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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mengele]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mengele/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mengele]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La periodista que destapó la red nazi que ocultó a Mengele en Brasil después de su estadía en Argentina y Paraguay]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/periodista-destapo-red-nazi-oculto-mengele-brasil-despues-estadia-argentina-paraguay_128_12749605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cbd52a2-efed-4839-8adc-95cab4d1add5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La periodista que destapó la red nazi que ocultó a Mengele en Brasil después de su estadía en Argentina y Paraguay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Betina Anton investigó durante seis años la trama que permitió que el Ángel de la Muerte de Auschwitz pudiera escapar del Mossad, la CIA y los cazadores de nazis y terminar sus días sin ser juzgado por sus crímenes de guerra</p></div><p class="article-text">
        Josef <strong>Mengele muri&oacute; en 1979, ahogado por accidente en una playa brasile&ntilde;a</strong>, rodeado de amigos, durante unas peque&ntilde;as vacaciones. El que <strong>fue conocido como el &Aacute;ngel de la Muerte por sus torturas a los presos de Auschwitz</strong> acab&oacute; sus d&iacute;as eludiendo al Mossad, a la CIA y a c&eacute;lebres cazadores de nazis.<strong> El &uacute;nico juicio que se hizo contra &eacute;l fue uno ficticio que organizaron 122 gemelos que sobrevivieron a los experimentos que llev&oacute; a cabo con ellos</strong> en pro de mantener y mejorar la raza aria.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede ser que el que lleg&oacute; a ser el criminal de guerra m&aacute;s buscado del mundo no pagara? La responsable fue <strong>la Kameradenwerk, una red de alemanes diseminados por Latinoam&eacute;rica que dio cobijo y protecci&oacute;n a los nazis exiliados</strong>. Sobre ella se ha escrito mucha literatura, pero nunca nadie hab&iacute;a abordado los tent&aacute;culos que llegaron al Brasil. Hasta que <strong>la periodista Betina Anton se sumergi&oacute; en archivos desembargados y cartas de Mengele</strong> que nadie hab&iacute;a le&iacute;do y pudo reconstruir todo el entramado.
    </p><p class="article-text">
        La autora ha plasmado su investigaci&oacute;n en el libro <em>Tras la pista de Mengele</em>, editado por Plataforma (o <em>Ca&ccedil;ar Mengele,</em> en catal&aacute;n, por Manifest), presentado este mi&eacute;rcoles en la librer&iacute;a Finestres de Barcelona. En el manuscrito repasa l<strong>a historia de todas las personas que ayudaron al nazi a esquivar la muerte</strong>. Una de las m&aacute;s importantes fue <strong>Liselotte Bossert</strong>, nada m&aacute;s y nada menos que la querida profesora de primaria de la misma Betina Anton.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las primeras p&aacute;ginas del libro habla de una situaci&oacute;n que es chocante: describe a Josef Mengele asistiendo a una fiesta en una escuela de S&atilde;o Paulo. &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a el &Aacute;ngel de la Muerte de Auschwitz en un festival infantil en Brasil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba a recoger a Liselotte Bossert, profesora de esa escuela, con la que iba a hacer un viaje a una finca que ten&iacute;an en la ciudad de Itapecerica da Serra. En esa &eacute;poca y en esa escuela, era muy normal tener alg&uacute;n pariente alem&aacute;n, austr&iacute;aco o suizo, as&iacute; que a nadie le pareci&oacute; rara la presencia de un hombre alem&aacute;n. Pero nadie sab&iacute;a que &eacute;l era Mengele.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n era Liselotte Bossert?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue mi profesora, aunque aquello pas&oacute; a&ntilde;os antes de que yo naciera. Lo que s&iacute; pas&oacute; mientras yo estaba all&iacute; fue que, un d&iacute;a, cuando ten&iacute;a seis a&ntilde;os, Liselotte desapareci&oacute;. No sab&iacute;a por qu&eacute;, pero todos los adultos a mi alrededor empezaron a decir un nombre: Mengele. Por supuesto, no sab&iacute;a qui&eacute;n era, pero intu&iacute;a que hab&iacute;a hecho cosas terribles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Liselotte desapareci&oacute; en mitad de un curso lectivo para no volver jam&aacute;s a la escuela</strong>. Y no volvi&oacute; porque <strong>ella fue la persona que enterr&oacute; a Mengele con un nombre falso en Brasil en 1979</strong>. Ella y su familia le dieron protecci&oacute;n y lo acogieron durante los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os de su vida. Pero eso no se supo hasta 1985.