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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Espermatozoides]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/espermatozoides/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Espermatozoides]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Espermagedón: ¿se enfrenta el mundo a una crisis reproductiva masculina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/espermagedon-enfrenta-mundo-crisis-reproductiva-masculina_1_13454752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76ab8664-b62a-4d7b-ba9b-0a450e1456a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Espermagedón: ¿se enfrenta el mundo a una crisis reproductiva masculina?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los informes sobre la disminución del recuento de espermatozoides y de los niveles de testosterona avivaron los temores sobre los productos químicos, la contaminación y los estilos de vida modernos, pero ¿hasta qué punto coinciden los científicos en qué es lo que está afectando a la fertilidad masculina?</p></div><p class="article-text">
        <strong>El mundo se est&aacute; adentrando, sin darse cuenta, en una crisis reproductiva masculina</strong>. Es la advertencia de un grupo de cient&iacute;ficos, que acaban de presentar los resultados de una investigaci&oacute;n que revela una reducci&oacute;n del 50% de los niveles medios de testosterona masculina en el &uacute;ltimo medio siglo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es alucinante que la testosterona haya disminuido a la mitad. Es mucho. &iexcl;Despertien!&rdquo;, se&ntilde;ala el profesor <strong>Hahai Levine</strong>, quien dirigi&oacute; el estudio, en declaraciones The Guardian, sobre un hallazgo que apunta a una crisis de la fertilidad masculina. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo de Levine ya hab&iacute;a documentado anteriormente una aparente disminuci&oacute;n dr&aacute;stica del recuento de espermatozoides a nivel mundial. Es lo que bautizaron en el art&iacute;culo como <strong>&ldquo;espermaged&oacute;n&rdquo;</strong>, una cuesti&oacute;n que se convirti&oacute; ya en una preocupaci&oacute;n en todo el espectro pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El secretario de Sanidad de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., calific&oacute; la disminuci&oacute;n del recuento esperm&aacute;tico como una &ldquo;crisis existencial&rdquo;, mientras el trabajo de Levine fue aprovechado en la &ldquo;manosfera&rdquo; como una prueba de que la sociedad moderna est&aacute; castrando a los hombres. Los hallazgos tambi&eacute;n avivaron la preocupaci&oacute;n por el impacto nocivo de los disruptores endocrinos, la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica y el calentamiento global en la salud humana.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, entre los cient&iacute;ficos, esta tendencia es objeto de controversia. Mientras que Levine y sus colegas adoptaron el discurso apocal&iacute;ptico &mdash;su coautora, la profesora Shanna Swan, sugiri&oacute; que el recuento de espermatozoides podr&iacute;a llegar a cero en 2045&mdash;, otros se muestran muy esc&eacute;pticos. 
    </p><p class="article-text">
        El catedr&aacute;tico de androlog&iacute;a de la Universidad de M&aacute;nchester, <strong>Allan Pacey</strong>, es uno de ellos. &ldquo;Existe una tendencia a seleccionar los datos que respaldan nuestro punto de vista&rdquo;, afirma, por lo que, &ldquo;para quienes piensan que el mundo se va al garete y que todos estamos condenados, el descenso de la testosterona y del recuento esperm&aacute;tico tiene sentido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un an&aacute;lisis m&aacute;s reciente de la evoluci&oacute;n del recuento esperm&aacute;tico, en el que se utilizaron t&eacute;cnicas de medici&oacute;n posiblemente m&aacute;s fiables, el grupo de Pacey no encontr&oacute; pruebas de un descenso sustancial, aunque la calidad del esperma s&iacute; parec&iacute;a estar deterior&aacute;ndose. Otros intentos de replicar estos hallazgos arrojaron resultados dispares, lo que lleva a un diagn&oacute;stico m&aacute;s prudente. &ldquo;&iquest;Creo que hay un problema de infertilidad masculina? S&iacute;&rdquo;, afirma Pacey: &ldquo;Pero el descenso del recuento esperm&aacute;tico no es algo que me preocupe&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La concentración de espermatozoides en los hombres occidentales se está reduciendo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un reflejo de la salud general</h2><p class="article-text">
        Un punto de partida menos pol&eacute;mico es que la salud reproductiva masculina es un reflejo de la salud general de los hombres. Y los cient&iacute;ficos coinciden en que los &uacute;ltimos hallazgos sobre la testosterona probablemente se expliquen, en parte, por el fuerte aumento de las tasas de obesidad y diabetes. &ldquo;Se  produjo un cambio profundo en la salud metab&oacute;lica general&rdquo;, afirma la profesora del Imperial College de Londres y especialista en endocrinolog&iacute;a reproductiva Channa Jayasena.
