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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Izquierda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/izquierda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Izquierda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Entre el veto pragmático y el riesgo de la impostura, desafíos de la candidatura de Kicillof]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/veto-pragmaticos-riesgo-impostura-desafios-candidatura-kicillof_129_13154350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de434eb6-0e1e-471e-bc5c-401a7b8f760f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141127.jpg" width="5568" height="3132" alt="Axel Kicillof y Luiz Inacio Lula da Silvia, en Barcelona, el 18 de abril de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras una década de ambigüedades, un proyecto peronista de izquierda choca con la aversión por las definiciones ideológicas y la realpolitik. El laberinto del eje Patria-Campora, con salidas por derecha. Contradicciones y juego a las escondidas en una cumbre progresista en Barcelona. Kicillof se apresta a profundizar las diferencias.</p></div><p class="article-text">
        Entrevistado el jueves por la noche en la radio espa&ntilde;ola Cadena SER, <strong>Axel Kicillof</strong> describi&oacute; un cuadro ruinoso de la Argentina de Milei y apel&oacute; a palabras de la actriz<strong> Dolores Fonzi</strong> para alertar sobre los riesgos de un avance de la ultraderecha ib&eacute;rica (Vox o PP de <strong>Isabel D&iacute;az Ayuso</strong>): <strong>&ldquo;Vengo del futuro&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=07uBd1wBLCQ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El periodista pregunt&oacute;</a>:<strong> &ldquo;Ante esto que sucede en Argentina, la izquierda, &iquest;qu&eacute; puede ofrecer para volver a ser competitiva?&rdquo;</strong>. La escena se repiti&oacute; en la entrevista con el director de <strong>elDiario.es</strong>, <strong>Ignacio Escolar</strong>, reproducida en esta edici&oacute;n.<strong> &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hicieron mal los gobiernos de izquierda en Argentina para que alguien como Milei pudiera alcanzar la presidencia?&rdquo;</strong>,<strong> </strong>consult&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Para el gobernador bonaerense, el abordaje en t&eacute;rminos ideol&oacute;gicos cl&aacute;sicos le suena m&aacute;s familiar que a cualquier dirigente peronista de primer orden, desde su vida universitaria &mdash;cuando era de izquierda no peronista&mdash; hasta su reelecci&oacute;n como gobernador, en 2023, cuando apel&oacute; al eslogan<strong> &ldquo;derecha versus derechos&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En el di&aacute;logo con la radio, Kicillof comenz&oacute; a responder, pero enseguida se vio en la necesidad de aclarar. <strong>&ldquo;Bueno, es una discusi&oacute;n. Lo que hace el peronismo, el campo popular &mdash;nosotros llamamos izquierda a partidos m&aacute;s peque&ntilde;os, de origen trotskista&mdash; es una propuesta electoral, pero antes que eso, en el marco del desorden mundial que tenemos, presentar una alternativa que d&eacute; respuestas y una perspectiva&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La aclaraci&oacute;n del gobernador no es una mera cuesti&oacute;n taxon&oacute;mica ante la ubicuidad hist&oacute;rica del peronismo. Representa, m&aacute;s bien, un desaf&iacute;o sobre una existencia pol&iacute;tica &mdash;para resumir, &ldquo;el kirchnerismo&rdquo;&mdash; en disputa, y ello constituye un problema en una era que demanda identificaciones claras. Hoy, en el despacho de La Plata, hablan con cierta naturalidad de un proyecto <strong>&ldquo;peronista de izquierda&rdquo;</strong>, aunque ponen el freno de mano para no herir susceptibilidades, no s&oacute;lo entre los adversarios internos y gobernadores con los que tarde o temprano habr&aacute; que negociar, sino tambi&eacute;n entre algunos kicillofistas, como <strong>Andr&eacute;s &ldquo;Cuervo&rdquo; Larroque</strong>, poco apegado a esas definiciones.  
    </p><p class="article-text">
        De <strong>Javier Milei </strong>se pueden decir muchas cosas, pero su vocaci&oacute;n y arrojo por definir un perfil inequ&iacute;voco est&aacute; fuera de duda desde el primer minuto que piso un estudio de televisi&oacute;n, hace ya una d&eacute;cada. Quiso ser ultra y lo sostuvo mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que alg&uacute;n asesor de marketing le hubiera aconsejado. 
