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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Puerperio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/puerperio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Puerperio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/deberias-alegrarte-silencio-estigma-detras-mujeres-sufren-depresion-postparto_1_13140121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a90ad2-a933-4261-b25c-f217ea79673e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Deberías alegrarte”: el silencio y el estigma detrás de las mujeres que sufren depresión postparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la prevalencia de esta enfermedad, la depresión postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atención del sistema de salud, lo que deja a muchas mujeres sin diagnóstico y sin ayuda, un fenómeno que la periodista Diana Oliver documenta en su libro 'Deberías alegrarte'.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No entend&iacute;a qu&eacute; me pasaba. Sent&iacute;a que deb&iacute;a estar feliz pero no lo estaba y eso me avergonzaba&rdquo;. Hace casi dos a&ntilde;os que Luc&iacute;a, de 34 a&ntilde;os, dio a luz a su hija. Esa etapa de la vida, que se proyecta siempre como un momento lleno de felicidad, sin claroscuros, solo amor y alegr&iacute;a, fue para ella algo muy distinto. &ldquo;Ten&iacute;a un sentimiento de soledad muy profundo, sent&iacute;a mucha exigencia, lloraba mucho, estaba muy triste, no ten&iacute;a ganas de nada&rdquo;, relata Luc&iacute;a, cuya profesi&oacute;n, partera, la ayud&oacute; y la perjudic&oacute; al mismo tiempo a la hora de atravesar lo que le suced&iacute;a. La perjudic&oacute; porque sinti&oacute; que las expectativas sobre ella eran a&uacute;n mayores -si era partera, sabr&iacute;a hacerlo todo-, y la ayud&oacute; porque pudo ponerle nombre a lo que le estaba pasando: <strong>ten&iacute;a una depresi&oacute;n postparto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la prevalencia de esta enfermedad (la OMS calcula que al menos una de cada 10 mujeres la sufre durante el primer a&ntilde;o tras dar a luz, aunque algunos estudios elevan esa cifra hasta el 30% de las madres), la depresi&oacute;n postparto sigue rodeada de estigma, desconocimiento y poca atenci&oacute;n del sistema de salud. La periodista <strong>Diana Oliver</strong> acaba de publicar <em>Deber&iacute;as alegrarte. Lo que no se cuenta de la depresi&oacute;n posparto</em> (Altamarea), un libro en el que hay investigaci&oacute;n, narraci&oacute;n, ciencia y memoria para indagar sobre esta experiencia frecuente pero invisibilizada y todav&iacute;a desatendida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres que lo cuentan relatan c&oacute;mo se minusvalora su sentir. Escuchan mucho eso de 'es normal' o 'se pasar&aacute;', 'es el caos hormonal', 'pero tu hijo est&aacute; sano' o 'todo sali&oacute; bien, deber&iacute;as alegrarte' y, aunque se diga sin malicia, esas frases minusvaloran un malestar que les cost&oacute; mucho expresar. Por otro lado, muchas no lo cuentan en el momento, sino a posteriori, incluso much&iacute;simos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando sus hijos tienen 30, y te dicen que siguieron adelante como pudieron&rdquo;, afirma Oliver, que subraya el infradiag&oacute;stico que existe a&uacute;n de esta enfermedad. Muchas de las mujeres con las que habl&oacute; para su libro nunca tuvieron delante a un profesional de la salud que les confirmara un diagn&oacute;stico, no solo por la dificultad para relatar lo que les suced&iacute;a sino por la carencia de recursos sanitarios para atender esta dolencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es una depresi&oacute;n postparto? &ldquo;Es un estado depresivo con cierta sintomatolog&iacute;a que puede iniciarse ya en el &uacute;ltimo trimestre de gestaci&oacute;n pero que es frecuente que se vaya desarrollando en las primeras semanas tras el parto. Hay tristeza, desinter&eacute;s por las cosas, falta de ilusi&oacute;n, imposibilidad o dificultad de disfrutar del d&iacute;a a d&iacute;a, culpa, puede haber insomnio, mucha ansiedad o dificultades&nbsp;de alimentaci&oacute;n&rdquo;, explica la psiquiatra <strong>Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve</strong> que hasta su reciente jubilaci&oacute;n era la jefa de la Unidad