    </p><p class="article-text">
        El exceso de grasa corporal acelera la conversi&oacute;n de testosterona en estr&oacute;geno y tambi&eacute;n altera la se&ntilde;alizaci&oacute;n hormonal del cerebro. Las estimaciones var&iacute;an, pero seg&uacute;n un estudio, cada aumento de un punto en el IMC se asocia con una disminuci&oacute;n del 2% en los niveles de testosterona, lo que podr&iacute;a reducir la producci&oacute;n de espermatozoides. 
    </p><p class="article-text">
        El sobrepeso puede aumentar la temperatura escrotal, que, idealmente, debe estar varios grados por debajo de la temperatura corporal central para producir espermatozoides sanos. Y la diabetes est&aacute; relacionada con niveles m&aacute;s bajos de testosterona, da&ntilde;o en el ADN esperm&aacute;tico y disfunci&oacute;n er&eacute;ctil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La obesidad podr&iacute;a explicar f&aacute;cilmente todo este descenso&rdquo;, afirma Jayasena, sobre la ca&iacute;da de los niveles de testosterona registrada en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, una tendencia que le parece convincente. &ldquo;Existe la duda de si factores como la contaminaci&oacute;n y otros factores ambientales tambi&eacute;n podr&iacute;an estar contribuyendo a ello&rdquo;, matiza.
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre no se debe a una falta de investigaci&oacute;n. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, se realizaron miles de estudios que analizan el posible papel de los contaminantes ambientales en diversos indicadores de la fertilidad masculina. De hecho, se encontraron micropl&aacute;sticos en el <a href="https://wjmh.org/search.php?where=aview&amp;id=10.5534/wjmh.220203&amp;code=2074WJMH&amp;vmode=FULL" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;quido seminal</a> y la exposici&oacute;n a los PFAS &mdash;los conocidos como <em>qu&iacute;micos eternos</em>&mdash; de ratas pre&ntilde;adas dio lugar a cr&iacute;as macho con <a href="https://pubs.acs.org/ehnea2/article/4/6/1109/5161688/Risk-Assessment-of-PFAS-Induced-Male-Reproductive" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espermatozoides anormales</a>. Un estudio italiano sugiri&oacute; que la contaminaci&oacute;n podr&iacute;a estar provocando <a href="https://news.sky.com/story/human-penises-are-shrinking-because-of-pollution-warns-scientist-12255106" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">penes m&aacute;s peque&ntilde;os</a>, mientras otro, de Estados Unidos, descubri&oacute; que la longitud media del pene en erecci&oacute;n hab&iacute;a aumentado un 24% en los &uacute;ltimos 29 a&ntilde;os. Los autores de ambos trabajos especularon con que las sustancias qu&iacute;micas que alteran el sistema endocrino podr&iacute;an estar modificando el desarrollo masculino.
    </p><p class="article-text">
        Algunos estudios, entre ellos uno publicado esta semana que relaciona la exposici&oacute;n a la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica con cambios sutiles en el ADN de los espermatozoides, se consideran de gran calidad. Sin embargo, a medida que aument&oacute; el inter&eacute;s p&uacute;blico por los micropl&aacute;sticos, se desat&oacute; una &ldquo;carrera por publicar&rdquo; que llev&oacute; a pasar por alto controles b&aacute;sicos de contaminaci&oacute;n y a formular afirmaciones audaces basadas en pruebas poco s&oacute;lidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay estudios que demuestran la presencia de micropl&aacute;sticos en los test&iacute;culos y la extrapolaci&oacute;n es que esto debe ser realmente perjudicial&rdquo;, afirma el profesor Rod Mitchell, endocrino pedi&aacute;trico de la Universidad de Edimburgo. &ldquo;Pero podr&iacute;an estar simplemente all&iacute;, inertes, sin provocar ning&uacute;n efecto&rdquo;, contrapone.
