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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Calvicie]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/calvicie/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Calvicie]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13286820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3336779e-2439-4d7c-9583-ced0efeaf21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La proliferación de anuncios y clínicas que promocionan los injertos de pelo incitan a los hombres calvos a operarse en un momento en que la alopecia pasó a verse como un defecto a remediar más que como lo que es: una patología que no entraña ningún riesgo.</p></div><p class="article-text">
        Motivo de ligera chanza, que los hombres pierdan pelo a edades tempranas dej&oacute; de ser un fen&oacute;meno visto como algo natural a ser tratado como un defecto a remediar. La proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas y publicidad que incitan al injerto comienza a hacer su efecto en unos varones que se debaten entre aceptar su naturaleza o intentar retocarla, en ocasiones derivado de la presi&oacute;n externa. El incremento del uso de medicamentos como el minoxidil y la finasterida dan buena cuenta de c&oacute;mo la preocupaci&oacute;n por la alopecia fue a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La calvicie tiene ahora otra lectura social. El psic&oacute;logo Glen Jankowski, profesor en la Universidad de Dubl&iacute;n, investiga precisamente eso: en <em>Branding Baldness</em> (Construyendo la imagen de la calvicie), expone c&oacute;mo esa insatisfacci&oacute;n masculina fue explotada con la proliferaci&oacute;n de medicamentos y tratamientos est&eacute;ticos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hasta reconfigurar su percepci&oacute;n. Lo que antes se asum&iacute;a como destino, ahora se presenta como elecci&oacute;n. En una entrevista con The New York Times, el investigador explic&oacute; que los hombres calvos saben que su apariencia f&iacute;sica es normal, &ldquo;pero se encuentran en un entorno que les dice que eso es un problema, que les acabar&aacute; afectando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s con m&aacute;s calvos del mundo, <a href="https://medihair.com/es/estadisticas-47-paises-con-mas-hombres-calvos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 44,5% de los hombres</a> presenta alg&uacute;n grado de calvicie, seg&uacute;n la plataforma Medihair. Adem&aacute;s, el 90% de los casos se debe a la alopecia andr&oacute;gina, impulsada por factores gen&eacute;ticos y hormonales. Pablo Garc&iacute;a, que vive en Madrid y tiene 58 a&ntilde;os, es uno de ellos. Cuando estaba a punto de dejar los 40 atr&aacute;s, empez&oacute; a notar ca&iacute;da del cabello: &ldquo;Yo fui siempre muy peludo, as&iacute; que fue una frustraci&oacute;n. La tentaci&oacute;n es peinarte de tal forma que se tapen los espacios sin pelo, pero no es una soluci&oacute;n definitiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia que vivi&oacute; un amigo que se someti&oacute; a los injertos anim&oacute; a este profesional de la publicidad a repetir la haza&ntilde;a hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Desde entonces hago un proselitismo descarado. Lo digo hasta en el vestuario del gimnasio. Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que d&oacute;nde va as&iacute;, que se vaya a la cl&iacute;nica ya&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que dónde va así, que se vaya a la clínica ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo García</span>
                                        <span>—</span> excalvo, 58 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hacerse fuerte en la calvicie</h2><p class="article-text">
