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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - La Suipachense]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/la-suipachense/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - La Suipachense]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La quiebra de La Suipachense expone el colapso del sector lechero: “El pueblo está sobreviviendo a base de rifas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/quiebra-suipachense-expone-colapso-sector-lechero-pueblo-sobreviviendo-base-rifas_1_12778935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b239f9d1-bc27-444f-9eb3-09f870e285eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La quiebra de La Suipachense expone el colapso del sector lechero: “El pueblo está sobreviviendo a base de rifas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La histórica empresa de Suipacha dejó a 142 familias sin ingresos y golpea a toda la localidad de 12 mil habitantes. El caso refleja una crisis láctea que se expande en buena parte del país. Datos, contexto y el testimonio de un trabajador que vivió el cierre desde adentro.</p><p class="subtitle">El pueblo bonaerense que votó a Milei y desde hace una semana tiene parada su principal fábrica
</p></div><p class="article-text">
        El cierre de <strong>La Suipachense</strong> se convirti&oacute; en una de las postales m&aacute;s crudas de la crisis l&aacute;ctea. La planta, que empleaba a 142 trabajadores, dej&oacute; de funcionar en medio de deudas acumuladas, deterioro operativo y lo que el intendente defini&oacute; como &ldquo;abandono empresario&rdquo; y hostilidad en cada instancia de negociaci&oacute;n. La ca&iacute;da golpe&oacute; de lleno a <strong>Suipacha</strong>, una localidad de 12.000 habitantes que perdi&oacute; uno de sus motores econ&oacute;micos y vio paralizarse buena parte de su actividad comercial.
    </p><p class="article-text">
        El caso no es aislado. La industria atraviesa un derrumbe que abarca a firmas grandes, medianas y peque&ntilde;as. La Justicia decret&oacute; la quiebra de <strong>ARSA</strong>, responsable de los yogures y postres <strong>SanCor</strong>, con su planta de <strong>Sunchales</strong> paralizada y m&aacute;s de 400 empleados despedidos y sin cobrar. La empresa, creada en 2019 para sostener la l&iacute;nea de refrigerados, termin&oacute; bajo control de inversores vinculados a <strong>Vicentin</strong> y <strong>BAF Capital</strong>, que prometieron capitalizarla pero dejaron un rastro de sueldos impagos y desinversi&oacute;n total.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman situaciones cr&iacute;ticas como la de <strong>L&aacute;cteos Ver&oacute;nica</strong>, con m&aacute;s de 3.500 cheques rechazados por $12.600 millones y una producci&oacute;n m&iacute;nima; y la de <strong>SanCor</strong>, que opera casi exclusivamente para terceros, con 300 pedidos de quiebra y deudas superiores a $20.000 millones. Tambi&eacute;n figuran plantas medianas como <strong>La L&aacute;cteo</strong> o <strong>Sudamericana de L&aacute;cteos</strong>, esta &uacute;ltima con m&aacute;s de $350 millones adeudados a tamberos.
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                El cierre de La Suipachense se convirtió en una de las postales más crudas de la crisis láctea.                            </span>
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        Seg&uacute;n los especialistas, la crisis se debe a la ca&iacute;da del consumo, la leche cruda m&aacute;s cara, las exportaciones poco competitivas y el incremento permanente de los costos de energ&iacute;a, log&iacute;stica e insumos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Se te viene el mundo abajo&rdquo;: la ca&iacute;da de la planta en primera persona</strong></h2><p class="article-text">
        Para <strong>Walter Oliva</strong>, trabajador de <strong>La Suipachense</strong> durante 25 a&ntilde;os, el cierre fue algo m&aacute;s que la p&eacute;rdida de un empleo. Ingres&oacute; a los 18 a&ntilde;os en el &aacute;rea de mantenimiento y construy&oacute; all&iacute; toda su vida adulta. &ldquo;Tengo m&aacute;s de media vida en la f&aacute;brica&rdquo;, dice, y recuerda que &ldquo;en 25 a&ntilde;os me he dormido 10 minutos en tres oportunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, asegura, la planta &ldquo;funcionaba gracias a los trabajadores&rdquo;, que aportaban herramientas, ropa y hasta computadoras personales para sostener la producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a que apagaron la caldera &mdash;una m&aacute;quina que opera las 24 horas&mdash; marc&oacute; el final definitivo. Para &eacute;l y sus compa&ntilde;eros fue un golpe emocional. &ldquo;Era apagarla para siempre&rdquo;, dice. La situaci&oacute;n tuvo consecuencias f&iacute;sicas: un operario de 26 a&ntilde;os sufri&oacute; un infarto, que Oliva atribuye directamente al estr&eacute;s. &ldquo;De la mala sangre&rdquo;, especifica.