    </p><p class="article-text">
        Con el peronismo nacional pasa lo opuesto desde hace una d&eacute;cada: no se sabe qu&eacute; es. Del <strong>Daniel Scioli</strong> presidenciable de 2015, nadie puede aventurar si hubiera gobernado muy distinto de <strong>Mauricio Macri</strong>. El candidato era ambiguo y termin&oacute; siendo un farsante. <strong>&iquest;Cu&aacute;l de los Sergio Massa conocidos estar&iacute;a hoy en Casa Rosada si hubiera obtenido el m&iacute;nimo margen que le falt&oacute; para ganar en la primera vuelta de 2023?</strong> Hubo un peronismo ganador, el de 2019, con los Fern&aacute;ndez al mando, pero tampoco se sabe qu&eacute; intent&oacute; hacer. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Del Daniel Scioli presidenciable de 2015, nadie puede aventurar si hubiera gobernado muy distinto de Mauricio Macri. El candidato era ambiguo y terminó siendo un farsante</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Devaneos y escondidas</h2><p class="article-text">
        Fuera de las fronteras argentinas, los devaneos sobre el lugar ideol&oacute;gico del peronismo se resuelven con simplicidad, por razones de tiempo y espacio. Para la prensa internacional, Kicillof y Cristina son <strong>&ldquo;peronistas de izquierda&rdquo;;</strong> Menem y Pichetto, <strong>&ldquo;peronistas de derecha&rdquo;</strong>, y Massa, pragm&aacute;tico. <strong>Lula</strong> en Brasil, <strong>Gabriel Boric</strong> en Chile, <strong>Elly Schlein </strong>en Italia, <strong>Pedro S&aacute;nchez </strong>en Espa&ntilde;a, <strong>Yamand&uacute; Orsi</strong> en Uruguay, <strong>Gustavo Petro</strong> en Colombia, <strong>Claudia Sheinbaum</strong> en M&eacute;xico, el SPD en Alemania, el laborismo brit&aacute;nico y un largo etc&eacute;tera se afirman en &ldquo;la izquierda&rdquo;, la &ldquo;centroizquierda&rdquo;, o &ldquo;el progresismo&rdquo;. Tienen recorridos dis&iacute;miles y posiciones incluso opuestas ante determinados temas; hay moderados y radicales; liberales y populistas; varios tienen competencia por izquierda, aunque a todos los une la identificaci&oacute;n de un rival o enemigo: la derecha y sus versiones extremas. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los nombrados estuvieron presentes en la cumbe anti ultraderecha de Barcelona, convocada por S&aacute;nchez, que termin&oacute; ayer por la tarde. Kicillof mantuvo encuentros con buena parte de ellos, y m&aacute;s de uno le dio un trato de postulante presidencial.<strong> &ldquo;No soy candidato&rdquo;</strong>, aclar&oacute; el gobernador ante la confusi&oacute;n generalizada. No le creyeron. 
    </p><p class="article-text">
        La aversi&oacute;n a la identidad de &ldquo;izquierda&rdquo; encuentra ecos diversos en el peronismo. Por empezar, es el estandarte del m&aacute;ximo &ldquo;peronista de Per&oacute;n&rdquo; y a la vez uno de los peronistas con menos votos y, sugestivamente, m&aacute;s minutos de <em>streaming</em>, <strong>Guillermo Moreno</strong>. Hasta hace poco, <strong>Miguel &Aacute;ngel Pichetto</strong> &mdash;cuando combat&iacute;a a bolivianos, paraguayos, mapuches e iran&iacute;es, votaba las leyes que propon&iacute;a Milei y reclamaba a Macri que no cediera protagonismo&mdash; vetaba a Kicillof por <strong>&ldquo;comunista&rdquo;</strong>. Es el mismo lugar en el que lo ubican las profusas pantallas de la ultraderecha. 
    </p><p class="article-text">
        En el cristinismo &mdash;reconciliado con Moreno y Pichetto&mdash; arriesgan un argumento asombroso, alguna vez hecho p&uacute;blico por su l&iacute;der.<strong> &ldquo;Izquierda y derecha son conceptos euroc&eacute;ntricos&rdquo;, impropios de Am&eacute;rica Latina</strong>. La idea barre con la historia del continente y la del propio peronismo, un siglo de ense&ntilde;anza en la universidad p&uacute;blica y el lenguaje pol&iacute;tico de varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. A su vez, somete al cristinismo a tropezarse con sus contradicciones. 
