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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ron Lalá]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ron-lala/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ron Lalá]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El argentino Yayo Cáceres integra con Álvaro Tato la pareja más fructífera del teatro español: "Los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentino-yayo-caceres-integra-alvaro-tato-pareja-fructifera-teatro-espanol-espacios-no-entienden-cultura-inversion_1_12960903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El argentino Yayo Cáceres integra con Álvaro Tato la pareja más fructífera del teatro español: &quot;Los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dos creadores, que forman parte de la compañía Ron Lalá, están triunfando con su último espectáculo, 'Tebanas', tragedia griega a ritmo frenético.
</p></div><p class="article-text">
        El argentino <strong>Yayo C&aacute;ceres</strong> y el espa&ntilde;ol <strong>&Aacute;lvaro Tato</strong>. Tato y Yayo, casi un pal&iacute;ndromo que contiene una de las parejas teatrales m&aacute;s fruct&iacute;feras del teatro espa&ntilde;ol de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. Con la compa&ntilde;&iacute;a que iniciaron andadura, <a href="https://www.instagram.com/ronlalateatro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ron Lal&aacute;</a>, lo hicieron todo. Su teatro, popular, l&uacute;dico y lleno de ritmo y m&uacute;sica, tiene el benepl&aacute;cito del p&uacute;blico y cr&iacute;tica.&nbsp;Desde el 2018 tienen nuevo proyecto, <strong>Ay teatro</strong>. Ahora, est&aacute;n presentando en el Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid <em>Tebanas</em>, una funci&oacute;n que recoge tres de las grandes tragedias del Ciclo Tebano: <em>Edipo</em>, <em>Los siete contra Tebas </em>y <em>Ant&iacute;gona</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ron Lal&aacute; naci&oacute; en el 96, entre la universidad y el Caf&eacute; de la Libertad de Madrid. Eran todav&iacute;a estudiantes, de filolog&iacute;a, de m&uacute;sica&hellip; Y se inventaron una especie de recital-concierto lleno de humor y chispazos de genio, lo que ellos llaman el c&oacute;digo &ldquo;ronlalero&rdquo;. En 2001 se incorpor&oacute; Yayo C&aacute;ceres, correntino y chamamecero ya bregado, que en Buenos Aires estudi&oacute; en la misma escuela que Luciano C&aacute;ceres o Claudio Tolcachir, Andamio 90.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel <em>Si dentro de un lim&oacute;n metes un gorri&oacute;n el lim&oacute;n vuela</em>, su primera colaboraci&oacute;n, todo se dispar&oacute;. Fueron a&ntilde;os de estrecha colaboraci&oacute;n, de m&aacute;s de veinte montajes juntos, de &eacute;xitos sonados como <em>Mundo y final</em> (2008) o <em>En un lugar del Quijote</em> (2013). En 2018 decidieron ampliar horizontes. C&aacute;ceres entraba en su madurez como director y Tato comenzaba a ser uno de los dramaturgos m&aacute;s valorados en Espa&ntilde;a, sus adaptaciones y recreaciones de los cl&aacute;sicos espa&ntilde;oles estaban a un nivel de otro mundo. Su dominio del verso y de la carpinter&iacute;a teatral es &uacute;nica. Tato se convirti&oacute; en una especie de Lope trasladado al siglo XXI en una m&aacute;quina del tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; naci&oacute; Ay teatro. Despu&eacute;s de varios montajes lleg&oacute; la maravilla, <a href="https://ayteatro.com/project/malvivir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Malvivir</em></a> (2021), un impresionante texto que encarnaron dos grandes actrices, Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y Marta Poveda. Una divertida, po&eacute;tica y punzante historia sobre la p&iacute;cara Elena de Paz. Ahora, atacan con <em>Tebanas</em>, una adaptaci&oacute;n de las tres tragedias griegas de la ciudad de Tebas interpretadas por actores bien j&oacute;venes que est&aacute; llenando todos los d&iacute;as en el Teatro de la Abad&iacute;a y que despu&eacute;s de Madrid llegar&aacute; en febrero en Olmedo, a Sagunto en abril y en mayo a Gij&oacute;n y M&aacute;laga.&nbsp;
