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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Aitana Sánchez-Gijón]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Aitana Sánchez-Gijón]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Aitana Sánchez-Gijón: “Hay un retroceso brutal que nos amenaza con políticas que boicotean los derechos de las mujeres”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/aitana-sanchez-gijon-hay-retroceso-brutal-amenaza-politicas-boicotean-derechos-mujeres_1_13522106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3272b92c-574d-45f0-acd1-ba8a267fe14c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1121y769.jpg" width="1200" height="675" alt="Aitana Sánchez-Gijón: “Hay un retroceso brutal que nos amenaza con políticas que boicotean los derechos de las mujeres”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz está en Las Palmas de Gran Canaria para actuar en la obra 'Malquerida' casi cuatro décadas después de interpretar a Acacia y reflexiona sobre los avances en los derechos de las mujeres y el futuro del teatro.
</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1988 cuando una joven pero ya empoderada actriz de 19 a&ntilde;os sub&iacute;a a un reforzado suelo de madera que vest&iacute;a el <strong>Teatro Espa&ntilde;ol de Madrid</strong>. Por aquel entonces, la Espa&ntilde;a teatral viv&iacute;a un momento de profunda renovaci&oacute;n, espoleado por la naciente democracia y la inminente proyecci&oacute;n internacional del pa&iacute;s. <strong>Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n</strong> fue testigo y protagonista de ello y hoy vuelve para recordar todo aquello que ha cambiado, pero que permanece intacto bajo las tablas.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>papel de Acacia en&nbsp;</strong><em><strong>La malquerida</strong></em>&nbsp;(1988) fue un punto de inflexi&oacute;n en su carrera. Ya hab&iacute;a debutado en televisi&oacute;n con<strong>&nbsp;</strong><em><strong>Segunda ense&ntilde;anza</strong></em>, pero aquel montaje de <strong>Jacinto Benavente</strong> dirigido por Miguel Narros supuso su primer gran reto dram&aacute;tico en el teatro profesional. Si entonces dio vida a una joven de una aut&eacute;ntica complejidad psicol&oacute;gica, atrapada entre el resentimiento, la pureza y el deseo culposo, hoy se pone al otro lado del espejo para<strong> interpretar a Raimunda,</strong> una mujer adulta y fuerte que representa el pilar del hogar, pero tambi&eacute;n la ceguera emocional ante la traici&oacute;n y el desgarro del amor maternal. Esta evoluci&oacute;n le permiti&oacute; descubrir en s&iacute; misma &ldquo;una dimensi&oacute;n que ya percib&iacute;a con Acacia&rdquo;, reconoce, &ldquo;sobre todo porque cada noche me empapaba de la maestr&iacute;a de Ana Marzoa&rdquo;, quien hace 38 a&ntilde;os interpretaba el personaje que hoy encarna S&aacute;nchez-Gij&oacute;n en el<strong> Teatro Cuy&aacute;s</strong> (Las Palmas de Gran Canaria), en la primera de las dos funciones que tiene programadas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora al colocarme en la piel de ese personaje, es una manera de completar el cuadro y de tener una visi&oacute;n mucho m&aacute;s compleja, con todos los elementos que cobran una dimensi&oacute;n que para m&iacute;, claro, era mucho m&aacute;s parcial&rdquo;, sostiene.
