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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ciudadanía digital]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ciudadania-digital/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ciudadanía digital]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La caída de los influencers no es la victoria de la ciudadanía digital que pensamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/caida-influencers-no-victoria-ciudadania-digital-pensamos_129_13485162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d60fe3f-0503-451c-aca6-93baca44b3a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La caída de los influencers no es la victoria de la ciudadanía digital que pensamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar del debate abierto en las redes sociales en las últimas semanas tras el declive de estos perfiles por el contenido que publican, la causa puede estar también en los últimos cambios en las plataformas.</p></div><p class="article-text">
        En Nantucket, la isla de Massachusetts de la que parti&oacute; el ballenero Essex, cuyo naufragio inspir&oacute; la novela de <em>Moby Dick</em>, John Sylvia cuelga un cartel en el interior de su tienda de antig&uuml;edades y artesan&iacute;a. El letrero reza &ldquo;prohibido influencers&rdquo;. Despu&eacute;s, cuando todo se desencadena, este comerciante de antig&uuml;edades de tercera generaci&oacute;n cuenta al peri&oacute;dico <a href="https://www.nytimes.com/2026/07/29/style/nantucket-shop-no-influencers-paige-lorenze.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The New York Times</em></a> que &ldquo;a veces siento que mi tienda se utiliza como tel&oacute;n de fondo o escenario de otros&rdquo;. Explica que no quer&iacute;a impedir la entrada a nadie, que era s&oacute;lo un intento de frenar con humor la tendencia de personas que entraba a retratarse sin intenci&oacute;n de comprar, &ldquo;ni de entablar una conversaci&oacute;n educada&rdquo;. Nada desconocido para una ciudad apreciada como destino de veraneo, en la que el precio medio de los inmuebles ronda los 4,5 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <a href="https://www.instagram.com/p/DbTxorFoI_w/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&oacute;lo hizo falta una foto</a>, la que hizo el propio Sylvia del susodicho cartel, para que Four Winds Craft Guild conociese verdaderamente la viralidad en redes. Y no s&oacute;lo eso, sino que supuso el pistoletazo de salida de un acalorado debate, que hoy llega a los <em>feeds</em> de cientos de miles de usuarios y se filtra a la prensa, sobre la ca&iacute;da en desgracia del <em>influencer.</em> Anunciado, con cierto tinte apocal&iacute;ptico, como un golpe definitivo a este modelo de negocio, la hip&oacute;tesis de este hundimiento no tard&oacute; en traer ecos de celebraci&oacute;n en esas mismas redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, este supuesto descenso, lo que se narra como una revancha social, producto del hartazgo org&aacute;nico de la ciudadan&iacute;a digital, podr&iacute;a responder m&aacute;s bien al agotamiento de un modelo de usabilidad de las redes sociales <em>mainstream</em>. En el dise&ntilde;o que estas grandes plataformas previeron para el futuro inmediato, los perfiles de creadores que aspiran a la fidelidad de su audiencia podr&iacute;an no encajar bien en el plan. Puede que tampoco lo hagan con la necesidad de dar aplicaci&oacute;n a las nuevas herramientas de inteligencia artificial generativa, la cesta en la que las <em>Big Tech</em> colocan todos sus huevos en los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><h2 class="article-text">El influencer: un perfil m&aacute;s desechado que rechazado</h2><p class="article-text">
        La paradoja del influencer se puede resumir en que, al tiempo que su n&uacute;mero de seguidores y el alcance de sus contenidos conquista una popularidad que atrae a anunciantes y marcas comerciales, la <a href="https://elpais.com/gente/2026-08-19/por-la-boca-mueren-los-influencers-asi-es-el-debate-sobre-su-supuesta-caida-y-lo-que-ellos-mismos-dicen.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opacidad de estos acuerdos</a> e incluso la preocupaci&oacute;n por el tipo de ideas y modo de vida que divulgan les hace crecientemente impopulares. La publicista Lorena Mac&iacute;as, cuya cuenta de Instagram @hazmeunafotoasi aborda desde el humor la cr&iacute;tica a los perfiles m&aacute;s exitosos del panorama de prescriptores nacionales, analizaba en <a href="https://www.instagram.com/reel/DcRKgVbsPTp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un video</a> las cifras a la baja en la base de seguidores como el s&iacute;ntoma de una tendencia. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DbTxorFoI_w/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sin embargo, Mac&iacute;as apunta que este declive no es tan significativo en n&uacute;meros como parece serlo como t&oacute;pico de conversaci&oacute;n digital. En este punto, es necesario matizar la definici&oacute;n de influencer. Aquellos perfiles personales en redes con una importante base de seguidores, o bien aquellos que consiguieron profesionalizar su labor de prescripci&oacute;n en redes mediante contratos de imagen, publicidad o afiliaci&oacute;n, pueden tratar un cat&aacute;logo de temas tan variopinto y aleatorio como an&aacute;lisis pol&iacute;tico, deporte, tecnolog&iacute;a, organizaci&oacute;n dom&eacute;stica, jardiner&iacute;a, bricolaje, literatura o crochet.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cabe diferenciar entre <em>influencer</em> y creador de contenido, aunque a menudo se solapen y sea complicado hacerlo. El influencer realiza una labor de prescripci&oacute;n de productos o servicios desde su vida diaria (o lo que presenta como su vida diaria) de una manera m&aacute;s personal que el creador de contenido, quien puede no aportar ning&uacute;n dato sobre s&iacute; mismo. Estas diferencias permiten que el creador de contenido se adapte mejor a los cambios de algoritmo que plataformas como Instagram adoptaron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, as&iacute; como a la incorporaci&oacute;n de herramientas de inteligencia artificial generativa a sus publicaciones. Algo que muy pronto podr&iacute;an ser insuficientes para crecer en alcance en estas plataformas. Seg&uacute;n un <a href="https://www.precedenceresearch.com/creator-economy-market" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Precedence Research</a> sobre la econom&iacute;a de creadores de contenido, la industria del creador de contenido prev&eacute; un crecimiento de su volumen de mercado de un bill&oacute;n de d&oacute;lares para 2035. Mientras que el sector de los <em>influencers</em> presenta un <a href="https://www.agilitypr.com/pr-agency-news/burnout-emerges-as-a-barrier-to-growth-in-the-creator-economy-with-half-of-creators-suffering/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elevado </a><a href="https://www.agilitypr.com/pr-agency-news/burnout-emerges-as-a-barrier-to-growth-in-the-creator-economy-with-half-of-creators-suffering/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>burnout</em></a> ante la dificultad de hacer crecer su negocio.
    </p><h2 class="article-text">Navegando cambios de algoritmo que les separan de su audiencia</h2><p class="article-text">
        Aunque muchos creadores de contenido celebran este supuesto ocaso del influencer como el agotamiento de un perfil digital desapegado de la situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, moralmente cuestionable o incluso nocivo para los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad, este relato podr&iacute;a ponerse en entredicho con facilidad. Hay que considerar la posibilidad de que esta ca&iacute;da haya sido m&aacute;s dise&ntilde;ada desde los despachos y oficinas de las <em>Big Tech</em> &mdash;compa&ntilde;&iacute;as privadas propietarias de las grandes redes sociales convencionales&mdash;, que resultado de un clamor ciudadano que en parte contin&uacute;a sirvi&eacute;ndoles como audiencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que considerar la posibilidad de que esta caída haya sido más diseñada desde los despachos y oficinas de las Big Tech, que resultado de un clamor ciudadano que en parte continúa sirviéndoles como audiencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace tiempo que nuestros <em>timelines</em> no son lo que eran. La agresiva entrada de TikTok en el reparto de la tarta de la audiencia online motiv&oacute; dr&aacute;sticas decisiones en el dise&ntilde;o algor&iacute;tmico de Instagram, perteneciente a Meta, que en 2022 favoreci&oacute; los contenidos en video recomendados por encima de las publicaciones de las cuentas seguidas y del cl&aacute;sico orden cronol&oacute;gico inverso. Algo de lo que se quejaron incluso Kim Kardashian y Kylie Jenner, cuyo imperio se cimenta sobre su influencia en redes.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia, muchos de los perfiles que los usuarios hab&iacute;an elegido seguir deliberadamente, casi desaparecieron por completo de su vista, desplazados por cuentas desconocidas, y alimentando una din&aacute;mica entre los creadores que consiste en copiar estrategias virales de contenido. Frente al modelo de influencia que aspira a fidelizar por su estilo y enfoque al usuario, en Instagram y TikTok prevaleci&oacute; un carrusel de perfiles sobre el que el usuario no tiene poder de selecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el modelo de TikTok, un creador pod&iacute;a tener un enorme alcance entre una audiencia que no le segu&iacute;a. Un rasgo de dise&ntilde;o que confer&iacute;a a esta plataforma un enfoque novedoso y cierta apariencia de horizontalidad, y que la convirti&oacute; en el espejo en el que Meta decidir&iacute;a mirarse. Pero esta no era la &uacute;nica se&ntilde;al de que a la compa&ntilde;&iacute;a capitaneada por Mark Zuckerberg no le interesaba velar por el futuro de los influencers, usuarios que hab&iacute;an crecido en su plataforma adapt&aacute;ndose con obediencia tanto a sus cambios de algoritmo como a sus nuevas herramientas. 
