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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Jessie Buckley]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/jessie-buckley/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Jessie Buckley]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una chica "de ahora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/chica-ahora_129_13069641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36219966-ec0c-4211-9982-1393e92a0aad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una chica &quot;de ahora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En "Hamnet", la directora Chloé Zhao recrea la vida familiar de William Shakespeare desde una mirada íntima y sensible, centrada en la figura de Agnes. A través de este personaje, la película presenta a una joven que desafía las expectativas de su época y muestra una forma de pensar sorprendentemente cercana a la sensibilidad contemporánea.</p></div><p class="article-text">
        Vi <em>Hamnet </em>en su avant premier en Argentina: desde ese d&iacute;a hasta el d&iacute;a en que saldr&aacute; esta columna, cuando se decidir&aacute; su suerte en los Oscar, siento que la pel&iacute;cula pas&oacute; por much&iacute;simas conversaciones. El privilegio de verla antes de leer casi cualquier cosa fue clave: pude disfrutarla antes de escuchar que <strong>Chlo&eacute; Zhao</strong> no sabe filmar o, peor todav&iacute;a, que la pel&iacute;cula es &ldquo;porno del duelo&rdquo;, lo que sea que eso signifique.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hamnet</em> es una especie de caja china de derivaciones: fue primero una novela de la brit&aacute;nica <strong>Maggie O&rsquo;Farrell</strong>, pero que es a su vez una suerte de ficcionalizaci&oacute;n de la vida de <strong>William Shakespeare</strong> en la que &eacute;l es un personaje completamente lateral y la protagonista es su esposa, particularmente el modo en que ella lidia con la muerte de su hijo Hamnet (que, en esta lectura, ser&iacute;a la inspiraci&oacute;n para la obra maestra <em>Hamlet</em>). Esta novela, que es entonces una especie de adaptaci&oacute;n de la historia de la literatura, es luego adaptada al cine por la cineasta china Chlo&eacute; Zhao. Zhao debut&oacute; en el cine como documentalista, de modo que no es extra&ntilde;a al trabajo con la realidad; y sin embargo, en la pel&iacute;cula se sumerge en la fantas&iacute;a con una libertad refrescante y casi inocente.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        Habiendo le&iacute;do el libro, me pareci&oacute; que la pel&iacute;cula no hac&iacute;a tanto &eacute;nfasis en lo que para m&iacute; era lo m&aacute;s notable de la novela original de O&rsquo;Farrell: Agnes, la protagonista (una versi&oacute;n ficcional de la esposa de Shakespeare), es una mujer del siglo XXI atrapada en el siglo XVI. El duelo, y sobre todo el duelo de un hijo, son experiencias intraducibles de una &eacute;poca a la otra. O&rsquo;Farrell intenta todo el tiempo, a lo largo de su texto, mostrarnos la cercan&iacute;a que exist&iacute;a en la &eacute;poca isabelina con la muerte, y quiz&aacute;s sobre todo entre la muerte y los ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Los hijos de Agnes y Shakespeare viven sumergidos en la violencia de la naturaleza: sin tutores ni miedos, sin medicina moderna, en una forma de vida cuasi aut&oacute;noma, sucia y salvaje que no se parece en casi nada a lo que hoy entendemos por infancia. La muerte de los hijos, entonces, era ciertamente triste, pero ser&iacute;a raro decir que era tr&aacute;gica: definitivamente no era considerada, como lo es hoy, como &ldquo;lo peor que puede pasarle a una persona&rdquo;. Era m&aacute;s bien, quiz&aacute;s, an&aacute;loga a lo que hoy ser&iacute;a la muerte de un padre, o de una pareja; una de las durezas de la vida, pero de esas que le tocan m&aacute;s o menos a todo el mundo y que se espera que una pueda sobrevivir. Agnes, en cambio, lo trata como lo tratar&iacute;amos nosotros: a ojos de todo su entorno, entonces, enloquece.