    </p><p class="article-text">
        Mitchell llev&oacute; a cabo algunos de los experimentos controlados con m&aacute;s rigor hasta la fecha, utilizando un sistema que implica tejido testicular fetal humano incubado en el cuerpo de un rat&oacute;n. Anteriormente, hab&iacute;a descubierto los efectos negativos de ciertas toxinas ambientales en el desarrollo de los sistemas reproductivos de las ratas. &ldquo;Empezamos con los plastificantes, los ftalatos y el BPA &mdash;que siempre aparecen en las noticias por ser potencialmente nocivos&mdash;&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pens&aacute;bamos que eran los principales sospechosos, pero no observamos ning&uacute;n cambio en los niveles de testosterona ni en el desarrollo de los test&iacute;culos. Los estudios con animales son enga&ntilde;osos&rdquo;, indica Mitchell, que se sit&uacute;a &ldquo;en un t&eacute;rmino medio&rdquo; respecto a si los factores ambientales est&aacute;n provocando el descenso de la fertilidad.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de afirmar con rotundidad que los factores ambientales son los culpables, Levine tambi&eacute;n reconoce que existe un alto grado de incertidumbre sobre los mecanismos biol&oacute;gicos concretos implicados. Sin embargo, sostiene que abordar la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica y la obesidad reporta beneficios m&aacute;s amplios para la salud y que, dada la importancia de lo que est&aacute; en juego, deber&iacute;a aplicarse el principio de precauci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hace falta una prueba del 90%&rdquo;, afirm&oacute; Levine. &ldquo;Supongamos que hay un 1% de posibilidades de que algo que estemos haciendo ahora haga que la reproducci&oacute;n sea extremadamente infrecuente dentro de 100 a&ntilde;os. &iquest;Deber&iacute;amos hacer algo al respecto? Yo creo que s&iacute;&rdquo;, defiende: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; tenemos que saltar al vac&iacute;o con un paraca&iacute;das y ver si se abre o no? Alej&eacute;monos del precipicio&rdquo;.
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                    alt="Introducción celular de esperma."
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                Introducción celular de esperma.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La infertilidad masculina, un problema secundario</h2><p class="article-text">
        Levine aborda la cuesti&oacute;n desde la perspectiva de la salud p&uacute;blica mundial. Sin embargo, para los hombres a t&iacute;tulo individual, el tema cobra relevancia debido al limitado margen de tiempo y recursos econ&oacute;micos de que disponen para mejorar sus posibilidades de tener un hijo. Navegar entre las afirmaciones contradictorias y las pruebas inciertas puede ser &ldquo;una pesadilla&rdquo;, afirm&oacute; el profesor Christopher Barratt, experto en medicina reproductiva de la Universidad de Dundee.