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel jug&oacute; Liselotte Bossert en la vida de Mengele?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La suya era una familia normal y actuaban como buenos amigos, porque lo eran. Es cierto que nunca vivieron en la misma casa, pero los Bossert le visitaban, se iban juntos de vacaciones y eran responsables de su bienestar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo llega una &ldquo;familia normal&rdquo; a ser responsable del bienestar de un criminal de guerra nazi en Brasil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando conocieron a Mengele no sab&iacute;an que era un nazi. Les presentan amigos en com&uacute;n que s&iacute; sab&iacute;an qui&eacute;n era porque necesitaban que alguien estuviera pendiente de &eacute;l. Y se llegan a hacer grandes amigos. Los hijos de Liselotte llamaban &ldquo;t&iacute;o&rdquo; a Mengele y se convirti&oacute; en uno m&aacute;s de la familia. Por eso, cuando se enteraron de qui&eacute;n era, no le denunciaron a las autoridades. Y eso que sobre su cabeza lleg&oacute; a pesar una recompensa de m&aacute;s de 3,4 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Liselotte jam&aacute;s lleg&oacute; a pensar en Mengele como un criminal. Siempre lo vio como un m&eacute;dico que hac&iacute;a un trabajo cient&iacute;fico en el marco de una ideolog&iacute;a concreta que hac&iacute;a que sus premisas tuvieran sentido. Ten&iacute;a sentido experimentar con seres humanos para saber m&aacute;s sobre la raza y para garantizar la supervivencia de las personas arias. Ten&iacute;a sentido intentar esterilizar a gran parte de la poblaci&oacute;n. Y ten&iacute;a sentido investigar con los presos, aunque supusiera torturarles y dejarles secuelas de por vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mengele decidió ir a Italia y, desde allí, tomó un avión hacia Argentina, donde el presidente era Juan Domingo Perón, quien recibió a los nazis con los brazos abiertos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se dice de Mengele que era un loco o un pseudocient&iacute;fico, pero no es verdad. Ten&iacute;a una formaci&oacute;n excelente y sab&iacute;a lo que hac&iacute;a. Y, por contra de lo que se pueda pensar, no era una excepci&oacute;n. &Eacute;l simplemente fue el m&aacute;s famoso, pero los m&eacute;dicos como &eacute;l eran la norma en el sistema nazi.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo primero que hace cuando empieza su investigaci&oacute;n, que dur&oacute; seis a&ntilde;os, es buscar a Liselotte Bossert, despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os sin verla. &iquest;Qu&eacute; le dijo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuve durante muchos a&ntilde;os esta historia en mi cabeza, le&iacute; mucho y vi que no hab&iacute;a libros sobre la vida de Mengele en Brasil escritos por gente del Brasil. Y la &uacute;nica que pod&iacute;a dar detalles sobre aquello era Liselotte. Me cost&oacute; encontrarla, porque en Internet no hab&iacute;a informaci&oacute;n sobre ella y las otras profesoras no me dec&iacute;an nada.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a su direcci&oacute;n porque la vi en un informe policial de la &eacute;poca, as&iacute; que fui all&iacute; para hablar con ella. Llam&eacute; al timbre y, de la primera planta, se asom&oacute; una mujer. Le dije que era periodista y exalumna suya y accedi&oacute; a hablar conmigo, pero advirti&eacute;ndome de que no hablaba sobre el tema de Mengele porque ten&iacute;a &ldquo;un acuerdo con los jud&iacute;os&rdquo;. Segu&iacute; preguntando. Despu&eacute;s de media hora me dijo: &ldquo;&iquest;Sabes?, creo que es mejor que investigues otra cosa. Este es un caso muy peligroso y no deber&iacute;as seguir. No quiero que hagan da&ntilde;o a una exalumna m&iacute;a&rdquo;. Yo empezaba a tener miedo y pens&eacute; que nunca llegar&iacute;a a escribir el libro. Pero aqu&iacute; estamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y est&aacute; bien.