdquo;, un argumento que se asemeja mucho a muchas cr&iacute;ticas a la IA. Lo que ocurri&oacute; en cambio fue que la escritura y los avances tecnol&oacute;gicos que le siguieron &mdash;la imprenta, los medios de comunicaci&oacute;n, la era de Internet&mdash; hicieron que cada vez m&aacute;s personas tuvieran acceso a m&aacute;s informaci&oacute;n. M&aacute;s personas pod&iacute;an desarrollar grandes ideas y compartirlas m&aacute;s f&aacute;cilmente, lo que nos hizo m&aacute;s inteligentes e innovadores, tanto a nivel individual como colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo, la escritura no solo cambi&oacute; la forma en que accedemos y retenemos la informaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n cambi&oacute; nuestra forma de pensar. Una persona puede realizar tareas m&aacute;s complejas con un cuaderno y papel a mano que sin ellos: la mayor&iacute;a de las personas no pueden calcular 53.683 dividido por 7 en su cabeza, pero podr&iacute;an intentar hacer una divisi&oacute;n larga en papel. No podr&iacute;a haber dictado este art&iacute;culo, pero escribir me ayud&oacute; a organizar y aclarar mis pensamientos. Como seres humanos, somos muy buenos en lo que los expertos denominan &ldquo;descarga cognitiva&rdquo;, es decir, utilizar nuestro entorno f&iacute;sico para reducir nuestra carga mental, lo que a su vez nos ayuda a realizar tareas cognitivas m&aacute;s complejas. Imaginate lo dif&iacute;cil que ser&iacute;a funcionar cada d&iacute;a sin un calendario o recordatorios en el tel&eacute;fono, o sin Google para recordarlo todo por ti. En el mejor de los casos, las personas inteligentes que trabajan en colaboraci&oacute;n con m&aacute;quinas inteligentes lograr&aacute;n nuevas haza&ntilde;as intelectuales y resolver&aacute;n problemas dif&iacute;ciles: ya estamos viendo, por ejemplo, c&oacute;mo la IA puede ayudar a los cient&iacute;ficos a descubrir <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-024-03434-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos medicamentos m&aacute;s r&aacute;pidamente</a> y a los m&eacute;dicos a detectar <a href="https://www.cancer.gov/research/infrastructure/artificial-intelligence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el c&aacute;ncer de forma m&aacute;s temprana y eficaz</a>.
    </p><p class="article-text">
        La complicaci&oacute;n es que, si la tecnolog&iacute;a realmente nos est&aacute; haciendo m&aacute;s inteligentes, convirti&eacute;ndonos en m&aacute;quinas eficientes de procesamiento de informaci&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; pasamos tanto tiempo sinti&eacute;ndonos tontos?
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado,<em> 'brain rot'</em> (podredumbre cerebral) fue nombrada la <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-mental-2024-palabra-ano-diccionario-oxford_1_11869165.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">palabra del a&ntilde;o</a> por Oxford, un t&eacute;rmino que abarca tanto la sensaci&oacute;n espec&iacute;fica de estupidez que nos invade cuando pasamos demasiado tiempo navegando por basura en Internet como el contenido corrosivo y agresivamente tonto en s&iacute; mismo, los memes sin sentido y el galimat&iacute;as de la IA. Cuando sostenemos nuestros tel&eacute;fonos, en teor&iacute;a tenemos la mayor parte del conocimiento acumulado del mundo al alcance de la mano, as&iacute; que &iquest;por qu&eacute; pasamos tanto tiempo arrastrando nuestros ojos por basura?
