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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Izquierda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/izquierda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Izquierda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La izquierda española entra en la fase de “esto es una mierda” con el caso Zapatero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/izquierda-entra-fase-mierda-caso-zapatero_129_13238909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8ba0bdb-cbbc-442c-833b-ae1caebf9f56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3009y1173.jpg" width="1200" height="675" alt="La izquierda española entra en la fase de “esto es una mierda” con el caso Zapatero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La imputación de Zapatero hace que la izquierda se encuentre entre la melancolía y la depresión. Sánchez defiende la presunción de inocencia del expresidente, pero sus socios ya no están tan seguros después de haber leído la acusación del juez.</p></div><p class="article-text">
        Lo primero que dijo Pedro S&aacute;nchez en la sesi&oacute;n de control del mi&eacute;rcoles fue reafirmar su respeto por la presunci&oacute;n de inocencia y su apoyo a Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero. Gabriel Rufi&aacute;n prefiri&oacute; ser m&aacute;s introspectivo: &ldquo;Yo estoy jodido&rdquo;. Es probable que el estado de &aacute;nimo de los votantes de izquierda, y en especial del PSOE, est&eacute; m&aacute;s cerca del sentimiento expresado por el portavoz de Esquerra que por la actitud del presidente del Gobierno. Los que encajaron como pudieron las investigaciones a Jos&eacute; Luis &Aacute;balos y Santos Cerd&aacute;n se preguntar&aacute;n ahora si les quedan fuerzas para hacer lo mismo con el expresidente y la acusaci&oacute;n del juez Calama de la Audiencia Nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Rufi&aacute;n llevaba en la mano algunas de las p&aacute;ginas de ese auto. Las blandi&oacute; no para sacudir a S&aacute;nchez, sino para darle un ba&ntilde;o de realidad. &ldquo;Si esto es verdad, es una mierda. Si esto es mentira, es una mierda a&uacute;n mayor&rdquo;, dijo. La segunda opci&oacute;n tendr&iacute;a que ver con un abuso de poder por parte del magistrado, un ataque bajo la sombra del llamado 'lawfare'. Si ese fuera el caso, el discurso de Rufi&aacute;n habr&iacute;a sido diferente. Mostr&oacute; su &ldquo;enorme afecto&rdquo; por la figura de Zapatero, pero vino a decir que defenderlo a pecho descubierto es muy dif&iacute;cil despu&eacute;s de leer las 85 p&aacute;ginas dla acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para enfrentarse a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, S&aacute;nchez opt&oacute; por el manual de costumbre en la pol&iacute;tica adaptado a la situaci&oacute;n actual. Es decir, y tus expresidentes, m&aacute;s. &ldquo;Zapatero no nos meti&oacute; en una guerra ilegal&rdquo;, defendi&oacute; y luego dio algunos ejemplos m&aacute;s. No se puede decir que sea un argumento de peso. La investigaci&oacute;n sobre un presunto caso de tr&aacute;fico de influencias en el rescate de la aerol&iacute;nea Plus Ultra no tiene nada que ver con Irak ni con Estados Unidos ni con los derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Tiene todo que ver con las cifras de los ingresos que supuestamente percibieron Zapatero y sus hijas a lo largo de cinco a&ntilde;os. la acusaci&oacute;n de Calama incluye varias partidas. La m&aacute;s sospechosa consiste en los 730.535 euros procedentes de An&aacute;lisis Relevante. El juez <a href="https://x.com/Guerraeterna/status/2056803465959973027" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a&ntilde;ade en ese p&aacute;rrafo</a> 524.707 euros de Gate Center y 693.615 euros de sociedades del grupo Thinking Heads. Pero esta &uacute;ltima empresa se dedica desde hace a&ntilde;os a hacer de representante de pol&iacute;ticos que se dedican a dar conferencias por el mundo. Gate Center es un 'think tank' gestionado por Thinking Heads. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xaag4gm" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Nunca lo tuvo tan f&aacute;cil Feij&oacute;o en una sesi&oacute;n de control. No es que lo aprovechara a tope. En parte, repiti&oacute; conceptos ya utilizados antes. Con una excepci&oacute;n que es especialmente da&ntilde;ina para el Gobierno: &ldquo;Solo hay que leer la acusaci&oacute;n para ver que sin el Consejo de Ministros Zapatero no hubiera podido delinquir&rdquo;. Tambi&eacute;n es verdad que no llegas muy lejos en la vida si atiendes a la interpretaci&oacute;n que haga el l&iacute;der del PP de un auto judicial.
    </p><p class="article-text">
        Lo que dijo es una deducci&oacute;n que no aparece como tal en la acusaci&oacute;n. Pero no se puede desde&ntilde;ar como una especulaci&oacute;n sin fundamento. Evidentemente, todos los hilos de la trama pueden abarcar mucho m&aacute;s que la decisi&oacute;n judicial con la que se justifica la imputaci&oacute;n de Zapatero. Por otro lado, se supone que aqu&iacute; est&aacute; lo m&aacute;s relevante que tiene que ver con &eacute;l a nivel indiciario.
    </p><p class="article-text">
        Quienes cambiaron de discurso en su mayor parte con respecto al d&iacute;a anterior fueron los socios del Gobierno. No de forma dram&aacute;tica, pero s&iacute; reveladora. Ya no defend&iacute;an a muerte a Zapatero ni denunciaban 'lawfare'. Lo que ocurri&oacute; fue que hab&iacute;an le&iacute;do la acusaci&oacute;n del juez. Por eso, algunos prefirieron no hablar en p&uacute;blico sobre esa investigaci&oacute;n. Otros no ocultaron sus dudas. &ldquo;Si se han cobrado cantidades por gestiones pol&iacute;ticas, eso es un delito&rdquo;, advirti&oacute; Enrique Santiago, de Sumar. &ldquo;No pinta bien la acusaci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; Ione Belarra, de Podemos. &ldquo;Parece que no est&aacute; tan claro que haya 'lawfare'&rdquo;, dijo &Agrave;gueda Mic&oacute;, de Comprom&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El martes, algunos se dejaron llevar por comentarios en redes sociales y el programa 'Ma&ntilde;aneros' de TVE que denunciaban que todos los problemas judiciales de Zapatero proven&iacute;an de una querella del grupo ultra Manos Limpias. Era falso. La denuncia original es de la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n, la investigaci&oacute;n policial es de la UDEF y la decisi&oacute;n de imputarle es del juez. Con los datos recabados en la instrucci&oacute;n, al expresidente solo le pod&iacute;an llamar a declarar como imputado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un entusiasmado Tellado enseña portadas de periódicos con la noticia de la imputación de Zapatero.                            </span>
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        la acusaci&oacute;n de Calama solo sirve para justificar la imputaci&oacute;n de Zapatero, lo que no es poco. Incluye toda una serie de indicios sospechosos, no un relato de hechos totalmente confirmados. Supone el inicio de una investigaci&oacute;n que sigue estando declarada secreta, una condici&oacute;n que no se puede prolongar ya durante mucho tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la participaci&oacute;n expresa de Zapatero en posibles delitos, Joaqu&iacute;n Ur&iacute;as, profesor de Derecho Constitucional, tiene dudas: <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/zapatero-imputado-tres-ideas_129_13236006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Concertar una reuni&oacute;n o recordarle</a> a alguien que debe tomar una decisi&oacute;n sobre algo no es tr&aacute;fico de influencias, ni siquiera aunque se cobre por ello. As&iacute; pues, el juez debe demostrar, para sostener la eventual acusaci&oacute;n, que efectivamente presion&oacute; a alguna instituci&oacute;n para que se concedieran las ayudas a la aerol&iacute;nea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No es un procesamiento ni una sentencia, aunque as&iacute; apareci&oacute; el mi&eacute;rcoles en los titulares de portada de ABC y El Mundo. <a href="https://es.kiosko.net/es/2026-05-20/np/abc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Zapatero lider&oacute;</a> una trama criminal&rdquo;, titul&oacute; ABC. <a href="https://es.kiosko.net/es/2026-05-20/np/elmundo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Cazado el comisionista</a> internacional Zapatero&rdquo;, fue la opci&oacute;n de El Mundo. Miguel Tellado ense&ntilde;&oacute; esas portadas y otras en el hemiciclo. Para algunos, el caso ya est&aacute; cerrado y toca llamar a los carpinteros para que levanten el pat&iacute;bulo.
