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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Emily Brontë]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/emily-bronte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Emily Brontë]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12990215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ab52d7-0629-4ea0-97d4-86e6591b412d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Cumbres borrascosas’, Emerald Fennell convierte la obra de Emily Brontë en una fantasía erótica de novela rosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de 'Hermosa venganza' y 'Saltburn' adapta el clásico de la literatura en una simple versión que se cree mucho más moderna y provocadora de lo que realmente es.</p><p class="subtitle">El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores
</p></div><p class="article-text">
        <em>50 sombras de Grey</em>, el fen&oacute;meno editorial escrito por E.L. James, naci&oacute; como un fan fiction de <em>Crep&uacute;sculo.</em> Es decir, una creaci&oacute;n de una fan en una p&aacute;gina web que, a trav&eacute;s de los personajes de la saga fant&aacute;stica de amor entre un vampiro y una humana, fantase&oacute; con una nueva historia creada a partir de su imaginaci&oacute;n. Los <em>fan fiction </em>se popularizaron much&iacute;simo entre una comunidad fan que se enganchaba a las sagas literarias (principalmente a aquellas que mezclaban el fant&aacute;stico y el romance) y de la que salieron much&iacute;simas autoras que comenzaron en la autopublicaci&oacute;n y fueron fichadas por editoriales para crear novelas rom&aacute;nticas, uno de los g&eacute;neros de moda que, adem&aacute;s, no para de provocar mediocres adaptaciones en forma de serie y pel&iacute;culas para cine y plataformas.
    </p><p class="article-text">
        Simplificando mucho, estas novelas tienen unas cuantas cosas en com&uacute;n. Primero, todas est&aacute;n marcadas por el amor. Un amor que escondido en una falsa modernidad (en c&oacute;mo hablan, o los temas que hay a su alrededor), no es m&aacute;s que la perpetuaci&oacute;n del ideal del amor rom&aacute;ntico. La otra es la presencia, abundante, de un sexo que est&aacute; filtrado por la mirada normalmente femenina de sus autoras. <strong>En el fondo, lo que repiten son los tropos de las novelas rosas de toda la vida. Esas que en la librer&iacute;a muestran en sus cubiertas a mujeres con cors&eacute;s apretados siendo agarradas por un caballero de buen porte a punto de besarlas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen, la de una mujer con un cors&eacute; y un hombre al que desea y con el que tiene un amor que roza lo t&oacute;xico pero que se vende de rom&aacute;ntico, aparece de forma casi literal en la adaptaci&oacute;n que hizo Emerald Fennell de <em>Cumbres borrascosas</em> de Emily Bront&euml;. Una pel&iacute;cula que llega tras una inteligent&iacute;sima campa&ntilde;a de promoci&oacute;n en donde se vendieron dos cosas. La primera, el innumerable desfile de vestidos de la alfombra roja que hacen referencia al derroche del filme. La segunda, la supuesta presencia de mucho sexo y erotismo en una adaptaci&oacute;n que su autora dijo que responde a c&oacute;mo la sinti&oacute; ella cuando ley&oacute; la obra original siendo una adolescente.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa mirada adolescente de Fennell parece la de una de esas lectoras de <em>Crep&uacute;sculo</em> que hicieron un <em>fan fiction </em>con sus protagonistas. La versi&oacute;n de <em>Cumbres Borrascosas</em> que hizo Fennell parece realizada por alguien cuyo &uacute;nico inter&eacute;s en el original de Emily Bronte fuera el amor imposible. En los ojos de la directora de <em>Hermosa venganza </em>y <em>Saltburn</em>, <em>Cumbres Borrascosas</em> no es m&aacute;s que una fantas&iacute;a er&oacute;tica de una lectora de novela rosa. Una mirada m&aacute;s cercana a las novelas<em> young adult </em>que a un libro al que quita cualquier atisbo de complejidad.