    </p><p class="article-text">
        Para el creciente n&uacute;mero de parejas que se someten a un tratamiento de fecundaci&oacute;n in vitro, es habitual que la infertilidad masculina se trate como una cuesti&oacute;n secundaria, ya que las cl&iacute;nicas suelen estar dirigidas por ginec&oacute;logos. Algunos hombres cuentan que tuvieron que esperar meses, o incluso a&ntilde;os, para que se les diagnosticaran problemas tratables, mientras que a su pareja se le realizaban sucesivas ecograf&iacute;as y an&aacute;lisis de sangre. &ldquo;Suena incre&iacute;blemente sencillo &mdash;y bastante aburrido&mdash;, pero tenemos que hacer bien lo b&aacute;sico&rdquo;, afirma Barratt. &ldquo;El hombre tiene que someterse a un reconocimiento f&iacute;sico, a una anamnesis y a un an&aacute;lisis de semen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se produjo ning&uacute;n cambio real en el an&aacute;lisis de esperma desde la d&eacute;cada de 1950, cuando las pruebas de recuento y motilidad esperm&aacute;tica se generalizaron. Y estas &ldquo;pueden revelar datos muy contundentes&rdquo;, se&ntilde;ala Pacey: &ldquo;Si no hay espermatozoides: tenemos un problema. Si hay problemas de motilidad: se necesita FIV o ICSI (inyecci&oacute;n intracitoplasm&aacute;tica de espermatozoides)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se identifica la baja calidad del esperma como un problema, lo habitual es centrifugarlo para separar, a grandes rasgos, los espermatozoides m&aacute;s sanos y densos. &ldquo;Es una soluci&oacute;n burda ante la ignorancia&rdquo;, afirm&oacute; Pacey. En este vac&iacute;o, se produjo recientemente una expansi&oacute;n del marketing en redes sociales de pruebas de fertilidad masculina, suplementos y &ldquo;complementos&rdquo; ofrecidos por cl&iacute;nicas, muy pocos de los cuales obtienen la &ldquo;luz verde&rdquo; de aprobaci&oacute;n en el sistema de sem&aacute;foro utilizado por el organismo regulador de la fertilidad del Reino Unido, la Autoridad de Fertilizaci&oacute;n Humana y Embriolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El peligro de &ldquo;maximizar la testosterona&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Resulta especialmente preocupante un discurso, ampliamente difundido por <em>influencers </em>especializados en salud masculina y empresas de prescripci&oacute;n <em>online</em>, seg&uacute;n el cual los hombres deber&iacute;an tratar los &ldquo;niveles bajos de testosterona&rdquo;, o incluso &ldquo;maximizar la testosterona&rdquo;, con terapia de sustituci&oacute;n de testosterona. Tanto Pacey como otros expertos temen que la publicidad en torno a los &uacute;ltimos hallazgos pueda llevar a m&aacute;s hombres a utilizar geles o inyecciones de testosterona, lo que, aunque parezca contradictorio, puede detener la producci&oacute;n de espermatozoides, ya que hace que el cuerpo reduzca su propia producci&oacute;n hormonal.
    </p><p class="article-text">
        Entre las t&eacute;cnicas m&aacute;s prometedoras que se vislumbran en el horizonte se encuentra el uso de sistemas microflu&iacute;dicos, que hacen que los espermatozoides &ldquo;compitan&rdquo; a trav&eacute;s de laberintos, obst&aacute;culos y canales microsc&oacute;picos para seleccionar la c&eacute;lula individual m&aacute;s apta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe un gran inter&eacute;s por la fragmentaci&oacute;n del ADN esperm&aacute;tico, que aumenta con la edad. Las pruebas actuales suelen ofrecer un resultado sobre el porcentaje de espermatozoides afectados por da&ntilde;os problem&aacute;ticos en el ADN, pero a&uacute;n no pueden seleccionar de forma fiable el espermatozoide individual m&aacute;s sano.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que una eyaculaci&oacute;n media libera entre 40 y 300 millones de espermatozoides, Barratt considera que mejorar la selecci&oacute;n de espermatozoides es el problema perfecto para que lo resuelva la IA. &ldquo;Hay tal cantidad de c&eacute;lulas que parecen diferentes unas de otras&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, que &ldquo;los espermatozoides y la IA est&aacute;n hechos el uno para el otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo m&aacute;s radical de los nuevos avances, los inversores de Silicon Valley prestaron un fuerte respaldo a <em>startups </em>dedicadas al cultivo in vitro de &oacute;vulos y espermatozoides. Una de estas empresas, Paterna, afirm&oacute; recientemente haber cultivado con &eacute;xito espermatozoides humanos funcionales en un laboratorio a partir de c&eacute;lulas madre generadoras de esperma, y haber empleado dichas c&eacute;lulas para crear embriones de aspecto sano, un enfoque que, seg&uacute;n la empresa, podr&iacute;a ayudar en el futuro a los hombres que carecen de espermatozoides.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy muy optimista y creo que las opciones para los hombres ser&aacute;n muy diferentes dentro de cuatro o cinco a&ntilde;os&rdquo;, estima Barratt.
