<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sarajevo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sarajevo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sarajevo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1054940/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Ratko Mladic, el 'carnicero de Bosnia' condenado por el genocidio de Srebrenica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/muere-ratko-mladic-carnicero-bosnia-condenado-genocidio-srebrenica_1_13470974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdfca507-4fdf-43f9-a2a1-35878977b8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1199y413.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Ratko Mladic, el &#039;carnicero de Bosnia&#039; condenado por el genocidio de Srebrenica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exlider militar serbobosnio fue condenado en 2017 a cadena perpetua por el genocidio de Srebrenica, el asedio de Sarajevo y por crímenes contra la humanidad cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995) en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia</p><p class="subtitle">Ratko Mladic, de “juventud guerrera” a carnicero de los Balcanes</p><p class="subtitle">Archivo - Las colinas de Srebrenica siguen vomitando huesos 30 años después del genocidio
</p></div><p class="article-text">
        El exlider militar serbobosnio <strong>Ratko Mladic</strong> falleci&oacute; este jueves a los 84 a&ntilde;os en el centro de detenci&oacute;n de La Haya, seg&uacute;n inform&oacute; la secretaria de Estado del Ministerio de Derechos Humanos y Minor&iacute;as de Serbia, Lidija pavicevic, a la agencia serbobosnia Srna.
    </p><p class="article-text">
        Mladic, apodado el carnicero de Bosnia, fue condenado en 2017 a cadena perpetua por el genocidio de Srebrenica &mdash;en el que 8.000 personas fueron asesinadas&mdash;, el asedio de Sarajevo y por cr&iacute;menes contra la humanidad cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995) en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que fue acusado formalmente por el TPIY en julio de 1995 y de la orden de detenci&oacute;n internacional, no fue hasta mayo de 2011 que se lo pudo localizar en Lazarevo, un pueblo a unos 100 kil&oacute;metros al norte de la capital Belgrado, y unos d&iacute;as despu&eacute;s fue transferido a la prisi&oacute;n de Scheveningen, en La Haya.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Regalamos esta ciudad al pueblo serbio&rdquo;, declar&oacute; Mladic ante la c&aacute;mara a su entrada en Srebrenica, atribuy&eacute;ndose la victoria como venganza contra los turcos musulmanes, que en su d&iacute;a controlaron la zona como parte del Imperio Otomano.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, se film&oacute; a Mladic y a sus fuerzas repartiendo dulces a los ni&ntilde;os y prometi&eacute;ndoles un paso seguro. Mientras tanto, se preparaba la ejecuci&oacute;n de miles de hombres y ni&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/muere-ratko-mladic-carnicero-bosnia-condenado-genocidio-srebrenica_1_13470974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 15:09:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cdfca507-4fdf-43f9-a2a1-35878977b8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1199y413.jpg" length="2678921" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cdfca507-4fdf-43f9-a2a1-35878977b8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1199y413.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2678921" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Ratko Mladic, el 'carnicero de Bosnia' condenado por el genocidio de Srebrenica]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cdfca507-4fdf-43f9-a2a1-35878977b8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1199y413.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Srebrenica,Sarajevo,Balcanes,Delitos de lesa humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ratko Mladic, de “juventud guerrera” a carnicero de los Balcanes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/ratko-mladic-juventud-guerrera-balcanes_1_13470993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83fdc061-b39d-41be-ac21-d123e6214da4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y297.jpg" width="1200" height="675" alt="Ratko Mladic, de “juventud guerrera” a carnicero de los Balcanes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mladic, quien murió en prisión este jueves, dio la orden de matar a miles de personas y pasó 14 años fugitivo. Luego se presentó ante los jueces como la víctima de una conspiración.