    </p><p class="article-text">
        El Partido Justicialista (PJ) acaba de enviar una delegaci&oacute;n de una docena de personas al encuentro organizado por la &ldquo;Movilizaci&oacute;n Progresista Global&rdquo; (MPG), cuyo objetivo fue <strong>&ldquo;ofrecer una alternativa necesaria a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha&rdquo;</strong>. Nada de esa terminolog&iacute;a parece seducir demasiado a quienes rodean a la expresidenta. 
    </p><p class="article-text">
        Entre foto y foto, y panel y panel, la delegaci&oacute;n del PJ no se cruz&oacute; con la bonaerense en los pabellones del predio ferial FIRA, en L&rsquo;Hospitalet de Llobregat, afueras de Barcelona. Habr&aacute; sido todo un desaf&iacute;o evitar un pantallazo ocasional que encontrara a rostros de ambas facciones en el mismo encuadre. 
    </p><p class="article-text">
        Kicillof estuvo acompa&ntilde;ado por su mano derecha y ministro de Gobierno, <strong>Carlos Bianco</strong>, la ministra de Comunicaci&oacute;n, <strong>J&eacute;sica Rey</strong>, y la parlamentaria del Mercosur <strong>Cecilia Nicolini</strong>. La Provincia afront&oacute; el costo de los cuatro pasajes. La organizaci&oacute;n MPG curs&oacute; tres invitaciones al PJ. En una muestra de gran ecumenismo, fueron asignadas por Cristina a las camporistas <strong>Soledad Magno</strong>, <strong>Luc&iacute;a C&aacute;mpora</strong> y<strong> Valentina Mor&aacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El senador <strong>Eduardo &ldquo;Wado&rdquo; de Pedro</strong>, quien supo cultivar una red de relaciones internacionales y es el &ldquo;progre&rdquo; m&aacute;s n&iacute;tido del cristinismo, fue intitulado como presidente de la delegaci&oacute;n del PJ. Pag&oacute; sus pasajes y estad&iacute;a de su bolsillo, y regres&oacute; con dos fotos con alto valor simb&oacute;lico para su sector. <strong>Lula y Sheinbaum posaron con un cartel &ldquo;Cristina Libre&rdquo;</strong>. Adem&aacute;s de alertar sobre los &ldquo;peligros&rdquo; de Milei, la denuncia de la &ldquo;proscripci&oacute;n&rdquo; de la exmandataria era un objetivo de principal para la comitiva oficial peronista, indican cerca de De Pedro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió por la libertad de Cristina, en el marco de la cumbre anti ultraderecha en Barcelona, el 18 de abril de 2026."
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                La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió por la libertad de Cristina, en el marco de la cumbre anti ultraderecha en Barcelona, el 18 de abril de 2026.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n punteada por Cristina incluy&oacute; a los diputados <strong>Eduardo Vald&eacute;s</strong>, <strong>Nicol&aacute;s Trotta</strong>, <strong>Lorena Pokoik </strong>y<strong> Roxana Monz&oacute;n</strong>, el intendente de Merlo y secretario de RRII del PJ, <strong>Gustavo Men&eacute;ndez</strong> (pareja de Monz&oacute;n), la economista <strong>Delfina Rossi</strong> y el parlamentario del Mercosur <strong>Franco Metaza</strong>. <strong>Jorge Taiana</strong> <strong>&mdash;</strong>cercano a Kicillof&mdash; fue anotado inicialmente en el listado del PJ, pero declin&oacute;. S&iacute; apareci&oacute; por los pasillos del FIRA de Barcelona el abogado de Cristina <strong>Gregorio Dalb&oacute;n. Abord&oacute; a Sheinbaum al paso y se llev&oacute; como premio un video en reclamo de la libertad de su representada</strong>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La concurrida delegaci&oacute;n del PJ para una conferencia que no resulta del todo amigable para la narrativa cristinista estuvo motivada en la voluntad de impugnar a Kicillof. <strong>M&aacute;ximo Kirchner</strong> denuncia un juego individualista y victimista del gobernador, por lo tanto, no obediente del liderazgo de Cristina, y un escamoteo del reclamo por la libertad de la exmandataria. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la no obediencia, no hay mucho por agregar. <strong>&ldquo;Ser&iacute;a totalmente absurdo presentarnos con la consigna &lsquo;Cristina Libre&rsquo; como eje central en un encuentro de este tipo. Corresponde denunciar el autoritarismo y los abusos judiciales contra Cristina, pero una convocatoria para organizar una resistencia internacional ante la ultraderecha no es el &aacute;mbito para que &eacute;sa sea la bandera central del gobernador&rdquo;</strong>, dice una voz pr&oacute;xima a Kicillof. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas comitivas manifiestan haber dado testimonio de una variante de la ultraderecha en su caracter m&aacute;s extremo &mdash;como perfilan a Milei&mdash;, en el eje Patria-C&aacute;mpora interpretan que el objetivo de Kicillof consisti&oacute; en poner un pelda&ntilde;o en su candidatura presidencial, y no mucho m&aacute;s.   