    </p><p class="article-text">
        Mientras contin&uacute;a la b&uacute;squeda para comprender la fertilidad masculina, muchos se muestran partidarios de evitar el p&aacute;nico ante la incertidumbre. &ldquo;No me preocupa que vayamos a extinguirnos de forma inminente&rdquo;, afirma Mitchell: &ldquo;No me creo algunas de las predicciones que apuntan a que el recuento de espermatozoides masculinos se reducir&aacute; a cero en un plazo de entre 20 y 30 a&ntilde;os. Muchas poblaciones est&aacute;n en declive de todos modos, y no solo debido a posibles ligeras reducciones en la fertilidad masculina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para este experto, &ldquo;el problema, en lo que respecta a nuestro futuro, podr&iacute;a deberse m&aacute;s bien a otras cuestiones relacionadas con el mundo en el que vivimos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hannah Devlin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/espermagedon-enfrenta-mundo-crisis-reproductiva-masculina_1_13454752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 09:40:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Espermagedón: ¿se enfrenta el mundo a una crisis reproductiva masculina?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espermatozoides,Fertilidad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/espermatozoides-pierden-espacio-realmente-no-abajo_1_13105392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf5fb42-eefe-45cf-ae42-6d361d2fc198_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los espermatozoides se pierden en el espacio: “Realmente no saben qué es arriba o abajo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación sobre cómo podría funcionar la fecundación en el espacio revela que, fuera de la Tierra, los espermatozoides pueden desorientarse al intentar encontrar al óvulo. </p></div><p class="article-text">
        Es probable que los espermatozoides en el espacio se desorienten y se pierdan mientras luchan por encontrar su camino hacia el &oacute;vulo, seg&uacute;n un nuevo estudio. Al exponerse a la microgravedad en condiciones experimentales, los espermatozoides dan volteretas como un astronauta sin sujecci&oacute;n, seg&uacute;n investigadores de la Universidad de Adelaida. &ldquo;Hace que den vueltas, que se pongan boca abajo... realmente no saben qu&eacute; es arriba o abajo&rdquo;, afirma la investigadora y coautorsa del estudio <a href="https://researchers.adelaide.edu.au/profile/nicole.mcpherson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicole McPherson</a>.
    </p><p class="article-text">
        Australia forma parte de la misi&oacute;n planeada Artemis de la NASA para ir a la Luna y luego a Marte, mientras que empresas privadas, incluida SpaceX de Elon Musk, planean construir h&aacute;bitats humanos en Marte. Como resultado, hubo un creciente inter&eacute;s en c&oacute;mo los humanos podr&iacute;an reproducirse y criar animales en h&aacute;bitats extraterrestres.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Simulando la microgravedad</h2><p class="article-text">
        Los investigadores de Adelaida utilizaron una m&aacute;quina para imitar la microgravedad: el mismo tipo de ca&iacute;da libre o ingravidez que experimentan los astronautas en la Estaci&oacute;n Espacial Internacional. El clinostato &ldquo;hace que las c&eacute;lulas realmente no entiendan o no sepan en qu&eacute; direcci&oacute;n van&rdquo;, dice McPherson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los recientes avances en los viajes espaciales y el inter&eacute;s internacional en la exploraci&oacute;n del espacio profundo, el asentamiento en Marte y la miner&iacute;a lunar, es fundamental investigar el efecto de la microgravedad en los primeros eventos de fertilizaci&oacute;n no solo para crear fuentes de alimentos viables, sino tambi&eacute;n para mantener los asentamientos espaciales humanos, sin la necesidad de repoblar continuamente desde la Tierra&rdquo;, se&ntilde;alan los autores en un art&iacute;culo publicado en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-026-09734-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Communications Biology</a>. McPherson indic&oacute; que la investigaci&oacute;n sobre microgravedad tambi&eacute;n beneficia a la ciencia reproductiva en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores, del Instituto de Investigaci&oacute;n Robinson, utilizaron muestras de esperma de humanos, ratones y cerdos. Las colocaron en una m&aacute;quina clinostato 3D, que gira para anular el efecto de la gravedad, y luego en un laberinto que simulaba el tracto reproductivo femenino, aunque en el caso del esperma humano, no se coloc&oacute; ning&uacute;n &oacute;vulo al final por razones &eacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores descubrieron que los espermatozoides expuestos a la microgravedad tuvieron dificultades para encontrar su camino a trav&eacute;s del laberinto. Hubo una reducci&oacute;n de aproximadamente el 40% en el n&uacute;mero de espermatozoides humanos expuestos a la microgravedad que lograron atravesarlo en comparaci&oacute;n con el grupo de control.