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        <strong>La de Fennell es una propuesta que convierte una novela que hablaba de un amor atravesado por el conflicto de clase, raza y g&eacute;nero, que era turbia, violenta y vengativa, en una fetichizaci&oacute;n que podr&iacute;a describirse con uno de esos </strong><em><strong>tags</strong></em><strong> que se usan en las novelas rom&aacute;nticas actuales</strong>, <em>enemies to lovers</em>, o alg&uacute;n tropo similar con los que resumen lo que se van a encontrar para no llevar a sus lectoras a un chasco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es frustrante porque no solo convierte una obra compleja que se adelant&oacute; a su tiempo en una pel&iacute;cula tremendamente conservadora, sino tambi&eacute;n porque la directora parece refutar sus obras anteriores. Si en <em>Hermosa venganza</em> pasaba por un filtro pop la cultura de la violaci&oacute;n y convert&iacute;a el <em>Toxic </em>de Britney Spears casi en un coro griego que anticipaba la tragedia, y en <em>Saltburn</em> revisaba <em>Teorema</em> de Pasolini para terminar contando que solo el crimen y el sexo son las opciones para ascender de clase en este mundo; aqu&iacute; apuesta por una mirada pop que elimina cualquier tema que no sea el amor m&aacute;s all&aacute; de cualquier fuerza de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la promesa promocional de una pel&iacute;cula er&oacute;tica llena de sexo resulta una operaci&oacute;n de marketing destinada a la decepci&oacute;n. En esta <em>Cumbres borrascosas </em>se nos cuenta que entre ambos surge pronto una pasi&oacute;n desmedida que los lleva a estar calientes todo el d&iacute;a, y que esa calentura se alargar&aacute; hasta el esperado encuentro. Sin embargo, todo se limitar&aacute; a unas cuantas met&aacute;foras alimenticias simplonas con productos viscosos. El sexo de esta pel&iacute;cula es tremendamente pacato y antiguo. Rodado como una pel&iacute;cula er&oacute;tica de hace d&eacute;cadas que no se atreve a proponer nuevas formas de mostrar el sexo ni el erotismo. Eso s&iacute;, para que no digan que era mentira, Fennell comienza su pel&iacute;cula con un ahorcado teniendo una erecci&oacute;n. Es, de lejos, la propuesta m&aacute;s arriesgada de toda la pel&iacute;cula, ya que comienza con un sonido que el espectador considera de lujuria para mostrar que es la agon&iacute;a de alguien a punto de morir. La uni&oacute;n de muerte y sexo de toda la vida que solo sirve como ocurrencia feliz puntual.
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                Jacob Elordi y Margot Robbie en medio de la ampulosa puesta en escena de Fennell en &#039;Cumbres borrascosas&#039;                            </span>
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        Ni siquiera se atreve a realizar una propuesta similar a la de <em>M&aacute;s que rivales (Heated rivalry)</em>, la serie del momento que adapta una saga de novelas rom&aacute;nticas y que, si bien sigue los mismos patrones y nace de los mismos sitios, apuesta por una mirada mucho m&aacute;s arriesgada al sexo, aunque sea una representaci&oacute;n del sexo gay marcada por la escritora de las novelas originales, lo que fue una de sus principales cr&iacute;ticas. Aqu&iacute; lo m&aacute;s expl&iacute;cito que hacen <strong>Margot Robbie</strong> y <strong>Jacob Elordi</strong> es meterse muchas veces los dedos en sus respectivas bocas, en un gesto que suena a viejo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que no hay en la propuesta ni rastro de iron&iacute;a. Todo lo anterior podr&iacute;a haber funcionado si Emerald Fennell hubiera puesto la iron&iacute;a que acostumbraba tener para re&iacute;rse de las novelas rom&aacute;nticas, de la fetichizaci&oacute;n que provocaron y de las relecturas modernas cursis y rosas en tiempos de TikTok. Sin embargo, opt&oacute; por hacer una de ellas. Una condenada a ser comentada en <em>reels </em>de Instagram, donde analizar&aacute;n cada gesto entre sus dos protagonistas, cuya qu&iacute;mica es escasa y que quedan eclipsados por los int&eacute;rpretes j&oacute;venes (entre los que destaca Owen Cooper, el ni&ntilde;o de <em>Adolescencia</em>).