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                    alt="Un momento de &#039;Tébanas&#039;, la nueva obra de Yayo Cáceres y Álvaro Tato"
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            <span class="title">
                Un momento de &#039;Tébanas&#039;, la nueva obra de Yayo Cáceres y Álvaro Tato                            </span>
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        Adem&aacute;s, Ron Lal&aacute; cumple 30 a&ntilde;os y para celebrarlo el 22 de abril subir&aacute;n al Teatro Infanta Isabel con <a href="https://www.teatroinfantaisabel.es/obra/ladesconquista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La desconquista</em></a>, su &uacute;ltimo trabajo. Con ellos habl&oacute; este medio. Una conversaci&oacute;n donde ambos se iban quitando la palabra, complement&aacute;ndose, con un pensamiento colmena fruto de m&aacute;s de veinte a&ntilde;os trabajando juntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;26 a&ntilde;os y m&aacute;s de veinte obras juntos, &iquest;alguna vez estuvieron a punto de separarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Aacute;lvaro Tato: Al principio, cuando el ego est&aacute; todav&iacute;a bullendo. Cuando lleg&oacute; Yayo yo era el l&iacute;der y de pronto llegaba alguien que no solamente era m&aacute;s mayor, sino que adem&aacute;s sab&iacute;a m&aacute;s que yo y estaba dispuesto a compartirlo. Y yo necesitaba ese saber. No fue f&aacute;cil, nada f&aacute;cil para ese chaval que ten&iacute;a tan claro su liderazgo. Hubo que ajustar el camino y darse cuenta de en qu&eacute; partida eras el rey y en qu&eacute; partida la dama.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yayo C&aacute;ceres: Ah&iacute; fueron clave los ronlaleros, los otros miembros de la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;Todo el mundo se lanz&oacute; a la cosa sin chistar, en parte porque yo no les dejaba y en parte por disciplina. Se sufri&oacute;, pero al final se&nbsp;consigui&oacute; una especie de m&aacute;quina demoledora. Pero la cosa es mutua, a m&iacute; encontrarme con Tato me salv&oacute; la vida, acababa de llegar a Espa&ntilde;a y no ten&iacute;a mucho a lo que agarrarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Esto de que uno es director y el otro es el encargado del texto, no es muy verdad, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A. T.: La verdad es que no. Entendemos la dramaturgia como direcci&oacute;n y la direcci&oacute;n como dramaturgia. Para nosotros todo est&aacute; entremezclado. Y nuestro punto de conexi&oacute;n yo creo que es el ritmo, el concepto musical de ritmo esc&eacute;nico. Los juegos r&iacute;tmicos, es digamos como la base de nuestro lenguaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Intenten explicar esa manera de hacer teatro que les ha llevado por medio mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A. T.: Parafraseando a Yayo, creo que la clave es que nuestro sistema no pasa primero por la cabeza. Somos muy pr&aacute;cticos en el trabajo teatral. La fusi&oacute;n de palabra, de verso esc&eacute;nico, de interpretaci&oacute;n y de m&uacute;sica en directo, intentamos que se produzca a la vez. No hacemos reuniones previas de an&aacute;lisis de texto, no hacemos trabajos musicales para ajustes de voces previos, nos ponemos el ch&aacute;ndal antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Surge desde la pr&aacute;ctica actoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y. C.: No te creas, al mismo tiempo es un teatro muy psicologista. Si hay un lugar donde est&aacute; el teatro es en el terreno de los sue&ntilde;os, en lo metaf&iacute;sico, en el inconsciente. Trabajamos desde ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A. T.: Y lo curioso es que esa b&uacute;squeda de lo metaf&iacute;sico, de lo po&eacute;tico, la intentamos producir a partir de lo m&aacute;s elemental, de lo m&aacute;s sencillo, de s&iacute;mbolos, de la metonimia que para nosotros, junto al ritmo, es el eje funcional de nuestro trabajo. M&aacute;s concretamente de la sin&eacute;cdoque, la parte por el todo. El teatro es el arte en el que una espada es la guerra, una rama es el bosque, y un ser humano, el ser humano. Pero partimos de lo pr&aacute;ctico para conseguir lanzar la imaginaci&oacute;n del actor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando lees a Shakespeare llega hasta ahí, hasta el fondo, pero tarda más. En la tragedia o vas a fondo o es una solemnidad aburrida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Álvaro Tato</span>