    </p><p class="article-text">
        El PP llevaba muchos meses se&ntilde;alando a Zapatero como responsable de una red corrupta con m&aacute;s insinuaciones que pruebas. En el Senado, lo hicieron en marzo con tanta alegr&iacute;a que el presidente de la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n le record&oacute; que se tomaban esas libertades, porque &ldquo;las acusaciones no son lo mismo que en un tribunal&rdquo;. Sin duda, la acusaci&oacute;n del juez colma sus expectativas.
    </p><p class="article-text">
        En la izquierda, se respira un clima distinto. Partiendo de las etapas del duelo de K&uuml;bler-Ross (negaci&oacute;n, ira, negociaci&oacute;n, depresi&oacute;n y aceptaci&oacute;n), se podr&iacute;a decir que sus votantes han llegado a la fase de depresi&oacute;n y temen que en cualquier momento deban asumir la de aceptaci&oacute;n. O podr&iacute;an estar en un punto intermedio entre las dos &uacute;ltimas en la etapa que podr&iacute;amos llamar la fase de &ldquo;esto es una mierda&rdquo;, seg&uacute;n la ha etiquetado Rufi&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A los socialistas les toca contener la respiraci&oacute;n hasta el 2 de junio cuando Zapatero preste declaraci&oacute;n por primera vez ante el juez. Estos diez d&iacute;as se les van a hacer muy largos. Otra noticia como esta y tendr&aacute;n que olvidarse del duelo y pedir cita para que les atiendan por el s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Correcci&oacute;n:</strong> se ha eliminado la suma de las aportaciones realizadas a Zapatero y sus hijas por An&aacute;lisis Relevante, Thinking Heads y Gate Center, porque solo las actividades de la primera empresa est&aacute;n directamente relacionadas con los hechos descritos en la acusaci&oacute;n. Thinking Heads se dedica a organizar conferencias de expresidentes y ex jefes de gobierno por todo el mundo. Se desconoce por qu&eacute; el juez re&uacute;ne todas esas cantidades de las tres compa&ntilde;&iacute;as en un solo p&aacute;rrafo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/izquierda-entra-fase-mierda-caso-zapatero_129_13238909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 10:32:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Rodríguez Zapatero,Pedro Sánchez,España,Izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Judith Butler: “Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/judith-butler-esencial-izquierda-deje-juzgar-clase-obrera-vota-derecha_1_13198196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8553ba76-b8b5-4391-b69e-a2b79e81399e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Judith Butler: “Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta voz de referencia de la teoría feminista repasa las causas y las posibles salidas del auge de los totalitarismos.</p><p class="subtitle">Judith Butler, Honoris Causa por la Universitat Autònoma de Barcelona: “Todas las democracias se deben renovar”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/judith-butler/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judith Butler</a> (Cleveland, Ohio, 1956) entra a la recepci&oacute;n de su hotel despu&eacute;s de un largo paseo ma&ntilde;anero por Barcelona, una ciudad que visita seguido y donde acaba de recibir un doctorado Honoris Causa por la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona. &ldquo;El mundo es muy confuso, pero pasear aclara la mente&rdquo;, sostiene. Voz de referencia en la teor&iacute;a feminista y en la filosof&iacute;a postmaterialista, Butler confiesa que le cuesta ser optimista. &ldquo;Lo soy por obligaci&oacute;n, aunque es cierto que no hay que abandonar la esperanza ni dejar que la realidad tenga la &uacute;ltima palabra&rdquo;, asegura, mientras piensa en qu&eacute; pedir para tomar.
    </p><p class="article-text">
        Duda y, finalmente, se decanta por un caf&eacute;. &ldquo;Es que tengo un problema con el caf&eacute;: hace que crezca en m&iacute; una violencia hacia el gobierno de los Estados Unidos...&rdquo;, asegura, entre risas. Trump termina ocupando buena parte del discurso de Butler, quien puso las bases de las teor&iacute;as de g&eacute;nero. Pero este tema dio un paso al costado para dejar espacio a las reflexiones sobre el crecimiento de los movimientos autoritarios. La culpa, dice, es del capitalismo global que se enriquece con el caos pol&iacute;tico, aunque tampoco libra del todo a la izquierda, de la que dice que debe asumir m&aacute;s responsabilidades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En su discurso de investidura, dijo que todas las democracias deben ser renovadas. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando damos por sentada la democracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Que podemos acabar eligiendo a fascistas sin darnos cuenta. Esa es la paradoja: el sistema permite que votemos a alguien que puede llegar a eliminar el propio sistema. Todas las democracias corren ese riesgo y no hay ninguna manera de prevenirlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Estar&iacute;a a favor de alguna medida que prohibiera a partidos filofascistas presentarse a las elecciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Lo estar&iacute;a para prohibir el partido nazi en Alemania o el de Mussolini en Italia. El problema es que sus herederos, que tienen las mismas aspiraciones, se reorganizaron bajo otros nombres y pueden decir que son diferentes. Quiz&aacute;s lo sean en ciertos aspectos, pero no dejan de ser fascistas. La AfD en Alemania, por ejemplo, ahora usa parafernalia nazi y, cuando yo era joven, eso estaba absolutamente prohibido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Sigue est&aacute;ndolo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, pero parece que la ley est&aacute; quedando sin efecto. Aun as&iacute;, el problema no son los partidos que reivindican abiertamente el fascismo. El problema est&aacute; en Meloni, que asegura no ser heredera de Mussolini mientras comparte sus mismas ideas. Pueden no ser lo mismo, pero s&oacute;lo porque el fascismo se renov&oacute; a trav&eacute;s del sistema de partidos.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos cambian y ser&iacute;a absurdo pensar que las ideolog&iacute;as no lo van a hacer, aunque es cierto que hay caracter&iacute;sticas que se mantienen iguales. Hablo de la voluntad de eliminar derechos de algunos sectores de la poblaci&oacute;n. O de eliminarlos a ellos directamente. Aunque sea a trav&eacute;s de la expulsi&oacute;n mediante mecanismos legales, sigue siendo fascismo. Igual que lo es la centralizaci&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de la separaci&oacute;n de poderes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Habla de Estados Unidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No se puede considerar a Estados Unidos todav&iacute;a como un pa&iacute;s totalitarista porque estas pol&iacute;ticas no inciden en cada aspecto de la sociedad, pero s&iacute; representa una forma de autoritarismo impulsada por aspiraciones fascistas. Y ah&iacute; entra otro elemento esencial para entender el fascismo contempor&aacute;neo: los billonarios que se aprovechan del caos global para engrosar sus inversiones.