de Salud Mental Perinatal del Hospital Cl&iacute;nic de Barcelona, una iniciativa pionera; apenas existen departamentos as&iacute; en Espa&ntilde;a. Garc&iacute;a-Esteve especifica que la depresi&oacute;n postparto afecta al funcionamiento de la mujer en su d&iacute;a a d&iacute;a y como madre y que no puede entenderse como una depresi&oacute;n al uso puesto que est&aacute; estrechamente relacionada con los cambios que implican un embarazo, un parto y un puerperio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">&quot;Se ha mejorado algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se fueron montando dispensarios... pero en general se abrieron más por el propio interés de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atención e inversión&quot;, cuestiona García Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvo totalmente invisibilizada&nbsp;y maltratada, no se le hizo caso&rdquo;, resume la psiquiatra. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son m&aacute;s las iniciativas en hospitales y centros de salud para detectar y acompa&ntilde;ar a las mujeres que puedan padecer esta dolencia, la atenci&oacute;n est&aacute; muy lejos de ser sistem&aacute;tica y depender&aacute;, m&aacute;s bien, del lugar donde viva la madre reciente y del centro que le corresponda. &ldquo;Se mejor&oacute; algo, hay unidades y programas en algunos hospitales, en distintas ciudades se montaron dispensarios... pero en general se abrieron m&aacute;s por el propio inter&eacute;s de las propias profesionales que porque las autoridades sanitarias hayan puesto atenci&oacute;n&nbsp;e inversi&oacute;n&rdquo;, cuestiona Garc&iacute;a-Esteve, que reclama presupuesto y programas especializados. 
    </p><p class="article-text">
        La experta subraya que no se trata de un asunto meramente hormonal. Lo confirma Diana Oliver, que en su retrato de la depresi&oacute;n postparto cuenta que lejos de ser una cuesti&oacute;n f&iacute;sica y hormonal, &ldquo;hay que tener en cuenta una mirada ecosist&eacute;mica&rdquo; en la que influye la biograf&iacute;a personal, traumas de la infancia, problemas familiares, sufrir o haber sufrido violencia, as&iacute; como el contexto econ&oacute;mico, material y personal. Las circunstancias en las que se desarrolla el parto tienen tambi&eacute;n mucho que ver: una investigaci&oacute;n hecha en Espa&ntilde;a descubri&oacute; que haber sufrido violencia obst&eacute;trica o que el beb&eacute; haya necesitado ingreso en una unidad de terapia intensiva aumenta el riesgo de que una madre desarrolle depresi&oacute;n postparto.
    </p><h2 class="article-text">Ser la madre ideal</h2><p class="article-text">
        Luc&iacute;a, partera en la sanidad p&uacute;blica andaluza, confirma la falta de atenci&oacute;n a la salud mental de las madres recientes. &ldquo;No se les pregunta o no se profundiza en eso, te interes&aacute;s por los puntos, por la episiotom&iacute;a, por el pecho, por el parto, ves si hay alg&uacute;n problema fisiol&oacute;gico... en media hora como mucho ves a madre y beb&eacute;, las consultas masificadas no ayudan&rdquo;, resume. Por experiencia propia sabe, adem&aacute;s, que preguntar '&iquest;qu&eacute; tal?' no es suficiente: los sentimientos complejos y contradictorios que puede estar experimentando una mujer con esta dolencia son dif&iacute;ciles de sacar a la luz sin tiempo ni una exploraci&oacute;n en profundidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &quot;Tienen un peso enorme. Se derribaron muchas imágenes en torno a la maternidad o a cómo ser una buena madre, pero ahora hay otros estándares sobre ser la madre ideal&quot;, dice la autora de Deberías alegrarte, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealización de la maternidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la culpa y la verg&uuml;enza que sent&iacute;a Luc&iacute;a no le dejaba apenas pronunciar palabra sobre lo que le suced&iacute;a. &ldquo;No busqu&eacute; ayuda, pens&eacute; que pasar&iacute;a. Por mi profesi&oacute;n y los conocimientos que ten&iacute;a pensaba que no pod&iacute;a estar pas&aacute;ndome eso&rdquo;, recuerda. Su parto fue lo contrario a lo que ella anhelaba: una ces&aacute;rea. Y su lactancia, un suplicio, hasta el punto que tuvo que abandonar la idea de dar el pecho en exclusiva. No poder cumplir con su plan ideal y con lo que se esperaba de ella, la derrumb&oacute;: &ldquo;Sent&iacute; mucha autoexigencia&nbsp;para conseguir dar el pecho, ten&iacute;a un nivel de estr&eacute;s muy alto, estaban los comentarios externos...