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero he ido recibiendo m&aacute;s amenazas. Gente que me dec&iacute;a que no pod&iacute;a usar sus nombres en el libro, que me denunciar&iacute;an. Pero tengo documentos, cartas y archivos que demuestran que lo que digo es verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vayamos a esas cartas. Consigue explicar la vida de Mengele en Brasil a trav&eacute;s de unas ochenta misivas que escribi&oacute; y recibi&oacute; durante su exilio. &iquest;Qu&eacute; encuentra en ellas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaban en el Museo de la Polic&iacute;a Nacional de Brasil. Nadie hab&iacute;a estudiado esas cartas porque estaban escondidas. Fue muy dif&iacute;cil acceder a ellas, pero cuando las tuve, vi que hablaban de la vida cotidiana de Mengele, de las cosas que le gustaban. Por ejemplo, le encantaba ver telenovelas, ir a librer&iacute;as alemanas y encontrarse con compatriotas. Ten&iacute;a una vida muy c&oacute;moda. Lo que no encontr&eacute; fue arrepentimiento. Ni una palabra sobre lo que hizo en Auschwitz, ni una sola reflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tanto en esas cartas como en el diario que escribi&oacute; durante a&ntilde;os intenta desmontar la idea que el mundo se hab&iacute;a formado de &eacute;l. &iquest;Qu&eacute; sinti&oacute; cuando vio que intent&oacute; justificar lo que hab&iacute;a hecho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Repulsi&oacute;n. Por eso dediqu&eacute; cinco cap&iacute;tulos del libro a explicar lo que hizo en Auschwitz, las miles de personas que envi&oacute; a la c&aacute;mara de gas y los experimentos que realiz&oacute;. Porque, si no lo hac&iacute;a, las nuevas generaciones no sabr&aacute;n qui&eacute;n fue. Si solo explico qu&eacute; hizo en Brasil, se le podr&iacute;a ver como una persona normal, alguien que era bueno con los hijos de Liselotte, un cient&iacute;fico tratado de manera injusta. Una buena persona.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l explica que sus investigaciones ten&iacute;an un objetivo que &eacute;l consideraba noble y ten&iacute;a la idea de que, despu&eacute;s de la guerra, sus aportaciones ser&iacute;an reconocidas y acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en un reconocido profesor de medicina en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero, en acabar la guerra, cuando los sovi&eacute;ticos liberan Auschwitz, tuvo que huir. &iquest;C&oacute;mo consigue salir del pa&iacute;s alguien que estaba en las listas de criminales de guerra m&aacute;s buscados? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con mucha suerte. Mengele fue detenido dos veces por los americanos en Alemania. Como hab&iacute;a tantas personas en b&uacute;squeda y captura, deten&iacute;an sistem&aacute;ticamente a todos los militares y, cuando los ten&iacute;an retenidos, intentaban identificar a los miembros de las SS, que eran a quienes en realidad buscaban.
    </p><p class="article-text">
        Los identificaban porque, cuando empez&oacute; la guerra, les hac&iacute;an un tatuaje con su grupo sangu&iacute;neo en el brazo izquierdo. Pero Mengele entr&oacute; en las SS antes de la guerra y no ten&iacute;a la marca. As&iacute; que pudo escapar y se mud&oacute; a un pueblo cerca de G&uuml;nzburg, su ciudad natal. All&iacute; estuvo tres a&ntilde;os, pensando que el peligro hab&iacute;a pasado, pero entonces los americanos pasaron a buscar a m&eacute;dicos y otros profesionales que hab&iacute;an trabajado en los campos de concentraci&oacute;n y exterminio.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de sus antiguos colegas fueron extraditados a Polonia para ser juzgados. As&iacute; que <strong>decidi&oacute; ir a Italia y, desde all&iacute;, tom&oacute; un avi&oacute;n hacia Argentina, donde el presidente era Juan Domingo Per&oacute;n, quien recibi&oacute; a los nazis con los brazos abiertos. No s&oacute;lo a Mengele, sino tambi&eacute;n a Adolf Eichmann o Wilhem Sasser</strong>. Y Hans-Ulrich Rudel, el piloto de la Luftwaffe m&aacute;s condecorado por Hitler y quien ten&iacute;a muchas conexiones en Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro que, en Buenos Aires, hab&iacute;a un &ldquo;ambiente nazi&rdquo;. &iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fui all&iacute; durante la investigaci&oacute;n y <strong>vi que los nazis viv&iacute;an muy cerca los unos de los otros, en casas muy grandes en las que se reun&iacute;an y pod&iacute;an hablar libremente. Mengele volvi&oacute; a sentirse seguro all&iacute;, hasta el punto que empez&oacute; a usar su nombre real</strong>. Y todo fue bien hasta que, en 1959, se decreta una orden de arresto internacional contra &eacute;l a ra&iacute;z de los relatos de los supervivientes del Holocausto.