</p><p class="subtitle">Muere Ratko Mladic, el 'carnicero de Bosnia' condenado por el genocidio de Srebrenica</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ratko Mladic</strong> hab&iacute;a prometido no sucumbir jam&aacute;s a la humillaci&oacute;n que sufri&oacute; en la ma&ntilde;ana de su juicio en 2017: ser juzgado por un tribunal extranjero. Para asegurarse de que cumplir&iacute;a su palabra, le hab&iacute;a dicho a sus oficiales que no lo agarrar&iacute;an vivo y que llevar&iacute;a una bolsa llena de armas a lo largo de todos sus a&ntilde;os de fuga.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando lleg&oacute; el momento cr&iacute;tico, <strong>el hombre que hab&iacute;a dado la orden de matar a miles de personas no pudo terminar con su propia vida</strong>. Cuando los oficiales de paisano del Ministerio del Interior serbio aparecieron el 26 de mayo de 2011 en su &uacute;ltimo escondite (una habitaci&oacute;n en la casa de su primo en un remoto pueblo del norte), el viejo general, debilitado por dos derrames y un infarto, dej&oacute; la ametralladora Heckler &amp; Koch en el fondo de un armario, <a href="https://www.theguardian.com/world/2016/jan/21/14-years-fugitive-hunt-for-ratko-mladic-butcher-of-bosnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde la hab&iacute;a escondido entre sus calcetines</a>. Este jueves, 15 a&ntilde;os despu&eacute;s, Madlic muri&oacute; en prisi&oacute;n mientras <strong>cumpl&iacute;a cadena perpetua. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Supongo que la gente se preguntar&aacute; por qu&eacute; no me suicid&eacute;&rdquo;, le dijo a uno de sus partidarios semanas despu&eacute;s de ser encontrado, ya en la c&aacute;rcel. &ldquo;No fui psicol&oacute;gicamente capaz de hacerlo y no quer&iacute;a que dijeran que somos una familia de suicidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos 17 a&ntilde;os antes, en febrero de 1994, el conflicto bosnio estaba estancado en un sangriento punto muerto y Ana, la hija de Mladic, us&oacute; la pistola favorita de su padre para matarse. Estaba enamorada de un m&eacute;dico al que le horrorizaba la matanza que se estaba cometiendo en Bosnia en nombre de la naci&oacute;n serbia. &Eacute;l solo se casar&iacute;a con ella si renunciaba a su padre. Ana resolvi&oacute; el dilema quit&aacute;ndose ella misma de enmedio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8db2116-069c-4bec-9933-ca3c3eec5ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Madlic durante su juicio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Madlic durante su juicio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mladic nunca admiti&oacute; que sus propias acciones pudieran tener algo que ver con la muerte de Ana. En lugar de eso, invent&oacute; teor&iacute;as de conspiraci&oacute;n para echar la culpa a otros, a los hist&oacute;ricos enemigos de los serbios. Su sed de venganza se redobl&oacute;. En una vida rodeada de muerte, Ana era una de las pocas personas que le importaban.
    </p><h3 class="article-text">Primeros pasos</h3><p class="article-text">
        Mladic naci&oacute; para el conflicto. Su nombre puede ser traducido como &ldquo;juventud guerrera&rdquo;. El padre, un partisano, muri&oacute; en la guerra en 1945, cuando Mladic ten&iacute;a dos a&ntilde;os. La madre, Stana, cri&oacute; a los tres hijos por su cuenta.
    </p><p class="article-text">
        De adolescente, Ratko prob&oacute; a ser aprendiz de hojalatero antes de abandonarlo todo para dedicar su vida al ej&eacute;rcito nacional yugoslavo. Luch&oacute; en Croacia para mantener unida a una Yugoslavia dirigida por serbios y perdi&oacute;. Luch&oacute; por una Bosnia dominada por serbios y tambi&eacute;n perdi&oacute;, en una batalla donde murieron 100.000 personas. Luego pas&oacute; 14 a&ntilde;os como fugitivo pero, finalmente, esa batalla tambi&eacute;n la perdi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Encontraron lo que buscaban&rdquo;, dijo a los oficiales de la unidad de cr&iacute;menes de guerra que lo capturaron. Mladic se sent&oacute; sobre una gorra militar negra y arrugada en los asientos traseros del coche que lo llev&oacute; hacia el sur, de vuelta a Belgrado. Una vez all&iacute;, hizo dos peticiones al juez. Visitar la tumba de su madre en Bosnia, y la de Ana en Belgrado. El juez s&oacute;lo accedi&oacute; a la segunda. Mientras los funcionarios del gobierno esperaban para llevarlo en avi&oacute;n a La Haya, &eacute;l se qued&oacute; de pie frente a la tumba murmurando palabras para su hija.