    </p><p class="article-text">
        Padre de tres hijos, <strong>Walter Oliva</strong> describe la angustia que atraviesan en su hogar. &ldquo;La familia entera se te viene abajo. Pasamos por incertidumbre fatal, sin ingresos y sin respuestas claras sobre su futuro laboral. Nuestra realidad es muy fea. No lo merecemos&rdquo;, lamenta.
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                La industria atraviesa un derrumbe que abarca a firmas grandes, medianas y pequeñas.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El pueblo que sobrevive con rifas solidarias</strong></h2><p class="article-text">
        El cierre de la planta no solo dej&oacute; sin empleo a los trabajadores directos. Tambi&eacute;n destruy&oacute; el circuito econ&oacute;mico local. Seg&uacute;n Walter, el pueblo perdi&oacute; de un d&iacute;a para el otro $300 millones en salarios que ya no ingresan a la econom&iacute;a local, es decir $10 millones diarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pobreza se ve en todo el pueblo, porque la f&aacute;brica era el coraz&oacute;n econ&oacute;mico de <strong>Suipacha</strong> y esto nos devast&oacute; a todos&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n narr&oacute; el extrabajador l&aacute;cteo, las familias intentan sostenerse con colectas que permiten comprar tortafritas, carne o arroz. &ldquo;El pueblo sobrevive con rifas. Nos ayudamos entre todo los vecinos con colectas y de esa forma podemos comer todos los d&iacute;as lo b&aacute;sico&rdquo;, advierte.
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                    alt="La debacle láctea se desarrolla en un contexto nacional de destrucción del empleo."
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            <span class="title">
                La debacle láctea se desarrolla en un contexto nacional de destrucción del empleo.                            </span>
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        Muchos recurren a changas &mdash;cortar el pasto, lavar autos&mdash;, aunque la indefinici&oacute;n laboral les impide buscar un empleo formal. &ldquo;No sabemos qu&eacute; va a pasar con nosotros&rdquo;, repite Oliva.
    </p><p class="article-text">
        El acampe frente a la planta se convirti&oacute; en un espacio de contenci&oacute;n. All&iacute; funcionan ollas populares todos los d&iacute;as y, en algunos casos, hasta se festejaron cumplea&ntilde;os de 15. &ldquo;Estamos todos juntos, pero es trist&iacute;simo, hasta cumplea&ntilde;os de 15 se festejaron en el acampe&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Crisis sist&eacute;mica</strong></h2><p class="article-text">
        La debacle l&aacute;ctea se desarrolla en un contexto nacional de destrucci&oacute;n del empleo. Desde diciembre, el sector privado perdi&oacute; 29.000 puestos registrados y se estima una merma neta de 15.000 empleos formales. Grandes compa&ntilde;&iacute;as como <strong>Vicentin</strong>, <strong>YPF</strong>, <strong>Acindar</strong>, <strong>Nissan</strong>, <strong>Scania</strong>, <strong>Refinor</strong>, <strong>Dass</strong>, <strong>SanCor</strong>, <strong>General Motors</strong> y <strong>Bridgestone</strong> aplicaron despidos o suspensiones, a las que se suman <strong>Halliburton</strong>, <strong>Ledesma</strong>, <strong>Kimberly Clark</strong>, <strong>Molinos</strong>, <strong>Nestl&eacute;</strong>, <strong>Ternium</strong>, <strong>Pirelli</strong>, <strong>Tenaris</strong>, <strong>Bag&oacute;</strong>, <strong>Ra&iacute;zen</strong> y <strong>Fecovita</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La lecher&iacute;a, sin embargo, es uno de los sectores m&aacute;s golpeados. Hay plantas paralizadas, marcas hist&oacute;ricas al borde del cierre y una importante cantidad de trabajadores sin cobrar. La recuperaci&oacute;n, advierten especialistas, depender&aacute; de reglas estables, capital real e intervenci&oacute;n urgente para reordenar la cadena.