    </p><p class="article-text">
        En la novela, este contraste entre lo que se espera de una madre (que siga adelante con su vida) y lo que Agnes de hecho hace es uno de los temas centrales. En la pel&iacute;cula, en cambio, esta diferencia entre Agnes y su entorno est&aacute; mucho menos clara; de alguna manera, la pel&iacute;cula aprovecha el hecho de que su protagonista tenga la sensibilidad de una chica &ldquo;de ahora&rdquo; para sencillamente contarnos la historia como si sucediera &ldquo;ahora&rdquo;. Entonces Agnes no solo es una madre del siglo XXI; es tambi&eacute;n una esposa del siglo XXI. El modo en que Agnes se molesta con la insensibilidad de su esposo, con el hecho de que &eacute;l s&iacute; siga adelante con su vida y su carrera luego de la muerte del peque&ntilde;o Hamnet, es claramente extempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Pocas cosas me producen tanta curiosidad como las emociones de hace siglos: c&oacute;mo era ser mujer, hombre, padre, madre, amigo, amiga, hijo o hija antes de que las familias fueran eso que&nbsp;son hoy. C&oacute;mo era enamorarse; c&oacute;mo era criar; c&oacute;mo era separarse; c&oacute;mo era duelar.<em> Hamnet</em> es una pel&iacute;cula preciosa y sensible; me result&oacute; admirable, sobre todo, el modo en que Zhao narra la naturaleza, y la importancia de los tiempos y los colores de lo silvestre para el personaje de Agnes. Es virtuoso, tambi&eacute;n, el trabajo de <strong>Jessie Buckley</strong> construyendo una protagonista al mismo tiempo opaca y transparente. Pero si la pel&iacute;cula tiene algo imperdonable es su falta de curiosidad por la sensibilidad de la &eacute;poca que retrata: Zhao abraza esas contradicciones que est&aacute;n en el texto de O&rsquo;Farrell, pero un poco para suavizarlas y pararse firmemente de un lado, el lado de nuestra manera de entender los sentimientos. Se pierde, entonces, de preguntarse por lo situado de nuestra manera de sentir, lo contextual y lo temporal del modo en que entendemos cosas supuestamente tan eternas como la vida y la muerte, el duelo y el amor. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que hay un solo v&iacute;nculo en la pel&iacute;cula que escapa a este problema: la relaci&oacute;n entre Agnes y su suegra, la madre de Shakespeare, encarnada por <strong>Emily Watson</strong>. Creo que tanto en lo que ponen las actrices como en el texto, o sobre todo en la falta de &eacute;l, ah&iacute; se construye una camarader&iacute;a femenina antigua en el mejor de los sentidos, una complicidad basada solamente en la suerte compartida, o m&aacute;s bien en la falta de ella, que estaba m&aacute;s a flor de la piel cuando la vida de todas las personas, pero quiz&aacute;s ante todo la de las mujeres, estaba m&aacute;s determinada por la naturaleza. Dos mujeres que en principio se tratan con frialdad y desconfianza se vuelven hermanas no, como lo har&iacute;amos en el siglo XXI, compartiendo experiencias a trav&eacute;s de las palabras, sino comparti&eacute;ndolas porque la gente viv&iacute;a demasiado cerca, porque no exist&iacute;a la privacidad ni la higiene an&oacute;nima de los hospitales tal como hoy la conocemos. En esos pocos momentos que ellas comparten est&aacute; escondida, en mi humilde opini&oacute;n, la pel&iacute;cula que podr&iacute;a haber sido. 
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/chica-ahora_129_13069641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 11:56:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Chloé Zhao,William Shakespeare,Jessie Buckley]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13049945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca41616d-c528-4295-a3dc-8cb76766e52d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jessie Buckley, a punto de ganar el Oscar por ‘Hamnet’, se une a Christian Bale como pareja monstruosa en esta arriesgada actualización de ‘La novia de Frankenstein’.