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana Oliver destaca el peso de los estereotipos y las expectativas sobre la maternidad en la salud mental de las madres. &ldquo;Tienen un peso enorme. Se derribaron muchas im&aacute;genes en torno a la maternidad o a c&oacute;mo ser una buena madre, pero ahora hay otros est&aacute;ndares sobre ser la madre ideal&rdquo;, dice la autora de<em> Deber&iacute;as alegrarte</em>, que ve en las redes sociales un enorme y peligroso altavoz para la idealizaci&oacute;n de la maternidad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hace quince a&ntilde;os empezaron los blogs de maternidad se hablaba en primera persona y hab&iacute;a una sensaci&oacute;n de comunidad, de compartir experiencias, de sentirte parecida o acompa&ntilde;ada, ve&iacute;as un punto de normalidad. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con las redes sociales, hubo un cambio y se generan expectativas muy altas sobre la recuperaci&oacute;n del posparto, sobre c&oacute;mo afrontar la maternidad, c&oacute;mo criar, las cosas que vas a poder hacer con tus hijos... Y eso te influye porque vos est&aacute;s en tu postparto despeluchada o perdida, y no entend&eacute;s por qu&eacute; esas mujeres pueden hacer todo eso y vos no&rdquo;, comenta Oliver. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a tambi&eacute;n siente que el &ldquo;nivel de exigencia&rdquo; que hay en la sociedad sobre las mujeres, tambi&eacute;n cuando se convierten en madres, impacta en su salud mental. En <em>Deber&iacute;as alegrarte</em> aparece la pensadora <strong>Casilda Rodrig&aacute;&ntilde;ez Bustos</strong>, que reflexiona sobre c&oacute;mo el patriarcado y su imposici&oacute;n de un modelo de madre ideal &ldquo;pueden generar un malestar profundo en las mujeres&rdquo; que deriva en culpa, autoexigencia, y desconexi&oacute;n con una misma y con su criatura.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pens&eacute; en desaparecer&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La fot&oacute;grafa <strong>Carol Renaux</strong> nunca obtuvo un diagn&oacute;stico de depresi&oacute;n postparto pero, a&ntilde;os despu&eacute;s de haber parido a su tercer hijo, tiene claro que eso es lo que vivi&oacute; en sus tres puerperios. Con su primera hija tuvo un &ldquo;parto horrible&rdquo;. &ldquo;A posteriori supe que eso era violencia obst&eacute;trica. Determin&oacute; mucho mi posparto y mi relaci&oacute;n con la ni&ntilde;a. Nada m&aacute;s llegar a casa, sent&iacute; terror de quedarme sola con ella, de que le pasara algo malo, de que muriera por muerte s&uacute;bita, y peor a&uacute;n, de que yo pudiera hacerle algo malo, ten&iacute;a&nbsp;muchos pensamientos intrusivos, miedo de ahogarla en la ba&ntilde;era, de pegarle, de tirarla por la ventana...&rdquo;, cuenta. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La fotógrafa Carol Renaux vivía en una alerta constante que le impedía dormir con normalidad y le generaba tristeza: &quot;Lo comenté con mi pareja, él quiso quitarle imporancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consulté con ningún profesional, la partera no me hacía caso. Ni bien pude me reincorporé a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus s&iacute;ntomas sobrepasaban claramente lo que se ha llamado <em>maternity blues </em>o disforia posparto, un estado, explica la psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve, que afecta hasta el 70% de las madres recientes y que est&aacute; relacionado con los cambios hormonales bruscos. Su duraci&oacute;n es, sin embargo, mucho m&aacute;s acotada en el tiempo y suele suceder durante unos d&iacute;as tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        Renaux viv&iacute;a en una alerta constante que le imped&iacute;a dormir con normalidad y le generaba tristeza: &ldquo;Lo coment&eacute; con mi pareja, &eacute;l quiso quitarle importancia, que si era la bajada hormonal, que si era mi primera experiencia... No lo consult&eacute; con ning&uacute;n profesional, la partera no me hac&iacute;a caso. Ni bien pude me reincorpor&eacute; a mi trabajo e hice como que no hubiera pasado nada&rdquo;. La historia se repiti&oacute; tras su