<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sophie Lewis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sophie-lewis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sophie Lewis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1056467/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sophie-lewis-escritora-feminista-misogina-no-oximoron_128_13497089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e592d387-d13f-4690-968c-e0d758d79cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y387.jpg" width="1200" height="675" alt="Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pensadora crítica publica 'Feminismos enemigos', un libro que analiza las trazas racistas y filofascistas que ciertos movimientos esconden tras la aparente defensa los derechos de las mujeres.</p></div><p class="article-text">
        Una feminista puede ser tambi&eacute;n una enemiga. Esta es la tesis que defiende la escritora y pensadora cr&iacute;tica Sophie Lewis. Nacida en Viena en 1988, ahora radica en Filadelfia, lo que le da una mirada amplia del movimiento feminista desde Europa hasta Estados Unidos y le permite trazar una l&iacute;nea de sus evoluciones hist&oacute;ricas. Y es ah&iacute; donde pone el hilo conductor de <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/feminismos-enemigos" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Feminismos enemigos</em></a><em> </em>(Bellaterra, 2026), un libro pol&eacute;mico en el que analiza c&oacute;mo algunos movimientos que defienden los derechos de las mujeres pueden ser un caldo de cultivo para ideas fascistas. 
    </p><p class="article-text">
        Lewis parte de las colonialistas brit&aacute;nicas y navega hacia el Ku Klux Klan hasta llegar a las tesis transexcluyentes, pasando tambi&eacute;n por las <em>tradwives </em>y la capitalizaci&oacute;n por parte del sistema liberal de la emancipaci&oacute;n de la mujer a trav&eacute;s de la figura de las <em>girl boss. </em>Apunta que hay feminismos que se basan en tesis racistas, excluyentes o directamente mis&oacute;ginas y sostiene que no todo lo que lleve la bandera violeta tiene que ser &ldquo;inherentemente bueno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las primeras cosas que quiere dejar claro a sus lectores es que &ldquo;algunas tesis feministas pueden acabar llev&aacute;ndonos hacia el fascismo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que digo es que algunos feminismos, aunque partan de la buena fe, pueden acabar siendo parte de la visi&oacute;n global del fascismo. Eso es importante porque no hablo necesariamente de tesis que sean intr&iacute;nsecamente fascistas, sino de algunas posturas que pretenden, bienintencionadamente, emancipar a las mujeres, pero acaban teniendo una definici&oacute;n de lo que significa ser mujer que s&iacute; constituye un problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n de qui&eacute;n es mujer y qui&eacute;n no, dependiendo de d&oacute;nde pongas la frontera, puede ser fascista, racista, supremacista o burguesa. C&oacute;mo concibes el cuerpo, el car&aacute;cter y la situaci&oacute;n sexual es muy importante y demuestra que, aunque mucha gente crea lo contrario, el feminismo no es el &uacute;ltimo baluarte contra el fascismo. De hecho, hist&oacute;ricamente algunos feminismos fueron parte del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica los primeros cap&iacute;tulos a hablar de c&oacute;mo el colonialismo europeo se sirvi&oacute; del deseo de emancipaci&oacute;n de las mujeres para sus prop&oacute;sitos. &iquest;Se refiere a eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo. Ambos movimientos se apoyaron mutuamente para construir postulados heroicos en pro del supremacismo racial, dando mucho protagonismo a mujeres que acabaron salvando proyectos coloniales en decadencia y estableciendo las bases de postulados fascistas.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue el caso de los primeros movimientos feministas <em>mainstream</em> de Inglaterra, que animaron a las j&oacute;venes de clase media a ser independientes y a emanciparse, y&eacute;ndose a las colonias a experimentar y vivir aventuras. Pero en realidad lo que se buscaba era higienizar la colonia, educarla y evitar que los trabajadores ingleses formaran familias con mujeres ind&iacute;genas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero esa relaci&oacute;n entre el feminismo emancipador y las pol&iacute;ticas racistas no tienen que ver con la definici&oacute;n de mujer que hicieran los colonos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende. Yo entiendo el concepto de cisidad [<em>cisness</em> en ingl&eacute;s, t&eacute;rmino que hace referencia a la condici&oacute;n cis -sentirse identificado con el g&eacute;nero asignado al nacer-, como la &uacute;nica opci&oacute;n natural y aceptable] como algo muy importante para entender la historia feminista. No quiero ponerme muy t&eacute;cnica para explicar la relaci&oacute;n entre la cisidad y el colonialismo, pero creo que lo que es muy f&aacute;cil de entender es que todo el mundo, hasta cierto punto, fue vulnerado por la cisidad. 
