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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Leticia Sala]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/leticia-sala/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Leticia Sala]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leticia-sala-escritora-envejecer-paz-pertenecer-clases-privilegiadas_1_13272354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9f2abc4-0a39-4dcd-8106-b7d38ecf99aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora barcelonesa publica 'Dame veneno que quiero vivir. Skincare, bótox, miedo a envejecer y linaje femenino' en la colección Nuevos cuadernos de Anagrama, un ensayo sobre la presión estética que huye de los juicios y promueve la concienciación.</p></div><p class="article-text">
        Cuando parec&iacute;a que el sentido com&uacute;n ganaba la batalla a la cultura de la dieta, lleg&oacute; la obsesi&oacute;n por la piel inmaculada. Sin manchas, rojeces, marcas de acn&eacute; ni arrugas, por supuesto. Inyectarse b&oacute;tox o seguir una rutina de <em>skincare</em> de diez pasos se considera algo corriente. Sobre todo desde que <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;los pinchacitos&rsquo;</a> se abarataron y la gama de cosm&eacute;ticos es casi inabarcable. Adem&aacute;s, hay una novedad: la edad para entrar en la rueda del rostro perfecto descendi&oacute; hasta la preadolescencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escritora Leticia Sala, autora de t&iacute;tulos como <em>Los cisnes de Macy&rsquo;s</em> (Reservoir Books) y exitosa <em>newsletter </em><a href="https://leticiasala.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Magical Thinking</em></a>, observ&oacute; este nuevo mandamiento est&eacute;tico y decidi&oacute; bucear en sus profundidades. De su investigaci&oacute;n naci&oacute; <em>Dame veneno que quiero vivir. Skincare, b&oacute;tox, miedo a envejecer y linaje femenino</em>, un ensayo publicado en la colecci&oacute;n Nuevos cuadernos de Anagrama. Una reflexi&oacute;n que huye de los juicios y promueve la concienciaci&oacute;n. &ldquo;Quiz&aacute; quien lo lea, la pr&oacute;xima vez que vea a su amiga, igual se lo plantee dos veces antes de decirle que tiene una arruga&rdquo;, dice a elDiario.es. &ldquo;Tengo esperanza de que podamos hacer peque&ntilde;os cambios individuales que operan en la cotidianidad&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los agradecimientos finales cuenta que aplaz&oacute; otros proyectos para sacar con premura este ensayo. &iquest;Por qu&eacute; tanta prisa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo pienso que los escritores podemos escribir desde miles de lugares: desde la memoria, desde la nostalgia, etc&eacute;tera. Pero hay un tipo de mirada, un tipo de impulso que surge cuando vemos un cambio en la realidad. Este libro viene de esa percepci&oacute;n, sent&iacute; que me hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o un momento en medio de una peli y hab&iacute;a vuelto y ya no entend&iacute;a nada de la trama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la violencia est&eacute;tica, que es un t&eacute;rmino que acu&ntilde;&oacute; la soci&oacute;loga especialista en Estudios de la Mujer Esther Pineda en 2012. &iquest;Qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pineda supo leer una realidad que probablemente nos ha pasado a muchas mujeres en los momentos m&aacute;s cotidianos. Por ejemplo, yo fui a hacerme un tratamiento facial, una hidrataci&oacute;n &lsquo;inocente&rsquo; y la esteticista me pregunt&oacute; si dorm&iacute;a de lado. Yo estaba muy impresionada por su capacidad de adivinar algo imposible de saber y ella me dijo: &ldquo;Es que no hace falta que me lo jures, tu escote habla solo&rdquo;. Ese comentario, supuestamente libre de malicia, ampli&oacute; una zona problem&aacute;tica de mi cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; esto es la violencia est&eacute;tica. Yo planteo este ejemplo del escote para que cada persona que lo lea se lo lleve a su propia experiencia y se d&eacute; cuenta. Creo que hay mucho trabajo colectivo por hacer para cambiar el lenguaje, porque tiene unos efectos m&aacute;s profundos de los que quiz&aacute;s pensamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primero fue la cultura de la dieta, ahora la necesidad de la piel perfecta &iquest;Nos encontramos en un momento &aacute;lgido de