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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Torrente presidente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/torrente-presidente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Torrente presidente]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘Torrente presidente’, Santiago Segura intenta resucitar la sátira política española con más ganas que aciertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/torrente-presidente-santiago-segura-resucitar-satira-politica-espanola-ganas-aciertos_1_13068935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f007d302-e9b1-406f-9ce9-c8b2ef2ca516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x219y100.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Torrente presidente’, Santiago Segura intenta resucitar la sátira política española con más ganas que aciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sexta aventura del policía llega a cines con una promoción sumida en el misterio para reírse de las disputas ideológicas del presente.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Los cr&eacute;ditos iniciales de <em>Torrente presidente</em> consisten en una secuencia animada al ritmo de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wYD_FXAALx4&amp;list=RDwYD_FXAALx4&amp;start_radio=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Habla, pueblo, habla</em></a>, y son una declaraci&oacute;n de intenciones mod&eacute;lica. El grupo Vino Tinto lanz&oacute; esta canci&oacute;n en 1976 para alentar el primer proceso democr&aacute;tico vivido en Espa&ntilde;a desde la II Rep&uacute;blica, adquiriendo sus derechos comerciales la misma UCD desde la que Adolfo Su&aacute;rez iba a consolidarse como principal actor pol&iacute;tico de la Transici&oacute;n. Con lo que, si hablamos de imaginarios nacionales, ser&iacute;a f&aacute;cil recordarla como algo parecido a la inauguraci&oacute;n musical de la democracia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La recuerda as&iacute; Santiago Segura como director, guionista y protagonista total de <em>Torrente presidente</em>? Lo que desde luego debe haber intuido es que con <em>Habla, pueblo, habla</em> empezaba algo, y de cara a retomar a su personaje m&aacute;s famoso tras m&aacute;s de 10 a&ntilde;os ausente se acord&oacute; de una de esas cosas que la Transici&oacute;n bien pudo haber dejado sin fuerzas: la s&aacute;tira pol&iacute;tica directa, de ambici&oacute;n totalizante, que durante la dictadura y algo despu&eacute;s represent&oacute; quien es en las propias palabras de Segura su gran maestro, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/anarquista-burgues-anticlerical-erotomano-cara-oculta-berlanga-cineasta-irrepetible_1_7829221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Garc&iacute;a Berlanga</a>. Segura siempre ha querido ser Berlanga. Pero para poder serlo, curiosamente, no ha dispuesto de un contexto tan socorrido como &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Es decir. La s&aacute;tira de Berlanga creci&oacute; en las ambig&uuml;edades, los dobles sentidos, la ira coartada y la violencia que convert&iacute;a el car&aacute;cter espa&ntilde;ol en algo menos consumible de lo que el franquismo de los 60, m&aacute;s amable y receptor incipiente de turismo, quisiera exportar. Berlanga mostr&oacute; lo peor de nosotros mismos y Segura ansiaba hacer lo propio, &iquest;pero c&oacute;mo hacerlo en democracia? &iquest;C&oacute;mo hacerlo durante <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/cultura-de-la-transicion-segunda-transicion_132_5617359.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Cultura de la Transici&oacute;n</a>, caracterizada por la armon&iacute;a y el disenso controlado? Pues exacerbando toda la bilis que supuestamente segu&iacute;a existiendo dentro de un &uacute;nico personaje caricaturizado al m&aacute;ximo. Un polic&iacute;a inspirado en Antonio Tejero (fallecido dos semanas antes del estreno de <em>Torrente presidente</em>) que se inmolar&iacute;a para catalizar las sombras de nuestra idiosincrasia.
    </p><p class="article-text">
        Nos hab&iacute;amos quedado sin s&aacute;tira pol&iacute;tica, pero nos quedaba Torrente. Torrente era el fantasma franquista que acechaba la normalidad democr&aacute;tica en son de burla, convencido de simbolizar un <em>ello</em> freudiano que seguir&iacute;a circulando incluso entre los c&oacute;micos m&aacute;s progresistas. De El Gran Wyoming a Miguel Maldonado; a todos les gusta sacar el facha a pasear para hacer re&iacute;r. Porque es un facha reconocible, y a eso se hab&iacute;a venido limitando todo&hellip; Hasta que algo se torci&oacute;. Algo se rompi&oacute; en alg&uacute;n punto, y lo interesante de <em>Torrente presidente</em> &mdash;mal que nos pese, es una pel&iacute;cula bastante interesante&mdash; es captar c&oacute;mo y desde qu&eacute; punto responde a esa ruptura.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La destrucci&oacute;n de la Cultura de la Transici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que Segura quiere que <em>Torrente presidente</em> sea una s&aacute;tira pol&iacute;tica de altos vuelos,&nbsp;que intente aguantarle la mirada al Berlanga de <em>La escopeta nacional</em>. As&iacute; que el t&iacute;tulo no enga&ntilde;a a nadie: Torrente se mete a pol&iacute;tico, y no le va mal, y esto bien puede valer para radiografiar la Espa&ntilde;a de hoy. Volver en sus primeros minutos a 1976, al establecimiento del marco sin el cual ser&iacute;a imposible entender a Torrente, indicar&iacute;a, por otra parte, que Segura es consciente de haber descuidado algunas partes de su discurso en todo este tiempo. Estar&iacute;a invocando un reinicio. O un <em>mea culpa</em>.