    </p><h3 class="article-text">14 a&ntilde;os fugitivo, seis detenido</h3><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os que ha pasado detenido en Scheveningen, en la periferia de La Haya y frente al mar, y en los d&iacute;as que ha pasado en las cortes del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia,<strong> Mladic se present&oacute; como la v&iacute;ctima de conspiraciones extranjeras para acabar con el pueblo serbio.</strong> Es el mismo culto a la victimizaci&oacute;n que dispar&oacute; su marca de nacionalismo agresivo y que ha demostrado ser un combustible fenomenal para la crueldad.
    </p><p class="article-text">
        En varias ocasiones Mladic describi&oacute; su campa&ntilde;a de <strong>&ldquo;limpieza &eacute;tnica&rdquo; en Bosnia,</strong> dirigida abrumadoramente contra los bosnios musulmanes, como una venganza contra el imperio otomano. En julio de 1995, cuando entr&oacute; con sus asistentes militares en <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/jun/28/dutch-soldiers-let-300-muslims-die-in-bosnian-war-court-rules" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Srebrenica</a> (el supuesto &ldquo;refugio seguro&rdquo; protegido por la ONU que nunca lo fue), dijo que su &ldquo;victoria&rdquo; era una venganza por una antigua masacre sufrida por los serbios a manos de &ldquo;los turcos&rdquo;. Las c&aacute;maras lo grabaron mientras acaricaba la cabeza de un ni&ntilde;o bosnio y hambriento de ocho a&ntilde;os, Izudin Alic, al que tambi&eacute;n le dio una barra de chocolate y le asegur&oacute; que la gente de Srebrenica estar&iacute;a a salvo. <strong>En pocos d&iacute;as, el padre del ni&ntilde;o ser&iacute;a localizado y asesinado por las tropas de Mladic junto a m&aacute;s de 7.000 hombres y adolescentes bosnios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de siete a&ntilde;os, mucho despu&eacute;s de que los huesos de los muertos hubieran sido recuperados de las fosas comunes, y de que los cr&iacute;menes del ej&eacute;rcito de Mladic hubieran sido expuestos al mundo, el ej&eacute;rcito serbio cuid&oacute; de Mladic en nombre de la solidaridad &eacute;tnica frente a un mundo hostil.
    </p><p class="article-text">
        La fr&aacute;gil mentira vigente en Bosnia era que las fuerzas serbo-bosnias eran luchadoras de la libertad sedientas de independencia. Lo cierto es que operaban con la gu&iacute;a y el apoyo de un vecino m&aacute;s fuerte, el r&eacute;gimen de Slobodan Milo&scaron;evic en Belgrado.