segundo y tercer embarazo. Aunque fueron muy diferentes al primero, Renaux volvi&oacute; a experimentar s&iacute;ntomas similares. Ella, adem&aacute;s, hab&iacute;a cambiado de hospital y buscado ayuda, aunque fue insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresi&oacute;n postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia espec&iacute;fica que cursa con s&iacute;ntomas depresivos, se vuelve abrumador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi partera&nbsp;y un grupo de posparto me ayudaron mucho. Aun as&iacute;, la partera me dec&iacute;a que no me pod&iacute;a ayudar m&aacute;s, que no hab&iacute;a&nbsp;ninguna unidad perinatal, ning&uacute;n sitio al que me pudiera remitir, lo ten&iacute;a que hacer por mi cuenta, por privado&rdquo;, prosigue Renaux. En su tercer posparto, los s&iacute;ntomas escalaron hacia reacciones agresivas e ideas suicidas: &ldquo;Pens&eacute; que solo ten&iacute;a que seguir para darle la teta y luego desaparecer, pens&eacute; en hacer un seguro de vida para cuando yo no estuviera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su partera la anim&oacute; a canalizar su proceso a trav&eacute;s del arte y ella, fot&oacute;grafa, document&oacute; ese tercer posparto en un proyecto, <em>Pu&eacute;rpera</em>, con el que ahora hace exposiciones y ayuda a otras mujeres. &ldquo;Creo que ese proyecto me salv&oacute; la vida&rdquo;, subraya Renaux, cuyo relato refleja un periplo para ser atendida, diagnosticada y tratada que nunca tuvo resultado.
    </p><h2 class="article-text">Cribados de detecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La psiquiatra Llu&iuml;sa Garc&iacute;a-Esteve defiende que, sin cribados de detecci&oacute;n en el posparto, las depresiones en este periodo pasan inadvertidas. Esos cribados detectan a las mujeres que est&aacute;n en riesgo de sufrir una y permitir&iacute;an derivarlas a atenci&oacute;n especializada, aunque hoy sea escasa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El miedo -a la vulnerabilidad, a no tener el control, a la muerte, a no conseguir sacar adelante su maternidad- es un sentimiento frecuente en las madres recientes pero que, en el caso de la depresión postparto o del trastorno de ansiedad postparto, otra dolencia específica que cursa con síntomas depresivos, se vuelve abrumador</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas madres ni siquiera consultan con los servicios de atenci&oacute;n primaria porque ni siquiera creen que puedan estar deprimidas, sino que piensan que quiz&aacute; es normal; por la adaptaci&oacute;n, el estr&eacute;s del posparto; incluso se culpan porque sienten que ellas no son buenas madres&rdquo;, dice la experta en el libro. &ldquo;No se puede pensar en una atenci&oacute;n a la salud mental de las madres sin tener en cuenta al beb&eacute;&rdquo;, puntualiza Garc&iacute;a-Esteve, que explica que los tratamientos no deber&iacute;an incluir la separaci&oacute;n madre-hijo salvo en casos extremos en los que haya un riesgo real e inminente para el bienestar de una u otro. En pa&iacute;ses como Reino Unido, Francia o Canad&aacute;, cuenta Diana Oliver en su libro, existen programas de salud mental perinatal en hospitales con unidades madre-beb&eacute;. Pero para eso, primero, debe existir una unidad de salud mental perinatal. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los matices de cada experiencia, Diana Oliver ve un punto en com&uacute;n muy claro: la soledad. &ldquo;Todas comparten la soledad enorme que sintieron, una falta de escucha tremenda por parte de parejas, familias, entornos, profesionales de la salud... y mucho malestar por ello&rdquo;. La periodista insiste en la necesidad de poner sobre la mesa recursos especializados, formaci&oacute;n para profesionales y un plan nacional que incluya los cribados. &ldquo;Hay que visibilizar la depresi&oacute;n postparto y atenderla. Y tener en cuenta que, adem&aacute;s del estigma que sigue teniendo la enfermedad mental en s&iacute;, en el caso de la depresi&oacute;n postparto, al juntarse con la maternidad y esas ideas de lo que debe ser una buena madre, aumenta y hace todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que las mujeres lo cuenten y que se les ofrezca ayuda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 09:25:02 +0000]]></pubDate>
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