</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Se titulaba <em>La novia de Frankenstein</em>, pero este personaje solo aparec&iacute;a en la pel&iacute;cula unos pocos minutos. Suficientes, de todas formas, para que Elsa Lanchester fuera ic&oacute;nica. Ayud&oacute; lo suyo que tuviera un doble papel &mdash;como La Novia y como Mary Shelley, aqu&iacute; ejerciendo de narradora&mdash;, de forma que el filme que James Whale hab&iacute;a dirigido cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de su <em>Frankenstein</em> se convirtiera, llegado 1935, en una de las secuelas m&aacute;s aclamadas de todos los tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a tener por medio a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/frankenstein-libro-mary-shelley-nacio-pesadilla-regresa-sintoma-crisis-contemporanea_1_12748031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Shelley, autora de la novela</a>, a <em>La novia de Frankenstein</em> le vino bien buscar su propio camino. Alejarse de la literatura. Entonces se top&oacute; con un macabro sentido del humor, efectos especiales revolucionarios, y tambi&eacute;n cierto subtexto homoer&oacute;tico entre Frankenstein y su nuevo mentor, el Doctor Pretorius. Fueron estas las razones de su fama, fundamentalmente. Aunque tambi&eacute;n deber&iacute;a tener su importancia que, en los breves minutos que Lancaster est&aacute; en pantalla con su memorable caracterizaci&oacute;n, lo &uacute;nico que hace es rechazar al monstruo de Frankenstein. Rechaza la funci&oacute;n para la que fue creada. Se niega a ser la novia de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Este gesto es clave y, teniendo en cuenta la relevancia cultural de <em>La novia de Frankenstein</em>, era cuesti&oacute;n de tiempo que alguien lo quisiera desarrollar. Tal parece que vivimos un momento &oacute;ptimo para ello, como demuestra la cercan&iacute;a del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Frankenstein</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/guillermo-toro-cumple-sueno-frankenstein-da-miedo-estupidez-humana-no-inteligencia-artificial_1_12566893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Guillermo del Toro</a> en conjunto a las lecturas feministas de la obra: lecturas que enriquecieron los significados de la novela de Shelley &mdash;proponiendo que su centro bien pudiera ser hostilidad masculina ante el poder reproductor de la feminidad, o bien directamente una depresi&oacute;n postparto &mdash;, toda vez que han generado sus propias ficciones. Ah&iacute; entrar&iacute;an tanto <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-stone-frankenstein-feminista-liberada-sexualmente-irregular-pobres-criaturas-yorgos-lanthimos_129_10480413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pobres criaturas</em></a> como el filme que nos ocupa, <em>&iexcl;La novia!</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Experimentando con el experimento</strong></h2><p class="article-text">
        Que el material sea tan jugoso &mdash;y llame la atenci&oacute;n que hayamos tardado cerca de 90 a&ntilde;os en volver tras el magn&eacute;tico peinado de Elsa Lanchester&mdash; no implica que <em>&iexcl;La novia!</em> parezca un proyecto bastante descabellado de entrada. Desde el mero hecho de qui&eacute;n dirige. Maggie Gyllenhaal ten&iacute;a una pr&oacute;spera carrera como actriz cuando debut&oacute; a la direcci&oacute;n en 2021, recibiendo cr&iacute;ticas excelentes. <em>La hija oscura</em> era <a href="https://www.eldiario.es/cultura/hija-oscura-maggie-gyllenhaal-malas-madres-critica-de-cine-estrenos_1_8757858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una adaptaci&oacute;n ejemplarmente s&oacute;lida de Elena Ferrante</a>, que Gyllenhaal hab&iacute;a acometido con gran sensibilidad. Nada en ella nos hac&iacute;a imaginar, sin embargo, que la directora quisiera acudir al cine de terror de los a&ntilde;os 30 con su segundo largometraje.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>La hija oscura</em>, por cierto, aspir&oacute; al Oscar a Mejor actriz de reparto para Jessie Buckley, que hoy est&aacute; a punto de alzarse con la estatuilla <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chloe-zhao-conmueve-inteligente-adaptacion-hamnet-medita-duelo-sanador-arte_129_12720171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hamnet</em></a>. Y Buckley, justamente, es la protagonista de <em>&iexcl;La novia!</em>, queriendo Gyllenhaal volver a contar con sus servicios para un personaje desafiante, del&nbsp;que depende buena parte del impacto de la pel&iacute;cula. Buckley es Ida, una mujer que muere en los primeros minutos del filme, para luego ser revivida como la novia de Frankenstein.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que Gyllenhaal, como directora y guionista, ha planteado una secuela de <em>La novia de Frankenstein</em> desde la pregunta de qu&eacute; habr&iacute;a pasado si el final fuera abierto. Si La Novia no hubiera rechazado al monstruo. Pero es algo m&aacute;s complicado porque su trama se ambienta en los a&ntilde;os 30, en la misma &eacute;poca que desfilaban por las salas de cine los monstruos cl&aacute;sicos de Universal y las pel&iacute;culas de Whale. El monstruo de Frankenstein (&ldquo;Frank&rdquo;) estuvo vagando durante d&eacute;cadas deseando una compa&ntilde;era, que en la novela de Shelley nadie le hab&iacute;a podido llegar a dar.