violencia est&eacute;tica contra las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;. Es curioso lo que ha llegado a cambiar este tema desde que mand&eacute; el libro a imprenta, aunque por suerte llegu&eacute; a comentar el tema del Ozempic en el texto. Hubo un momento donde parec&iacute;a que colectivamente est&aacute;bamos benefici&aacute;ndonos del movimiento body positive y ve&iacute;amos a mujeres con diferentes cuerpos en campa&ntilde;as de publicidad, etc&eacute;tera. Pero, de pronto, lleg&oacute; la nueva obsesi&oacute;n por frenar el envejecimiento en el rostro y adem&aacute;s se le est&aacute; a&ntilde;adiendo la vuelta a la hiperdelgadez. Ahora las dos, la piel y la figura, est&aacute;n en el foco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n hay un enorme despertar, porque las mujeres hace much&iacute;simos a&ntilde;os que estamos d&aacute;ndole vueltas a esto. Hay miles de mujeres que est&aacute;n ahora denunciando en Espa&ntilde;a y en el resto del mundo aspectos relacionados con este tema. A ver qu&eacute; acaba pasando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando le comenté a mis amigos que el bótox es un veneno, no lo sabían. Siento que no se están llegando a conocer sus efectos a medio o largo plazo; insisten en que el bótox es inocuo porque el cuerpo lo reabsorbe y se va, pero no es tan cierto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esa violencia est&eacute;tica est&aacute; promovida, en gran parte, por unos titanes muy complicados de vencer: la industria cosm&eacute;tica y la farmac&eacute;utica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil pensar que eres menos que una hormiga al lado de unos monstruos como la industria cosm&eacute;tica y el sector farmac&eacute;utico, que es de los m&aacute;s poderosos que existe. Encima van y se juntan, porque ya tenemos asimilado que si una crema es de farmacia, entonces es buena. Pero, al mismo tiempo, hay peque&ntilde;os movimientos que quiero creer que despertar&aacute;n un poquito la conciencia colectiva en ese aspecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, hay gente que ya est&aacute; intentando que no exista la palabra &lsquo;antiedad&rsquo; [algunos medios, activistas y marcas]. Es horrorosa, porque la edad es lo que nos hace ganar a la muerte, ir ganando a&ntilde;os. As&iacute; que, como m&iacute;nimo, siempre es mejor que no haya una pasividad extrema de aceptar que envejecer est&aacute; mal, que las arrugas son el enemigo y conformarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><em><strong>skincare</strong></em><strong> se ampar&oacute; bajo el paraguas del autocuidado. Un t&eacute;rmino un tanto tramposo. Se identifica como algo positivo, pero tambi&eacute;n puede convertirse en una obligaci&oacute;n cotidiana m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo a las mujeres, que siempre hemos estado asociadas al cuidado: el que se supone que tengo que dar a mis hijos, a mis padres cuando sean mayores o a lo que sea, ahora es para m&iacute;. Pero como t&uacute; bien dices, es una trampa. Hay un momento en el libro en el que hago una peque&ntilde;a distinci&oacute;n entre lo que es autocuidado y lo que es esclavitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que no hay nada de malo, sino que es precioso, hacer un ritual [de autocuidado] con nosotras mismas. Como ponerme una mascarilla el domingo por la noche y ver <em>Aqu&iacute; no hay quien viva</em> con mi pareja, por ejemplo. Solo faltar&iacute;a que tuviese que sentirme mal por eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es diferente que bajo esa premisa yo me someta a retoques que, o bien me dan miedo porque no me gustan las agujas, o bien no tengo muy claro los efectos que eso puede tener, o bien son car&iacute;simos y me estoy endeudando para llegar a ellos. Eso no es autocuidado, es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace una comparaci&oacute;n del b&oacute;tox con la hero&iacute;na en cuanto a la adicci&oacute;n y la dependencia emocional. Podr&iacute;a asociarse tambi&eacute;n al efecto que pueden tener los ansiol&iacute;ticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente, al final, es algo a lo que est&aacute;s enganchado, sea hero&iacute;na o lo que sea: tiene un efecto que dura solo un tiempo y necesitas volver a &eacute;l para volver a sentirlo. Despu&eacute;s de la epidemia de la hero&iacute;na en los 80, la adicci&oacute;n al