    </p><p class="article-text">
        Fennell no es Baz Luhrman. No quiso serlo. Ojal&aacute;. Porque Luhrman es consciente de su estilo, de lo chabacano de su propuesta, del kitsch y del brilli brilli. Emerald Fennell convirti&oacute; <em>Cumbres Borrascosas</em> en una revista de decoraci&oacute;n y vestidos que parecen solo responder al capricho est&eacute;tico, y, de nuevo, fetiche de su creadora. No hay justificaci&oacute;n para la mayor&iacute;a de las propuestas visuales que propone (&iquest;por qu&eacute; hay ladrillos blancos donde matan a los animales m&aacute;s all&aacute; de porque quede bien en c&aacute;mara?), y muchas de ellas son simplonas, como los colores de las habitaciones o poner una pila de botellas enormes para dejarnos ver el alcoholismo de un personaje. Dec&iacute;a Fennell que quer&iacute;a que su <em>Cumbres Borrascosas</em> sea el <em>Titanic </em>para una nueva generaci&oacute;n. Ojal&aacute; esa nueva generaci&oacute;n siga teniendo en Jack y Rose a sus referentes y aproveche esta decepcionante versi&oacute;n para leer la novela original de Emily Bront&euml;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cumbres-borrascosas-emerald-fennell-convierte-obra-emily-bronte-fantasia-erotica-novela-rosa_129_12990215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 17:41:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/resurgir-cumbres-borrascosas-clasico-emily-bronte-sigue-fascinando-lectores-espectadores_1_12976911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0559268d-20e8-4dbb-a647-96dd3615c094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El resurgir de ‘Cumbres borrascosas&#039;: por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con motivo del estreno de ‘Cumbres borrascosas’ (2026), la película de Emerald Fennell, la novela en la que se basa regresa a las librerías en nuevas ediciones.
</p></div><p class="article-text">
        La escritora espa&ntilde;ola Almudena Grandes, ante la pregunta de si le gustar&iacute;a ganar el Premio Nobel, respond&iacute;a que, ella, lo que hubiera querido es escribir <em>Cumbres borrascosas</em>. La madrile&ntilde;a es solo una de la larga lista de escritores entusiastas de esta obra maestra. En realidad, sus incondicionales empezaron a surgir mucho antes, en el entorno m&aacute;s inmediato de la autora: su hermana Charlotte fue la primera en reconocer su genialidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo expres&oacute; en una nota biogr&aacute;fica a prop&oacute;sito de una reedici&oacute;n de <em>Cumbres borrascosas</em> (1847) de 1850, en la que traza un perfil de sus hermanas y revela su fascinaci&oacute;n ante el hallazgo de los poemas de su hermana Emily, a su juicio, &ldquo;los &uacute;nicos que valen la pena&rdquo; del volumen que publicaron las tres: &ldquo;No se trataba de efusiones corrientes ni se parec&iacute;a en nada a los versos que suelen escribir las mujeres&rdquo;, escribe Charlotte. &ldquo;Me parecieron directos y tersos, vigorosos y genuinos. [&hellip;] Ten&iacute;an una musicalidad particular, salvaje, melanc&oacute;lica y edificante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos &uacute;ltimos calificativos &ndash;salvaje, melanc&oacute;lica y edificante&ndash; tambi&eacute;n pueden aplicarse a su obra maestra; e incluso, gui&aacute;ndonos por el retrato esbozado por su hermana mayor, a su propia autora, Emily Jane Bront&euml; (Thornton, 1818-Haworth, 1848), que public&oacute; su obra maestra bajo el seud&oacute;nimo masculino de Ellis Bell para sortear los obst&aacute;culos de la &eacute;poca a la publicaci&oacute;n de mujeres escritoras. Muri&oacute; a los 30 a&ntilde;os de tuberculosis, como su hermana Anne (Thornton, 1820 - Scarborough, 1949) unos meses despu&eacute;s. Desde ni&ntilde;a acarici&oacute; el sue&ntilde;o, compartido con sus hermanas, de convertirse en escritora. Solo lleg&oacute; a escribir una novela, adem&aacute;s de los poemas, pero su huella en la historia de la literatura, junto con el misterio que rodea al clan Bront&euml;, no deja de provocar fascinaci&oacute;n.
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            </figure><p class="article-text">
        Una fascinaci&oacute;n que se materializa en m&uacute;ltiples vertientes de la cultura contempor&aacute;nea, en la que, por supuesto, no puede ignorarse el cine. Su nueva adaptaci&oacute;n, dirigida por Emerald Fennell -actriz en otras adaptaciones literarias, como <em>Anna Kar&eacute;nina</em> (2012), <em>La chica danesa</em> (2015), <em>Pan</em> (2015) o <em>Vita y Virginia</em> (2018)-, con <strong>Margot Robbie</strong> y <strong>Jacob Elordi</strong> en los papeles protagonistas, es la &uacute;ltima aproximaci&oacute;n al cl&aacute;sico, en plena ola de un renacimiento del inter&eacute;s por las historias g&oacute;ticas rom&aacute;nticas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Historias tenebrosas para un mundo sombr&iacute;o</strong></h2><p class="article-text">
        Tendencias como el <em>dark academia</em> &ndash;un subg&eacute;nero de la literatura g&oacute;tica que engloba la ficci&oacute;n de internados y <em>colleges</em><strong>,</strong> con una est&eacute;tica oscura y de aire cl&aacute;sico, como el libro <em>Babel</em> (2022), de R. F. Kuang, o la serie de televisi&oacute;n <em>Merlina</em> (2022-2025), por poner dos ejemplos recientes&ndash;, el redescubrimiento de <em>El secreto</em> (1992), de Donna Tartt, que se convirti&oacute; en fen&oacute;meno viral de las comunidades lectoras en l&iacute;nea, o la reedici&oacute;n de cl&aacute;sicos contempor&aacute;neos como <em>El mago</em> (1965), de John Fowles, y <em>Posesi&oacute;n</em> (1990), de A. S. Byatt, indican una receptividad renovada hacia el g&eacute;nero g&oacute;tico por parte de las nuevas generaciones de lectores.