    </p><p class="article-text">
        Eso no quiere decir que todos seamos trans, sino que todos nos hemos visto afectados por lo que la sociedad cree y entiende que tenemos que ser. Lo que podemos hacer y lo que se nos permite, ya sea en base a nuestro g&eacute;nero, raza, origen o religi&oacute;n. Y se nos pone en categor&iacute;as estancas que no van a cambiar jam&aacute;s. Ah&iacute; viene cuando la cisidad colonial daba derechos s&oacute;lo a las mujeres que ellos consideraban que deb&iacute;an tenerlos, que no son otras que las mujeres j&oacute;venes, de clase media, burguesas y, por supuesto, blancas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si una alta ejecutiva que lleva un traje de corte masculino, se le permite. Pero una de clase baja que lleva camisetas anchas y gorra se convierte en una enemiga</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Relata que las feministas colonialistas estaban en contra de abolir la esclavitud porque tem&iacute;an que los hombres negros, en tanto que hombres, tuvieran m&aacute;s derechos que ellas. Tem&iacute;an perder sus escasos privilegios sociales. En ese caso, s&iacute; veo la relaci&oacute;n con los postulados transexcluyentes actuales. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente eso a lo que me refer&iacute;a. Y por eso los primeros movimientos TERF [Feministas Transexcluyentes Radicales, por sus siglas en ingl&eacute;s] surgieron en el Reino Unido. Tanto el colonialismo como el patriarcado se asegura de dar a ciertas mujeres, casi siempre blancas y burguesas, cierto poder. Mientras trabajen para el imperio o para el sistema, podr&aacute;n gozar de una flexibilidad que a otras mujeres no se les permite.
    </p><p class="article-text">
        Mira a una mujer que viste ropa masculina. Si es una alta ejecutiva que lleva un traje, se le permite. Pero una mujer de clase baja que lleva camisetas anchas y gorra se convierte en una enemiga. Esa es la paradoja de la cisidad: si aceptas reforzar la cisexualidad, la binaridad, la domesticidad, el feminismo patriarcal y colonial, el sistema te premiar&aacute; pudi&eacute;ndote saltar alguna de estas normas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a las j&oacute;venes colonas les permit&iacute;an adoptar conductas aventureras (siempre reservadas para los hombres) y salir de sus hogares, cosa que iba en contra de lo que ellas mismas postulaban. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hacia d&oacute;nde evolucion&oacute; esta instrumentalizaci&oacute;n del feminismo por parte del sistema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es un cl&aacute;sico lanzar a ciertas feministas contra algunos enemigos del sistema, como el islam. De esa manera, justifican pol&iacute;ticas racistas, antiinmigraci&oacute;n e islam&oacute;fobas asegurando que es por el bien de la libertad de las mujeres. Pero hay un giro nuevo en la historia; ahora en el Reino Unido surgi&oacute; otro tipo de feminismo que se autodenomina &lsquo;reaccionario&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; diferencia hay entre las radicales y las reaccionarias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dejar atr&aacute;s el calificativo &lsquo;radical&rsquo; no es balad&iacute;. Est&aacute;n en contra, por ejemplo, del divorcio y del aborto. Creen que la revoluci&oacute;n sexual fue un ataque hacia las mujeres perpetrado por mujeres y que lo m&aacute;s feminista del mundo es proteger la idea de la familia nuclear. Si se denominan feministas es porque mantienen ciertos postulados sobre la importancia de los cuidados y la interdependencia. Y eso es algo que me asusta much&iacute;simo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay feminismos que critican la figura de la girl boss, no porque sea un invento capitalista, sino porque creen que las mujeres jamás deberían de haber salido de casa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De todo lo que me dijo, &iquest;lo que le asusta m&aacute;s es que reivindiquen la importancia de los cuidados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque deber&iacute;a ser la izquierda la que tuviera el monopolio de la reivindicaci&oacute;n de los cuidados y la importancia de no comerciar con ellos. Pero cada vez hay m&aacute;s voces de derecha que destacan los fallos del sistema liberal y neoliberal. Y eso podr&iacute;a estar bien; el problema es la alternativa que proponen.