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                La exposición a la gravedad cero pareció modificar el número de células fetales dentro del embrión.                            </span>
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        La microgravedad tambi&eacute;n afect&oacute; c&oacute;mo se desarrollaron los embriones de cerdo y rat&oacute;n. McPherson, la autora principal, asegura que era la primera vez que demostraban que la gravedad era un factor importante en la capacidad de navegaci&oacute;n de los espermatozoides, y que, aunque ten&iacute;a un efecto negativo, a&uacute;n pod&iacute;an formarse embriones sanos. &ldquo;Esto nos da la esperanza de que reproducirse en el espacio pueda ser posible alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;, afirma. &ldquo;Estamos interesados no solo en comprender los efectos de la gravedad cero, sino tambi&eacute;n en esas fuerzas gravitacionales variables, cosas que podr&iacute;amos ver en la Luna o Marte, porque sabemos que existe un plan a largo plazo para que los humanos tengan asentamientos all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque pueda parecer un poco de ciencia ficci&oacute;n... en realidad estamos adquiriendo conocimientos fundamentales sobre c&oacute;mo los espermatozoides navegan y atraviesan el tracto reproductivo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala McPherson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores colaboraron con el Centro Andy Thomas de Recursos Espaciales de la universidad. &ldquo;A medida que avanzamos hacia convertirnos en una especie espacial o multiplanetaria, comprender c&oacute;mo afecta la microgravedad a las primeras etapas de la reproducci&oacute;n es fundamental&rdquo;, dice el director del centro, el profesor asociado <a href="https://set.adelaide.edu.au/atcsr/space-research/our-people" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Culton</a>. Agregar progesterona ayud&oacute; a superar la desorientaci&oacute;n de los espermatozoides, lo cual los investigadores creen que se debe a que los &oacute;vulos tambi&eacute;n la liberan y puede ayudar a guiar al espermatozoide.
    </p><h2 class="article-text">Un largo historial de experimentos</h2><p class="article-text">
        McPherson recuerda que la radiaci&oacute;n, que bombardea a los astronautas al salir de la atm&oacute;sfera protectora de la Tierra, tambi&eacute;n afecta a los espermatozoides. Existe una larga historia de estudios sobre la reproducci&oacute;n en el espacio. El art&iacute;culo de la Universidad de Adelaida se&ntilde;ala una investigaci&oacute;n de 1987 en el <em>Cosmos 1887</em>, que encontr&oacute; que &ldquo;las ratas expuestas al espacio ten&iacute;an una masa testicular reducida&rdquo;, y experimentos con embriones de rat&oacute;n en el transbordador espacial Columbia en 1998.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2018, la NASA envi&oacute; esperma humano en la misi&oacute;n <em>Micro-11</em> a la ISS para estudiar los efectos de la ingravidez. La agencia espacial estadounidense tambi&eacute;n dirige un programa continuo de biolog&iacute;a del desarrollo, reproductiva y evolutiva.
    </p><p class="article-text">
        En 2024, el <em>New York Times</em> inform&oacute; que Elon Musk se hab&iacute;a ofrecido como voluntario para donar su esperma y ayudar a sembrar una colonia en Marte, una afirmaci&oacute;n que &eacute;l ha negado. En febrero, los cient&iacute;ficos pidieron m&aacute;s investigaciones sobre la salud reproductiva en el espacio, afirmando que la colaboraci&oacute;n internacional era &ldquo;urgentemente necesaria&rdquo; para cerrar las brechas de conocimiento sobre los efectos de la microgravedad y la radiaci&oacute;n, y para establecer pautas &eacute;ticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tory Shepherd]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/espermatozoides-pierden-espacio-realmente-no-abajo_1_13105392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 03:02:41 +0000]]></pubDate>
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