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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ciberestafa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ciberestafa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ciberestafa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Así fue como me pagaron por escribir reseñas falsas en Google (y cómo luego mis “jefes” intentaron estafarme)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/pagaron-escribir-resenas-falsas-google-luego-jefes-intentaron-estafarme_1_13163113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67784f44-ba09-41c1-aea5-022d8c1615e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así fue como me pagaron por escribir reseñas falsas en Google (y cómo luego mis “jefes” intentaron estafarme)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un reportero infiltrado se adentra en la ramificada industria del fraude online, donde las criptomonedas desempeñan un papel fundamental.</p></div><p class="article-text">
        El departamento vacacional cerca de las ruinas romanas de Pompeya era &ldquo;asqueroso&rdquo; y ol&iacute;a a &ldquo;una mezcla de humedad y alcantarilla&rdquo;, seg&uacute;n un usuario en Google Maps. Yo nunca lo visit&eacute;, pero le puse cinco estrellas.
    </p><p class="article-text">
        Hice lo mismo con un hotel DoubleTree de Hilton al otro lado del T&aacute;mesis, un hotel Ibis budget en el este de Londres que forma parte del grupo Accor, un Travelodge c&eacute;ntrico y el cercano Hyatt Place; algunas de las marcas hoteleras m&aacute;s conocidas del mundo. Entre medias se mezclaban solicitudes de rese&ntilde;as para hostales y pensiones en G&eacute;nova, N&aacute;poles, Maastricht, Cracovia y Bruselas. <strong>Durante unos d&iacute;as tuve un nuevo trabajo: escribir rese&ntilde;as falsas en Google Maps a cambio de criptomonedas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Todas las marcas hoteleras que respondieron a una solicitud de comentarios para este reportaje afirmaron que no ten&iacute;an nada que ver con las rese&ntilde;as y, de hecho, aseguraron no haber visto nunca nada parecido. Entonces, &iquest;qu&eacute; est&aacute; pasando? La respuesta parece ofrecer una peque&ntilde;a pincelada sobre la enorme y creciente industria de las estafas online, que est&aacute; socavando la confianza en las valoraciones de los clientes &mdash;una parte vital del comercio electr&oacute;nico&mdash; y costando a los consumidores miles de millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero las rese&ntilde;as de hoteles podr&iacute;an no ser el objetivo principal de la estafa: de hecho, el blanco principal de los estafadores era probablemente yo, al igual que todas las dem&aacute;s personas tentadas a escribir las rese&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un placer conocerte&rdquo;, fue el primer mensaje de &ldquo;Sharon Roberts&rdquo;, una cuenta de Telegram ya eliminada que era, casi con toda seguridad, un seud&oacute;nimo. No era el primer mensaje que recib&iacute;a: mi n&uacute;mero est&aacute; en alguna lista de v&iacute;ctimas potenciales, por lo que me llegan dos o tres ofertas de trabajo al mes. Esta vez decid&iacute; comprobar si las promesas de ganar hasta 800 libras (US$1.080) al d&iacute;a eran ciertas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&#039;Sharon Roberts&#039;. La imagen se ha difuminado porque podría tratarse de una fotografía robada o generada por IA."
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                &#039;Sharon Roberts&#039;. La imagen se ha difuminado porque podría tratarse de una fotografía robada o generada por IA.                            </span>
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        Tras responder, siguieron nueve d&iacute;as de insistencia, instrucciones y mensajes motivadores para intentar convencerme de que aceptara el trabajo. &ldquo;&iquest;Es esto legal?&rdquo;, pregunt&eacute;. La confusa respuesta de Sharon, en un ingl&eacute;s que no parec&iacute;a propio de un hablante nativo, fue: &ldquo;Colaboramos con operadores de SMS a trav&eacute;s de la publicaci&oacute;n de ofertas de trabajo en Telegram y SMS&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Sharon era solo una reclutadora. Los estafadores m&aacute;s profesionalizados han adoptado la divisi&oacute;n del trabajo, asignando cada fase del enga&ntilde;o a un especialista. Sharon me deriv&oacute; a una &ldquo;recepcionista&rdquo; que se hac&iacute;a llamar Victoria Castillo; de nuevo, no hab&iacute;a pruebas de que el nombre perteneciera a la persona real. Victoria me guio en el proceso de configurar un monedero de criptomonedas en una plataforma de intercambio estadounidense y en c&oacute;mo aceptar pagos en USDC, una <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/son-stablecoins-criptomonedas-poderosos-capacidad-debilitar-bancos-centrales_1_12392409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>stablecoin</em></a><em> </em>vinculada al valor del d&oacute;lar. (Seg&uacute;n