    </p><h3 class="article-text">Protegido por el ej&eacute;rcito al principio</h3><p class="article-text">
        A Mladic y a otros oficiales serbo-bosnios les pagaba el 30&ordm; Centro de Personal del Ej&eacute;rcito Yugoslavo, dirigido por Belgrado. En 1997, cuando los cuerpos de paz de la OTAN y los servicios occidentales de inteligencia en Bosnia comenzaron a tomarse en serio la b&uacute;squeda de sospechosos de cr&iacute;menes de guerra, Mladic fue refugiado y cuidado por toda Serbia en recintos recreativos del ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n John Sipher, un exoficial de la CIA que particip&oacute; en la caza de sospechosos de cr&iacute;menes de guerra en los Balcanes, &ldquo;el gobierno y el ej&eacute;rcito serbio estaban claramente protegiendo a Mladic&rdquo;. &ldquo;Recuerdo que los montenegrinos nos hablaban de los viajes que hac&iacute;a para ver a viejos amigos del ej&eacute;rcito; estaba claramente protegido y se sent&iacute;a c&oacute;modo viviendo en Serbia&rdquo;, dijo Sipher.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/33db72e3-57f5-4017-ae26-29b3557ebc96_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La CIA sab&iacute;a que Mladic pasaba parte de su tiempo como uno de los hombres m&aacute;s buscados de Europa en su propia casa, en una rica zona residencial de Belgrado donde tambi&eacute;n viven empleados de la embajada estadounidense. No hab&iacute;a nada que la agencia pudiera hacer.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da de Milo&scaron;evic en el a&ntilde;o 2000, el nuevo primer ministro del pa&iacute;s, <a href="https://www.theguardian.com/news/2003/mar/13/guardianobituaries.balkans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zoran Dindic</a>, ofreci&oacute; a Estados Unidos y al Reino Unido que entraran con sus tropas para atrapar a Mladic. Pero Dindic no controlaba el ej&eacute;rcito y los aliados declinaron la oferta. No quisieron arriesgarse a un enfrentamiento con armas a partir de la poco segura informaci&oacute;n que les proporcionaba un pol&iacute;tico en una posici&oacute;n precaria. Dindic fue asesinado en 2003.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un d&iacute;a incluso el ej&eacute;rcito tuvo que ponerse bajo el control de los gobiernos civiles electos, y Mladic se vio obligado a confiar en un c&iacute;rculo cada vez menor de fieles refugi&aacute;ndose en apartamentos an&oacute;nimos y parcelas rurales de familias. Pero a&uacute;n as&iacute; sigui&oacute; manteni&eacute;ndose fuera del alcance de sus enemigos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ten&iacute;amos fuentes que hubi&eacute;ramos podido contrastar durante mucho tiempo, aunque alguien te dijera que Mladic estaba en alg&uacute;n lugar cercano a la frontera donde incluso era posible llegar, habr&iacute;a sido una loter&iacute;a total&rdquo;, record&oacute; Sipher.
    </p><p class="article-text">
        Al final, a Mladic lo entregaron sus compa&ntilde;eros serbios, cansados de las sanciones y del aislamiento. Pero incluso con la culminaci&oacute;n del juicio de cinco a&ntilde;os y de su condena, el triunfo de la justicia internacional sobre la impunidad estuvo muy lejos de ser total.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducido por Francisco de Z&aacute;rate</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julian Borger]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/ratko-mladic-juventud-guerrera-balcanes_1_13470993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 15:09:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83fdc061-b39d-41be-ac21-d123e6214da4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y297.jpg" length="582895" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83fdc061-b39d-41be-ac21-d123e6214da4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y297.jpg" type="image/jpeg" fileSize="582895" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ratko Mladic, de “juventud guerrera” a carnicero de los Balcanes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83fdc061-b39d-41be-ac21-d123e6214da4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x696y297.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Delitos de lesa humanidad,Sarajevo,Srebrenica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente de Serbia, señalado en el caso de los 'safaris humanos' durante el asedio a Sarajevo de los 90]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/presidente-serbia-senalado-caso-safaris-humanos-durante-asedio-sarajevo-90_1_12789839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c25c1e07-fea0-477e-8e3d-0ddf8a541c86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente de Serbia, señalado en el caso de los &#039;safaris humanos&#039; durante el asedio a Sarajevo de los 90"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aleksandar Vučić niega las acusaciones que lo vinculan con los disparos a civiles en la capital de Bosnia por parte de italianos y nacionales de otros países</p><p class="subtitle">El abogado en el caso de los “safaris humanos” de Sarajevo: “Era gente adinerada, sádica y con el gusto de matar” </p></div><p class="article-text">