    </p><p class="article-text">
        Esta corriente literaria llega despu&eacute;s de una d&eacute;cada de predominio de la autoficci&oacute;n y la narrativa m&aacute;s contempor&aacute;nea entre los j&oacute;venes, con autores como Sally Rooney, Caitlin Moran, Naoise Dolan y Gabrielle Zevin a la cabeza, entre otros. Frente al gran relato, se impuso un tipo de novela m&aacute;s &iacute;ntima, que pone la lupa sobre los conflictos personales en un proceso de redefinici&oacute;n de la identidad, de explicarse a uno mismo en diferentes etapas vitales.
    </p><p class="article-text">
        El auge, o m&aacute;s bien el regreso a primera l&iacute;nea, de la literatura de tintes l&oacute;bregos con un marco que remite a tiempos remotos puede deberse, para empezar, a una reacci&oacute;n de hartazgo ante la tendencia precedente: llega un punto en el que las historias individuales, los traumas expuestos (no solo en los libros), dejan de impactar, cansan. Esas narraciones, adem&aacute;s, suelen ser breves, su lectura dura poco, como tantas pr&aacute;cticas de esta era de la inmediatez. En la b&uacute;squeda de un cl&aacute;sico o una versi&oacute;n renovada del g&eacute;nero g&oacute;tico, que son novelas de largo aliento, se observa un deseo de duraci&oacute;n, de la lectura como refugio en el que permanecer durante varios d&iacute;as o semanas, en oposici&oacute;n al consumo r&aacute;pido, al ritmo fren&eacute;tico que impone la sociedad.
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                Jaco Elordi y Margot Robbie en la reimaginación del clásico de Emerald Fennell                            </span>
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        Los temas, as&iacute; como la ambientaci&oacute;n (fundamental en este tipo de historias), tampoco se pueden separar del contexto sociopol&iacute;tico en el que vivimos. Porque lo que es tendencia no son las comedias de P. G. Wodehouse, David Nobbs o Eduardo Mendoza, sino algo que, a menudo, roza lo macabro. No solo por la ficci&oacute;n g&oacute;tica de aire cl&aacute;sico: la nueva generaci&oacute;n de escritoras latinoamericanas (como Samanta Schweblin, Mariana Enriquez o M&oacute;nica Ojeda, entre otras) o la omnipresente novela negra en el territorio <em>best-seller</em>, cada vez m&aacute;s t&eacute;trica, tambi&eacute;n responden, desde otras t&eacute;cnicas literarias, a ese patr&oacute;n. Tambi&eacute;n est&aacute;n aumentando los sellos editoriales dedicados al g&eacute;nero del terror, tantas veces relegado al circuito alternativo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esta atracci&oacute;n por lo turbulento? Quiz&aacute; porque el sentimiento contempor&aacute;neo que impera es, junto con la incertidumbre, el miedo. El trumpismo, la extrema derecha europea, la emergencia clim&aacute;tica o la crisis de la vivienda son solo algunas de nuestras preocupaciones m&aacute;s habituales, m&aacute;s definitorias de estos tiempos. Y, aunque de entrada suene a paradoja, tiene sentido que, ante el desasosiego, busquemos amparo en historias a&uacute;n m&aacute;s oscuras que nuestro futuro. La ficci&oacute;n, al recrear escenarios extremos, traslada al lector a una situaci&oacute;n que le permite anticiparse al desastre, sentir la emoci&oacute;n fuerte sin el dolor que conlleva en una experiencia real. Lejos de desalentar o asustar, tienen un efecto cat&aacute;rtico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La fascinaci&oacute;n por &lsquo;Cumbres borrascosas&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, <em>Cumbres borrascosas</em> no es un caso del mont&oacute;n: esta obra, desde siempre, posee un magnetismo capaz de subyugar a lectores de cualquier &eacute;poca, muy diversos entre s&iacute;, y en diferentes etapas vitales. Es frecuente llegar al libro por primera vez en la adolescencia, atra&iacute;dos por esa promesa de romance intenso entre Heathcliff y Catherine, tan diferente a (otra lectura de formaci&oacute;n) las parejas de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jane-austen-revolucionaria-familia-esconder_1_12848140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Austen</a>. En la pr&aacute;ctica, no obstante, lo que uno encuentra, m&aacute;s a&uacute;n cuando se vuelve a leer a&ntilde;os despu&eacute;s, es una narraci&oacute;n con muchas capas. Misteriosa, s&iacute;, aunque no en el sentido convencional.