    </p><p class="article-text">
        Entonces <strong>huy&oacute; a Paraguay, donde tambi&eacute;n hab&iacute;a una gran comunidad alemana amparada por el dictador Alfredo Stroessner. All&iacute; pudo hacer negocios y hasta consigui&oacute; la nacionalidad paraguaya</strong> bajo el nombre de Jos&eacute; Mengele. Pero aquello <strong>dur&oacute; poco, hasta 1960, que fue cuando el Mossad secuestr&oacute; a Adolf Eichmann</strong>, oficial de las SS responsable de organizar el traslado de presos a los campos de concentraci&oacute;n. <strong>Entonces Mengele vuelve a huir, esta vez hacia Brasil</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La intenci&oacute;n del Mossad era secuestrar a Mengele y a Eichmann en la misma operaci&oacute;n y llevarles juntos a Jerusal&eacute;n para juzgarles y generar un gran golpe de efecto. &iquest;Por qu&eacute; no lo consiguieron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habl&eacute; con Rafi Eitan, comandante del Mossad responsable de aquella operaci&oacute;n, y me cont&oacute; que la idea del doble secuestro provoc&oacute; divisiones internas. Una vez tuvieron a Eichmann, algunos quisieron esperar para encontrar a Mengele para no levantar sospechas. Otros prefirieron asegurar lo que ya ten&iacute;an y llevar a Eichmann a Jerusal&eacute;n para reducir el riesgo de que pudiera escapar. Finalmente, hicieron lo segundo y, claro, Mengele se enter&oacute; y pudo huir al Brasil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>All&iacute;, Mengele volvi&oacute; a tener suerte. El Mossad le sigui&oacute; la pista y hasta llegaron a verlo cara a cara, pero no le detuvieron. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando habl&eacute; con &eacute;l, Rafi Eitan ten&iacute;a 90 a&ntilde;os pero lo recordaba todo. Me cont&oacute; que hab&iacute;a reclutado a un brasile&ntilde;o que viv&iacute;a en un kibbutz. Llegaron muy cerca, tanto que se lo cruzaron a la salida de su finca. Pero no le detuvieron. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque el Mossad, que es uno de los servicios de inteligencia m&aacute;s eficientes del mundo, tiene unos protocolos muy r&iacute;gidos. No es ver a alguien, secuestrarle y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tienen tres fases: la primera es el reconocimiento de la persona para saber d&oacute;nde vive, qu&eacute; hace, con qui&eacute;n habla&hellip; Despu&eacute;s, hacen un plan para el secuestro y la huida y, luego, lo ejecutan. En el caso Mengele, no pasaron de la primera etapa. La cuesti&oacute;n es que, en ese momento, Egipto estaba produciendo misiles, con la ayuda de cient&iacute;ficos alemanes, que pod&iacute;an impactar en el Estado de Israel en cualquier momento. El Mossad, que en aquel momento era una agencia muy peque&ntilde;a, llam&oacute; a todos sus agentes de vuelta. As&iacute; que Mengele volvi&oacute; a tener una suerte incre&iacute;ble y volvi&oacute; a escapar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Buenos Aires había un “ambiente nazi”. Los nazis vivían muy cerca los unos de los otros, en casas muy grandes en las que se reunían y podían hablar libremente. Mengele volvió a sentirse seguro allí, hasta el punto de que empezó a usar su nombre real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Aparte de la suerte, si Mengele pudo escapar fue gracias a una red de personas, la mayor&iacute;a de origen alem&aacute;n, que se organizaron para dar cobijo a nazis en Latinoam&eacute;rica. Hollywood ha presentado esa red con el nombre de </strong><em><strong>Odessa</strong></em><strong>, pero usted asegura que no funcionaba como nos la presenta el cine. &iquest;C&oacute;mo era, entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El nombre <em>Odessa</em> se empez&oacute; a usar a partir del <em>bestseller</em> de Frederick Forsyth en los 70. Pero, en realidad, no exist&iacute;a. Hasta el marido de Liselotte, cuando fue