    </p><p class="article-text">
        Una de las cuestiones es que nuestros dispositivos digitales no fueron dise&ntilde;ados para ayudarnos a pensar de forma m&aacute;s eficiente y clara; casi todo lo que encontramos en Internet ha sido dise&ntilde;ado para captar y monetizar nuestra atenci&oacute;n. Cada vez que agarr&aacute;s el tel&eacute;fono con la intenci&oacute;n de realizar una tarea sencilla, discreta y potencialmente enriquecedora, como consultar las noticias, tu cerebro primitivo de cazador-recolector se enfrenta a una industria tecnol&oacute;gica multimillonaria dedicada a desviarte de tu objetivo y mantener tu atenci&oacute;n, pase lo que pase. Para ampliar la met&aacute;fora de Christodoulou, del mismo modo que una de las caracter&iacute;sticas de una sociedad obesog&eacute;nica son los desiertos alimentarios &mdash;barrios enteros en los que no se puede comprar comida saludable&mdash;, gran parte de Internet son desiertos informativos, en los que el &uacute;nico alimento disponible para el cerebro es basura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Del mismo modo que en una sociedad obesogénica hay desiertos alimentarios —barrios enteros en los que no se puede comprar comida saludable—, gran parte de Internet son desiertos informativos, en los que el único alimento disponible para el cerebro es basura.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os 90, la consultora tecnol&oacute;gica Linda Stone, que trabajaba como profesora en la Universidad de Nueva York, se dio cuenta de que sus alumnos utilizaban la tecnolog&iacute;a de forma muy diferente a sus colegas de Microsoft, donde tambi&eacute;n trabajaba. Mientras que sus colegas de Microsoft eran disciplinados a la hora de trabajar con dos pantallas &mdash;una para el correo electr&oacute;nico, por ejemplo, y otra para Word o una hoja de c&aacute;lculo&mdash;, sus alumnos parec&iacute;an intentar hacer 20 cosas a la vez. Acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;atenci&oacute;n parcial continua&rdquo; para describir el estado estresante e involuntario en el que a menudo nos encontramos cuando intentamos alternar entre varias actividades que exigen un gran esfuerzo cognitivo, como responder a correos electr&oacute;nicos mientras estamos en una llamada de Zoom. Cuando o&iacute; por primera vez este t&eacute;rmino, me di cuenta de que, como la mayor&iacute;a de las personas que conozco, vivo la mayor parte de mi vida en un estado de atenci&oacute;n parcial continua, ya sea mirando con culpa mi tel&eacute;fono cuando deber&iacute;a estar jugando con mis hijos, o distra&iacute;da incesantemente por mensajes de texto y correos electr&oacute;nicos cuando intento escribir, o tratando de relajarme mientras veo Netflix y simult&aacute;neamente hago la compra <em>online,</em> pregunt&aacute;ndome por qu&eacute; me siento tan relajada como una cena recalentada en el microondas. 
    </p><p class="article-text">
        La multitarea digital nos hace sentir productivos, pero a menudo es una ilusi&oacute;n. &ldquo;Tienes la falsa sensaci&oacute;n de estar al tanto de todo sin llegar nunca al fondo de nada&rdquo;, me dice Stone. Tambi&eacute;n te hace sentir permanentemente nervioso: un estudio que realiz&oacute; revel&oacute; que el 80% de las personas experimentan lo que denomina &ldquo;apnea de pantalla&rdquo; cuando revisan sus correos electr&oacute;nicos: se quedan tan atrapadas en las interminables notificaciones que se olvidan de respirar correctamente. &ldquo;Tu sistema de lucha o huida se regula al alza, porque est&aacute;s constantemente tratando de estar al tanto de todo&rdquo;, dice, y esta hipervigilancia tiene un coste cognitivo: nos hace m&aacute;s olvidadizos, peores a la hora de tomar decisiones y menos atentos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La multitarea digital te da una falsa sensación de tener todo bajo control sin llegar nunca al fondo de nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Linda Stone</span>
                                        <span>—</span> profesora en la Universidad de Nueva York
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n parcial continua ayuda a explicar tanto el deterioro cerebral como el estado mental &mdash;porque &iquest;qu&eacute; es sino una sobrecarga cognitiva, el punto en el que dejas de resistirte al aluvi&oacute;n de distracciones digitales y permites que tu cerebro descanse en las c&aacute;lidas y turbias aguas de Internet?&mdash; como la existencia misma de la basura<em> online. </em>Al fin y al cabo, lo que importa a las empresas tecnol&oacute;gicas desde el punto de vista financiero no es que quieras leer lo que est&aacute;s leyendo, o que te encante lo que escuch&aacute;s o lo que est&aacute;s viendo, sino que no quieras o no puedas alejarte. Por eso los servicios de <em>streaming</em> como Netflix producen pel&iacute;culas insulsas y basadas en f&oacute;rmulas y recetas que se etiquetan eufem&iacute;sticamente como &ldquo;visionado casual&rdquo; y est&aacute;n dise&ntilde;adas literalmente para espectadores <a href="https://www.nplusonemag.com/issue-49/essays/casual-viewing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que no est&aacute;n realmente viendo</a>, y las listas de reproducci&oacute;n de Spotify est&aacute;n llenas de <a href="https://harpers.org/archive/2025/01/the-ghosts-in-the-machine-liz-pelly-spotify-musicians/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sica gen&eacute;rica de archivo</a> de artistas falsos, para proporcionar m&uacute;sica de fondo, ambientes 'Chill Out' o 'Party', para oyentes que no est&aacute;n realmente escuchando. En resumen, el Internet moderno no te convierte necesariamente en un idiota, pero sin duda te prepara para actuar como tal.