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                Aitana Sánchez-Gijón interpreta el papel de Acacia, en 1988                            </span>
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        La obra pone en valor la<strong> fortaleza emocional </strong>y la dignidad&nbsp;de los<strong> personajes femeninos</strong>, pero tambi&eacute;n expone c&oacute;mo el sistema de la &eacute;poca anulaba por completo a la mujer ante la <strong>opresi&oacute;n del hombre </strong>y la tragedia o muerte como &uacute;nica salida. S&aacute;nchez-Gij&oacute;n cree feacientemente que, desde entonces, &ldquo;hemos avanzado mucho. En cien a&ntilde;os ha habido <strong>avances evidentes </strong>y en derechos y en roles, etc.&rdquo;, pero tambi&eacute;n es consciente de que &ldquo;hay muchas<strong> luces rojas por el camino</strong>&rdquo; y de que existe &ldquo;un<strong> retroceso brutal</strong> que nos va amenazando y haci&eacute;ndose realidad en muchos casos, con pol&iacute;ticas, pol&iacute;ticos que est&aacute;n llegando al poder, que est&aacute;n<strong> recortando y boicoteando los derechos conseguidos</strong> con tanto esfuerzo por las mujeres. Habla incluso de &rdquo;una vuelta nost&aacute;lgica a un pasado que me parece muy peligroso&ldquo;, con estilos de vida que est&aacute;n volviendo, &rdquo;como las <em><strong>tradewives</strong></em>&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de esa lectura sobre la situaci&oacute;n de la mujer, la actriz encuentra en la funci&oacute;n una reflexi&oacute;n m&aacute;s insondable sobre la naturaleza de las pasiones humanas. &ldquo;Creo que eso s&iacute; est&aacute; en la funci&oacute;n, por supuesto, pero creo que hay algo mucho m&aacute;s profundo que es el c&oacute;mo, si no ponemos l&iacute;mites a las <strong>pasiones desbocadas</strong>, a las pulsiones devoradoras, podemos hacer mucho da&ntilde;o al otro&rdquo;, explica. &ldquo;Podemos ser como r&iacute;os de lava destructivos y podemos destrozar la vida de la gente a la que se supone que m&aacute;s queremos&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;de eso habla tambi&eacute;n la funci&oacute;n y eso es lo que hace que tenga esta dimensi&oacute;n tr&aacute;gica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una&nbsp;</strong><em><strong>Malquerida</strong></em><strong>&nbsp;sin costumbrismo</strong></h2><p class="article-text">
        La adaptaci&oacute;n de este cl&aacute;sico de los 80 tambi&eacute;n est&aacute; dirigido por una mujer,<strong> Natalia Men&eacute;ndez</strong>, que de la mano de<strong> Juan Carlos Rubio</strong> busc&oacute; despojarse de ese costumbrismo que acompa&ntilde;aba a una obra ya un poco empolvada, reducir personajes y ampliar otros que pod&iacute;an tener m&aacute;s recorrido. Es por ello, que, una vez culminados los ajustes, ambos optaron por <strong>quitarle el art&iacute;culo al t&iacute;tulo original y llamarlo </strong><em><strong>Malquerida</strong></em>, sin el 'la' que lo precede en la de Benavente. El atisbo de Men&eacute;ndez y Rubio al comprobar que no solo hab&iacute;a una malquerida, les llev&oacute; a ampliar a&uacute;n m&aacute;s la historia con ese cambio. 
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n con Aitana lleva tambi&eacute;n a territorio regional. Para la actriz, <strong>Canarias</strong> y, en general, &ldquo;todas las islas y muchas otras zonas de Espa&ntilde;a&rdquo; deber&iacute;a tener un mayor peso en los circuitos de las grandes producciones teatrales. La raz&oacute;n, sostiene, est&aacute; sobre todo en las <strong>limitaciones presupuestarias</strong>: &ldquo;Hay cuestiones de presupuesto que no dedican los ayuntamientos o las diputaciones a sus agendas culturales&rdquo;, lo que hace que &ldquo;no siempre puedan viajar las compa&ntilde;&iacute;as&rdquo;. En Gran Canaria, sin embargo, considera que se ha hecho &ldquo;un esfuerzo muy grande&rdquo;, tanto por parte de <strong>Producciones OFF,</strong> responsable de una producci&oacute;n con un<strong> elenco de ocho actores</strong>, que &ldquo;para una productora privada es una barbaridad&rdquo;, como del <strong>Cabildo</strong> y del propio teatro, que han apostado por traer &ldquo;un espect&aacute;culo de esta envergadura&rdquo;.