la legislaci&oacute;n brit&aacute;nica, los receptores de pagos en criptomonedas deben declarar su origen. &ldquo;Puedes ignorar eso&rdquo;, fue el consejo de Victoria cuando le pregunt&eacute; por la notificaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Las fotos de perfil de Victoria mostraban a una mujer rubia frente al perfil de una ciudad no identificada, o con un impecable traje de esqu&iacute; blanco junto a una pista nevada. Dijo que viv&iacute;a en Nueva York pero que hab&iacute;a nacido en el Reino Unido. Las b&uacute;squedas inversas de im&aacute;genes sugirieron que el rostro de esa persona coincid&iacute;a con fotograf&iacute;as de varios sitios web pornogr&aacute;ficos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Victoria Castillo&#039;. La imagen se ha difuminado porque podría tratarse de una fotografía robada o generada por IA.                            </span>
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        Internet permiti&oacute; que el fraude se convierta en una industria verdaderamente global. Investigadores de todo el mundo detectaron un aumento de este tipo de estafas operadas desde pa&iacute;ses con leyes laxas, como Camboya, Myanmar o Rusia. En algunos casos, los propios estafadores son v&iacute;ctimas de trata y esclavitud en centros de estafas que funcionan como prisiones. Cuando m&aacute;s tarde le preguntamos a Victoria si corr&iacute;a alg&uacute;n peligro, su respuesta fue: &ldquo;&iquest;Ah? Siempre estoy a salvo&rdquo;. Su perfil no daba ninguna indicaci&oacute;n de d&oacute;nde se encontraba.
    </p><p class="article-text">
        Serpil Hall, una consultora de fraude que lleva 20 a&ntilde;os luchando contra los estafadores, afirma haber visto un gran aumento en el volumen de estafas online en los &uacute;ltimos seis o siete a&ntilde;os, impulsado por nuevas tecnolog&iacute;as que facilitan a los delincuentes la suplantaci&oacute;n de empresas oficiales. &ldquo;En lo que respecta a las estafas, se est&aacute;n volviendo muy h&aacute;biles&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Especialmente con la IA, la IA generativa y ahora la IA ag&eacute;ntica&rdquo;, bots que pueden operar de forma independiente y realizar acciones en el mundo real, potencialmente contra las v&iacute;ctimas.
    </p><h2 class="article-text">Suplantaci&oacute;n de empresas</h2><p class="article-text">
        Mis empleadores no parec&iacute;an estar utilizando las herramientas m&aacute;s sofisticadas, pero lo compensaban con el volumen. Victoria me dirigi&oacute; a un canal de Telegram independiente, con el nombre y una imagen corporativa aproximada de Quad Marketing Agency, una gran empresa que cotiza en la bolsa de Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz de Quad declar&oacute;: &ldquo;Quad no ten&iacute;a informaci&oacute;n sobre este canal y no est&aacute; afiliada a &eacute;l de ninguna manera. Estamos revisando este asunto y tomaremos las medidas justificadas y apropiadas con respecto a este uso no autorizado del nombre de Quad y la consiguiente imitaci&oacute;n de nuestro logotipo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El canal que pretend&iacute;a ser Quad, f&aacute;cilmente accesible para cualquier persona en Telegram, tiene 16.800 suscriptores, mientras que otro canal casi id&eacute;ntico cuenta con 14.700, lo que permite vislumbrar la escala industrial de la operaci&oacute;n. Un portavoz de Telegram afirm&oacute; que cuentan con un &ldquo;robusto sistema antispam&rdquo; que previene muchas estafas antes de que comiencen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque lamentablemente las estafas est&aacute;n presentes en todas las redes sociales, Telegram elimina rutinariamente este tipo de fraudes de su plataforma como parte de sus procesos normales de moderaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el portavoz. &ldquo;Los moderadores, apoyados por herramientas de IA personalizadas, supervisan proactivamente las partes p&uacute;blicas de la plataforma y aceptan denuncias para eliminar millones de contenidos da&ntilde;inos cada d&iacute;a, incluyendo estafas de rese&ntilde;as fraudulentas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los moderadores, apoyados por herramientas de IA personalizadas, supervisan proactivamente las partes públicas de la plataforma y aceptan denuncias para eliminar millones de contenidos dañinos cada día</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Portavoz de Telegram</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los canales publican un flujo constante de &ldquo;trabajo&rdquo; de 8:00 a 19:00 (hora del Reino Unido): hasta 14 rese&ntilde;as, pagadas inicialmente a 5 d&oacute;lares por cada una. Estas se intercalan con &ldquo;tareas comerciales&rdquo;, en las que el trabajador env&iacute;a criptomonedas y los empleadores le devuelven la misma cantidad con una generosa comisi&oacute;n a&ntilde;adida. Desde el 12 de marzo, el canal hab&iacute;a publicado casi 6.000 mensajes solicitando rese&ntilde;as falsas.
