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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Experiencias internacionales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/experiencias-internacionales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Experiencias internacionales]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Países prueban la semana laboral de cuatro días con mejoras en productividad y bienestar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/paises-prueban-semana-laboral-cuatro-dias-mejoras-productividad-bienestar_1_12819272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b508cb8e-0738-4bb6-8806-cd2d1a64e8e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Países prueban la semana laboral de cuatro días con mejoras en productividad y bienestar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ensayos en Europa, América y Oceanía mostraron mejoras en salud mental, menor ausentismo y sin caída en el rendimiento. Gobiernos y empresas evalúan extender el modelo mientras crecen los debates sobre el futuro del trabajo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El primer piloto nacional de semana laboral de cuatro d&iacute;as, impulsado por el gobierno de Islandia entre 2015 y 2019, arroj&oacute; resultados contundentes: no solo no cay&oacute; la productividad, sino que mejor&oacute; en la mayor&iacute;a de los sectores.</strong> Desde entonces, se multiplicaron los ensayos en Reino Unido, Espa&ntilde;a, Portugal, Alemania, Canad&aacute;, Estados Unidos, Australia y Jap&oacute;n. Las experiencias, variadas en su dise&ntilde;o, tienen un punto en com&uacute;n: <strong>trabajar menos no implic&oacute; producir menos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el caso island&eacute;s, m&aacute;s de 2.500 personas participaron en programas piloto del Estado y el Ayuntamiento de Reykjav&iacute;k. Se mantuvieron los salarios y se redujeron las horas semanales de 40 a entre 35 y 36. <strong>Los trabajadores reportaron menor estr&eacute;s, mejor equilibrio entre vida personal y empleo, y menos agotamiento.</strong> A partir de ese estudio, cerca del 86% de la fuerza laboral islandesa ya accedi&oacute; a jornadas reducidas o con derecho a solicitarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2022, el Reino Unido llev&oacute; adelante el mayor experimento mundial</strong>: 61 empresas y m&aacute;s de 2.900 empleados adoptaron el esquema 100-80-100 (100% del salario, 80% del tiempo, 100% del compromiso). <strong>El 92% de las firmas mantuvo la pol&iacute;tica tras los seis meses de prueba.</strong> Las ausencias cayeron un 65% y los pedidos de licencia por enfermedad bajaron un 71%. Adem&aacute;s, las empresas vieron un aumento promedio del 35% en sus ingresos en comparaci&oacute;n con el mismo per&iacute;odo del a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        En Portugal, el Gobierno socialista de Ant&oacute;nio Costa inici&oacute; en 2023 un piloto con 39 empresas voluntarias del sector privado. Aunque todav&iacute;a no se publicaron resultados definitivos, <strong>el Ejecutivo adelant&oacute; que m&aacute;s del 80% de las firmas eval&uacute;an continuar</strong> con el esquema reducido. El modelo luso se diferencia por evitar la rigidez: cada empresa adapt&oacute; la reducci&oacute;n horaria de acuerdo con sus necesidades, a cambio de comprometerse a evaluar el impacto en productividad, salud y g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Espa&ntilde;a opt&oacute; por financiar con fondos p&uacute;blicos la transici&oacute;n de peque&ntilde;as y medianas empresas.</strong> Con una inversi&oacute;n inicial de &euro;10 millones, el plan piloto impulsado por el Ministerio de Industria apunt&oacute; a que las empresas prueben el modelo sin perder competitividad. Los primeros resultados, a&uacute;n parciales, <strong>muestran mejoras en motivaci&oacute;n, innovaci&oacute;n y retenci&oacute;n de talento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Canad&aacute; y Estados Unidos, varias empresas del sector tecnol&oacute;gico y servicios adoptaron el esquema con base en acuerdos internos, sin intervenci&oacute;n estatal. <strong>Buffer, una firma de software, registr&oacute; un 91% de empleados m&aacute;s felices tras un a&ntilde;o de prueba.