    </p><p class="article-text">
        Critican la figura de la <em>girl boss </em>[mujer independiente y exitosa en su trabajo], pero no porque sea un invento capitalista, sino porque creen que las mujeres jam&aacute;s deber&iacute;an de haber salido de casa. Y, por supuesto, a la lista de sus enemigos tambi&eacute;n se suman las trabajadoras sexuales, las personas trans y las mujeres migradas, en lugar de verlas como colectivos vulnerables a los que ayudar. &iquest;Sabes por qu&eacute;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cd185d95-9668-47ab-b10b-75bebc2d53e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sophie Lewis, escritora feminista, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sophie Lewis, escritora feminista, durante la entrevista con elDiario.es en Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer raro este p&oacute;quer de enemigos tan ecl&eacute;ctico, pero si lo piensas tiene sentido. Todo gira en torno a la fertilidad y la demograf&iacute;a. No creo que estos odios vengan necesariamente motivados ideas supremacistas, pero s&iacute; creo que tienen miedo de la substituci&oacute;n, igual que pas&oacute; con las feministas de las colonias.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo alej&oacute; a las mujeres de sus hogares y las convirti&oacute; en seres independientes, que adoran sus carreras profesionales y que no tienen hijos. Todo eso nos deja en manos de &iquest;qui&eacute;n? Pues de las familias migradas, que tienen m&aacute;s descendencia. Y luego est&aacute;n las personas trans que, aunque no suelen tener hijos, tambi&eacute;n tienen un papel en la invasi&oacute;n, ech&aacute;ndonos de nuestros lavabos y ocupando nuestras cuotas. [R&iacute;e].
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A eso se limita el rechazo a las personas trans?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no, pero s&iacute; tiene que ver con la demograf&iacute;a. Recuerdo el libro de Abigail Shrier, periodista del Wall Street Journal, <em>Da&ntilde;o irreversible</em>, en el que hablaba de &ldquo;la locura transg&eacute;nero que seduce a nuestras ni&ntilde;as&rdquo;. Pues la portada era, precisamente, una ni&ntilde;a con un agujero en medio de su vientre. Era una manera de decir que hay preciosos &uacute;teros nacionales que est&aacute;n siendo eliminados. Es por eso que est&aacute;n obsesionadas con los tratamientos hormonales para ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para ellas, la invasi&oacute;n de otras culturas y la falta de fecundidad de las personas trans son dos caras de la misma moneda. Y eso tiene un efecto curioso: las mujeres pasan de ser las oprimidas a ser las opresoras. Eso es algo que pasa desde las colonias y es una inversi&oacute;n de roles muy t&iacute;pica del fascismo. Si te fijas, los proyectos extremos emergentes suelen empezar reclamando el estatus de v&iacute;ctimas frente un enemigo imaginario al que acaban asesinando, contra el que perpetran un genocidio o poni&eacute;ndolo en c&aacute;maras de gas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el feminismo se convirti&oacute; en un posicionamiento de m&iacute;nimos. &iquest;C&oacute;mo afect&oacute; eso en la manera en que las derechas se  apropiaron de &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, recordemos a las feministas radicales que apoyan a Trump&hellip; Pero en general, es verdad que en los sistemas liberales hay una especie de feminismo <em>mainstream</em> que podr&iacute;a ser el que representa Hillary Clinton. Uno de los motivos por los que perdi&oacute; contra Trump fue porque su campa&ntilde;a se bas&oacute;, casi &uacute;nicamente, en decir que era su turno porque era mujer. Nadie se emociona por la equidad...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos cuesta mucho más criticar a las mujeres poderosas que a aquellas que están realmente oprimidas. Miramos hacia abajo para encontrar culpables en lugar de a las mujeres que tienen el poder y que toman decisiones en base a sesgos de clase</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase, que se suele repetir de forma ir&oacute;nica y que se atribuye a la escritora Giovanna Giordano, que dice que, si las mujeres gobern&aacute;ramos, no habr&iacute;a guerras. &iquest;Qu&eacute; le parece esta m&aacute;xima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una tonter&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; deber&iacute;a ser intr&iacute;nsecamente mejor ser gobernados por una mujer? Sufrir una opresi&oacute;n no nos hace autom&aacute;ticamente mejores personas. Piensa en los abusadores; cuando nos dicen que ellos mismos fueron abusados de peque&ntilde;os, eso no les exculpa, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Pero, aun as&iacute;, nos cuesta mucho m&aacute;s criticar a las mujeres poderosas que a aquellas que est&aacute;n realmente oprimidas. Miramos hacia abajo para encontrar culpables, a las prostitutas, a las personas trans o a las migradas, en lugar de mirar hacia arriba, hacia aquellas mujeres que tienen el poder pol&iacute;tico o social y que toman decisiones en base a sesgos de clase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; culpamos al oprimido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por la fobia a la feminidad. Esta postura forma parte de uno de esos feminismos enemigos que, en realidad, es mis&oacute;gino. Se trata de vindicar los derechos de las mujeres, pero asumiendo que, para triunfar, debes tener comportamientos masculinos. Que solo aquellas que renuncian a su feminidad salen adelante. En lugar de analizar qu&eacute; nos hizo el sistema, se basa culpan a quienes que les gustan las pelis rom&aacute;nticas, las que visten de rosa o aquellas a las que se considera unas guarras. Por eso, ser feminista y mis&oacute;gina no es un ox&iacute;moron.