    </p><p class="article-text">
        Al cineasta se le ech&oacute; en cara muchas veces que lo que empez&oacute; como una cr&iacute;tica al espa&ntilde;ol m&aacute;s reaccionario se hab&iacute;a ido convirtiendo en apolog&iacute;a o, al menos, en un espect&aacute;culo al que no le quedaba otra que simpatizar con Torrente, de pronto reconfigurado como antih&eacute;roe entra&ntilde;able. Y lo cierto es que Segura se acomod&oacute;. Las secuelas se limitaron a encadenar <em>gags</em> y cameos sin m&aacute;s orden que el desfile de ga&ntilde;anadas del personaje, lo que sirvi&oacute; para garantizar la taquilla a la vez que le dejaba al margen de la tarea hist&oacute;rica que en teor&iacute;a hab&iacute;a reclamado. Qued&oacute; especialmente claro durante la crisis econ&oacute;mica de 2008. Cuando la Cultura de la Transici&oacute;n, glups, se derrumb&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras surg&iacute;a el 15M, mientras nac&iacute;an subjetividades que desafiaban esos consensos tanto a la izquierda del PSOE como a la derecha del PP, Torrente alternaba con Paquirr&iacute;n o se burlaba del abortado Eurovegas sin violentar a nadie. La aspereza, la ira desordenada que esos tiempos iban macerando, hubo de limitarse entonces a t&iacute;tulos como <em>Murieron por encima de sus posibilidades</em> (2014) o <em>Rey gitano</em> (2015). No es casual que el director de esta &uacute;ltima, Juanma Bajo Ulloa, busque fortuna ahora en los mentideros de ultraderecha. Porque las energ&iacute;as despertadas entre los escombros de la Cultura de la Transici&oacute;n iban a pertenecerle a quien m&aacute;s h&aacute;bilmente las reclamara.
    </p><p class="article-text">
        Primero parec&iacute;a que ser&iacute;a Podemos &mdash;<em>Torrente 5: Operaci&oacute;n Eurovegas</em> (2014) planteaba un futuro cercano donde Pablo Iglesias era el l&iacute;der de la oposici&oacute;n a Mariano Rajoy&mdash; y ahora evidentemente es Vox, aupado por toda una internacional ultraderechista. Que Segura haya retomado a Torrente ahora con nuevos &aacute;nimos &mdash;&aacute;nimos suficientes para alzarse sin problemas sobre las penosas &uacute;ltimas entregas&mdash; se debe m&iacute;nimo a dos razones. Una: que se aburri&oacute; de su propia sumisi&oacute;n al imperativo socialdem&oacute;crata, encadenando durante las dos legislaturas de Pedro S&aacute;nchez <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/santiago-segura-alcanza-supuesto-final-saga-padre-no-hay-formula-totalmente-agotada_129_12420973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las comedias familiares m&aacute;s ins&iacute;pidas</a> que nunca se hayan sufrido en suelo espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y dos: que mientras se hallaba atrapado en <em>Padre no hay m&aacute;s que uno</em> &mdash;convertida ahora en una serie de Amazon porque pese a todo nunca ha dejado de dar ingentes beneficios&mdash; Segura no perdi&oacute; de vista c&oacute;mo todo se enrarec&iacute;a. C&oacute;mo esa contenci&oacute;n que hab&iacute;a mantenido a raya al espa&ntilde;ol oscuro &mdash;a quien tambi&eacute;n podr&iacute;amos llamar, en su versi&oacute;n afable a lo Leo Harlem, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ocho-apellidos-marroquis-descalabro-evidencia-modelo-produccion-nocivo_129_10728018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espa&ntilde;olito cu&ntilde;ao</a>&mdash; saltaba por los aires, y acumulaba capital pol&iacute;tico. Eran circunstancias tan extraordinarias que ten&iacute;a que revivir a Torrente y hacer lo m&aacute;s l&oacute;gico: colocarlo como l&iacute;der de Vox.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Buenas intenciones, mediocres resultados</strong></h2><p class="article-text">
        Es decir, Nox. Todos los partidos principales de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola aparecen en <em>Torrente presidente</em> con los nombres suavemente cambiados &mdash;Podemos ahora es &ldquo;Pudimos&rdquo;&mdash;, aunque naturalmente&nbsp;esto no le va a librar de la pol&eacute;mica. Ya la hubo, de hecho. Segura estren&oacute; la pel&iacute;cula sin apenas promoci&oacute;n ni pases de prensa porque, posiblemente, qued&oacute; escarmentado con la que se lio en X cuando Vox vio que aparec&iacute;a representado <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/filtran-imagenes-ultima-pelicula-torrente-santiago-segura-parodia-vox_132_12532400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una foto robada del rodaje</a>. Ahora que la pel&iacute;cula ya est&aacute; en cines, quiere tener alborotos los justos y que se enoje quien se tenga que enojar.