    </p><p class="article-text">
        Es un misterio c&oacute;mo Emily Bront&euml; logr&oacute; ensamblar una novela como esta; un cl&aacute;sico, un referente y, por eso mismo, un hito imposible de igualar. Porque est&aacute; escrita con algo m&aacute;s que oficio: se dir&iacute;a que la escribi&oacute; &ldquo;en estado de gracia&rdquo;, tiene ese &ldquo;don&rdquo;, ese talento inclasificable de los genios, un hechizo, un arte, lo que en m&uacute;sica se llamar&iacute;a &ldquo;duende&rdquo;. Ese es el encanto sombr&iacute;o que ya constat&oacute; su hermana Charlotte, y que grandes escritores de todos los tiempos, como Virginia Woolf, Sylvia Plath, Ernest Hemingway o Margaret Atwood, han venerado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cumbres borrascosas</em> narra una relaci&oacute;n tormentosa, pero es mucho m&aacute;s que la historia &iquest;de amor? Una de sus claves se encuentra en el punto de vista: la acci&oacute;n comienza con el motivo cl&aacute;sico de la llegada de un forastero, que conocer&aacute; el pasado de su casero, un se&ntilde;or Heathcliff hosco y amargado, a trav&eacute;s del relato del ama de llaves, la se&ntilde;ora Dean, que encaja en lo que se conoce como narrador no confiable, otro recurso recurrente del g&eacute;nero. En otras palabras: el lector descubre esta historia a trav&eacute;s de la mirada subjetiva de un personaje vinculado a los protagonistas, que le comunica, ni que sea de manera inconsciente, sus afectos y prejuicios.
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                Margot Robbie en la nueva versión de &#039;Cumbres Borrascosas&#039;                            </span>
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        Esto, unido a la estructura &ndash;dos historias sucesivas, la de los protagonistas, Heathcliff y Catherine, y, a continuaci&oacute;n, la de sus herederos, que en cierto modo repite el patr&oacute;n en lo que hoy puede interpretarse como la historia un linaje en el que las heridas no curadas se heredan de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n&ndash;, da lugar a una obra con m&uacute;ltiples capas, con esa narraci&oacute;n dentro de la narraci&oacute;n, ese trasvase de protagonismo sin dejar de constituir un todo, con ese halo de leyenda, de mito que los envuelve a todos.