interrogado tras la muerte de Mengele, dijo que no exist&iacute;a<em> Odessa</em>. Lo que s&iacute; exist&iacute;a era una red de ayuda llamada <em>Kameradenwerk </em>creada por Rudel, el piloto de las SS. Siempre volvemos a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Era un entramado formado por sus contactos por toda Latinoam&eacute;rica para conectar a amigos que pudieran ayudar a exiliados nazis. Fue Rudel quien puso a Mengele en contacto con Wolfgang Gerhardt, un austr&iacute;aco que viv&iacute;a en Brasil. Y, a trav&eacute;s suyo, acaban entrando en escena todas las personas que cuidaron de &eacute;l, entre ellas Liselotte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa red funciona tan bien que Mengele elude al Mossad, a la CIA y a los cazadores de nazis y muere, en 1979, sin que nadie lo sepa. Todo se reactiva en 1985, cuando se emite una nueva orden de detenci&oacute;n internacional contra &eacute;l. &iquest;Por qu&eacute; entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sus v&iacute;ctimas fueron las que se reactivaron. Todo empez&oacute; con dos gemelas, Eva y Miriam, que sufr&iacute;an graves problemas de salud y nadie sab&iacute;a por qu&eacute;. Los m&eacute;dicos les ped&iacute;an sus expedientes, pero ellas no pod&iacute;an entregarlos porque, fuera lo que fuera lo que les pasaba, se origin&oacute; en Auschwitz a consecuencia de los experimentos de Mengele. Y de aquello no hab&iacute;a registros.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica esperanza que ten&iacute;an era encontrar a otros gemelos que hubieran pasado por lo mismo que ellas. Llegaron a encontrar a 122 supervivientes y decidieron celebrar un juicio ficticio contra Mengele, en Jerusal&eacute;n, en 1985. Dur&oacute; tres d&iacute;as y en las televisiones de todo el mundo se escucharon los testimonios de los supervivientes de Auschwitz. Aquello caus&oacute; tanta conmoci&oacute;n que diversos gobiernos decidieron que era hora de encontrar al nazi m&aacute;s buscado del momento. As&iacute; que Alemania, Israel y Estados Unidos unieron esfuerzos y acabaron encontr&aacute;ndole a trav&eacute;s de las mismas cartas que yo he usado para hacer este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y esas cartas les llevan hasta la casa de Liselotte Bossert. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Correcto. Pero Mengele llevaba muerto seis a&ntilde;os. De hecho, muri&oacute; ahogado en una playa durante una excursi&oacute;n con la familia Bossert, tras la que Liselotte decidi&oacute; enterrarle con un nombre falso. As&iacute; se lo cont&oacute; a la polic&iacute;a cuando fueron a su casa, pero en un principio nadie la crey&oacute;. As&iacute; que se procedi&oacute; a la exhumaci&oacute;n del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aceptar que Mengele estaba muerto era aceptar que todas las agencias de inteligencia y los cazadores de nazis que hab&iacute;an intentado encontrarle hab&iacute;an fallado. &iquest;Cost&oacute; mucho que se aceptaran los resultados de las investigaciones forenses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bastante, s&iacute;. Hubo m&aacute;s prensa en esa exhumaci&oacute;n que en el entierro del primer ministro Tancredo Neves, que fue tres meses antes. As&iacute; que todo el mundo pudo ver c&oacute;mo los cient&iacute;ficos brasile&ntilde;os manipulaban el cad&aacute;ver sin guantes y pisaban la tumba. Uno de ellos hasta sostuvo el cr&aacute;neo ante las c&aacute;maras, como si fuera una escena de <em>Hamlet</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando los cient&iacute;ficos brasile&ntilde;os concluyeron, despu&eacute;s de semanas de pruebas forenses, que el cad&aacute;ver era de Mengele, muchos gobiernos no lo creyeron. Especialmente el de Israel, un pa&iacute;s en el que corr&iacute;an muchas teor&iacute;as conspiranoicas que sosten&iacute;an que el nazi hab&iacute;a fingido su propia muerte.