    </p><p class="article-text">
        Va a lidiar con una recepci&oacute;n interesante, sin duda, porque <em>Torrente presidente</em> no traiciona los postulados de la primera entrega y esto implica que Nox/Vox es el partido que m&aacute;s <em>gags</em> suscita en el filme &mdash;con trasuntos de toda su plana mayor&mdash;, alineado con un retrato tan inmisericorde del personaje como el que trazaron los a&ntilde;os 90. El filme se limita al accidentado paso de Torrente por esta estructura y al atractivo que inspira entre las masas, trazando una panor&aacute;mica mayormente acertada de los ego&iacute;smos y las cutreces del neofascismo. El problema es&hellip; que nada resulta demasiado gracioso. Y ah&iacute; se nota que ha pasado el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Que el clima sociopol&iacute;tico sea excepcional no enderez&oacute; la anemia expresiva que el cine de Segura &mdash;desde los Torrentes hasta los Padres pasando por aquella triste comedia con Maribel Verd&uacute; que se las daba de feminista&mdash; lleva a&ntilde;os arrastrando, y cuesta mucho hallar alg&uacute;n chiste verdaderamente punzante o ejecutado con m&iacute;nimo nervio en <em>Torrente presidente</em>. Todo es de lo m&aacute;s previsible y la distancia frente a Berlanga termina por ser insalvable cuando cede a las guerritas culturales de turno &mdash;el machaque con el lenguaje inclusivo, el retrato de cierta exministra de Igualdad&mdash; o a las satisfacciones inmediatas de los cameos. Esos cameos que, supuestamente, son el motivo por el que el cineasta ha querido salvaguardar la sorpresa para el estreno en cines.
    </p><p class="article-text">
        Lo que evidencian estos cameos es puro presentismo. Y, si acaso, alg&uacute;n apunte sugerente sobre qu&eacute; figuras de nuestro panorama cultural y pol&iacute;tico est&aacute;n dispuestas ahora mismo a re&iacute;rse de s&iacute; mismas &mdash;es decir, qui&eacute;n quiere seguir fingiendo que la Cultura de la Transici&oacute;n resiste&mdash;, sin atinar a sacar al filme, junto a una insufrible metralleta nost&aacute;lgica hacia entregas anteriores, de un lugar bastante inocuo. Las intenciones son las que son, sin embargo, e igual es con lo que hay que quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; donde la vemos, <em>Torrente presidente</em> es capaz de sintetizar la hipocres&iacute;a y oportunismo que siempre lati&oacute; bajo ese patriotismo que promulga la ultraderecha &mdash;hay chistes sobre su pat&eacute;tico vasallaje a Donald Trump, e incluso un <em>gag</em> en cuanto a cierto episodio de su &uacute;ltima campa&ntilde;a presidencial tirando a ocurrente&mdash;, y cae en las ret&oacute;ricas populistas de la socialdemocracia &mdash; &ldquo;todos los pol&iacute;ticos son iguales&rdquo;&mdash; bastante menos de lo que cab&iacute;a esperar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al final, con sus referencias a &eacute;lites siniestras &mdash;que hoy ya no suenan tan trasnochadas en absoluto como hace diez a&ntilde;os&mdash; y con su voluntad de fortalecer a base de tratamiento de choque un sentido com&uacute;n nacional, se podr&iacute;a decir que <em>Torrente presidente</em> no es lo m&aacute;s pocho que podr&iacute;amos echarnos a la cara. Aunque no deja de ser triste en cierto sentido. Al d&iacute;a de hoy, <em>Torrente presidente</em> parece la herramienta m&aacute;s valiosa de la que disponemos para que la gente se sienta rid&iacute;cula votando a Vox.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 03:02:20 +0000]]></pubDate>
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