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo, adem&aacute;s de reforzarse por las eventuales inexactitudes de la narradora y su sistema de valores, se alimenta del paisaje en el que se desarrolla: los sombr&iacute;os p&aacute;ramos de las colinas de Yorkshire, donde las hermanas crecieron. Hijas de un pastor anglicano, su infancia estuvo marcada por la p&eacute;rdida temprana de la madre (en 1821), recibieron una educaci&oacute;n exquisita y en su juventud trabajaron como institutrices &ndash;experiencias que a Charlotte le inspiraron, en parte, <em>Jane Eyre</em> (1847), <em>Villette</em> (1853) y <em>El profesor</em> (1857); y, a Anne, <em>Agnes Grey</em> (1847)&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Desde peque&ntilde;as cultivaron el amor por la lectura y, desde su pueblo aislado en aquel paraje agreste, fantaseaban con mundos imaginarios a los que escapaban en sus juegos, que, poco a poco, se convirtieron en tentativas literarias m&aacute;s serias. Las hermanas eran j&oacute;venes solitarias, tenaces y perseverantes en su prop&oacute;sito de ser escritoras. De Emily, dice Charlotte que en su car&aacute;cter &ldquo;parec&iacute;an encontrarse los extremos de la sencillez y el vigor&rdquo;: &ldquo;Bajo una cultura sencilla, unos gustos naturales y sin artificio y una apariencia modesta, hab&iacute;a una fuerza secreta y un fuego que podr&iacute;an haber inspirado el cerebro e inflamado las venas de un h&eacute;roe&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las inagotables lecturas de un cl&aacute;sico</strong></h2><p class="article-text">
        Obra y autor siempre van unidos, pero a veces otro creador lleva un texto a su terreno y da forma, con su estilo, a una creaci&oacute;n nueva, acorde con la sensibilidad de su tiempo y de su art&iacute;fice. Es lo que hizo la cineasta Emerald Fennell con su adaptaci&oacute;n, y as&iacute; volvi&oacute; a poner el cl&aacute;sico sobre la mesa de novedades. Son muchas las editoriales que, aprovechando la ausencia de derechos sobre el texto, se lanzaron a reeditarla en ediciones para todos los gustos (y bolsillos), desde la exquisitez de las de <a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=5239" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siruela</a> (trad. Cristina S&aacute;nchez-Andrade) o <a href="https://www.penguinlibros.com/es/novelas-juveniles/460118-libro-cumbres-borrascosas-la-biblioteca-de-los-libros-prohibidos-9788427254589" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Molino</a> (trad. Nicole d&rsquo;Amonville) a los formatos m&aacute;s econ&oacute;micos de <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/13-20/cumbres-borrascosas-emily-bronte-9788491819431/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza</a> (trad. Rosa Castillo) o <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-cumbres-borrascosas/401230" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Austral</a> (trad. Rafael Santerv&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Pero si una edici&oacute;n que sobresale por m&eacute;ritos propios es la de <a href="https://www.akal.com/libro/cumbres-borrascosas_54877/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akal</a>: una joya editada y anotada por la investigadora Janet Gezari (Newark, Nueva Jersey, 1945), que, despu&eacute;s de una carrera dedicada al estudio de las hermanas Bront&euml;, la poes&iacute;a victoriana y otros autores como Vlad&iacute;mir Nab&oacute;kov, en 2014 public&oacute; una exhaustiva edici&oacute;n del cl&aacute;sico que ahora ve la luz en castellano con traducci&oacute;n de Luc&iacute;a M&aacute;rquez de la Plata.
    </p><p class="article-text">
        Este volumen, de gran tama&ntilde;o, forma parte de la <a href="https://www.akal.com/coleccion/grandes-libros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colecci&oacute;n de la editorial dedicada a las ediciones anotadas de cl&aacute;sicos</a>, en la que tambi&eacute;n est&aacute;n <em>Mujercitas</em>, <em>Frankenstein</em>, <em>Peter Pan</em> y <em>Orgullo y prejuicio</em>, entre otros. No es un libro para quienes descubran <em>Cumbres borrascosas</em> por primera vez, sino para los que ya son grandes amantes de esta novela: hay un perfil biogr&aacute;fico de la autora y su familia, an&aacute;lisis de cada cap&iacute;tulo, asociaciones de determinados pasajes con las influencias de Emily y otras obras, comentarios sobre las adaptaciones y diversas curiosidades. El texto se acompa&ntilde;a de una amplia selecci&oacute;n de fotograf&iacute;as de pinturas, grabados, ediciones originales y escenas de las pel&iacute;culas.
    </p><p class="article-text">
        En suma, la de Janet Gezari es una edici&oacute;n excepcional por la profundidad del estudio, la calidad de la encuadernaci&oacute;n y el atractivo visual que proporcionan las im&aacute;genes; un libro digno de regalar a uno de sus entusiastas o de regalarse a uno mismo para celebrar la nueva adaptaci&oacute;n de la novela. Porque, s&iacute;, todav&iacute;a queda mucho por desentra&ntilde;ar de <em>Cumbres borrascosas</em> y las Bront&euml;, todav&iacute;a pueden ofrecerse nuevas aproximaciones, matices y precisiones que enriquezcan la perspectiva de quienes ya la conocen y que, a la vez, la acerquen a las nuevas generaciones. Bienvenidos a este universo de obsesi&oacute;n, relaciones posesivas, desdicha y abatimiento que, en pleno siglo XXI, sigue muy vivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/resurgir-cumbres-borrascosas-clasico-emily-bronte-sigue-fascinando-lectores-espectadores_1_12976911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 09:21:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El resurgir de ‘Cumbres borrascosas': por qué el clásico de Emily Brontë sigue fascinando a lectores y espectadores]]></media:title>
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