    </p><h2 class="article-text">Distancia</h2><p class="article-text">
        El gobernador se apresta a encarar una precampa&ntilde;a presidencial con dos premisas. &ldquo;Viene advirtiendo a nuestros dirigentes del peligro de creer que Argentina necesita las mismas pol&iacute;ticas de Milei, pero con buenos modos. Hay que terminar con pol&iacute;ticas que crean pobreza, matan a la industria, desfinancian a las universidades y generan deuda externa; no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de insultos, que por supuesto est&aacute;n mal&rdquo;, cita la fuente bonaerense. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo pilar permite avizorar la magnitud de la brecha que se abrir&aacute; con el kirchnerismo ortodoxo en los pr&oacute;ximos meses. <strong>Va a dejar claras posiciones contrarias a las de Milei, pero tambi&eacute;n marcar&aacute; diferencias con los doce a&ntilde;os de N&eacute;stor y Cristina, anticipan</strong>. As&iacute; planteado, en el mundo de Cristina, que s&oacute;lo se habilita un recuerdo id&iacute;lico de aquellos a&ntilde;os, ser&aacute; concebido en t&eacute;rminos de traici&oacute;n. Kicillof es consciente <strong>&ldquo;de las respuestas que dejamos de dar</strong>&rdquo;, sobre todo &mdash;pero no s&oacute;lo&mdash; desde 2019, argumentan en su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Un abordaje anal&iacute;tico, menos comprometido con la interna partidaria, sostiene que los trazos ideol&oacute;gicos no deben formar parte de una propuesta peronista <strong>&ldquo;porque no les interesan a los votantes&rdquo;</strong>. Son &mdash;sostiene la mirada pragm&aacute;tica de los asesores&mdash; &ldquo;ajenos&rdquo; a las preocupaciones de los hogares, a los que se supone m&aacute;s atra&iacute;dos por temas vinculados a su salario, la calidad de su trabajo, la escuela de los pibes, el precio de la boleta de gas y el transporte p&uacute;blico. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier &#039;postureo&#039;, sea progre o neoliberal, genera irritación en cuanto es detectado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mirada tiene alg&uacute;n parentesco con el &ldquo;antiwokismo&rdquo;, no necesariamente por la voluntad de restaurar definitivamente el machismo, llenar de petr&oacute;leo los glaciares, gritar libremente contra los bolivianos y combatir las transexuales, si no para evitar distraer la atenci&oacute;n de los asuntos centrales, que ser&iacute;an los del ingreso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un sustrato de realidad en que nadie ganar&iacute;a una elecci&oacute;n meramente por decirse de &ldquo;izquierda&rdquo; o de &ldquo;derecha&rdquo;, menos si se lo hace bajo la forma de la impostura</strong>. M&aacute;s bien, cualquier &ldquo;postureo&rdquo;, sea progresista o neoliberal, genera irritaci&oacute;n en cuanto es detectado. Una &ldquo;feminista&rdquo; que milite por la &ldquo;e&rdquo; inclusiva y, al mismo tiempo, maltrate a su secretaria y fomente medidas que redundan en rebajas salariales y mayor informalidad en las empleadas del hogar, o, por derecha, un honestista que dispare contra los pol&iacute;ticos como una &ldquo;casta de ladrones&rdquo; y manotee todo lo que tiene a mano para acumular propiedades y millas en avi&oacute;n privado lo pagar&aacute; caro. 