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se puede considerar a Estados Unidos todavía como un país totalitarista, pero sí representa una forma de autoritarismo impulsada por aspiraciones fascistas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Que los poderes econ&oacute;micos tiendan al totalitarismo no es nuevo, pero s&iacute; que la sociedad se est&eacute; volviendo m&aacute;s conservadora. S&oacute;lo un par de cifras: el </strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/jovenes-no-temen-dictadura-claves-declive-confianza-democracia-nuevas-generaciones_1_12131368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>68% de j&oacute;venes espa&ntilde;oles desconf&iacute;a de la democracia</strong></a><strong> y un tercio de las mujeres cree que </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mayoria-ciudadanos-espana-cree-feminismo-ido-lejos-ahora-discrimina-hombres_1_12106622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el feminismo fue demasiado lejos</strong></a><strong>. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que, efectivamente, hay razones para desconfiar. Hay muchas pol&iacute;ticas que se presentan en nombre de la democracia, aunque lo que hacen es destruirla. Se ve cuando Israel justifica los infinitos asesinatos de palestinos como &uacute;nica manera de salvaguardar a la &uacute;ltima civilizaci&oacute;n de Medio Oriente. O cuando los Estados Unidos van a guerras en el nombre de la democracia, pero luego abandonan Afganist&aacute;n. El imperialismo y la militarizaci&oacute;n se suelen dar en nombre de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Habla de dos pa&iacute;ses, Estados Unidos e Israel, con pr&aacute;cticas claramente poco democr&aacute;ticas. Pero las encuestas que le mencionaba eran de Espa&ntilde;a que, por el momento, ni se militariz&oacute; hasta esos extremos ni invadi&oacute; ning&uacute;n territorio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay una tendencia entre ciertos sectores a querer m&aacute;s orden social porque les asusta el caos. O lo que a ellos les parece que es caos. Temen a los migrantes, al feminismo, al movimiento LGTBIQ&hellip; Lo que quieren es tradici&oacute;n y orden, y creen que el autoritarismo puede d&aacute;rselo. Eso, por un lado; por otro, est&aacute; la gente joven, que cree que el futuro no existe, que la educaci&oacute;n no les va a conseguir un trabajo y que no van a poder tener una casa en este sistema econ&oacute;mico terrible que se gest&oacute; bajo una democracia. &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;an confiar en ella? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;La juventud, en todas las &eacute;pocas, se caracteriza por tener tintes revolucionarios. Para quienes nacieron en democracia, &iquest;ser antisistema es tender al autoritarismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&oacute;lo si creen que el sistema electoral es la &uacute;nica forma de democracia. Hay otros modelos de autogobierno muy interesantes. Por ejemplo, las personas sin hogar de California establecieron mecanismos propios para elegir representantes y tomar decisiones. No son elecciones oficiales, pero es democracia. Pod&eacute;s no sentirte totalmente representado por el sistema electoral y, aun as&iacute;, practicar la democracia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Judith Butler, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>&mdash;Ahora que ya se tom&oacute; el caf&eacute;, creo que es el momento de preguntarle por Donald Trump.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;All&aacute; vamos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Se acerca a las elecciones de medio mandato con una impopularidad que se eleva hasta el 60%. Ahora que se empieza a vislumbrar el momento en que deje de tener el poder, se tiende a poner muchas esperanzas en ese futuro sin Trump. Pero &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; cuando ya no est&eacute;? &iquest;Esta deriva desp&oacute;tica se desvanecer&aacute; con &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Para nada. De hecho, hasta puede que no se vaya porque decida cancelar las elecciones o eliminar la ley que impide los terceros mandatos presidenciales. Ya se cambi&oacute; la Constituci&oacute;n a su favor antes. Tenemos que vigilar muy bien las siguientes elecciones porque ya est&aacute; intentando eliminar el derecho a voto de diversos sectores de la poblaci&oacute;n. No sabemos qui&eacute;n podr&aacute; votar cuando llegue el momento, as&iacute; que esa estad&iacute;stica que mencionabas puede que no sea v&aacute;lida ma&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso as&iacute;, en alg&uacute;n momento se ir&aacute;, ya sea por la v&iacute;a electoral o porque su salud deje de poder sostener sus malos h&aacute;bitos. Pero eso no ser&aacute; el final de nada, porque hay muchos nombres dentro del cristianismo nacionalista que tomar&aacute;n su relevo. La clave es dejar de confiar en que ellos dejar&aacute;n de aspirar al poder, para fijarnos en qu&eacute; alternativas propone la izquierda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda suele ser demasiado analítica, crítica e intelectual. Y eso puede ser contraproducente, porque la gente puede pensar que nos creemos más inteligentes que ellos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En su discurso apuntaba tambi&eacute;n a que la derecha apela mucho mejor a las emociones y por eso gana elecciones. &iquest;C&oacute;mo puede la izquierda competir en ese terreno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Creo que solemos ser demasiado anal&iacute;ticos, cr&iacute;ticos e intelectuales. Y eso puede ser contraproducente, porque la gente puede pensar que nos creemos m&aacute;s inteligentes que ellos. Incluso puede interpretarse como una actitud clasista contra quienes no tuvieron los medios posibles para costearse una buena educaci&oacute;n. Tenemos que ser m&aacute;s simples. Si la derecha apela al odio y a lo que llamo &lsquo;nostalgia furiosa&rsquo;, la izquierda debe buscar referentes de coraz&oacute;n abierto, que hablen de amor y de tradiciones religiosas que se diferencien del nacionalismo cristiano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Me hace pensar en la campa&ntilde;a de Zohran Mamdani para la alcald&iacute;a de Nueva York. &iquest;Cree que ese es el camino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Eacute;l no es perfecto, pero es interesante. Durante su campa&ntilde;a, se acerc&oacute; a los votantes de Trump y les pregunt&oacute; por qu&eacute; lo apoyaban. &iquest;Qu&eacute; tem&iacute;an y qu&eacute; esperaban? Les pregunt&oacute;, pero no los juzg&oacute;. Empatiz&oacute; con esa gente, que result&oacute; que no eran fascistas, sino que ten&iacute;an problemas mundanos, y les propuso abordar sus preocupaciones de otra manera. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo as&iacute; consigui&oacute; tener &eacute;xito con sus propuestas de mejora del transporte p&uacute;blico y del control del mercado del alquiler. Son pol&iacute;ticas que claramente ayudan a la clase trabajadora, pero que esta no siempre recibe tan bien como deber&iacute;a. La diferencia es que &eacute;l, antes de presentarlas, supo empatizar con el votante. Es esencial que la izquierda deje de juzgar a la clase obrera que vota a la derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; cree que a la derecha le cuesta afrontar el debate sobre los miedos de la poblaci&oacute;n? Pienso en la migraci&oacute;n, que es un tema que evidentemente asusta a buena parte del electorado</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Pero tienen razones para estar asustados o se basan en mentiras contadas desde la derecha como la del gran reemplazo o la de que nos van a quitar el trabajo a todos? Antes de adoptar temores infundados, hay que ver cu&aacute;nto de alucinatorio hay detr&aacute;s. Una vez hagamos eso, veremos a qu&eacute; hay que tener miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Volviendo a lo de antes, &iquest;no es esa una manera de juzgar a quienes temen la migraci&oacute;n en lugar de plantear un debate sereno sobre por qu&eacute; tienen miedo, sea este justificado o no? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cierto. No podemos presentarnos como la &eacute;lite, los iluminados que te dir&aacute;n qu&eacute; es verdad y qu&eacute; no; qu&eacute; est&aacute; bien y qu&eacute; est&aacute; mal. Ese es un problema que se enquist&oacute; porque nos encerramos en burbujas. Tenemos que hablar con gente que tenga sensibilidades y creencias distintas. Saber qu&eacute; piensan y qu&eacute; es importante para ellos. S&oacute;lo as&iacute; podremos aprender y deconstruir nuestro elitismo. Y s&iacute;, es importante entender los miedos de la gente, porque esos miedos se convertir&aacute;n en odio si no se reconducen antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se reconducen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Bueno, s&eacute; que aqu&iacute; corro el riesgo de volver a parecer elitista, pero se hace con conocimiento. No veo c&oacute;mo se puede esquivar el odio si no es con un proceso educativo. No me malinterpretes; no hablo necesariamente de sentarse en un aula, sino de alg&uacute;n tipo de intercambio cultural, siempre que sea con dignidad y respeto para todas las partes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales son una especie de outlet de opiniones desinhibidas, de insultos y posturas que jamás expresarías a nadie a la cara</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;No parece f&aacute;cil garantizar esas condiciones hoy en d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No, sobre todo en Internet, que ser&iacute;a un buen espacio para esas conversaciones. Pero all&iacute; la bondad, la dignidad y el respeto son valores que pasaron de moda. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Aun as&iacute;, inevitablemente, una de las arenas pol&iacute;ticas m&aacute;s importantes de la actualidad se encuentra en las redes sociales. Si tuviera que decantarse, &iquest;dir&iacute;a que son algo bueno o malo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo no tengo redes sociales; nunca las tuve porque creo que son algo t&oacute;xico. La gente es desagradable, est&aacute; enojada&hellip; Son una especie de <em>outlet</em> de opiniones desinhibidas, de insultos y posturas que jam&aacute;s expresar&iacute;as a nadie a la cara.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, pueden ser impresionantes. Este lunes, el ICE fue a un hospital de Nueva York para llevarse a un hombre a Dios sabe d&oacute;nde. La gente lo public&oacute; en directo y, en seguida, se form&oacute; una resistencia espont&aacute;nea con una multitud que rode&oacute; el edificio para evitar la detenci&oacute;n. Incluso provoc&oacute; que Mamdani saliera a retar a la polic&iacute;a local de Nueva York por haber ayudado al ICE. Ya ves, en cuesti&oacute;n de minutos, pas&oacute; a ser un asunto pol&iacute;tico de primer orden&hellip; Aunque no s&eacute; bien qu&eacute; decirte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; la hace dudar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es que me preocupa la gente joven, especialmente aquellos que estuvieron tan solos durante la pandemia que nunca salieron de la burbuja de Internet. Para ellos, las interacciones pueden ser muy dif&iacute;ciles y, claro, es normal que est&eacute;n enojados. Y las redes pueden no ser buenas para ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Est&aacute; a favor de prohibir el acceso a redes a menores de 16 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Entiendo el impulso que lleva a plantearlo, pero no s&eacute; si funcionar&aacute;. Prohibir algo s&oacute;lo lo vuelve m&aacute;s atractivo, sobre todo si hablamos de adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hace cuatro a&ntilde;os dijo que era evidente que no saldr&iacute;amos mejores de la pandemia, as&iacute; que a lo que hab&iacute;a que aspirar era a no salir peores. &iquest;Lo conseguimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A medias. Lo &uacute;nico que nos pod&iacute;a salvar de ser peores era ser conscientes de nuestra interdependencia y todav&iacute;a no estamos en ese punto. Pero creo que vamos por buen camino. Vamos entendiendo que estamos interconectados, aunque sea a las malas. Por ejemplo, el cambio clim&aacute;tico o la guerra de Ir&aacute;n nos ense&ntilde;an que un acto tiene consecuencias globales. La ola autoritaria es transnacional, al fin y al cabo. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas cosas que todav&iacute;a no conseguimos, pero eso no hace que valga menos la pena luchar por ellas. Aunque cueste, no debemos abandonar la esperanza por mucho que todav&iacute;a no seamos capaces de ver la luz al final del t&uacute;nel. Si lo hacemos, dejaremos que sea la realidad la que tenga la &uacute;ltima palabra y eso, ahora mismo, no es una buena idea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/judith-butler-esencial-izquierda-deje-juzgar-clase-obrera-vota-derecha_1_13198196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 11:39:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Judith Butler,Izquierda,Totalitarismo,EE.UU.]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el veto pragmático y el riesgo de la impostura, desafíos de la candidatura de Kicillof]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/veto-pragmaticos-riesgo-impostura-desafios-candidatura-kicillof_129_13154350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de434eb6-0e1e-471e-bc5c-401a7b8f760f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141127.jpg" width="5568" height="3132" alt="Axel Kicillof y Luiz Inacio Lula da Silvia, en Barcelona, el 18 de abril de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras una década de ambigüedades, un proyecto peronista de izquierda choca con la aversión por las definiciones ideológicas y la realpolitik. El laberinto del eje Patria-Campora, con salidas por derecha. Contradicciones y juego a las escondidas en una cumbre progresista en Barcelona. Kicillof se apresta a profundizar las diferencias.</p></div><p class="article-text">