    </p><p class="article-text">
        <em>LN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[León Nicanoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/quiebra-suipachense-expone-colapso-sector-lechero-pueblo-sobreviviendo-base-rifas_1_12778935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 03:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La quiebra de La Suipachense expone el colapso del sector lechero: “El pueblo está sobreviviendo a base de rifas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lecheros,La Suipachense,SanCor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quebró La Suipachense, empresa láctea con más de 75 años de historia, y 143 trabajadores quedaron en la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/quebro-suipachense-empresa-lactea-75-anos-historia-143-trabajadores-quedaron-calle_1_12761168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40563fa5-9147-4814-a462-34c248c4292d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quebró La Suipachense, empresa láctea con más de 75 años de historia, y 143 trabajadores quedaron en la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fábrica estaba paralizada desde septiembre. El empresario venezolano Jorge Luis Borges León, dueño de Conosur SA, perdió el control de la empresa y quedó inhibido de realizar movimientos con el capital y los bienes de la firma con asiento en al ciudad bonaerense de Suipacha. La Sindicatura, que ya intervenía en el concurso preventivo, continuará en funciones durante la quiebra.</p><p class="subtitle">Suipacha, el pueblo bonaerense que votó a Milei y que perdió su principal fábrica
</p></div><p class="article-text">
        El Juzgado en lo Civil y Comercial de Mercedes orden&oacute; la liquidaci&oacute;n total de L&aacute;cteos Conosur S.A., due&ntilde;a de la marca LA Suipachense, tras meses de inactividad,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><strong>salarios impagos, deudas millonarias y una gesti&oacute;n que termin&oacute; por vaciar lo que alguna vez fue un orgullo productivo de la cuenca lechera.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Suipachense ya estaba paralizada desde principios de septiembre por el retraso del pago de salarios y el despido de nueve de los 143 empleados.</strong>&nbsp;La firma ten&iacute;a el 3% del mercado nacional de leche. La semana pasada, <strong>la Justicia ya hab&iacute;a decretado la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad An&oacute;nima (ARSA)</strong>, la empresa l&aacute;ctea ubicada en la localidad de Lincoln, que elaboraba los yogures, flanes y postres de la marca&nbsp;SanCor, y que era de los mismos due&ntilde;os que La Suipachense.
    </p><p class="article-text">
        Con el fallo del juez Leandro Julio Enriquez, el empresario venezolano <strong>Jorge Luis Borges Le&oacute;n, due&ntilde;o de Conosur SA</strong>, perdi&oacute; el control de la empresa y qued&oacute; inhibido de realizar movimientos con el capital y los bienes de dicha firma con asiento en al ciudad bonaerense de Suipacha. Adem&aacute;s, en su resoluci&oacute;n, el magistrado hizo saber &ldquo;a las autoridades migratorias la necesidad de autorizaci&oacute;n judicial expresa para salir del pa&iacute;s del presidente de la fallida&rdquo; para garantizar la disponibilidad del directivo mientras se investigan posibles irregularidades en la gesti&oacute;n. El juzgado inform&oacute; que la&nbsp;Sindicatura, que ya interven&iacute;a en el concurso preventivo, continuar&aacute; en funciones durante la quiebra y le solicit&oacute; adoptar &ldquo;las medidas necesarias para la provisi&oacute;n de los servicios esenciales y garantizar la seguridad de la planta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n tambi&eacute;n ordena &ldquo;que se libre oficio al BCRA para que tome nota del decreto de quiebra y lo comunique a todas las instituciones financieras, cerrar todas las cuentas corrientes de la empresa y embargar y transferir los saldos existentes&rdquo;. Adem&aacute;s, dispone su inhibici&oacute;n general de bienes, proh&iacute;be&nbsp;&ldquo;la realizaci&oacute;n de pagos a la firma fallida&rdquo;, ordena la clausura del establecimiento y que se constate su estado para preservar los bienes y la informaci&oacute;n contable.