    </p><p class="article-text">
        Ida va a ser esa compa&ntilde;era gracias al ingenio de otro cient&iacute;fico loco &mdash;en este caso una cient&iacute;fica loca, Annette Benning, en un claro corte de mangas a Victor Frankenstein y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/40-anos-re-animator-frankenstein-chiflado-enseno-divertido-gore_1_12877994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ambici&oacute;n por &ldquo;puentear&rdquo; a las mujeres</a>&mdash;, si bien Ida es un personaje de lo m&aacute;s peculiar. Es una mujer extravagante metida en l&iacute;os con la mafia de Chicago y que por si fuera poco &mdash;en una idea que, y esto pasa bastante en la pel&iacute;cula, suena mejor sobre el papel que c&oacute;mo luego se ejecuta&mdash; est&aacute; en contacto con el espectro de Mary Shelley, comunic&aacute;ndose con ella e incluso dando la sensaci&oacute;n a veces de estar <em>pose&iacute;da</em> por ella. As&iacute; que Buckley, como hizo Lanchester previamente, puede brillar en un doble papel como la escritora brit&aacute;nica y como la renuente novia del monstruo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;La novia de Frankenstein&#039; (1935)                            </span>
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        Buckley est&aacute; a la altura. La actriz se entrega en cuerpo y alma al proyecto, jugando con su f&iacute;sico y su acento mientras retuerce ferozmente las palabras y termina formando una pareja muy atractiva junto a Frank. Quien, desde luego, no posee su desquiciada verborrea, seg&uacute;n el recuerdo de Boris Karloff en el d&iacute;ptico de Whale y una b&uacute;squeda de entidad propia, garantizada por su int&eacute;rprete. Este resulta ser Christian Bale con su mejor interpretaci&oacute;n en a&ntilde;os, alternando la ingenuidad y desvalimiento del monstruo cl&aacute;sico con cierto grado de imprevisibilidad violenta y alguna que otra concesi&oacute;n contempor&aacute;nea (es un monstruo que sufre &ldquo;ataques de ansiedad&rdquo;, por ejemplo).
    </p><p class="article-text">
        Y la pareja funciona. La imaginaci&oacute;n de Gyllenhaal se aferr&oacute; en&eacute;rgicamente a los &uacute;ltimos minutos de <em>La novia de Frankenstein</em> para, desde un alegre esp&iacute;ritu especulativo, proyectar los personajes a un nuevo escenario y jugar con los ingredientes de Shelley. El problema viene por todo lo que entra&ntilde;a este escenario. La Gran Depresi&oacute;n de EE.UU., donde La Novia y Frank se convierten a causa de sus posteriores tropiezos con la ley en una suerte de sucesores de Bonnie y Clyde. Algo que suena muy bien, nuevamente. Si tan solo la ejecuci&oacute;n estuviera a la altura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los locos a&ntilde;os 30</strong></h2><p class="article-text">
        La imagen de Buckley y Bale perseguidos en su coche a trav&eacute;s de maizales estadounidenses recuerda inevitablemente &mdash;y Gyllenhaal lo subraya de vez en cuando con tiroteos y c&aacute;maras lentas&mdash; a esa pel&iacute;cula de <em>Bonnie y Clyde</em> que, con Faye Dunaway y Warren Beatty al frente, trajo consigo el Nuevo Hollywood a finales de los a&ntilde;os 60. No es, sin embargo, el referente cin&eacute;filo m&aacute;s sustancial, pues al margen de la tradici&oacute;n audiovisual de Frankenstein nos topamos con la afici&oacute;n del&nbsp;monstruo a los musicales que, protagonizados por Fred Astaire y Ginger Rogers entre otros, trataban de enderezar un poco los &aacute;nimos de la ciudadan&iacute;a tras el <em>crack</em> del 29.