    </p><p class="article-text">
        Accor y Travelodge afirmaron que no ten&iacute;an nada que ver con las rese&ntilde;as falsas y que tratar&iacute;an de garantizar que no se publicara ninguna. Un portavoz de Travelodge declar&oacute;: &ldquo;Nos tomamos muy en serio la integridad de las valoraciones de los clientes y, como establece nuestra pol&iacute;tica, no creamos, encargamos ni publicamos rese&ntilde;as falsas bajo ninguna circunstancia&rdquo;<em>. The Guardian</em> tambi&eacute;n contact&oacute; con Hilton y Hyatt Place para obtener comentarios, pero no hubo respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Otra oferta de trabajo de rese&ntilde;as falsas ligeramente diferente, tambi&eacute;n organizada a trav&eacute;s de Telegram, utilizaba la imagen de HotelsCombined (parte del grupo Booking.com) para solicitar rese&ntilde;as de hoteles en lugares tan distantes como Bucarest, Bali y Tailandia a trav&eacute;s de un sitio web dise&ntilde;ado a medida por los estafadores.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz de Booking.com se&ntilde;ala que solo los clientes con estancias confirmadas pueden publicar rese&ntilde;as, lo que sugiere que es poco probable que las falsas lleguen a publicarse. El portavoz a&ntilde;ade: &ldquo;Esas medidas, combinadas con equipos especializados y sistemas automatizados, significan que contamos con un procedimiento robusto para detectar y prevenir rese&ntilde;as que no cumplan con nuestras directrices de contenido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo utilizan a las v&iacute;ctimas</h2><p class="article-text">
        Hab&iacute;a varias formas posibles en las que los estafadores podr&iacute;an haber estado utilizando a v&iacute;ctimas como yo.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, las rese&ntilde;as en internet han facilitado que los delincuentes vendan productos y servicios fraudulentos. La Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido (CMA) descubri&oacute; en 2023 que los textos de rese&ntilde;as falsas en productos causan un perjuicio anual de entre 50 y 312 millones de libras a los consumidores brit&aacute;nicos (y eso sin incluir servicios como los hoteles). La CMA afirm&oacute; que entre el 11% y el 15% de todas las rese&ntilde;as eran falsas en los productos que examin&oacute;, incluyendo auriculares Bluetooth, planchas, hervidores, sillas de escritorio, botellas de agua, esterillas de yoga y aspiradoras.
    </p><p class="article-text">
        Ese es un dinero que, esencialmente, se embolsan los estafadores, lo que hace que el trabajo de los rese&ntilde;adores falsos sea potencialmente valioso. Es poco probable que alguna de las grandes cadenas hoteleras haya pagado por rese&ntilde;as falsas, pero el servicio est&aacute; f&aacute;cilmente disponible a trav&eacute;s de b&uacute;squedas en internet y podr&iacute;a resultar tentador para un operador m&aacute;s peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute;n las transacciones en s&iacute; mismas. Recib&iacute; 5 d&oacute;lares en USDC por cada rese&ntilde;a falsa. Chainalysis, una firma que rastrea transacciones en blockchain &mdash;a menudo en colaboraci&oacute;n con las fuerzas de seguridad&mdash;, se&ntilde;al&oacute; que los monederos que realizaron los pagos y otros vinculados a ellos siguen un patr&oacute;n constante que revela la escala industrial de las estafas. Los monederos se recargan desde otros lugares antes de enviar decenas de miles de peque&ntilde;os pagos, presuntamente a reclutas como yo. Estos monederos sol&iacute;an repartir entre 300.000 y 600.000 d&oacute;lares en USDC antes de transferir el dinero restante.
    </p><p class="article-text">
        Bajo las leyes introducidas en el Reino Unido el pasado abril, las plataformas web como Google que albergan rese&ntilde;as deben tener pol&iacute;ticas claras para la prevenci&oacute;n y eliminaci&oacute;n de valoraciones falsas e incentivadas, marcar actividades sospechosas y garantizar, en la medida de lo posible, que las rese&ntilde;as publicadas sean aut&eacute;nticas y no enga&ntilde;osas.
    </p><p class="article-text">
        Tras la presi&oacute;n de la CMA, Google acord&oacute; este a&ntilde;o hacer m&aacute;s para identificar y eliminar rese&ntilde;as falsas. Y, para mi tranquilidad, mi racha de valoraciones fraudulentas activ&oacute; una respuesta autom&aacute;tica. Al menos algunas parecen haber sido bloqueadas por los sistemas de Google.