</strong> En Jap&oacute;n, el gigante Microsoft implement&oacute; en 2019 una semana de cuatro d&iacute;as con aumento del 40% en productividad. El Gobierno japon&eacute;s recomend&oacute; oficialmente esta modalidad como forma de promover el bienestar y enfrentar la baja natalidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Es una tendencia global que responde a una doble necesidad: mejorar la calidad de vida y adaptar el trabajo a una econom&iacute;a postindustrial, menos centrada en la presencia f&iacute;sica y m&aacute;s en los resultados&rdquo;,</strong> explic&oacute; Juliet Schor, economista del Boston College y una de las investigadoras del ensayo brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos tambi&eacute;n comienzan a incorporar el reclamo. En Alemania, el poderoso gremio IG Metall pidi&oacute; en 2020 una semana laboral de 4 d&iacute;as para enfrentar la automatizaci&oacute;n y preservar el empleo en la industria. En Francia, donde la jornada de 35 horas rige desde 2000, los debates se reactivaron este a&ntilde;o en medio del avance del teletrabajo y la fatiga laboral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las experiencias no est&aacute;n exentas de cr&iacute;ticas</strong>: algunos expertos alertan sobre posibles efectos regresivos si no se garantiza la reducci&oacute;n para todos los sectores y no se controla la intensificaci&oacute;n del trabajo. Tambi&eacute;n existen dudas sobre su viabilidad en econom&iacute;as de menor escala o con altos niveles de informalidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, los resultados preliminares coinciden en que la semana laboral de cuatro d&iacute;as, bien implementada, puede ser una herramienta eficaz para mejorar el bienestar sin sacrificar productividad.</strong> A medida que crecen los desaf&iacute;os del futuro del trabajo, la pregunta ya no es si es posible, sino bajo qu&eacute; condiciones puede funcionar para todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la Argentina, el debate sobre la reducci&oacute;n de jornada tom&oacute; impulso parlamentario en 2023, cuando se presentaron varios proyectos para acortar la semana laboral sin reducci&oacute;n salarial.</strong> Las propuestas, impulsadas por diputados del Frente de Todos y el Frente de Izquierda, inclu&iacute;an jornadas m&aacute;ximas de entre 36 y 40 horas semanales. Aunque perdieron estado parlamentario, <strong>abrieron un debate in&eacute;dito en el Congreso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La CGT y la CTA expresaron su apoyo a discutir la reducci&oacute;n como una herramienta para distribuir el trabajo y mejorar la calidad de vida,</strong> especialmente ante el avance de la automatizaci&oacute;n y los altos niveles de informalidad. Sin embargo, <strong>las c&aacute;maras empresarias rechazaron la posibilidad</strong> por considerar que encarecer&iacute;a los costos laborales, en un contexto econ&oacute;mico de recesi&oacute;n e incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el sector privado, algunas empresas de tecnolog&iacute;a y servicios comenzaron a implementar esquemas de cuatro d&iacute;as en forma experimental, pero sin marcos normativos que acompa&ntilde;en el proceso.</strong> En 2022, una firma de software con sede en C&oacute;rdoba redujo la jornada semanal a 36 horas, con resultados positivos en clima laboral y eficiencia, aunque sin datos oficiales sistematizados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con un r&eacute;gimen laboral a&uacute;n basado en una ley de 1929 y sin cambios estructurales desde hace d&eacute;cadas, la Argentina observa las experiencias internacionales como posibles referencias futuras.</strong> En medio de un fuerte ajuste del Estado y flexibilizaci&oacute;n de derechos, el horizonte de trabajar menos sin perder salario <strong>parece distante, pero sigue en agenda gremial y parlamentaria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[trabajAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/trabajar/tendencias/paises-prueban-semana-laboral-cuatro-dias-mejoras-productividad-bienestar_1_12819272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2025 00:12:08 +0000]]></pubDate>
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