        Esta falta de pudor a la hora de hablar de los injertos de pelo que marca las palabras de Garc&iacute;a &mdash;&eacute;l mismo reconoce que llega a ser &ldquo;obsceno&rdquo; con el tema&mdash; se contrapone a otras experiencias ligadas a la alopecia. La aparici&oacute;n de las distintas opciones para combatir la calvicie se convirti&oacute; en una forma de presi&oacute;n est&eacute;tica hacia los varones. V&iacute;ctor Yusty empez&oacute; a perder pelo con 22 a&ntilde;os. Ahora tiene 31 y, tras &ldquo;aguantar de las rentas un tiempo&rdquo;, como recuerda, al final decidi&oacute; raparse. &ldquo;Vi c&oacute;mo se hac&iacute;an los injertos, me dio temor y pas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la presi&oacute;n lleg&oacute; por parte de su madre, que le dec&iacute;a que ten&iacute;a que tener pelo s&iacute; o s&iacute;, o hacer algo para evitar su ca&iacute;da. Este vigilante de seguridad tambi&eacute;n se vio expuesto a numerosos anuncios sobre cl&iacute;nicas de injerto capilar que le aparec&iacute;an en redes sociales, col&aacute;ndose entre <em>storie</em> y <em>storie</em> de Instagram, y que llegaban a mostrar fotos del antes y el despu&eacute;s de un hombre que se hab&iacute;a realizado injertos. &ldquo;Como estaba buscando informaci&oacute;n sobre lo que me pasaba, el algoritmo me ense&ntilde;aba esa publicidad&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace cuatro a&ntilde;os Iv&aacute;n cumpli&oacute; los 24, se le empez&oacute; a caer el pelo. &Eacute;l ya sospechaba que podr&iacute;a pasar: todos los varones de su familia experimentaron un proceso similar. &ldquo;Cuando pas&oacute;, a m&iacute; me doli&oacute;&rdquo;, se sincera este profesor de academia. A pesar de que se inform&oacute;, descart&oacute; el injerto porque le parec&iacute;a una cosa &ldquo;desagradable en todos los sentidos&rdquo;. &ldquo;S&iacute; tuve algo de miedo cuando pensaba en salir con alguien, pero eso es algo de tu autopercepci&oacute;n, no tanto por los dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade este onubense vecino de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;la alopecia es un problema que va m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n est&eacute;tica? Mar&iacute;a Garayar Cantero, dermat&oacute;loga y tric&oacute;loga, la define como una patolog&iacute;a capilar: &ldquo;Se produce porque los receptores de los fol&iacute;culos pilosos experimentan un adelgazamiento progresivo hasta que se hacen tan finos que desaparecen&rdquo;. De todas formas, apunta que la alopecia no entra&ntilde;a ning&uacute;n peligro para la salud, m&aacute;s all&aacute; de que se pierde protecci&oacute;n contra el sol en la cabeza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Iván, de 28 años, cuenta que cuando se empezó a quedar calvo le dolió –‘fue un momento chunguillo’–, pero descartó el implante por parecerle ‘desagradable en todos los sentidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta experta precisa que cada vez es mayor la preocupaci&oacute;n en los hombres j&oacute;venes: &ldquo;Es positivo porque se puede tratar m&aacute;s a tiempo y poner medidas menos invasivas&rdquo;. De cara a un posible injerto, Garayar afirma que es una cirug&iacute;a capilar &ldquo;bastante segura y con pocos riesgos&rdquo;. Y apunta que muchos pacientes le comentaron c&oacute;mo despu&eacute;s de ponerse pelo recuperaron su confianza, autoestima y seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Los medicamentos como freno</h2><p class="article-text">
        Al alicantino Francisco Ruzafa, tambi&eacute;n de 31 a&ntilde;os, le empieza a clarear la cabeza. Siempre fue de los que menos pelo y densidad tuvo en su entorno: &ldquo;Cuando lo pensaba con unos 18 a&ntilde;os, s&iacute; me era algo m&aacute;s limitante. Me ve&iacute;a muy mayor para lo joven que era&rdquo;. No opt&oacute; por raparse porque piensa que se ver&aacute; con mucha cabeza. Y es que, en el mundo de los calvos, tener el coco redondo parece que tambi&eacute;n se premia. &ldquo;Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortina de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me rapar&iacute;a antes de llegar a ese punto&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; que me vi incitado a ponerme pelo, no tanto presionado. Algo que s&iacute; me dijeron es que estar calvo a esta edad es como rendirse muy pronto a ser mayor. Ahora todos queremos alargar la etapa de la juventud y tener moto, y ser calvo es un lastre para eso&rdquo;, desarrolla este ingeniero industrial afincado en Madrid, que reconoce que la obligatoriedad de medicarse durante a&ntilde;os con minoxidil y finasterida tras el implante lo aleja de la idea operarse.