        Entrevistado el jueves por la noche en la radio espa&ntilde;ola Cadena SER, <strong>Axel Kicillof</strong> describi&oacute; un cuadro ruinoso de la Argentina de Milei y apel&oacute; a palabras de la actriz<strong> Dolores Fonzi</strong> para alertar sobre los riesgos de un avance de la ultraderecha ib&eacute;rica (Vox o PP de <strong>Isabel D&iacute;az Ayuso</strong>): <strong>&ldquo;Vengo del futuro&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=07uBd1wBLCQ" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El periodista pregunt&oacute;</a>:<strong> &ldquo;Ante esto que sucede en Argentina, la izquierda, &iquest;qu&eacute; puede ofrecer para volver a ser competitiva?&rdquo;</strong>. La escena se repiti&oacute; en la entrevista con el director de <strong>elDiario.es</strong>, <strong>Ignacio Escolar</strong>, reproducida en esta edici&oacute;n.<strong> &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hicieron mal los gobiernos de izquierda en Argentina para que alguien como Milei pudiera alcanzar la presidencia?&rdquo;</strong>,<strong> </strong>consult&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Para el gobernador bonaerense, el abordaje en t&eacute;rminos ideol&oacute;gicos cl&aacute;sicos le suena m&aacute;s familiar que a cualquier dirigente peronista de primer orden, desde su vida universitaria &mdash;cuando era de izquierda no peronista&mdash; hasta su reelecci&oacute;n como gobernador, en 2023, cuando apel&oacute; al eslogan<strong> &ldquo;derecha versus derechos&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En el di&aacute;logo con la radio, Kicillof comenz&oacute; a responder, pero enseguida se vio en la necesidad de aclarar. <strong>&ldquo;Bueno, es una discusi&oacute;n. Lo que hace el peronismo, el campo popular &mdash;nosotros llamamos izquierda a partidos m&aacute;s peque&ntilde;os, de origen trotskista&mdash; es una propuesta electoral, pero antes que eso, en el marco del desorden mundial que tenemos, presentar una alternativa que d&eacute; respuestas y una perspectiva&rdquo;</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La aclaraci&oacute;n del gobernador no es una mera cuesti&oacute;n taxon&oacute;mica ante la ubicuidad hist&oacute;rica del peronismo. Representa, m&aacute;s bien, un desaf&iacute;o sobre una existencia pol&iacute;tica &mdash;para resumir, &ldquo;el kirchnerismo&rdquo;&mdash; en disputa, y ello constituye un problema en una era que demanda identificaciones claras. Hoy, en el despacho de La Plata, hablan con cierta naturalidad de un proyecto <strong>&ldquo;peronista de izquierda&rdquo;</strong>, aunque ponen el freno de mano para no herir susceptibilidades, no s&oacute;lo entre los adversarios internos y gobernadores con los que tarde o temprano habr&aacute; que negociar, sino tambi&eacute;n entre algunos kicillofistas, como <strong>Andr&eacute;s &ldquo;Cuervo&rdquo; Larroque</strong>, poco apegado a esas definiciones.  
    </p><p class="article-text">
        De <strong>Javier Milei </strong>se pueden decir muchas cosas, pero su vocaci&oacute;n y arrojo por definir un perfil inequ&iacute;voco est&aacute; fuera de duda desde el primer minuto que piso un estudio de televisi&oacute;n, hace ya una d&eacute;cada. Quiso ser ultra y lo sostuvo mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que alg&uacute;n asesor de marketing le hubiera aconsejado. 
    </p><p class="article-text">
        Con el peronismo nacional pasa lo opuesto desde hace una d&eacute;cada: no se sabe qu&eacute; es. Del <strong>Daniel Scioli</strong> presidenciable de 2015, nadie puede aventurar si hubiera gobernado muy distinto de <strong>Mauricio Macri</strong>. El candidato era ambiguo y termin&oacute; siendo un farsante. <strong>&iquest;Cu&aacute;l de los Sergio Massa conocidos estar&iacute;a hoy en Casa Rosada si hubiera obtenido el m&iacute;nimo margen que le falt&oacute; para ganar en la primera vuelta de 2023?</strong> Hubo un peronismo ganador, el de 2019, con los Fern&aacute;ndez al mando, pero tampoco se sabe qu&eacute; intent&oacute; hacer. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Del Daniel Scioli presidenciable de 2015, nadie puede aventurar si hubiera gobernado muy distinto de Mauricio Macri. El candidato era ambiguo y terminó siendo un farsante</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Devaneos y escondidas</h2><p class="article-text">
        Fuera de las fronteras argentinas, los devaneos sobre el lugar ideol&oacute;gico del peronismo se resuelven con simplicidad, por razones de tiempo y espacio. Para la prensa internacional, Kicillof y Cristina son <strong>&ldquo;peronistas de izquierda&rdquo;;</strong> Menem y Pichetto, <strong>&ldquo;peronistas de derecha&rdquo;</strong>, y Massa, pragm&aacute;tico. <strong>Lula</strong> en Brasil, <strong>Gabriel Boric</strong> en Chile, <strong>Elly Schlein </strong>en Italia, <strong>Pedro S&aacute;nchez </strong>en Espa&ntilde;a, <strong>Yamand&uacute; Orsi</strong> en Uruguay, <strong>Gustavo Petro</strong> en Colombia, <strong>Claudia Sheinbaum</strong> en M&eacute;xico, el SPD en Alemania, el laborismo brit&aacute;nico y un largo etc&eacute;tera se afirman en &ldquo;la izquierda&rdquo;, la &ldquo;centroizquierda&rdquo;, o &ldquo;el progresismo&rdquo;. Tienen recorridos dis&iacute;miles y posiciones incluso opuestas ante determinados temas; hay moderados y radicales; liberales y populistas; varios tienen competencia por izquierda, aunque a todos los une la identificaci&oacute;n de un rival o enemigo: la derecha y sus versiones extremas. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los nombrados estuvieron presentes en la cumbe anti ultraderecha de Barcelona, convocada por S&aacute;nchez, que termin&oacute; ayer por la tarde. Kicillof mantuvo encuentros con buena parte de ellos, y m&aacute;s de uno le dio un trato de postulante presidencial.<strong> &ldquo;No soy candidato&rdquo;</strong>, aclar&oacute; el gobernador ante la confusi&oacute;n generalizada. No le creyeron. 
    </p><p class="article-text">
        La aversi&oacute;n a la identidad de &ldquo;izquierda&rdquo; encuentra ecos diversos en el peronismo. Por empezar, es el estandarte del m&aacute;ximo &ldquo;peronista de Per&oacute;n&rdquo; y a la vez uno de los peronistas con menos votos y, sugestivamente, m&aacute;s minutos de <em>streaming</em>, <strong>Guillermo Moreno</strong>. Hasta hace poco, <strong>Miguel &Aacute;ngel Pichetto</strong> &mdash;cuando combat&iacute;a a bolivianos, paraguayos, mapuches e iran&iacute;es, votaba las leyes que propon&iacute;a Milei y reclamaba a Macri que no cediera protagonismo&mdash; vetaba a Kicillof por <strong>&ldquo;comunista&rdquo;</strong>. Es el mismo lugar en el que lo ubican las profusas pantallas de la ultraderecha. 
    </p><p class="article-text">
        En el cristinismo &mdash;reconciliado con Moreno y Pichetto&mdash; arriesgan un argumento asombroso, alguna vez hecho p&uacute;blico por su l&iacute;der.<strong> &ldquo;Izquierda y derecha son conceptos euroc&eacute;ntricos&rdquo;, impropios de Am&eacute;rica Latina</strong>. La idea barre con la historia del continente y la del propio peronismo, un siglo de ense&ntilde;anza en la universidad p&uacute;blica y el lenguaje pol&iacute;tico de varios pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. A su vez, somete al cristinismo a tropezarse con sus contradicciones. 