    </p><p class="article-text">
        En medio de este clima lleg&oacute; la IA generativa, con una oferta totalmente novedosa. Hasta hace poco, solo se pod&iacute;a externalizar a la tecnolog&iacute;a el recuerdo y parte del procesamiento de datos; ahora se puede externalizar el propio pensamiento. Dado que pasamos la mayor parte de nuestra vida sinti&eacute;ndonos sobreestimulados y agotados, no es de extra&ntilde;ar que muchos hayan aprovechado la oportunidad de dejar que una computadora haga m&aacute;s cosas que antes hac&iacute;amos nosotros mismos, como escribir informes de trabajo o correos electr&oacute;nicos, o planificar unas vacaciones. A medida que pasamos de la era de Internet a la era de la IA, lo que consumimos no solo es informaci&oacute;n de cada vez menor valor y ultraprocesada, sino tambi&eacute;n informaci&oacute;n que est&aacute; esencialmente predigerida, presentada de una manera dise&ntilde;ada para eludir funciones humanas importantes, como evaluar, filtrar y resumir informaci&oacute;n, o considerar realmente un problema en lugar de limitarse a la primera soluci&oacute;n que se nos presenta.
    </p><p class="article-text">
        Michael Gerlich, director del Centro de Prospectiva Corporativa Estrat&eacute;gica y Sostenibilidad de la SBS Swiss Business School, comenz&oacute; a estudiar el impacto de la IA generativa en el pensamiento cr&iacute;tico porque observ&oacute; que la calidad de los debates en el aula hab&iacute;a disminuido. A veces propon&iacute;a a sus alumnos un ejercicio en grupo y, en lugar de hablar entre ellos, se quedaban sentados en silencio, consultando sus computadoras port&aacute;tiles. Habl&oacute; con otros profesores, que hab&iacute;an observado algo similar. Gerlich realiz&oacute; recientemente un estudio en el que participaron 666 personas de diferentes edades y descubri&oacute; que quienes utilizaban la IA con m&aacute;s frecuencia obten&iacute;an puntuaciones m&aacute;s bajas en pensamiento cr&iacute;tico. (Como &eacute;l mismo se&ntilde;ala, por ahora, su trabajo solo proporciona pruebas de una correlaci&oacute;n entre ambos: es posible que las personas con menor capacidad de pensamiento cr&iacute;tico sean m&aacute;s propensas a confiar en la IA, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos investigadores, Gerlich cree que, si se utiliza de la manera adecuada, la IA puede hacernos m&aacute;s inteligentes y creativos, pero la forma en que la mayor&iacute;a de la gente la utiliza produce trabajos insulsos, poco imaginativos y cuestionables desde el punto de vista factual. Una de las preocupaciones es el llamado &ldquo;efecto de anclaje&rdquo;. Si se plantea una pregunta a la IA generativa, la respuesta que da lleva al cerebro por un camino mental determinado y hace que sea menos probable que se tengan en cuenta enfoques alternativos. &ldquo;Siempre utilizo el ejemplo siguiente: imagin&aacute; una vela. Ahora, la IA puede ayudarte a mejorar la vela. Ser&aacute; la m&aacute;s luminosa que haya existido jam&aacute;s, durar&aacute; m&aacute;s tiempo, ser&aacute; muy barata y tendr&aacute; un aspecto incre&iacute;ble, pero nunca se convertir&aacute; en una bombilla&rdquo;, afirma. Para pasar de la vela a la bombilla se necesita a una persona con capacidad de pensamiento cr&iacute;tico, alguien que pueda adoptar un enfoque ca&oacute;tico, desestructurado e impredecible para resolver problemas. Cuando, como ocurri&oacute; en muchos lugares de trabajo, las empresas usan herramientas como el chatbot Copilot sin ofrecer una formaci&oacute;n adecuada en IA, corren el riesgo de crear equipos de fabricantes de velas aceptables en un mundo que exige bombillas de alta eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe la cuesti&oacute;n m&aacute;s importante de que los adultos que utilizan la IA como atajo se beneficiaron al menos de haber pasado por el sistema educativo en los a&ntilde;os anteriores a que fuera posible conseguir un ordenador que escribiera los deberes por ellos. Una <a href="https://www.hepi.ac.uk/wp-content/uploads/2025/02/HEPI-Kortext-Student-Generative-AI-Survey-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente encuesta brit&aacute;nica</a> revel&oacute; que el <a href="https://www.hepi.ac.uk/wp-content/uploads/2025/02/HEPI-Kortext-Student-Generative-AI-Survey-2025.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">92% de los estudiantes universitarios</a> utilizan la IA y que alrededor del 20% la utilizaron para escribir toda o parte de una tarea. En estas circunstancias, &iquest;cu&aacute;nto est&aacute;n aprendiendo? &iquest;Siguen las escuelas y universidades estando preparadas para formar pensadores creativos y originales que construyan sociedades mejores y m&aacute;s inteligentes, o el sistema educativo va a producir aut&oacute;matas sin mente, cr&eacute;dulos y escritores de ensayos de IA?