    </p><p class="article-text">
        Las dudas llegan hasta 1992, cuando se desarroll&oacute; la tecnolog&iacute;a para realizar ex&aacute;menes de ADN que resolvieron que, efectivamente, Mengele estaba muerto. Y Estados Unidos, Alemania e Israel cerraron sus expedientes del caso. As&iacute;, sin m&aacute;s. Sin que nadie pagara por lo que hizo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Liselotte tampoco pag&oacute; por dar cobijo a un nazi durante una d&eacute;cada. &iquest;C&oacute;mo pudo evitar la c&aacute;rcel una mujer que protegi&oacute; al criminal de guerra m&aacute;s buscado del mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuvo que responder por el crimen de falsedad ideol&oacute;gica [haber enterrado a Mengele con un nombre falso] porque el crimen por haber dado cobertura a un criminal buscado ya hab&iacute;a prescrito. Le ped&iacute;an dos a&ntilde;os de c&aacute;rcel, pero el juicio fue tan largo que no acab&oacute; hasta 1997 y entonces, &iquest;sabes qu&eacute;? Que para entonces ese crimen tambi&eacute;n hab&iacute;a prescrito. As&iacute; que nadie, ni Mengele ni nadie que le hubiera ayudado, pag&oacute; por nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su primera conversaci&oacute;n con Liselotte le dijo que no pod&iacute;a hablar porque hab&iacute;a llegado a un pacto con los jud&iacute;os. &iquest;Lleg&oacute; a saber de qu&eacute; se trataba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esa conversaci&oacute;n me dijo que hab&iacute;a mucho dinero en juego. Yo pensaba que se refer&iacute;a al dinero de la familia Mengele, que era muy rica, pero no era eso. Lo supe en 2017, cuando se desclasificaron los archivos secretos del Mossad. Los estaba leyendo y casi caigo de la silla cuando le&iacute; el nombre de Liselotte. Resulta que, antes de que se hicieran las pruebas de ADN, Israel quer&iacute;a estar seguro de que el cad&aacute;ver era de Mengele, as&iacute; que decidi&oacute; hacerle la prueba del pol&iacute;grafo a Liselotte.
    </p><p class="article-text">
        Ella se neg&oacute; durante a&ntilde;os, hasta que acab&oacute; pidiendo dinero a cambio de acceder. Empez&oacute; pidiendo 100.000 d&oacute;lares, pero le dieron 45.000. Por tres preguntas: &ldquo;&iquest;El hombre que se ahog&oacute; junto a usted en la playa de Betioga era Mengele?&rdquo;, &ldquo;&iquest;El hombre que llev&oacute; al Instituto de Medicina Legal de Santos era Mengele?&rdquo; y &ldquo;&iquest;Mengele est&aacute; muerto?&rdquo;. Respondi&oacute; que s&iacute; y as&iacute; se cerr&oacute; el caso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando se da cuenta de que todo el entramado para mantener a Mengele a salvo se urdi&oacute; y llev&oacute; a cabo tan cerca de su casa, en su misma escuela, &iquest;Qu&eacute; sensaci&oacute;n le queda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que me lleva a escribir el libro era saber si mis vecinos eran nazis. Y la respuesta es no. O no s&oacute;lo. Muchos le protegieron a sabiendas de qui&eacute;n era, pero otros no ten&iacute;an ni idea. Pero cuando se supo, hubo una gran conmoci&oacute;n. Con este libro no busco justicia, sino explicar o que pas&oacute;, porque tengo la sensaci&oacute;n de que hay ciertas cosas de esta historia que podr&iacute;an repetirse.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, se est&aacute;n cometiendo cr&iacute;menes de guerra en diversos lugares. Putin y Netanyahu son solo dos ejemplos. Hay personas contra las que hay &oacute;rdenes de detenci&oacute;n y no pasa nada. Y parece que no importa. La historia se est&aacute; repitiendo y no puede ser. Creo que las v&iacute;ctimas tienen que unirse, los periodistas no debemos callar para que, entre todos, podamos conmocionar r&aacute;pido al mundo y no tener que esperar a&ntilde;os hasta que se haga justicia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/periodista-destapo-red-nazi-oculto-mengele-brasil-maestra-primaria-le-protegio-durante-10-anos_128_12746639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entrevista de Sandra Vicente, en Barcelona, para elDiario.es</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/periodista-destapo-red-nazi-oculto-mengele-brasil-despues-estadia-argentina-paraguay_128_12749605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 11:35:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La periodista que destapó la red nazi que ocultó a Mengele en Brasil después de su estadía en Argentina y Paraguay]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nazismo,Nazis,Brasil,Mengele]]></media:keywords>
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