    </p><p class="article-text">
        El Partido Justicialista (PJ) acaba de enviar una delegaci&oacute;n de una docena de personas al encuentro organizado por la &ldquo;Movilizaci&oacute;n Progresista Global&rdquo; (MPG), cuyo objetivo fue <strong>&ldquo;ofrecer una alternativa necesaria a las fuerzas conservadoras y de extrema derecha&rdquo;</strong>. Nada de esa terminolog&iacute;a parece seducir demasiado a quienes rodean a la expresidenta. 
    </p><p class="article-text">
        Entre foto y foto, y panel y panel, la delegaci&oacute;n del PJ no se cruz&oacute; con la bonaerense en los pabellones del predio ferial FIRA, en L&rsquo;Hospitalet de Llobregat, afueras de Barcelona. Habr&aacute; sido todo un desaf&iacute;o evitar un pantallazo ocasional que encontrara a rostros de ambas facciones en el mismo encuadre. 
    </p><p class="article-text">
        Kicillof estuvo acompa&ntilde;ado por su mano derecha y ministro de Gobierno, <strong>Carlos Bianco</strong>, la ministra de Comunicaci&oacute;n, <strong>J&eacute;sica Rey</strong>, y la parlamentaria del Mercosur <strong>Cecilia Nicolini</strong>. La Provincia afront&oacute; el costo de los cuatro pasajes. La organizaci&oacute;n MPG curs&oacute; tres invitaciones al PJ. En una muestra de gran ecumenismo, fueron asignadas por Cristina a las camporistas <strong>Soledad Magno</strong>, <strong>Luc&iacute;a C&aacute;mpora</strong> y<strong> Valentina Mor&aacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El senador <strong>Eduardo &ldquo;Wado&rdquo; de Pedro</strong>, quien supo cultivar una red de relaciones internacionales y es el &ldquo;progre&rdquo; m&aacute;s n&iacute;tido del cristinismo, fue intitulado como presidente de la delegaci&oacute;n del PJ. Pag&oacute; sus pasajes y estad&iacute;a de su bolsillo, y regres&oacute; con dos fotos con alto valor simb&oacute;lico para su sector. <strong>Lula y Sheinbaum posaron con un cartel &ldquo;Cristina Libre&rdquo;</strong>. Adem&aacute;s de alertar sobre los &ldquo;peligros&rdquo; de Milei, la denuncia de la &ldquo;proscripci&oacute;n&rdquo; de la exmandataria era un objetivo de principal para la comitiva oficial peronista, indican cerca de De Pedro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió por la libertad de Cristina, en el marco de la cumbre anti ultraderecha en Barcelona, el 18 de abril de 2026.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n punteada por Cristina incluy&oacute; a los diputados <strong>Eduardo Vald&eacute;s</strong>, <strong>Nicol&aacute;s Trotta</strong>, <strong>Lorena Pokoik </strong>y<strong> Roxana Monz&oacute;n</strong>, el intendente de Merlo y secretario de RRII del PJ, <strong>Gustavo Men&eacute;ndez</strong> (pareja de Monz&oacute;n), la economista <strong>Delfina Rossi</strong> y el parlamentario del Mercosur <strong>Franco Metaza</strong>. <strong>Jorge Taiana</strong> <strong>&mdash;</strong>cercano a Kicillof&mdash; fue anotado inicialmente en el listado del PJ, pero declin&oacute;. S&iacute; apareci&oacute; por los pasillos del FIRA de Barcelona el abogado de Cristina <strong>Gregorio Dalb&oacute;n. Abord&oacute; a Sheinbaum al paso y se llev&oacute; como premio un video en reclamo de la libertad de su representada</strong>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La concurrida delegaci&oacute;n del PJ para una conferencia que no resulta del todo amigable para la narrativa cristinista estuvo motivada en la voluntad de impugnar a Kicillof. <strong>M&aacute;ximo Kirchner</strong> denuncia un juego individualista y victimista del gobernador, por lo tanto, no obediente del liderazgo de Cristina, y un escamoteo del reclamo por la libertad de la exmandataria. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la no obediencia, no hay mucho por agregar. <strong>&ldquo;Ser&iacute;a totalmente absurdo presentarnos con la consigna &lsquo;Cristina Libre&rsquo; como eje central en un encuentro de este tipo. Corresponde denunciar el autoritarismo y los abusos judiciales contra Cristina, pero una convocatoria para organizar una resistencia internacional ante la ultraderecha no es el &aacute;mbito para que &eacute;sa sea la bandera central del gobernador&rdquo;</strong>, dice una voz pr&oacute;xima a Kicillof. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas comitivas manifiestan haber dado testimonio de una variante de la ultraderecha en su caracter m&aacute;s extremo &mdash;como perfilan a Milei&mdash;, en el eje Patria-C&aacute;mpora interpretan que el objetivo de Kicillof consisti&oacute; en poner un pelda&ntilde;o en su candidatura presidencial, y no mucho m&aacute;s.   
    </p><h2 class="article-text">Distancia</h2><p class="article-text">
        El gobernador se apresta a encarar una precampa&ntilde;a presidencial con dos premisas. &ldquo;Viene advirtiendo a nuestros dirigentes del peligro de creer que Argentina necesita las mismas pol&iacute;ticas de Milei, pero con buenos modos. Hay que terminar con pol&iacute;ticas que crean pobreza, matan a la industria, desfinancian a las universidades y generan deuda externa; no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de insultos, que por supuesto est&aacute;n mal&rdquo;, cita la fuente bonaerense. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo pilar permite avizorar la magnitud de la brecha que se abrir&aacute; con el kirchnerismo ortodoxo en los pr&oacute;ximos meses. <strong>Va a dejar claras posiciones contrarias a las de Milei, pero tambi&eacute;n marcar&aacute; diferencias con los doce a&ntilde;os de N&eacute;stor y Cristina, anticipan</strong>. As&iacute; planteado, en el mundo de Cristina, que s&oacute;lo se habilita un recuerdo id&iacute;lico de aquellos a&ntilde;os, ser&aacute; concebido en t&eacute;rminos de traici&oacute;n. Kicillof es consciente <strong>&ldquo;de las respuestas que dejamos de dar</strong>&rdquo;, sobre todo &mdash;pero no s&oacute;lo&mdash; desde 2019, argumentan en su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Un abordaje anal&iacute;tico, menos comprometido con la interna partidaria, sostiene que los trazos ideol&oacute;gicos no deben formar parte de una propuesta peronista <strong>&ldquo;porque no les interesan a los votantes&rdquo;</strong>. Son &mdash;sostiene la mirada pragm&aacute;tica de los asesores&mdash; &ldquo;ajenos&rdquo; a las preocupaciones de los hogares, a los que se supone m&aacute;s atra&iacute;dos por temas vinculados a su salario, la calidad de su trabajo, la escuela de los pibes, el precio de la boleta de gas y el transporte p&uacute;blico. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier &#039;postureo&#039;, sea progre o neoliberal, genera irritación en cuanto es detectado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La mirada tiene alg&uacute;n parentesco con el &ldquo;antiwokismo&rdquo;, no necesariamente por la voluntad de restaurar definitivamente el machismo, llenar de petr&oacute;leo los glaciares, gritar libremente contra los bolivianos y combatir las transexuales, si no para evitar distraer la atenci&oacute;n de los asuntos centrales, que ser&iacute;an los del ingreso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un sustrato de realidad en que nadie ganar&iacute;a una elecci&oacute;n meramente por decirse de &ldquo;izquierda&rdquo; o de &ldquo;derecha&rdquo;, menos si se lo hace bajo la forma de la impostura</strong>. M&aacute;s bien, cualquier &ldquo;postureo&rdquo;, sea progresista o neoliberal, genera irritaci&oacute;n en cuanto es detectado. Una &ldquo;feminista&rdquo; que milite por la &ldquo;e&rdquo; inclusiva y, al mismo tiempo, maltrate a su secretaria y fomente medidas que redundan en rebajas salariales y mayor informalidad en las empleadas del hogar, o, por derecha, un honestista que dispare contra los pol&iacute;ticos como una &ldquo;casta de ladrones&rdquo; y manotee todo lo que tiene a mano para acumular propiedades y millas en avi&oacute;n privado lo pagar&aacute; caro. 