    </p><h2 class="article-text">Suipacha, el pueblo bonaerense que vot&oacute; a Milei y pierde su principal f&aacute;brica</h2><p class="article-text">
        La empresa, propiedad de unos hermanos venezolanos antichavistas que la compraron en 2012, Manuel y Carlos Fern&aacute;ndez, del grupo Maralac, aduce tres problemas, <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/pueblo-bonaerense-voto-milei-semana-parada-principal-fabrica_1_12581633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de acuerdo a la nota de Alejandro Rebossio para elDiarioAR del 6 de septiembre pasado</a>. Primero, los precios bajos de la leche, fruto del &eacute;xito de Milei en la reducci&oacute;n de la inflaci&oacute;n. Segundo,<strong>&nbsp;el alto costo de producci&oacute;n, v&iacute;a sobrevaluaci&oacute;n del peso, algo que por ahora festejan los tamberos como el presidente de la Sociedad Rural de Suipacha, Marcelo Lizziero, porque pasaron de recibir US$0,25 por litro a 0,40, pero ahora est&aacute;n como sus colegas uruguayos y eso explica que entre leche de su pa&iacute;s, Conaprole,&nbsp;</strong>m&aacute;s cara que La Suipachense y las marcas de supermercados, pero m&aacute;s barata que La Seren&iacute;sima, Las Tres Ni&ntilde;as, Milkaut, Tregar o Ver&oacute;nica &ndash;otra l&aacute;ctea en crisis, como Sancor&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por &uacute;ltimo</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/economia/caputo-elevo-tasa-86-renovar-deuda-pesos-evitar-vayan-dolar_1_12561232.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>, las altas tasas de inter&eacute;s</strong></a><strong>, con las que Milei y su ministro de Econom&iacute;a, Luis Caputo, buscan sostener el peso, afectan a todas las empresas, incluida la l&aacute;ctea del pueblo.</strong>&nbsp;No es casualidad que en ese contexto La Suipachense haya emitido 300 cheques rechazados por $3.000 millones. Adem&aacute;s deben cientos de millones de pesos a los empleados y alrededor de $100 millones tanto a la cooperativa de luz y gas Coesa como a la estaci&oacute;n de servicio, que le dej&oacute; de vender combustible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las empresas que realmente tratan de hacer las cosas prolijas est&aacute;n yendo muy bien, pero&nbsp;<strong>esta empresa est&aacute; manejada por gente que no tiene absolutamente nada de idea de industria l&aacute;ctea, cada vez produce menos</strong>&rdquo;, atacaba hace dos meses el secretario general de la seccional Chivilcoy de la confrontativa Asociaci&oacute;n de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra), Cristian Fenoglio, tras una reuni&oacute;n de mediaci&oacute;n del Ministerio de Trabajo bonaerense con la empresa, que hab&iacute;a propuesto reactivar la planta con la mitad del personal. El gremio rechaz&oacute; la propuesta y pidi&oacute; la reincorporaci&oacute;n de los nueve acusados por la patronal de tomar las oficinas en plena protesta y hasta de &ldquo;secuestrar&rdquo; a los gerentes.