    </p><p class="article-text">
        La feminidad es muy compleja y oponerse a ella es darle demasiado cr&eacute;dito al opresor. Las mujeres tuvieron mucho que ver en las estructuras de poder. No hay nada m&aacute;s mis&oacute;gino que pensar que la feminidad, cualquier cosa que nos relacione con ser mujer, nos aleja de la emancipaci&oacute;n. Por eso, las trabajadoras sexuales y las trans siempre estuvieron al frente de la resistencia, entendiendo que hay un horizonte de liberaci&oacute;n en la reivindicaci&oacute;n de la feminidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, ahora, la feminidad est&aacute; capitalizada por las derechas y su exaltaci&oacute;n de la figura de la </strong><em><strong>tradwife</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y monopolizan el discurso de los cuidados. Por eso se quedan en casa y abandonan el mundo laboral. Podr&iacute;a ser una idea revolucionaria, pero viniendo de ellas, como dec&iacute;a antes, es terror&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        A nadie le gusta trabajar y es lo m&aacute;s natural del mundo no querer hacerlo. Pero, ojo: ellas s&iacute; que est&aacute;n trabajando. Y no me refiero al hecho de que los cuidados sean un trabajo, aunque no remunerado. Eso por supuesto. Me refiero a que est&aacute;n monetizando su vida a trav&eacute;s de las redes sociales. A no ser que tu marido gane una cantidad ingente de dinero, ser <em>tradwife </em>hoy es una fantas&iacute;a econ&oacute;micamente imposible. Es un enga&ntilde;o que s&oacute;lo beneficia al sistema y a las derechas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en un momento en que la falta de mano de obra es acuciante, &iquest;en qu&eacute; beneficia al sistema el tener a buena parte de la poblaci&oacute;n en casa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al sistema no le interesa que dejes de trabajar para convertirte en una <em>tradwife</em>, sino que desees hacerlo. Al sistema de clases le resulta muy beneficioso orquestar el deseo para disciplinar a la gente. Puede que sea una imagen asociada a no trabajar, pero para obtenerla debes trabajar. Y mucho, porque, parad&oacute;jicamente, es muy cara de mantener. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su lista de &ldquo;feminismos enemigos&rdquo; es larga. Tanto, que llega a afirmar que no existe tal cosa como &ldquo;el bando de las mujeres&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a unirnos, pues?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero aclarar que, para nada, quiero dejar caer la bandera del feminismo. Simplemente, creo que la categor&iacute;a &ldquo;mujer&rdquo; no es algo a lo que nos tengamos que agarrar tanto. Nuestro bando tiene que ser aquel que se cuestione esta categor&iacute;a y que no necesite tenerla clara ni delimitada para actuar. Cuando las derechas nos afean que, ni siquiera, sabemos definir qu&eacute; es una mujer, yo les contesto: &iquest;Y qu&eacute;?.
    </p><p class="article-text">
        El mundo cambia constantemente y necesitamos un feminismo que cambie con &eacute;l, que no sea estanco, que no vea traiciones constantemente. No quiero que sea serio ni radical, que no contemple el placer como una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica ni que est&eacute; obsesionado con las definiciones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sophie-lewis-escritora-feminista-misogina-no-oximoron_128_13497089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 10:07:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e592d387-d13f-4690-968c-e0d758d79cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y387.jpg" length="1205545" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e592d387-d13f-4690-968c-e0d758d79cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y387.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1205545" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sophie Lewis, escritora: “Ser feminista y misógina no es un oxímoron”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e592d387-d13f-4690-968c-e0d758d79cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x942y387.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sophie Lewis,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