    </p><p class="article-text">
        Algo de eso se ha visto, pero esa aversi&oacute;n no dice mucho sobre la inconveniencia de asumir un discurso con componentes ideol&oacute;gicos, que siempre est&aacute;n, aunque no se los explicite. La hipocres&iacute;a y la corrupci&oacute;n son mal vistas, bajo cualquier ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El corto alcance de los <em>realpolitikers</em> a ultranza es que no conciben la elaboraci&oacute;n de un texto pol&iacute;tico que aborde el gran relato de &ldquo;vivir mejor&rdquo; &mdash;porque el trabajo no est&aacute; en peligro y el sueldo alcanza&mdash; y que ello conforme un todo con los &ldquo;peque&ntilde;os relatos&rdquo;, como evitar la contaminaci&oacute;n del r&iacute;o, que millones de personas puedan asumir su sexualidad sin ser oprimidos, las mujeres no padezcan violencia machista, se denuncie el genocidio en Gaza aunque ocurra a 12.000 kil&oacute;metros y el Nunca M&aacute;s siga confrontando al terrorismo de Estado. No existe ning&uacute;n motivo para disimular luchas que &mdash;bien le&iacute;das&mdash; van de la mano de la &ldquo;recomposici&oacute;n del ingreso de los hogares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como primer paso, ello significa plantarse ante la reacci&oacute;n conservadora, sin inhibiciones ante z&oacute;calos de la tele, editoriales, pronunciamientos de ONG y <em>bullying</em> en redes sociales. Y luego, la huida de una identidad de &ldquo;izquierda&rdquo; parece m&aacute;s una exageraci&oacute;n del an&aacute;lisis y una sumisi&oacute;n ante el estigma que se configura desde aparatos de derecha, que una demanda real de los trabajadores precarizados, quienes podr&aacute;n no conducir su vida con un libro de <strong>Noam Chomsky</strong> en la mano, pero tampoco saldr&aacute;n corriendo si alguien promete fomentar la igualdad a trav&eacute;s de un impuesto a la riqueza o combatir el gatillo f&aacute;cil contra adolescentes. La propuesta exige, claro est&aacute;, pericia para explicarla y llevarla a cabo, y capacidad de resistir las represalias.  
    </p><p class="article-text">
        A sus 80 a&ntilde;os, alguien que tiene algo para decir al respecto es Lula, y lo dijo ayer en su presentaci&oacute;n en Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Estoy ante cinco mil personas que se identifican como progresistas. Siempre, la pol&iacute;tica se dividi&oacute; en dos campos: de un lado, los que piensan que los individuos se sobreponen a la colectividad; y los otros, los que creen que el bienestar de cada uno depende de la garant&iacute;a de una vida digna y decente para todos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esa divisi&oacute;n ya tuvo muchos nombres: derecha, izquierda, conservador y progresista, pero el extremismo impone un nuevo desaf&iacute;o. El campo progresista logr&oacute; avanzar en la agenda de los derechos. La situaci&oacute;n de los trabajadores, de las mujeres, de las personas negras y de muchas minor&iacute;as es mejor hoy que lo que fue en el pasado. No es una coincidencia que la reacci&oacute;n de los jueces reaccionarios viniera de forma tan violenta, con la misoginia, el racismo y el discurso de odio. Pero el progresismo no logr&oacute; superar el pensamiento econ&oacute;mico dominante. El proyecto neoliberal prometi&oacute; prosperidad y entreg&oacute; hambre, desigualdad e inseguridad. Provoc&oacute; crisis tras crisis. A&uacute;n as&iacute;, nosotros sucumbimos a la ortodoxia; hemos sido los gerentes de las miserias del neoliberalismo. Los gobiernos de izquierda ganan las elecciones con discursos de izquierda y creen en la austeridad. Desistimos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en nombre de la gobernabilidad, nos transformamos en el sistema; por eso no nos sorprende ahora que el otro lado se presente como el 'antisistema'.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El primer mandamiento para los progresistas tiene que ser la coherencia. No podemos elegirnos con un programa e implementar otro. No podemos traicionar la confianza del pueblo, aunque buena parte de la poblaci&oacute;n no se vea como progresista. Ella quiere lo que nosotros proponemos: quiere comer bien, vivir bien, con escuelas de calidad, con hospitales de calidad; una pol&iacute;tica clim&aacute;tica seria y responsable; una pol&iacute;tica de medio ambiente sana; un mundo libre y saludable; un trabajo digno, con jornada laboral equilibrada y tambi&eacute;n con un salario que permita una vida c&oacute;moda.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La extrema derecha supo aprovechar el malestar de esas poblaciones, aprovech&oacute; la frustraci&oacute;n de las personas inventando mentiras: hablando de las mujeres, de los negros, de la poblaci&oacute;n LGBTQ+, de los inmigrantes. Es decir, utiliza a las personas que m&aacute;s necesidades tienen para servir al discurso de odio. Nuestro rol es apuntar con el dedo a los verdaderos culpables: un pu&ntilde;ado de multimillonarios que concentra la mayor parte de la riqueza mundial. Ellos quieren que las personas crean que 'cualquiera puede hacerlo'. Alimentan falacias de la meritocracia, pero patean la escalera para que otros no tengan la misma oportunidad de subir. Ellos pagan menos impuestos &mdash;o nada&mdash;, explotan a los trabajadores, destruyen la naturaleza y usan el algoritmo. Entonces, la desigualdad no es un hecho, es una elecci&oacute;n pol&iacute;tica. </em><em><strong>Y nosotros, &iquest;qu&eacute; debemos elegir? La igualdad"</strong></em><em>.</em>
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            <span class="title">
                Pedro Sánchez y Lula da Silva, en el cierre de la cumbre anti ultraderecha.                            </span>
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        <em>slacunza@eldiarioar.com</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Correcci&oacute;n: En la veresi&oacute;n original, fue incluido Jorge Taiana como uno de los asistentes al encuentro de Barcelona. Se trat&oacute; de un error. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/veto-pragmaticos-riesgo-impostura-desafios-candidatura-kicillof_129_13154350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 03:02:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el veto pragmático y el riesgo de la impostura, desafíos de la candidatura de Kicillof]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Axel Kicillof,Cristina Fernández de Kirchner,Eduardo "Wado" De Pedro,Pedro Sánchez,Izquierda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La izquierda pide reducir la jornada laboral y recuerda que Georgalos no reincorpora a despedidos, incumpliendo fallos judiciales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/izquierda-pide-reducir-jornada-laboral-recuerda-georgalos-no-reincorpora-despedidos-incumpliendo-fallos-judiciales_1_12819231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd865b57-2970-4b42-96b4-79c0b488ed41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La izquierda pide reducir la jornada laboral y recuerda que Georgalos no reincorpora a despedidos, incumpliendo fallos judiciales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las propuestas buscan reducir la jornada laboral, pero sobre todo denuncian que la empresa de golosinas desoye fallos judiciales que ordenan la reincorporación de trabajadores despedidos.</p></div><p class="article-text">
        En la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n hay al menos cuatro proyectos de ley de autor&iacute;a de diputados de izquierda que abrazan la idea de reducir la jornada laboral. Pero esas iniciativas funcionan tambi&eacute;n como una excusa pol&iacute;tica para apuntar contra uno de los esc&aacute;ndalos laborales m&aacute;s visibles del momento: <strong>los incumplimientos de los fallos judiciales que ordenan la reinstalaci&oacute;n de trabajadores despedidos por Georgalos</strong>. En su narrativa, la izquierda plantea que la negativa patronal no es un hecho aislado, sino parte de una ofensiva m&aacute;s general de precarizaci&oacute;n bajo el ajuste del gobierno de Javier Milei.