    </p><p class="article-text">
        Algo de eso se ha visto, pero esa aversi&oacute;n no dice mucho sobre la inconveniencia de asumir un discurso con componentes ideol&oacute;gicos, que siempre est&aacute;n, aunque no se los explicite. La hipocres&iacute;a y la corrupci&oacute;n son mal vistas, bajo cualquier ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El corto alcance de los <em>realpolitikers</em> a ultranza es que no conciben la elaboraci&oacute;n de un texto pol&iacute;tico que aborde el gran relato de &ldquo;vivir mejor&rdquo; &mdash;porque el trabajo no est&aacute; en peligro y el sueldo alcanza&mdash; y que ello conforme un todo con los &ldquo;peque&ntilde;os relatos&rdquo;, como evitar la contaminaci&oacute;n del r&iacute;o, que millones de personas puedan asumir su sexualidad sin ser oprimidos, las mujeres no padezcan violencia machista, se denuncie el genocidio en Gaza aunque ocurra a 12.000 kil&oacute;metros y el Nunca M&aacute;s siga confrontando al terrorismo de Estado. No existe ning&uacute;n motivo para disimular luchas que &mdash;bien le&iacute;das&mdash; van de la mano de la &ldquo;recomposici&oacute;n del ingreso de los hogares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como primer paso, ello significa plantarse ante la reacci&oacute;n conservadora, sin inhibiciones ante z&oacute;calos de la tele, editoriales, pronunciamientos de ONG y <em>bullying</em> en redes sociales. Y luego, la huida de una identidad de &ldquo;izquierda&rdquo; parece m&aacute;s una exageraci&oacute;n del an&aacute;lisis y una sumisi&oacute;n ante el estigma que se configura desde aparatos de derecha, que una demanda real de los trabajadores precarizados, quienes podr&aacute;n no conducir su vida con un libro de <strong>Noam Chomsky</strong> en la mano, pero tampoco saldr&aacute;n corriendo si alguien promete fomentar la igualdad a trav&eacute;s de un impuesto a la riqueza o combatir el gatillo f&aacute;cil contra adolescentes. La propuesta exige, claro est&aacute;, pericia para explicarla y llevarla a cabo, y capacidad de resistir las represalias.  
    </p><p class="article-text">
        A sus 80 a&ntilde;os, alguien que tiene algo para decir al respecto es Lula, y lo dijo ayer en su presentaci&oacute;n en Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Estoy ante cinco mil personas que se identifican como progresistas. Siempre, la pol&iacute;tica se dividi&oacute; en dos campos: de un lado, los que piensan que los individuos se sobreponen a la colectividad; y los otros, los que creen que el bienestar de cada uno depende de la garant&iacute;a de una vida digna y decente para todos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esa divisi&oacute;n ya tuvo muchos nombres: derecha, izquierda, conservador y progresista, pero el extremismo impone un nuevo desaf&iacute;o. El campo progresista logr&oacute; avanzar en la agenda de los derechos. La situaci&oacute;n de los trabajadores, de las mujeres, de las personas negras y de muchas minor&iacute;as es mejor hoy que lo que fue en el pasado. No es una coincidencia que la reacci&oacute;n de los jueces reaccionarios viniera de forma tan violenta, con la misoginia, el racismo y el discurso de odio. Pero el progresismo no logr&oacute; superar el pensamiento econ&oacute;mico dominante. El proyecto neoliberal prometi&oacute; prosperidad y entreg&oacute; hambre, desigualdad e inseguridad. Provoc&oacute; crisis tras crisis. A&uacute;n as&iacute;, nosotros sucumbimos a la ortodoxia; hemos sido los gerentes de las miserias del neoliberalismo. Los gobiernos de izquierda ganan las elecciones con discursos de izquierda y creen en la austeridad. Desistimos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en nombre de la gobernabilidad, nos transformamos en el sistema; por eso no nos sorprende ahora que el otro lado se presente como el 'antisistema'.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El primer mandamiento para los progresistas tiene que ser la coherencia. No podemos elegirnos con un programa e implementar otro. No podemos traicionar la confianza del pueblo, aunque buena parte de la poblaci&oacute;n no se vea como progresista. Ella quiere lo que nosotros proponemos: quiere comer bien, vivir bien, con escuelas de calidad, con hospitales de calidad; una pol&iacute;tica clim&aacute;tica seria y responsable; una pol&iacute;tica de medio ambiente sana; un mundo libre y saludable; un trabajo digno, con jornada laboral equilibrada y tambi&eacute;n con un salario que permita una vida c&oacute;moda.