    </p><p class="article-text">
        Jordi Magriny&agrave;, vocal del Col&middot;legi de Farmac&egrave;utics de Barcelona (COFB), precisa que &ldquo;son medicamentos que uno los tiene que tomar con la prescripci&oacute;n exacta del m&eacute;dico y la indicaci&oacute;n del dermat&oacute;logo, ya que tienen muchos posibles efectos secundarios que desde la farmacia comentamos a la hora de dispensarlos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los dos últimos años, casi se ha duplicado el uso de productos como el minoxidil y la finasterida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Magrinyà</span>
                                        <span>—</span> Col·legi de Farmacèutics de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pudiera parecer que los calvos se hacen fuertes a la hora de aceptar su realidad, y lo es sin duda en algunos casos, pero la experiencia de los especialistas en consulta apunta en otra direcci&oacute;n. El mismo Magriny&agrave; confirma que desde hace a&ntilde;os se vio un gran incremento de aquellos j&oacute;venes que a partir de los 24 a&ntilde;os comienzan a tratarse las alopecias. &ldquo;En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, casi se duplic&oacute; el uso de productos como el minoxidil y la finasterida&rdquo;, asegura el tambi&eacute;n farmac&eacute;utico comunitario. Asimismo, sostiene que en este fen&oacute;meno opera una &ldquo;gran presi&oacute;n est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio que <a href="https://www.actasdermo.org/es-prescribing-habits-for-androgenetic-alopecia-articulo-S0001731026000281" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute;</a> la prescripci&oacute;n para la alopecia andr&oacute;gina entre m&aacute;s de 200 dermat&oacute;logos espa&ntilde;oles en 2024 se&ntilde;ala que el minoxidil oral fue el tratamiento m&aacute;s prescrito (89,1%) para este tipo de patolog&iacute;a. En comparaci&oacute;n con los datos recogidos en 2019-2020, se aprecia c&oacute;mo aumenta la prescripci&oacute;n de minoxidil oral y una disminuci&oacute;n en el uso de minoxidil t&oacute;pico, pues en aquella ocasi&oacute;n el minoxidil oral fue prescrito por el 50,6% de los encuestados.
    </p><p class="article-text">
        La misma investigaci&oacute;n certifica que la dutasterida oral ha reemplazado a la finasterida como el antiandr&oacute;geno m&aacute;s recetado para esta alopecia. Y si hace siete a&ntilde;os solo el 4,9% de los dermat&oacute;logos afirmaron realizar trasplantes capilares, en 2024 la cifra aument&oacute; al 18,5%. &ldquo;Este aumento podr&iacute;a reflejar una mayor concienciaci&oacute;n y demanda de procedimientos de restauraci&oacute;n capilar, si bien no se puede descartar un posible sesgo en la encuesta&rdquo;, apuntan.
    </p><h2 class="article-text">Calva con gusto no pica</h2><p class="article-text">
        La presi&oacute;n externa por ponerse pelo se dej&oacute; ver hasta en artefactos de entretenimiento como el <em>docureality</em> <em>Pombo</em>, que sigue la vida de la familia de la archiconocida <em>influencer</em> patria Mar&iacute;a Pombo, donde el marido de Luc&iacute;a Pombo, el empresario &Aacute;lvaro L&oacute;pez Huerta, termina accediendo a hacerse un injerto de pelo por insistencia de la piloto. En el video en el que la pareja anuncia su embarazo, as&iacute; como en otras apariciones en sus redes sociales, L&oacute;pez Huerta aparece con las marcas propias de la cabeza posinjerto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortinilla de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me raparía antes de llegar a ese punto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Ruzafa</span>
                                        <span>—</span> 31 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por el contrario, Pep Molina es un ac&eacute;rrimo defensor de los calvos como &eacute;l. Este mallorqu&iacute;n de 33 a&ntilde;os, guionista y creador digital, lleg&oacute; a parodiar la primera convenci&oacute;n de calvos con barba de Espa&ntilde;a, un <em>sketch</em> que realiz&oacute; para El Peri&oacute;dico. &ldquo;Yo empec&eacute; muy pronto con la alopecia, a los 12 a&ntilde;os, y justo me empez&oacute; a salir barba a saco&rdquo;, recuerda. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, decidi&oacute; dejar de tratarse con productos como el minoxidil. En torno a los 20 a&ntilde;os se decant&oacute; por el rapado. &ldquo;Soy extrovertido, pero mis interacciones estaban condicionadas por el hecho evidente de que me estaba quedando calvo y era demasiado joven&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Se define antes como calvo que rapado. &ldquo;Una parte de mi cabeza es terreno yermo donde han echado sal&rdquo;, comenta con gracia. Aquella inseguridad juvenil ha quedado atr&aacute;s. Tanto, que Molina convoc&oacute; a varios calvos con barba para abordar lo que &eacute;l denomina como &ldquo;tribu urbana sin diagnosticar, en donde hay una compensaci&oacute;n rara entre el pelo que tienes en la barba en comparaci&oacute;n con el de la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de un<em> frame</em> de aquella producci&oacute;n alg&uacute;n avispado cre&oacute; el meme ya convertido en <em>sticker</em> en el que aparecen varios de los participantes abrazados con el texto &ldquo;qu&eacute; calvario&rdquo;. La misma sorna aparece en el meme que tilda de &ldquo;barbarie&rdquo; a los calvos con barba, a quienes Jordi Ganchitos dedic&oacute; una canci&oacute;n: &ldquo;Calvo con barba, si justifica lo que falta en la calva, tiene el cabello del rev&eacute;s. Alejate de un calvo con barba bailando reguet&oacute;n en una disco de pachanga, alejate de un calvo con barba y si lleva un pendiente mejor hu&iacute; para tu casa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Qué calvario, en versión &#039;sticker&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las bromas sobre los hombres que sufren alopecia, la proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas est&eacute;ticas que ofertan injertos capilares y su publicidad supone una de las principales presiones est&eacute;ticas para aquellos que no tienen pelo en la cabeza. Mientras que unos aseguran que recuperaron la seguridad en s&iacute; mismos tras someterse a la intervenci&oacute;n, otros pugnan por mejorar su autopercepci&oacute;n y superar c&aacute;nones superficiales. Sea como sea, la cuesti&oacute;n es gustarse a uno mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13286820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 10:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Alopecia,Calvicie]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Problemas con el pelo: los dos factores que la ciencia apunta como causantes de la caída capilar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/temes-quedarte-calvo-son-factores-ciencia-apunta-causantes-caida-capilar-pm_1_12889068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64d3c76d-3067-46db-9a1b-200873d00d51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas con el pelo: los dos factores que la ciencia apunta como causantes de la caída capilar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estética - Los estudios sobre el folículo piloso muestran que la actividad nerviosa influye de forma clara en el crecimiento y la destrucción celular, cambiando la forma de interpretar la relación entre estrés y cabello.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>p&eacute;rdida de cabello</strong> no sigue reglas fijas ni respeta previsiones. Algunos hombres conservan una melena abundante hasta la vejez, mientras otros comienzan a ver retroceder la l&iacute;nea frontal antes de los 30. Esa variabilidad ha hecho que muchos la perciban como una <strong>suerte de loter&iacute;a biol&oacute;gica</strong>, donde la gen&eacute;tica y el azar parecen decidir.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del espejo, la calvicie masculina tiene un <strong>efecto psicol&oacute;gico considerable</strong>, porque altera la imagen personal y la manera en que cada uno se percibe en su entorno. Aunque suele considerarse un signo de madurez o de estilo en algunos casos, para muchos representa una <strong>fuente de ansiedad o inseguridad</strong> que condiciona la autoestima y la vida social.
    </p><p class="article-text">
        Los factores que la desencadenan no son solo biol&oacute;gicos: influyen tambi&eacute;n las expectativas culturales, la presi&oacute;n est&eacute;tica y la dificultad para aceptar un cambio visible e irreversible. De ese modo, la<strong> b&uacute;squeda de causas y remedios</strong> no responde solo al deseo de recuperar el cabello, sino tambi&eacute;n al intento de recuperar control sobre lo que ocurre en el cuero cabelludo.
    </p><p class="article-text">
        Esa necesidad de comprender c&oacute;mo y por qu&eacute; ocurre ha llevado a la ciencia a estudiar con detalle los <strong>mecanismos que gobiernan el crecimiento del fol&iacute;culo y su relaci&oacute;n con el estr&eacute;s</strong>, un campo donde las investigaciones recientes han cambiado el enfoque por completo.