    </p><p class="article-text">
        Google afirm&oacute; que toma medidas r&aacute;pidas contra los malos actores eliminando el contenido que infringe sus pol&iacute;ticas, suspendiendo cuentas e incluso emprendiendo acciones legales. La empresa se&ntilde;al&oacute; que ha eliminado m&aacute;s de 240 millones de rese&ntilde;as falsas desde 2024 &mdash;la gran mayor&iacute;a antes de que fueran visibles&mdash; y que ha restringido 900.000 cuentas por violar sus normas.
    </p><h2 class="article-text">La estafa del cerdo</h2><p class="article-text">
        Hall explica que quienes se dedican a las rese&ntilde;as falsas han recurrido a &ldquo;bots humanos&rdquo; porque &ldquo;las empresas se est&aacute;n adelantando y aplicando medidas&rdquo; para detectar la actividad fraudulenta. Sin embargo, a&ntilde;adi&oacute; que lo m&aacute;s probable es que los estafadores estuvieran haciendo un &ldquo;doble juego&rdquo;: usar mi trabajo, pero tambi&eacute;n utilizar los pagos para el blanqueo de capitales, antes de estafarme a m&iacute; al final del proceso.
    </p><p class="article-text">
        Las criptomonedas desempe&ntilde;an un papel crucial. Por dise&ntilde;o, los activos digitales registran todas las transacciones en una cadena de bloques p&uacute;blica. Pero el &ldquo;tumbling&rdquo; (unir dinero negro en una sola cuenta, dividirlo y recombinarlo muchas veces) puede ayudar a ocultar su origen, un servicio muy valioso para los grupos criminales.
    </p><p class="article-text">
        Tras aprovecharse de mi trabajo, la atenci&oacute;n de los estafadores se centr&oacute; finalmente en sacarme dinero; una versi&oacute;n a menor escala de las estafas de &ldquo;matanza del cerdo&rdquo;, en las que los delincuentes &ldquo;ceban&rdquo; a sus objetivos gan&aacute;ndose su confianza para luego huir con grandes sumas de dinero. Victoria me dijo que la &uacute;nica forma de continuar ser&iacute;a realizar una &ldquo;tarea comercial&rdquo;, que consist&iacute;a en pagar 50 d&oacute;lares para recibir 60 de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Una tabla publicada regularmente en el canal detallaba de forma muy &uacute;til lo que pod&iacute;a esperar si segu&iacute;a adelante: pagos cada vez mayores reportar&iacute;an beneficios cada vez m&aacute;s altos, alcanzando un m&aacute;ximo de 16.000 d&oacute;lares por un desembolso inicial de 10.000.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque el estafador pueda realizar unos pocos pagos iniciales para infundir confianza en las víctimas, el objetivo final es huir con los fondos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jacqueline Burns Koven</span>
                                        <span>—</span> jefa de inteligencia de ciberamenazas en Chainalysis
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jacqueline Burns Koven, jefa de inteligencia de ciberamenazas en Chainalysis, se&ntilde;ala: &ldquo;Esto parece similar a las estafas de empleo. B&aacute;sicamente, un fraude donde la gente se registra para hacer 'tareas' y acumular un saldo, para luego tener que pagar si quieren retirar ese dinero o 'actualizar' su cuenta. Aunque el estafador pueda realizar unos pocos pagos iniciales para infundir confianza en las v&iacute;ctimas, el objetivo final es huir con los fondos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Victoria enviaba recordatorios motivacionales diarios para intentar que me involucrara, pero la cuenta de gastos de <em>The Guardian</em> no llega para enviar miles de libras a posibles estafadores, as&iacute; que llegu&eacute; al final del camino. Cuando le revel&eacute; que era periodista y le pregunt&eacute; qui&eacute;n era realmente, se quej&oacute; de que estaba invadiendo su privacidad antes de dejar de responder. No contest&oacute; a una solicitud detallada de comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Gan&eacute; 30 d&oacute;lares por varias horas de trabajo repartidas a lo largo de semanas. Mientras tanto, un par de mensajes m&aacute;s han llegado a mi Telegram: mujeres j&oacute;venes ofreciendo m&aacute;s trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jasper Jolly]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/pagaron-escribir-resenas-falsas-google-luego-jefes-intentaron-estafarme_1_13163113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 10:59:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así fue como me pagaron por escribir reseñas falsas en Google (y cómo luego mis “jefes” intentaron estafarme)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciberdelitos,Ciberestafa,Reseñas,Google]]></media:keywords>
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