    </p><p class="article-text">
        Huele a chorip&aacute;n. Los obreros mantienen un tinglado de protesta al lado de la planta, en las afuera del pueblo, y ah&iacute; instalaron una parrilla. Uno de ellos comenta que ah&iacute; la gran mayor&iacute;a son peronistas, pero&nbsp;<strong>algunos votaron por Milei. &iquest;Est&aacute;n arrepentidos? &ldquo;Los estamos convenciendo&rdquo;</strong>, responden sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero lo que tenga que ver con la parte de importaci&oacute;n viene a pelearte tambi&eacute;n el mercado interno&rdquo;, admite Fenoglio. Sin embargo,<strong>&nbsp;descarta que la importaci&oacute;n de leche uruguaya sea la raz&oacute;n de la crisis de La Suipachense.</strong>&nbsp;No es lo mismo lo que sucede ac&aacute; que en industrias como la de la moda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A Suipacha se llega desde la ciudad de Buenos Aires tras 129 kil&oacute;metros de camino, incluida la ruta 5, donde qued&oacute; a medio hacer la autopista.&nbsp;</strong>Al costado del peligroso camino de un carril de ida y otro de vuelta, lleno de camiones, est&aacute; alisado el terreno para ampliarlo y algunas m&aacute;quinas paradas. Se trata de otra de las obras p&uacute;blicas que Milei detuvo apenas comenz&oacute; su gobierno. Habr&aacute; que confiar en su proyecto de concesiones privadas, con peajes que cuadripliquen los actuales, para esperar a que se reactive el sue&ntilde;o de transitar por una ruta con menos accidentes.
    </p><p class="article-text">
        A los costados, campos con vacas, algunas con destino de faena, otras para la lecher&iacute;a. Este mes se siembra ma&iacute;z; el pr&oacute;ximo, soja<strong>. La producci&oacute;n agropecuaria inyecta dinero al pueblo, ac&aacute; no se vive del Estado, pero el empleo viene de f&aacute;bricas de leche y quesos, el comercio y la municipalidad.</strong>&nbsp;Al llegar se entra por la calle Padre Brady, asfaltada como todas las del centro del pueblo, pero a los costados hay otras de tierra y barro, seg&uacute;n llueva. Casas bajas de un solo piso, muchas pick ups, plateados camiones cisterna de transporte de leche. Un viejo Volkswagen Polo rojo con meg&aacute;fono da la vuelta a la plaza principal, la Balcarce, donde est&aacute;n el municipio y la iglesia, llama a votar por Fuerza Patria.
    </p><p class="article-text">
        El intendente, Juan Luis Mancini, es un camporista que fue seminarista. Sin plata, pocas obras pudo hacer en estos dos a&ntilde;os, seg&uacute;n algunos vecinos. Sin embargo, ahora la provincia puso en marcha la remodelaci&oacute;n de la plaza Belgrano. Ah&iacute;, como en otros rincones de Suipacha, hab&iacute;a carteles de Fuerza Patria,&nbsp;<strong>otros con el lema &ldquo;Kirchnerismo nunca m&aacute;s&rdquo; de La Libertad Avanza</strong>&nbsp;y los de Potencia, de Ricardo L&oacute;pez Murphy, donde se enrolaron los radicales suipachenses, que se ilusionaban con vencer al menos en la elecci&oacute;n municipal.