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda de causas responde tambi&eacute;n a la necesidad de recuperar control</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Cell</strong></em> en 2021 identific&oacute; que la <strong>noradrenalina</strong> del sistema nervioso simp&aacute;tico destruye las c&eacute;lulas de los fol&iacute;culos pilosos, explicando la ca&iacute;da del cabello asociada al estr&eacute;s. Los investigadores demostraron que esta sustancia, liberada en<strong> momentos de tensi&oacute;n</strong>, altera el equilibrio energ&eacute;tico de las c&eacute;lulas madre del fol&iacute;culo hasta provocar su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Con ello se abri&oacute; una v&iacute;a para el <strong>desarrollo de tratamientos que bloqueen la acci&oacute;n de la noradrenalina</strong> en el cuero cabelludo sin afectar otras funciones del organismo, lo que podr&iacute;a mejorar la prevenci&oacute;n de la p&eacute;rdida capilar ligada al estr&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rafa Nadal                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La <strong>calvicie androgen&eacute;tica</strong>, la forma m&aacute;s com&uacute;n, depende de factores gen&eacute;ticos que hacen que los fol&iacute;culos sean sensibles a la <strong>dihidrotestosterona (DHT)</strong>. Esa hormona, derivada de la testosterona, reduce la fase de crecimiento del cabello hasta que los fol&iacute;culos se miniaturizan y dejan de producir pelo visible.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo se hereda por m&uacute;ltiples genes, con un papel destacado del <strong>receptor de andr&oacute;genos </strong>situado en el cromosoma X. Esta herencia explica por qu&eacute; el patr&oacute;n familiar suele seguir la l&iacute;nea materna, aunque la influencia del padre y de otros genes tambi&eacute;n interviene. Aun as&iacute;, el<strong> estr&eacute;s y los cambios hormonales pueden acelerar el proceso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El estudio difundido en <em>Cell</em> detalla que la causa inmediata de la p&eacute;rdida capilar en situaciones de estr&eacute;s no es el cortisol, como se pensaba, sino la <strong>sobrecarga el&eacute;ctrica </strong>del sistema nervioso. La liberaci&oacute;n de noradrenalina genera un<strong> entorno t&oacute;xico</strong> para las c&eacute;lulas del fol&iacute;culo, que dejan de producir energ&iacute;a y terminan destruy&eacute;ndose. Esa observaci&oacute;n resuelve una inc&oacute;gnita que durante a&ntilde;os separ&oacute; la teor&iacute;a del estr&eacute;s psicol&oacute;gico de la fisiolog&iacute;a del cabello.
    </p><p class="article-text">
        El sistema nervioso simp&aacute;tico participa activamente en el ciclo del fol&iacute;culo piloso. En condiciones normales, <strong>alterna entre fases de reposo y crecimiento</strong>, pero en presencia de tensi&oacute;n constante mantiene activa la respuesta de alerta, con efectos destructivos sobre las c&eacute;lulas regeneradoras. Esa misma red nerviosa<strong> influye en la microcirculaci&oacute;n del cuero cabelludo</strong>, lo que agrava la p&eacute;rdida cuando la exposici&oacute;n al estr&eacute;s se prolonga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Es uno de los métodos más populares entre los hombres                            </span>
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        El art&iacute;culo <em>Recent Progress in the Understanding of the Effect of Sympathetic Nerves on Hair Follicle Growth</em>, publicado en <em>Cell</em> en 2021, demostr&oacute; que los nervios simp&aacute;ticos no solo influyen en la ca&iacute;da, sino tambi&eacute;n en el <strong>crecimiento</strong>. Su liberaci&oacute;n de norepinefrina activa las c&eacute;lulas madre del fol&iacute;culo y <strong>promueve la regeneraci&oacute;n </strong>cuando el equilibrio no est&aacute; alterado. Los experimentos con ratones mostraron que la eliminaci&oacute;n de esa se&ntilde;al nerviosa detiene el crecimiento, mientras que la estimulaci&oacute;n con agonistas espec&iacute;ficos lo restablece parcialmente, lo que sugiere un<strong> control c&iacute;clico del cabello vinculado a la actividad nerviosa.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Los tratamientos actuales podr&iacute;an ampliarse con nuevas dianas terap&eacute;uticas</h2><p class="article-text">
        Las terapias actuales intentan compensar estos mecanismos. Medicamentos como <strong>minoxidil</strong> o <strong>finasterida</strong> act&uacute;an reduciendo la acci&oacute;n de la DHT y estimulando los fol&iacute;culos activos, con resultados variables. A su vez, los<strong> trasplantes capilares y t&eacute;cnicas como el plasma rico en plaquetas o la mesoterapia </strong>buscan regenerar la zona afectada.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos sobre el papel del sistema nervioso abren la posibilidad de combinar estas terapias con moduladores de la noradrenalina, lo que podr&iacute;a acercar<strong> tratamientos m&aacute;s espec&iacute;ficos y menos invasivos</strong> para quienes se enfrentan una condici&oacute;n que afecta tanto la biolog&iacute;a como la percepci&oacute;n personal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/ciencia/temes-quedarte-calvo-son-factores-ciencia-apunta-causantes-caida-capilar-pm_1_12889068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 15:26:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[estética,pelos,cabello,Calvicie]]></media:keywords>
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