tabaco, al tel&eacute;fono&hellip; meternos ahora en otra nueva igual es como para pens&aacute;rselo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo le coment&eacute; a mis amigos, que no viven en una cueva ni son tontos precisamente, que el b&oacute;tox es un veneno, no lo sab&iacute;an. Siento que no se est&aacute;n llegando a conocer los efectos m&aacute;s a medio o largo plazo, porque todo el rato insisten en que el b&oacute;tox es inocuo porque el cuerpo lo reabsorbe y se va. Por eso me extiendo en el texto citando a gente que ha investigado sobre el tema, porque no es tan cierto que el b&oacute;tox se acaba yendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me sabe mal cuando veo a mi alrededor mujeres que esconden que se ponen bótox para no sentirse juzgadas. Como sociedad hemos impuesto que esa mujer tenga que parecer joven pese a su edad y encima lo tiene que esconder</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y luego que realmente tiene un efecto en nuestra forma de sentir, que eso es apabullante. Afecta en la forma en la que leemos las emociones de los dem&aacute;s y disminuye la ira. Hasta los a&ntilde;os 80, el diagn&oacute;stico &lsquo;histeria&rsquo; estaba totalmente ligado a la mujer en los libros de psicolog&iacute;a normales: no se nos permit&iacute;a enfadarnos y si nos enfad&aacute;bamos &eacute;ramos unas hist&eacute;ricas. Pues tal vez hay que plantearse si ponerse b&oacute;tox y que disminuya esa ira es una buena idea. Porque no nos hemos ganado la capacidad de enfado para que ahora venga un producto y nos la vuelva a quitar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque ya no sea un tema tab&uacute; y mucha gente diga abiertamente que se puso b&oacute;tox, a&uacute;n se sigue culpabilizando, de alguna manera, a &lsquo;la v&iacute;ctima&rsquo; de haber seguido las normas del sistema.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se me hab&iacute;a ocurrido esta forma de decirlo, me encanta lo de que al final es culpabilizar a la v&iacute;ctima. Yo todo rato intento matizar que estoy dando esta informaci&oacute;n, pero no soy del culto antib&oacute;tox, porque me sabe mal cuando veo a mi alrededor mujeres que esconden que se lo ponen para no sentirse juzgadas. Como sociedad hemos impuesto que esa mujer tenga que parecer joven pese a su edad y encima lo tiene que esconder.
    </p><p class="article-text">
        Ponerse extremista ser&iacute;a otro modo de mantenernos separadas y una forma muy f&aacute;cil de que siguiera ganando el patriarcado y esas creencias, que por suerte las estamos desbancando ya, de que entre las mujeres nos llevamos mal. Dentro de darle una vuelta a lo del b&oacute;tox, no me gustar&iacute;a que una mujer se sintiera enjuiciada porque ser&iacute;a un fracaso de este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los inyectables son tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n de clase. Con su extensi&oacute;n por abaratamiento y accesibilidad, quiz&aacute; finalmente quien no se los aplique ser&aacute; la gente que no tenga dinero o la que tengan tanto que puedan decidir no hacerlo sin que ello tenga consecuencias en su trabajo o su vida personal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, me encanta esta observaci&oacute;n. En el libro menciono a Carlota Casiraghi y cito un art&iacute;culo en el que dec&iacute;an que iba como con la cara lavada y no se hab&iacute;a hecho nada, de forma positiva. Parece que el poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases absolutamente m&aacute;s privilegiadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n de los de las ni&ntilde;as que empiezan con la rutina del </strong><em><strong>skincare</strong></em><strong> cuando son muy peque&ntilde;as, las &lsquo;Sephora Kids&rsquo;. &iquest;De d&oacute;nde sacan el dinero las ni&ntilde;as para comprar todos esos productos, por muy baratos que sean?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Has dado en el clavo con algo que yo no me pregunto en el libro pero, efectivamente, de alg&uacute;n lugar ha de salir ese dinero y ah&iacute; est&aacute; la responsabilidad, es ah&iacute; donde est&aacute; el foco. Y, por norma general, son los padres quienes dan ese dinero. Ya hay un consentimiento expreso o t&aacute;cito de que estos ni&ntilde;os accedan a estos productos aunque la dermatolog&iacute;a est&aacute; viendo m&aacute;s casos de dermatitis de los que nunca ha habido.