    </p><p class="article-text">
        En las manzanas alrededor de la Balcarce est&aacute;n los comercios cl&aacute;sicos de las peque&ntilde;as ciudades del interior, como la helader&iacute;a Grido y la casa de electrodom&eacute;sticos M&aacute;rquez. Una talabarter&iacute;a, tradici&oacute;n de campo, y un local de tatoo, como para dar actualidad. Sonidos de p&aacute;jaros y bicicletas. En uno de los dos restaurantes que funcionan en d&iacute;as de semana, el del Club de Comercio, jubilados juegan cartas al fondo.&nbsp;<strong>Ah&iacute; ya se sent&iacute;a que los empleados de La Suipachense no van a comer m&aacute;s ni piden m&aacute;s viandas.&nbsp;</strong>Los s&aacute;bados y domingos abren otros comedores para turistas que vienen a pasar el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Para Suipacha, el cierre de La Suipachense lamentablemente va a ser un impacto muy duro porque en un pueblo donde hay 7.000 personas activas con sueldos relativamente bajos que 140 sueldos no se paguen</strong>, y son sueldos importantes, los m&aacute;s altos del pueblo, va a repercutir en toda la cadena econ&oacute;mica del pueblo&rdquo;, advert&iacute;a en septiembre el gerente general de la cooperativa Coesa y productor agropecuario, Jos&eacute; Luis Kelly. &ldquo;Todas las personas que tienen cuotas en comercio... Los proveedores como nosotros vamos a sufrir el problema del no cobro de factura&rdquo;, lamenta Kelly, que espera un &ldquo;renacimiento, a la medida que tiene que ser, de esta f&aacute;brica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la puerta de una pa&ntilde;alera c&eacute;ntrica est&aacute; pegado un cartel de solidaridad con los trabajadores de La Suipachense. En la misma cuadra la l&aacute;ctea tiene local propio con otro papel colgado: &ldquo;Cerrado hasta nuevo aviso&rdquo;. Enfrente, sentado junto a Kelly en la oficina Coesa, el presidente de la Rural local no prev&eacute; un impacto en los tamberos de la zona, que hace a&ntilde;os dejaron de proveer a La Suipachense, que arrastra problemas de pago de larga data.&nbsp;<strong>&ldquo;El que se quema con leche...&rdquo;, bromea Lizziero.</strong>&nbsp;La firma se abastece de productores de otros partidos, como 9 de Julio. Por eso, los ganaderos suipachenses anda bien, seg&uacute;n el dirigente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la carne y la leche estamos mucho mejor que en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os&rdquo;, apunta Lizziero al kirchnerismo,&nbsp;<strong>&ldquo;pero todav&iacute;a est&aacute; complicada la producci&oacute;n de cereales porque los m&aacute;rgenes son muy chicos, pese a la baja de retenciones, hay esperanza de que bajen m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;</strong>En cuanto al ingreso de leche uruguaya, el ruralista lo atribuye a &ldquo;cierto atraso cambiario&rdquo;, pero considera que no es ese problema sino otros que se arrastran de hace a&ntilde;os lo que explica la crisis varias industrias l&aacute;cteas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Suipachense naci&oacute; como cooperativa de tamberos hace 78 a&ntilde;os</strong>. En los 90, en la oleada de inversiones extranjeras, la chilena Santa Carolina la compr&oacute;. M&aacute;s tarde llegar&iacute;an los venezolanos Fern&aacute;ndez, que armaron una l&aacute;ctea llamada ARSA, con conflictos tambi&eacute;n en sus otras plantas, una en Monte Cristo (C&oacute;rdoba) y otra en Arenaza (provincia de Buenos Aires).
    </p><p class="article-text">
        Frente a la f&aacute;brica, en un taller de reparaci&oacute;n y soldadura de camiones cisterna de leche miran con preocupaci&oacute;n a su vecina. &ldquo;<strong>Esto influye en el transporte: si no hay movimiento de leche, me pega.</strong>&nbsp;Tenemos que trabajar con el transporte de afuera, no el de esta empresa&rdquo;, comentaba el mec&aacute;nico Alejandro Aguilera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En Suipacha, el comercio est&aacute; muy variado, como en todos lados, algunos mal y otros mejor, pero lo de la Suipachense nos va golpear mal</strong>&rdquo;, advierte el presidente del Centro Econ&oacute;mico del pueblo, Pablo Braghi. &ldquo;Las pymes est&aacute;n pele&aacute;ndola, quiz&aacute;s la inflaci&oacute;n nos tapaba problemas que ten&iacute;amos y hoy en d&iacute;a debemos cuidarnos de cualquier gasto&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        En uno de esos comercios de Suipacha, una empleada reconoce que las ventas andan flojas. Que ha perdido la esperanza en la Argentina. Que sue&ntilde;a con que sus hijos emigren. Vot&oacute; a Milei en 2023.&nbsp;<strong>Preve&iacute;a votar a LLA en las legislativas porque consideraba que hay que darle m&aacute;s tiempo al presidente.</strong>&nbsp;Otro vecino lo calificaba como &ldquo;lo menos malo&rdquo;. &iquest;Acaso ya no queda nada bueno?