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        La magnitud del montaje se entiende tambi&eacute;n al mirar lo que qued&oacute; afuera. &ldquo;Esta obra ten&iacute;a veintipico personajes&rdquo;, explica Aitana. El reparto ya fue reducido para hacer viable la producci&oacute;n, una muestra de hasta qu&eacute; punto las compa&ntilde;&iacute;as trabajan, dice, &ldquo;como siempre, un poco con las habas contadas&rdquo;. Pero la actriz cuestiona que la cultura deba medirse &uacute;nicamente en t&eacute;rminos de costo: &ldquo;Luego resulta que llenamos los teatros y que tambi&eacute;n se recupera mucho por taquilla de lo que se invierte. No es una inversi&oacute;n a fondo perdido en ning&uacute;n caso y, si lo fuera, creo que la cultura es un bien que no tiene que medirse&rdquo;, destaca. &ldquo;Solo desde lo econ&oacute;mico, deber&iacute;a ser un lugar absolutamente secundario porque la riqueza y el alimento que nos proporciona pasa por encima de eso, y es absolutamente necesario y muy vertebrador&nbsp;tener una<strong> agenda cultural rica</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El escenario frente a la inteligencia artificial</strong></h2><p class="article-text">
        Y es que, en tiempos donde la IA amenaza con comerse el mundo y los cerebros que lo sostienen, S&aacute;nchez-Gij&oacute;n garantiza que el teatro es el refugio frente a ello: &ldquo;<strong>Jugamos con ventaja en el teatro </strong>porque ahora, con la IA y con todo esto que nos amenaza tan brutalmente, tambi&eacute;n en el sector audiovisual estamos un poco temblando. Llegar&aacute; el momento en que nos sustituyan. De hecho, ya est&aacute; sucediendo, y no s&eacute; en qu&eacute; va a acabar todo esto&rdquo;, reconoce. De esta manera, reivindica aquello que ninguna tecnolog&iacute;a puede reproducir por completo: &ldquo;El hecho teatral, o el de un concierto en vivo, tiene algo que no puede tener el audiovisual. No se puede sustituir a alguien vivo que est&aacute; ah&iacute;, ante tus ojos, casi salpic&aacute;ndote con su emoci&oacute;n, con su voz. Eso es algo que va a sobrevivir, yo creo, siempre&rdquo;. Y concluye: &ldquo;Todo lo dem&aacute;s avanza t&eacute;cnicamente de una manera que tiende a sustituirnos en todos los &aacute;mbitos profesionales y art&iacute;sticos, incluso. Y es muy peligroso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una funci&oacute;n que provoca un &ldquo;espasmo&rdquo; en el p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        La actriz, de madre italiana y padre espa&ntilde;ol exiliado del franquismo, se eleva frente al p&uacute;blico de Las Palmas de Gran Canaria viernes y s&aacute;bado. A los que se acerquen solo les queda esperar &ldquo;un torrente emocional, un texto cl&aacute;sico de una potencia que no ha hecho m&aacute;s que aumentar con el paso del tiempo y un elenco entregado en cuerpo y alma a ese r&iacute;o emocional y apasionado&rdquo;. Tambi&eacute;n promete &ldquo;personajes complejos, contradictorios, sorpresas y giros argumentales&rdquo;: una combinaci&oacute;n, dice, de &ldquo;teatro popular y teatro de altura&rdquo; que convierte la funci&oacute;n en &ldquo;una bomba, un espasmos en el p&uacute;blico&rdquo;.