                                        <span>—</span> Dramaturgo y director de escena
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: Un ejemplo, en <em>Tebanas</em> cuando Fran Garzia vuelve a salir a escena despu&eacute;s de haber interpretado a Edipo, y entra ya como Polinices, el hijo de Edipo, entra con la misma vincha roja que Edipo ha utilizado para taparse las cuencas de los ojos despu&eacute;s de arranc&aacute;rselos&hellip; Esa idea, que es pura dramaturgia, no es m&iacute;a, eso surge del actor en un ensayo. Y surge porque el actor est&aacute; en &ldquo;flow&rdquo; y porque est&aacute; entrenado para entender d&oacute;nde est&aacute; el lenguaje po&eacute;tico. Eso es pura met&aacute;fora esc&eacute;nica, la ceguera de Edipo es tambi&eacute;n la ceguera de sus hijos enfrentados, es el s&iacute;mbolo del padre y de la sangre&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Ensayan juntos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: S&iacute;, aunque lo empec&eacute; a echar un poco a Tato. Porque es como dirigir con un alien pegado a la oreja (risas). Pero s&iacute;, nos pasa constantemente llegar a casa despu&eacute;s de un ensayo y ante una buena idea que ha tenido el otro decir: &ldquo;por qu&eacute; no se me ocurri&oacute; a m&iacute;&rdquo;. Eso est&aacute; buen&iacute;simo, creemos en un tipo de competencia que es colaboraci&oacute;n, que nos hace mejores, y que Tato y yo llevamos cuidando a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&mdash;Tebanas</strong></em><strong> es pura tragedia griega, algo que se aleja de&nbsp;su estilo m&aacute;s reconocible, pero utilizan unos c&oacute;digos y maneras de decir cercanas al Siglo de Oro&hellip; &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: Es cierto que lo hacemos. El verso que hemos&nbsp;creado tanto en S&oacute;focles, Esquilo como parte de Eur&iacute;pides es de clara ra&iacute;z &aacute;urea. En vez de hacer una traslaci&oacute;n en prosa, que es como se suele hacer, he fabricado una versi&oacute;n en verso. Y ese verso es silba, es una silba blanca de alejandrino, septis&iacute;labos y endecas&iacute;labos. Para las partes que hilan las historias hemos utilizado el romance. Y para la parte de la comedia en el peque&ntilde;o homenaje que le hacemos a Arist&oacute;fanes utilizamos redondillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: Esa manera de trabajar surge de una pregunta: &iquest;Por qu&eacute; la tragedia casi siempre se recita de manera solemne o lenta? &iquest;Por qu&eacute; tenemos asociado la tragedia a la lentitud? Y nos fuimos dando cuenta que la tragedia no trata de gente que se lamenta, trata de gente que quiere no lamentarse, que lucha hasta el final, incluso a veces de manera heroica, contra el destino, contra sus defectos. No hab&iacute;amos sometido nuestro lenguaje a la disciplina tr&aacute;gica. Y sab&iacute;amos que era un riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: Si lo pensamos bien los personajes de la tragedia, como Edipo, no llegan a cuarenta a&ntilde;os ni por asomo. Para trasladarlos a escena hace falta una rabia casi adolescente, una cosa muy f&iacute;sica. Por eso nos hemos salido de este c&oacute;digo declamatorio y ampuloso y nos hemos metido en un lugar mucho m&aacute;s furioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: La tragedia griega es de gran pureza teatral, son puros conflictos a cara de perro. En&nbsp;muy pocas palabras se llega hasta el final del conflicto. Los cl&aacute;sicos tardan m&aacute;s en llegar. Cuando lees a Shakespeare llega hasta ah&iacute;, hasta el fondo, pero tarda m&aacute;s. En la tragedia o vas a fondo o es una solemnidad aburrida.