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La extrema derecha supo aprovechar el malestar de esas poblaciones, aprovech&oacute; la frustraci&oacute;n de las personas inventando mentiras: hablando de las mujeres, de los negros, de la poblaci&oacute;n LGBTQ+, de los inmigrantes. Es decir, utiliza a las personas que m&aacute;s necesidades tienen para servir al discurso de odio. Nuestro rol es apuntar con el dedo a los verdaderos culpables: un pu&ntilde;ado de multimillonarios que concentra la mayor parte de la riqueza mundial. Ellos quieren que las personas crean que 'cualquiera puede hacerlo'. Alimentan falacias de la meritocracia, pero patean la escalera para que otros no tengan la misma oportunidad de subir. Ellos pagan menos impuestos &mdash;o nada&mdash;, explotan a los trabajadores, destruyen la naturaleza y usan el algoritmo. Entonces, la desigualdad no es un hecho, es una elecci&oacute;n pol&iacute;tica. </em><em><strong>Y nosotros, &iquest;qu&eacute; debemos elegir? La igualdad"</strong></em><em>.</em>
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                Pedro Sánchez y Lula da Silva, en el cierre de la cumbre anti ultraderecha.                            </span>
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        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Correcci&oacute;n: En la veresi&oacute;n original, fue incluido Jorge Taiana como uno de los asistentes al encuentro de Barcelona. Se trat&oacute; de un error. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/veto-pragmaticos-riesgo-impostura-desafios-candidatura-kicillof_129_13154350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 03:02:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el veto pragmático y el riesgo de la impostura, desafíos de la candidatura de Kicillof]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Axel Kicillof,Cristina Fernández de Kirchner,Eduardo "Wado" De Pedro,Pedro Sánchez,Izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La izquierda pide reducir la jornada laboral y recuerda que Georgalos no reincorpora a despedidos, incumpliendo fallos judiciales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/izquierda-pide-reducir-jornada-laboral-recuerda-georgalos-no-reincorpora-despedidos-incumpliendo-fallos-judiciales_1_12819231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd865b57-2970-4b42-96b4-79c0b488ed41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La izquierda pide reducir la jornada laboral y recuerda que Georgalos no reincorpora a despedidos, incumpliendo fallos judiciales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las propuestas buscan reducir la jornada laboral, pero sobre todo denuncian que la empresa de golosinas desoye fallos judiciales que ordenan la reincorporación de trabajadores despedidos.</p></div><p class="article-text">
        En la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n hay al menos cuatro proyectos de ley de autor&iacute;a de diputados de izquierda que abrazan la idea de reducir la jornada laboral. Pero esas iniciativas funcionan tambi&eacute;n como una excusa pol&iacute;tica para apuntar contra uno de los esc&aacute;ndalos laborales m&aacute;s visibles del momento: <strong>los incumplimientos de los fallos judiciales que ordenan la reinstalaci&oacute;n de trabajadores despedidos por Georgalos</strong>. En su narrativa, la izquierda plantea que la negativa patronal no es un hecho aislado, sino parte de una ofensiva m&aacute;s general de precarizaci&oacute;n bajo el ajuste del gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        Los proyectos parlamentarios del Frente de Izquierda no solo proponen una jornada m&aacute;s corta; tambi&eacute;n se apoyan en denuncias de atropellos contra trabajadores en conflicto, con Georgalos como emblema. En particular, uno de los proyectos es presentado por <strong>Christian Castillo (PTS-FIT Unidad)</strong>, quien ha utilizado cada paso del tr&aacute;mite como altavoz para denunciar el conflicto de la firma de golosinas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los textos legislativos tienen fundamentos propios &mdash;argumentan que la jornada de ocho horas es obsoleta, que la automatizaci&oacute;n y el teletrabajo requieren una nueva regulaci&oacute;n, que reducir tiempo de trabajo puede prevenir desempleo&mdash; <strong>Castillo y el bloque del FIT lo vinculan expl&iacute;citamente al caso Georgalos</strong>. En sus intervenciones p&uacute;blicas y parlamentarias ha se&ntilde;alado que la persistencia de despidos y el desconocimiento de los fallos judiciales revelan &ldquo;el plan del ajuste patronal respaldado por el Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En redes sociales, Castillo afirm&oacute;: &ldquo;Con los trabajadores de Georgalos que reclaman que la empresa cumpla los fallos de reinstalaci&oacute;n por despidos ilegales. Todo nuestro apoyo&rdquo;. En un acto frente a la planta de la empresa en Victoria, el 3 de octubre de 2025, estuvieron presentes diputados del FIT Unidad, quienes exigieron que <strong>la empresa cumpla con los mandatos judiciales</strong> que ordenan la reincorporaci&oacute;n de al menos cuatro trabajadores.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; es Georgalos y c&oacute;mo estall&oacute; el conflicto</strong></h2><p class="article-text">