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                Escena de &#039;Malquerida&#039;                            </span>
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        Junto a ella, habr&aacute; un elenco de grandes actores: <strong>Juan Carlos Vellido </strong>interpretar&aacute; a Esteban,&nbsp;<strong>Luc&iacute;a Ju&aacute;rez</strong>&nbsp;ser&aacute; Acacia,&nbsp;<strong>Goizalde N&uacute;&ntilde;ez</strong>&nbsp;le dar&aacute; vida a<strong> </strong>Juliana,&nbsp;<strong>Jos&eacute; Luis Alcobendas&nbsp;</strong>ser&aacute; Eusebio<strong>, Dani P&eacute;rez Prada</strong>&nbsp;interpretar&aacute; a El Rubio, por su parte,<strong> &Aacute;lex Mola</strong>&nbsp;har&aacute; de Norberto y&nbsp;<strong>Antonio Hern&aacute;ndez Fimia</strong>&nbsp;ser&aacute; Faustino.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n, una carrera entre las tablas y la pantalla</strong></h2><p class="article-text">
        Nacida en Roma en 1968, Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n lleva casi <strong>cuatro d&eacute;cadas transitando entre el cine, el teatro y la televisi&oacute;n</strong>. Debut&oacute; en la gran pantalla en 1986 con<strong>&nbsp;</strong><em><strong>Romanza final </strong></em><em>(Gayarre)</em>, de Jos&eacute; Mar&iacute;a Forqu&eacute;, y poco despu&eacute;s se convirti&oacute; en uno de los rostros de su generaci&oacute;n gracias a&nbsp;<em>Bajarse al moro</em>, de Fernando Colomo. Desde entonces trabaj&oacute; con algunos de los grandes nombres del cine espa&ntilde;ol e internacional, como Fernando Fern&aacute;n-G&oacute;mez, Pilar Mir&oacute;, Bigas Luna, Gonzalo Su&aacute;rez, Pedro Almod&oacute;var o Imanol Uribe, y ha rodado tambi&eacute;n en ingl&eacute;s, franc&eacute;s e italiano. Entre sus trabajos destacan&nbsp;<em>La camarera del Titanic</em>,&nbsp;<em>Volav&eacute;runt</em>, por la que obtuvo la Concha de Plata a la mejor actriz en San Sebasti&aacute;n,&nbsp;<em>Un paseo por las nubes</em>,&nbsp;<em>Madres paralelas</em>&nbsp;o&nbsp;<em>Que nadie duerma</em>. En 2025 recibi&oacute; el Goya de Honor por una trayectoria que ha mantenido siempre un pie en los escenarios.
    </p><p class="article-text">
        Su relaci&oacute;n con la industria cinematogr&aacute;fica no se limit&oacute; a la interpretaci&oacute;n. En 1998, con apenas 30 a&ntilde;os, se convirti&oacute; en la<strong> primera mujer en presidir la Academia de Cine,</strong> cargo que ocup&oacute; hasta 2000. Durante su mandato se consolid&oacute; la instituci&oacute;n en la calle Zurbano de Madrid como su nueva sede, concebida como un espacio de encuentro y actividad en torno al cine, y<strong> los Premios Goya salieron por primera vez de la capital</strong>: la ceremonia de 2000 se celebr&oacute; en Barcelona. Aquel paso por la presidencia convirti&oacute; a S&aacute;nchez-Gij&oacute;n en una figura tambi&eacute;n vinculada a la defensa y vertebraci&oacute;n del sector, una dimensi&oacute;n institucional que se suma a una carrera interpretativa reconocida con la Medalla de Oro de la Academia en 2015 y, una d&eacute;cada despu&eacute;s, con el Goya de Honor, que recibi&oacute; en Granada como la actriz m&aacute;s joven hasta entonces en obtenerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/aitana-sanchez-gijon-hay-retroceso-brutal-amenaza-politicas-boicotean-derechos-mujeres_1_13522106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aitana Sánchez-Gijón: “Hay un retroceso brutal que nos amenaza con políticas que boicotean los derechos de las mujeres”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aitana Sánchez-Gijón,Teatro]]></media:keywords>
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