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                    alt="En &#039;Tebanas&#039; Álvaro Tato y Yayo Cáceres se atreven con las tragedias griegas"
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                En &#039;Tebanas&#039; Álvaro Tato y Yayo Cáceres se atreven con las tragedias griegas                            </span>
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        <strong>&mdash;En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os son quiz&aacute; la compa&ntilde;&iacute;a de Espa&ntilde;a que gir&oacute; m&aacute;s. Girar nunca fue f&aacute;cil, pero parece que cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil. Ustedes que se conocen la mayor&iacute;a de los teatros de este pa&iacute;s, &iquest;qu&eacute; creen que est&aacute; pasando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: Nosotros cada vez hacemos menos gira. Antes est&aacute;bamos m&aacute;s de dos a&ntilde;os con un espect&aacute;culo. Ahora estamos un a&ntilde;o y medio estirando mucho el chicle. Gracias a Dios ten&iacute;amos capacidad para achicar las giras, otra gente lo ha pasado mucho peor, incluso teniendo que disolver la compa&ntilde;&iacute;a. La causa me parece clara:&nbsp;<strong>los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversi&oacute;n</strong>. Se gira menos porque hay menos presupuesto para programar los teatros. Se han perdido m&aacute;s de un 30% de lugares donde antes se programaban cosas de fuera. Se han perdido plazas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Aacute;.T.: Hay una falta de voluntad pol&iacute;tica por activar redes teatrales. Porque cuando hablamos de plazas no hablamos de teatros, hablamos de redes, hablamos de conexiones, de gestores culturales que cuentan con cada vez menos presupuesto. Adem&aacute;s, en las comunidades con redes potentes, como Madrid, por ejemplo, la competencia es feroz entre el teatro privado y el p&uacute;blico. Y dentro de los teatros privados hay una gran competencia interna que ha aumentado con la entrada de las multinacionales en los musicales. La realidad se ha ido haciendo cada vez m&aacute;s compleja y la voluntad pol&iacute;tica no ha seguido el ritmo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En muchas compa&ntilde;&iacute;as esenciales del teatro espa&ntilde;ol, como T&aacute;bano, La Zaranda o Micomic&oacute;n, hubo giras internacionales que fueron un antes y un despu&eacute;s. Recorrieron medio mundo: Europa, Asia y Am&eacute;rica, &iquest;hubo alguna gira que para ustedes tuviese ese calado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: La primera, en 2007 &iquest;Te acuerdas Tato? Yo sal&iacute; un d&iacute;a antes e iba adaptando el texto en el avi&oacute;n&hellip; Fuimos a Chile, Argentina, Rep&uacute;blica Dominicana, Paraguay&hellip; Hab&iacute;a un momento de la obra en que dec&iacute;amos: &ldquo;La pasta, la pasta&rdquo;. Lo cambi&eacute; por el t&eacute;rmino guaran&iacute;, me acuerdo como si fuera hoy de todos gritando en escena: &ldquo;pirapir&eacute;, pirapir&eacute;&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: Yayo viene de all&aacute;, pero nosotros, como jovencitos espa&ntilde;oles, flipamos. Recibir ese calor, esa comprensi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica. Una cosa es saberlo, saber que nuestro idioma se habla en dos continentes, y otra cosa es vivirlo. Y no solo la lengua, sino tambi&eacute;n el humor. En Argentina, por ejemplo, fue una gran sensaci&oacute;n. Argentina encontr&oacute; a unos espa&ntilde;oles que fabricaban un humor que entend&iacute;an, todos nos comparaban con Les Luthiers, yo creo que exageradamente. Pero el enganche fue mutuo, nosotros no pod&iacute;amos creer la capacidad de ida y vuelta, los hilos que nos unen. Otro ejemplo de lo que habl&aacute;bamos, si fu&eacute;semos capaces de cuidar ese ida y vuelta&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: <strong>Cuando los pol&iacute;ticos entiendan que la cultura es el mayor activo que tiene este pa&iacute;s la cosa cambiar&aacute;</strong>. Yo mismo vine a Espa&ntilde;a en busca de Cervantes, de Machado. No vine buscando el jam&oacute;n ib&eacute;rico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentino-yayo-caceres-integra-alvaro-tato-pareja-fructifera-teatro-espanol-espacios-no-entienden-cultura-inversion_1_12960903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 09:20:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El argentino Yayo Cáceres integra con Álvaro Tato la pareja más fructífera del teatro español: "Los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Yayo Cáceres,Ron Lalá]]></media:keywords>
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