        Georgalos es una empresa hist&oacute;rica de la industria alimenticia argentina, conocida por producir golosinas y snacks. En junio de 2025, <strong>la planta ubicada en Victoria (San Fernando, Buenos Aires)</strong> despidi&oacute; a cinco trabajadores con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, acus&aacute;ndolos de &ldquo;sabotaje&rdquo; durante medidas de fuerza gremiales. Los trabajadores afirman que <strong>la empresa redujo dotaciones por m&aacute;quina y aument&oacute; ritmos de producci&oacute;n</strong>, lo que provoc&oacute; fallas y p&eacute;rdida de premios salariales.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto deriv&oacute; en <strong>medidas de fuerza impulsadas por el STIA</strong>, que fueron respondidas con despidos. El Ministerio de Trabajo bonaerense dict&oacute; una conciliaci&oacute;n obligatoria, pero Georgalos <strong>no la acat&oacute;</strong>. Luego llegaron los fallos judiciales: <strong>tres jueces laborales ordenaron la reinstalaci&oacute;n</strong> de trabajadores y fijaron multas por incumplimiento. Sin embargo, <strong>la empresa no permiti&oacute; el ingreso a planta</strong>, incluso despu&eacute;s de recibir notificaciones formales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al menos tres de los despedidos cuentan con fueros gremiales</strong> por haber sido candidatos en las elecciones internas del gremio de la alimentaci&oacute;n. El caso de Alejandro Mart&iacute;nez, con fallo favorable, es paradigm&aacute;tico: fue derivado a un control m&eacute;dico sin sentido, usado por la empresa como excusa para dilatar su ingreso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Despidos bajo Milei: ajuste, recesi&oacute;n y desprotecci&oacute;n laboral</strong></h2><p class="article-text">
        El conflicto de Georgalos no es una excepci&oacute;n. En 2025, bajo el Gobierno de Javier Milei, <strong>los despidos se multiplicaron en el sector privado</strong>, mientras el Estado recort&oacute; plantillas, suspendi&oacute; obras y elimin&oacute; programas sociales. El ajuste se aplic&oacute; con foco en &ldquo;bajar la inflaci&oacute;n&rdquo;, pero sin recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, con salarios reales pulverizados y consumo en ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Para el Frente de Izquierda, lo que sucede en Georgalos <strong>es un espejo del modelo econ&oacute;mico que ejecuta Milei</strong>: un mercado laboral sin regulaciones, con justicia laboral debilitada y empresas que desoyen fallos judiciales con impunidad. En palabras de Christian Castillo: &ldquo;Los despidos van a aumentar por goteo si no hay resistencia organizada. La Justicia fall&oacute; a favor de los trabajadores, pero la empresa los ignora. &iquest;Qui&eacute;n gobierna: la ley o los empresarios?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los proyectos legislativos para reducir la jornada laboral funcionan en este caso como plataforma de denuncia. La izquierda <strong>usa el Congreso como caja de resonancia</strong>, frente a un Poder Legislativo que no discute estas iniciativas y <strong>frente a un Poder Ejecutivo que no fiscaliza ni hace cumplir las leyes</strong> laborales.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/izquierda-pide-reducir-jornada-laboral-recuerda-georgalos-no-reincorpora-despedidos-incumpliendo-fallos-judiciales_1_12819231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:10:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La izquierda pide reducir la jornada laboral y recuerda que Georgalos no reincorpora a despedidos, incumpliendo fallos judiciales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Georgalos,Despidos,Justicia laboral,Congreso,Izquierda,Ajuste,Milei,Precarización laboral,Reducción de la jornada laboral,Fueros sindicales,Golosinas,Industria alimenticia]]></media:keywords>
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