    </p><p class="article-text">
        Los proyectos parlamentarios del Frente de Izquierda no solo proponen una jornada m&aacute;s corta; tambi&eacute;n se apoyan en denuncias de atropellos contra trabajadores en conflicto, con Georgalos como emblema. En particular, uno de los proyectos es presentado por <strong>Christian Castillo (PTS-FIT Unidad)</strong>, quien ha utilizado cada paso del tr&aacute;mite como altavoz para denunciar el conflicto de la firma de golosinas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los textos legislativos tienen fundamentos propios &mdash;argumentan que la jornada de ocho horas es obsoleta, que la automatizaci&oacute;n y el teletrabajo requieren una nueva regulaci&oacute;n, que reducir tiempo de trabajo puede prevenir desempleo&mdash; <strong>Castillo y el bloque del FIT lo vinculan expl&iacute;citamente al caso Georgalos</strong>. En sus intervenciones p&uacute;blicas y parlamentarias ha se&ntilde;alado que la persistencia de despidos y el desconocimiento de los fallos judiciales revelan &ldquo;el plan del ajuste patronal respaldado por el Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En redes sociales, Castillo afirm&oacute;: &ldquo;Con los trabajadores de Georgalos que reclaman que la empresa cumpla los fallos de reinstalaci&oacute;n por despidos ilegales. Todo nuestro apoyo&rdquo;. En un acto frente a la planta de la empresa en Victoria, el 3 de octubre de 2025, estuvieron presentes diputados del FIT Unidad, quienes exigieron que <strong>la empresa cumpla con los mandatos judiciales</strong> que ordenan la reincorporaci&oacute;n de al menos cuatro trabajadores.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Qu&eacute; es Georgalos y c&oacute;mo estall&oacute; el conflicto</strong></h2><p class="article-text">
        Georgalos es una empresa hist&oacute;rica de la industria alimenticia argentina, conocida por producir golosinas y snacks. En junio de 2025, <strong>la planta ubicada en Victoria (San Fernando, Buenos Aires)</strong> despidi&oacute; a cinco trabajadores con m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, acus&aacute;ndolos de &ldquo;sabotaje&rdquo; durante medidas de fuerza gremiales. Los trabajadores afirman que <strong>la empresa redujo dotaciones por m&aacute;quina y aument&oacute; ritmos de producci&oacute;n</strong>, lo que provoc&oacute; fallas y p&eacute;rdida de premios salariales.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto deriv&oacute; en <strong>medidas de fuerza impulsadas por el STIA</strong>, que fueron respondidas con despidos. El Ministerio de Trabajo bonaerense dict&oacute; una conciliaci&oacute;n obligatoria, pero Georgalos <strong>no la acat&oacute;</strong>. Luego llegaron los fallos judiciales: <strong>tres jueces laborales ordenaron la reinstalaci&oacute;n</strong> de trabajadores y fijaron multas por incumplimiento. Sin embargo, <strong>la empresa no permiti&oacute; el ingreso a planta</strong>, incluso despu&eacute;s de recibir notificaciones formales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al menos tres de los despedidos cuentan con fueros gremiales</strong> por haber sido candidatos en las elecciones internas del gremio de la alimentaci&oacute;n. El caso de Alejandro Mart&iacute;nez, con fallo favorable, es paradigm&aacute;tico: fue derivado a un control m&eacute;dico sin sentido, usado por la empresa como excusa para dilatar su ingreso.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Despidos bajo Milei: ajuste, recesi&oacute;n y desprotecci&oacute;n laboral</strong></h2><p class="article-text">
        El conflicto de Georgalos no es una excepci&oacute;n. En 2025, bajo el Gobierno de Javier Milei, <strong>los despidos se multiplicaron en el sector privado</strong>, mientras el Estado recort&oacute; plantillas, suspendi&oacute; obras y elimin&oacute; programas sociales. El ajuste se aplic&oacute; con foco en &ldquo;bajar la inflaci&oacute;n&rdquo;, pero sin recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, con salarios reales pulverizados y consumo en ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Para el Frente de Izquierda, lo que sucede en Georgalos <strong>es un espejo del modelo econ&oacute;mico que ejecuta Milei</strong>: un mercado laboral sin regulaciones, con justicia laboral debilitada y empresas que desoyen fallos judiciales con impunidad. En palabras de Christian Castillo: &ldquo;Los despidos van a aumentar por goteo si no hay resistencia organizada. La Justicia fall&oacute; a favor de los trabajadores, pero la empresa los ignora. &iquest;Qui&eacute;n gobierna: la ley o los empresarios?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los proyectos legislativos para reducir la jornada laboral funcionan en este caso como plataforma de denuncia. La izquierda <strong>usa el Congreso como caja de resonancia</strong>, frente a un Poder Legislativo que no discute estas iniciativas y <strong>frente a un Poder Ejecutivo que no fiscaliza ni hace cumplir las leyes</strong> laborales.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/legislacion/izquierda-pide-reducir-jornada-laboral-recuerda-georgalos-no-reincorpora-despedidos-incumpliendo-fallos-judiciales_1_12819231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:10:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Georgalos,Despidos,Justicia laboral,Congreso,Izquierda,Ajuste,Milei,Precarización laboral,Reducción de la jornada laboral,Fueros sindicales,Golosinas,Industria alimenticia]]></media:keywords>
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