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, tal y como discut&iacute;an en el <a href="https://www.businessoffashion.com/podcasts/media/the-influencer-follower-count-era-is-ending/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&oacute;dcast </a><a href="https://www.businessoffashion.com/podcasts/media/the-influencer-follower-count-era-is-ending/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Business Of Fashion</em></a>, plataformas de marketing de afiliados como LTK o ShopMy est&aacute;n cambiando las reglas del juego al aceptar creadores con una base de pocos miles de seguidores. Siempre fue una sentencia extendida en el territorio de marketing digital que los creadores con audiencias peque&ntilde;as (microinfluencers) convierten mejor la inversi&oacute;n publicitaria que aquellos con audiencias masivas, y la confirmaci&oacute;n de esta teor&iacute;a podr&iacute;a da&ntilde;ar m&aacute;s al sector de los macroinfluencers que su mala prensa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de autenticidad ha sido durante años el santo grial que perseguía el sector, al tiempo que pesaba sobre el enfoque de sus contenidos. Por definición, la inteligencia artificial colisiona con esta búsqueda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mero concepto del influencer se vertebra desde la idea de autenticidad. Este fue durante a&ntilde;os el santo grial que persegu&iacute;a el sector, al tiempo que pesaba sobre el enfoque de sus contenidos. Por definici&oacute;n, la inteligencia artificial colisiona con esta b&uacute;squeda de la autenticidad. Sin embargo, la ingente inversi&oacute;n que las grandes tecnol&oacute;gicas reciben para el desarrollo de estas herramientas generativas las convierte en una prioridad en su agenda. Aquellos influencers que convirtieron estas redes en su profesi&oacute;n y fuente de ingresos principal son los primeros usuarios vulnerables a la hora de sentir las consecuencias de cualquier cambio en el dise&ntilde;o de la usabilidad de las plataformas, pues sus contratos y audiencia podr&iacute;an verse comprometidos.
    </p><h2 class="article-text">La crisis de los influencers: m&aacute;s predicci&oacute;n que realidad</h2><p class="article-text">
        Este sector, que logr&oacute; adaptar su presencia digital de la era de los blogs a la de las redes sociales, e incluso crecer en este ecosistema, se enfrenta ahora a su principal crisis de modelo de negocio y de reputaci&oacute;n hasta la fecha. Pese al debate abierto en torno a su reputaci&oacute;n y la sociedad enfrentada a su presencia, pese a los cambios de algoritmo que sobrevienen y les hacen desaparecer de la vista de sus seguidores, y pese a las dificultades de reconocimiento y legislaci&oacute;n sobre las pr&aacute;cticas de su actividad profesional, el sector de los influencers tambi&eacute;n augura cifras de crecimiento. Seg&uacute;n <a href="https://forbes.es/forbes-women/842418/el-fenomeno-que-factura-millones-los-influencers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Forbes Espa&ntilde;a</a>, en nuestro pa&iacute;s la inversi&oacute;n en ellos creci&oacute; un 59% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, llegando a 125,9 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        El futuro del sector viene marcado por grandes retos: las crisis y problem&aacute;ticas ya mencionadas. Acostumbrados al cambio y la adaptaci&oacute;n constante, es m&aacute;s f&aacute;cil que presenciemos la transformaci&oacute;n de los grandes macroinfluencers que su ca&iacute;da. Aunque estos son s&oacute;lo una minor&iacute;a dentro del sector. La regularizaci&oacute;n de su actividad de acuerdo a una ley espec&iacute;fica todav&iacute;a deja grandes lagunas por contemplar en Espa&ntilde;a, pese a contar con una ley espec&iacute;fica desde 2024. Desde la regulaci&oacute;n de las colaboraciones de aquellos influencers que generan <a href="https://www.loyra.com/nueva-regulacion-para-personas-de-especial-relevancia-o-influencers-requisitos-y-obligaciones-segun-el-real-decreto-444-2024/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">menos de 300.000 euros</a> al a&ntilde;o, a la actualizaci&oacute;n de un c&oacute;digo de conducta con capacidad de aplicar sanciones. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; hablaba en 2025 Gala Gonz&aacute;lez, una de las pioneras del sector de moda y estilo de vida, en una entrevista a Vogue Espa&ntilde;a sobre el futuro de los ecosistemas digitales: &ldquo;Es importante que sepamos d&oacute;nde est&aacute;n los l&iacute;mites, y tambi&eacute;n que el consumidor sepa exactamente qu&eacute; tipo de contenido est&aacute; consumiendo. Me gustar&iacute;a que hubiese una ley espec&iacute;fica para nuestro sector, a imagen de lo que sucede en pa&iacute;ses como Francia; que se nos dote de un ep&iacute;grafe propio. Llama la atenci&oacute;n que una industria que mueve y genera tanta riqueza no tenga ning&uacute;n reconocimiento como sector profesionalizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un momento convulso en el que los actores de la conversaci&oacute;n transitan hacia un nuevo paisaje digital, el tiempo y el peso de las <em>Big Tech</em> acabar&aacute; por determinar el papel que los <em>influencers</em> desempe&ntilde;ar&aacute;n en el futuro. Puede que ni ellos mismos ni el resto de usuarios que componen la ciudadan&iacute;a digital tengan la clave para salvar su crisis o provocar su ca&iacute;da.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/tecnologia/caida-influencers-no-victoria-ciudadania-digital-pensamos_129_13485162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 12:30:08 +0000]]></pubDate>
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