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos a&ntilde;os, Matt Miles, profesor de psicolog&iacute;a en un instituto de Virginia (Estados Unidos), fue enviado a un programa de formaci&oacute;n sobre tecnolog&iacute;a en las escuelas. A los profesores se les mostr&oacute; un video en el que una estudiante es sorprendida mirando su tel&eacute;fono durante las clases. En el video, ella levanta la vista y dice: &ldquo;Creen que solo estoy en TikTok o jugando. En realidad, estoy en una sala de investigaci&oacute;n hablando con un investigador del agua de Botsuana para un proyecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es rid&iacute;culo. Se lo ense&ntilde;&aacute;s a los ni&ntilde;os y todos se r&iacute;en, &iquest;verdad?&rdquo;, dice Miles. Alarmados por la desconexi&oacute;n entre la visi&oacute;n que tienen los responsables pol&iacute;ticos de la tecnolog&iacute;a en la educaci&oacute;n y lo que los profesores ve&iacute;an en las aulas, en 2017 Miles y su colega Joe Clement, que ense&ntilde;a econom&iacute;a y gobierno en el mismo instituto, publicaron <a href="https://screenschooled.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Screen Schooled</a>, un libro en el que se argumentaba que el uso excesivo de la tecnolog&iacute;a est&aacute; embruteciendo a los ni&ntilde;os. Desde entonces, se prohibieron los tel&eacute;fonos inteligentes en sus aulas, pero los alumnos siguen trabajando con sus ordenadores port&aacute;tiles. &ldquo;Un ni&ntilde;o nos dijo algo que me pareci&oacute; muy perspicaz: 'Si me vencon el tel&eacute;fono, hay un 0% de posibilidades de que est&eacute; haciendo algo productivo. Si me ven con el ordenador port&aacute;til, hay un 50% de posibilidades&rdquo;, cuenta Miles.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la pandemia, muchos profesores se mostraban &ldquo;acertadamente esc&eacute;pticos&rdquo; sobre los beneficios de introducir m&aacute;s tecnolog&iacute;a en las aulas, observa Faith Boninger, investigadora de la Universidad de Colorado, pero cuando los confinamientos obligaron a las escuelas a pasar a la ense&ntilde;anza <em>online,</em> se cre&oacute; una nueva normalidad y las plataformas tecnol&oacute;gicas educativas como Google Workspace for Education, Kahoot! y Zearn se hicieron omnipresentes. Con la difusi&oacute;n de la IA generativa surgieron nuevas promesas de que podr&iacute;a revolucionar la educaci&oacute;n y marcar el comienzo de una era de aprendizaje personalizado para los estudiantes, al tiempo que se reduc&iacute;a la carga de trabajo de los profesores. Sin embargo, casi todas las investigaciones que encontraron beneficios en la introducci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en las aulas est&aacute;n financiadas por la industria de la tecnolog&iacute;a educativa, y la mayor&iacute;a de las investigaciones independientes a gran escala han descubierto que el tiempo que se pasa frente a la pantalla obstaculiza el rendimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ser capaz de buscar algo en Google y dar la respuesta correcta no es conocimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joe Clement</span>
                                        <span>—</span> profesor de economía en un instituto y coautor de &#039;Screen Schooled&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ejemplo, un estudio global de la OCDE revel&oacute; que cuanto m&aacute;s utilizan los estudiantes la tecnolog&iacute;a en las escuelas, <a href="https://www.bbc.com/news/business-34174796" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peores son sus resultados</a>. &ldquo;Simplemente no hay pruebas independientes a gran escala de la eficacia de estas herramientas... En esencia, lo que est&aacute; ocurriendo con estas tecnolog&iacute;as es que estamos experimentando con los ni&ntilde;os&rdquo;, afirma Wayne Holmes, profesor de estudios cr&iacute;ticos de inteligencia artificial y educaci&oacute;n en el University College de