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de las elecciones, a los suipachenses les inquietaba el futuro de su principal empresa.&nbsp;<strong>En un pueblo tan chico no hay Uber que vaya a generarle unos mangos a los eventuales desempleados.&nbsp;</strong>Su vida tranquila puede alterarse si se aquieta a&uacute;n m&aacute;s. Ahora, con la quiebra consumada, habr&aacute; que ver c&oacute;mo se reinventa. 
    </p><h2 class="article-text">La Justicia tambi&eacute;n decret&oacute; la quiebra de la l&aacute;ctea que hac&iacute;a productos de SanCor</h2><p class="article-text">
        La Justicia decret&oacute; la semana pasada la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad An&oacute;nima (ARSA), la empresa l&aacute;ctea que elaboraba los yogures, flanes y postres de la marca&nbsp;SanCor.
    </p><p class="article-text">
        El juez Federico G&uuml;erri, a cargo del Juzgado Comercial 29, fue quien dict&oacute; el fallo y dispuso la liquidaci&oacute;n final de la empresa y el cierre de sus instalaciones.
    </p><p class="article-text">
        Ubicada en el partido bonaerense de Lincoln, la planta empleaba a 180 personas, mientras otras 200 se desempe&ntilde;aban en la f&aacute;brica y el centro de distribuci&oacute;n ubicado en C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Su red log&iacute;stica estaba compuesta por 165 distribuidores que llegan a 70.000 comercios de forma semanal.
    </p><p class="article-text">
        El cierre se da luego de que el concurso preventivo abierto haya fracasado, en abril del 2024, ya que no apareci&oacute; ning&uacute;n nombre dispuesto a quedarse con la firma y sostener la producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El grupo Vicentin la gestion&oacute; hasta hace dos a&ntilde;os y medio y cont&oacute; con la participaci&oacute;n de fondos como BAF Capital. Ahora, estaba siendo gestionada por los&nbsp;empresarios venezolanos Manuel y Alfredo Fern&aacute;ndez, que tambi&eacute;n manejaban La Suipachense.
    </p><p class="article-text">
        Al momento de presentarse el concurso, ARSA carg&oacute; contra la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de ese entonces del pa&iacute;s, en donde la inflaci&oacute;n estaba en altos niveles y reg&iacute;an pol&iacute;ticas como el control de precios, seg&uacute;n detall&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde el sector sostienen que la situaci&oacute;n de la empresa se explica por el mal gestionamiento que tuvo a lo largo de los a&ntilde;os. En esa l&iacute;nea, el gremio de la Asociaci&oacute;n de Trabajadores de la Industria Lechera de la Rep&uacute;blica Argentina (Atilra) fue el que denunci&oacute; incumplimientos.
    </p><p class="article-text">
        Los mismo empleados se&ntilde;alaron, adem&aacute;s, que cobraban sueldos atrasados e irregulares, y que en los &uacute;ltimos meses se abon&oacute; un cuarto del mismo y en efectivo, a&nbsp;pesar de que se hac&iacute;an jornadas completas.
    </p><p class="article-text">
        ARSA elaboraba los yogures, flanes y postres de la marca SanCor, entre las que se encontraban las etiquetas&nbsp;Shimy,&nbsp;Sancorito,&nbsp;Sublime y Yogs,&nbsp;entre las m&aacute;s destacadas.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias y <a href="https://bichosdecampo.com/dictan-la-quiebra-de-la-suipachense-y-hay-140-puestos-de-trabajo-perdidos-en-una-localidad-que-dependia-fuertemente-de-esa-tradicional-fabrica-lactea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bichos de campo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/quebro-suipachense-empresa-lactea-75-anos-historia-143-trabajadores-quedaron-calle_1_12761168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2025 12:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quebró La Suipachense, empresa láctea con más de 75 años de historia, y 143 trabajadores quedaron en la calle]]></media:title>
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