        Un periodista de investigaci&oacute;n croata ha presentado una denuncia ante la fiscal&iacute;a de Mil&aacute;n contra el presidente de Serbia, <strong>Aleksandar</strong> <strong>Vu&#269;i&#263;</strong>, por su supuesta implicaci&oacute;n en el asunto de los<strong> &ldquo;safaris de Sarajevo&rdquo; </strong>emprendidos supuestamente por francotiradores italianos y de otros pa&iacute;ses en la capital bosnia para matar civiles durante el sitio de la ciudad entre 1992 y 1996. &ldquo;Nunca he matado ni herido a nadie ni he hecho algo parecido. Han mentido sobre m&iacute; como francotirador en Sarajevo durante 10-20 a&ntilde;os y siguen mintiendo&rdquo;, respondi&oacute; Vu&#269;i&#263; a los medios en Belgrado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los fiscales de Mil&aacute;n emprendieron la semana pasada una investigaci&oacute;n para identificar a los italianos que pudieran estar implicados en casos de asesinato, con las agravantes de crueldad y motivos abyectos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Grupos de <strong>&ldquo;francotiradores turistas&rdquo;</strong> participaron presuntamente en a<strong>sesinatos masivos tras pagar grandes sumas</strong> a soldados del ej&eacute;rcito de Radovan Karad&#382;i&#263; &mdash;el antiguo l&iacute;der serbobosnio que en 2016 fue declarado culpable de genocidio y otros cr&iacute;menes contra la humanidad&mdash; para ser transportados a las colinas que rodean Sarajevo y disparar a la poblaci&oacute;n a placer, seg&uacute;n los investigadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e4d740e0-530b-42db-9626-bf2cdbbbac7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una mujer corre a refugiarse del intenso fuego de los francotiradores serbios en Sarajevo el 11 de junio de 1995."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una mujer corre a refugiarse del intenso fuego de los francotiradores serbios en Sarajevo el 11 de junio de 1995.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s de 10.000 personas murieron bajo la artiller&iacute;a y los disparos de francotiradores durante los cuatro a&ntilde;os de asedio, que supuso el sitio m&aacute;s largo de la historia moderna, despu&eacute;s de que Bosnia y Herzegovina declarase la independencia de Yugoslavia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los francotiradores fueron posiblemente el elemento m&aacute;s temido por los vecinos durante el sitio de Sarajevo porque disparaban a la gente en las calles sin distinci&oacute;n, incluso a los ni&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n parti&oacute; de una denuncia presentada por Ezio Gavazzeni, un escritor milan&eacute;s que recogi&oacute; pruebas de las acusaciones, as&iacute; como de un informe enviado a los fiscales por la exalcaldesa de Sarajevo Benjamina Kari&#263;.
    </p><p class="article-text">
        Gavazenni declar&oacute; que hab&iacute;a le&iacute;do informaciones sobre los supuestos francotiradores turistas en la prensa italiana en los 90, pero que solo empez&oacute; a investigar tras ver el documental de 2022 Sarajevo Safari, dirigido por el esloveno Miran Zupani&#269;.
    </p><h2 class="article-text">El joven Vu&#269;i&#263;, en el lugar del crimen</h2><p class="article-text">
        El periodista de investigaci&oacute;n Domagoj Margeti&#263; present&oacute; el mi&eacute;rcoles la denuncia contra Vu&#269;i&#263; ante los fiscales encargados del caso.
    </p><p class="article-text">
        La prensa de Sarajevo inform&oacute; estos d&iacute;as de las pruebas publicadas por Margeti&#263; en redes sociales de que Vu&#269;i&#263;, entonces un joven voluntario, estaba presente en uno de los destacamentos militares de la ciudad desde los cuales, seg&uacute;n los testigos, unidades serbias acompa&ntilde;adas de extranjeros disparaban a matar a los civiles, en lo que se ha dado en llamar un macabro &ldquo;safari tur&iacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En varias publicaciones en Instagram, el periodista afirm&oacute; que Vu&#269;i&#263; declar&oacute; en una entrevista con medios de Belgrado en 1994 que, durante los 'safaris humanos' en Sarajevo, hab&iacute;a estado en uno de los puestos m&aacute;s exclusivos a los que llegaban esos &ldquo;monstruosos turistas&rdquo; para &ldquo;cazar&rdquo; personas.