Londres. &ldquo;La mayor&iacute;a de las personas sensatas no entrar&iacute;an en un bar y se encontrar&iacute;an con alguien que les dijera: 'Tengo un nuevo medicamento. Es muy bueno para vos', y la probar&iacute;an sin m&aacute;s. Por lo general, esperamos que nuestros medicamentos se sometan a pruebas rigurosas y que nos los receten profesionales. Pero, de repente, cuando hablamos de tecnolog&iacute;a educativa, que aparentemente es muy beneficiosa para el desarrollo del cerebro de los ni&ntilde;os, no sentimos la necesidad de hacer eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que preocupa a Miles y Clement no es solo que sus alumnos est&eacute;n permanentemente distra&iacute;dos con sus dispositivos, sino que no desarrollen habilidades de pensamiento cr&iacute;tico y conocimientos profundos cuando las respuestas r&aacute;pidas est&aacute;n a solo un clic de distancia. Antes, Clement sol&iacute;a hacer a su clase preguntas como &ldquo;&iquest;En qu&eacute; lugar creen que se encuentra Estados Unidos en t&eacute;rminos de PIB per c&aacute;pita?&rdquo; y guiaba a sus alumnos mientras estos se devanaban los sesos buscando la soluci&oacute;n. Ahora, alguien habr&aacute; buscado la respuesta en Google antes incluso de que &eacute;l haya terminado la pregunta. Saben que los alumnos utilizan ChatGPT constantemente y se molestan si no se les proporciona una copia digital de sus tareas, porque entonces tienen que escribir en lugar de copiar y pegar las preguntas relevantes en un asistente de IA o en la barra de b&uacute;squeda de Google. &ldquo;Ser capaz de buscar algo en Google y dar la respuesta correcta no es conocimiento&rdquo;, afirma Clement. &ldquo;Y tener conocimientos es incre&iacute;blemente importante para que, cuando escuches algo cuestionable o tal vez falso, pienses: &iexcl;Un momento, eso contradice todos los conocimientos que tengo que dicen lo contrario, &iquest;no?'. No es de extra&ntilde;ar que haya un mont&oacute;n de idiotas por ah&iacute; que piensan que la Tierra es plana. Si le&eacute;s un blog sobre la Tierra plana, pens&aacute;s: 'Ah, eso tiene mucho sentido', porque no ten&eacute;s ning&uacute;n conocimiento ni comprensi&oacute;n&rdquo;. Internet ya est&aacute; inundado de conspiraciones y desinformaci&oacute;n, algo que solo empeorar&aacute; a medida que la IA alucine y produzca falsedades plausibles, y le preocupa que los j&oacute;venes no est&eacute;n preparados para navegar por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia, cuenta Miles, encontr&oacute; a su hijo peque&ntilde;o llorando sobre la tablet que le hab&iacute;a dado el colegio. Su hijo estaba haciendo un ejercicio de matem&aacute;ticas <em>online</em> y en &eacute;l le ped&iacute;an sumar seis usando el menor n&uacute;mero posible de fichas de uno, tres y cinco. &Eacute;l segu&iacute;a sugiriendo usar dos tres, y el ordenador le dec&iacute;a que estaba equivocado. Miles prob&oacute; con uno y cinco, y el ordenador lo acept&oacute;. &ldquo;Es el tipo de pesadilla que se tiene con una IA no humana, &iquest;verdad?&rdquo;, observa Miles: los estudiantes muchas veces abordan los temas de formas inesperadas e interesantes, pero las m&aacute;quinas tienen dificultades para lidiar con la idiosincrasia. Sin embargo, al escuchar su historia, me llam&oacute; la atenci&oacute;n otro tipo de pesadilla. Quiz&aacute;s el amanecer de la nueva era dorada de la estupidez no comience cuando nos sometamos a m&aacute;quinas superinteligentes, sino cuando entreguemos el poder a las m&aacute;quinas tontas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sophie McBain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/viviendo-dorada-estupidez_1_12716393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Oct 2025 09:49:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Estamos viviendo en una era dorada de la estupidez?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brain rot,IA,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