    </p><p class="article-text">
        Frank es un ferviente admirador de estos musicales, que en <em>&iexcl;La novia!</em> viene a representar Jake Gyllenhaal &mdash;hermano de la directora&mdash; como una estrella ficticia de Hollywood. Y esta admiraci&oacute;n impele a que <em>&iexcl;La novia!</em> coquetee con el g&eacute;nero musical, planteando n&uacute;meros muy aparatosos fruto de la imaginaci&oacute;n del monstruo y de su amor por el personaje de Buckley. Juntando esto con su carrera delictiva y los disturbios sociales que provocan (con La Novia como l&iacute;der espiritual de una revoluci&oacute;n en ciernes), la conexi&oacute;n de <em>&iexcl;La novia!</em> con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/joker-folie-deux-secuela-vacia-ensimismada-vuelve-brillar-joaquin-phoenix_129_11628660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Joker: Folie &agrave; deux</em></a> es insoslayable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jessie Buckley y Christian Bale en &#039;¡La novia!&#039;                            </span>
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        Joaquin Phoenix y Lady Gaga, como el Joker y Harley Quinn, han dado paso a estos nuevos forajidos. Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Hildur Gu&eth;nad&oacute;ttir es la compositora de la banda sonora de <em>&iexcl;La novia!</em> como ya puso m&uacute;sica anteriormente al d&iacute;ptico de <em>Joker</em>, y tambi&eacute;n es Warner el estudio que ha apoyado el filme de Gyllenhaal&hellip; metido en otro de esos desarrollos ca&oacute;ticos a los que suele ser asiduo. De <em>&iexcl;La novia!</em> se cuenta que el presupuesto ha crecido de forma descontrolada, que los primeros pases con p&uacute;blico <a href="https://www.google.com/search?q=the+bride+world+of+reel&amp;sca_esv=110a515e0d96392e&amp;sxsrf=ANbL-n7QswarlyqPpAbW7gR3AG2SNHkmag:1772725336092&amp;ei=WKSpaYaqBb-K9u8Py5jVuA0&amp;biw=1163&amp;bih=532&amp;ved=0ahUKEwiGtsS_jImTAxU_hf0HHUtMFdcQ4dUDCBE&amp;uact=5&amp;oq=the+bride+world+of+reel&amp;gs_lp=Egxnd3Mtd2l6LXNlcnAiF3RoZSBicmlkZSB3b3JsZCBvZiByZWVsMggQABiABBjLATIIEAAYFhgKGB4yCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBTIIEAAYgAQYogQyCBAAGIAEGKIEMgUQABjvBUisBlDMA1j5BHABeACQAQCYAZ4BoAGEAqoBAzAuMrgBA8gBAPgBAZgCA6AClwLCAgsQABiABBiwAxiiBMICCBAAGLADGO8FwgIEECMYJ5gDAIgGAZAGBZIHAzEuMqAH5wmyBwMwLjK4B5ECwgcDMi0zyAcOgAgA&amp;sclient=gws-wiz-serp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron desastrosos</a>, y que Warner ha exigido <em>reshoots</em> a mansalva. Las expectativas comerciales no son, en resumidas cuentas, las mejores.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos devolver&iacute;a a <em>Joker: Folie &agrave; deux</em>, fracaso hist&oacute;rico que en 2024 casi se carg&oacute; la carrera de Michael De Luca y Pamela Abdy como encargados de la divisi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Warner &mdash;hoy habiendo enderezado la trayectoria del estudio con varios &eacute;xitos de cr&iacute;tica y taquilla, que se antojan agridulces sin embargo ante la inminente absorci&oacute;n de la empresa por parte de Paramount&mdash;, si bien hay una diferencia importante. <em>Joker 2</em>, gustara m&aacute;s o menos su propuesta, era exactamente la pel&iacute;cula que quer&iacute;a ser. Y no se puede decir lo mismo de <em>&iexcl;La novia!</em>, cuyo guion no sabe gestionar tantos y tan estramb&oacute;ticos ingredientes, y todo se acaba desparramando.
    </p><p class="article-text">
        La trama criminal de <em>&iexcl;La novia!</em> &mdash;por la cual los protagonistas luchan contra un g&aacute;ngster todopoderoso&mdash; est&aacute; p&eacute;simamente engarzada y hace que sufran otros actores implicados, como un deslucido John Magaro en el papel del exmarido de Ida o, sobre todo, una pareja de detectives que forman Pen&eacute;lope Cruz y Peter Sarsgaard y que no hay quien se crea. Los apuntes feministas del personaje de Buckley &mdash;que en medio de sus correr&iacute;as empieza a preocuparse por la violencia sexual&mdash; carecen por tanto de convicci&oacute;n en medio de este l&iacute;o, y todo se queda en una oportunidad perdida. En una obra desbordada de ideas que no ha sabido llevar a buen puerto.
    </p><p class="article-text">
        Sin tampoco ser algo tan grave, a lo largo de <em>&iexcl;La novia!</em> es tan constante la sensaci&oacute;n de que se hace una y otra vez la zancadilla, como la gratitud de que se hayan invertido cerca de 100 millones de d&oacute;lares &mdash;tiene pinta de que Warner va a perder mucho dinero con <em>&iexcl;La novia!</em>&mdash; en esta locura. Sin que, adem&aacute;s, nada realmente importante atine a estropear el mayor atractivo del filme: una pareja que transpira encanto y carisma. Iconicidad, en resumidas cuentas. Justo lo que nos trajo aqu&iacute; en primer lugar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/novia-reinvencion-feminista-frankenstein-estimulante-tristemente-fallida_129_13049945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 03:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘¡La novia!’, una reinvención feminista de Frankenstein tan estimulante como tristemente fallida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La novia de Frankenstein,Frankenstein,Cine,Christian Bale,Jessie Buckley]]></media:keywords>
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