    </p><p class="article-text">
        Luego public&oacute; un video grabado en un puesto del Cementerio Jud&iacute;o de Sarajevo, considerada una de las ubicaciones &ldquo;m&aacute;s atractivas&rdquo; para disparar, en el que aparecen el criminal de guerra Vojislav Seselj y Vucic. Seg&uacute;n Margetic, el actual presidente de Serbia evitaba las c&aacute;maras porque llevaba un rifle en la mano. 
    </p><p class="article-text">
        Nicola Brigida, un abogado que ayud&oacute; a Gavazzeni a preparar el expediente, indic&oacute;: &ldquo;Las pruebas acumuladas tras la larga investigaci&oacute;n [de Gavazzeni] est&aacute;n muy sustanciadas y podr&iacute;an dar pie a una investigaci&oacute;n seria para identificar a los culpables. Tambi&eacute;n est&aacute; el informe de la exalcaldesa de Sarajevo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b3083810-b3cf-43c8-bf5c-57e8b943d461_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos mujeres caminan por la &quot;avenida de los francotiradores· de Sarajevo en 1993."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos mujeres caminan por la &quot;avenida de los francotiradores· de Sarajevo en 1993.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Italianos, franceses e ingleses</h2><p class="article-text">
        Gavazenni afirm&oacute; que &ldquo;muchos, muchos, muchos italianos&rdquo; est&aacute;n supuestamente implicados, aunque no dio una cifra. &ldquo;Hab&iacute;a alemanes, franceses, ingleses... Gente de todos los pa&iacute;ses occidentales que pag&oacute; grandes sumas para que los llevasen a disparar a civiles&rdquo;, acus&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El abogado a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;No ten&iacute;an motivaci&oacute;n pol&iacute;tica ni religiosa. Eran ricos que fueron para divertirse y por satisfacci&oacute;n personal. Hablamos de amantes de las armas que quiz&aacute;s fuesen a campos de tiro o a safaris en &Aacute;frica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gavazzeni aleg&oacute; que los italianos supuestamente implicados se reun&iacute;an en la ciudad de Trieste para viajar a Belgrado, desde donde soldados serbobosnios los llevaban a las colinas de Sarajevo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a un tr&aacute;fico de turistas de guerra que iban all&iacute; a disparar a gente&rdquo;, indic&oacute;. &ldquo;Yo lo llamo indiferencia ante el mal&rdquo;, describi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca he tenido un rifle de francotirador en las manos, ni siquiera aquel rifle del que hablan, porque eso era un tr&iacute;pode de c&aacute;mara. &iexcl;Qu&eacute; verg&uuml;enza!&rdquo;, declar&oacute; el mandatario serbio tras hacerse p&uacute;blica las acusaciones, seg&uacute;n recoge EFE. &ldquo;No hay palabra que no hayan dicho para presentarme como un monstruo, un asesino fr&iacute;o&rdquo;, dijo Vu&#269;i&#263;, que a&ntilde;os atr&aacute;s sostuvo que llevaba un paraguas. Los rumores respecto de la actuaci&oacute;n del presidente serbio por Sarajevo llevaban a&ntilde;os circulando.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Agencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Tondo / Angela Giuffrida]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/presidente-serbia-senalado-caso-safaris-humanos-durante-asedio-sarajevo-90_1_12789839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 03:02:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c25c1e07-fea0-477e-8e3d-0ddf8a541c86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5207125" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c25c1e07-fea0-477e-8e3d-0ddf8a541c86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5207125" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente de Serbia, señalado en el caso de los 'safaris humanos' durante el asedio a Sarajevo de los 90]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c25c1e07-fea0-477e-8e3d-0ddf8a541c86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sarajevo,Serbia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