    </p><p class="article-text">
        No me gustar&iacute;a que una mujer que s&iacute; que ha recurrido a tratamiento se sintiera mal por este libro, pero en el colectivo de las ni&ntilde;as me parece que esa tolerancia ya no procede tanto. Yo creo que s&iacute; es importante levantar la voz un poco m&aacute;s alto y decir: &ldquo;Estas ni&ntilde;as son esponjas. Ahora mismo todo lo que hagan y lo que se les diga, no va a ser tan f&aacute;cil de que luego se lo quiten de su sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque todo lo que te pasa en la infancia y en la adolescencia se te queda grabado para el resto de tu vida. S&iacute;, todos vamos a estar bajo ese paraguas de la presi&oacute;n est&eacute;tica, etc&eacute;tera; pero intentemos que no les llegue tan pronto, que puedan tener una infancia un poco inocente antes de enterarse de que su cuerpo va a ser una moneda de cambio para tantas cosas. Y me da mucha pena, por eso al final del libro hago esa menci&oacute;n a que quiz&aacute;s la madre es la primera <em>influencer.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos vamos a estar bajo el paraguas de la presión estética, pero intentemos que [a las niñas] no les llegue tan pronto, que puedan tener una infancia un poco inocente antes de enterarse de que su cuerpo va a ser una moneda de cambio para tantas cosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Explica que los beb&eacute;s aprenden a entender la realidad a trav&eacute;s de las caras de sus madres. Pero si el b&oacute;tox paraliza los m&uacute;sculos, esos rostros no se mueven.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay evidencia cient&iacute;fica de que el beb&eacute; necesita la emoci&oacute;n de su madre para sobrevivir. Necesitan verla re&iacute;r, fruncir el ce&ntilde;o, etc&eacute;tera, porque les est&aacute; ayudando a leer la realidad, es el puente para comprender este mundo en el que les han metido.
    </p><p class="article-text">
        Las chicas que ahora tienen 20 a&ntilde;os y est&aacute;n empezando con el baby b&oacute;tox para prevenir la aparici&oacute;n de arrugas, cuando decidan ser madres quiz&aacute; con 35 a&ntilde;os, llevar&aacute;n 15 con b&oacute;tox bajo la piel. Seguramente, habr&aacute;n tenido que aumentar la dosis y muy probablemente ah&iacute; habr&aacute;n perdido mucha expresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente que puede sonar dist&oacute;pico, pero no quer&iacute;a dejar de ponerlo. Y hago una menci&oacute;n al psicoanalista Massimo Recalcati, que dec&iacute;a que incluso le puede provocar una tremenda angustia al ni&ntilde;o no ver esas expresiones en la madre, porque &iquest;c&oacute;mo va a saber este beb&eacute; si es porque tiene una depresi&oacute;n o es porque usa b&oacute;tox?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro termina con una serie de propuestas individuales y colectivas. &iquest;Cu&aacute;les cree que son las esenciales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo colectivo, yo veo factible que la educaci&oacute;n empiece en los colegios. &iquest;Por qu&eacute; no hacemos que vengan dermat&oacute;logos a los colegios a explicarles que lo que est&aacute;n haciendo ahora tiene consecuencias el d&iacute;a de ma&ntilde;ana? Como se hizo en su momento con la educaci&oacute;n sobre salud sexual, que nos ense&ntilde;aban c&oacute;mo se pon&iacute;a un preservativo. Es posible que los chavales les escuchen antes a ellos que a sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Y luego en las propuestas individuales es un poco lo de antes, que yo creo mucho en el efecto osmosis. Ojal&aacute; haya m&aacute;s conversaci&oacute;n social al respecto, si ahora mismo otras mujeres hubieran escuchado esta conversaci&oacute;n que estamos teniendo, estoy segura de que alucinar&iacute;an con la violencia est&eacute;tica que han recibido y algo peque&ntilde;o se transformar&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leticia-sala-escritora-envejecer-paz-pertenecer-clases-privilegiadas_1_13272354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 12:41:49 +0000]]></pubDate>
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